Amorim lo eligió… Krosche (en otro club)

Si alguien que no supiera absolutamente nada de fútbol ni de la historia reciente del Milan tuviera que enterarse de lo que está sucediendo, en este preciso momento, alrededor del club rossonero, pensaría que se encuentra dentro de una trama escrita a cuatro manos por Samuel Beckett y Harold Pinter, dos de los máximos exponentes del teatro del absurdo. Y sin embargo, aquí, el guion cinematográfico que está redactando Gerry Cardinale no está tomando para nada un rumbo positivo. Al contrario.

Se puede afirmar que lo que ha subido a escena en las últimas horas es una nueva y tristísima página de una planificación hecha completamente al revés respecto a las reglas de oro del mundo del fútbol (subrayémoslo); una gestión que se ha cimentado sobre una superficialidad de fondo que nadie se puede permitir en este sistema y que está exponiendo al Milan al enésimo hachazo, sin piedad, de la era RedBird.

El naufragio absoluto de la negociación para lograr traer a Milán al dirigente alemán Markus Krösche es sintomático. Pensar que el Chief of Football del Eintracht de Fráncfort se iba a poder liberar con tanta facilidad y que, además, se traería consigo a su fiel Timmo Hardung como mano derecha significa no haber comprendido todavía cómo funcionan las cosas en el planeta fútbol.

Les desvelamos una exclusiva: el Eintracht se enteró por los medios de comunicación italianos de que Krösche ya había formalizado y cerrado su acuerdo contractual con el Milan, sin haber recibido antes ninguna comunicación oficial por parte de su propio empleado. Ahí es donde todo se complica de forma drástica, porque el Eintracht se encasquilla en su postura y comunica que, para dejar marchar a Krösche y a Hardung, exige una indemnización económica estratosférica, puesto que todo esto estaba ocurriendo en mitad de la planificación de la temporada 2026-27. Un “niet” (un no rotundo) inamovible que ha obligado a Krösche y Hardung a quedarse en Fráncfort y que ha dejado en evidencia y en el más absoluto rídiculo al Milan, el cual estaba convencido de que ambos dirigentes serían los pilares maestros de esa nueva estructura ágil que Cardinale quería diseñar.

La llegada de Rúben Amorim al Milan, anunciada ayer, es hija directa de una elección personalísima realizada por Krösche cuando se sentía ya listo para desembarcar en el club rossonero. Por lo tanto, de facto, al nuevo técnico milanista lo ha elegido un director deportivo que se ha quedado a trabajar en otro equipo. Ahora el Milan se verá obligado a buscar a la desesperada una nueva estructura de despacho (atención al regreso de la opción de Devin Özek más otro perfil que está bajo evaluación), con la descomunal paradoja de que el futuro Chief of Football del Milan se va a encontrar con el entrenador ya puesto en el banquillo y no lo habrá podido elegir él.

Este elemento evidencia de forma flagrante la nefasta elección estratégica de comenzar la casa por el tejado: es decir, arrancar desde la altura (el entrenador) para luego intentar llegar a la base de la pirámide (la dirección), sin tener en cuenta las consecuencias. Pero este último aspecto, a estas alturas, resulta evidente desde hace casi un mes; es decir, desde el preciso instante en que Cardinale decidió fulminar y resetear los cargos directivos más altos sin tener los relevos preparados.


Fumata negra: nada de Krosche y Hardung

Clamoroso lo que se está relatando desde Alemania en estos precisos minutos, confirmado también de inmediato por fuentes italianas: Markus Krösche ha dicho “no” a la propuesta del Milan, condicionado de forma definitiva por la asfixiante presión de su club, el Eintracht de Fráncfort. Ahora, la entidad rossonera —que según las filtraciones internas del propio club ya había involucrado directamente a Krösche en decisiones capitales como la elección del nuevo entrenador— se ve obligada a ponerse a buscar, por tercera vez en su historia tras el sonado rechazo de Ralf Rangnick, un nuevo director para el área técnica.

Todo ha sucedido en cuestión de pocos minutos, justo antes de las 14:00 horas (CET). Los compañeros de Sky Sport DE, a través del prestigioso periodista Florian Plettenberg, adelantaban que Markus Krösche había rechazado la megapropuesta rossonera. Poco después, en cadena, los diarios Bild y Kicker se sumaban a la exclusiva desde Alemania. La oferta del Milan era sumamente importante, no solo desde el punto de vista contractual, económico y de duración, sino porque habría convertido a Krösche en el responsable absoluto de toda la parcela técnica del Milan, bajo el cargo de Head of Football, muy al gusto del propietario Gerry Cardinale. Según las últimas indiscreciones, no sucederá absolutamente nada de esto.

Los reputados periodistas Fabrizio Romano y Marco Guidi (de la Gazzetta dello Sport) han intervenido de urgencia al respecto para corregir el tiro y subrayar cuál ha sido el problema de fondo: el muro infranqueable levantado por el Eintracht de Fráncfort, que exigía una indemnización prohibitiva y no tenía la más mínima intención de privarse de su hombre franquicia con la planificación de la nueva temporada ya en marcha. De facto, el club de Hesse ha forzado a Krösche a declinar la propuesta, haciendo saltar la operación por los aires.

En el seno del Eintracht existe un profundo malestar y fastidio por los tiempos y las formas de actuar del club rossonero; un modus operandi corporativo que ha terminado por dinamitar el acuerdo. Desde Fráncfort son tajantes: la operación está muerta y enterrada. No liberarán a Krösche por ninguna cifra en el mundo. El dirigente está bloqueado y no recalará en el Milan.

Tras el histórico desplante de Ralf Rangnick en su día —otro tira y afloja que pareció eterno—, Gerry Cardinale encaja otro “no” de dimensiones mayúsculas. Un revés sumamente embarazoso a pesar de que haya mediado una intervención directa del club de origen del dirigente, que se ha negado en redondo incluso a negociar una indemnización de salida.

Desde el seno del propio club rossonero había trascendido que Krösche ya había dado su visto bueno definitivo a la contratación de Rúben Amorim como técnico. Ahora, el Milan se encuentra a menos de dos semanas del inicio oficial del mercado de fichajes (previsto para el próximo 29 de junio) completamente descabezado: sin equipo directivo y sin área deportiva corporativa. Únicamente cuenta con un entrenador que, a día de hoy, está más solo que nunca en Milanello.

Ahora no queda otra que iniciar un nuevo casting contrarreloj, identificar un perfil alternativo y rezar para que esta vez acepte el reto y no esté atado de pies y manos por otras sociedades. Y hay que hacerlo ya, porque el tiempo se ha agotado y el Milan arrastra un retraso de años luz respecto a sus rivales.

Matteo Moretto, experto en el mercado de fichajes, se ha expresado de la siguiente manera en su cuenta de X, respondiendo a un usuario para comentar la crisis institucional en torno a Markus Krösche, el dirigente disputado entre el Eintracht de Fráncfort y el Milan: “La situación real es que el Milan daba por completamente garantizada la llegada de Markus Krösche. Por esa razón me expuse públicamente en su día. Se diga lo que se diga, y por más que se quiera desmentir ahora desde diversos sectores, Markus Krösche tenía un acuerdo verbal cerrado y sellado con Gerry Cardinale, y el propio Rúben Amorim fue elegido como entrenador bajo el aval y la aprobación directa del dirigente alemán”.

“El problema radica en que, debido a las formas y a los tiempos en los que se ha desarrollado toda la historia, el Eintracht de Fráncfort no quiere saber absolutamente nada del asunto, ni siquiera bajo una compensación económica. Desde el preciso instante en que la noticia salió a la luz pública, la operación empezó a ‘apagarse’ paulatinamente. En el club alemán no tienen la más mínima intención de sentarse a negociar en estos momentos. Consideran firmemente que el Milan les ha faltado al respeto tanto por el timing como por las formas, y a estas alturas de la planificación de la nueva temporada, se niegan en redondo a privarse de su hombre clave”.

¿VUELVE A SONAR DEVIN OZEK?

Tras haber perdido el acuerdo, uno detrás de otro, primero con Ralf Rangnick y posteriormente con Markus Krösche, el Milan se ve obligado a regresar al mercado de dirigentes para encontrar a alguien a quien poner bajo contrato de forma inmediata. La elección podría recaer, según informan Sky Sport y SportMediaset, en una figura que ya había sido sondeada por el club en las últimas semanas: el joven Devin Özek, profesional alemán de origen turco. Formado con éxito en la prestigiosa escuela del Bayer Leverkusen —donde contribuyó activamente a la histórica conquista de la Bundesliga—, recientemente decidió establecerse por cuenta propia en el Fenerbahçe, donde ha cosechado unos resultados no demasiado brillantes.

  • El perfil metodológico (El ADN de la factoría Leverkusen): Devin Özek representa un cambio radical de escala jerárquica si lo comparamos con Markus Krösche, pero mantiene intacta la matriz ideológica que exige el dueño Gerry Cardinale. Özek no es un directivo de la vieja escuela italiana; es un gestor moderno criado a la sombra del milagro del Bayer Leverkusen de Fernando Carro y Simon Rolfes. Conoce a la perfección el uso de los algoritmos de captación y el scouting automatizado de la base de datos de Bobby Gardiner. Posee ese “ojo clínico” para el talento joven de bajo coste y rendimiento inmediato, el axioma principal del Moneyball de RedBird.
  • Del peso pesado a la figura moldeable: Mientras que Krösche exigía el cargo omnipotente de Head of Football con plenos poderes y mando único sobre el club, Özek es un perfil muchísimo más joven y con menos bagaje político en el fútbol de élite. Su experiencia en solitario en el Fenerbahçe de Estambul ha sido gris y accidentada, lo que rebaja considerablemente su caché y su fuerza de negociación. Para Cardinale, esto es un arma de doble filo: por un lado, el Milan incorpora a un director técnico hambriento y fácil de integrar en el ecosistema actual; por otro, Özek carece de la autoridad institucional y el “músculo político” que hacían falta para blindar a Rúben Amorim frente a las feroces críticas de la prensa italiana.
  • El encaje con el vestuario y las urgencias de Amorim: Si se oficializa la llegada de Özek, el primer gran test será ver cómo reacciona el vestuario rossonero y los intermediarios del mercado. Un director deportivo recién salido de una etapa complicada en Turquía no genera el mismo impacto inmediato en las oficinas de Jorge Mendes que un transatlántico como Krösche. Sin embargo, su conocimiento del mercado centroeuropeo podría reactivar de inmediato la vía para incorporar a la joya de 2005 Can Uzun, dado que Özek domina a la perfección las redes de captación del fútbol germano-turco. Asimismo, al ser un perfil más técnico que político, Özek no interferirá en el búnker táctico de los cinco pretorianos de Amorim (Carlos Fernandes, Barreira, etc.), asumiendo un rol más ejecutivo y supeditado a las necesidades de Milanello.

Amorim quiere a Gonzalo Ramos

En el fútbol, la matemática a veces se convierte en una mera opinión. Dos más dos no siempre suma quattro y no significa que un entrenador portugués deba querer retener por fuerza a un compatriota en el equipo. El desembarco de Rúben Amorim en el banquillo del Milan, oficializado ayer a última hora de la tarde en la página web del club rossonero, no es desde luego una maniobra para retener a Rafa Leão, quien en las últimas semanas ha comunicado más de una vez urbi et orbi su deseo de abandonar Milán.

En cambio, es igualmente cierto que el exentrenador del Manchester United pueda tener un ojo derecho para los futbolistas portugueses que conoce de cerca. Como Gonçalo Ramos, a quien se enfrentó siendo técnico del Sporting en los derbis incendiarios contra el Benfica. He ahí por qué, vista la atávica necesidad del Diavolo de incorporar un delantero centro, aquí dos más dos sí puede sumar cuatro, aunque hacer cuadrar las cuentas de una operación semejante en verano no resultará nada fácil.

Como se ha mencionado, ayer Amorim firmó su contrato con el Milan, el cual, para sorpresa de todos, será un contrato de tres años con opción a una cuarta temporada juntos (3+1). Un año más de lo que se había filtrado hasta la oficialidad y una señal inequívoca de la confianza absoluta depositada por Gerry Cardinale en el técnico luso.

“Hay ambiciones que te acompañan a lo largo de toda tu carrera y, para mí, entrenar al Milan siempre ha sido una de ellas”, fue el primer comentario del técnico. Quien luego añadió: “Sé perfectamente lo que representa este club: historia, prestigio y una afición extraordinaria en todo el mundo. Es un desafío que afronto con orgullo y entusiasmo, con la plena conciencia de lo que significan estos colores. No veo la hora de empezar y de vivir cada día la pasión que anima al Milan”.

Hasta aquí las palabras, pero Amorim pasará muy pronto a los hechos. Empezando por el mercado de fichajes, obviamente en consonancia con la visión de la propiedad y de la nueva directiva, que pronto podría dar la bienvenida a Markus Krösche como CEO of Football y a Timmo Hardung como su mano derecha. El nuevo entrenador ya ha tenido la oportunidad de ilustrar sus ideas en las diversas reuniones con Cardinale. Amorim considera que la plantilla del Milan está a la altura de la tarea, pero lógicamente estaría encantado de recibir refuerzos.

En particular, un delantero centro como Gonçalo Ramos, que cumplirá 25 años este sábado. En el PSG lo ha ganado casi todo en las últimas dos temporadas, pero con un rol de actor secundario. Casi nunca ha sido titular y a menudo ha quedado relegado a la segunda o tercera fila, a pesar de la estima de Luis Enrique. Por este motivo, su agente —il poderosísimo Jorge Mendes— no vería con malos ojos un cambio de aires este verano. Ramos hizo saber hace un año que se encontraba a gusto en París —también debido a una ficha que con los bonus roza los 5 millones de euros netos—, pero tras meses y meses de banquillo, podría haber cambiado de opinión.

Lo mismo espera Amorim, que lo acogería con los brazos abiertos para convertirlo en el delantero centro titular de su Milan. ¿Cómo? Tal vez mediante una cesión con derecho de compra o una obligación condicionada de rescate, explotando la contrastada habilidad negociadora de Mendes. El PSG tasa al atacante portugués en 40 millones de euros, tras haber pagado por él en 2023 una cifra de 65 + 15 millones. Mucho dinero, quizá demasiado para un Diavolo sin Champions. Pero posponiendo el traspaso a título definitivo al año 2027, las condiciones podrían ser diferentes y bastante más accesibles.

Una fórmula similar se podría encontrar también para Manuel Ugarte, centrocampista del Manchester United y auténtico pupillo de Amorim desde sus tiempos en Lisboa. En el propio Sporting juega el ex del Lecce Morten Hjulmand, quien sin embargo tiene una valoración económica casi prohibitiva. En defensa, el preferido es Gonçalo Inácio, probablemente inaccesible por su precio, por lo que habrá que prestar atención a António Silva del Benfica.

En la parcela ofensiva hay dos candidaturas sobre la mesa: la primera es la de Francisco Trincão, otro de los hombres de confianza de Amorim en el Sporting; la segunda conduce a Alemania, al Eintracht —precisamente el club del que se están desvinculando Krösche y Hardung— y se llama Can Uzun, un jovencísimo talento nacido en 2005 que sueña con jugar en Italia, pero que ya cuenta con una oferta importante del Galatasaray.

Para poder comprar, no obstante, el Milan necesita vender. De Leão ya se ha hablado, pero entre la alta valoración de su pase y su elevado salario, por el momento nadie ha llamado a las puertas de Vía Aldo Rossi. Luka Modrić está a un paso de certificar su adiós, mientras que está por calibrar el deseo de seguir en un Milan sin Champions por parte de pesos pesados como Mike Maignan y Adrien Rabiot. Ruben Loftus-Cheek y Youssouf Fofana se encuentran en el limbo, mientras que Amorim evaluará personalmente el futuro de Fikayo Tomori, al igual que el de otros futbolistas rossoneros.

LA LISTA DE COLABORADORES DE AMORIM

También para esta nueva experiencia, Rúben Amorim se encomendará y confiará ciegamente en sus hombres de confianza, aquellos que lo han acompañado durante gran parte de su carrera en los banquillos. Estos son:

  • Carlos Fernandes: Segundo entrenador y mano derecha de Amorim. Está especializado minuciosamente en los movimientos y automatismos de la fase ofensiva.
  • Emanuel Ferro: Colaborador técnico y analista de campo.
  • Adélio Cândido: Colaborador técnico dedicado al desarrollo táctico.
  • Jorge Vital: Preparador de porteros de su absoluta confianza.
  • Paulo Barreira: Responsable del área de preparación atlética y recuperación física.

NUNO GOMES HABLA DE LA LLEGADA DE AMORIM

Hace un par de semanas, antes del comienzo del Mundial estadounidense, un tabloide portugués fotografió a Rúben Amorim cenando en un conocido restaurante de Braga junto a Nuno Gomes, su ex-compañero de equipo en el Benfica (de 2008 a 2011) y en la selección nacional cuando ambos eran futbolistas. Evidentemente, la relación de amistad ha seguido siendo muy sólida fuera de los terrenos de juego a pesar del paso de los años.

He ahí por qué el ex-delantero de la Fiorentina —que se encuentra estos días en Miami siguiendo de cerca la expedición de Portugal en la Copa del Mundo— está particularmente feliz por el nombramiento de Amorim como nuevo entrenador del Milan. “Como amigo personal suyo, no puedo más que desearle toda la suerte del mundo porque se la merece; es una persona excepcional, antes incluso que un hombre de fútbol. Espero que con los rossoneros gane todos los partidos excepto… los que juegue contra la Fiore”. La amistad está muy bien, pero el pasado en Florencia no se olvida.

Nuno, cuando jugabais juntos, ¿te esperabas que Rúben se convertiría en un entrenador de este nivel?

“Te lo digo con total sinceridad: en aquella época no pensaba en ello. Sin embargo, se veía claramente que tenía una inteligencia futbolística fuera de lo común. Entendía el desarrollo del juego de forma natural; leía las diferentes situaciones tácticas antes y mejor que los demás futbolistas”.

¿Qué tipo de centrocampista era Amorim en el césped?

“Era versátil, dinámico y muy dúctil. Tenía una capacidad extraordinaria para adaptarse sin problemas cuando un entrenador le pedía hacer algo diferente a lo habitual. Si le tocaba cambiar de posición o de rol en el campo, asimilaba las novedades en poquísimo tiempo. Son cualidades muy raras de ver en un jugador, tanto entonces como ahora”.

Y sumamente adecuadas para el oficio de entrenador. El bum de sus primeros años en los banquillos con el Casa Pia, el Braga y el Sporting de Lisboa, ¿te sorprendió?

“Honestamente, no. Quienes conocemos bien a Rúben sabemos que tenía y tiene algo especial. Lo sorprendente, en todo caso, es la velocidad con la que ha escalado hasta la mismísima cumbre de nuestro fútbol”.

Su Sporting fue admirado en toda Europa

“Porque no solo ganó, sino que transformó por completo al equipo en un periodo de tiempo cortísimo, desplegando un gran fútbol. Tened en cuenta que el Sporting llevaba 19 años sin ganar el título de liga antes de que lo lograra con él en el banquillo”.

En Portugal se quedó grabada una vieja frase tuya: “Un día Amorim entrenará al Benfica”. ¿Te dolió ver a tu amigo ganar precisamente en la acera de enfrente de la ciudad con el Sporting?

“Para nada, simplemente pienso que Rúben es un entrenador ganador. Y los ganadores deben estar en los grandes clubes como, precisamente, el Benfica”.

Y añadimos nosotros: como el Milan

“Exacto. Milán es, sin lugar a dudas, una plaza muy importante y exigente, y me alegro mucho por la elección de Rúben y por la tremenda oportunidad que tiene ante sí”.

Sin embargo, recientemente en el Milan los técnicos portugueses no han durado mucho. Paulo Fonseca, Sérgio Conceição… ¿Qué tiene Amorim de diferente?

“No quiero hacer comparaciones con los que llegaron antes que él. Cada uno tiene su propia historia en el Milan, la cual hay que contextualizar, y no me parece justo juzgarla desde fuera”.

¿Podrías describirle al aficionado rossonero cómo es el Amorim entrenador?

“Rúben es un técnico que posee una fisionomía futbolística muy precisa, sumamente hábil a la hora de dotar de una identidad de juego muy clara y reconocible a sus equipos. Le encanta proponer un fútbol valiente, ofensivo, capaz de entusiasmar e involucrar a los aficionados desde el primer minuto”.

Palabras prometedoras. ¿Lo ves encajando bien en este Milan?

“Amorim es verdaderamente muy competente, pero como todos los entrenadores del mundo, para hacerlo bien necesitará que toda la estructura del club lo secunde y apoye en sus decisiones, tanto dentro como fuera del campo. Es un aspecto fundamental para alcanzar el éxito en la Serie A y en cualquier otra parte. Pero cuando un técnico buenísimo como Rúben siente esa confianza y ese respaldo absoluto, no puede más que hacer grandes cosas y traer grandes resultados. Y de esto estoy seguro al 100%”.

PELLEGATTI HABLA SOBRE CAN UZUN

“El primer fichaje traído por Krösche podría ser Can Uzun, mediapunta nacido en 2005 con un gran olfato goleador y cualidades extraordinarias. Está tasado en 45 millones de euros, pero me comentaban que podría llegar incluso por una cifra inferior. Uzun podría convertirse en el primer golpe de efecto: está considerado entre los talentos más importantes del fútbol alemán. En un hipotético 3-4-2-1, sería el jugador ideal para alinearse por detrás del delantero centro”.

Desde Alemania, en particular a través del diario Bild, se recoge hoy la noticia según la cual el Milan y el Nápoles estarían sumamente interesados en el talento ofensivo de la generación de 2005 Can Uzun, actualmente en las filas del Eintracht de Fráncfort. Al club alemán todavía no le han llegado ofertas oficiales, pero los intereses firmes se multiplican: Milan y Nápoles desde Italia, pero también diversos clubes de la Premier League e incluso el Galatasaray, que desearía convencerlo para jugar en el país al que representará en el Mundial, Turquía. Según la indiscreción periodística, Can Uzun tiene una valoración económica de entre 40 y 45 millones de euros.

Can Uzun, clase 2005, por tanto con apenas 21 años, está cautivando literalmente los ojos de muchísimos clubes de la élite europea. Mediapunta natural, ha demostrado también saber jugar en caso de necesidad como delantero centro y como extremo izquierdo. De pie derecho y con una notable envergadura física gracias a sus 1,86 metros de altura, forma parte de la plantilla del Eintracht desde 2024 y cuenta con un contrato de larga duración con vencimiento en junio de 2029.

En lo que va de curso ha disputado 22 partidos, anotando 8 goles y repartiendo 5 asistencias, lo que arroja un promedio estelar de una participación directa en gol (tanto o asistencia) cada 146 minutos. Su valor de mercado, según el portal especializado Transfermarkt, se sitúa en esa horquilla de 40-45 millones de euros, pero la cifra podría dispararse si este verano se desata una subasta internacional por el talento germano-turco.

DI MARZIO: TRINCAO Y HJULMAND

En la apertura de la nueva entrega de “Calciomercato – L’Originale”, Gianluca Di Marzio habló de inmediato sobre el Milan, deteniéndose específicamente en los nombres que Rúben Amorim, flamante nuevo entrenador de los rossoneros, podría exigir al director deportivo de cara a reforzar la plantilla con vistas a la próxima temporada:

“¿Cuál será el primer golpe de efecto de Rúben Amorim, que ya es oficialmente el nuevo entrenador del Milan? Amorim desearía incorporar de inmediato a dos de sus grandes pupilos: Morten Hjulmand, del Sporting de Lisboa y ex-Lecce, un centrocampista al que ya intentó reclutar para el Manchester United el año pasado”.

“El otro es un protagonista de la Selección de Portugal: Francisco Trincão, que también milita en las filas del Sporting. Por lo tanto, en la lista de peticiones que Amorim va a presentar al nuevo director deportivo —cuya incorporación todavía no se ha hecho oficial en los despachos— figurarán con total seguridad los nombres de Hjulmand y Trincão”.


Krösche&Hardung: dos magos de las plusvalías

Trabajo en equipo. Que parte de una pareja muy bien consolidada. Markus Krösche y Timmo Hardung se están preparando para dejar el Eintracht de Fráncfort y dar el salto al Milan. Juntos hicieron grande al club alemán (conquistando la Europa League en 2022); juntos pretenden, evidentemente, relanzar a los rossoneros. Se conocieron en Leipzig, donde Krösche ejercía de director deportivo y Hardung era una suerte de team manager. Después se trasladaron juntos al Eintracht, donde Markus asumió desde el primer momento roles de gran responsabilidad, mientras que Hardung tardó dos años en pasar de team manager a director deportivo. Desde ese momento, sin embargo, se encuentra al frente de un grupo de 70 personas.

“Timmo es una pieza fundamental para la planificación de nuestro futuro” —afirmó Krösche en septiembre, el día de la renovación del contrato de Hardung—. “Desde que llegamos a Fráncfort estamos mejorando constantemente nuestro método de trabajo. Para las estrategias económicas y deportivas de este club, él es importantísimo”.

El dominante de los dos es Krösche, de 45 años (cumplirá 46 en septiembre), quien como futbolista nunca logró dar el gran salto: el máximo logro que alcanzó fue el ascenso a la Bundesliga con el Paderborn (temporada 2013-14). Como dirigente empezó desde muy abajo, concretamente en la sexta categoría nacional, como entrenador del filial del Paderborn. En 2015 pasó al Bayer Leverkusen, en la Bundesliga, como segundo entrenador de Roger Schmidt, reemplazando en el puesto a Oliver Glasner. Con la destitución de Schmidt en marzo de 2017, Krösche también decidió abandonar el club.

Regresó entonces al Paderborn como responsable del área técnica. En apenas dos años llegaron dos ascensos consecutivos, que llevaron al Paderborn de la tercera a la primera división nacional. Su excelente trabajo llamó la atención del RB Leipzig, que lo contrató en el rol de director deportivo como sustituto de Ralf Rangnick. Siempre ha otorgado una enorme importancia al trabajo en equipo, pero jamás se ha entendido tan bien con un colaborador como con Hardung. Con ellos dos al mando, el equipo controlado por el universo Red Bull terminó tercero en el campeonato liguero y fue eliminado únicamente en las semifinales de la Champions League a manos del PSG. En el verano de 2020 incorporaron, a precios excelentes, a Benjamin Henrichs, Dominik Szoboszlai y Joško Gvardiol.

La mentalidad de ambos es muy evidente y encaja de forma milimétrica en la del Milan: de hecho, Krösche tiene siempre la mirada puesta en el futuro, al igual que su discípulo. En enero de 2025 obtuvieron una de las mayores plusvalías de su carrera profesional: la venta de Omar Marmoush del Eintracht al Manchester City por 75 millones de euros (más bonus) fue, no obstante, solo el enésimo golpe de maestro. Su filosofía de mercado es muy sencilla en el concepto, aunque más compleja en la práctica: se vende siempre, pero teniendo de inmediato los sustitutos listos y a disposición.

Nada más aterrizar en Fráncfort en 2021, Krösche vendió al ex-milanista André Silva al Leipzig por 23 millones de euros. En su lugar, fichó a coste cero al por entonces desconocido Rafael Santos Borré procedente de River Plate. Fue precisamente él, en 2022, quien marcó el gol decisivo en la final de la Europa League. Uno de sus primeros aciertos fue Jesper Lindstrøm (traído del Brøndby), a quien vendió dos años después al Nápoles por 30 millones de euros.

Tras traspasar también a Filip Kostić a la Juventus por 14,7 millones, Krösche reclutó a Randal Kolo Muani (del Nantes) a parámetro cero, vendiéndolo posteriormente al PSG por 95 millones de euros. A los parisinos también les traspasó a Willian Pacho (fichado por 13,65 millones del Royal Amberes) por la notable cifra de 40 millones. Retiene poco tiempo a los futbolistas; el objetivo es siempre que el club obtenga el máximo rendimiento económico de sus salidas. El debate con Hardung siempre ha sido propositivo y constructivo. Evalúan a los jugadores juntos, así como su posible encaje en el sistema de juego.

Para Krösche, el equipo de trabajo es fundamental. Vaya adonde vaya lo construye él mismo, confiando ciegamente en sus hombres. Él lo supervisa todo y tiene la última palabra, pero cuenta con colaboradores repartidos por todo el mundo. Axel Hellmann, miembro de la junta directiva del Eintracht, lo describe así: “Uno de sus grandes puntos de fuerza es que reconoce las capacidades de los demás; de lo contrario, las cosas no funcionarían tan bien”.

El propio Krösche se ha descrito a sí mismo de manera muy clara: “Con nosotros, cada miembro del staff tiene su área de actuación bien delimitada. Cada uno tiene responsabilidades y decisiones que tomar. No creo en los macrocomités de discusión en los que las decisiones que surgen dentro de la gestión deportiva se vuelven a debatir en un nivel superior”. Este es también uno de los motivos por los que en el pasado rechazó las ofertas del Liverpool y del Tottenham: en Inglaterra, el entrenador a menudo tiene más poder que la propia directiva.

Krösche ha demostrado no temer ni siquiera a los rechazos más mediáticos. En 2022, después de que su Eintracht ganara la Europa League, llamó a su puerta Cristiano Ronaldo, que tenía deseos de relanzar su carrera tras su traumática etapa en el Manchester United. El propio Krösche desveló la intrahistoria: “Los agentes de Ronaldo nos presentaron un plan de negocio, pero ni siquiera lo leí. Entendimos de inmediato que no tenía ningún sentido para nosotros. Lo hablé con Fabio Paratici, quien me explicó cuánto cambia un club con Ronaldo. Hay tanta atención mediática a su alrededor que hay que reservar hoteles distintos para intentar aislarse. Ronaldo habría sido demasiado para nosotros”.

Hablaba en plural porque la última palabra era suya, pero la decisión fue compartida por todos, incluido Hardung. El mítico Lothar Matthäus, en los últimos meses, ha puesto como ejemplo la estructura societaria del Eintracht por encima incluso de la del Bayern de Múnich: “Trabajar en Baviera es difícil; demasiada gente interfiere. Cuando pienso en Markus Krösche, no creo que sea el único que toma las decisiones, pero logra gestionarlo todo con calma. Max Eberl, en cambio, tiene siempre las directrices marcadas por Uli Hoeness, Jan-Christian Dreesen y quizás también Vincent Kompany. El director deportivo Christoph Freund también está involucrado”.

La carrera de Hardung es igualmente significativa. A sus 33 años ya era director deportivo de un club de la entidad del Eintracht. “Nunca he tenido problemas para ser reconocido en mi cargo por jugadores, agentes o directivos de otros equipos”, explicaba. “Llevo muchos años en el fútbol, he crecido antes de llegar a ocupar un rol de este tipo”. Lo describen como alguien humilde y pausado, capaz de convencer tanto a clubes como a futbolistas. “Lo importante es tocar las teclas adecuadas. Hay que mostrar oportunidades y perspectivas, tanto a las entidades que venden como a los jugadores que se tiene la intención de comprar”.

No se esperaba la llamada de Krösche para ir al Eintracht (“Para mí era una oportunidad excepcional, en un club histórico”), pero se ha ganado cada ascenso con su trabajo. Ahora, el desembarco en pareja en el Milan parece un hecho cantado. “Timmo tiene una excelente red de contactos tanto en el panorama alemán como fuera de sus fronteras; conoce el mundo del fútbol desde muchas perspectivas”, lo describía Krösche hace solo unos meses. Para ambos es vital transmitir siempre lo que representa el club al que defienden: “Trabajar para el Eintracht no es como estar en el Hoffenheim. Cualquiera que represente a este club debe conocer la historia y el significado de este escudo”. Y con el Milan, darían un paso más hacia la cima…


Como jugará el Milan de Amorim

Defensores centrales con buena salida de balón (traducido: pies finos), carrileros agresivos, mediapuntas hábiles en los espacios interiores y un delantero centro de peso (también en el sentido físico) que sea válido a la hora de estirar al equipo y ofrecer profundidad. Palabras clave colectivas: intensidad, verticalidad y presión. El 3-4-2-1 de Rúben Amorim se puede sintetizar y liofilizar en estos conceptos generales. Junto al 3-4-3, es su sistema de referencia, y el portugués es conocido por ser un entrenador bastante integrista y coherente con sus ideas: se puede variar la estructura durante el partido, por supuesto, pero siempre dentro del marco de estos modelos.

El suyo es un fútbol marcadamente ofensivo, justo lo que Gerry Cardinale había manifestado querer tras la destitución de Massimiliano Allegri. La filosofía es la clásica de los entrenadores de su generación: se empieza a defender en la mitad del campo rival, corriendo hacia adelante y nunca reculando. La estrella polar que jamás se abandona es recuperar el balón lo más rápido posible. Digamos que, en comparación con el 3-5-2 de Allegri, en términos conceptuales el Milan habitará en un planeta completamente diferente.

Luego, como es lógico, están los términos prácticos. Porque para poder desplegar un determinado tipo de juego, además de transmitir a los futbolistas los propios automatismos, es necesario disponer de los perfiles adecuados. Y el Milan en este preciso momento —entre jugadores que terminan contrato, otros que quedarán libres en un año y un tercer grupo que no está convencido de la revolución corporativa de la propiedad— es un auténtico solar en construcción. La plantilla para la temporada 2026/27 no es, por fuerza de los hechos, más que una hipótesis sacudida por mil variables.

Sin embargo, se pueden realizar ya algunas reflexiones sobre quiénes deberían estar contentos con la llegada de Amorim. Entre los jugadores que más se beneficiarían de su aterrizaje destaca sin duda Strahinja Pavlović. En parte porque es una de las columnas sobre las que el club quiere reconstruir el proyecto, y en parte porque bajo el mando de Allegri el serbocroata experimentó una mejora clamorosa. En el contexto de una línea de cuatro defensores, su rendimiento habría sido una incógnita, mientras que en este esquema de tres centrales el serbio podrá continuar con su crecimiento.

No obstante, la capacidad de Pavlović en la fase de iniciación de la jugada es la que es (limitada), por lo que a su lado necesitará un compañero (mejor si son dos) con los pies muy bien educados. Considerando que Matteo Gabbia garantiza una administración ordinaria y que la técnica limpia no es el fuerte de Fikayo Tomori, el Milan tendrá que acudir al mercado. El belga Koni De Winter podría ganar enteros y tener más oportunidades en este contexto.

Vitales en el juego de Amorim son los carrileros. Son los futbolistas encargados de generar superioridad numérica y actuar, cuando la jugada lo requiere, como atacantes añadidos. He ahí por qué otro que podría encajar a las mil maravillas con él es Alexis Saelemaekers, que tiene estas características muy arraigadas en su fútbol. Menos evidente es el panorama en la banda opuesta con el joven Davide Bartesaghi (está por ver y verificar completamente, a estas alturas, la situación del ecuatoriano Pervis Estupiñán).

Tratar de descifrar ahora mismo la composición de la medular es una auténtica lotería, pero por edad, características y enfoque, Ardon Jashari podría ser un proyecto de futbolista muy interesante en manos del portugués: el suizo es un centrocampista de brega y distribución, y resultará muy útil tras haber superado una temporada lastrada por una larga lesión. Avanzando unos metros, en los pasillos interiores del 3-4-2-1, una zona de tres cuartos con Christian Pulisic y Christopher Nkunku sonaría sumamente bien: ambos son bastante expertos a la hora de moverse y recibir entre líneas, justo lo que agrada a Amorim.

Por el contrario, si el dibujo se inclinara más hacia un 3-4-3, es de obligado cumplimiento abrir una profunda reflexión sobre Rafael Leão. La cruda realidad ofrece dos datos de hecho muy simples: él se quiere marchar —ya no sabe cómo decirlo, e imaginamos que lo seguirá haciendo públicamente— y el Milan tiene la firme intención de venderlo, a menos que Amorim decida erigirse como el enésimo entrenador “buen samaritano” que llega con la misión redentora de convertirlo en un futbolista completo en todas las facetas del juego.

Sin embargo, entra en juego otro factor de peso: a día de hoy, no hay ofertas sobre la mesa que el Diavolo pueda tomar en consideración (digamos, en torno a los 50 millones de euros). Y si por desgracia no llegara ninguna propuesta económica, Leão se verá obligado a quedarse. A regañadientes y bajo unas condiciones ambientales en San Siro pésimas, pero tendría que quedarse. Y en ese escenario, ese tridente ofensivo podría resultar muy tentador si se diera la eventualidad.

Los extremos de ataque para Amorim no son puros de banda; deben trazar diagonales hacia el interior del campo para abrir pasillos a las incorporaciones de los carrileros, por lo que se podría encontrar una solución en términos tácticos. La hipótesis de ver a Rafa en la pizarra sigue perteneciendo al ámbito de la especulación, del “fútbol de fantasía” de mitad de junio. Pero, ¿por qué descartarla a priori?

BOBBY GARDINER: EL APASIONADO DE LOS DATOS

El nombre de Bobby Gardiner ha emergido en las últimas horas en relación con los asuntos vinculados al universo del Milan. A pesar de ser un nombre que para muchísimos aficionados resulta completamente nuevo, en realidad se trata de una figura che trabaja con el club rossonero desde el año 2019. Habiendo entrado en el mundo del Diavolo como analista de rendimiento y captación deportiva (recruitment analyst) —analista de datos para la búsqueda de nuevos jugadores—, según la primicia del periodista Gianluca Di Marzio recibirá una promoción a Jefe de Scouting de cara a la próxima temporada deportiva. Conozcamos a fondo quién es Bobby Gardiner.

La respuesta más sencilla a la pregunta “¿quién es Bobby Gardiner?” es la siguiente: un gran apasionado de los datos. De nacionalidad británica y nacido en 1994, desde muy joven se dedicó a escribir en portales deportivos ingleses para explicar el fútbol a través del análisis de datos y números, mientras cursaba sus estudios de Filosofía, Economía y Política en la Universidad de Durham. En particular, la mayor parte de sus artículos se centraban en el Swansea City, el equipo al que apoyó durante su infancia y juventud.

Sus experiencias en el campo analítico le sirvieron para entrar en el radar de Hendrik Almstadt, quien en 2019 fue incorporado al Milan por el entonces consejero delegado Ivan Gazidis para ser el responsable del análisis de datos de todas las operaciones del club futbolístico. Almstadt se trajo consigo a Gardiner, quien se ganó los elogios del prestigioso medio The Athletic junto a sus colegas Ben Torvaney y Tiago Estêvão, siendo señalados como piezas de enorme importancia dentro del tablero que hizo posible el renacimiento rossonero que culminó con la conquista del Scudetto en 2022.

Como se ha anticipado, Bobby Gardiner asumirá un rol todavía más amplio a partir de la próxima temporada. Hoy en día ocupa el cargo de Jefe de Analítica de Rendimiento (Head of Performance Analytics) en el Milan, tal y como ha recordado Matteo Moretto; en un futuro inminente obtendrá la promoción que lo convertirá en el Responsable del Scouting rossonero, un departamento que, por tanto, se desarrollará bajo un fortísimo impulso del análisis estadístico.

Según Moretto, en las diversas reuniones que Gerry Cardinale, Zlatan Ibrahimović y Massimo Calvelli han mantenido estos días con los candidatos a la dirección deportiva —en particular Markus Krösche y Devin Özek—, en las llamadas ya participaba activamente el propio Bobby Gardiner, confirmando que tendrá un papel de primera línea en esta nueva era del Milan.

En una entrevista concedida en 2023 a la plataforma especializada StatsBomb, firma con la que había colaborado en el pasado y donde declaró haber tenido “la enorme fortuna de trabajar para el Milan durante más de cuatro años”, Gardiner explicaba parte de lo que es su filosofía de captación mediante el Big Data:

“Estoy de rodillas suplicando que alguien demuestre no solo que los entrenadores importan, sino que pueden importar incluso más que los propios futbolistas. Y estoy deseando que los datos espaciales se vuelvan mucho más accesibles para el scouting y el mercado de traspasos de jugadores”. Y considerando el cargo que se dispone a ocupar en el Milan la próxima temporada, se puede decir que su sueño, tal vez, se ha hecho realidad.

PAOLO CONDÓ (CORSERA) HABLA SOBRE AMORIM

“Amorim es bueno, pero su 3-4-2-1 (y variantes) ès un traje que necesita futbolistas a los que les calce a la perfección. Él no adecua su sistema a los jugadores que ya están en la plantilla, como hacen los entrenadores tradicionales; él identifica y señala a los intérpretes necesarios que le hacen falta, como hacen los mánagers. ¿De cuánto espacio de maniobra gozará en el Milan un técnico que razona de esta manera?”.

“La buena noticia —que no nos sorprende a nosotros, y esperamos que tampoco a Gerry Cardinale— es que Amorim considera al Milan el entorno ideal para relanzar su carrera. Ha leído los textos sagrados, sabe perfectamente que detrás del Real Madrid nadie ha ganado más Copas de Europa/Champions, y siente el escalofrío de una historia que va desde el trío sueco [Gre-No-Li] hasta el trío holandés, pasando por Balones de Oro italianos otorgados (Gianni Rivera) o injustamente negados (Franco Baresi y, sí, Paolo Maldini)”.

“Esta puntualización histórica no sirve para desmarcarse de un presente dubitativo y gris, porque es un hecho evidente que el Milan post-Berlusconi es un noble decadente obligado a perseguir la simple clasificación para la Champions League, y ya no la victoria final. Sin embargo, sirve para recordar un destino, un cielo hacia el cual el Milan debe tender siempre; y no importa si ahora mismo parece lejano, lo verdaderamente importante es mantener la mirada alta. Una aspiración que esta propiedad —dilatada y desgarrada por años de guerras intestinas en las que los duelistas han terminado haciendo el ridículo como los gallos de Renzo [‘i polli di Renzo’]*— se ha olvidado de cultivar”.

(“I polli di Renzo” es una famosa metáfora literaria de la obra ‘Los Novios’ de Alessandro Manzoni, que retrata a personas que, estando en la misma situación desgraciada, se pelean entre sí en lugar de unirse ante el problema común).

“Mientras prosigue el casting de dirigentes que de Italia saben bien poco —pero ya aprenderán, seamos positivos—, Cardinale debe asegurarse de que la llegada de Amorim tenga una génesis limpia y transparente, no nebulosa como la que en su día tuvo Paulo Fonseca, a quien trataron como a un mero transeúnte desde el primer día. Si el Milan volviera a ser una sola entidad unida, ya sería un Milan mejor”.

SE REALIZA LA FIRMA DEL CONTRATO

Rúben Amorim acaba de firmar su contrato con el Milan. Se trata, tal y como se había anticipado, de un vínculo de dos años de duración a razón de 3,2 millones de euros por temporada, a los que se sumarán los correspondientes bonus vinculados a los resultados deportivos del equipo. A este respecto, desde Portugal especifican que dichos complementos serán de un millón de euros en caso de conquistar el Scudetto y de 500.000 euros si se logra la clasificación para la Champions League. Asimismo, al contrato se le puede añadir un tercer año de renovación opcional (formato 2+1). La firma se ha producido por vía telemática, dado que el entrenador portugués no se encuentra en la capital lombarda.


El nuevo Milan empieza por Amorim

En el campo, Rúben Amorim era el clásico centrocampista de orden. Pocas aceleraciones, mucha gestión del balón. Como entrenador, sin embargo, ha metido el acelerón decisivo para adjudicarse el banquillo del Milan. Así, a 21 días de la destitución de Massimiliano Allegri, Gerry Cardinale ha tomado la decisión definitiva: Amorim firmará un contrato de dos años con opción a una tercera temporada juntos. El sueldo será de algo menos de 3,5 millones de euros netos, con un bonus de un millón en caso de ganar el Scudetto y 500.000 euros por la eventual clasificación para la Champions League. Todo está acordado, excepto la fecha del desembarco del técnico portugués en Milán.

A diferencia de lo filtrado ayer por los medios de comunicación portugueses, Amorim no vendrá hoy a firmar en Italia. Tampoco se ha organizado todavía su primera visita a Casa Milan ni a las instalaciones de Milanello. Hoy, en cualquier caso, se espera que todo quede plasmado por escrito y en los próximos días podría llegar la oficialidad del acuerdo. Mientras tanto, el entrenador de Lisboa ya ha informado al Manchester United del pacto alcanzado con el Milan. A pesar de su despido el pasado 5 de enero, Amorim seguía percibiendo sus emolumentos de los Red Devils al tener un contrato vigente hasta el 30 de junio de 2027. Al aceptar el cargo de nuevo técnico del Diavolo, lógicamente, debe romper su vínculo con los ingleses, quienes se ahorrarán así un año de salario.

¿Por qué el Milan ha decidido apostar con tanta convicción por un técnico que viene de una experiencia no precisamente afortunada? El portugués fue destituido en el United cuando marchaba quinto en la clasificación, a solo tres puntos del Liverpool. En plena zona Champions, en definitiva. Tampoco hay que olvidar que, hasta hace ni siquiera dos años, Amorim era considerado uno de los mejores técnicos emergentes de Europa. En Portugal su ascenso fue rápido e imparable: una copa nacional ganada con el Braga, otras dos más dos ligas y una Supercopa con el Sporting. Todo ello antes de cumplir los 40 años.

Sin embargo, lo que ha atraído al Milan no han sido únicamente los trofeos. Amorim se ajusta —al menos en la idea del club de Vía Aldo Rossi— al perfil de entrenador indicado por Cardinale justo tras el despido de Allegri: joven, de mentalidad ofensiva, dispuesto a abrir un nuevo ciclo capaz de devolver al Diavolo a la primera línea europea y de revalorizar a los futbolistas de la plantilla. El “sí” a Rúben ha madurado tras varias conversaciones con el número uno de RedBird, Zlatan Ibrahimović, Massimo Calvelli, la agencia de headhunters encargada de la búsqueda del nuevo técnico (Twenty First Group) y Bobby Gardiner, analista de captación que apunta a ser promovido como jefe del área de scouting rossonera.

Amorim ha recibido también la bendición de Markus Krösche, el candidato número uno al puesto de próximo Head of Football (Jefe del área de fútbol) en Casa Milan. Del mismo modo, en sus conversaciones con Cardinale y sus hombres, el técnico portugués expresó claramente su total aprobación hacia el actual dirigente del Eintracht de Fráncfort. Primeras muestras de sintonía.

A este respecto, una vez completada la casilla del entrenador, el próximo paso del Diavolo afectará directamente al área técnica. Con Krösche y su mano derecha desde la época del Leipzig, Timmo Hardung, ya existe un acuerdo, pero ambos tienen contrato hasta 2028 con el Eintracht. De hecho, ayer, el presidente Mathias Beck frenó públicamente las maniobras rossoneras en una declaración a BILD: “Nadie del Milan nos ha contactado y no hemos recibido ninguna indicación de Krösche de que pretenda dejar el Eintracht”. Son palabras tajantes, pero que deben contextualizarse dentro de una estrategia precisa: en Fráncfort quieren una indemnización económica por la salida de ambos directivos. Al mismo tiempo, sin embargo, Krösche y Hardung —en el punto de mira de la afición local durante la última temporada— ya han comunicado su voluntad al club alemán. Ven su futuro en Milán. Con Amorim en el banquillo, por supuesto.

CAPELLO NADA CONVENCIDO DE LA LLEGADA DE AMORIM

Dentro de dos días cumplirá 80 años. Y “Don Fabio”, en sus más de 60 años en el mundo del fútbol, las ha visto de todos los colores. “¿El Milan de Amorim? Es un doble salto al vacío, tanto para él como para los rossoneros”. Capello analiza la situación actual, comentando la elección del club con un evidente velo de escepticismo. La esperanza general es la de volver a ver a aquel Amorim que tan bien lo hizo en Lisboa y no al de Mánchester. Parece que se habla de dos entrenadores distintos: uno dominaba y hacía jugar un fútbol bellísimo al Sporting; el otro sufría tremendamente la presión y se perdía sumergido en la trituradora del United.

Empecemos por la elección del club rossonero: ¿Le convence?

“He escuchado muchísimos nombres, todos diferentes entre sí. Nacionalidades distintas, estilos de juego opuestos, ideas contrarias. Creo que es el manifiesto de la confusión que sobrevuela en el ecosistema del Milan. El Amorim que vimos en Lisboa me había convencido, desde luego, pero también se debe considerar el trabajo que hizo en Mánchester. No lo sé, me parece que está todo un poco dejado al azar”.

Precisamente sobre Amorim, es como si en sus dos experiencias hubiéramos visto a dos entrenadores opuestos…

“Eh… sí. Tendrán que explicarle que el Milan es un club con una historia que honrar y respetar. Y que hay que traer resultados a la altura. En el United no consiguió entrar en la cabeza de los jugadores; en el Milan tendrá que lograrlo. Después, la diferencia también la marcarán los hombres que tenga a su disposición. Puedo decir que es un salto al vacío para ambos. Los rossoneros contratan a un entrenador que no conoce nuestro campeonato y él… debe reivindicarse tras una experiencia fallida”.

¿Podría pagar Amorim esa falta de conocimiento de la Serie A?

“Sí… y creo que en Inglaterra ese fue precisamente uno de los factores negativos. Es muy diferente si a un equipo lo conoces de verdad o si solo lo has visto en vídeo. Lo cambia todo. Es distinto el enfoque que tienes de los partidos e incluso del mercado, así como la manera de prepararlos. Por eso pienso que es un poco una apuesta arriesgada, pero ya veremos dentro de unos meses…”.

¿Qué Milan se espera en el campo?

“Le deseo a Amorim que vuelva a ser el del Sporting. Deberá tener coraje, imponerse y hacer valer sus ideas. Pienso, además, que hacen falta fichajes a la altura del Milan: me espero un defensa central, un interior [mezzala], un extremo izquierdo y un delantero centro. No hace falta gastar mucho por el simple hecho de gastar; se necesitan grandes jugadores para volver a ganar. Aunque me queda una duda: ¿con quién habla Amorim? Me parece que hay un buen lío de confusión en cuanto a los roles directivos…”.

El director deportivo y el director técnico podrían ser dos alemanes: Krösche y Hardung. ¿Qué opina?

“¡Pienso que brindaremos con cerveza y cerraremos la comida con un buen vino de Oporto! Bromas aparte, no tengo una opinión clara porque no los conozco. Me surgen bastantes dudas debido a que tendrán que aclimatarse y van a aterrizar en un planeta completamente nuevo. Quién sabe. Permitidme tener algunas dudas, al menos por ahora”.

El Milan ya ha tenido a dos entrenadores portugueses en su banquillo en el pasado y las cosas no salieron bien. Después llegó Allegri y ahora se cambia otra vez de rumbo

“Oigo hablar de muchísimas reuniones, muchos nombres e ideas confusas. ¿Quién manda? ¿Quién toma las decisiones? ¿Quién está confeccionando el mercado de fichajes? Hay demasiados signos de interrogación, como ve. No hay programación. Parece que todo se hace a la carrera y de forma desorganizada”.

A propósito de portugueses, ¿cree que Rafael Leão pueda quedarse teniendo a Amorim en el banquillo?

“No lo sé, especialmente después de las declaraciones que ha hecho en los últimos días. Pienso que, independientemente de quién esté en el banquillo, Rafa debe volver a ser el de hace dos años. Tiene que trabajar en su cabeza y en su actitud. Si no cambia eso, la historia será siempre la misma. En el Milan o en cualquier otra parte”.

¿Y qué me dice de Modrić?

“Luka debe quedarse, incluso sin jugar la Champions. Es un ejemplo, una guía para todo el equipo. Incluso para el entrenador puede ser fundamental. Servirá para sacar lo mejor de sus compañeros. Los líderes son así: maestros y referentes. Es un profesional serísimo, inteligente y completo. El nuevo Milan debe reconstruirse también a partir de él”.

Ha mencionado la Champions. ¿Cuánto pesará no jugarla en la construcción del nuevo Milan?

“Muchísimo. En primer lugar, porque se vuelve más difícil convencer a los grandes campeones: eres un club menos apetecible, a pesar de la gran historia que el Milan tiene a sus espaldas. Y luego pesa porque ingresas menos dinero. Miremos, sin embargo, a la Juventus, que también está sin Champions: ha reconstruido su estructura con un director general italiano, Carnevali, dando continuidad a un gran entrenador como Spalletti. En este momento veo a la Juve por delante del Milan, ya solo por la llegada del ex del Sassuolo, que conoce al dedillo la materia y la Serie A; es un gran fichaje. El Inter, por ahora, sigue estando a otro nivel, tanto por organización societaria como por plantilla”.

MORETTO: “ACUERDO TOTAL CON KROSCHE”

Matteo Moretto, en una intervención en vídeo en el canal de YouTube de Fabrizio Romano, ha ofrecido las siguientes actualizaciones sobre el Milan, club que ya ha elegido a su nuevo entrenador y que aspira a cerrar muy pronto la llegada del nuevo responsable del área técnica: “El Milan ha cerrado el acuerdo por el entrenador, que al 100% será Rúben Amorim; en las próximas horas llegará también la firma. El portugués no tiene previsto llegar hoy a Milán, pero en cualquier caso estampará su firma en este contrato de dos años más uno en las próximas horas. No son tres años fijos, sino un formato 2+1”.

“Por lo tanto, el Milan ha zanjado la cuestión del entrenador, pero aún debe definir el capítulo relativo a la directiva. Hablemos de Markus Krösche: el Milan ha planificado minuciosamente la llegada de Amorim de la mano del alemán, quien ha dado su total aprobación (ok) a la elección de confiar el banquillo milanista al técnico portugués. Entre el Milan y Krösche ya se está hablando de documentos, la negociación entre las partes está muy avanzada y existe ya un acuerdo verbal”.

“En las últimas horas, el Eintracht de Fráncfort ha dado su propia versión de los hechos, pero hay que discernir cuánto de ello es pura estrategia y cuánto es realidad. Lo que es seguro es que al club alemán le ha molestado el hecho de que hayan salido a la luz ciertas informaciones. Veremos cómo se desarrolla el asunto por el lado del Eintracht, pero entre el Milan y Krösche está todo hecho y solo falta acordar esa indemnización que, por lo que sé yo, será muy inferior a los 7 millones de euros de los que se está hablando. Es una negociación que el Milan confía plenamente en cerrar”.


Marc Schmidt habla sobre Markus Krosche

Habiendo identificado —con total probabilidad— en Rúben Amorim al hombre adecuado desde el cual reiniciar el proyecto en el banquillo, el Milan debe ahora resolver el nudo ligado a la directiva, dado que aún quedan varios puestos vacantes. Entre ellos, el de director técnico, una figura estructural del proyecto del Diavolo que está por venir. Markus Krösche es, sin duda, uno de los perfiles más potentes para este cargo; nacido en 1980, actualmente es el director general del área deportiva del Eintracht de Fráncfort, club con el que ha trabajado mucho y muy bien a lo largo de los años. De este dirigente alemán ha hablado su colega de BILD, Marc Schmidt.

¿Qué tipo de dirigente es Markus Krösche?

“Markus Krösche es un directivo con las ideas muy claras cuando se trata de comprar o vender jugadores, pero no solo en eso. Por ejemplo, en su equipo nunca retiene a futbolistas que terminan contrato: o los renueva o los vende antes de entrar en la temporada que los lleva a quedar libres. Además, no es el tipo de dirigente que destituye a un entrenador a mitad de temporada. Este año (con Toppmöller primero y Riera después) hizo una excepción a la regla, pero a lo largo de los años siempre ha brindado una confianza absoluta a los técnicos, incluso cuando las cosas no marchaban del todo bien. Otro principio fundamental de su trabajo es fichar futbolistas jóvenes para luego revenderlos a precio de oro. Por lo general, no incorpora jugadores mayores de 27 años, aunque este año, con la Champions, lo haya hecho”.

A Krösche se le vincula con insistencia con el Milan: ¿cuál es la situación real respecto a su futuro?

“Estoy seguro de que si su deseo fuera dejar el Eintracht este verano, el club habría encontrado la manera de dejarlo partir, pero está claro que, en caso de marcharse, el Fráncfort querrá sacar un beneficio económico por su salida. Por lo tanto, creo que podrían exigir una indemnización de entre 7,5 y 10 millones de euros”.

¿Se traería Krösche a Hardung como director deportivo en caso de ir al Milan?

“Sí, porque por lo general Krösche se mueve con todo su equipo de confianza. En lo que respecta a Hardung la situación es más sencilla, porque en el Eintracht no lo ha hecho nada bien. El club quería prescindir de él desde hacía tiempo, pero Markus (Krösche) lo ha mantenido porque Hardung conoce a la perfección los aspectos contractuales. Así que estoy seguro de que formaría parte del staff que Krösche se llevaría consigo, pero su trabajo en el Eintracht no ha sido para nada convincente”.

¿Cuáles son los límites o las exigencias de Markus Krösche?

“El punto clave es el siguiente: Krösche vendría al Milan única y exclusivamente si le garantizan tener carta blanca absoluta. Esto significa que Ibrahimović tiene que dar un paso al lado. Sé que Zlatan tiene intereses en la inversión de RedBird en el Milan, pero desde fuera todo el mundo le culpa del fracaso del equipo esta temporada. Nadie aquí en Alemania que conozca la estructura interna del Milan piensa que Krösche pueda encajar ahí en las condiciones actuales. Es justo lo opuesto a la forma de trabajar de Markus. Ibrahimović tendría que estar totalmente fuera, no debería interferir en absolutamente nada. Si deciden apostar por el alemán, Krösche se convierte en el jefe supremo. Nadie lo puede tocar, nadie le podrá decir lo que tiene que hacer”.

Cuéntenos más detalles sobre Krösche…

“¿Sabes por qué lleva tanto tiempo en el Eintracht? Porque gana 5 millones de euros por temporada, más que el propio consejero delegado del club. El año pasado no se marchó al Borussia Dortmund porque el club no podía garantizarle las cifras que percibe en Fráncfort. Él tiene aquí un contrato muy especial. Basta con pensar que gana incluso más que el director deportivo del Bayern de Múnich. Por esa razón jamás se ha movido de Fráncfort”.

Por tanto, si finalmente viene al Milan es porque Cardinale le entregará todos los poderes del área deportiva

“Exactamente. Y es por eso que el Milan podría ser un reto estimulante para Krösche. Cardinale no tiene idea de lo que es el fútbol, motivo por el cual Markus podría estar interesado: a él le gusta recalar en clubes que atraviesan situaciones delicadas, donde hay que empezar de cero y cambiarlo todo. Por lo tanto, si llega a aceptar la propuesta del Diavolo, en el Milan deben ser muy conscientes de que Ibrahimović tiene que apartarse y dejarle trabajar”.

Amorim o Jaissle: ¿quién es el directivo perfecto para Krösche?

“Jaissle. De hecho, lo buscó hace apenas dos semanas para el banquillo del Eintracht antes de virar hacia Hütter. En cualquier caso, nosotros en Alemania estamos bastante seguros de que Krösche dejará el Eintracht, pero porque hay programada una revolución para el próximo verano, no para este. No es casualidad que él vaya a hacer todo lo posible para dejar la estructura perfecta en Fráncfort, motivo por el cual me sorprendería verle marchar ahora mismo. No estoy diciendo que no pueda hacerlo en septiembre, pero a día de hoy me parece difícil. El Milan y el Eintracht podrían incluso iniciar negociaciones para alcanzar un acuerdo de cara a después del verano, pero al club rossonero le hace falta alguien ya, no en septiembre. Estoy seguro de que Krösche se irá y que el Eintracht ya busca un sustituto para 2027, pero no tengo claro que este adiós se concrete de forma inmediata”.

¿Cuántas posibilidades reales hay entonces?

“Creo que todavía es pronto, hay demasiados flecos por definir, pero el Milan lo necesita con urgencia, así que quién sabe si la situación podría desbloquearse de inmediato. Además, hay que decir una cosa: dentro del club muchas personas dejarían marchar a Krösche sin problemas, aunque la propiedad tendría que rescindirlo para evitar cualquier tipo de negociación eterna. La junta que le renovó el contrato ya no está desde hace dos años, y el nuevo consejo del Eintracht no es especialmente devoto de Krösche. Por tanto, si Markus tuviera el deseo de salir y el Milan dispusiera del dinero para satisfacer al Fráncfort, todo podría suceder, pero ahora mismo hay demasiados cabos sueltos por resolver. Es un proceso muy largo el que conlleva negociar con Markus, motivo por el cual me sorprendería que se tomase una decisión así, deprisa y corriendo”.

En su opinión, ¿podría Krösche trabajar de la mano con Ibrahimović?

“Estoy seguro de que a Markus le encantaría conocerlo personalmente, pero desde el punto de vista profesional, nadie desde fuera tiene que decirle qué hacer. Él no escucharía a Ibrahimović porque se traería a su propia gente de confianza”.

EL EINTRACHT DICE QUE NADIE LES HA CONTACTADO

Mathias Beck, presidente del consejo de vigilancia del Eintracht de Fráncfort, ha valorado de este modo ante los micrófonos de BILD los rumores sobre la posible salida de Markus Krösche, quien ha terminado en el punto de mira del Milan para asumir el cargo de director técnico del club rossonero: “Por parte del Milan no ha habido nadie que se haya puesto en contacto con nosotros en relación a Markus Krösche. Y nosotros, como comité ejecutivo del Eintracht, tras habernos reunido y confrontado posturas con Markus Krösche, no tenemos absolutamente ninguna señal que nos haga pensar que quiera dejar el Eintracht antes de la expiración de su contrato en 2028”.


Amorim firmará por dos temporadas

Rúben Amorim será el nuevo entrenador del Milan. El acelerón de las últimas horas ha sido decisivo: el club rossonero ha presentado la propuesta al técnico portugués, quien la ha aceptado. Tras esto, ha llegado también el sello definitivo por parte de Cardinale. Acuerdo alcanzado sobre la base de un contrato de dos años a razón de 3,5 millones de euros por temporada, con opción a un tercer año, más bonus por la conquista de trofeos y la clasificación para la Champions League. El técnico de Lisboa volará a Italia entre hoy y mañana para plasmar su firma en el contrato con el Diavolo. De este modo, el entrenador luso renunciarà al año de sueldo que tenía acordado con el Manchester United, club que lo había destituido en enero, pero con el que mantenía un vínculo contractual hasta el 30 de junio de 2027.

Ex-centrocampista de la selección portuguesa, con dos Mundiales a sus espaldas, Amorim tiene apenas 41 años, pero ya sabe lo que es ganar desde el banquillo. En 2021 guio al Sporting de Lisboa a conquistar el título de liga portuguesa tras 19 años de sequía, un triunfo que repitió al año siguiente. Tras dejar Lisboa en noviembre de 2024 rumbo a Mánchester, no logró repetir el éxito en Inglaterra. Ahora se le presenta esta nueva oportunidad en el Milan. Con Amorim, Gerry Cardinale completa la primera casilla que había quedado vacante tras el desmantelamiento de la directiva provocado por la no clasificación para la Champions.

Una vez cerrado el entrenador, la próxima pieza del puzle debería ser el director técnico, posición en la que Markus Krösche cuenta con una clara ventaja. Krösche querría traer consigo a su hombre de confianza, Timmo Hardung, como director deportivo. Ambos directivos —actualmente en el Eintracht de Fráncfort— se encuentran en negociaciones muy avanzadas con el Diavolo. Llegados a ese punto, al Milan solo le quedaría por definir el nombre del nuevo consejero delegado (Ceo).

¿AMORIM ES UN GRAN ENTRENADOR O ALGUIEN PEQUEÑO?

¿Rúben Amorim es un técnico pequeño o grande? El dilema del Milan depende de un contexto capaz de encumbrarlo o triturarlo
No existen solo los dos extremos, pero, utilizándolos, es más fácil sintetizar: ¿Rúben Amorim es un entrenador pequeño o un gran entrenador? La respuesta depende del momento en que se plantee la pregunta. Hace dos años, el técnico portugués estaba en boca de todos, en pleno hype absoluto tras las dos ligas ganadas con el Sporting de Lisboa en la Liga Portuguesa: si el Milan, que lo había sondeado a través de Geoffrey Moncada, lo hubiera contratado entonces, habría sido uno de los traspasos más aclamados del verano, desatando el entusiasmo más absoluto de toda la afición.

Sin embargo, la experiencia en el Manchester United ha cambiado casi por completo la opinión sobre el técnico nacido en 1985: un desastre, un fracaso —considerando las expectativas y el dinero gastado— tanto desde el punto de vista técnico-táctico (dejó al equipo en la sexta posición con 31 puntos, a solo tres de la cuarta plaza ocupada por el Liverpool, tras perder una final de la Europa League contra el Tottenham) como en la gestión del vestuario, con los pesos pesados del grupo enfrentados al propio entrenador.

Como parte de su disculpa se puede decir que en el Manchester United, en la era post-Ferguson, las cosas han ido así para la mayoría —por no decir todos— los entrenadores que se han sentado en el banquillo de Old Trafford. El problema es que en el Milan se va a encontrar con problemas similares, si no peores. Y este es el principal signo de interrogación sobre la elección de Amorim —quien es el que más se acerca al “modelo Fàbregas” citado por el propietario y posee además ideas de fútbol potencialmente muy interesantes— o sobre cualquier otra elección que hubiera hecho la directiva de Vía Aldo Rossi (este mismo discurso se aplicaría también si hubieran traído a Ancelotti, Klopp o Guardiola, ojo): ¿En qué contexto va a trabajar? ¿Cómo podrá intentar expresar su idea de fútbol? ¿Estará respaldado por la propiedad y por el club? ¿Se le escuchará en materia de mercado de fichajes?

Para saber si este Rúben será un Amorim pequeño o grande, es necesario que no le rompan las pelotas [i baglioni], sino que, desde Cardinale hasta Ibrahimović, pasando por los futuros dirigentes deportivos (ya sea Krösche con Özek o con cualquier otro fantasmagórico mago de los datos), todos le echen una gran mano. De lo contrario, es un desastre anunciado.

KROSCHE DEBERÍA SER EL SIGUIENTE

A tres semanas exactas de la purga del área deportiva —el lunes negro del club, que pasó a la historia por la cuádruple decapitación simultánea, fue el pasado 25 de mayo—, el Milan arranca de nuevo, volviendo a completar algunas de las casillas que habían quedado vacías. El fin de semana que acaba de concluir ha sido el que ha devuelto al Diavolo un entrenador —siendo Amorim el ganador del largo casting— y está a punto de restituir al club el grueso de su directiva: se ha alcanzado, de hecho, un acuerdo con Markus Krösche, de 45 años, actual director técnico del Eintracht de Fráncfort. Ahora falta el segundo escollo para cantar victoria: el club alemán debe liberarlo, ya que tiene un contrato en vigor hasta 2028. Debería ser cuestión de días.

Su nombre figuraba en la lista rossonera de perfiles del agrado del club desde hacía tiempo y había cobrado fuerza de inmediato tras la fumata negra con Rangnick. Por lo tanto, el Milan se queda en Alemania para su reedificación. Krösche es un dirigente particularmente hábil a la hora de identificar y valorizar talentos, puliéndolos en casa y transformándolos en potenciales plusvalías. Una filosofía que agrada especialmente en las altas esferas de RedBird, aunque menos a ojos de los aficionados: el divorcio con el Eintracht se vería facilitado por una relación que ya no es óptima con una afición muy particular y exigente.

Krösche vendría en calidad de director técnico y se traería consigo a Timmo Hardung, su histórico brazo derecho, para ejercer las funciones de director deportivo (quien también debe alcanzar un acuerdo para liberarse de la entidad alemana). Un tándem particularmente compenetrado; en Alemania se les considera los Rey Midas de las plusvalías. ¿Algunos nombres? Ekitiké, Pacho, Kolo Muani, Lindstrøm y Marmoush en Fráncfort, y antes en el Leipzig, Nkunku y Dani Olmo.

Digamos que la escuela, la corriente de pensamiento y las modalidades de gestión son las de Rangnick y el universo Red Bull, con quien rozó [coincidió en el relevo] en el Leipzig en 2019 (Krösche entrando y Ralf saliendo). Y es precisamente en el Leipzig donde se forja su alianza con Hardung, con quien posteriormente se trasladó a Fráncfort en 2021. En el club rossonero, por tanto, ambos mantendrían las dinámicas actuales, y es superfluo subrayar que Krösche ya ha dado su nombre [visto bueno].

Dos consideraciones para cerrar. La primera es decididamente positiva: con Amorim y Krösche, el Milan —aunque con un gran retraso— podrá finalmente ponerse manos a la obra en clave de mercado, dado que ninguno de los dos está comprometido con el Mundial. La segunda es un interrogante: tanto el entrenador como los dirigentes, además de ser todos nuevos, no conocen las modalidades ni los engranajes del fútbol italiano. Será necesario que todo marche siempre sobre ruedas.


El nuevo Milan de Amorim y Krosche

Había dicho que se necesitaría una semana para reorganizar al Milan tras el desmantelamiento de la directiva y la destitución de Max Allegri y, en cambio, han transcurrido tres; pero finalmente, el club rossonero y sus aficionados ven la luz al final del túnel: en los próximos días (o tal vez horas), Gerry Cardinale anunciará, de hecho, que el nuevo Diavolo arrancará de nuevo con Rúben Amorim en el banquillo y con Markus Krösche como director técnico.

Según informa esta mañana el Corriere della Sera, el técnico portugués ha superado la competencia de Matthias Jaissle y Oliver Glasner, y está a un solo paso de convertirse en el nuevo entrenador milanista. El extécnico del Sporting de Lisboa y del Manchester United ha aceptado el borrador de contrato propuesto por los rossoneri: se habla de un acuerdo de dos años con opción a una tercera temporada y un sueldo de aproximadamente 3,5 millones de euros más bonus. Para la fumata blanca solo falta el ok definitivo de Cardinale, que debería llegar en las próximas horas.

Pero en este preciso instante, el número uno de RedBird, junto a Massimo Calvelli y Zlatan Ibrahimović, trabaja también a destajo para traer a un nuevo director técnico a la entidad rossonera. El elegido, también en este caso tras un casting infinito, es Markus Krösche, actual responsable del área técnica del Eintracht de Fráncfort y que tiene contrato en vigor hasta 2028. El Milan está intentando liberar al mánager mediante el pago de una indemnización al club alemán. Si se alcanza un entendimiento con él, como director deportivo podría traer a uno entre Timmo Hardung y Devin Özek, siendo el primero el gran favorito.

DOS FACTORES A EVITAR SI AMORIM QUIERE TRIUNFAR

A tres semanas exactas de la gran purga en Casa Milan, los rossoneri siguen sin tener una estructura corporativa, pero algo se está moviendo. Con un retraso extremo y grave respecto a todos los demás equipos, el Milan podría empezar esta semana a anunciar las nuevas incorporaciones en la directiva o en el banquillo. Rúben Amorim ha aceptado todas las condiciones y ya ha dado su “sí” para entrenar a los rossoneri. El último visto bueno corresponde a Cardinale y debería llegar en las próximas horas. El portugués no es, desde luego, la primera opción, ni tampoco la segunda o la cuarta; antes de él hubo muchas otras conversaciones, pero por un motivo (rechazos) o por otro (falta de acuerdo), al final Ibrahimović y Cardinale, junto a Calvelli, han apostado por Amorim.

El portugués llega tras una experiencia fallida en Mánchester, pero allí han decepcionado muchos en los últimos años. Un club grande en graves dificultades que sigue fagocitando entrenadores. ¿Os recuerda a algo? En cambio, en el Sporting de Lisboa, Amorim lo hizo muy bien, pero en ese caso había construido un equipo a su imagen y semejanza. Jugadores capaces de cumplir con cada una de sus exigencias tácticas, elementos con recorrido [de mucha pierna/gamba], buenos en la presión y, sobre todo, hombres de calidad.

Para evitar que el destino de Amorim en el Milan sea un fracaso, tal y como ocurrió con sus predecesores portugueses Fonseca y Conceição, deben cumplirse dos factores. El primero se refiere al mercado. La futura directiva tendrá que revolucionar la plantilla para ensamblarla como quiere el entrenador; las características de los fichajes deberán ser impecables para el esquema táctico del nuevo Milan. Pero, ¿habrá dinero para hacerlo? Tenemos muchas dudas. El segundo factor se refiere al respaldo del club. Por una vez, habría que dejar de lado los intereses personales y las batallas de partido por el bien del Milan. Todo ello en un ambiente constantemente en protesta. Aquí también albergamos muchas dudas de que pueda suceder.

En el fondo hay una desconfianza enorme hacia la propiedad estadounidense, el problema deriva siempre de ahí. Gerry Cardinale está convencido de poder imponer su propia visión en Italia, “colonizar” Milán importando el modelo estadounidense del deporte como puro entretenimiento (entertainment), basado en la espectacularización del evento como ocurre en la NFL. Pero todavía no ha entendido que no se puede modificar el fútbol en Italia; la cultura de un país no se puede borrar de un plumazo con prepotencia y arrogancia. Los valores del Milan han sido pisoteados en estos años; el club rossonero está irreconocible tanto desde dentro como desde el extranjero. Y este es el daño más grande.

PELLEGATTI PREFERÍA TENER A RANGNICK

«Yo estaba a favor de Rangnick porque quizá así se eliminaban las divisiones y los conflictos internos, ya que él habría formado su propio bloque. Sin embargo, creo que no querían entregarle las llaves de absolutamente todo. Ahora tenemos a un portugués, tal vez a dos alemanes y a un estadounidense: tienen que mirarse a la cara. Después, todo dependerá del club; veremos si tras cuatro partidos que vayan mal lo abandonan a su suerte. Según ellos [la propiedad], Krösche es el mejor que hay en el mercado: pienso que se traerá a un hombre de su confianza como director deportivo, mientras que Amorim es el que más se acerca al estilo de juego de [Cesc] Fàbregas».

CENTRO DEL CAMPO: MÁS SALIDAS QUE ENTRADAS

El tiempo pasa cada vez más rápido y el verano del Milan no parece querer arrancar del todo; al contrario. El retraso que el club rossonero lleva en su hoja de ruta es increíble, casi surrealista: a 14 de junio, la entidad aún no ha anunciado al entrenador, al director general ni al director deportivo. Con calma, no hay prisa. Mientras tanto, la situación en lo que respecta al mercado de fichajes también parece ser bastante crítica. Por los lares de Milanello da la sensación de que hay una estampida general. Desde el adiós (probable) de Youssouf Fofana hasta las peligrosas situaciones de Adrien Rabiot y Luka Modrić. Sin embargo, podría haber una noticia positiva en medio de todo este caos. Una continuidad que haría feliz a muchos aficionados milanistas.

La historia entre el centrocampista francés y el Milan nunca llegó a florecer del todo, marcada por momentos positivos y situaciones completamente negativas. Llegado desde el Mónaco en el verano de 2024 por 26 millones de euros, el mediocentro rossonero cuenta con varios pretendientes en Europa y también en Arabia Saudí. En enero, de hecho, se le había vinculado con el Fenerbahçe en Turquía, pero el francés decidió no moverse a mitad de la temporada. Ahora la situación ha dado un vuelco absoluto: estamos en verano y el futbolista está en la rampa de salida. Con la camiseta del Milan, Fofana ha acumulado 88 partidos oficiales, adornados con 3 goles y la notable cifra de 13 asistencias.

Muchas situaciones y todas muy diferentes entre sí. En lo que respecta al futuro de Luka Modrić, a día de hoy no hay nada decidido. Luka quiere conocer primero quién será el nuevo entrenador del Milan y, por tanto, deseará hablar con él para comprender sus intenciones desde el punto de vista de la identidad técnico-táctica que el sustituto de Massimiliano Allegri pretenda dar al equipo. Tras este cara a cara, llegará la decisión definitiva por parte del jovencísimo astro croata.

También el futuro de Adrien Rabiot pende de un hilo. Llegado en los últimos días del pasado agosto, única y exclusivamente por deseo de mister Allegri, el francés aún no ha mantenido conversaciones con el club. ¿La nota positiva? Los dos años de contrato que le ligan al Diavolo, pero no se puede descartar en absoluto que pueda dejarse convencer por Max [Allegri] y que pese también la participación en la próxima Champions League, algo que el Milan no puede garantizarle [esta temporada]. En medio de todo este caos, sin embargo, habría una posible confirmación: la de Ardon Jashari. El talento suizo está cortejado por media Europa; en Italia, por el Como, la Atalanta y la Juventus.

No obstante, el centrocampista rossonero ya les ha dicho claramente a sus agentes en los últimos días que su firme voluntad es quedarse porque, más allá del contrato, su deseo es ponerse a prueba y demostrar su valía a lo largo de una temporada “de verdad” y no condicionada por la grave lesión que sufrió el pasado mes de septiembre. Una gran noticia para un centro del campo, el del Milan, que deberá ser reforzado obligatoriamente con elementos nuevos y de peso.

AMORIM SE LE ESPERA ENTRE HOY Y MAÑANA

Visto lo que ha sucedido en el último periodo en el Milan siempre es mejor mantener la cautela, pero esta vez parece que ya es una realidad: el Diavolo tiene, de hecho, a su nuevo entrenador, que será Rúben Amorim. El luso ha definido un acuerdo con el club de Vía Aldo Rossi sobre la base de un contrato de dos años con opción a un tercero, a razón de 3,5 millones de euros netos por temporada más bonus ligados a la conquista de títulos y a la calificación para la Champions League. Tras su destitución en enero por parte del Manchester United, parecía que el portugués se tomaría un año sabático, pero la oferta del Milan —que es el equipo que siempre ha soñado entrenar— ha resultado demasiado tentadora y, de este modo, el extécnico del Sporting de Lisboa está listo para regresar a los banquillos.

Según informa A Bola, que añade además otro detalle importante: Amorim es esperado entre hoy y mañana en Italia para la firma del contrato y para empezar a conocer a su nuevo club y su nueva casa. El portugués ha ganado la carrera a otros tantos técnicos, en particular a Matthias Jaissle, actual entrenador del Al-Ahli, a quien sin embargo había que liberar pagando una cuantiosa indemnización al club árabe. Amorim, por el contrario, se encuentra sin equipo y esto ha sido, sin duda, un punto a su favor.

Uno de los grandes sueños del portugués era precisamente el de dirigir al Milan, tal y como había relatado en 2017 al medio luso Tribuna Expresso, justo cuando estaba a punto de comenzar su carrera en los banquillos tras colgar las botas como futbolista: “De niño me gustaba ver al Benfica y al Milan. Recuerdo ver las cintas de vídeo del Milan con Maldini, Baresi, Gullit, Rijkaard, Savićević… Mis sueños de la infancia eran jugar en el Benfica y en el Milan. Uno ya lo he hecho realidad [el del Benfica]. Ahora debo convertirme en entrenador en el otro”.


Amorim al Milan: decide Cardinale

El próximo entrenador del Milan podría ser de nuevo un portugués. Después de [los nombres de] Fonseca y Conceição, los rossoneri están a punto de cerrar el fichaje de Rúben Amorim, de 41 años, extécnico del Braga, del Sporting de Lisboa y del Manchester United. Las conversaciones de las últimas horas han ido muy bien; Amorim ha aceptado las condiciones planteadas por el club rossonero y está listo para comenzar. Se trata de un contrato de dos años de duración con opción a un tercero —la misma estructura de contrato que recibió Max Allegri el año pasado—, con la diferencia de que las cifras económicas son más bajas. Amorim percibirá alrededor de 3,5 millones de euros más bonus.

¿Qué falta ahora? El visto bueno final de Gerry Cardinale a la operación. Aunque otros entrenadores han mantenido conversaciones con la propiedad rossonera en los últimos días, esos diálogos cayeron repentinamente en saco roto. Por lo tanto, para concluir el acuerdo definitivo se necesita el “sí” del propietario del fondo RedBird. Y, según las últimas indiscreciones, el luso sería uno de los nombres sugeridos directamente por Zlatan Ibrahimović a su socio americano.

Después de veinte días, el Milan está a punto de elegir al sustituto de Massimiliano Allegri, destituido por el fondo estadounidense junto a Furlani, Moncada y Tare el pasado 25 de mayo. Amorim está muy cerca del banquillo rossonero. El portugués llega tras una experiencia fallida en el Manchester United, pero en su etapa anterior, en el Sporting de Lisboa, se había proclamado campeón de liga en dos ocasiones. Respecto a los otros entrenadores en liza, resulta más sencillo de contratar al encontrarse libre en el mercado, un factor que ha marcado la diferencia en comparación con su competidor directo, Matthias Jaissle, ya que el alemán está sujeto a un contrato en vigor con el Al-Ahli.

Rúben Amorim es hoy el favorito para sustituir a Massimiliano Allegri en el banquillo del Milan de cara a la próxima temporada. El lusitano es uno de esos entrenadores que no se limitan a “gestionar” un equipo, sino que lo transforman imponiendo una idea precisa. Su sello de identidad es la defensa de tres, con el 3-4-2-1 como sistema de referencia. Pero el quid de la cuestión no es solo el dibujo: Amorim quiere un equipo intenso, corto, agresivo, capaz de construir desde atrás y, posteriormente, verticalizar en cuanto se abre el espacio adecuado.

Inmersos en el fútbol de Amorim, los carrileros (i quinti) son fundamentales: aportan amplitud, elevan la línea ofensiva y obligan al adversario a estirarse. En la parcela delantera, por su parte, los dos jugadores situados a la espalda del punta se mueven en los espacios interiores (i mezzi spazi): no son extremos puros, sino mediapuntas o atacantes interiores llamados a recibir entre líneas, combinar con rapidez y atacar el área en cuanto se dan las condiciones. Esto permite entender que la posesión de balón de los equipos del portugués no es lenta; al contrario, sirve para atraer la presión del rival, generar superioridad y luego golpear —preferiblemente de forma letal— en vertical.

A alguien como Rúben Amorim le gustan los equipos agresivos incluso cuando no tienen la pelota. Su propuesta futbolística contempla una presión coordinada, una tras pérdida inmediata tras el extravío del esférico y transiciones veloces, impidiendo así que los adversarios se reorganicen en fase defensiva. Por este motivo, se le puede considerar cualquier cosa menos un técnico conservador o especulativo (attendista): quiere que sus equipos recuperen el balón en zonas altas y golpeen al rival cuando este se encuentre desprotegido.

Para el Milan sería una elección fascinante, pero desde luego no neutra, entre otras cosas porque Amorim aportaría identidad, valentía y una estructura moderna. Ojo, sin embargo, porque es ese tipo de entrenador que necesita perfiles específicos para plasmar su fútbol. Es decir: centrales rápidos, carrileros profundos, mediocentros dinámicos y atacantes capaces de moverse entre líneas. El riesgo es evidente: si el club no le construye un equipo a su imagen y semejanza, el sistema puede volverse rígido, un poco como sucedió en Mánchester, donde no supieron comprender que Amorim no es un normalizador, sino un entrenador de proyecto total.