El derbi en Australia termina en tablas. Se adelantó el Inter, que al inicio del segundo tiempo metió una marcha más y encontró el gol por medio de Dimarco a pase de Barella. El empate definitivo lo firmó Nkunku desde el punto de penalti, después de que Rúben Amorim cambiara a ocho futbolistas al llegar a la hora de juego para dar oxígeno a un Milan que atravesaba su peor momento del choque.
A los puntos, el conjunto nerazzurro quizás mereció algo más, pero se topó con un brillante Torriani (el mejor del partido), quien evitó la victoria interista en el tramo final con una gran parada ante Mkhitaryan. El técnico portugués pudo extraer conclusiones positivas, especialmente en los primeros 25 minutos, donde se apreció una buena presión alta y la consiguiente intención de recuperar el balón tras pérdida. En cuanto a la posesión, todavía no resulta tan fluida ni prolongada como desearía el exentrenador del Manchester United.
¿Y el Inter de Cristian Chivu? Los jóvenes respondieron con creces —destacando especialmente la actuación de Lavelli— y la vieja guardia (la sociedad Barella-Dimarco, además del propio Mkhitaryan) volvió a certificar su fiabilidad. Teniendo en cuenta las ausencias de Lautaro Martínez y Marcus Thuram, los vigentes campeones de Italia pueden dar continuidad a su pretemporada con absoluta tranquilidad.
Rúben Amorim reservó para la segunda mitad a Rafael Leão, Gonçalo Ramos y Luka Modrić, apostando de inicio por Ruben Loftus-Cheek y Alphadjo Cissé por detrás de Francesco Camarda. Cristian Chivu respondió alineando a Iddrissou junto a Pio Esposito en punta, con Aleksandar Stanković ejerciendo de pivote defensivo.
Tras un emotivo minuto de silencio guardado por ambos planteles abrazados sobre el césped —con todos los futbolistas rossoneri luciendo el dorsal 6 y el apellido Baresi a la espalda—, el Milan arrancó con fuerza, imponiendo esa presión alta tan característica del libreto de su técnico.
Al Inter le costó horrores iniciar el juego: Stanković no disponía de tiempo para pensar ni para dotar de ritmo a la circulación, Nicolò Barella sufría el marcaje de Yunus Musah y la dupla Camarda-Loftus-Cheek dificultaba la salida de balón rival. El conjunto rossonero, defendiendo con línea de cuatro tras retrasar a Davide Bartesaghi y desplazar a Fikayo Tomori al lateral derecho, recuperó balones de forma constante ante las acometidas en largo hacia Esposito e Iddrissou. Tras una de esas recuperaciones, Loftus-Cheek habilitó a Cissé, cuyo remate se marchó desviado. Poco después, tras una gran combinación colectiva, un centro medido de Samuel Chukwueze no encontró rematador.
Al Inter le faltaban las llegadas de Piotr Zieliński, mientras que Federico Dimarco por la izquierda no percutía con el peligro habitual. De este modo, la ocasión más clara del primer tiempo cayó en las botas de Musah: tras un excelente servicio de Loftus-Cheek, el estadounidense estrelló el balón en el poste desde una posición inmejorable, en una acción que tuvo más de error en la definición que de mala suerte. Youssouf Fofana también lo intentó tras una gran maniobra de Camarda, pero su disparo salió excesivamente centrado y Josep Martínez atrapó sin problemas.
¿Y la respuesta del Inter? Andy Diouf aportó cambio de ritmo trazando diagonales hacia dentro con su pierna zurda, aunque le faltó precisión. Para contabilizar los primeros disparos entre los tres palos del bando nerazzurro hubo que esperar al tramo final del primer acto, cuando Esposito y Zieliński obligaron a intervenir con acierto a Lorenzo Torriani.
El Inter regresó de vestuarios dando entrada a Lavelli y Henrikh Mkhitaryan por Iddrissou y Stanković, mientras que el Milan dio paso a Pervis Estupiñán y Christopher Nkunku en lugar de Bartesaghi y Cissé. Zieliński retrasó su posición al pivote para dar dinamismo a la circulación nerazzurra, al tiempo que Mkhitaryan asumía con maestría el timón en la medular.
El Milan se quedó dormido en la reanudación y fue castigado en la acción del 1-0: Dimarco le ganó la espalda a Chukwueze y envió a la red el centro medido de Barella. En esa misma jugada resultó determinante Lavelli, aguantando el balón de espaldas en la frontal antes de abrir a banda.
Dimarco rozó el doblete instantes después y Amorim, detectando el desgaste físico de los suyos, revolucionó el choque realizando ocho cambios a la hora de juego. La última media hora del encuentro la disputó un Milan completamente renovado.
Todas las miradas se centraron en Rafael Leão, a quien se vio más participativo e incisivo que en anteriores citas, mostrando una clara ambición por dar un golpe sobre la mesa. Sin embargo, la acción decisiva del partido llevó la firma de Christopher Nkunku, quien provocó y transformó el penalti del empate definitivo. En el tramo final, Torriani certificó las tablas al meter una mano providencial ante un disparo a bocajarro de Mkhitaryan.

DECLARACIONES DE RUBÉN AMORIM A SKY
“Es importante no haber perdido, pero lo fundamental ahora mismo es mejorar como equipo. Empezamos muy bien, ejerciendo una gran presión, pero el Inter cuenta con mucha experiencia; entendieron rápido lo que estábamos planteando y nos hicieron sufrir en el tramo final del primer tiempo y al inicio del segundo. Luego mejoramos y completamos unos buenos últimos veinte minutos. Ha sido un buen test, aunque necesitamos más partidos para seguir probando a todos los futbolistas”.
¿Qué aspectos positivos ha visto en el encuentro de hoy?
“Creo que se empieza a apreciar nuestra intención de mover el balón con velocidad. Estamos intentando iniciar mucho el juego desde atrás, pero sin asumir los mismos riesgos innecesarios que corrimos contra el Celtic en Glasgow. También ha sido un partido exigente e instructivo en el apartado físico. Aún podemos crecer mucho en ese aspecto, pero en líneas generales creo que hemos completado un buen encuentro”.
¿Cómo valora la actuación de Rafael Leão?
“Mantengo lo mismo que comenté en la rueda de prensa previa: si eres jugador del Milan, eres un afortunado y debes disfrutarlo. Él se está divirtiendo, pero es un miembro más del colectivo. Hoy ha ayudado al equipo y eso es lo verdaderamente importante, porque el foco está en el grupo. Lo valoro exactamente igual que a Nkunku, Camarda o los demás. Camarda, por ejemplo, ha hecho un desgaste físico enorme hoy. Estoy viendo a futbolistas que van a más”.
¿En qué faceta considera que deben margen de mejora más urgente?
“En todo, pero especialmente con el balón en los pies. Si logramos un mayor porcentaje de posesión, sufriremos mucho menos en fase defensiva. Es un proceso que requiere tiempo y trabajo diario: debemos adueñarnos más del balón para no someternos al rival”.
¿Cómo evalúa la aportación de Saelemaekers?
“Es un gran profesional. Se nota que venían de estar muy bien trabajados por Allegri el año pasado, es algo que puedo comprobar de primera mano. Hoy solo disputaron 30 minutos. En el arranque de la segunda parte buscábamos un equipo más estrecho para presionar más arriba”.
El encuentro estuvo precedido por un emotivo recuerdo a Franco Baresi…
“No esperaba un escenario diferente. Ayer estuve viendo todas las imágenes de los homenajes. Fue un futbolista especial y una persona extraordinaria. Lo vamos a echar mucho de menos. La única manera que tenemos de honrar su memoria como merece es hacer las cosas bien y devolver a este club al lugar que le corresponde”.









