Un Milan que no existe

RUBÉN AMORIM

Lo que se deja ver es ciertamente preocupante…

«Hay mucho que mejorar. Hemos mostrado mejores momentos en el partido contra el Torino y en la segunda parte contra la Lazio, pero luego hemos tenido algunos momentos difíciles. Nos estamos creando problemas nosotros mismos cuando tenemos el balón. Tenemos mucho trabajo por hacer. No creamos muchas ocasiones y, cuando encajamos gol primero, es un error que no podemos permitirnos, porque el equipo se desorganiza y sufrimos mucho. Naturalmente este es el inicio de un camino, pero debemos ganar los partidos y hoy no lo hemos conseguido. No podemos cambiar el resultado: concentrémonos en el próximo encuentro».

¿Por qué el equipo ha tenido ese espíritu en el primer tiempo a pesar del ambiente de San Siro?

«Hubo un problema en el primer tiempo contra la Lazio: entramos completamente en ansiedad cuando encajamos el primer gol. Debemos estar más calmar, mantener la organización y mostrar una energía diferente. Como has dicho tú, al inicio del partido la Lazio estaba en nuestras mismas condiciones, pero el discurso es más profundo: no es solo una falta de energía, es una cuestión de organización, calidad de circulación de balón y comprensión de los varios momentos del encuentro».

«Cuando se encaja un tanto, hay que tener el balón y no tirarse hacia adelante sin ningún criterio táctico. Perdemos nuestra identidad tan pronto como vamos por detrás. En la segunda parte habíamos empezado bien, empujando al rival a su propia área y creando ocasiones con De Winter, pero ese segundo gol encajado al principio nos cortó las piernas en otra transición en la que tardamos demasiado tiempo en recuperar el balón. No ha sido el mejor debut europeo posible, pero hay otros partidos esperándonos. No podemos cambiar el resultado de hoy, pero podemos cambiar el próximo partido».

¿Se esperaba a este Benfica?

«El Benfica ha estado siempre más a gusto y más organizado en el partido. Muchas veces nos ha dejado el balón porque pensaba que de este modo nos crearía más problemas. Si miramos a los dos equipos, pienso que el Benfica ha estado más organizado en lo que quería del choque, mientras que nosotros no hemos conseguido hacer lo mismo. No hemos logrado crear muchas ocasiones ni desorganizar la defensa del Benfica con desmarques a la espalda, con el movimiento o con alegría cuando teníamos la pelota. En consecuencia, hemos producido realmente poco y el Benfica se ha sentido siempre a gusto, también porque ha marcado en momentos clave del partido. Diría que el Benfica ha sido el mejor equipo. Por lo que respecta al partido contra el Porto, nada que decir: estoy pensando solo en el próximo partido del Milan».

¿Qué es lo que más le preocupa?

«Sobre el partido pienso que no, no merece la pena hablar. Quizás si hubiese ganado respondería, pero ahora no tengo la cabeza para hacerlo, en este momento me es indiferente. Obviamente estoy siempre preocupado: aunque solo sea por un partido no ganado, o ganado jugando mal, yo estoy siempre preocupado. Ahora lo que debemos hacer es entender que esto es el fútbol, que estamos al inicio de un camino y que debemos trabajar para ganar los partidos. Conocemos ya la presión que hay en estos clubes, por lo que para mí no es nada nuevo, creo que es normal. Ahora, obviamente, debemos hacerlo mejor y debemos ganar ya el próximo partido».

Regreso a Europa que ha sido una decepción. La involución y la dificultad en el juego desorienta un poco.

«Esta conversación atañe a mis ideas: a veces nos creamos más problemas a nosotros mismos cuando tenemos el balón que cuando lo tiene el rival. Estamos tratando de crear automatismos, pero no creamos. Tenemos el balón pero nos falta creatividad cerca del área de penalti. Cuando encajamos el gol en la primera parte perdimos totalmente lo que debíamos hacer: queríamos hacerlo todo rápido pero sin calidad. Perdemos el balón en ciertos momentos que son verdaderamente peligrosos».

El Milan siempre en dificultad en las primeras partes. ¿Aproximación equivocada?

«No sé si es mental. Es el segundo partido seguido que en la primera parte no estamos en el partido. No podemos conceder goles en esos pocos momentos en los que debemos defender el área. Si ya tenemos dificultades para hacer goles, si los encajamos nos ponemos nerviosos y se vuelve todo más difícil».

¿No es mejor trabajar sobre la defensa que encaja demasiado?

«Todo está conectado. No estamos muy organizados. En el primer gol, cuando el jugador conduce el balón, nosotros estamos ya demasiado hundidos. Cuando perdemos el balón estamos todos demasiado cerca y hundidos. Debemos mejorar la defensa, debemos marcar primero y llevar el partido a un plano diferente: no creamos tantas oportunidades».

¿No entiendo por qué hay esta actitud no positiva en la primera parte? Además en el Milan nadie va en profundidad, nadie busca la profundidad.

«Es verdad, especialmente en la primera parte nadie atacaba el espacio detrás de la defensa. Los mediapuntas no tienen espacio porque no atacamos el espacio detrás de la defensa. Luego los partidos hay que mirarlos en su conjunto. Nosotros debemos correr a la espalda de los defensas, lo hablamos en el descanso, pero en la segunda parte sufrimos de todos modos con ellos esperándonos en el límite del área».

¿Por qué no has continuado con la alineación de la segunda parte de Roma?

«Sencillo. Porque Rabiot jugó sus primeros 90 minutos y no sabíamos si estaría en disposición de jugar mucho tiempo en este partido. Para Pulisic es lo mismo. Jugó 45 minutos en Roma. Conocéis el historial de Pulisic, debemos ser conscientes. Moreira tuvo un problema personal y durante dos días no se entrenó con el equipo. No es una cuestión que ataña a un par de jugadores, debemos mejorar como equipo. Llegamos muchas veces cerca del área pero nadie ataca el área, incluso cuando está Chukwueze centrando. Antes del segundo gol tuvimos la ocasión con De Winter que estaba libre. Debemos ser un equipo mejor».

¿Estás listo para continuar jugando al 3-4-2-1? ¿O estás listo para cambiar?

«Pero si yo cambio continuamente. Llevamos dos meses de trabajo, encontraremos seguramente soluciones para adaptarnos. Debemos crear un modo de hacer pero debemos también ganar partidos. Estoy listo para adaptarme».

KONI DE WINTER

¿A qué se debe este espíritu en la primera parte como en Roma?

«Cuando tenemos el balón, lo perdemos demasiado fácil. Hemos perdido la confianza. Han marcado el gol enseguida, se han defendido con muchos hombres y nosotros hemos encontrado dificultades para marcar».

¿Tenéis claro lo que os pide Amorim?

«Confiamos en las ideas del míster, pero necesitamos más paciencia cuando las cosas no salen al jugar el balón, intentando las jugadas en el momento oportuno. No hay necesidad de enfadarse. Estamos todos enfadados porque hemos perdido el partido, pero estamos al principio de la temporada. Así que tenemos confianza y estas derrotas sirven también para crecer».

¿Qué os pide Amorim con el balón en los pies?

«El míster nos da una base, pero luego somos nosotros en el campo los que debemos ponerle intensidad y creatividad para generar ocasiones ofensivas. Eso es lo que falta un poco ahora».


Milan 0 – 2 Benfica

Un Benfica con muchísimos suplentes humilla al Milan no por el resultado, sino por la cantidad de ocasiones que suman y por un gran juego, victoria totalmente merecida y primera derrota de Amorim en la temporada, jugando así de mal desde luego que el Milan no seguirá mucho tiempo en el camino europeo… que por cierto, el Benfica jamás en su historia habían ganado en San Siro.

PRIMERA PARTE

El encuentro en Milán arrancó con un Benfica muy agresivo que tomó la iniciativa desde el primer minuto, obligando al Milan a replegarse y buscar opciones a la contra. Aunque los rossoneri avisaron en el 10′ con un peligroso centro de Hutchinson que la zaga local logró despejar antes del remate de Chukwueze, el conjunto portugués no tardó en hacer mella en la fragilidad defensiva milanista. En el minuto 16, Dodi Lukebakio encaró por la banda derecha, aprovechó la permisividad de Bartesaghi para perfilarle hacia dentro y firmó el 1-0 con un impecable golpeo de zurda a la escuadra.

El tanto encajado acentuó las dudas de un Milan lento e impacciado, incapaz de imponer su ritmo en el centro del campo ante la imprecisión de Jashari y la falta de agresividad de Musah. La escuadra encarnada rozó el segundo en el 22′ con un zapatazo lejano de Sudakov que se estrelló violentamente en el poste de Maignan, retratando los graves problemas del bloque visitante en las transiciones. Solo las amonestaciones forzadas por Chukwueze, el futbolista rossonero más incisivo en el primer acto, lograron frenar por momentos las acometidas del conjunto portugués.

A pesar de las dificultades en ambas fases del juego, el Milan dio señales de vida en el tramo final del primer tiempo a través de acciones individuales. Filippo Terracciano obligó a volar a Trubin en el 28′ con un potente disparo lejano, mientras que Bartesaghi intentó resarcirse con un centro lateral en el 35′ que Gonçalo Ramos no acertó a conectar por muy poco. Pavlovic y De Winter sufrieron para sostener los duelos aéreos y las disputas divididas, acusando el desgaste tras un inicio de partido accidentado con constantes faltas por ambos bandos.

En el minuto 40, Jashari probó suerte con una volea desde la frontal que se marchó por encima del travesaño, cerrando las escasas aproximaciones de un Milan que no encontró fluidez en la circulación. Tras un minuto de tiempo añadido y un codazo de Durán sobre De Winter castigado con tarjeta amarilla, el colegiado señaló el camino a los vestuarios. La ventaja por la mínima del Benfica refleja la superioridad local en este primer acto, dejando al equipo de Rubén Amorim obligado a reaccionar y subir las revoluciones si quiere sumar en territorio luso.

ESTADÍSTICAS PRIMERA PARTE

Las métricas del primer tiempo reflejan la superioridad inicial del Benfica ante un Milan que acusó imprecisiones en la circulación y serios problemas para contener por los costados.

  • Iniciativa y control encarnado: El conjunto portugués mandó en el juego con un 55% de posesión y 259 pases completados frente a los 220 del Milan (45%), imponiendo un ritmo más fluido que le permitió inclinar la cancha a su favor.
  • Escasa producción en tres cuartos: La diferencia en llegada se tradujo en 0.35 xG para el Benfica a través de 6 tiros totales y 4 saques de esquina, mientras que el Milan firmó un exiguo 0.16 xG con 4 disparos y apenas 1 córner. Curiosamente, ninguno de los dos equipos logró generar grandes ocasiones claras (0-0), decidiéndose el marcador por la calidad del remate de Lukebakio.
  • Despliegue defensivo rossonero: Para sostener las embestidas locales y frenar los contraataques, el Milan tuvo que emplearse a fondo en el repliegue registrando 13 entradas ganadas por solo 5 del Benfica, en un choque con un balance de faltas muy parejo (4 locales por 5 visitantes) y en el que Trubin sumó 2 atajadas por 1 de Maignan.

Un reflejo estadístico que deja clara la radiografía de la primera mitad: el Benfica llevó el peso del encuentro con mayor criterio, mientras que al Milan le faltó claridad con el balón y contundencia defensiva para contener el empuje del Benfica.

SEGUNDA PARTE

La reanudación arrancó con un Milan revivido tras la entrada de Pulisic y Mario Gila, buscando la reacción inmediata. Tras un fallo inexplicable de Bartesaghi de cabeza y una ocasión clarísima marrada por De Winter en el área pequeña en el 50′, el conjunto rossonero acusó un duro golpe de realidad. En el minuto 53, la pasividad defensiva rossonera volvió a quedar retratada: tras un rechace, El Karouai prolongó la jugada ante la mirada de la zaga visitante y Kaminski definió completamente solo en el área para subir el desolador 2-0.

Rubén Amorim intentó mover el banquillo dando entrada a Moreira, Saelemaekers y Rabiot para refrescar el ataque, pero la respuesta milanista chocó frontalmente con el muro portugués. Pulisic asumió los galones en la medular y probó fortuna con dos disparos peligrosos en el 61′ y el 80′, obligando a Trubin a intervenir con solvencia para evitar el descuento. A pesar del esfuerzo del atacante estadounidense por activar las bandas, el equipo acusó el desgaste físico acumulado y la falta de fluidez para generar peligro real.

En los minutos finales, el Benfica gestionó su ventaja a través de los cambios y buscando enfriar el ritmo del partido. Maignan atrapó sin problemas un disparo flojo del incisivo Lukebakio en el 83′, mientras que el Milan apretó a la desesperada mediante acciones a balón parado botadas por Saelemaekers. Gonçalo Ramos rozó el gol con un testarazo desviado en el 81′ y Mario Gila probó suerte en el 93′ con una potente volea desde fuera del área que la zaga local logró desviar a córner.

El encuentro se apagó definitivamente en el minuto 94 tras un último cabezazo flojo de Pavlović a la salida de un saque de esquina. Con esta derrota por 2-0, el Milan firma un choque gris, carente de ideas y marcado por graves concesiones defensivas en momentos clave. La expedición rossonera salen de su campo sin puntos y con la obligación urgente de corregir los desajustes atrás y recuperar la frescura física de cara a los próximos compromisos europeos.

ESTADÍSTICAS SEGUNDA PARTE

Las métricas de la segunda parte plasman la reacción del Milan con el balón, aunque sin la contundencia ni el colmillo necesarios para revertir el marcador en San Siro.

  • Dominio del balón e iniciativa: El conjunto de Rubén Amorim monopolizó la pelota en la reanudación con un 66% de posesión y 308 pases completados frente a los 162 del Benfica (34%), acorralando a los locales en su campo pero pecando de falta de profundidad en tres cuartos.
  • Disparos sin premio y claridad rival: A pesar de sumar 11 tiros totales, 6 saques de esquina y un valor de 0.64 xG, el Milan no registró ninguna gran ocasión clara (0), obligando a Trubin a realizar 2 atajadas. Por contra, el Benfica gestionó su renta al contragolpe con 7 tiros, 0.46 xG y la única gran ocasión del periodo (1), con la que sentenció el choque.
  • Repliegue y trabajo defensivo: El desgaste luso para sostener las embestidas rossoneras quedó reflejado en las 10 entradas ganadas por la zaga encarnada (por 4 del Milan), en un segundo tiempo más trabado que se saldó con 10 faltas locales por 7 visitantes.

Un balance numérico que resume el desenlace del encuentro: un Milan volcado y dominador territorialmente pero estéril en los metros finales, ante un Benfica pragmático que supo golpear en el momento preciso para certificar el 0-2.

MI OPINIÓN

La actuación del Milan en como local ante su público deja sensaciones amargas y confirma que el equipo aún está lejos de encontrar la solidez necesaria en Europa. Regalar facilidades defensivas como la del segundo gol, donde la zaga permaneció completamente pasiva observando la segunda jugada de Kaminski, es un peaje prohibitivo a este nivel. Rubén Amorim tiene un arduo trabajo por delante para erradicar esas desconexiones puntuales que echan por tierra cualquier intento de reacción sobre el terreno de juego.

A nivel ofensivo, la segunda mitad evidenció una falta preocupante de recursos cuando el marcador se pone en contra. Salvo los chispazos individuales de Christian Pulisic desde fuera del área y la voluntad de Saelemaekers por banda, el Milan fue un equipo espeso, fatigado y sin claridad para filtrar balones entre líneas. La desconexión de los delanteros y el poco peso en la creación terminaron facilitando plácidamente la tarea defensiva de un Benfica muy cómodo.

Toca pasar página rápidamente y extraer conclusiones de este tropezón hoy para ajustar los automatismos del bloque. El margen de mejora pasa por recuperar la agresividad tras pérdida, dar mayor contundencia a los laterales y encontrar la versión dominante en la medular. Si el grupo aspira a competir con garantías en todas las frentes, la capacidad de respuesta física y mental debe subir varios peldaños a partir del próximo encuentro.

Pero el Milan deja muchas dudas sobre su juego que se encierran en sí mismos en un millar de pases con cero profundidad sin que haya nadie que aporte un poco de frescura al juego y nuevas ideas, ahí sinceramente me ha fallado Hutchinson o Moreira demasiado pegado a banda, me da que tocará de nuevo fichar en enero…


Europa League 1ª Jornada: Milan – Benfica

AC Milan vs Lecce

M
Europa League 26/27
Jornada 1 16 Septiembre 2026
Local
Milan
Fase de Liga · Estreno Europeo
vs
21:00
Visitante
Benfica
Fase de Liga · Debut Continental
Estadio
San Siro
Milán · 75.000 af.
Árbitro
Jarred Gillett
0.15 4.03
Competición
Europa League
Temporada 2026/27
Tiempo Milán
22°C
Cielos despejados
Contexto del partido

Arranca la andadura continental de la temporada 2026/27 en San Siro. El Milan debuta en la fase de liga de la UEFA Europa League tras un sólido inicio de campaña en la Serie A donde se mantiene invicto. El proyecto de Rúben Amorim afronta su primer gran examen europeo al mando del conjunto rossonero, buscando arrancar con tres puntos vitales en un formato donde cada duelo es decisivo.

“La Europa League exige máxima intensidad desde el primer segundo. Ante un rival con la tradición del Benfica, no hay margen para las imprecisiones.”

— Rúben Amorim, en la rueda de prensa previa

El Benfica llega a San Siro comandado con la ambición de dar un golpe de autoridad fuera de Lisboa. Históricamente, los duelos entre milanistas y encarnados evocan grandes noches europeas, por lo que se espera una batalla táctica de altísimo nivel entre dos clubes de máxima exigencia.

Si bien ambos equipos saltarán al campo con bastantes rotaciones pensando más en la liga que en Europa, también para dar oportunidad a más jugadores de la plantilla que normalmente no solemos ver como titulares.

Últimos enfrentamientos
Nov 07 Benfica 1–1 Milan D
Sep 07 Milan 2–1 Benfica W
May 95 Benfica 0–0 Milan D
Claves del partido
1
Ritmo en San Siro

Imponer una presión alta y ahogar la salida del Benfica desde los minutos iniciales para contagiar a las gradas.

2
Control de la medular

Modric y Rabiot hoy dejan paso a Jashari y Musah para dar descanso y rotar jugadores.

3
Vigilancia tras pérdida

Evitar que los atacantes portugueses salgan al espacio a las espaldas de los carrileros rossoneros.

4
Eficacia en las áreas

Aprovechar el gran momento de forma de Gonçalo Ramos ante sus compatriotas para encarrilar el choque.

5
Gestión física

La profundidad de banquillo con hombres como Pulisic o Saelemaekers puede revolucionar la segunda parte.

JUGADORES INTERESANTES (BENFICA)
  • Jhon Durán (Delantero centro – #22): La referencia ofensiva del equipo. Un delantero potente, explosivo al espacio y con un disparo devastador con la zurda que exige máxima atención a la pareja de centrales rossoneros.
  • Georgiy Sudakov (Enganche – #10): El cerebro en tres cuartos. Un mediapunta de enorme calidad técnica, hábil para girar entre líneas, dar último pase y conectar con los extremos.
  • João Palhinha (Centrocampista – #36): El ancla y pulmón defensivo del esquema de Marco Silva. Destaca por su poderío físico, su capacidad para interceptar balones y abarcar mucho terreno en la medular.
  • Dodi Lukebakio (Extremo derecho – #11): Desborde y verticalidad pura en el costado derecho. Un atacante potente en el uno contra uno, muy propenso a salir hacia dentro para buscar el remate con su pierna hábil.
  • Andreas Schjelderup (Extremo izquierdo – #21): Joven talento noruego repleto de desparpajo en la banda izquierda. Destaca por su agilidad, desequilibrio en corto y capacidad para generar peligro asociados por dentro.
Alineación probable

Como ya se pudo ver en la noticia anterior, diversos cambios con respecto al partido ante el Lazio, donde Terracciano, Jashari, Musah, Bartesaghi y Hutchinson serán titulares, dejando a gente como Modric y Rabiot en el banquillo.

El análisis del once probable del Benfica de cara al duelo de esta noche en San Siro revela que Marco Silva moverá drásticamente el árbol, introduciendo hasta siete u ocho cambios respecto al equipo que viene compitiendo habitualmente en la liga Portuguesa. Con un calendario comprimido y la mirada puesta en el exigente ritmo de la Europa League, el técnico portugués apuesta por una mezcla de veteranía en la columna vertebral y caras jóvenes en los costados..

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Europa League 2026/27
Previa · J1 · Milan – Benfica

Bastantes cambios para mañana

Rúben Amorim ha avisado con tiempo: será un mes de turnover, quiere probar a todos los jugadores. Hoy ha confirmado: “No es posible afrontar una temporada con 11 o 14 jugadores, debemos gestionar bien las rotaciones”. Y de hecho para el Milan-Benfica ha probado una formación inédita, con Terracciano y Hutchinson titulares. ¿Es posible que jueguen ellos? Sí, es posible.

Amorim ha dicho tener en la cabeza la alineación para el debut en la Europa League y en el entrenamiento ha probado una mediapunta muy particular: Cissé más Hutchinson, 41 años entre los dos, no esperados en estas pantallas. No son dos bodybuilders, pero aportan técnica y uno contra uno. La calidad no debería estar en discusión y Gonçalo Ramos espera que los muchachos lo hagan feliz con algún asistencia… creativa. Para Cissé Europa será una novedad; para Hutchinson no: jugó 8 partidos en la pasada Europa League con el Nottingham Forest.

Las novedades, sin embargo, atañen también a las demás líneas. En el centro se espera el regreso como titular de Ardon Jashari, probablemente junto a Musah, que entró en la segunda parte contra la Lazio. Banquillo para Modrić y Rabiot. Las pruebas de la víspera llevan además a Chukwueze y Bartesaghi como titulares en las bandas.

Y en defensa, atención a la sorpresa. Mario Gila, siempre bajo observación por los problemas físicos de inicio de temporada, debería tener un turno de descanso. En su lugar no estará Tomori, reintegrado y al final de la jerarquía, sino Terracciano, que nunca ha sido titular en Europa con el Milan. ¿Muchos experimentos? Sí. ¿Demasiados? No para Amorim, que quiere dar minutos a todos en estas semanas.

Las pruebas de la víspera confirman que Amorim va en serio con las rotaciones para mantener a toda la plantilla enchufada:

  • Revolución en la mediapunta (Cissé + Hutchinson): Juventud pura, regate y desborde para dar electricidad por detrás de Ramos.
  • Refresco en la medular (Jashari + Musah): Piernas frescas y despliegue físico para dar descanso a Modrić y Rabiot.
  • Guardia baja en la zaga (Terracciano por Gila): Apuesta arriesgada en defensa pero necesaria para dosificar a Gila.

Milan – Benfica: Rueda de prensa

RUBÉN AMORIM

El Milan-Benfica habla de Champions League, de Rui Costa… Es un partido lleno de fascinación

«Es una ocasión fundamental, es el primer partido de la Europa League. No vemos la hora de empezar. Sabemos de las dos finales de Champions. Rui Costa es el presidente del Benfica pero un referente importante del Benfica. Yo también tengo un pasado en el Benfica pero estoy aquí para ganar. Es un partido particular porque es el primero de Europa League».

En 2025 llegaste a la final con el United. Conoces la competición. ¿Cuál es el objetivo? ¿Al menos llegar a la final?

«Hablamos de una competición y el objetivo es obviamente ganar. Nuestro objetivo es llegar hasta el final, hay muchos equipos competitivos: la diferencia la hace poder contar con una plantilla digna de ese nombre. Y con una plantilla fuerte tendrá que haber rotación a menudo, por lo que todos deben estar preparados. Si no tenemos demasiadas lesiones y si todos los jugadores permanecen involucrados en la temporada, podemos ganar cualquier partido. Si existe la motivación pienso que se puede ganar cualquier competición y partido, recordando que el objetivo es solo uno: ganar».

Tras el Lazio-Milan, ¿qué reflexiones has hecho para la alineación del partido de mañana?

«Contra la Lazio hubo un cambio de actitud de un tiempo a otro: he hecho mis evaluaciones, no atañe solo a 2-3 nombres sino que hubo una actitud diferente. Jugamos de un modo completamente diferente en la segunda parte, pero no me gusta referirme a las individualidades. Pienso que no fueron solo los cambios los que transformaron al equipo, sino el hecho de que muchos jugadores que saltaron al campo en la primera parte lo hicieron mucho mejor en la reanudación. Creo que es más una cuestión de dinámica y de energía de equipo que del cambio de dos o tres jugadores. Obviamente siempre se puede pensar: ‘Hemos terminado el partido jugando bien, así que en el próximo choque alineamos a los mismos once’. Yo no soy así. Hubo un cambio de actitud general. Debemos considerar también que nos encontramos en semanas en las que debemos gestionar varios partidos y por tanto pensamos no solo en el Benfica, sino también en el Lecce. En cualquier caso, contra la Lazio fue una cuestión de actitud».

Se había hablado en los meses pasados de la posibilidad de que entrenaras al Benfica…

«Tenía las ideas claras. Existía la posibilidad de que volviera a trabajar en Portugal, pero decidí que no. Si hubiera recibido una llamada de un club portugués habría dicho que no. Luego el Milan me llamó y no podía decir que no. No habría vuelto a Portugal, elegí al Milan y estoy contento con esta decisión importante».

Sobre Modric

«Para hacer sentir a Luka a su gusto en el partido, debemos tener durante mucho tiempo la posesión del balón. Me vienen a la cabeza de memoria tal vez siete pases fallados sin ningún tipo de presión, en los que perdimos la pelota y transformamos el partido en una carrera continua. Y este no es el tipo de juego que Luka debe hacer. Por lo tanto, para alinear a un jugador como Luka, porque lo queremos en ciertas situaciones de juego y en determinados partidos, debemos tener a alguien capaz de razonar muy bien con el balón en los pies. Es esa la idea cuando juega Luka. Sin embargo, podíamos notar también —y es curioso cómo todo el mundo tiene una opinión definitiva sobre los jugadores semana tras semana— que solo hace una semana, contra la Juventus, se decía que Moreira no estaba listo, que había jugado mal y que no había conseguido combinar nada. Una semana después decimos que Moreira es el héroe del Milan. El fútbol es precisamente esto. No extraeré ninguna conclusión apresurada sobre la actuación de Luka. Para empezar, porque ya ha ganado el Balón de Oro y sé cuánto vale, y luego sé que cada partido tiene su historia. No sé si jugará mañana, pero Luka es un jugador importante en nuestro equipo que nos ayudará a lo largo de la temporada. Así que no saco juicios definitivos sobre los jugadores de semana en semana: sé lo que valen y trato de gestionar el momento de cada uno de ellos».

Sobre Hutchinson

«Está listo para jugar. Puede salir desde el primer minuto. Veremos mañana, no quiero desvelar el once titular porque Marcus seguramente está viendo la rueda de prensa y es muy inteligente; por lo que es una opción. No diré nada más sobre el once inicial, pero Hutchinson está hábil y listo para el servicio».

¿Está siguiendo lo que está haciendo el Benfica de Marco Silva? ¿Pueden ganar la Europa League?

«El Benfica puede ganar cualquier partido, porque tiene un gran entrenador y porque tiene los jugadores para hacerlo. Lo que decía en Portugal, lo digo de la misma manera también aquí en Italia. Pienso que a veces a los clubes portugueses se les atribuye una responsabilidad que no deberían tener, ya que no disponen de las mismas condiciones que otros clubes y, en concreto, que los italianos. Y con esto estoy poniendo aún más responsabilidad de mi lado, pero es lo que siempre he dicho en Portugal y es lo que digo ahora. Sin embargo, mirando al entrenador, mirando al equipo y a la rotación que a veces se puede hacer en el campeonato portugués, es posible si todo va por el camino correcto. Veo a un Benfica claramente muy fuerte, con una identidad bien precisa y del todo capaz de ganar el campeonato».

«Por lo que respecta a la Europa League, sin embargo, hay que entender que la responsabilidad principal no puede recaer en los clubes portugueses. Sé cómo se habla a veces en Portugal de los equipos portugueses, sosteniendo que deben ganar cada partido en Europa; por lo que no seré yo quien ponga esa presión sobre Marco Silva. Es un equipo que claramente puede ganar, porque ya en el pasado los equipos portugueses han demostrado poder llegar lejos, al igual que nosotros. Obviamente miro a mi equipo, veo a otros conjuntos ingleses fuertes, no sé cómo irá nuestra temporada, pero también nos veo a nosotros con una cierta responsabilidad de llegar lejos en la Europa League».

«En consecuencia, esta es mi respuesta: son capaces de ganar, tienen el entrenador y los jugadores para hacerlo, y pueden hacer esta rotación en el campeonato. Creo que no deben tener ese peso, porque los clubes portugueses hacen ya muchísimo, a veces con mucho menos respecto a los demás. Echo de menos Portugal, sí, pero ahora estoy aquí y pienso quedarme varios años. Puedo decir que Milán es mi segunda casa».

Tras el partido con la Lazio dijiste que no estás loco. ¿Has entendido entonces qué diferencia hay entre los titulares indiscutibles y los demás jugadores?

«Cada entrenador tiene en mente una idea general de lo que puede ser el once base de su equipo. Pero luego se presenta el problema del que estamos hablando. Por mi experiencia —y me ha pasado dos veces, la primera como jugador en la que llegamos a jugarnos el campeonato, la Europa League y las copas, la segunda un poco menos— es imposible pensar en ganar las competiciones contando solo con 11 o 14 jugadores. En consecuencia, me resulta difícil decir que tenemos un once tipo. La idea no es tener un once fijo, sino una identidad precisa en la que todos los futbolistas puedan jugar sin que el equipo pierda demasiada calidad».

«Está claro que tengo una idea de qué intérpretes querer en determinados encuentros, pero los momentos cambian rápidamente. Si lo pensáis un momento y sois honestos en vuestras evaluaciones: ¿quién habría dicho jamás que Musah sería el titular y Luka Modrić el problema? Nadie. La situación ha cambiado porque los últimos partidos han mostrado esto. En el fútbol moderno el concepto de once base cuesta comprenderlo, porque creo que hace falta de verdad un grupo entero, una plantilla entera para ganar trofeos. Naturalmente para ciertos compromisos empiezo a entender qué tipo de jugador necesito y qué formación alinear. Tengo una idea más clara de la plantilla, pero las dinámicas cambian durante el año, y es bueno que sea así».

¿Tenéis un objetivo mínimo?

«En los grandes clubes, y el Milan es un club enorme, no existe un objetivo mínimo. Cualquiera que sea el resultado, si no se gana, vosotros estaréis aquí y criticaréis al equipo, diciendo que es demasiado poco. Esta es mi experiencia. Lo he vivido incluso en Portugal: cuando no se va a la final o no se gana, es un fracaso. Y todos en Portugal dicen que el Benfica debe ganar la Europa League; por lo que es normal. No hay un objetivo mínimo: nuestro propósito es ganar el próximo partido y es ganar en general. O se gana o no se gana. Si no ganamos, es obvio que para todos será considerado poco».

«En consecuencia, no quiero ser el entrenador que fije como meta los cuartos de final o las semifinales. Esto no cuenta. Lo que cuenta es que tenemos un único objetivo, y es ganar. Todo lo que sea menos sabemos ya que nos traerá críticas, porque este es el precio a pagar por entrenar al Milan. No es tanto por una cuestión económica, dado que la Europa League no tiene nada que ver con la Champions League, sino por nuestro orgullo y nuestro modo de ser. Así que no fijaré ningún objetivo mínimo: sabemos que es difícil, pero el propósito es ganar el próximo choque para estar más cerca del trofeo. Razonando partido a partido estaremos más cerca de ganar la competición».

¿Hay posibilidades de tener mayor equilibrio?

«En el modo de presionar, de jugar más altos. Obviamente realizamos todavía amplias oscilaciones entre el jugar muy bien y el tener alguna dificultad con el balón, pero siempre hemos mantenido una mayor posesión de balón. Creo que estamos todavía un poco demasiado focalizados en la fase de construcción, mientras que nos falta el último tercio de campo. Tenemos aún alguna dificultad y es por eso que a Gonçalo le cuesta más: no tenemos muchos toques dentro del área de penalti y las incorporaciones en la mediapunta rival no son aún bastante frecuentes para garantizar un rendimiento elevado como equipo. Claramente hemos comprado jugadores que, analizándolos, poseen la estructura física y el estilo de juego que deseamos, no solo para el presente sino también para el futuro; son aún jóvenes y sabemos que daremos continuidad al proyecto. Hablando del Benfica, pienso que su gran fuerza reside en una idea muy clara: se logra percibir nítidamente lo que pretenden hacer».

«Saben variar porque habitualmente juegan con un extremo como Rafa en el lado derecho, pero si emplean a Lukébakio el partido cambia completamente. Pavlidis está haciendo un excelente trabajo y es muy peligroso cerca del área. Están muy seguros de sí mismos, construyen con tres con el lateral izquierdo, con Dal. Hacen mucha rotación: Barreiro ha estado increíble, pero podría jugar Aursnes, dado que los periódicos y vosotros los periodistas habitualmente acertáis. La presencia de Pavlidis o de Durán cambia completamente el partido: uno ataca más la profundidad, el otro ofrece mayor apoyo».

«Palhinha jugará: jugará este y el próximo partido, y es un futbolista muy fuerte en las jugadas a balón parado y en la presión, lo sabemos. El Benfica es por tanto una formación dirigida por un entrenador excelente, dotada de excelentes individualidades y compuesta por jugadores acostumbrados a la presión y a ganar, un factor que transforma a los equipos. Siento que están muy confiados, pero nosotros estamos listos para afrontarlos. Conozco bien a Marco Silva y conozco bien la plantilla del Benfica. Sé que tenemos una presión enorme, pero sé también que el Benfica tiene igual presión de tener que ganar cada partido; por eso creo que será un buen desafío y que nos divertiremos».

GONZALO RAMOS

Mañana es tu segundo partido en San Siro. ¿Qué atmósfera te esperas?

«Siempre es especial jugar en casa. Lleves poco tiempo aquí, no he podido jugar mucho en San Siro. Será un partido difícil, pero jugar en casa significa tener el apoyo de nuestros aficionados. Y esto es importante para nosotros».

¿Lo celebrarás si te toca hacer gol mañana por la noche?

«No, no lo celebraría. Para mí el Benfica es como mi casa, tal vez he pasado más tiempo con ellos que con mi propia familia. Pero aun así tengo muchas ganas de hacer gol».

¿Cuál es el modo en que te puede ayudar el equipo a rendir al máximo?

«El foco no debe estar sobre mí y sobre el hecho de que marque mucho o menos, sino que creo que lo más importante es siempre la victoria del equipo. Pienso que si todos corremos y trabajamos mucho de modo inteligente y de equipo, podemos hacer algo grande en esta temporada. Estamos creando una buena sintonía y con el paso del tiempo mejoraremos aún más. Y luego, sin duda, mis goles, mis asistencias, los tantos del equipo y las victorias empezarán a llegar. Pienso que este es el aspecto más importante».

Han llegado críticas también hacia ti en estas semanas porque has marcado un solo gol…

«Existe siempre la idea de que el delantero debe hacer siempre gol, pero no es siempre así. Quizás puedo jugar bien sin llegar a marcar. Cada partido es una ocasión para demostrar mi valor».

Ayer Ibrahimović estuvo en Milanello. Como ex-delantero, ¿te ha dado algún consejo?

«No me ha dado consejos específicos. Ha sido muy amable, me ha preguntado cómo va todo. Me ha dado la bienvenida al club y es un placer poder contar con su presencia. Tener el apoyo de una leyenda y de una personalidad como él es importante».


Hora de ir a por la Europa League

Comenzará mañana por la noche la escalada rossonera en la Europa League. Será también una copa menor, pero no para el Milan de este año: en permanente reestructuración, el equipo tiene el potencial para competir por la victoria. Si en el campeonato, a juicio de los expertos, los rossoneri no están aún estructurados para el scudetto, en la copa pueden interpretar un papel de protagonistas. El camino que para los finalistas se concluirá el próximo 26 de mayo en Fráncfort, empezará en San Siro contra el Benfica, rival considerado entre los mejores del torneo.

La copa está objetivamente al alcance, y si el camino parece al principio accidentado y poco estimulante (a parte de excepciones como la de mañana por la noche, contra un rival de primera fila) es al avanzar cuando cobra interés, y dinero. El Milan que en la Serie A ya está obligado a perseguir, quiere empezar fuerte en Europa y asegurarse cuanto antes los octavos de final: deberían ser suficientes quince-dieciséis puntos. Europa probará al nuevo Milan también en el plano del juego: la elección veraniega de Amorim fue en función de un equipo más ofensivo y descarado, más cercano al fútbol internacional. Entre el entrenador y el Benfica hay ya trece antecedentes, el primero cuando el portugués estaba en el banquillo del Braga, los otros como técnico del Sporting: seis victorias, cuatro derrotas, tres empates.

El rendimiento en la Serie A lo había visto partir a toda velocidad, seis puntos entre Torino y Venezia, para luego frenar en los dos empates con Juventus y Lazio. Un frenazo en el plano del juego, de la intensidad y de la agresividad competitiva: por esto, más que los resultados en sí, los últimos partidos han planteado dudas. La Europa League ofrece por tanto también una ocasión de pronta revancha. Tiene su función en el corto plazo, y en óptica futura: el trofeo no ha sido levantado nunca, sigue siendo el único que falta en la rica vitrina rossonera.

El antecedente más reciente es el de la temporada 2023-24 con el equipo entonces derrotado por la Roma en cuartos de final: fue la eliminación que de hecho marcó el fin del Milan de Pioli. La misma copa puede en cambio ser un trampolín de lanzamiento para Amorim: si en Italia hará falta tiempo para que el grupo se estructure de la mejor manera, y anule las contraofensivas tácticas de los rivales, es precisamente en Europa, contra equipos que conceden más espacios, donde el nuevo Milan puede poner en valor sus propias cualidades. Nada de rotaciones ni experimentos, la Europa League no es la alternativa al campeonato, sino un camino a llevar adelante en paralelo: jugarán los mejores, con alguna necesaria excepción (Modrić) ligada a la gestión de las fuerzas.

A la espera del regreso a la ciudad de Cardinale, ayer el propietario envió a Milanello a quien había definido su alter ego, su voz en Milán: Zlatan Ibrahimović. Era finales de febrero de 2024 y desde entonces las dinámicas en el interior del club han cambiado y mucho, especialmente en el último periodo: si Gerry es ya una presencia fija, a Zlatan no se le veía por el campo de entrenamiento del equipo desde hacía más de seis meses. Ayer el Senior Advisor de RedBird se reunió con Rúben Amorim y el equipo, quedándose también para seguir la sesión en directo pero sin quedarse luego a almorzar.

Cardinale volverá en cambio el domingo por la noche, cuando el campeonato proponga el duelo interno ante el Lecce: él más que nadie, tras un verano de inversiones millonarias, cree y espera en el primer trofeo internacional de su propia gestión. Sucedió a Elliott en el verano de 2022, tras haber celebrado el scudetto en la Piazza Duomo mezclado con los aficionados. Al frente del club ha ganado una Supercopa Italiana con un portugués en el banquillo (Conceição), fuera de las fronteras llegó hasta la semifinal de la Champions League 2023, eliminado por el Inter en una de las tantas decepciones de derbi de esa temporada.

Para hacer aún más cargado de significado el debut europeo he aquí que San Siro se presentará con un marco a la altura de la situación: se esperan más de sesenta y cinco mil espectadores, incluidos los más de cuatro mil portugueses que siguen al Benfica. No será la Champions, pero podrá ser de todos modos una gran noche.

SALVEN AL SOLDADO RAMOS

Un tiro (fuera) en los últimos dos partidos. La minicrisis de Gonçalo Ramos está fotografiada por un dato preocupante para un delantero centro. Porque a menudo se dice que un atacante no tiene un verdadero problema si falla goles, mientras las ocasiones existan. En el caso del portugués del Milan, sin embargo, lo que ha faltado han sido precisamente las oportunidades, al menos contra la Juventus y la Lazio. Y entonces sí, hay algo que no va bien.

En las dos primeras con el Torino y el Venezia, de hecho, Ramos había disparado a puerta en 13 ocasiones, encontrando su primer gol rossonero contra los venecianos en San Siro, por cierto en un partido en el que había rematado en ocho ocasiones, afinando la puntería entre los tres palos en tres. Cierto es que el nivel de los rivales influye. Pero la lectura táctica es clara: si al Milan le cuesta acompañar la jugada de ataque, como contra la Signora o en la primera parte del Olímpico, Gonçalo se ve obligado a bajar y tiene pocos balones útiles cerca de la portería rival. En el Stadium con la Juve, por ejemplo, el portugués tocó a duras penas un balón en los últimos dieciséis metros. Difícil así entrar en la lista de goleadores.

Por otra parte, Ramos no es un goleador puro. En el área sabe lo que hace, entendámonos, pero en su repertorio hay amplio espacio para jugadas que ayudan al equipo también en las otras zonas del campo. El riesgo, sin embargo, es que por demasiado sacrificio el portugués termine por pensar más en el bien común que —egoístamente— en su propio botín personal. El único gol en cuatro partidos ya ha alimentado las críticas, porque el peso de los 70 y tantos millones gastados en verano por el Diavolo se hace inevitablemente notar y pensar en juzgar a un número “9” sin partir de los goles es complicado.

Así, Rúben Amorim tendrá que estudiar el modo de dar a Gonçalo las oportunidades de marcar. Usando en la mediapunta futbolistas más adecuados al diálogo en corto y al último pase, por ejemplo. Pulisic, Saelemaekers y Hutchinson pueden ser una solución. Así como en los extremos apostar por la opción superofensiva con Chukwueze y Moreira en el campo contemporáneamente puede echar una mano al delantero centro de la selección portuguesa. «Gonçalo mejorará —declaró el técnico rossonero tras el partido con la Lazio—, pero se trata de llevar más jugadores cerca del área. Podemos tener mucha posesión, pero si estamos lejos del área para Ramos es más difícil».

Desde el punto de vista psicológico, en cambio, la motivación podría llegar con el duelo de mañana contra “su” Benfica, el equipo que lo lanzó al fútbol de máximo nivel siendo muy joven. En Lisboa Ramos vivió su mejor temporada a nivel goleador, alcanzando en la 2022-23 la cifra de 27 tantos entre copas y campeonato y convenciendo así al PSG para llevarlo a París. Allí donde el Milan lo rescató en verano tras las dos Champions ganadas como “suplente” de lujo con Luis Enrique. Ahora, por primera vez en su carrera, probará la sensación de jugar contra su pasado. Y quién sabe si no le será útil para reencontrar la confianza con el gol.

PROYECTO NUEVO ESTADIO: FINALES DE OCTUBRE

Aún no hay una fecha oficial, pero cobran fuerza los rumores según los cuales antes de finales de octubre debería revelarse finalmente el render del nuevo San Siro, encargado a los estudios Foster+Partners y Manica, los mismos que diseñaron el nuevo Wembley en Londres. Algunas informaciones, de todos modos, ya han circulado públicamente: el nuevo recinto tendrá 71.500 asientos, de los cuales más de 13 mil serán premium, y según los planes debería estar listo en 2032.

Una vez terminado, el nuevo San Siro tendrá un valor estimado en 2.149 millones de euros, al menos según el informe económico de viabilidad. No solo el estadio, naturalmente. En el proyecto están previstos oficinas, hoteles, espacios comerciales y mucha zona verde. Actividades que según el Inter y el Milan podrían rendir 418 millones. Y una vez construido el estadio, vendidos los nuevos edificios y restados todos los costes, la maxioperación inmobiliaria debería garantizar a los clubes una plusvalía de 265 millones.

Obviamente, hay que hacer cuentas con los plazos. Para estar terminado en 2032 (a tiempo, es decir, para la Eurocopa), las obras deben arrancar en la segunda mitad de 2027, según la propuesta delineada en marzo por la sociedad Stadio San Siro SpA en el plan de ejecución que debe ser aprobado por el Ayuntamiento y luego pasar por el escrutinio de la Región para el proyecto de viabilidad técnico-económica. La sombra sigue siendo siempre la del frente judicial: en las próximas semanas se espera la sentencia del TAR sobre los recursos presentados por los comités, mientras que a nivel penal sigue abierta la investigación por el delito de alteración de subastas (turbativa d’asta).


Amorim busca cambios en el once

El primer tiempo del Olímpico contra la Lazio está destinado a dejar huella en la temporada del Milan. Tras cuatro partidos de Serie A no es el momento de las decisiones definitivas, de los jugadores apartados o del “dentro o fuera”, pero Amorim entendió el sábado que el proceso que llevará al Diavolo a jugar el fútbol que él quiere debe ser acelerado. Y esto solo puede suceder a través de decisiones importantes bajo el perfil técnico-táctico.

No llegarán todas juntas ya el miércoles contra el Benfica, pero la transformación estará ahí. Es solo cuestión de tiempo. El Milan del inicio del segundo tiempo contra la Lazio era muy similar, en hombres y principios de juego, al que el entrenador portugués tiene en mente y que hasta ahora se ha visto de forma intermitente. He aquí por qué hace falta una aceleración, posible solo utilizando los elementos más adecuados al 3-4-2-1. No siempre las sustituciones podrán arreglar las cosas (como en Roma) o ayudar a desatascar el partido (como con Torino, Venezia y Juve).

La principal novedad en el Milan ideal de Amorim estará en la mediapunta: Loftus-Cheek en ese rol no funciona porque su fútbol está hecho de percusiones balón al pie, duelos físicos y… largas pausas. Por detrás de Ramos, Amorim quiere dos jugadores técnicos, que dialoguen en corto para favorecer la filtración de pases para el delantero centro. Gonçalo, buscado solo con centros desde la mediapunta, se entristece. En el Olímpico, con ganas y rabia, Pulisic hizo entender que está listo para recuperar su sitio.

A su lado Cissé ya ha demostrado estar a la altura con dos tantos en los primeros cuatro partidos oficiales, pero atención a Hutchinson, que el sábado se presentó con un disparo desde fuera parado por Mandas y un par de regates: si vuelve a los niveles de hace dos temporadas, su candidatura para jugar en el centro-derecha se volverá sólida. ¿Tendrá una oportunidad desde el inicio ya el miércoles? También Saelemaekers puede hacer de mediapunta como en las primeras jornadas, pero su sitio parece más amplio.

Llegamos a los laterales del centro del campo: Chukwueze y Moreira son muy ofensivos, pero con ellos el Diavolo cambió de cara. Mérito sobre todo del belga, pero está claro que en la óptica de un Milan que asfixia a los rivales en su mitad del campo, dos extremos ofensivos vienen bien. Luego está claro que no en todos los encuentros será posible utilizarlos juntos y en esta óptica las dificultades a la izquierda de Estupiñán y las pocas ocasiones concedidas a Bartesaghi (más hábil para incorporar que para defender) hacen pensar que Saelemaekers pueda volver a ser útil a toda banda: cuando Moreira sea desplazado a la derecha, el ex de la Roma irá a la izquierda para tener dos laterales a pie cambiado, capaces de poner al centro balones en rosca tras recortar hacia el interior.

En el Milan actual Musah es imprescindible. No solo porque en Roma cambió el partido, sino también porque lo había hecho bien en los tres encuentros anteriores. Rabiot en versión mediocentro, como en la Francia del Mundial, ha gustado más respecto a cuando fue usado como mediapunta físico. En el corazón del Diavolo estarán ellos dos, dando por sentado que la rotación será de cuatro, con Jashari y Modrić: sobre todo el croata será utilizado en los partidos en los que los rossoneri tengan más control del balón. Amorim ha sido claro: no se le pedirá más extenuarse en una presión hiperofensiva.

La defensa es el compartimento que necesita menores cambios porque Gila, De Winter y Pavlović a nivel de fisicidad y agresividad dan ya lo que el técnico pide. Gabbia dará respiro en la Serie A al belga; Tomori permitirá a Gila tomar aire en la Europa League. Diawara esperará una oportunidad, dando por sentado que como marcadores en los tres de atrás están también Filippo Terracciano y Bartesaghi.

Hasta ahora Amorim ha cambiado pocos elementos de un partido a otro (cuatro relevos del Venezia a la Juventus) porque ha tenido siempre cuatro días de descanso entre los encuentros. Los habrá también esta semana entre Lazio, Benfica y Lecce. En octubre, en cambio, se jugará incluso tras menos de 72 horas: ojo a las rotaciones más acentuadas, pero siempre con los principios de juego de Amorim en el centro. Tras el sábado es difícil volver atrás.


Savicevic cumple 60 años

El Genio cumple 60 años. Dejan Savićević, conocido también como Dejo, vive en Podgorica (antigua Titogrado), capital de Montenegro. Casado, divorciado en el año 2000 de Vanja Brajović. Tiene dos hijos, Vladimir y Tamara, y cuatro nietos: Vladana, Dejan, Aleksandra y Jovan. Y una nueva pareja, Jelena Babić. Ha sido el jugador más grande de la historia de Montenegro, y desde hace 20 años es presidente de la Federación de Fútbol. Reelegido siete veces, este es su último mandato: expira en 2029.

Querido presidente Genio, hemos llegado a los 60. ¿Todo bien?

«Buenísimo. Estoy en Budva, en mi casa del mar, alguna vuelta en barco, pero siempre tengo muchas cosas que hacer. Sabes, compromisos, programas, contactos. Soy presidente voluntario, no me llevo ni un euro, el trabajo no falta y yo por suerte me sigo divirtiendo».

Una vez divertía en el campo. Regates, aceleraciones, goles…

«Tengo buenos recuerdos, he sido afortunado. Jugué en sitios importantes, gané también dos Copas de Europa, con la Estrella Roja y con el Milan».

En el Milan se convirtió en el Genio

«Pero qué va, no era un genio, era solo un muy buen jugador. Fuisteis vosotros, los de la Gazzetta, quienes me llamasteis así. Quizás porque hacía cosas que los demás no podían hacer, quizás porque tenía más fantasía».

Pero le gusta que le llamen Genio. ¿No?

«Sí, sí, es simpático, alegre y hace un poco de gracia. Mis amigos y mis compañeros, cuando quieren tomarme el pelo, me llaman Genio. En Italia todo el mundo, pero es exagerado».

¿Exagerado como el gol al Barcelona en 1994?

«El más bonito de mi vida. El presidente Berlusconi, la noche anterior a la final, me dijo: “Dejan, si eres un genio demuéstralo”. Me salió bien (se ríe). Fue todo bonito, el principio y el final…».

¿Por dónde empezamos?

«Empecé en Podgorica. Mi padre era el jefe del ferrocarril, mandaba sobre 900 hombres».

Pero no lograba hacerse obedecer por su hijo Dejo. ¿Es así?

«Vivíamos en una casa detrás de la estación. Mi hermano Goran quería ser maquinista. Luego trabajó como agente inmobiliario. Yo me escapaba entre las vías e iba a jugar a un campo lleno de piedras. Aprendí allí a dar toques. Era un joven pandillero, tenía futuro de degollador. Por suerte me convertí en jugador, a los 13 años en el OFK Titograd».

El primer equipo del corazón…

«Estuve allí dos años. Jugaba por el placer de jugar. Poco dinero, pero nunca me he sentido tan libre. Luego fui al Budućnost, que en serbio significa Futuro».

Debut en Primera a los 16 años. Los periódicos escriben: un fenómeno, un verdadero fantasista, tiene pies mágicos. ¿Exagerados?

«Un poco. No hacía muchos goles, me gustaban las asistencias, era bonito hacer marcar a los compañeros. Con el Budućnost llegué a la Selección. Tenía 20 años, ganamos 4-0 a Turquía y yo hice el tercer gol. En 1988 fui a la Estrella Roja de Belgrado, campeón de Yugoslavia».

Y se convierte de inmediato en el número uno, “la estrella de la Estrella”.

«Qué va, era solo un jugador de un grandísimo equipo. Muchos campeones, me hacían sentir bien. Me querían, pero yo también he querido a todos mis equipos. El Budućnost, la Estrella Roja, el Milan y el Rapid de Viena. Sobre todo la Estrella Roja, que sigue siendo mi primer equipo de casa».

¿Y el Milan?

«Está siempre en mi corazón. Llegué en 1992, tenía que ir a la Juve, luego a la Roma, luego al Mónaco en Francia. Yo estaba en la Estrella Roja, estaba bien. Habíamos ganado la Copa de Europa, ganado al Marsella en Bari».

Inicio difícil con el Milan…

«Sí, pasé fatiga durante un año y medio. Fue duro, tenía algún problema físico y delante estaban Gullit, Van Basten, Rijkaard, Papin. Pero elegí Italia porque era el campeonato más bonito del mundo y estaban los mejores jugadores. Una buena elección, en otro equipo no habría ganado tanto ni tenido la visibilidad que me dio el Milan. Y luego los aficionados. Espléndidos, apasionados. Sus cánticos eran la mejor carga. Da mucho gusto que la gente, después de más de veinte años, se acuerde de mí. Hay quienes me dicen que era como Platini. Es bonito».

Era el Platini de los Balcanes, Michel su ídolo. ¿Pero le gustaba tanto?

«Me gustaban los fuera de serie, los hombres de la fantasía. Quise sobre todo a Maradona, y antes que él a Anto Miročević y Safet Sušić: fantásticos. A Maradona nunca lo conocí personalmente, jugué contra él en el Mundial de 1990, en Florencia. Perdimos en los penaltis. Yo marqué mi gol, Diego falló el suyo. Aunque en 1990 yo era bastante conocido, respecto a Maradona no era nadie. Lo miraba con admiración. Estaba enamorado también de Platini, mi jugador ideal. Pero nunca nos hablamos. Una vez en Belgrado jugué contra Francia. Entré cuando ellos iban ganando 2-1, hice dos cosas, dos pases y ganamos 3-2. Al final salimos juntos y quería hablarle, presentarme, decirle solamente: “Hola Michel, yo soy Savićević”. Pero no sabía francés, solo hablaba eslavo. Y entonces seguí recto sin decirle una palabra. Eh, buenos recuerdos…».

¿Y este Milan qué le recuerda?

«Mmm… el mío era otro Milan, estábamos siempre en la final de la Champions. De este he visto poco, solo resúmenes en la tele. Es joven y fresco. También el entrenador es joven. Contra la Lazio tuvo una buena reacción. Debemos esperarlos con paciencia y aceptar también los errores, forman parte del fútbol. Lo sé, no hay tiempo, pero la calidad debería salir, se pondrá a la par con los demás. El Inter por desgracia me parece más adelantado. Pero la temporada es larga y complicada para todos. Esperemos. Yo esperé un año y medio».

ESTA SEMANA LA EUROPA LEAGUE

El Corriere dello Sport en los quioscos esta mañana titula así sobre el Milan, que el miércoles en San Siro hará su debut de la temporada en la Europa League: “Con el Benfica hipótesis Gabbia. Modrić descansa”. Respecto al último partido de campeonato contra la Lazio habrá seguramente algunos cambios en el once inicial rossonero: serán de hecho ciertamente titulares los tres jugadores que cambiaron el encuentro contra los biancocelesti, es decir, Diego Moreira en la izquierda, Yunus Musah en el centro del campo y Christian Pulisic en la mediapunta.

Posible novedad en defensa donde Matteo Gabbia, que ha superado la inflamación en el tobillo que lo había atormentado en las semanas pasadas, podría dar un poco de respiro a Koni De Winter en el centro de la retaguardia de tres milanista. Turno de descanso en medio del campo también para Luka Modrić, tras una actuación no positiva contra la Lazio que duró solo 45 minutos. En su lugar entra Musah.

COSTACURTA SOBRE EL LAZIO-MILAN

La diferencia en la actuación del Milan contra la Lazio entre la primera y la segunda parte fue verdaderamente como el día y la noche. En la primera fracción los rossoneri estuvieron a merced del equipo de Gattuso, concediendo espacios amplísimos y sufriendo mucho en los extremos. En la reanudación la música cambió, no solo ofensivamente: Amorim cambió el modo de defender y el Milan prácticamente no volvió a arriesgar. Billy Costacurta, en su intervención en Sky Sport, comenta todo de esta manera:

«El Milan en la primera parte defendía un poco con cinco, pero había poca conexión entre el carrilero y el defensa central exterior. En este caso entre Gila y Chukwueze. Ahí hay que elegir, debe haber una estrategia. Demasiadas veces, ha sucedido también en el otro lado. Este es un error que en la primera parte favoreció muchísimo los movimientos sin balón de los jugadores de la Lazio. En la segunda parte mirad cómo estaba colocada la defensa del Milan: se la jugó hombre contra hombre. Gila cogió al jugador más peligroso del equipo rival, en la segunda parte en mi opinión se lo comió porque estaban hombre contra hombre: no había equívocos con Chukwueze, con el carrilero, no los había. Porque habían tomado una dirección y yo creo que esa fue una excelente dirección por parte de Amorim».


El Milan necesita 11 Moreiras

RUBÉN AMORIM

¿Punto ganado o dos puntos perdidos?

«Todos en el estadio se han dado cuenta de que han sido dos partidos, dos partidos diferentes. No sé si merecemos más puntos por la segunda parte o menos puntos por la primera. Pienso que al final hemos perdido dos puntos porque hemos jugado solo una parte, y esto es realmente frustrante. Lo importante es que he oído a Mario Gila hablar con la prensa y ha dicho exactamente la misma cosa. Así que podemos trabajar sobre esto. Si los jugadores sienten lo que siento yo, pienso que es importante. Y de nuevo, sé que este es un estadio difícil en el que jugar. Sé que Turín es un estadio difícil en el que jugar, pero deberíamos tener más puntos en este momento. Debemos estar frustrados por esto».

¿Está más enfadado por la primera parte o más contento por la reacción en la segunda?

«No son dos equipos, no son dos partidos, es el mismo partido, así que estoy realmente frustrado. Obviamente me ha gustado mucho el modo en que hemos jugado en la segunda parte y el espíritu era completamente diferente, la energía era completamente diferente. Parecía otro equipo, pero al final somos el mismo equipo, porque muchos jugadores que jugaron la primera parte jugaron también la segunda y estuvieron completamente diferentes. Así que no sé cómo responder a esto».

¿Habría hecho las mismas elecciones iniciales?

«Demasiado fácil después. No estoy loco como para hacer elecciones para no jugar bien. El espíritu de la segunda parte era completamente diferente, el modo en que afrontamos el partido. No podemos dejar de jugar el tipo de juego que debemos hacer. Debemos empezar el partido entendiendo que sabemos cuál será el partido más importante de nuestra temporada, y por tanto no podemos jugar de este modo. Hemos jugado así en la segunda parte porque íbamos perdiendo 2-0, pero no quiero decir que vaya a cambiar la alineación. Cambiaré… tal vez haré algo más para provocar esa energía para jugar un partido diferente».

¿Moreira a la izquierda y Chukwueze a la derecha?

«Quiero jugar con tres defensas y dos carrileros abiertos. Así que a veces jugarán ellos dos y Moreira ha jugado realmente bien en la izquierda. Tiene experiencia jugando en la izquierda en el Estrasburgo. Conocemos muy bien a los jugadores, así que volverá a ocurrir en el futuro».

¿Cuándo entendió a quién y cuándo cambiar?

«Es difícil decir un momento preciso. Sentí, y pienso que todos en el estadio sintieron en los primeros cinco minutos, que ellos estaban jugando a otra velocidad. Así que entendí que o cambiábamos algo en nuestro equipo o hoy sufriríamos. Así que puedo deciros que, a decir verdad, empezamos el partido bastante bien con una oportunidad, pero luego tras cinco minutos sabía ya que ellos tenían más hambre que nosotros. Así que no sé el momento exacto en que sentí que debía cambiar, pero entendí bastante pronto, en 10 minutos, que no estábamos en el partido en comparación con la semana pasada».

¿Qué ha dicho al equipo en el vestuario?

«He oído hablar a Gila después del partido, que estoy realmente feliz de la comprensión del juego que ha mostrado. En la primera parte no estuvimos para nada. No estaba la energía adecuada. Perdimos muchísimos balones sin presión alguna, pases sencillos. Y luego ellos corrían a la espalda de nuestros defensas, con Lazzari para ellos era fácil. Pero luego en la segunda parte fue lo opuesto. Pusimos energía, estuvimos realmente bien con el balón, controlamos el partido. Fuimos rápidos cuando debíamos ser rápidos, controlamos el ritmo y paramos el juego cuando teníamos necesidad de pararlo. Fue un equipo completamente diferente, un partido completamente diferente. Conseguimos traer a casa un punto, pero si miras el partido debemos hacerlo mejor, porque no se puede jugar haciendo solo una parte».

Por esta forma de jugar, ¿el Milan puede sostener a Modrić?

«Debemos ser realmente buenos con el balón para hacer que Luka se sienta a gusto en el partido. Si transformamos el choque en continuos idas y vueltas y carreras a lo loco, no es el tipo de partido para Luka. Y es por eso que cambiamos el planteamiento en la segunda parte dando entrada a Musah: habíamos entendido que nos hacía falta un poco más de zancada en medio del campo. Además creo que Luka se bajaba demasiado cerca de los centrales de defensa, encontrándonos así con cuatro jugadores solo para iniciar la jugada y con menos hombres entre líneas. Podemos jugar con Luka y lo hemos demostrado en los últimos partidos, pero para hacerlo debemos transformar el partido en un dominio de posesión y control. Si lo transformamos en una carrera de velocidad, para él se vuelve imposible».

¿Moreira puede dar lo mejor de sí en la izquierda?

«Depende. Hoy el espacio estaba por fuera y, como él es zurdo, abre un poco el campo. Es rápido y en los centros puede marcar la diferencia. En la banda derecha Moreira tiende a recortar más hacia el interior antes de centrar. Es un tipo de centro diferente y a veces es mejor, especialmente aquí en Italia donde encuentras líneas defensivas bien organizadas. Por tanto, con el pie izquierdo, a veces, es preferible tener a Moreira ahí. Pero para ser sincero, no estaba pensando en el pie para los centros: estaba pensando en el ritmo y en la idea de alinear a otro extremo en el campo en los puntos donde ellos tenían tres defensas. Esa era la idea principal».

¿Qué les falta a Ramos y al equipo para entrar en sintonía con él?

«Pienso que debemos pasar más tiempo cerca del área de penalti. Pasamos mucho tiempo con el balón, pero lejos del área. Debemos empujar al equipo hacia adelante y debemos crear aún más conexiones dentro del área. En cambio, llegamos a ella casi solo con centros. Y a veces, basándote solo en los centros, puedes poner dentro cuantos quieras, pero para el delantero se vuelve difícil. Por tanto, debemos tener variantes en el modo en que entramos en el área de penalti: a veces con los desmarques hacia la esquina de Pulisic o Cissé incorporándose, entonces Ramos puede tener más oportunidades de tocar el balón. Pero también Ramos está destinado a mejorar a lo largo de la temporada».

DIEGO MOREIRA

¿Es el primer doblete de tu carrera?

«Sí, estoy muy feliz por mis primeros dos goles. Pero como he dicho, habría estado más feliz si al final hubiéramos ganado. Pero estoy muy contento. Pienso que hemos hecho una gran segunda parte y merecíamos más».

En Turín parecías tímido: ¿hoy tenías más confianza? ¿Te encuentras mejor en la izquierda?

«No, no diría tímido. Pienso que para mí ha sido una adaptación al campeonato italiano y era contra un gran equipo. El míster me pidió cosas diferentes. Hoy he jugado en la izquierda, como he dicho puedo jugar en ambos lados y para mí es lo mismo. Hoy el míster ha hecho una gran elección poniéndome en la izquierda, así que veremos el próximo partido dónde jugaré».

MARIO GILA

¿Un Milan de dos caras?

«Sí, el análisis es muy correcto. Pienso que en la primera parte fuimos desastrosos, sinceramente. No fuimos el Milan que queremos y fue un partido muy diferente al de la segunda parte, donde en cambio entendimos quiénes somos, dónde jugamos y seguramente hicimos mucho más que en la primera parte. Pienso que, tras el trabajo que hicimos en la segunda parte, merecíamos algo más. Muy positiva la segunda parte, de todos modos hay que trabajar para que no se repita la situación de la primera parte y debemos quedarnos con las sensaciones positivas de la segunda».

¿Qué no funcionó en la primera parte?

«En la primera parte tuvimos demasiadas pérdidas de balón. Cuando estamos bien con el balón y somos precisos, podemos ser uno de los mejores equipos del campeonato, como se ha visto en la segunda parte. Hicimos una segunda parte increíble, pero es verdad que luego, cuando no estás en condiciones positivas, en los duelos cualquier equipo de la Serie A te puede crear peligro. Se ha visto contra la Lazio: ellos están viviendo un momento muy positivo y lo hemos pagado».


Lazio 2 – 2 Milan

Reparto de puntos y de goles, con el Lazio que aplastó al Milan en la primera parte con ese 2-0 pero sobre todo dominando completamente el campo, pero los cambios de Amorim sirvieron para que Moreira se luciera para igualar el marcador en dos minutos con su doblete, donde Pulisic y Camarda tuvieron sus primeros minutos de la temporada y también para el debut de Hutchinson. Segundo empate consecutivo después del 1-1 ante la Juventus y con un Milan que sabe jugar y hacer cosas, pero que se duerme en los laureles, con Amorim que pone unos onces iniciales que dan auténtico miedo…

PRIMERA PARTE

El encuentro en el Stadio Olimpico arrancó con avisos en ambos lados, pero pronto se convirtió en un monólogo biancoceleste. Aunque Samuel Chukwueze amenazó primero en el minuto 3 con un cabezazo que exigió a Mandas, la Lazio tomó las riendas apoyada en la fragilidad defensiva rossonera. Tras avisar Noslin con un remate a placer atrapado por Maignan, el premio para los locales llegó en el 10′: Zaccagni puso un centro rasoterra al segundo palo y Cancellieri, totalmente libre de marca tras un despiste de Estupiñán, empujó el balón a la red para el 1-0.

El conjunto de Rubén Amorim se vio desbordado en todas sus líneas ante la velocidad de las riadas romanas. En el minuto 21, Maignan tuvo que firmar un verdadero milagro en un mano a mano frente a Zaccagni para evitar un castigo mayor tras una desconexión general de la zaga milanista. Poco después, las aproximaciones de Frattesi atacando la espalda de De Winter continuaron sembrando el pánico en el área visitante, dejando en evidencia la falta de contención de la medular y provocando que el partido llegara al parón por hidratación con un dominio abrumador de la Lazio.

La débil reacción del Milan se limitó a chispazos aislados de Chukwueze e internadas sin convicción de Loftus-Cheek, entorpecidas por un Gonçalo Ramos falto de ritmo en los últimos metros. La sangría defensiva volvió a pasar factura en el minuto 39 tras otro desajuste grave en el carril de Estupiñán: Noslin estrelló un remate en el larguero y, en el rechace posterior, un mal despeje de De Winter rebotó en la cabeza del propio atacante biancoceleste para colarse en la portería de Maignan y subir el desolador 2-0 al marcador.

En los instantes finales del primer acto, el Milan buscó recortar distancias a base de balones colgados y acciones a balón parado botadas por Luka Modrić. En el minuto 45, Mario Gila cazó un balón suelto en el área pequeña tras un saque de esquina y sacó un remate a bocajarro que Mandas logró detener milagrosamente sobre la misma línea de gol. Tras tres minutos de añadido, el colegiado señaló el camino a los vestuarios dejando al equipo de Amorim obligado a realizar una profunda autocrítica y urgido de cambios tácticos drásticos para la reanudación.

ESTADÍSTICAS PRIMERA PARTE

Las métricas de los primeros 45 minutos confirman la efectividad y contundencia de la Lazio frente a un Milan que monopolizó el balón sin ningún tipo de profundidad ni colmillo.

  • Posesión estéril y dominio de pase: El conjunto de Rubén Amorim tuvo el control del balón con un 61% de posesión y 302 pases completados frente a los 189 de la Lazio (39%), pero ese monólogo con la pelota fue completamente horizontal e inofensivo en tres cuartos de cancha.
  • Superioridad y peligro biancoceleste: La diferencia en la calidad de las ocasiones fue abrumadora. La Lazio generó 1.95 xG y 4 grandes ocasiones clarísimas con solo 7 disparos, retratando los desajustes defensivos rossoneri. El Milan, pese a registrar también 7 tiros totales, se quedó en un exiguo 0.45 xG y apenas 1 gran ocasión, obligando a Mandas a realizar 2 atajadas por 3 de Maignan.
  • Balón parado y balance en los duelos: El Milan intentó meterse en el choque a través del balón parado sumando 4 tiros de esquina (por 2 de los locales), mientras que en el apartado defensivo la Lazio estuvo más expeditiva en los duelos individuales firmando 7 entradas ganadas por 4 del bloque milanista, en un acto limpio de apenas 4 faltas por bando.

Un reflejo estadístico impecable del 2-0: la Lazio castigó al espacio con una contundencia implacable cada vez que pisó el área, dejando en evidencia a un Milan dominador en la posesión pero hundido en las áreas.

SEGUNDA PARTE

La reanudación arrancó con una cara completamente distinta del Milan gracias al golpe de efecto de Rubén Amorim en el descanso. Las entradas de Pulisic, Musah y Moreira revolucionaron al equipo, adueñándose de la iniciativa con una versión mucho más incisiva. Tras avisar Chukwueze y Pavlović de cabeza, la insistencia rossonera encontró premio en el minuto 65: una genialidad de tacco de Pulisic inició la jugada que el propio estadounidense culminó asistiendo a Diego Moreira, quien recortó distancias (2-1) llegando al segundo palo.

Sin tiempo para que la Lazio digiriera el golpe, el Milan desató un vendaval y logró la gestación de la remontada tan solo dos minutos después. En el 67′, tras una acción insistida en campo rival, Rabiot sirvió en la frontal del área para Moreira, quien se sacó un latigazo cruzado directo a la cepa del poste para sellar el 2-2. La entrada del belga y la inspiración de Pulisic transformaron un encuentro que parecía perdido en un auténtico recital ofensivo que dejó descolocado al conjunto biancoceleste.

En el tramo final, el Milan fue claramente a por los tres puntos imponiendo su dominio territorial ante una Lazio replegada. Moreira rozó el triplete con un disparo al exterior de la red en el 80′, mientras que Cissé e internadas de Hutchinson —que hizo su debut sustituyendo al propio Cissé— acariciaron el gol de la victoria. La Lazio apenas pudo responder con un lejano zapatazo de Zaccagni bien repelido por Maignan, en una fase donde los nervios y los roces entre Moreira y Floriani evidenciaron la tensión del choque.

Tras cuatro minutos de descuento y un último intento de Hutchinson a balón parado, el colegiado señaló el final certificando un 2-2 de enorme mérito. La sustitución final de Ramos por Camarda en el 85′ cerró la propuesta de un Amorim que dio entrada a toda su artillería. El Milan firma así una reacción de orgullo y carácter en el Olimpico, levantando un 2-0 adverso en una segunda mitad memorable que premia la lectura táctica del técnico portugués desde el banquillo.

ESTADÍSTICAS DE LA SEGUNDA PARTE

Las métricas del segundo tiempo plasman un monólogo absoluto del Milan sobre el terreno de juego, reflejando cómo el equipo se adueñó del esférico para consumar la remontada ante una Lazio completamente replegada.

  • Dominio territorial y circulación: El bloque de Rubén Amorim monopolizó la pelota en la reanudación con un 72% de posesión y 327 pases completados frente a los 128 de la Lazio (28%), instalándose de forma permanente en campo rival y ahogando la salida romana.
  • Generación de peligro y efectividad: La superioridad rossonera en metros finales fue incontestable. El Milan registró 0.63 xG, 9 tiros totales y 2 grandes ocasiones clarísimas, obligando al guardameta rival a realizar 3 atajadas de mérito para evitar un castigo mayor. Por el contrario, la Lazio ofreció una producción paupérrima en ataque con apenas 1 disparo, 0 córners y un exiguo 0.02 xG.
  • Intensidad y contención: El choque se volvió trabado debido al esfuerzo local por frenar el vendaval milanista, acumulando 11 faltas la Lazio por 10 del Milan y obligando a los locales a realizar 7 entradas ganadas para sostener las embestidas por bandas.

Un mapa numérico que ratifica la exhibición táctica del Milan en la segunda mitad, donde la producción ofensiva y el volumen de juego justifican de sobra la reacción del equipo para levantar el marcador adverso.

MI OPINIÓN

Tantas culpas tiene Amorim por poner de inicio a Estupiñán y Loftus-Cheek (entre otros) para luego tener que hacer tres cambios tras el 2-0 del Lazio en la primera parte, para luego cambiarle la cara por completo tras la entrada de Moreira (increíble doblete del belga en dos minutos) y Pulisic, pero que no sirvió para obtener la victoria, un 2-2 que no deja contento a nadie pero que deja las cosas muy claras sobre lo que no hay que hacer en este club…

Sorprende y mucho la tremenda importancia de Musah en el juego de Amorim, absolutamente imprescindible en la segunda parte y uno de los hombres clave de la remontada junto con Moreira y Pulisic, con Modric que se nota que sufre ante equipos muy físicos, donde veremos bastantes veces yo creo el dueto Rabiot-Musah o Jashari-Musah a lo largo de la temporada, el Milan pudo haber obtenido la victoria hoy, pero al menos siguen invictos…

Aunque el punto cosechado en el Olimpico sabe a victoria por la forma en que se produjo la remontada, el cuerpo técnico debe tomar nota de las desconexiones iniciales. Regalarle 45 minutos a un rival de entidad como la Lazio es un lujo que el Milan no puede permitirse si quiere aspirar a todo este curso. La lectura positiva es la enorme capacidad de reacción y la personalidad demostradas por el grupo para rehacerse ante la adversidad, sentando las bases de un equipo combativo que nunca se da por vencido.