Camarda podría ser titular el jueves

Ocho minutos. Esto, hasta ahora, es sustancialmente el aporte de Francesco Camarda en la temporada. Y después del Sassuolo el tema se ha vuelto aún más candente. Cuando el Milan buscaba el gol de la victoria, Amorim eligió otras soluciones dejando una vez más al nacido en 2008 en el banquillo. En el post partido de Reggio Emilia el técnico portugués explicó que: “No creo que ataques más con un delantero más, depende del partido”, añadiendo que insertar otro delantero centro en ese momento no habría ayudado. Una explicación tácticamente legítima que, sin embargo, sigue alimentando dudas y preguntas sobre la gestión de Francesco Camarda en el proyecto Milan.

En agosto Ruben Amorim fue clarísimo. El Milan había elegido no fichar a otro suplente de Gonçalo Ramos precisamente porque creía en Camarda. Incluso el portugués había dicho que quería encontrarse en una situación en la que se viera obligado a poner a Camarda (¿Reggio Emilia no lo era?), explicando además la necesidad de que Francesco se sintiera la segunda opción y no la tercera.

Después de varios pasos en falso parece haber llegado el momento de la primera titularidad: el nacido en 2008 debería partir como titular el jueves por la noche contra el Salzburgo, en Europa League. Amorim está preparando el partido con una rotación importante y Camarda debería beneficiarse. Con él deberían encontrar espacio también Tomori, hasta ahora nunca utilizado, Jashari, Bartesaghi y probablemente también Hutchinson, en la mediapunta. Queda por entender si será la ocasión para ver también a Comotto, que hasta ahora no ha encontrado espacio ni siquiera como suplente.

¿Elección correcta? ¿Ocasión equivocada para lanzarlo? Difícil decirlo, hablará el campo. Lo único cierto es que en los últimos años el nacido en 2008 nunca ha conseguido encontrar un minutaje lineal: en el año de Fonseca y Conceiçao hizo mucha banca en el Primer Equipo y jugó poco con el Milan Futuro. El año pasado la cesión al Lecce fue un fracaso, también a causa de la lesión. La sensación sobre el nacido en 2008 es que no ha tenido un proceso y un plan de crecimiento a la altura de su potencial. En verano hubo la renovación —no obvia— también gracias a Amorim: el portugués había convencido al jugador y a los agentes, también gracias a las palabras de Cardinale.

Estamos a principios de octubre y el minutaje es objetivamente bajo: veremos cómo se gestiona ahora que llegarán los muchísimos compromisos consecutivos. Todos esperan que Camarda encuentre más espacio, empezando por el jueves: desde fuera habrá que ser hábiles para no cargarlo con demasiadas presiones, mientras el entrenador deberá conseguir crearle un entorno ofensivo adecuado. Por ahora con Gonçalo Ramos lo ha conseguido a ratos; veremos a quién pondrá para apoyar al joven delantero.

En cualquier caso, si el proyecto preveía espacio, responsabilidad y crecimiento a espaldas de Ramos, ese camino debe empezar tarde o temprano sobre el campo. De lo contrario el riesgo es evidente: transformar a un chico definido como central en el proyecto en un arrepentimiento.

LOS DATOS DEL REDBULL SALZBURGO

Un adversario de todo menos banal y predecible para el Milan de Ruben Amorim, que viene del insulso empate ante el Sassuolo en la última jornada de liga. El jueves por la noche, de hecho, los rossoneri estarán comprometidos en casa del Salzburgo, con motivo de la segunda jornada de Europa League:

El Salzburgo se presenta a la cita europea contra el Milan después de haber sumado tres puntos gracias a la victoria por la mínima en la primera jornada de Europa League contra el Levski Sofia. El balance de los últimos cinco partidos habla de dos victorias, dos empates y una derrota: un rendimiento que evidencia a un equipo joven pero capaz de encontrar resultados útiles, aunque sin mantener siempre el mismo nivel de continuidad.

El último compromiso en liga, terminado 0-0 contra el Grazer AK, dejó algunas dudas sobre la fase ofensiva. El equipo de Danny Röhl tratará de aprovechar el factor campo y de reencontrar la pegada precisamente contra un adversario, el Milan, que busca goles y entusiasmo. Un partido entre dos equipos con un pasado similar, pero que no podrá tener un resultado predecible.

PAVLOVIC RENOVARÁ HASTA 2031

Se ha hablado mucho en estas semanas de (larga) pausa por la Selección y en esta primera semana completa de regreso a los clubes, el Milan no ha perdido el tiempo yendo a cerrar una de las renovaciones de contrato que consideraba prioritarias. Por la tarde, de hecho, el defensa serbio Strahinja Pavlovic se dirigió a Casa Milan para firmar hasta 2031, vinculándose aún más al club rossonero del que hoy es un titular inamovible además de uno de los futbolistas más queridos por los aficionados por el compromiso que pone siempre en el campo.

Hay algo poético en el timing con el que el Milan y Pavlovic llegaron a la firma de la renovación hasta 2031, por cinco años. Hoy, de hecho, es la antesala del desafío de Europa League en casa del RB Salzburgo, precisamente el equipo en el que el defensa serbio creció y se hizo notar por el club milanista que lo compró en el verano de 2024 por 18 millones de euros más 2 de bonus. Después de un primer año entre altibajos con el dúo portugués Fonseca-Conceiçao, en el que también estuvo cerca de marcharse en el mes de enero, en la temporada pasada fue uno de los titulares (casi) fijos de Massimiliano Allegri en la defensa de tres, formación en la que demostró sentirse más a gusto.

Por este motivo también Ruben Amorim lo ha confirmado entre sus jugadores prácticamente insustituibles, tanto que junto a Maignan es el único hoy que ha jugado todos los minutos de los siete partidos del Milan hasta este momento. La renovación, con ajuste, es una señal muy clara para el futuro: tanto en la confianza mutua, como para dejar las cosas claras con potenciales compradores que también este verano habían intentado sondear el terreno.

Además de Strahinja Pavlovic, sobre la mesa de la dirigencia rossonera había otros dos nombres que, ahora, pasan a lo más alto de la lista: Adrien Rabiot y Christian Pulisic. Para el centrocampista francés, que vence en 2028, Amorim ya desde hace tiempo había manifestado el interés de la sociedad de extender su contrato: es uno de los líderes en el campo e incluso cuando está más en dificultades, sigue siendo un apoyo fundamental como se demostró también en Reggio Emilia.

Plazos un poco más ajustados para Christian Pulisic: el estadounidense vence al término de la temporada pero el Milan tiene la opción unilateral para renovarlo un año. Lo ideal sería llegar a un acuerdo antes para evitar malentendidos y estar más tranquilos. En 2027 también vencerán los ingleses Tomori y Loftus-Cheek pero, por el momento, no hay indicaciones sobre una eventual prolongación.

CINCO MESES DE BAJA PARA SAELEMAEKERS

En el día de hoy Alexis Saelemaekers ha sido operado del tobillo derecho, como se había anticipado en los últimos días. Este es el comunicado con el que el Milan ha anunciado el buen resultado de la intervención quirúrgica que se ha llevado a cabo en Ámsterdam, en Holanda, en presencia del doctor Kerkhoffs: “AC Milan comunica que, en el día de hoy, en Ámsterdam, Alexis Saelemaekers ha sido sometido a una intervención quirúrgica en el tobillo derecho. La intervención de limpieza artroscópica y estabilización, realizada por el Dr. Gino Kerkhoffs en presencia del Dr. Andrea Bulgheroni y de Diego Mantovani del staff médico del Milan, ha sido perfectamente exitosa”.

Un verdadero golpe para Alexis Saelemaekers y para Ruben Amorim, que antes del parón había tenido excelentes respuestas técnicas y tácticas del futbolista belga. Los tiempos de recuperación para el jugador rossonero se estiman en al menos 5 meses, incluso más de los que se habían previsto. La esperanza es recuperarlo en primavera para la parte final de la temporada, con el deseo de que pueda volver en forma y a disposición al 100%.


El Milan recibe muchos goles a balón parado

“No podemos encajar goles así de córner”. Evangelio según Ruben Amorim. Y dentro de ese “así” se esconde un mundo: distracciones, escasa percepción del peligro y una predisposición táctica que definirla revisable sería un generoso ejercicio de diplomacia. El gol de Odenthal —curiosidad: la cuarta opción de Aquilani ha marcado más que Ramos, y ya esto bastaría para abrir un paréntesis— le costó al Milan dos puntos en la noche emiliana y devolvió la fotografía de un equipo todavía inmaduro y, por el momento, incapaz de gestionar los partidos cuando la presión empieza a hacerse sentir.

“Debíamos tener la posesión del balón después del gol marcado, para controlar el partido y matar la reacción del Sassuolo”, sentenció Ruben. Su Milan hizo exactamente lo contrario: desconectó, concedió tres contragolpes después del gol de Rabiot y retrocedió cada vez más. En ese momento el empate fue una lógica consecuencia. El de Odenthal es el tercer gol a balón parado que encaja el Milan en la temporada, después de los de Torino y Juventus. En dos ocasiones estos regalos costaron en total cuatro puntos. Con más atención, el Milan hoy sería primero en la clasificación junto a Inter y Lazio.

Primera regla cuando se defiende un córner botado bajo: el balón no debe atravesar sin molestias el corazón del área. El hombre apostado en el primer palo debe atacarla y enviarla lejos. Sencillo, al menos en teoría. En Reggio Emilia, en cambio, Moreira hizo lo que en las escuelas de fútbol te enseñan a no hacer desde los primeros entrenamientos: girarse cuando el adversario dispara. El Sassuolo había preparado un esquema preciso: Laurienté puso el balón bajo, Doig anticipó a Moreira y lo dejó deslizarse hacia el centro del área. El belga, demasiado tímido en la intervención, no consiguió interceptarlo, mientras Ramos permaneció plantado en su posición. A partir de ahí se desató el pinball en el área rossonera, con los hombres de Amorim espectadores demasiado pasivos de una situación que deberían haber resuelto mucho antes.

El Milan defendía en zona mixta, con un predominio de marcajes al hombre. Pulisic tenía la tarea de seguir a Odenthal, pero perdió al defensa neroverde casi de inmediato, dejándole espacio para disparar. Y el fotograma del gol es incluso más elocuente que la acción: siete jugadores rossoneri apiñados en el área pequeña, todos pegados a Maignan, que con una selva de piernas delante tenía una visión nublada. Pero el problema está también en la actitud. Para darse cuenta basta observar a Musah, que estira tímidamente un pie en el intento de ensuciar la trayectoria, en lugar de atacar el balón con decisión, atacando el espacio y yendo al encuentro del adversario. Es la imagen perfecta de una defensa que reacciona en lugar de anticipar, que acompaña la acción en lugar de interrumpirla.

En el Stadium, el Milan encajó un gol en el tiempo añadido, justo cuando en la cabeza de los rossoneri los tres puntos ya estaban en la caja fuerte y la noche tenía ya el sabor de la hazaña. Lástima que entre imaginar la meta y cruzarla haya un mundo de por medio. Y aquí se vuelve al problema de siempre: la caída de concentración y la gestión del resultado. Si el Milan de Allegri sabía atrincherarse en un búnker de organización defensiva, haciendo casi de ello una razón de vida, el de Amorim parece todavía incapaz de replicar la misma receta. Y cuando hay que proteger una ventaja, la diferencia se ve entera. El gol de Gatti nace ante todo de una falta que De Winter debería haber evitado conceder. Koopmeiners y Locatelli intercambian el balón, el Milan se deja sorprender por la situación y acaba perdiendo las referencias: en ese momento el holandés dibuja un centro preciso y el central azzurro se eleva entre De Winter y Loftus-Cheek, encontrando el empate.

La fotografía es despiadada: siete rossoneri en el área contra cinco juventinos, y sin embargo los que se imponen son los hombres de Spalletti. También el comportamiento de la línea deja bastantes dudas. Los rossoneri huyen demasiado pronto hacia atrás, con una prudencia que roza el miedo, en lugar de mantenerse más altos e intentar aprovechar la trampa del fuera de juego. Los emparejamientos existen, al menos sobre el papel, pero falta comunicación entre Loftus-Cheek y De Winter sobre quién debe ocuparse de Gatti. El defensa bianconero salta justo delante de los ojos del inglés, que debería haberse cerrado y atacado la situación con mayor decisión.

Aquí el gol duele menos, porque al menos no costó puntos. Pero si se observa el fotograma congelado, la constante es siempre la misma: el Milan, alineado en una defensa más en zona que al hombre, comienza a huir hacia atrás incluso antes de que Gineitis bote la falta. Adams, hay que decirlo de inmediato, saca un golazo de aplauso. El problema, sin embargo, no es solo la proeza del escocés, sino la escasa percepción del peligro de todo el sector rossonero. El centro es bajo, Ramos pierde a Adams, que mientras tanto se detiene, mientras toda la retaguardia rossonera se limita a mirar y retroceder hacia Maignan.

Nadie ataca el balón, nadie lee el movimiento, nadie parece tener la intención de molestar al escocés. Resultado: el delantero granata tiene todo el tiempo del mundo para coordinarse, golpear y enviar el balón al ángulo. Habría bastado usar un poco de ese famoso oficio, ensuciar el movimiento de Adams y hacerle la conclusión decididamente más complicada. En cambio, el Milan eligió la solución más cómoda: acompañar la acción con la mirada y esperar que terminara bien. No fue exactamente así.

La mala costumbre de este equipo en las jugadas a balón parado es ya evidente: poca agresividad, distracciones y una gestión del peligro que deja bastante que desear. En el plano táctico, Amorim puede y debe intervenir. Se puede trabajar en una línea más alta, aprovechar mejor la trampa del fuera de juego y evitar esas huidas hacia atrás tan frenéticas como contraproducentes. Se puede ser más agresivo en los duelos, usar mejor el cuerpo y establecer con mayor claridad quién debe asumir la responsabilidad del hombre y quién debe proteger el espacio.

Porque el problema, por el momento, es también la identidad misma de la defensa: el Milan parece vivir en un limbo entre marcaje al hombre y defensa en zona, sin abrazar realmente ni una ni la otra. En resumen, un híbrido táctico que recuerda a esos coches mitad eléctricos y mitad gasolina que, cuando algo se atasca, nunca sabes si ir al mecánico o al electricista. Solo que aquí no hay una luz de advertencia que apagar en el salpicadero: hay adversarios que marcan y puntos que se evaporan.

EL MILAN A POR GONZALO INACIO

La lesión de Matteo Gabbia, que deberá permanecer fuera 3-4 meses tras la lesión del músculo flexor del muslo izquierdo, con afectación parcial del tendón, sufrida el domingo contra el Sassuolo, obliga al Milan a acelerar la búsqueda de un nuevo defensa. En realidad, un refuerzo en enero en esa zona del campo ya estaba programado, pero ahora se ha convertido en una verdadera necesidad. No es un misterio que el nombre en lo más alto de la lista de los dirigentes del Diablo sea desde hace tiempo el de Gonçalo Inacio, jugador nacido en 2001 del Sporting de Lisboa.

El Milan ya había intentado llevarlo a Milanello a finales de agosto, pero el club blanquiverde no había tenido tiempo de encontrar al sustituto y así tuvo que rechazar la propuesta de 40 millones de euros de los rossoneri. En via Aldo Rossi, sin embargo, nunca han borrado de su lista de objetivos para la defensa y están listos para volver a la carga en las próximas semanas. El Sporting sabe bien que el Diablo está al acecho para su capitán y por eso están en alerta de cara al mercado de enero. Lo escribe A Bola, que añade que esta vez los portugueses no quieren verse sorprendidos si los rossoneri presentaran una oferta atractiva y por tanto ya estarían estudiando el mercado para encontrar al posible sustituto de Gonçalo Inacio.

El defensa, que el pasado diciembre renovó hasta 2030, se convirtió en el capitán del equipo portugués tras la marcha de Morten Hjulmand, que pasó al Atlético de Madrid. A pesar de no estar atravesando el mejor momento de su carrera, Inacio gusta a varios clubes, entre ellos precisamente también el Milan, donde tiene un grandísimo admirador, es decir, Ruben Amorim, que lo lanzó al fútbol de élite cuando estaba en el banquillo del Sporting. Y quién sabe si los dos no podrán reencontrarse pronto en Milanello.


Un Milan totalmente a la deriva

Dominante y agresivo, ya no a la espera de los acontecimientos. Y, para los más exigentes, también espectacular y divertido: Amorim había pedido un corte neto con el pasado. ¿Resultado? El nuevo Milan todavía está en construcción, como es normal después de haber dado inicio a las obras solo el verano pasado y ordenado la demolición de la estructura anterior, pero lo que se vislumbra es un grupo anclado a ciertos viejos principios.

El Diablo quería asustar a los adversarios y, en cambio, sigue siendo un diablillo y además sin colmillos, dado que el delantero centro que debía ser la cara malvada del nuevo equipo es en realidad un 9 con expresión desorientada y demasiado poco feroz. Contra el Sassuolo, Ramos tuvo el mérito de intentarlo con un par de remates entre los tres palos. Además del gol de Rabiot, único destello de la última prueba del francés, el Milan disparó otras tres veces entre los tres palos y dos fuera. Por las premisas iniciales debería ser la normalidad y, en cambio, tanto por remates intentados como por disparos desde fuera del área, los rossoneri se sitúan en la parte derecha de la clasificación. El dominio y el espectáculo siguen siendo metas lejanas.

El nuevo proyecto sigue siendo teoría: los resultados (equipo invicto en el campeonato) y la clasificación son aceptables, pero en cualquier caso hace falta un cambio de paso decidido. Además, es lo que ordena el patrón. En todo: juego, ocasiones, actitud, intensidad, presión. El parón puede no haber beneficiado, con nada menos que quince rossoneri (más que ningún otro en la Serie A) comprometidos con sus respectivas selecciones: quienes se quedaron en Milanello, casualidad, como Gabbia y Saelemaekers, acabaron KO. En cualquier caso, el parón de competiciones no ha ayudado al equipo a acelerar los trabajos: la obra sigue abierta. Al presidente rossonero, salido del Mapei con la cabeza baja y esperado en el próximo partido en casa de liga contra el Atalanta, muchos aspectos no le han gustado.

Desde las fragilidades defensivas, incluida obviamente la clamorosa distracción en el gol del adversario, hasta el desarrollo de juego que no logra premiar al delantero centro. Cardinale, más que nadie, querría que el gasto veraniego, el más pesado de toda la historia rossonera, se aprovechara finalmente. En cambio, y no por culpas propias, Gonçalo sufre más de lo debido y se encuentra teniendo que perseguir el balón en zonas poco congeniales para el único verdadero delantero del equipo: resultado, parece poco conectado con el juego. Más que la defensa (el propio Amorim había subrayado el coraje y el timing al defender alto contra dos velocistas como Laurienté y Berardi), es el ataque lo que preocupa.

El desarrollo ofensivo debía representar la verdadera novedad y, en cambio, es el problema que para Amorim tiene prioridad sobre los demás, con soluciones que de todos modos no faltan: Moreira y Pulisic tuvieron el mérito de intentarlo, también con iniciativas personales, demostrando un buen estado de forma. Para Cardinale fueron los mejores en el campo: ahora deben poner su creatividad al servicio del delantero. Gerry, en Milanello también en la víspera de la visita a Emilia con gorrita roja y el eslogan trumpista «Make Milan great again», esperaba más.

Con el Sassuolo, durante largos tramos, cada uno parecía recitar una partitura personal, sin conexión entre las líneas y sin coralidad. No se salva Rabiot, que aunque había sido decisivo con el gol de la ventaja: aparte del gol, demasiados balones perdidos y a menudo a destiempo. Cardinale salva la fase del partido antes del descanso, pero en general pide más incisividad. También en las jugadas a balón parado, especialmente en los córners, considerando las dificultades en el desarrollo de la maniobra. En córner, en cambio, el Milan hasta ahora ha resultado inofensivo. Por tanto, a mediados de octubre todavía hay mucho que hacer o rehacer: no sería, en efecto, la primera vez que el entrenador se ve obligado a cambiar de estrategia, de hombres y también de disposición táctica.

Cierto, el árbitro podía no facilitar las cosas, pero al menos hacer justicia al Milan. Entre los suspendidos por Cardinale está también el árbitro Fourneau, culpable dos veces: según el patrón rossonero había un penalti sobre De Winter. Y ni siquiera una tarjeta, cuando podía incluso ser roja, por la falta de Laurienté sobre Gila al borde del área rossonera.

Se necesitan, pues, soluciones y se necesitan rápido: ya mañana el Milan partirá rumbo a Salzburgo, donde el jueves será protagonista en el segundo partido de la temporada de Europa League. Luego, a la carrera, Atalanta, Bournemouth, Udine, Bolonia, derbi, Ferencváros y Genoa antes del próximo parón de noviembre. Aumentan los compromisos, disminuyen los hombres disponibles: una dificultad más. Pero también una serie de ocasiones para cambiar el rumbo y ponerse a correr: depende solo del Milan, jugadores y entrenador.

DECLARACIONES DE FILIPPO GALLI

El exdefensor, dirigente y entrenador rossonero Filippo Galli comentó así en Pressing el empate del Milan en casa del Sassuolo: “El de Sassuolo ha sido un paso en falso del Milan, que se había puesto por delante tras un primer tiempo sin emociones, pero no supo gestionarlo. No consigue ser dominante como querría Amorim. Para mí es impensable encajar un gol así con todos los jugadores en el área; significa que no hay atención ni concentración”.

“Cuando se convierte en un partido de transiciones, el Milan entra en dificultades y, por tanto, según yo, hace falta defender de manera preventiva, algo que los rossoneri por ahora no consiguen hacer. En esto deben crecer. Después de la ventaja debía seguir haciendo lo que estaba haciendo y, en cambio, el equipo se apagó”.


Ramos solo marca con Portugal

En el Mapei Stadium se oye hablar más portugués que dialecto emiliano y resulta extraño: es una televisión de Lisboa llegada a Reggio Emilia para un reportaje sobre Gonçalo Ramos. Periodistas, operadores, técnicos: mucha gente. Pobres, de este Sassuolo-Milan han recogido un minuto escaso de imágenes. Un minuto en el que Gonçalo tuvo dos ocasiones. Una autoproducida: se superpuso a Gila por la derecha, se perfiló al zurdo y disparó. Muric rechazó. Una por cortesía de Chukwueze, que le cruzó un balón interesante a la cabeza. Ramos lo giró a portería, pero no lo anguló y encontró los habituales guantes del habitual Muric. ¿Eso es todo? Eh. Poquito.

Ramos venía de un parón con tres goles en los tres partidos jugados como titular con Portugal. Dicho de otro modo: cuando ha jugado desde el inicio, siempre ha marcado… y contra Noruega y Dinamarca, no equipuchos. En el Milan todo funciona menos bien. Marcó al Venezia el 28 de agosto, en el partido de las cien ocasiones desperdiciadas, y desde entonces nunca ha encontrado la forma de levantar los brazos para celebrar. Portugal también le habrá transmitido energía positiva, pero para un delantero 40 días largos sin gol con su equipo empiezan a ser un tiempo significativo.

Ramos en el parón internacional había llamado la atención por los mil apoyos, por la colaboración con Bruno Fernandes, Vitinha, Pedro Neto y los otros amigos de la camiseta roja. Con la rossonera pareció mucho más aislado, menos implicado, con el balón que a menudo circulaba más lento, permitiendo al Sassuolo cerrarse como sabe hacer. Gonçalo se movió mucho, como siempre, pero a veces no parecía tener un plan. Los números son bastante claros: hizo 14 pases en 90 minutos más descuento, ni uno más, e intentó 4 regates sin completar ninguno. Los 34 balones jugados son pocos: uno cada tres minutos.

Y ahora, ¿qué pueden hacer Ramos y Amorim? Estar tranquilos, por lo pronto. Ninguna crisis de pánico. Ramos ha jugado todos los partidos desde el inicio y Camarda, también en Reggio Emilia, se quedó sentado: la confianza en el 9 ex del PSG es total y continuará el jueves en Salzburgo en Europa League. Gonçalo jugará todavía mucho. Cierto, tarde o temprano tendrá que parar, quizá contra el Atalanta dentro de una semana, quizá en Bournemouth en copa.

Dependerá de la condición de forma y del momento del equipo. Más importante: el Milan empieza a tener la urgencia de poner a su delantero centro en condiciones de marcar. Así no basta. Así un delantero pagado más de 70 millones corre el riesgo de tener la etiqueta de futbolista sobrevalorado. Así en redes sociales alguno empieza a hablar de Ghostalo, el delantero fantasma. En octubre, sucede: no es un problema. Dentro de un mesecito, el zumbido en las orejas se volvería molesto.

LESIÓN MUSCULAR MÁS EL TENDÓN PARA GABBIA

El Milan pierde a Matteo Gabbia. Las pruebas instrumentales a las que se ha sometido hoy el defensa rossonero han evidenciado una lesión del músculo flexor del muslo izquierdo, con afectación parcial del tendón. Un cuadro que confirma los temores surgidos ya en la noche de ayer, tras el grave infortunio sufrido en Reggio Emilia. El futbolista será ahora sometido a una consulta especializada para definir el itinerario terapéutico más adecuado.

Por tanto, por el momento no hay indicaciones definitivas sobre los tiempos de recuperación. La dinámica de la lesión había hecho temer de inmediato lo peor. Alineado por primera vez como titular en esta temporada, Gabbia permaneció en el campo apenas un cuarto de hora. En el intento de anticipar a un adversario en el centro del campo, el defensa sintió una fuerte punzada en la parte posterior del muslo izquierdo, desplomándose en el suelo.

Las imágenes narraron la gravedad del momento: imposibilitado para caminar, el número 46 rossonero abandonó el campo en camilla, con lágrimas en los ojos y las manos en el rostro. Al término del partido abandonó el estadio en muletas, a la espera de las pruebas que han llegado hoy. Como Saelemaekers, no veremos al central italiano hasta 2027.

EL MILAN NO GANA AL SASSUOLO DESDE 2022

El 22 de mayo de 2022 es una fecha inscrita en la historia del Milan, capaz de ganar el 19º Scudetto de su existencia. Para los rossoneri entonces entrenados por Stefano Pioli, fue decisiva la victoria clara 0-3 en el campo del Sassuolo, firmada por el doblete de Olivier Giroud y el gol de Franck Kessié (el último marcado con la camiseta rossonera). Aquella jornada inolvidable y maravillosa representó también la última victoria del Milan en el Mapei Stadium: una racha que con el empate del domingo 1-1 ha llegado a cuatro partidos.

Son cuatro los partidos consecutivos en los que el Milan no consigue ganar en Reggio Emilia contra el Sassuolo. El primero se remonta a algunos meses después del Scudetto, un 0-0 en el inicio de temporada con el tricolor en la camiseta; al año siguiente es el turno de un pirotécnico empate por 3-3; en la temporada pasada, hacia el final del año, Allegri pierde contra los neroverdi 2-0. Posteriormente llega el partido del domingo terminado 1-1.


Cardinale decepcionado y enfadado

Quien lo ha visto, o incluso solo interceptado rápidamente mientras salía del Mapei Stadium, ha observado a un hombre ceñudo. Un poco decepcionado y un poco enfadado. Compenetrado en sus pensamientos —no exactamente alegres—, a años luz de la sonrisa exhibida veinticuatro horas antes en Milanello, donde se había presentado luciendo una gorrita roja al estilo trumpista: “Make Milan great again”. He aquí: ese eslogan, releído al final del partido, tenía un sonido estridente porque para volver a hacer grande al Milan harán falta mucha paciencia, mucho dinero y muchas decisiones acertadas.

Quizá también por esto Cardinale ayer se lo tomó especialmente mal. Es un hombre de sustancia —su carrera empresarial habla por sí sola—, pero también de imagen. El número uno de RedBird, en algunos aspectos, ha “europeizado”, o quizá italianizado, la gestión del club, pero la idea de base sigue siendo la de una fuerte impronta estadounidense por la que trabaja desde siempre: deporte más espectáculo, es decir, imagen. Y entonces, este pálido 1-1 en el que el equipo dio varios pasos atrás respecto a su última salida antes del parón, encaja mal con su gorrita roja y sobre todo con la centrifugadora en la que a finales de mayo metió a su Milan.

Por lo que se entiende, Cardinale esperaba de este larguísimo parón por las selecciones una especie de receta salvadora. Un reequilibrio de los ingredientes en el plato, un continuum temporal que siguiera garantizando al Diavolo las mismas buenas sensaciones vividas en la salida anterior contra el Lecce. Y en cambio ha llegado evidentemente —amarga— la consideración de que este parón no ha estado a la altura de las expectativas. No ha beneficiado al biorritmo del equipo; es más, ha hecho registrar pasos atrás. Cuestión no solo estrictamente táctica, sino también de actitud, sobre todo después de la ventaja. Algo que obviamente han visto todos, pero que probablemente él —menos que otros, ya desde hace años acostumbrados a las montañas rusas— no esperaba.

El resultado de su malhumor ha sido muy… italiano. Es decir, directo hacia algunas decisiones arbitrales (por ejemplo, una intervención de Laurienté sobre Gila considerada de roja) y, en parte, hacia la gestión del partido. Y aquí entra evidentemente en juego Amorim. Quien, hay que decirlo de inmediato para evitar equívocos, goza de la máxima estima y confianza por parte de la propiedad. Pero, dicho esto, parece bastante claro que Cardinale esperaba otra cosa en la reanudación del campeonato. Hay varios aspectos en juego. Los de largo plazo, que ya no admiten, de forma inexcusable, la hipótesis de volver a fallar la entrada en la Champions.

Y la conciencia de haber imprimido un giro decidido —más aún, epocal, considerando las modalidades— desde finales de mayo en la gestión del club. Porque en el ámbito de este contexto, la reacción es humana y comprensible: si las cosas no toman el rumbo correcto ni siquiera en el momento en que decido tomar personalmente la situación en mis manos, entonces el problema adquiere cierta entidad. Si Cardinale abandonó Reggio Emilia con el rostro sombrío, de todos modos a los aficionados en cierto sentido no les disgusta: cierto, el Milan sigue esforzándose por encontrar su propio camino, pero al menos ahora la propiedad está cerca, participa en la vida colectiva del club, invierte, hace mercado. El cambio respecto a la “gestión delegada” aplicada hasta la temporada pasada es tan evidente como notable.

El malhumor de Gerry es fácil que derive también de observar una situación aún precaria desde el punto de vista deportivo a pesar de las inversiones. Cierto, la plantilla del Milan 2026-27 está lejos de estar completa, pero han llegado jugadores esenciales —es probablemente la reflexión en los altos mandos de RedBird—. Y, por primera vez bajo su gestión, se han inyectado 50 millones de equity destinados expresamente al fortalecimiento del proyecto deportivo. Dinero que servirá más adelante, quizá ya en enero.

Todas situaciones que ponen a Cardinale en la condición de esperar algo más en términos de campo. Las quejas arbitrales —que por lo demás no tienen ningún tipo de respaldo público— es fácil que sean solo una piedra de toque, una especie de desahogo. Cardinale, en cada entrevista que concede y en cada intervención pública, habla siempre de un Milan que debe “ganar”. Pero hay un aspecto esencial de orden temporal: cuando un equipo y un club son reseteados, recuperar el equilibrio y luego ganar suele requerir tiempo.

GABBIA PUEDE TENER UNA LARGA LESIÓN

En verano ya había parecido evidente: el Milan necesitaba un defensa central más. Hoy, después del feo infortunio sufrido por Matteo Gabbia en Reggio Emilia, la que antes era una necesidad se ha convertido casi en una obligación. Del club filtra pesimismo sobre las condiciones del número 46 y se teme una larga baja (se habla de cuatro meses), potencialmente muy pesada en la gestión de una temporada que verá al Milan muy ocupado, tanto en Italia como en Europa. En enero, por tanto, el Diablo difícilmente podrá permitirse aplazar también la intervención en defensa.

El problema no es solo cuantitativo, sino también cualitativo. Con Gabbia fuera, Amorim corre el riesgo de tener que afrontar los próximos meses con hombres contados en la línea defensiva, justo cuando el calendario impone rotaciones continuas entre la Serie A y la Europa League. Alternativas hay, Diawara por encima de todas, pero quizá no son suficientes para afrontar con tranquilidad este periodo tan intenso. Y es precisamente por eso por lo que podría volver a actualidad incluso el nombre de Fikayo Tomori, acabado en los márgenes del proyecto técnico rossonero pero ahora potencialmente destinado a ser tenido en cuenta, tras su reintegración, por simple necesidad.

A estas alturas el nombre cuenta relativamente, también porque a lo largo de estas semanas se harán muchos además de los habituales conocidos, como por ejemplo Gonçalo Inacio. Lo que cuenta es que el Milan intervenga con criterio. Hace falta un central rápido, fiable, capaz de jugar también en una línea alta y suficientemente estructurado para sostener el nivel exigido por Amorim.

La situación de Gabbia solo ha acelerado una conclusión que ya estaba en el aire. El Milan necesitaba un defensa antes; hoy, aún más. Llegar a enero sin un refuerzo en esa zona del campo significaría exponerse demasiado, sobre todo si el pesimismo que planea en torno a las condiciones del 46 rossonero se confirmara con las pruebas instrumentales.

COMENTARIOS DE MASSIMO MAURO

Interviniendo en Pressing para comentar la 6ª jornada de la Serie A, Massimo Mauro, exjugador, explicó un problema que según él tienen en común el Milan y la Juventus: “Goles como el que encajó el Milan contra el Sassuolo pueden pasar; un gran equipo, cuando ocurren estas cosas, debe pensar en hacer un gol más que el adversario. Según yo, el Milan, como la Juventus, tiene un problema evidente: sus extremos ofensivos se meten hacia dentro y disparan, y así los balones justos al delantero centro nunca llegan”.

En el post-partido de Sassuolo-Milan 1-1, Ruben Amorim comentó así la actuación de su equipo: “Lo importante es que después del gol habríamos debido gestionar mejor el balón, pero en cambio intentamos presionar como lo habíamos hecho y a menudo nos encontrábamos en una situación de uno contra uno. No había situaciones claras. Son cosas difíciles de entender, pero son situaciones que ocurren. Concedemos un córner, pero no podemos conceder ese gol. En el segundo tiempo transformamos el partido en transiciones. Hay varias cosas que mejorar”.


Otro Milan donde no funciona nada

RUBÉN AMORIM

Partido dividido en varios partidos: ¿bien la parte central, menos el inicio y el final?

“Cuando no ganamos nunca estamos satisfechos. Todavía debemos mejorar muchas cosas, pero hemos mostrado mejoras. Hemos controlado buena parte del partido, queríamos presionar a nuestros adversarios, marcar y teníamos más responsabilidad en el campo. Estuvimos bien aguantando y controlando bien muchas de sus transiciones. Merecíamos la ventaja, pero después del gol está claro que habríamos debido gestionar mejor el partido, tener más posesión del balón y frenar la reacción del rival. No podemos permitirnos encajar un gol de córner. Es evidente que no podemos considerarnos satisfechos cuando tiramos por la borda dos puntos así”.

¿El equipo todavía debe encontrar su identidad?

“Debemos seguir haciendo las cosas que estábamos haciendo hasta el gol y luego continuar así, tener más posesión y no poner el partido en manos de las transiciones. Claramente, como también vosotros habéis visto, queríamos controlar el partido, empujar, encontrar las combinaciones justas y jugar bien. A veces es una cuestión de mentalidad: marcas un gol y debes seguir empujando, porque está claro que el adversario quiere intentar reaccionar y, por tanto, nosotros habríamos debido gestionar mucho más balón”.

¿Cómo está Gabbia?

“Todavía no sé con precisión el tipo ni la entidad, ni la duración de los tiempos de recuperación. Está claro que Gabbia es un jugador fundamental para este grupo, independientemente de si es titular o no. Una lesión así duele, y yo también percibí todo el dolor que sentía en ese momento”.

¿Todavía falta la ayuda al delantero?

“Ahora estamos trabajando en la construcción y la cosa se ve en algunas fases del partido. Sin embargo, debemos trabajar mejor las combinaciones en el último tercio del campo; efectivamente, a veces ellos consiguieron cerrarnos en el centro del campo y bloquearnos el camino en nuestra banda izquierda, y en esos momentos habríamos debido volver a buscar un poco más al jugador por dentro. Lo estamos intentando y digamos que este es el último, o en todo caso uno de los últimos pasos, para llegar a disparar a portería más a menudo y con mayor peligrosidad”.

¿Cambia algo con 3 o con 4 en defensa?

“Al final son los mismos jugadores, así que puedes rotarlos y jugar con tres o con cuatro. Con los cuatro jugadores estás más abierto en fase de construcción y, por tanto, los centrocampistas pueden adelantarse un poco más. Corresponde a los centrales jugar y construir más. Hoy teníamos que empujar aún más, y es lo que hemos intentado hacer con los cuatro defensas y con los cuatro jugadores ofensivos, para tratar de aplastarlos más”.

Esos 5′ después del gol de la ventaja, ¿cómo se los explica?

“Hay muchas razones. Lo importante es que después del gol habríamos debido gestionar mejor el balón, pero en cambio intentamos presionar como lo habíamos hecho y a menudo nos encontrábamos en una situación de uno contra uno. No había situaciones claras. Son cosas difíciles de entender, pero son situaciones que ocurren. Concedemos un córner, pero no podemos conceder ese gol. En el segundo tiempo transformamos el partido en transiciones. Hay varias cosas que mejorar”.

En el tramo final el equipo no ha dado la impresión de tener hambre y ganas.

“Porque no creo que ataques más si tienes más delanteros. Más centrocampistas a veces te ayudan a atacar más. ¿Por qué después del empate no puse otro delantero? Quería jugar de la misma manera en la que lo estábamos haciendo. Porque no es importante quién crea las ocasiones. Es un momento. Debemos entender cómo cambia el juego después del gol. Intentamos hacerlo, pero en los tres minutos antes del gol tomamos decisiones equivocadas”.

Hoy pareció que faltaba alguien que se hiciera responsable de disparar. Rabiot el único…

“Depende. Hay que entender que el 95% de los goles son desde dentro del área de penalti. A veces también podemos marcar desde fuera del área, pero hay que entender dónde somos capaces de marcar. Debemos mejorar en los centros, que hoy habríamos debido hacer mejor. En términos de disparos, no creo que mis jugadores tengan miedo de disparar desde fuera; simplemente no pensaban que fuera el momento adecuado”.

¿Hay un problema de mentalidad?

“No sé si es mentalidad, porque no sé si el discurso es “He marcado, entonces me defiendo”. Pienso que es una cuestión de experiencia, pero debemos cerrar el partido, matarlo, tomarnos el tiempo cuando lo necesitamos. Habrá cosas que mejoraremos durante la temporada, pero hay cosas que habríamos debido hacer mejor en este arranque”.

La sensación es que el Milan a veces apaga la luz…

“A veces sí, pero no en este partido. En otros partidos lo he visto más que hoy, pero pienso que también somos un equipo que a veces pierde intensidad, pero luego vuelve al partido. Estamos tratando de jugar de maneras diferentes y mejoraremos”.

Sigue invicto, a diferencia de en la Europa League. ¿Considera determinante el Salzburgo?

“Todos los partidos son importantes aquí. En mi último trabajo lo hacía mal en el campeonato, pero ganaba en Europa. Para mí estar invicto no significa nada. No me interesa. Para mí hoy he perdido. No quiero ser el invicto que de todos modos pierde puntos, porque 3 empates son 3 puntos, así que es como si hubiera ganado un partido y perdido dos. Debemos ganar, y lo haremos. Y no estamos invictos, porque de todos modos hemos tirado puntos”.

Al Milan de Breslavia no lo he vuelto a ver. ¿Cuándo volveremos a ver a ese Milan?

“Depende. Miro al equipo y sé que estamos mejorando. Hay cosas que habrá que retocar, pero nosotros estamos intentando ser dominantes siempre, aunque a veces es difícil. Pienso que contra el Torino no fue nuestro mejor partido. Pienso que hoy hemos jugado mejor que contra el Torino. Entiendo, acepto todas las opiniones, pero pienso que hoy hemos estado mejor”.

¿Por qué?

“Porque hemos tenido más rotaciones, hemos entendido mejor los momentos del partido. Y si recordáis, el primer tiempo contra el Torino fuimos muy estáticos. Hoy hemos defendido siempre 1 contra 1. Hemos sufrido algunas transiciones, pero hoy hemos jugado mejor que contra el Torino”.

ADRIEN RABIOT

Lo difícil era conseguir ponerse por delante; luego, ¿qué pasó en esos 3/4 minutos después de la ventaja?

“Es una cosa de mentalidad que debemos mejorar. Debemos crecer y mejorar. No podemos conceder ese gol después de habernos puesto por delante. No es algo táctico o técnico, sino de mentalidad, que debemos tener todos. En algunas fases no la tenemos, sobre todo cuando nos pusimos por delante. Luego, seguro que lo haremos mejor, creceremos también en esto. Tenemos futbolistas también jóvenes. Es un crecimiento que hay que hacer; luego, en lo demás, creo que jugamos en equipo. También hicimos cosas buenas. Me duele ese gol, porque son cosas en las que trabajamos a menudo. Encajar un gol así duele, pero debemos mantenernos positivos porque hay muchos partidos por afrontar”.


Sassuolo 1 – 1 Milan

Reparto de puntos y de goles donde todo sucedió en la segunda parte tras primero tanto de Rabiot a pase de Moreira, donde poco después Odenthal hizo el empate, pero de no ser por Maignan hasta pudieron perder perfectamente, en nuevos desajustes defensivos a balón parado que han costado hoy los tres puntos.

PRIMERA PARTE

El encuentro en el Mapei Stadium arrancó con un Sassuolo muy agresivo en la presión alta que complicó la salida de balón de un Milan espeso e impreciso. Tras un primer aviso lejano de Bakola en el 7′ y una aproximación de Moreira desviada por la zaga local, la peor noticia del choque llegó superado el cuarto de hora. Matteo Gabbia sintió un pinchazo en el flexor al intentar frenar la carrera de Laurienté, teniendo que abandonar el terreno de juego en barella en el minuto 20 para dejar su puesto a Koni De Winter en el centro de la saga.

Tras el contratiempo del zaguero italiano y el cambio obligado del Sassuolo por la lesión de Leysen, el partido atravesó una fase trabada y marcada por el desgaste en los duelos individuales. El Sassuolo amenazó a espacio abierto con un testarazo alto de Adzic y un disparo lejano de Laurienté, mientras el Milan intentaba reaccionar a balón parado a través de un cabezazo de Rabiot en el 31′. Pese al trabajo en la contención, la banda derecha rossonera sufrió en exceso por la apatía de Chukwueze, demasiado preocupado en vigilancias defensivas y desconectado del juego ofensivo.

La decoración del choque cambió radicalmente en los últimos diez minutos del primer acto, cuando el Milan elevó el ritmo y volcó su ataque por el carril izquierdo. Diego Moreira asumió los galones convirtiéndose en el futbolista más desequilibrante, desbaratando la zaga neroverde con una espectacular doble ruleta en el 48′ que culminó con un disparo raso atajado por Murić. Previamente, Gonçalo Ramos había acariciado el gol con dos remates consecutivos en el 42′ que obligaron al guardameta local a multiplicarse para enviar el balón a córner.

El asedio rossonero en el tiempo de adición rozó el premio en el minuto 50, cuando un preciso centro lateral botado por Moreira encontró el testarazo inapelable de Pavlović a botar pronto que Murić repelió con una parada providencial. Sin tiempo para más tras los siete minutos de prolongación, ambos conjuntos se retiraron a vestuarios con el marcador intacto. Un Milan en claro crescendo rozó un ventaja que mereció por empuje final, dejando las espadas en alto de cara a una segunda mitad que exigirá mayor continuidad en la circulación.

ESTADÍSTICAS PRIMERA PARTE

Las métricas de los primeros 45 minutos confirman el crecimiento del Milan en el tramo final y la clara superioridad del conjunto rossonero en la generación de peligro en el Mapei Stadium.

  • Peligro y producción ofensiva: El Milan cerró la primera mitad con un valor de 0.90 xG frente al escaso 0.09 xG del Sassuolo. Los visitantes registraron 8 tiros totales y 2 grandes ocasiones claras, obligando al guardameta Murić a realizar 4 atajadas providenciales para mantener el 0-0.
  • Control del juego y posesión: El equipo de Rubén Amorim manejó el ritmo con 283 pases completados por los 232 del cuadro local, en un duelo que mantuvo la paridad en los saques de esquina (2 tiros de esquina para cada bando).
  • Intensidad y disputa: El Sassuolo intentó frenar las acometidas rossoneras empleándose con agresividad, sumando 11 entradas (por 8 del Milan) y 8 faltas (por 6 del conjunto visitante).

Un mapa estadístico que refleja a la perfección lo visto sobre el césped: un Milan que, tras unos minutos iniciales de tanteo, asumió el mando y mereció irse al descanso por delante en el marcador.

SEGUNDA PARTE

El segundo tiempo arrancó con un cambio táctico de Rubén Amorim, introduciendo a Luka Modrić por Pervis Estupiñán para incrementar la creatividad en la circulación. El Milan asumió de nuevo la iniciativa con un juego ofensivo que arrinconó al Sassuolo en su campo, rozando el premio en el 49′ tras un envío peligroso de Chukwueze que no encontró rematador por milímetros. La insistencia rossonera tuvo su recompensa en el minuto 63 con una genialidad: Modrić cedió el balón hacia la derecha y Adrien Rabiot ejecutó un zurdazo inapelable al primer palo que batió a Murić para certificar el 0-1.

Sin embargo, la alegría duró apenas dos minutos tras un apagón defensivo colectivo de la zaga rossonera en una acción a balón parado. En el 67′, Laurienté botó un saque de esquina raso que atravesó el área tras un amago de Doig, permitiendo a Odenthal rematar a placer a pocos metros de la línea para restablecer las tablas. El golpe descolocó por momentos al Milan, que sobrevivió a un tramo crítico en el 65′ gracias a dos intervenciones providenciales de Maignan ante disparos a bocajarro y de tacón de Bowie.

En el tramo final, Amorim movió el banquillo dando entrada a Jashari por Musah, Cisse por Pulisic y finalmente Omari Hutchinson en sustitución de un flojo Chukwueze para quemar sus naves. El Milan buscó el gol de la victoria mediante un remate en rosca de Cisse neutralizado por Murić en el 82′, pero la precipitación y la falta de contundencia en los metros finales impidieron romper la muralla local. Para colmo de males, Gonçalo Ramos vio la tarjeta amarilla por protestar y Pavlović concedió una peligrosa falta en el 91′ tras frenar la contra de Bowie.

Tras cuatro minutos de tiempo añadido sin más alteraciones en el marcador, el colegiado señaló el final consumando un amargo empate en el Mapei Stadium. El Milan vuelve a tropezar por culpa de un despiste imperdonable a balón parado tras haber realizado el esfuerzo para ponerse en ventaja. Un resultado que deja sensaciones agridulces en el proyecto de Rubén Amorim, evidenciando que el equipo mantiene lagunas de concentración defensiva que le impiden amarrar partidos de esta exigencia fuera de casa.

ESTADÍSTICAS SEGUNDA PARTE

Las métricas de la segunda mitad reflejan la intención del Milan de asumir la iniciativa a través de la posesión, pero también la capacidad del Sassuolo para responder con peligro y castigar las concesiones visitantes.

  • Volumen de juego y circulación: En el segundo tiempo, el Milan dominó el control del balón sumando 344 pases completados por los 209 del Sassuolo. PNG
  • Peligro y producción ofensiva: A pesar del mayor palique rossonero, el Sassuolo generó un valor más alto de goles esperados con 1.09 xG y 6 tiros totales, aprovechando las contras y la jugada a balón parado del empate. Por su parte, el Milan registró 0.41 xG con 3 remates totales. PNG+ 1
  • Grandes ocasiones y atajadas: Ambos conjuntos dispusieron de 1 grande ocasión clara. El guardameta Murić tuvo que intervenir con 3 atajadas para neutralizar las llegadas milanistas, mientras que Maignan sumó 1 atajada clave. PNG+ 1
  • Duelos e intensidad: Paridad absoluta en las faltas cometidas (5 por bando) y en los tiros libres botados (5 por equipo). El Sassuolo superó al Milan en saques de esquina (3 tiros de esquina contra 1) y en contundencia defensiva (11 entradas ganadas frente a las 9 del conjunto visitante). PNG+ 2

Un balance estadístico de la reanudación que evidencia un segundo tiempo de lucha táctica donde el manejo de balón del Milan no fue suficiente para contener la eficacia del Sassuolo.

MI OPINIÓN

El empate cosechado por el Milan en Reggio Emilia deja un poso de profunda frustración por la forma en que se escaparon dos puntos que estaban prácticamente amarrados. La propuesta de Rubén Amorim en la reanudación, potenciada con la entrada de Luka Modrić para monopolizar la posesión, dio sus frutos con una gran obra de arte de Adrien Rabiot. Sin embargo, la fragilidad mental y el desbarajuste en la marca tras ponerse por delante volvieron a penalizar de manera gravísima a un equipo que no logra sostener las ventajas.

El gol encajado a la salida de un córner raso es una muestra inaceptable de falta de tensión competitiva en un bloque que aspire a luchar por cotas altas. Encajar el 1-1 dos minutos después de marcar tira por tierra todo el volumen de juego generado, dejando al descubierto una lectura defensiva preocupante ante rivales con recursos a balón parado. Ni la efectividad de Maignan para evitar males mayores ni el empuje final de los recién ingresados bastaron para enmendar un error impropio de esta plantilla.

En el apartado de actuaciones individuales, la aportación de la parcela ofensiva volvió a dejar muchas sombras, con un Gonçalo Ramos desapercibido en el remate y una entrada de Hutchinson que resta más de lo que suma. El Milan demuestra ser un equipo todavía en fase de construcción, capaz de dominar las fases de posesión pero enormemente vulnerable si concede concesiones tan grotescas. Para no perder comba con los puestos de cabeza, Amorim necesitará corregir de inmediato la contundencia en las áreas y erradicar esta clase de desconexiones puntuales.


6ª Jornada: Sassuolo – Milan

RB Salzburgo vs AC Milan

M
Serie A 26/27
Jornada 6 11 Octubre 2026
Local
Sassuolo
10º puesto (7 puntos)
vs
18:00
Visitante
Milan
5º puesto (11 puntos)
⬡
Estadio
Mapei Stadium
Reggio Emilia · 21.525 af.
△
Árbitro
Francesco Fourneau
0.29 4.79
◈
Competición
Serie A
Temporada 2026/27
Tiempo Reggio Emilia
19°C
Despejado
Contexto del partido

El Milan visita el siempre peligroso Mapei Stadium para medirse al Sassuolo en una nueva jornada de la Serie A. El conjunto de Rúben Amorim busca consolidar sensaciones a domicilio y mantener el pulso en la zona alta de la clasificación.

“El Sassuolo es un equipo dinámico que te castiga en las transiciones si pierdes la concentración. Debemos ser muy precisos en la ocupación de espacios.”

— Rúben Amorim, en la previa del encuentro

Los neroverdi, caracterizados por su propuesta ofensiva y valentía con balón, plantean un examen táctico complejo para la retaguardia rossonera, obligando al Milan a mostrar su versión más sólida tanto en la presión tras pérdida como en la finalización.

18/09/2026
Monza 2
Sassuolo 1
DERROTA
13/09/2026
Sassuolo 3
Juventus 2
VICTORIA
06/09/2026
Bolonia 2
Sassuolo 2
EMPATE
Últimos enfrentamientos
May 24 Sassuolo 3–3 Milan D
Dic 23 Milan 1–0 Sassuolo W
Abr 23 Sassuolo 1–2 Milan W
Claves del partido
1
Cambio de esquema

El Milan suele sufrir tras los parones ligueros y Amorim además cambia el esquema al 4-4-1-1 que podría ser contraproducente.

2
Profundidad por bandas

Chukwueze y Moreira libres de tener que defender en el nuevo esquema deben ser clave para romper las líneas del Sassuolo.

3
Solidez defensiva

El Milan suele recibir siempre goles del Sassuolo sobre todo a través de Berardi, por lo que los puntos del partido se repartirán en base a quien sea capaz de mantener la portería vacía.

4
Eficacia ofensiva

Materializar las ocasiones claras para no dar vida a un rival que suele venirse arriba en su estadio.

5
Gestión de esfuerzos

El banquillo y las rotaciones programadas serán fundamentales para mantener el ritmo físico intacto.

JUGADORES INTERESANTES (SASSUOLO)
  • Domenico Berardi (Extremo derecho – #10): El gran capitán, emblema y estandarte del club neroverde. Posee un guante en la zurda para el gol, el último pase y las acciones a balón parado.
  • Vasilije Adžić (Centrocampista – #17): La joven joya montenegrina en el centro del campo. Destaca por su gran golpeo de media distancia, calidad técnica y llegada al área desde segunda línea.
  • Armand Laurienté (Extremo izquierdo – #45): Desborde puro y velocidad en la banda izquierda. Su capacidad para encarar en el uno contra uno y generar peligro en transición es vital para el ataque.
  • Nemanja Matić (Centrocampista defensivo – #18): Jerarquía, lectura táctica y equilibrio para la medular. El pivote serbio aporta serenidad con balón y contención defensiva.
  • Josh Doig (Lateral izquierdo – #3): Un lateral de largo recorrido y gran potencia física, muy incisivo a la hora de proyectarse en ataque y colgar centros al área.
Alineación probable

Rúben Amorim parece que finalmente cambia de esquema, se olvida del 3-4-2-1 y pasa al 4-4-1-1, con Gila que pasa a ser el nuevo lateral derecho adaptado, ante la baja de Saelemaekers. Estupiñán se recupera a tiempo y pasa a ser el lateral izquierdo titular en detrimento de Bartesaghi, con Moreira como hombre más adelantado por la misma banda

Por su parte, el Sassuolo apostará por su clásico 4-3-3, apostando por transiciones vertiginosas y la movilidad de sus hombres de arriba para poner a prueba la retaguardia milanista.

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Serie A 2026/27
Previa · J6 · Sassuolo – Milan

Sassuolo – Milan: Rueda de prensa

RUBÉN AMORIM

En 2022 tuvimos el gran parón durante el Mundial de Qatar. A nivel de gestión, ¿qué aporta este parón?

“Buenos días a todos. Creo que no cambia mucho y si será positivo o negativo depende del momento del equipo. Depende de si tienes muchas lesiones, tienes más tiempo disponible para recuperar a los jugadores. Depende de si vas a la selección y juegas todos los partidos. Es duro, también porque al volver tienen que jugar muchos partidos. Vale también lo contrario si tomamos el ejemplo de Koni De Winter, que no ha jugado. Hemos perdido a muchos jugadores por la selección, pero esto es una buena señal porque significa que son importantes. He insistido en que ahora hay que pisar el acelerador porque los próximos partidos serán importantes para nuestra temporada”.

¿Cómo ha visto a sus jugadores al volver del parón?

“Los jugadores estaban felices de volver. Están contentos de estar juntos, en este club, así que significa que es un buen lugar de trabajo. Y luego depende de la situación. Si miras a nuestros jugadores, han jugado, algunos solo hicieron 2 partidos, luego pudieron descansar, y esto es muy positivo porque han mantenido su condición atlética. Hemos tenido un problema con Saelemaekers. Con Hutchinson he tenido modo y tiempo de trabajar con él. Hemos tenido un amistoso contra el Padova, positivo para probar cosas nuevas. Hemos aprovechado cada minuto de este parón y también los jugadores con sus selecciones lo han hecho bien. Ramos, Jashari, Moreira, que ha jugado 3 partidos y ha jugado tanto a la derecha como a la izquierda, y esto es muy positivo para nosotros. Creo que están listos, pero todo depende del próximo partido; por eso mañana es importante ganar”.

Sobre Gonçalo Ramos

“Mi idea como entrenador es cómo hacer rendir al máximo a mi equipo, no cómo un solo jugador puede marcar más goles a nivel individual. Lo he dicho también antes de este partido. Necesitamos crear más ocasiones para nuestros delanteros, no solo para él, sino también para todos nuestros delanteros. He trabajado y trabajo en esto con mis jugadores. Es verdad, he tomado algo de otros entrenadores, pero tengo mi propia idea. Mi objetivo no es entender cómo poner a Ramos en condiciones de poder marcar más goles, sino ganar cada partido. Estoy muy contento de que haya vuelto feliz y con confianza, y espero que esto pueda beneficiar al Milan”.

¿Tienes intención de continuar con el esquema de 4, es el correcto?

“Depende del partido, de las situaciones. Lo importante es que entiendan cuándo jugar con 4 o con 3. Basta ver los nombres en el once inicial y es esencialmente el mismo equipo. Los que cambian son pequeños detalles, que sin embargo pueden cambiar la dinámica del equipo. Los otros colegas tienen a disposición todas las imágenes de nuestros partidos, así que me toca a mí proponer y crear algo nuevo para sorprenderlos. Sé lo que tengo en mente proponer mañana, pero no os lo diré porque si no Aquilani lo descubriría. No cambia mucho. Quiero que mis futbolistas se sientan cómodos”.

¿Conoce a Aquilani?

“Lo recuerdo. Lo recuerdo no solo del Sporting. Sé que jugó para Jorge Jesus, hemos hablado de eso. Recuerdo que era muy inteligente. Puedo ver que es muy moderno en el enfoque. Puedo ver también una pequeña influencia de Roberto De Zerbi en su gestión de los centrales. Quieren tener la posesión del balón, pero son muy inteligentes al decidir cuándo deben presionar. Creo que tendrá un gran futuro en el fútbol”.

¿Qué indicaciones has tenido de los partidos de Moreira con la selección? ¿Dónde te convence más?

“He visto varias cosas. A la izquierda es más directo, a la derecha busca más el uno contra uno y el juego combinado. Depende también de los adversarios. Ha tenido que defender mucho contra equipos fuertes, así que ha defendido mucho, mucho. Esto es muy importante para mí. Sabemos las características de Moreira. Tiene buena velocidad, tiene fuerza, debe mejorar en fase ofensiva, pero puede jugar en ambas bandas. Veréis a Moreira jugar en ambas bandas”.

Camarda hasta ahora ha jugado apenas 8 minutos: ¿piensas darle más espacio ya esta semana? ¿Estos meses serán importantes para entender si se podrá contar con Camarda?

“Sobre los nuevos jugadores podéis preguntar a Cardinale, que está ahí detrás de vosotros (ríe). Mi único foco está en los partidos que tenemos que disputar, muchísimos, así que diciembre no existe para mí ahora. Camarda jugará más. Venimos de una situación en la que teníamos menos partidos que disputar y más tiempo para descansar. Camarda está aprendiendo mucho, pero está listo. Jugará más minutos que los que ha jugado hasta este momento. No sé qué pasará de aquí a diciembre, solo quiero ganar muchos partidos posibles. Ese es mi foco. Podemos ver también por las experiencias de las selecciones que rotan mucho, así que es imposible seguir con los mismos 11 en todos los partidos. Lo he dicho desde el primer día: espero mucho de él y demostrará su valor”.

¿Cisse puede jugar como delantero centro? ¿Qué efecto le hará volver a ver a Matic?

“Tiene las características para jugar como delantero centro. No como delantero centro puro y propio, pero tiene características para ayudarnos en determinados partidos. Matic es un top player y un chico top. He podido pasar mucho tiempo con él, he hablado mucho con él porque era uno de los pocos que conseguía comunicarse con él. La velocidad no es la misma, pero la inteligencia sí. Le da mucha experiencia al equipo, en el tiempo de juego, en pasar el balón en vertical, en quitarle el balón. Quiero volver a verlo, pero al mismo tiempo no. Seguramente espero darle un abrazo después del partido, esperando haber ganado”.

Tomori, Loftus-Cheek, Pulisic, Hutchinson: ¿han mejorado su condición?

“Serán muy importantes en estos partidos. Hemos tenido un amistoso donde los hemos usado en distintas posiciones, también en entrenamiento. Hemos pasado más tiempo con Diawara. Tomori ha hecho un poco lo que Gila está haciendo. Serán importantes para nuestra temporada. Para Pulisic ha sido importante quedarse, porque venía de una lesión, disputó algunos minutos, luego fue titular, pero hemos tenido modo de gestionar la recuperación y su condición. Serán muy importantes”.

¿Hace falta un proceso más largo o sigues convencido de que este Milan puede ganar? ¿Qué piensas en cambio de la Serie A?

“La idea es siempre la de ganar títulos. No sé cuánto tiempo hará falta, pero debemos pensar en los pasos que nos permitirán hacerlo. Seguramente, cuando se trabaja en el Milan, no se puede decir que debemos o podemos ganar dentro de 3 años, sino ahora, en el presente. Hay etapas que seguir. Ese es el objetivo, pero hay buenos equipos en este campeonato. Si ves la Serie A, este año está volviéndose diferente. La regla de los árbitros, por tanto se pitan menos faltas, el staff médico entra con menos frecuencia y esto permite jugar más”.

“Muchas personas se quejaban de los 0-0, pero ahora se juegan muchos partidos. Ya no hay equipos que jueguen con bloque bajo durante 90 minutos. El Venezia es último por los resultados, pero es un equipo que presiona en todo el campo. Me ha sorprendido la calidad de los entrenadores, de los jugadores. Me gusta estar aquí, quiero hacer mi parte. Me siento como en casa en el Milan, estoy honrado. La Serie A es un gran campeonato, a veces no se da el justo valor al campeonato nacional. Me estoy divirtiendo preparando los partidos, pero también tengo muchas cosas en la cabeza por los distintos equipos”.

¿Qué has visto en estos primeros 5 partidos que te ha llevado a optar por la defensa de 4? ¿Zachary no podría ser un regreso en enero? ¿Y con el italiano?

“Sería fácil para mí hablar italiano si fuera otro, depende del Milan, pero lo que digo es muy importante. Pido disculpas, lo siento, pero sé que después de los partidos, en la rueda de prensa, debo hablar con el míster Capello. Sé que sería mejor si hablara italiano, pero sé que debo razonar y también hablar, y por tanto no puedo pensar que lo que digo pueda de algún modo crearme problemas o ser instrumentalizado. Es importante que me sienta a gusto, porque forma parte de mi trabajo. ¿Defensa de 4? Lo que he visto en los últimos partidos ha sido mayor movilidad”.

“Lo que he visto es que estas posiciones y esta libertad permiten a mi equipo jugar mejor. Se vio contra el Benfica que tuvimos más posesión del balón, pero hubo una falta de movilidad. Era obligado hacer este cambio, no para jugar mejor, sino de manera diferente. No sé si se continuará con este esquema, pero es una herramienta que nos permite ganar. ¿Athekame? Lo estamos siguiendo, así como los otros préstamos. A inicio de temporada lo veía más como un Moreira. No sé si la situación cambiará. El fútbol es así. Lo está haciendo muy bien con Fonseca, luego veremos en el futuro”.

Se habla del delantero del Milan y sin embargo el Milan marca 2 goles por partido…

“Es fútbol. Hemos marcado una media de 2 goles por partido, pero esta no puede ser siempre la respuesta. No estamos creando suficientes ocasiones de gol porque no estamos pasando suficiente tiempo en el área de penal rival. Podríamos marcar más goles si metiéramos más balones en el área rival. A veces no marcamos, pero creamos ocasiones. No puedo esconderme detrás de los 10 goles y decir que estoy contento con la fase ofensiva. No, debemos hacerlo mejor, crear más ocasiones de gol. No miro solo al gol, sino a la prestación del equipo a nivel ofensivo. Debemos trabajar, mejoraremos, pero podemos hacerlo mejor”.


Aumento de capital para la Champions

«Yo no puedo entrenar. No puedo marcar goles. No puedo defender en el campo. Pero puedo aportar los recursos financieros y construir un equipo ganador. Mi trabajo es la parte financiera y crear un sentido de urgencia y una cultura de la victoria. Todos deben dar por hecho que yo haré mi parte. Soy un luchador y no me detendré hasta que gane». Así hablaba Gerry Cardinale en mayo a La Gazzetta. De las proclamas a los hechos. Según ha podido saber nuestro medio, el propietario del Milan ha efectuado en las últimas semanas una aportación de capital de 50 millones de euros y estaría listo para una posterior inyección de equity, aún por definir, en los próximos meses: un movimiento que suena como un auténtico relanzamiento.

Sí, porque la intervención del accionista coincide con la fase más delicada desde que RedBird, en el verano de 2022, adquirió las acciones de Elliott: el Milan está afrontando su segunda temporada consecutiva fuera de la Champions. Una decepción para toda la comunidad rossonera, un daño para las cuentas. No en vano el balance al 30 de junio de 2026, aprobado hace pocos días por el consejo de administración presidido por Paolo Scaroni, se cerró con una pérdida de 24 millones, tras tres beneficios consecutivos (+6 millones en 2022-23, +4 millones en 2023-24 y +3 millones en 2024-25).

Y también se prevé en déficit el ejercicio 2026-27, aunque la participación en la Europa League podría amortiguar los golpes. Las pérdidas contables son absorbidas tranquilamente por el patrimonio neto, que al 30 de junio de 2026 —tras cubrir los números rojos de 2025-26— era equivalente a 176 millones, lo que demuestra la solidez alcanzada. Por tanto, la aportación de capital de Cardinale no se debe a la necesidad de devolver el patrimonio neto a lo dispuesto por el Código Civil. No, la razón es otra. Dotar al club de los recursos necesarios para las necesidades de caja y para las inversiones, también para no accionar en medida excesiva la palanca de la deuda: RedBird siempre ha preferido usarla con moderación, tanto que el endeudamiento financiero neto, aunque en crecimiento, asciende a 145 millones, frente, por ejemplo, a los 331 millones de la Juventus.

La prueba de fuego está en las campañas de transferencias. En verano el Milan no escatimó gastos, incrementando el coste de la plantilla en unos treinta millones, en la convicción de que el plan de desarrollo empresarial no puede prescindir de un equipo competitivo capaz de volver de forma estable a la Champions. Así se realizaron inversiones en fichajes por unos 160 millones, sin contar las ventas. Y la intención de la propiedad es ser protagonista también en la ventana de enero, a juzgar por las operaciones de las que habló La Gazzetta en los últimos días: Gonçalo Inacio del Sporting para la defensa (en verano ya se había presentado una oferta de más de 40 millones) y Endrick del Real Madrid para el ataque (llegaría en préstamo, por lo que el impacto en las cuentas sería sustancialmente por el salario).

Cardinale, por tanto, está en primera línea, tanto en la gestión operativa del club como en el apoyo financiero. En su quinto año en el puente de mando del Milan, RedBird ha implementado ya también en el club futbolístico italiano su modelo “owner-operator”: el fondo estadounidense no se limita a poseer activos, sino que busca construir plataformas empresariales con competencias operativas internas en el ámbito comercial, datos e inteligencia artificial, taquilla, hospitality y licencias.

Tras la inyección en las arcas rossoneras de 55 millones entre 2023 y 2024, funcional para cubrir los costes relacionados con el proyecto del estadio, la recientísima aportación de equity representa la primera inversión de la propiedad dirigida directamente a la actividad deportiva. Un giro de timón dictado por la voluntad de mejorar la competitividad del Milan y relanzar el plan empresarial de crecimiento. También porque, ahora que el TAR ha rechazado los recursos contra la venta de San Siro, el dosier principal se ha desbloqueado.

El 29 de octubre los estudios de Foster + Partners y Manica desvelarán el primer render del nuevo San Siro: el objetivo es empezar con la mayor parte de las obras en el verano de 2027 e inaugurar el recinto en 2031. En ese momento será un Milan completamente distinto. Pero para que el activo en la cartera de RedBird se valorice al máximo, es necesario que el club, además de tener una casa moderna y funcional, cuente con un equipo y una marca con presencia estable en los mercados internacionales.

A LA BÚSQUEDA DEL DIRECTOR DEPORTIVO

El Milan quiere añadir una nueva figura de peso dentro del área deportiva. El objetivo de Gerry Cardinale es individuar a un dirigente capaz de coordinar el sector técnico, trabajar en estrecho contacto con Ruben Amorim y relacionarse directamente con la propiedad. Después de un verano en el que el número uno de RedBird se expuso en primera persona también en el mercado, la voluntad es ahora la de confiar en un especialista del rol. El casting ya ha comenzado e incluye perfiles internacionales con características diferentes.

El nombre que sigue ocupando la primera posición es el de Markus Krösche, actual responsable de fútbol del Eintracht Frankfurt. El dirigente alemán gusta desde hace tiempo al Milan y viene siendo seguido al menos desde el pasado junio. Su contrato con el club alemán vence en 2028, pero existirían márgenes para anticipar su salida. Krösche representaría una elección de continuidad con la idea de RedBird: scouting internacional, valorización de los jóvenes y sostenibilidad económica. En caso de llegada a Milán, traería consigo también a Timmo Hardung, su brazo derecho y figura central en la organización deportiva del club alemán.

El casting, sin embargo, no se detiene en Alemania. Entre los perfiles más apreciados está también Tiago Pinto, hoy responsable de fútbol del Bournemouth y ya protagonista en el pasado en la gestión deportiva de la Roma. El dirigente portugués conoce bien el fútbol italiano y posee una experiencia internacional ya consolidada. En el fondo queda también Mehdi Benatia, exdefensor del Udinese, Roma y Juventus y posteriormente dirigente en Marsella. Actualmente libre, el marroquí representaría la opción más inmediata.

MOREIRA SERÁ TITULAR MAÑANA

Juntos han jugado apenas 78’. Hablamos de Diego Moreira y Christian Pulisic, la artillería pesada que Ruben Amorim parece tener la intención de alinear simultáneamente desde el minuto 1 en su Milan a la reanudación del campeonato, mañana a las 18 horas en casa del Sassuolo. Finalmente, habría que decir. Por ahora, los dos se han visto durante un tiempo en el Olímpico con la Lazio, cuando contribuyeron a la remontada con dos goles (el belga) y una asistencia (el estadounidense), y 33’ en San Siro con el Benfica, sin conseguir esta vez el milagro de enderezar el partido.

El belga Moreira llega tras tres goles consecutivos en la Serie A, todos entrando desde el banquillo. Hasta ahora Amorim lo ha alineado como titular en una sola ocasión, contra la Juventus el 6 de septiembre, pero empleándolo en toda la banda derecha. Contra el Sassuolo, aprovechando el feo infortunio de Saelemaekers, el ex del Estrasburgo debería actuar en cambio como extremo alto a la izquierda en el 4-2-3-1. Ahí donde entró contra el Lecce, encontrando su tercer gol en Italia.

Moreira se ha confirmado en buenos estándares también con Bélgica en el parón de selecciones y ha vuelto a Milanello cargado a tope. Después del partido con los salentinos, había minimizado su papel de suplente de lujo. «¿Por qué no he jugado como titular? No soy yo quien decide. Pasa que vas al banquillo, luego entras y marcas. Yo estoy listo para jugar en cualquier partido, pero es el míster quien debe decidir. Por el momento es así: sigo trabajando y de todos modos estoy listo para jugar cualquier partido».

Por su parte, Amorim había dejado entender primero que emplear a Moreira junto a Chukwueze desde el inicio era un riesgo a nivel de equilibrio táctico, por lo que mantener al belga listo para usar en el banquillo era un movimiento casi inevitable para cambiar los partidos sobre la marcha. El KO de Saelemaekers, sin embargo, obligará al técnico portugués a una rápida marcha atrás, si se confirma como parece el esquema táctico visto contra el Lecce, con la defensa de cuatro.

También para Pulisic las primeras semanas con Amorim fueron complicadas. El Capitán América se había perdido toda la preparación a causa del infortunio sufrido en el cuarto de final del Mundial precisamente contra la Bélgica de Moreira. En las primeras jornadas Chris se quedó mirando a sus compañeros, luego cuando las cosas se pusieron mal con la Lazio dio inmediatamente su impronta. En la última contra el Lecce Pulisic recuperó de un solo golpe la titularidad y el gol perdido desde hacía 266 días con la camiseta rossonera.

El estadounidense renunció, de acuerdo con el Milan y su federación, a los partidos con la selección de las barras y estrellas en este parón para concentrarse en la plena recuperación física. Así Amorim en Reggio Emilia podría presentarse con un trío súper ofensivo a espaldas de Gonçalo Ramos: Chukwueze a la derecha, Pulisic en el medio y Moreira a la izquierda. Tres flechas que quizás ayudarán al delantero centro portugués a reencontrar el feeling con el gol también en Milán, después de las tres redes seguidas con la Seleçao.