Dentro de poco más de un mes, Leao cumplirá 27 años: lleva siete en el Milan, tras una temporada en Francia y sus inicios en Portugal, país del que se marchó tras una demanda judicial que le costó millones de euros. De la vida profesional y familiar de Rafa forman parte también un título de liga, una semifinal de la Champions y unos gemelos que, hace más de un año y medio, le convirtieron en padre. Todo ello hace que se pueda considerar que Rafa se encuentra en plena madurez, tanto personal como deportiva.
Por eso, el Milan ya se ha cansado de esperar a que se convierta en un jugador fiable, dejando de lado al talento irregular que es hoy en día. Más aún si ya no se habla de un partido bien jugado y otro no tan bueno, sino de una larga racha de actuaciones mediocres, con el último gol que se remonta a hace más de dos meses. En Verona destacó por la asistencia a Rabiot, luego la enésima actuación contra la Juventus, muy abucheado al ser sustituido tras un partido imperceptible (y, para los aficionados, sin la necesaria entrega), y la otra actuación insuficiente contra el Sassuolo, valoración en la que pesa la ocasión fallada ante el portero rival.
Si bien Allegri siempre había insistido en mantenerlo en el once, al considerar a Rafa el más dinámico del ataque (lo cual no es precisamente un gran mérito, teniendo en cuenta las estadísticas de la línea ofensiva), esta vez Leao está en la cuerda floja. Max no comenzará los entrenamientos tácticos hasta hoy, pero la sensación es que ya se ha colmado el vaso. Y más que por la imprecisión en el tiro, que puede entenderse, es la falta de garra competitiva el motivo de su posible exclusión.
Leao no es un jugador de volumen ni un extremo al que se le pueda pedir que cubra en defensa, pero esta fase del campeonato exige un esfuerzo adicional y Rafa ha desperdiciado demasiadas ocasiones para demostrar que es un perfecto jugador de equipo. Por el contrario, a menudo ha salido del campo molesto por las sustituciones, demasiado lento (como contra la Lazio) o en el lado contrario del campo (contra la Juve); se ha borrado de Instagram por las numerosas críticas recibidas y siempre ha evitado dar explicaciones en las ruedas de prensa posteriores a los partidos. Por el contrario, Allegri, en público, siempre lo ha defendido, reservando las palabras más duras para las conversaciones privadas en Milanello.
Aquí, al reanudarse el entrenamiento, Max ha apelado al sentido de la responsabilidad de cada uno, confirmando que quiere apostar por quienes ofrezcan garantías de compromiso: Rafa tiene cuatro días para convencerlo, pero en cuanto a dedicación y juego en equipo, parte con desventaja respecto a Pulisic y Giménez. El final de temporada podría ser su última oportunidad con la camiseta rossonera, antes de una separación que parece cada vez más inevitable. Leao es rossonero desde el verano de 2019: en el Milan ha disputado 289 partidos, 219 de ellos como titular, con 80 goles marcados, solo dos de ellos de penalti.
Ganó la liga en 2022 como mejor jugador del campeonato; un año después, fue uno de los principales impulsores del equipo en la semifinal de la Champions. Ahora se descubre que fue en ese momento cuando el Chelsea presentó una oferta por escrito de 100 millones. Luego vino la involución, con pocos momentos de brillantez: ni sus compatriotas Fonseca y Conceiçao, ni un maestro de la gestión como Allegri, han sabido sacarle un rendimiento constante. Como delantero centro, Rafa ha marcado 9 goles: a principios de mayo aún no ha alcanzado la marca de los dos dígitos.
La excusa del cambio de posición ya no se sostiene: con la determinación de los primeros meses, Rafa había registrado buenos números, incluso sin acelerar por la banda. Últimamente, en cambio, incluso en las raras ocasiones en las que había recuperado su zona de confort por la izquierda, parecía cohibido. Los silbidos se deben a esto: demasiados pases hacia atrás y muy pocas, por no decir ninguna, internadas hacia delante. El público de San Siro puede tolerar el error, pero no el ritmo lento.
A pesar de tener un contrato que le vincula hasta 2028 (con un salario récord de siete millones por temporada…), el club no solo valorará, sino que intentará fomentar, cualquier oferta que surja en el mercado. Al final de la temporada, Leão se incorporará a la selección portuguesa para el Mundial de Estados Unidos: un posible escaparate, aunque Rafa tampoco brille allí.
Solo ha sido titular en 23 de los 47 partidos totales con Portugal y ha marcado apenas cinco goles, el último de ellos en noviembre de 2024. Se necesita un acontecimiento que le dé un nuevo valor, para no correr el riesgo de tener que venderlo incluso por debajo de su precio. La cláusula de rescisión de 170 millones es hoy en día poco realista. Son más verosímiles valoraciones de entre 50 y 60 millones.
RECOGIDA DE FIRMAS CONTRA GIORGIO FURLANI
Aumenta el descontento de los aficionados del Milan con la directiva. De hecho, en las últimas horas, la afición rossonera ha puesto en marcha una petición en línea para exigir un cambio inmediato en la cúpula directiva, apuntando sobre todo a la figura de Giorgio Furlani. La iniciativa, surgida en las redes sociales, está ganando adeptos rápidamente: en comparación con lo que se informaba esta tarde, cuando las firmas eran 3000, ahora se han alcanzado las 10000.
“La gestión de Giorgio Furlani como director general del AC Milan constituye hoy en día uno de los principales obstáculos para el desarrollo deportivo y la identidad del club. El enfoque adoptado parece estar rígidamente orientado a lógicas financieras, con una subordinación sistemática del ámbito deportivo a las exigencias presupuestarias. Este enfoque, lejos de garantizar el equilibrio, ha provocado un empobrecimiento progresivo de la visión competitiva, transformando un club históricamente ambicioso en una realidad que se percibe como carente de una dirección deportiva clara”.
“En lo que respecta al liderazgo, la gestión se caracteriza por un modelo centralista, opaco y carente de un verdadero diálogo interno. Las decisiones estratégicas suelen imponerse desde arriba, sin una participación adecuada de los expertos técnicos, lo que genera discontinuidad, incoherencia y pérdida de credibilidad”.
“Desde el punto de vista comunicativo y relacional, se perfila una figura percibida como fría, distante e incapaz de representar al club en los momentos clave. Esta falta de conexión con el entorno del Milan se traduce en una ausencia total de empatía hacia la afición y el contexto deportivo, lo que agrava una fractura ya evidente entre la directiva y la base”.
“La combinación de una gestión tecnocrática, una dirección deportiva débil y la falta de visión está contribuyendo a una progresiva reducción de las ambiciones del Milan, con el riesgo real de comprometer la competitividad, la identidad y el atractivo del club a medio y largo plazo”.
“A la luz de estas pruebas, la permanencia de Giorgio Furlani al frente del club ya no parece sostenible. Su gestión se percibe hoy en día como incompatible con las necesidades de relanzamiento deportivo y con los valores históricos del AC Milan. Por ello, se exige con firmeza un cambio inmediato en la cúpula directiva y la dimisión del actual consejero delegado”.











