El futuro de los jugadores cedidos

Algunos ya han conseguido acomodarse en otros clubes gracias a préstamos estructurados con la fórmula de obligación de compra bajo determinadas condiciones, las cuales terminaron por cumplirse. Este es el caso concreto de Tommaso Pobega, Lorenzo Colombo y Álex Jiménez. Por el contrario, aquellos que se marcharon hace un año bajo el amparo de una simple opción de compra (diritto di riscatto) están a punto de deshacer el camino de vuelta hacia el remitente.

¿Las causas de este retorno? Un rendimiento sobre el césped muy por debajo de las expectativas originales y/o una cifra de rescate estipulada demasiado alta (visto con la perspectiva del tiempo). Este es el escenario exacto en el que se encuentran Ismaël Bennacer, Yunus Musah y Samuel Chukwueze. Se trata de tres nombres que deben dividirse obligatoriamente en dos categorías bien diferenciadas: mientras que Bennacer está destinado en cualquier caso a enfilar de nuevo la puerta de salida, esta vez de forma definitiva (su pesado contrato expira en 2027), los otros dos perfiles sí serán evaluados minuciosamente por el club.

Desde que se oficializó el arranque de su nuevo reinado en el banquillo rossonero, Rúben Amorim está examinando en máxima profundidad la composición de la plantilla. Existe la necesidad imperiosa de alargar el fondo de armario y, al mismo tiempo, dotarlo de mayor calidad; las tareas pendientes son ingentes y, en cualquier caso, el club no dispone de un presupuesto económico suficiente como para cubrir todas las vacantes restantes basándose únicamente en fichajes desde cero (ex novo). En algunos casos —por no decir en bastantes casos— será estrictamente necesario optimizar los recursos existentes.

Musah y Chukwueze tendrán, por tanto, la oportunidad de jugarse sus opciones para intentar ganarse un sitio en Milanello bajo el nuevo curso portugués. Entre los dos, el que viene de firmar la peor temporada es, con total seguridad, el centrocampista estadounidense. Raffaele Palladino nunca lo consideró un futbolista titular en el Atalanta y lo utilizó constantemente a medio servicio. Vestido de neroazzurro, Yunus no logró alcanzar siquiera la barrera de los mil minutos de juego sumando todas las competiciones; sus goles se redujeron a dos (uno en la Serie A y otro en la Coppa Italia) y nunca fue capaz de convencer a la Dea para que se planteara ejecutar su opción de compra. Una temporada nefasta, hasta el punto de haberle costado su convocatoria con Mauricio Pochettino para la disputa del Mundial.

¿Por qué podría funcionar una segunda oportunidad en el Milan? En primer lugar, porque Youssouf Fofana y Ruben Loftus-Cheek se encuentran en la rampa de salida, y la directiva presupuesta exprimir por ellos una buena cantidad de millones para reinvertir en el mercado, lo que situaría a Musah en el lugar adecuado en el momento oportuno. Y en segundo lugar, por una cuestión de puras características. Aclaremos los términos: Yunus no es precisamente un virtuoso del balón ni un creador sutil, y a menudo tiende a emborronar las jugadas más que a construirlas, pero posee una gran zancada, intensidad física, una aceptable visión de juego y, sobre todo, despliega un fútbol muy vertical. Se desmarca, se rompe hacia el espacio y se ofrece constantemente; desde luego, no es un amante del fraseo en horizontal. Estas características son, sin duda, muy apreciadas por Amorim.

Con todo, el nombre más sugerente e interesante de la lista de retornos es el de Samuel Chukwueze. Bajo las órdenes de Massimiliano Allegri, el extremo nigeriano habría regresado para volver a marchar de inmediato al cien por cien. Ahora, sin embargo, nos encontramos ante una filosofía de juego radicalmente opuesta a la de Max; un flujo táctico que tiene en los hombres de banda a dos de sus piezas más determinantes.

Las cualidades técnicas de Samu jamás han estado bajo discusión; el problema estructural ha sido siempre, por así decirlo, de aplicación y disciplina táctica. Los carrileros o extremos de Amorim deben garantizar una doble fase (ofensiva y defensiva) constante, y Chukwueze posee unas características marcadamente ofensivas, a lo que se suma el hecho de que a veces se toma demasiados descansos en la fase de no posesión.

A pesar de ello, el margen para que intente ganarse un puesto existe firmemente. Entre otras cosas porque, hasta bien entrado el año, parecía que el Fulham estaba realmente interesado en ejecutar su opción de compra —fijada en los 24 millones de euros acordados—, pero el escenario terminó por enfriarse hasta desembocar en un “no, gracias”. A menos que —matizan ahora desde Londres— el Milan esté dispuesto a contemplar una rebaja sustancial en el precio. Todo dependerá de la magnitud de dicho descuento. Se trata, por tanto, de una situación en plenas obras, pero que se debe evaluar con lupa.

Por lo que respecta al resto de futbolistas que regresan de sus respectivos préstamos, Warren Bondo y Filippo Terracciano (ambos estuvieron cedidos en las filas de la Cremonese) serán redirigidos de inmediato hacia otros destinos. Por el contrario, en lo relativo a los perfiles más jóvenes de la casa (Francesco Camarda, Kevin Zeroli y Christian Comotto por encima de todos), se requerirán evaluaciones muchísimo más profundas y detalladas, vinculadas estrechamente a las necesidades estratégicas de la confección de las listas de inscripción de la Liga.

LOS DATOS DE BOBBY GARDINER

Bobby Gardiner, el filósofo de los datos que escaló en el Milan: De analista de cantera a Director of Football Intelligence
Las indiscrezioni que habían venido emergiendo con fuerza durante los últimos días se han confirmado de forma oficial: Bobby Gardiner asumirá un rol significativamente más operativo, central y preponderante en el nuevo organigrama del Milan. Se trata de un nombre que para muchos aficionados, probablemente, resultará completamente inédito, pero que en realidad atesora ya siete temporadas de trabajo ininterrumpido en el seno de la sociedad rossonera, donde año tras año ha ido escalando posiciones en la jerarquía interna.

Tras arrancar su andadura como un simple analista de datos, a partir de esta misma temporada operará con plenos poderes en la comisión de mercado bajo el cargo de Director of Football Intelligence, un rol de nueva creación diseñado específicamente para él y en el que trabajará a las órdenes directas del nuevo Director Deportivo (o Director of Player Trading), Hendrik Almstadt.

A Bobby Gardiner se le puede definir de forma fidedigna con una sola frase: un apasionado absoluto de los macrodatos. Su propia trayectoria vital y profesional lo corrobora. Nacido en el año 1994 y de nacionalidad británica, desde muy joven comenzó a colaborar de forma activa con diversos portales y cabeceras deportivas inglesas, caracterizándose por explicar y desgranar el fútbol a través del prisma del análisis de datos, algoritmos y estadísticas avanzadas. Compaginaba esta actividad periodística y analítica con sus estudios universitarios de Filosofía, Economía y Política en la prestigiosa Durham University.

La gran mayoría de sus primeros artículos de análisis —algunos de los cuales todavía se pueden consultar en la red— giraban en torno al Swansea City, el club al que apoyaba fervientemente desde su infancia. Fueron precisamente la agudeza de estos análisis táctico-estadísticos y sus precoces experiencias en el campo analítico lo que terminó por proyectar su nombre directamente a la órbita de Hendrik Almstadt.

Almstadt, que recaló en el Milan en enero de 2019 de la mano del entonces Consejero Delegado Ivan Gazidis con la misión de fundar y dirigir el departamento de análisis de datos, no dudó en reclutar a Gardiner para su causa. El nombre del analista británico apareció por primera vez vinculado al Milan en un reportaje de The Athletic, donde Gardiner era encumbrado junto a sus compañeros de equipo Ben Torvaney y Tiago Estêvão como una de las figuras en la sombra absolutamente clave para el renacimiento deportivo del club, el cual culminó con la conquista del histórico Scudetto en 2022.

Tal y como han confirmado fuentes internas de la propia entidad milanista, Bobby Gardiner ejercerá a partir de ahora como Director of Football Intelligence. En la práctica, formará un triángulo de trabajo junto al nuevo Jefe de Scouting, Donato Lomonte, flanqueando de forma directa a Almstadt con el objetivo prioritario de satisfacer las demandas específicas del nuevo mánager, Rúben Amorim, investigando, cribando y validando los perfiles de los jugadores que se vayan sondeando.

Cabe destacar que el preparador portugués gozará de un peso específico mucho más central en la planificación en comparación con figuras previas como Allegri, Conceição o Fonseca, desempeñando un rol clásico de entrenador-manager a la inglesa. Toda esta comisión deportiva responderá, como es evidente, ante un Gerry Cardinale que se consolida en la cúspide de la pirámide y con un poder de decisión directa infinitamente mayor que en el pasado.

De este modo, Gardiner culmina una espectacular ascensión interna en Casa Milan: llegó como un ojeador de base, promocionó posteriormente a Head of Performance Analytics y ahora toma las riendas de la inteligencia de mercado. Gardiner ya se encuentra trabajando a pleno rendimiento con el resto del comité con la urgencia de recuperar el tiempo perdido durante este último mes de parálisis.

En una entrevista concedida en 2023 a la prestigiosa plataforma StatsBomb (con la que colaboró en sus inicios), donde declaraba haber tenido «la enorme fortuna de trabajar para el Milan durante más de cuatro años», Gardiner sintetizaba de este modo su particular filosofía de captación de talento: «Estoy de rodillas suplicando que alguien demuestre no solo que los entrenadores importan, sino que pueden llegar a importar incluso más que los propios futbolistas. Y no veo la hora de que los datos espaciales y de posicionamiento se vuelvan completamente accesibles para el scouting y el mercado de jugadores».

A la luz de cómo y con qué hombres de perfil tecnológico ha querido Gerry Cardinale reorganizar las estructuras del club, no cabe duda de que el gran sueño de Gardiner se está convirtiendo, de forma acelerada, en una realidad absoluta.

LOS DATOS DE DAVID CASTELBLANCO

En el nuevo organigrama del Milan diseñado por Gerry Cardinale también hay espacio para David Castelblanco, quien desempeñará la función de asesor financiero dentro del comité estratégico creado por el propietario rossonero. No es que los demás integrantes de la mesa sean excesivamente famosos para el gran público, pero el suyo es, con total seguridad, el nombre menos conocido de entre todos los elegidos por el número uno de RedBird.

Nacido en el año 1969, Castelblanco cuenta con una formación académica del más alto nivel. Tal y como detalla su perfil profesional en la web oficial de RedBird, se graduó en Literatura por la Brown University, obtuvo la licenciatura en Derecho por la Stanford Law School y completó su formación con un MBA en la Stanford Graduate School of Business.

El ejecutivo estadounidense desarrolló su carrera durante más de 20 años en el gigante financiero Goldman Sachs, concretamente en la división de Merchant Banking, donde ejerció como Managing Director en el sector de inversiones de capital riesgo (private equity). Durante su dilatada etapa en Goldman Sachs, trabajó codo con codo con Gerry Cardinale durante más de una década, contribuyendo de forma decisiva a construir la plataforma de inversión de la firma en los sectores de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones. A lo largo de su trayectoria en Goldman Sachs, Castelblanco lideró inversiones por un valor superior a los 4.000 millones de dólares en los Estados Unidos, enfocadas principalmente en las industrias de los medios de comunicación, el entretenimiento y los bienes de consumo.

En septiembre de 2022, el gestor norteamericano se incorporó formalmente a RedBird Capital Partners, donde actualmente dirige el área de Deportes y Medios de la compañía. Desde su puesto, está activamente involucrado en la gestión y supervisión de las sociedades que integran la cartera del fondo de Cardinale, entre las que destacan el AC Milan, Artists Equity, All3Media, EverWonder, Front Office Sports y Fenway Sports Group (propietarios del Liverpool).

Castelblanco entró a formar parte del Consejo de Administración del Milan en enero de 2025, momento en el que asumió el sillón que dejó vacante Kevin LaForce. ¿Cuál será exactamente su cometido a partir de ahora en las oficinas de la vía Aldo Rossi? En esencia, los expedientes y dossiers de todos los potenciales fichajes del club pasarán obligatoriamente por su mesa de trabajo.

Su misión será analizar minuciosamente si dichas operaciones son sostenibles económicamente y evaluar qué impacto exacto tendrán sobre las cuentas fiscales de la sociedad milanista. En una estructura donde el mercado de fichajes pasa a ser estrictamente colegiado, Castelblanco ejercerá como el puente definitivo entre las exigencias deportivas del entrenador y los objetivos financieros de RedBird.


Amorim quiere convencer a Modric

No pongan esa cara triste, pero sepan que esta noche podrían estar asistiendo al penúltimo partido de Luka Modrić con la selección nacional croata. Luka ha tomado la decisión firme de dejar la camiseta ajedrezada y continuar jugando únicamente a nivel de clubes… al menos, esa resolución ya está tomada. ¿Hay espacio para los arrepentimientos o las marchas atrás? Como siempre en la vida, podría pasar, pero no parece que este sea el caso en absoluto. Más bien, los próximos días van a ser los más cruciales e importantes para tomar la otra gran decisión: la de la temporada 2026-2027. Milan o no Milan, ese es el verdadero dilema. Un dilema que Modrić, en su corazón, tiene enormes deseos de resolver, pero que a día de hoy sigue completamente vivo.

Un paso a la vez; ahora mismo la prioridad absoluta es su selección. Modrić ha disputado hasta la fecha 199 partidos oficiales con la camiseta de Croacia y, efectivamente, esta noche en el encuentro frente a Panamá alcanzará la cifra redonda: 200 partidos internacionales. Para el 201, el rival será Ghana dentro de unos días.

El quid de la cuestión es que para el combinado de Croacia, tras haber encajado cuatro goles por parte de Inglaterra, no hay demasiado tiempo para celebraciones ni homenajes: toca ganar obligatoriamente, y adiós muy buenas al romanticismo. Luka cumplió los 40 años el pasado mes de septiembre y los nota en el cuerpo. Ya no es aquel niño que vivía refugiado en el Hotel Kolovare —él y su familia desplazados y hacinados en una habitación tras el estallido de las bombas— y que jugaba en el aparcamiento soñando con convertirse algún día en su ídolo, Zvone Boban.

Luka ya no puede soportar el ritmo de jugar dos veces por semana y, probablemente, si piensa en el parón internacional de octubre, le entra un escalofrío. Croacia saltará al terreno de juego el 26 de septiembre contra la República Checa, el 29 ante España, el 3 de octubre frente a Inglaterra (otra vez) y el 6 de nuevo contra España. Una carga de trabajo sobrehumana correspondiente a la Nations League. Es demasiado, hay que parar. Lo idóneo es cerrar su gloriosa etapa con la camiseta ajedrezada con la disputa de este Mundial y, tal vez, regresar el día de mañana, quién sabe con qué cargo o función.

El Milan es una historia completamente diferente. El Milan apela de lleno a elecciones y decisiones de vida. Modrić se encuentra de maravilla viviendo en Milán, muchísimo mejor de lo que él mismo llegó a imaginar en un principio (y eso que ya aterrizó siendo bastante optimista). Está plenamente asentado, su hija Ema juega en las categorías inferiores rossoneras, sus compañeros de vestuario le respetan y, por encima de todo, los tifosi le guardan un cariño descomunal. Los Balones de Oro, a fin de cuentas, siempre se han sentido como en casa en las filas del Milan.

La sociedad, incluso en mitad de esta drástica temporada de revolución interna, ya le ha hecho saber de manera oficial que vería con sumo agrado que continuara un año más recorriendo los pasillos de Milanello. Todo depende única y exclusivamente de Luka, y su voluntad inquebrantable es la de tomar la decisión definitiva tras mantener una conversación profunda y cara a cara con Rúben Amorim.

La relación y el encaje entre Modrić y Massimiliano Allegri, hace un año, era sumamente fácil de predecir. Allegri suele hacer dos cosas muy concretas con los futbolistas del perfil de Luka: se enamora perdidamente de su juego y los coloca de inmediato a llevar la manija por delante de la línea defensiva. Para el técnico livornese, el interior tiene que ser puramente físico, abarcar mucho campo y tener llegada, mientras que el organizador (playmaker) puede ser un futbolista de toque sutil y control absoluto del ritmo de juego. Con Luka a los mandos, la pizarra era sencillísima. Modrić tiene el físico que tiene, de acuerdo, pero controla los tiempos de los partidos desde que tenía apenas 10 años. Su evolución sobre el césped estuvo en perfecta sintonía con las previsiones: se erigió en un jugador clave con el balón en los pies y, muy especialmente, sin él; una fase defensiva y de sacrificio muy infravalorada durante sus primeros meses en Italia.

La historia con Amorim, por el contrario, está enteramente por escribir. Modrić tiene plenos deseos de quedarse en el Milan por una temporada más y quienes le conocen de cerca aseguran que, si se dejara guiar única y exclusivamente por su instinto primario, no habría espacio para las dudas: adelante y se firma la renovación.

El gran contratiempo radica en que el croata estaba firmemente convencido de que disputaría una última edición de la Champions League. El dinero no marca la diferencia para él a estas alturas de su carrera, y los minutos de juego garantizados tampoco. La Champions sí… e inevitablemente no habrá Champions el próximo año en San Siro. El Mundial, tarde o temprano, llegará a su fin y se apartará a un lado —Luka confía en que sea lo más tarde posible— y el Milan volverá a situarse en el epicentro absoluto de sus pensamientos.

Modrić escuchará con atención a su propio cuerpo, a su alma, a las intenciones de la directiva y a los planes de su nuevo entrenador. En ese preciso instante, un escenario claro se abrirá paso en mitad de la niebla. ¿El plan más factible y probable? Una dosificación inteligente con apariciones en partidos muy seleccionados, tal vez evitándole los viajes y desplazamientos más duros de la Europa League, y utilizándolo en ocasiones saliendo desde el banquillo durante las segundas partes, en lugar de exigirle disputar sistemáticamente los 90 minutos. Si se siente cómodo y a gusto con ese rol, seguirá adelante. En ese caso, los milanistas que andan preocupados por las turbulencias del mercado de fichajes, al menos podrán esbozar una sonrisa. O, cuando menos, una media sonrisa.

DIARIO REPORT: TODO POR PEDRO GONÇALVES

El diario portugués Record desveló en su edición de ayer una indiscreción de peso relativa a una petición muy precisa e interna realizada por Rúben Amorim a su nueva directiva rossonera. El gran objetivo del técnico para reforzar al Milan sería Pedro Gonçalves, atacante externo nacido en 1998 con el que ya trabajó con un éxito rotundo durante su laureada etapa en las filas del Sporting de Lisboa.

A sus 27 años, el futbolista luso viene de firmar una notable campaña tras registrar 15 goles en total durante la última temporada entre el campeonato doméstico, la copa nacional y la Champions League. Su vinculación contractual con la entidad de Alvalade expira en el año 2030 y, en consonancia con ello, la tasación económica que hace el club portugués de su jugador es igualmente consistente, no siendo en ningún caso inferior a los 25-30 millones de euros.

Sin embargo, existe otro detalle crucial que se debe tener muy en cuenta en esta negociación: Gonçalves es uno de los muchísimos futbolistas representados por el poderoso agente Jorge Mendes. Se da la circunstancia de que Mendes ya fue el gran protagonista en el pasado reciente al propiciar el fichaje rossonero de João Félix —otro jugador cuyos intereses tutela—, quien terminó marchándose rumbo al Al-Nassr de Arabia Saudí tras protagonizar una muy decepcionante y gris experiencia en San Siro.

Por lo tanto, no está del todo garantizado que las relaciones con la nueva propiedad del Milan —en la cual figura ahora otro portugués, Amorim, pero representado por una agencia de representación completamente distinta— vayan a ser igual de fluidas, distendidas y sencillas. De hecho, por el momento, esta indiscreción de mercado no ha encontrado confirmaciones oficiales en el entorno de Casa Milan…

LOS PERIODISTAS ESCÉPTICOS CON LA NUEVA DIRECTIVA

Una vez elegido oficialmente Rúben Amorim, en las últimas horas el Milan también ha procedido a hacer pública la que será la estructura efeutiva del organigrama societario que trabajará codo con codo al lado del director técnico portugués. Se trata de una elección que se encuentra a años luz de la que se había planificado e imaginado inicialmente en un principio, pero que, cuando menos, garantiza de forma inmediata esa operatividad burocrática que hasta este preciso momento no había permitido al club comenzar a planificar la próxima temporada con normalidad.

Sobre este espinoso asunto han debatido largo y tendido diversos analistas y líderes de opinión en las ondas de TMW Radio. A continuación, se detallan los extractos más destacados de sus intervenciones:

Massimo Orlando: “No tienen currículum en el fútbol; si fuera tifosi, no estaría tranquilo. A mí también me habría gustado ver la llegada de perfiles de la talla de Adriano Galliani o de Ralf Rangnick. La única esperanza real que nos queda a estas alturas es que estas personas nuevas que asumen el mando nos terminen por sorprender a todos de forma positiva”.

“Sin embargo, la realidad es que no tienen un currículum que los avale en este sector; de fútbol puro han masticado verdaderamente muy poco en sus carreras. Si yo fuera ahora mismo un aficionado del Milan, no estaría para nada feliz con esta situación, y desde luego tampoco estaría tranquilo”.

“Ahora bien, si contra todo pronóstico consiguen devolver al Milan a la situación de grandeza que legítimamente le corresponde por historia, entonces seremos los primeros que tendremos que ponernos en pie para aplaudirlos. A día de hoy no hay demasiada confianza depositada en ellos, pero si nos terminan desmintiendo y tapando la boca con resultados, entonces todos nos alegraremos”.

Carlo Pellegatti: “Es una apuesta de altísimo riesgo; Gardiner vive pegado al ordenador. Yo quería a Galliani, quería a Ralf Rangnick, e incluso me gustaba bastante la última solución que se había venido planteando en los medios (en referencia a Markus Krösche). En su lugar, por el contrario, ha terminado llegando una alternativa que considero de un riesgo altísimo, configurada con personajes que no tienen detrás un currículum sólido en el mundo del fútbol como sí lo tenían los otros candidatos evaluados”.

“Bobby Gardiner, por ejemplo, es única y exclusivamente un hombre de despacho, un perfil puramente de escritorio que vive metido de lleno en el ordenador y pegado a los datos. Al final, con este tipo de apuestas tan drásticas e institucionales, solo caben dos opciones posibles: o resulta que son los más listos y astutos del mundo, o bien son los más incautos e imprudentes del planeta”.

NOVEDADES DE FABRIZIO ROMANO

Durante la retransmisión de los minutos previos al encuentro entre Francia e Irak en la plataforma DAZN, el experto en el mercado de fichajes Fabrizio Romano ha analizado detalladamente los deseos de Rúben Amorim para el mercado rossonero, desgranando desde los pilares innegociables sobre los que quiere cimentar su proyecto y la situación de los futbolistas que regresan de sus cesiones, hasta las nuevas incorporaciones que se deben acometer. Estas han sido sus palabras textuales:

“Las primeras ideas del técnico hacen referencia a los futbolistas que ya forman parte de la disciplina del Milan, a la espera de que se comuniquen de forma oficial los objetivos de entrada. En estos días se están escuchando muchísimos nombres, como sucede invariablemente cada vez que llega un entrenador nuevo a un banquillo, pero en este caso concreto Amorim ya ha dejado muy claro internamente que quiere contar sí o sí con jugadores clave de la talla de Mike Maignan y Adrien Rabiot. Esto es algo que Amorim ya ha transmitido de forma directa a la dirección del club”.

“Por otra parte, existen otras cuestiones ligadas a los futbolistas que reentran en la dinámica del Milan tras sus préstamos. Por ejemplo, Yunus Musah, que no va a ser ejecutado en su opción de compra por el Atalanta, è un jugador al que Amorim quiere ver y evaluar en persona. Asimismo, Ardon Jashari es un perfil que, según las ideas que maneja el técnico, puede convertirse en un futbolista muy importante esta temporada, por lo que su deseo es verlo trabajar desde el primer día de la concentración de pretemporada”.

“Finalmente, de cara a las incorporaciones externas, será estrictamente necesario intervenir de forma decidida en el mercado: se buscará un delantero centro de garantías y, de forma prioritaria, dos ‘números 10’ (mediapuntas interiores) para situarlos justo a la espalda del atacante”.


Jorge Mendes podría ser la clave del mercado

Tras días de intensas indiscreciones y reflexiones sobre la posible incorporación de una nueva figura ejecutiva en el organigrama, Gerry Cardinale ha decidido apostar de forma definitiva por una solución interna. No se nombrará ningún nuevo jefe del área de fútbol (Head of Football) y las decisiones estratégicas se confiarán a un grupo de trabajo cohesionado que involucrará a diversas figuras clave de la sociedad.

Entre todos ellos, Rúben Amorim tendrá un peso determinante. El técnico luso estará llamado, de hecho, a desempeñar una función de entrenador-manager, aportando indicaciones sumas y precisas sobre las necesidades reales de la plantilla. Será el encargado de identificar las demarcaciones que urge reforzar, las características técnicas necesarias para cada línea y los perfiles más aptos para desarrollar su propuesta de juego sobre el césped.

Posteriormente, entrarán en acción las áreas de scouting y análisis de datos, dos departamentos que colaborarán estrechamente para localizar a los futbolistas que mejor se adapten a las peticiones técnicas y a las disponibilidades económicas de la entidad. El objetivo prioritario consistirá en confeccionar una plantilla competitiva sin perder de vista en ningún momento la sostenibilidad financiera. El nuevo comité estratégico estará formado oficialmente por Gerry Cardinale, Rúben Amorim, Hendrik Almstadt, Bobby Gardiner, Massimo Calvelli y David Castelblanco. A su lado continuará operando también Zlatan Ibrahimović, quien mantendrá intacto su rol de Senior Advisor externo de la propiedad.

La revolución del Milan pasa de forma directa por las manos de Gerry Cardinale. Con la firme elección de no nombrar un nuevo jefe del área deportiva, el propietario rossonero se ha arrogado la responsabilidad final sobre todas las decisiones del mercado de fichajes, incluidas las evaluaciones definitivas sobre los perfiles que se van a adquirir. Se trata de un rol sumamente delicado que requerirá, por fuerza, el soporte de una red de relaciones y competencias consolidadas en el plano internacional.

En este preciso escenario, podría volverse cada vez más central e influyente la figura del agente Jorge Mendes. De ello habla esta mañana de forma pormenorizada el diario Corriere dello Sport. El poderoso representante portugués, quien ya ha sido protagonista de diversas operaciones de gran calado con el club en las últimas temporadas, representa un interlocutor privilegiado en un mercado globalizado y cada vez más competitivo.

A pesar de no ser el representante directo de Rúben Amorim, Mendes comparte con el técnico portugués el mismo contexto futbolístico de origen y un profundo conocimiento de ese prolífico mercado de talentos lusos. No es ninguna casualidad que entre los objetivos prioritarios monitorizados por el Milan figuren nombres de la talla de Gonçalo Ramos y Morten Hjulmand. Se trata de operaciones complejas desde el punto de vista financiero, pero que podrían verse muy beneficiadas por los puentes y la red de contactos construida por el agente luso.

Para reforzar aún más este eje estratégico, podría emerger también la figura de Domenico Teti, dirigente muy vinculado a la órbita rossonera tras su fructífera experiencia en el Wolverhampton y profundo conocedor de las dinámicas del mercado portugués. El Milan está experimentando una fase de profundas transformaciones estructurales; habrá que ver cómo se gestiona este mercado de verano, pero es evidente que, en este nuevo ecosistema, Mendes podría desempeñar un papel de primerísimo nivel.

RECORDANDO LAS PALABRAS DE BOBAN SOBRE ALMSTADT

Como ya os hemos venido adelantando, Hendrik Almstadt asumirá un rol todavía más central y preponderante en el nuevo proyecto técnico del Milan rígidamente supervisado por Gerry Cardinale. El ejecutivo alemán, que recaló en la entidad rossonera en enero de 2019 por deseo expreso de Ivan Gazidis, fue duramente criticado en su día por Zvonimir Boban.

El ex-directivo croata —hoy presidente del Dinamo de Zagreb pero con un ruidoso y tormentoso pasado en los despachos de San Siro— no utilizó medias tintas a la hora de valorar la figura del exdirector deportivo del Aston Villa durante el transcurso de una entrevista concedida al periodista Andrea Longoni en su canal de YouTube:

¿En qué momento preciso te diste cuenta de que algo no marchaba bien en el club?

“Desde el mismísimo principio. Ya en aquella ocasión, estando con Paolo (Maldini), cuando me explicaron la idea matriz de cómo se suponía que debía funcionar la gestión interna, me dije a mí mismo: ‘Bueno, entonces nos va a tocar luchar contra nuestra propia propiedad por el bien y el beneficio del Milan’. Y Paolo me respondió: ‘Sí, más o menos va a ser así”.

“Tampoco es que yo no supiera antes de aceptar el cargo que ciertas culturas, o más bien ciertas faltas de cultura futbolística, no terminarían siendo un problema directo para nosotros en el desarrollo de nuestro trabajo diario. Lo acepté en su momento como un desafío sumamente grande; para mí la etapa acabó muy pronto, pero tengo claro que volvería a hacer exactamente todo lo que hice porque era algo que se tenía que hacer por dignidad. Ya en el mes de agosto, de forma muy extraña, me retiraron los poderes legales de firma sin molestarse siquiera en decírmelo”.

“A todos aquellos que de verdad quieran saber cómo sucedieron las cosas en realidad, les digo: leed con atención la entrevista que Paolo Maldini concedió en su día a ‘La Repubblica’; todo lo que relata ahí es la sacrosanta verdad. Por lo demás, existieron muchísimos detalles feos, pero no vale la pena cargar a los aficionados con tantas pequeñas historias inútiles, con maldades ridículas y con trabas puestas de una manera totalmente absurda. Nos habían colocado allí a un tal Hendrik (Almstadt) —que yo no sé qué demonios entiende de fútbol— con el único propósito de que tuviera que avalar y fiscalizar todo lo que hacíamos, actuando como una especie de controlador técnico sobre nosotros”.

UN MES INVERTIDO PARA LUEGO NO TRAER A NADIE

El pasado 24 de mayo, el Milan cayó derrotado frente al Cagliari en San Siro y, como consecuencia directa, se quedó fuera de la clasificación para la Champions League 2026-2027. Al día siguiente, un Gerry Cardinale profundamente decepcionado por el fracaso deportivo de la escuadra rossonera decidió fulminar de un solo golpe a toda la cúpula directiva, despidiendo al Consejero Delegado Giorgio Furlani, al Director Técnico Geoffrey Moncada y al Director Deportivo Igli Tare, además de fulminar al entrenador Massimiliano Allegri.

A partir de ese preciso instante comenzaron los castings para encontrar a sus respectivos sustitutos: una serie de contactos y reuniones llevados a cabo en primera persona por el propio patrón milanista, por Massimo Calvelli y por Zlatan Ibrahimović. Los nombres que se pusieron sobre la mesa y fueron evaluados resultaron ser muchísimos pero, al final, tras casi un mes de gestiones y varias respuestas negativas recibidas (Andoni Iraola, Ralf Rangnick y Markus Krösche), Cardinale ha optado por no incorporar a nadie externo y completar el nuevo organigrama milanista con figuras que ya estaban presentes en el club de la vía Aldo Rossi.

La pomposa gran revolución se ha transformado, por tanto, en una simple reorganización interna. Y a estas alturas surge de manera espontánea una pregunta obligatoria: ¿por qué demonios no se tomaron estas decisiones desde el primer momento? El Milan, a efectos prácticos, lo único que ha hecho ha sido perder un tiempo precioso: casi cuatro semanas de castings extenuantes en las que todo el club ha permanecido completamente bloqueado —incluido el mercado de fichajes— para terminar sin contratar a absolutamente nadie nuevo. Es bien cierto que la disputa del Mundial está ralentizando el ritmo global de las operaciones, pero resulta innegable que el Diavolo arrancará la programación de la nueva temporada con un retraso culpable. Las tareas pendientes en el mercado son ingentes y, a día de hoy, la plantilla rossonera cuenta con verdaderamente muy pocas certezas.

Las dudas e incertidumbres son también mayúsculas en el seno de la propia sociedad. Si bien es verdad que ahora el club cuenta finalmente con una estructura deportiva definida, las incógnitas que despierta son diversas. La más evidente de todas es que falta, por ejemplo, un verdadero hombre de fútbol en la directiva.

Cardinale ha preferido priorizar y apostar firmemente por perfiles que son expertos con los datos, las estadísticas y los números, en detrimento de personas que conozcan a fondo el funcionamiento y los códigos de este deporte. Evidentemente, determinar si el propietario estadounidense habrá tenido razón o no dependerá única y exclusivamente de los resultados que dicte el terreno de juego, pero los recelos actuales son verdaderamente gigantescos, sobre todo entre unos aficionados que se encuentran justificadamente preocupados.


El Milan al modelo Liverpool: directiva deportiva

El nuevo Milan empieza a tomar forma. Un castillo de nombres, roles y competencias perfectamente definidas. En la cima de la pirámide se encuentra, obviamente, Gerry Cardinale, propietario del club: tal y como ha explicado en repetidas ocasiones, estará implicado y operativo de forma directa. Se trata de un primer cambio radical de estrategia: ya no delegará las decisiones en hombres de su total confianza, sino que intervendrá en primera persona.

Aunque Cardinale sea el que decida en última instancia, por detrás habrá una estructura que trabajará en equipo con el fin de sostener tanto a la plantilla como al entrenador. La construcción de un Milan que sea finalmente competitivo es el objetivo primario, y para ello el club ha elegido a Rúben Amorim como su nuevo arquitecto: un técnico moderno y de propuesta asociativa (giochista). Un preparador que ha ganado en Portugal y que viene de decepcionar en la Premier League; en cualquier caso, una experiencia formativa.

Cardinale conoce a la perfección las exigencias y las peticiones del nuevo entrenador y, para satisfacerlas, ha optado por configurar un organigrama bastante ágil y esbelto, con ámbitos de acción delimitados y conectados entre sí. Un encaje perfecto de operatividad, análisis predictivo y viabilidad financiera. No habrá un solo hombre al mando, sino un grupo de trabajo. Todo ello bajo un modelo de referencia muy preciso: el Liverpool, club del que Cardinale fue durante años el segundo mayor accionista. Un espejo ambicioso pero que Gerry puede presumir de haber conocido muy de cerca.

El mercado de fichajes avanza y en la cúspide de las negociaciones rossoneras se situará Hendrik Almstadt, nombrado nuevo Director de Player Trading, es decir, el encargado de gestionar el área de compraventa de futbolistas. Para apoyarle en la tarea de identificar los perfiles más funcionales y cercanos a las peticiones del entrenador estará Bobby Gardiner, quien ha sido promocionado oficialmente a Director de Football Intelligence.

Fichajes jóvenes y perfiles contrastados, explorando todos y cada uno de los campeonatos europeos: el nuevo Milan necesitará refuerzos urgentes en todas las líneas. Gardiner será, además, el dirigente deportivo más cercano a Rúben Amorim, con quien podrá confrontar directamente las exigencias y los temas de índole estrictamente técnico. Él será el encargado de supervisar también el análisis de datos y el scouting, un área que estará coordinada de forma directa por Donato Lomonte (por antigüedad rossonera, el dirigente más longevo de la casa).

Lomonte, a su vez, recogerá los informes y sugerencias de ocho ojeadores (osservatori) con los ojos puestos en todo el mundo, pero con una división geográfica muy particular: Inglaterra, Francia, Argentina, Países Bajos, Bélgica y, evidentemente, Italia. Y la estructura no termina aquí: se incorporará una figura que ya ha sido identificada para el análisis de vídeo y soporte deportivo, técnicamente un Head of Recruitment Analysis. Una vez definida por completo esta estructura, el mercado rossonero, tanto en el capítulo de altas como en el de bajas, podrá entrar finalmente en su fase más viva y determinante.

En la idea matriz de Cardinale, pero también en la de Amorim, el equipo cuenta ya con una base de salida sólida y lo suficientemente equipada como para pelear por regresar a la Champions League, con más razón si se termina de reforzar con nuevas incorporaciones. Si dependiera exclusivamente del propietario del club, todos los pesos pesados se quedarían en la plantilla: Maignan, Rabiot y, por descontado, Luka Modrić.

Rafael Leão se ha autodescartado y llamado fuera él solo; en lo que respecta a los demás, el club está listo para resistir las tentaciones de eventuales pretendientes (con total seguridad el Nápoles de Allegri en el caso de Rabiot). El Milan autosostenible, aun viéndose privado de los ricos ingresos que otorga la clasificación para la Champions, desea que sus futbolistas más representativos permanezcan todos en el club.

A partir de ahí, la voluntad de la contraparte también jugará un papel fundamental. Si llegan peticiones expresas de traspaso por parte de los jugadores, estas deberán venir acompañadas de ofertas económicas adecuadas. Diferente es el caso de Luka Modrić, que cuenta con esa opción de renovación anual: Cardinale le ha pedido expresamente que se quede en el Milan, y el croata tomará su decisión definitiva una vez concluya su participación en el Mundial.

Paralela, pero al mismo tiempo complementaria, se despliega la estructura de RedBird concentrada en el día a día del club. Será Massimo Calvelli quien sustituya oficialmente a Giorgio Furlani en el cargo de Consejero Delegado (Amministratore Delegato). Otros mánager de confianza del fondo norteamericano darán soporte directo al Milan: sobre la mesa de trabajo de David Castelblanco —mano derecha de Gerry Cardinale en RedBird para el frente de las inversiones— llegarán también todos los archivos e informes relativos al primer equipo. Y después emerge la figura de Zlatan Ibrahimović, que se mantiene como asesor principal de la propiedad. Por encima de las partes, Paolo Scaroni resiste y permanece en su puesto de Presidente.

Por último, se dibuja el Futuro con “F” mayúscula: el proyecto del equipo filial rossonero que competirá de forma inminente en la categoría de bronce del fútbol italiano (Serie C). Jovan Kirovski, involucrado desde el primer momento en este plan por mediación directa de Ibrahimović, continuará gestionando en exclusiva el desarrollo de los jugadores jóvenes, destinados tanto al Milan Futuro como al resto de los escalafones inferiores del club. El responsable máximo de la cantera (vivaio) seguirá siendo Vincenzo Vergine.

TODOS LOS HOMBRES AL SERVICIO DE CARDINALE

El Milan que viene tiene muchas caras diferentes. Y si bien Gerry Cardinale no necesita ningún tipo de presentación, los otros rostros del nuevo Diavolo merecen un análisis en profundidad. A comenzar por el que pronto se convertirá de forma oficial en el Consejero Delegado (Amministratore Delegato) del club, Massimo Calvelli. Toscano, de 51 años, es un extenista profesional que llegó a firmar un más que aceptable pasado en el circuito juvenil. En su currículum destaca una semifinal en el Open de Australia de 1991 en la categoría Boys (júnior), la cual perdió frente al neozelandés Stephen Gleeson. En su posterior paso al circuito profesional, Calvelli terminaría alcanzando el número 255 del ranking mundial de la ATP.

Sin embargo, las cosas le fueron notablemente mejor fuera de las pistas de tenis. Ejerció primero como director comercial de Wilson (compañía líder en material técnico de tenis), pasó posteriormente por las filas de Nike y, finalmente, ocupó entre 2020 y 2025 el prestigioso cargo de Consejero Delegado de la ATP. A la estructura de RedBird se incorporó como CEO Internacional del Development Group, pasando a formar parte del Consejo de Administración del Milan en noviembre de 2025.

El otro hombre de marcado perfil RedBird —más allá de Zlatan Ibrahimović— que tendrá una voz muy importante en el capítulo de decisiones será David Castelblanco. Licenciado por la Universidad de Brown y con un Máster en la Universidad de Stanford, Cardinale le conoce a la perfección desde los tiempos en que ambos coincidieron trabajando juntos en la firma Goldman Sachs.

Los títulos académicos (los universitarios) tampoco les faltan a dos de las tres figuras clave que integran la nueva área técnica rossonera. El nuevo Director de Player Trading, Hendrik Almstadt, por ejemplo, es licenciado por la London School of Economics y atesora un MBA en la Universidad de Harvard. Alemán, nacido en 1973, llegó al mundo del fútbol relativamente tarde en calidad de analista de datos (data analyst), arrancando su andadura en el Arsenal en el año 2010. Fue en Londres donde conoció a Ivan Gazidis, quien posteriormente se encargarías de traerlo al Milan en 2019.

Entre medias, Almstadt firmó su única experiencia pura como director deportivo: fue en la temporada 2015-2016 en las filas del Aston Villa, una etapa que concluyó de forma anticipada en el mes de marzo con el equipo colista de la Premier League (y que terminaría consumando su descenso en junio). Antes de su desembarco definitivo en Milán, también cubrió un paréntesis como dirigente en el European Tour de golf. En clave rossonera estuvo sumamente activo sobre todo en el periodo previo a la llegada de RedBird, gestionando de primera mano el presupuesto de mercado y analizando minuciosamente los perfiles en los que invertir.

Junto a él desembarcó en el Milan Bobby Gardiner, que hoy cuenta con 31 años. Británico y ferviente seguidor del Swansea, Gardiner se hizo notar en el sector gracias a sus apasionados análisis tácticos en internet sobre el equipo de sus amores, todo ello mientras cursaba sus estudios de Filosofía, Economía y Política en la Universidad de Durham. Quienes le conocen de cerca le definen como un auténtico adicto al trabajo, sencillamente genial en el análisis estadístico y en el desarrollo de macrodatos, pero decididamente menos a su gusto fuera de las paredes de la oficina. Su nombramiento como Director de la Football Intelligence le describe en todo su ser: el ordenador, los datos puros y la inteligencia artificial son su pan de cada día.

Mucho más hombre de campo y de césped es, sin duda, Donato Lomonte, quien trabaja en la entidad rossonera en calidad de ojeador nada menos que desde el año 2017 por deseo expreso de Massimiliano Mirabelli, director deportivo del Milan de la etapa china. Con anterioridad, Lomonte había probado fortuna en los banquillos iniciando una carrera como entrenador en la Polisportiva Gaeta y como colaborador técnico en la Ternana. Hoy se sitúa al frente del área de scouting y, por encima de todo, ostenta una condición crucial: es el único de todos los miembros nombrados en el nuevo organigrama que posee el carné oficial reglamentario para ejercer la profesión de Director Deportivo.


Savicevic: “El error fue no vender a Leao”

Dejan Savićević, por fortuna, no es un buen negociador. Dice que no tiene ninguna gana de hablar de fútbol, porque en este mundillo ya se ha dicho todo, y sobre todo que no quiere hablar del Milan, porque los tiempos que corren son los que son. Sin embargo, «El Genio» sigue enamorado del balón desde que era un niño y, por tanto, si le preguntas por Messi, te responde. Si le hablas de la crisis del fútbol italiano, también… y lo hace sin las medias tintas propias de los políticos de profesión.

En cuanto al equipo de su vida, se nota que es un milanista herido, quizá un poco desilusionado. Esta es su visión del mundo desde Miami, donde Savićević se encuentra en su rol de presidente de la Federación de Fútbol de Montenegro y analiza el balompié como un genio que jamás se ha retirado del todo.

Ver al Milan fuera de la Champions League es triste…

«No me lo esperaba. En un momento dado de la temporada consideraba un hecho absoluto que entraríamos en la Champions, y de repente me encontré con el equipo en la quinta posición de la tabla de forma imprevista».

A un gran trequartista hay que decirle que, en estos últimos meses, el Milan no ha sido precisamente el equipo más divertido del mundo. ¿Le gustaban los partidos?

«Bueno, para mí la culpa ha sido más de los futbolistas que del propio entrenador. Me da mucha pena por Allegri que todo haya terminado de esta manera: es un técnico muy válido y no se merecía todo esto».

Como dirigente habituado a analizar el fútbol, ¿cuál ha sido el principal error de gestión?

«No haber vendido a Rafael Leão».

Tampoco es que hayan llegado decenas de ofertas formales: el Chelsea hace unos años, luego un interés del Bayern y del Barcelona. Ninguna propuesta indecente

«Sí, pero es que yo no entiendo a ese chico. Dicen que está más interesado en la música que en el fútbol, y yo no sé si eso es verdad. Lo que tengo claro es que yo lo dejaría marchar. Me parece que sería lo mejor para todas las partes».

Primero habrá que ver si el Milan consigue incorporar a un nuevo Director Deportivo. Se ha hablado mucho de Krösche, por quien sin embargo podría ser necesario pagar una indemnización de salida al Eintracht de Fráncfort

«¿Pagar una indemnización por Krösche? Vamos, por favor… que no estamos hablando de Carlo Ancelotti».

Entendido, mensaje captado. ¿Hablamos del Mundial?

«Sí, aunque quiero esperar un poco antes de emitir un juicio definitivo sobre este formato con tantos equipos participantes. También era muy escéptico con la nueva Champions League y su gran grupo único, pero en estos dos años admito que ha resultado muy bonita. Al fin y al cabo, en este mundo lo que importan son los ingresos económicos y hay que hacerse a la idea. No se puede tener contento a todo el mundo».

Entonces, mojémonos y descontentemos a otras selecciones: dígame una que vaya a llegar con total seguridad a las semifinales

«Francia».

¿Un jugador al que Savićević siempre ve con especial agrado sobre el césped?

«Mbappé. Al final, siempre me parece el futbolista más fuerte y determinante».

¿Y qué me dice de Argentina y de Messi?

«Debo confesar que no pensaba que Messi pudiese jugar todavía a este nivel en un Mundial. Ha tenido toda la razón él, aunque dos de sus tres goles se los ha regalado el hijo de Zidane, el portero de Argelia. Estos días estoy viendo demasiados errores de bulto por parte de los guardametas, no sé si por culpa de los balones o por alguna otra razón».

Desde luego, este Mundial está resultando muy curioso: Messi sigue siendo dominante, mientras que Cristiano Ronaldo pasa por muchas dificultades en una selección tan potente como Portugal

«A ver, si no entiendes esta situación es que no entiendes de fútbol. Messi siempre ha sido un 70% de talento puro y un 30% de aplicación, y con Cristiano ocurre exactamente lo contrario. A medida que avanza la edad y el físico empieza a decaer, solo el talento natural es capaz de mantenerte en pie. Ya en Catar, hace cuatro años, Cristiano no lo hizo bien…».

Hay quienes sostienen que ya debería retirarse

«Yo lo que digo es que debería dejar la selección y concentrarse exclusivamente en su club. Así podría llegar a la cifra de los mil goles sin terminar de estropear su relación con la gente. Es una ley de vida: la gente siempre va a recordar la última imagen que diste, no todas las anteriores».

Muy cierto. ¿Alguna otra emoción que le esté dejando el Mundial?

«Me da mucha pena por Vincenzo Montella, que ha quedado eliminado con Turquía; conmigo siempre ha sido un hombre sumamente gentil. Cuando entrenaba al Milan, llevé a 40 entrenadores de mi país a presenciar sus sesiones de trabajo y él lo aceptó todo sin ningún tipo de problema. Es uno de los pocos técnicos italianos que posee una mentalidad ofensiva real».

La pregunta es triste pero resulta obligatoria. ¿Qué opina de una Italia que está pensando en las elecciones federativas en lugar de disputar el Mundial?

«Que no va a cambiar absolutamente nada».

¿Nada de nada?

«Nada. ¿Qué demonios puede cambiar una sola persona? El problema real no es el presidente de la federación, el problema son los jugadores actuales y la metodología con la que se les entrena».

¿En qué sentido lo dice?

«Los jóvenes ya no regatean. Dan dos toques al balón y enseguida abren el juego hacia la banda. De esa manera no vas a mejorar tus condiciones jamás. Y además, en el fútbol italiano ha cambiado todo por completo. Siempre habéis tenido a los mejores porteros y a los mejores defensores del planeta, pero ahora, ¿a dónde han ido a parar?».

¿Y en Montenegro? ¿Cómo marcha la situación con las jóvenes promesas?

«Teníamos a Vasilije Adžić, pero ha jugado demasiado poco en la Juventus. Tras el gol que le marcó al Inter me esperaba que se asentara como titular o que tuviera muchísimo más espacio en las rotaciones, pero al final no ha sido así…».

¿No es un futbolista un poco lento para el fútbol de élite?

«Calma. Primero vamos a darle minutos y continuidad sobre el terreno de juego, y después ya veremos. Es demasiado fácil salir a decir ahora que es lento».

Pero Savićević, cuando era un chaval, ¿regateaba o pasaba la pelota en corto hacia la banda?

«Yo he regateado siempre, y muchísimo más en la calle que en un campo de fútbol reglamentario. Empecé a jugar de forma verdaderamente seria a los 15 años; antes de eso solo hacía fútbol sala y fútbol callejero. Os cuento esta anécdota: una vez, cuando tenía 12 años, me entrené durante dos meses con un equipo; de repente cambiaron al entrenador, el nuevo me dejó fuera de la plantilla y nunca llegué a comprender la razón…».


Un Milan en pleno suspenso

EN LA CENA DE LA FIGC EL MILAN NO EXISTE

El Milan se encuentra en suspenso, a la espera de que la maquinaria interna termine de organizarse para empezar a arrancar. Mientras el resto de los grandes clubes ya han metido la directa en sus planificaciones, los rossoneros siguen clavados en la línea de salida. Y lo cierto es que no podría ser de otra manera, dado que todavía faltan por definir el piloto (director técnico) y el copiloto (director deportivo): el área deportiva carece por completo de sus referentes jerárquicos, lo que hace sumamente difícil avanzar en una dirección concreta.

El propio Jovan Kirovski, quien podría cubrir uno de estos cargos de manera temporal, está encontrando serias dificultades incluso para ponerse en contacto con Zlatan Ibrahimović, el hombre que lo trajo a Milán y que ahora mismo se encuentra completamente absorbido por sus compromisos como comentarista de televisión en el Mundial de Boston.

También permanecen en el limbo diversas cuestiones de carácter burocrático de vital importancia: la resolución del contrato de Massimiliano Allegri, por ejemplo. Los trámites legales de Max podrían terminar de definirse a principios de esta semana para que, libre de cualquier atadura contractual con el Milan, pueda reactivar su carrera y arrancar oficialmente su etapa en el Nápoles.

Por otra parte, mañana se celebra en Roma la trascendental asamblea electiva de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), y la pregunta que sobrevuela el entorno es evidente: ¿quién representará institucionalmente al Milan? En principio, debería ser el presidente Paolo Scaroni. Gerry Cardinale ha sido avistado en la ciudad, pero ¿participará en el evento con un rol institucional? Su presencia no está confirmada en absoluto.

Lo que es seguro es que ningún alto cargo rossonero hará acto de presencia en la cena informal entre clubes que precederá a la asamblea general, una cita estratégica a la que ya han confirmado su asistencia el resto de las grandes entidades del fútbol italiano.

MODRIC PIE Y MEDIO FUERA DEL CLUB

El problema es que incluso esas certezas podrían empezar a tambalearse: Maignan, Modrić y Rabiot han sido los auténticos pilares de la alineación que hasta la última jornada peleó con todo por el objetivo de la Champions League. Sin embargo, ninguno de ellos tiene la continuidad asegurada: Maignan, a pesar de su reciente renovación de contrato, ha perdido sus grandes referentes de confianza en Milanello, que eran Massimiliano Allegri y el preparador de porteros Claudio Filippi. Del mismo modo, el propio Rabiot podría tener la firme tentación de seguir los pasos de su maestro Max rumbo al Nápoles.

Por su parte, Luka Modrić se encuentra actualmente totalmente inmerso en la disputa del Mundial con la selección de Croacia, en la que bien podría ser la última gran batalla deportiva de una carrera de leyenda. En el contrato que le vincula a la entidad rossonera existe una opción de renovación por una temporada adicional, pero el club solo la ejecutará si existe un mutuo y común acuerdo con el futbolista. Luka está buscando activamente señales institucionales que le alienten y le motiven a quedarse en Milán, sin que por el momento haya logrado percibir ninguna.

Para colmo de males, Rafael Leão ya se ha borrado de la ecuación. El ataque rossonero sigue completamente romo, y las citas mundialistas no han servido para revitalizar el rendimiento de ninguno de los delanteros del Milan. Mientras tanto, Christian Pulisic, a quien Gerry Cardinale desea colocar a toda costa como el gran estandarte mediático y deportivo del nuevo Milan, ha vuelto a caer lesionado: esta vez han sido unos problemas en el gemelo los que le han obligado a perderse el último encuentro de la selección de Estados Unidos frente a Australia. Un partido que, a pesar de todo, terminó en victoria para los norteamericanos.

LAS EXIGENCIAS DE BOBAN POR BENNACER

El Milan, privado por completo de los millonarios ingresos que otorga la Champions League, se verá obligado a sostenerse de manera mayoritaria a través de las ventas de futbolistas: lo cierto es que la estrategia de la propiedad ligada al autofinanciamiento estricto no se va a modificar ni un solo ápice. Sin embargo, va a resultar sumamente complicado cubrir el agujero económico que deja la ausencia de la máxima competición europea con una única gran venta ilustre.

Con su reciente comparecencia pública en la que declaraba de forma abierta que consideraba concluida su aventura rossonera, Rafael Leão no ha ayudado en absoluto a los intereses del club, y el escaparate del Mundial, por el momento, tampoco está sirviendo para revalorizar su precio de mercado. Por su parte, Maignan y Rabiot son futbolistas que ya superan los 30 años. Una plusvalía muy jugosa podría registrarse con la venta de Strahinja Pavlović, pero el central serbio, no obstante, se quedaría de muy buena gana en San Siro.

El problema financiero se vuelve todavía más serio si se toma en consideración a los futbolistas que regresan de sus respectivas cesiones; jugadores todos ellos de muy difícil colocación en el mercado debido a que vienen de firmar temporadas que no han sido precisamente brillantes y, además, perciben unos salarios sumamente elevados. Ismaël Bennacer podría quedarse de forma definitiva en el Dinamo de Zagreb, pero bajo una única y estricta condición (al menos por parte del presidente del club croata, el ex-rossonero Zvonimir Boban): que se marche gratis y sin pagar los 10 millones de euros en los que estaba estipulada la opción de compra.

Por lo demás, el panorama es desolador: Warren Bondo ha decepcionado profundamente en una Cremonese que ha terminado descendiendo de categoría. Samuel Chukwueze regresará a Milanello tras su paso por el Fulham inglés, donde apenas ha sido capaz de anotar 3 goles en 25 partidos oficiales. Por último, Yunus Musah ha gozado de unos minutos muy reducidos bajo las órdenes de Gasperini en la Atalanta. Todos ellos volverán a la base rossonera debido a que ninguno de sus clubes de destino va a ejercitar los derechos de opción de compra.

GUERNIER Y CAMARDA: EL RESTO TODO PARADO

Y en medio de todo esto, ¿qué pasa con el mercado de fichajes en el capítulo de altas? El estancamiento es del todo inevitable. Es de sobra cierto que el entrenador ya ha sido elegido —Rúben Amorim— y que las directrices del estilo de juego ya han quedado definidas de alguna manera. Pero ¿cómo estructurar el mercado? ¿Quién dicta la agenda de altas y bajas? ¿Quién confecciona la lista de los objetivos prioritarios? ¿Quién concierta las citas y las reuniones con los agentes de los futbolistas?

Por el momento, nadie. Resulta del todo legítimo asociar al Milan con los hombres de máxima confianza de Amorim, como Morten Hjulmand; sin embargo, en el resto de los frentes de negociación, el mercado se encuentra completamente paralizado. Es muy probable que de cara a la vuelta al trabajo en la pretemporada, en torno al 12 julio, el nuevo director técnico se tope con un grupo de futbolistas en constante transformación y mutación.

No será una papeleta nada sencilla para alguien que pondrá los pies por primera vez en las instalaciones de Milanello. Contará con total seguridad con el jovencísimo Aurélien Guernier, extremo izquierdo nacido en 2007 que ha aterrizado a coste cero procedente del Birmingham. Asimismo, se ha ejercitado de forma oficial el derecho de contraopción relativo a los derechos federativos de Francesco Camarda, quien regresa a todos los efectos a la disciplina rossonera.

Todo lo demás está por definir: se necesitan refuerzos urgentes en todas las líneas de la plantilla. Incluso dos o tres incorporaciones extra en función de las futuras salidas que se terminen materializando. Un defensa, un mediocentro y, por encima de todo, un atacante, y no uno cualquiera. El Milan necesita con urgencia un delantero centro que sea, de una vez por todas, una garantía absoluta de goles. El mercado de fichajes maneja plazos extensos pero no espera por nadie: de aquí a principios de septiembre, la planificación va a ser una auténtica carrera de obstáculos.

LAS CARACTERÍSTICAS DE AURELIEN GUERNIER

Nacido el 2 de diciembre de 2007, Guernier —que es de nacionalidad inglesa pero que, gracias a los orígenes de su padre, posee también el pasaporte francés (lo que le otorga la condición de comunitario)— se ha formado en el sector juvenil del Birmingham City. En St Andrew’s nunca llegó a debutar oficialmente con el primer equipo, pero a lo largo del último año estuvo integrado de forma muy habitual en la dinámica de la plantilla profesional dirigida por Chris Davies.

Durante la temporada 2025/26, el joven atacante alternó sus participaciones entre el equipo Sub-18 y la escuadra Sub-21, llegando a debutar en la exigente Premier League 2. Tres han sido los goles anotados por Guernier en el último campeonato: uno frente al Newcastle Sub-21, otro contra el Chelsea Sub-21 y un último tanto ante el Manchester City Sub-21.

La demarcación natural de Guernier es la de extremo izquierdo, pero puede desenvolverse sin ningún tipo de problema por la banda derecha y, sobre todo, actuar en la posición de mediapunta (trequartista) por detrás de una o dos referencias ofensivas. El inglés atesora una técnica individual óptima y una notable visión de juego que le permite ser un futbolista sumamente asociativo y útil para sus compañeros gracias a su facilidad para repartir asistencias. Al nuevo jugador rossonero le apasiona encarar a su par en situaciones de uno contra uno y desbordar gracias a su punta de velocidad, especialmente cuando goza de espacios a campo abierto.

A pesar del profundo desorden institucional que impera en el Milan, los rossoneros no han dejado escapar la oportunidad de reclutar a coste cero a un talento ciertamente muy interesante. La negociación fue encauzada y cerrada en primera persona por Jovan Kirovski; no obstante, al carecer este de poder legal de firma ante los organismos reguladores, ha tenido que ser Massimo Calvelli (quien ha asumido de forma interina las delegaciones del exconsejero delegado Giorgio Furlani) el encargado de refrendar y estampar la firma definitiva en el contrato de Guernier.


Amorim llama a Maignan y Rabiot

«¿Me pasáis la agenda, por favor?». Una de las primeras peticiones de Rúben Amorim tras confirmarse su fichaje por el Milan ha sido el listado con los números de teléfono de todos los futbolistas de la plantilla. A la espera de tomar contacto físico con las estructuras del club —desde Casa Milan hasta Milanello, donde se le espera en Italia entre finales de este mes de junio y los primeros días de julio—, el técnico portugués ha empezado a telefonear uno a uno a los componentes del plantel rossonero. Un SMS, un mensaje de WhatsApp, una videollamada. “Hola, qué tal, soy Rúben, tu nuevo entrenador”.

De una forma u otra, Amorim ya ha tenido la oportunidad de confrontar impresiones por primera vez con los jugadores con los que inaugurará su primera aventura en la Serie A. Y esta carta de presentación ha sido particularmente intensa y punzante con dos de los pesos pesados del Milan que hoy se encuentran concentrados juntos en Boston disputando el Mundial: los franceses Mike Maignan y Adrien Rabiot.

Para nadie es un misterio que el centrocampista francés está estrechamente ligado a Massimiliano Allegri. La dolorosa falta de clasificación para la Champions League, seguida de la destitución fulminante de Max del banquillo rossonero el pasado 25 de mayo, hizo brotar dudas del todo naturales sobre la continuidad de Rabiot en Milán. Adrien no disputa la Champions desde el año 2022 y, cuando firmó por el Milan el pasado verano, lo hizo no solo para reencontrarse con su mentor Allegri, sino también para volver a escuchar la famosa música de las grandes noches europeas.

La decepción por el tramo final del campeonato ha sido mayúscula, pero Rabiot ha tenido que absorber el golpe de inmediato para concentrarse en la misión del Mundial. Su debut con Francia ante Senegal fue sencillamente deslumbrante, aunque a Amorim no le hacía falta ninguna confirmación extra sobre el nivel del ex de la Juventus y el Marseilla.

A pesar de los incesantes rumores que situarían a “Cavallo Pazzo” (El Caballo Loco) siguiendo los pasos de Max rumbo al Nápoles, el nuevo técnico del Milan ha informado directamente a Rabiot de que lo considera una pieza absolutamente fundamental en el puzle con el que planea reconstruir un Diavolo de Champions. Amorim visualiza a Adrien como la gran columna de su medular de dos hombres en el 3-4-2-1, en un rol idéntico al que el francés está interpretando a las mil maravillas bajo las órdenes de Deschamps en su selección. Adrien posee las condiciones técnicas y físicas idóneas para ser el centrocampista total del técnico luso: es capaz de ser un equilibrador tácticamente excelso, pero también de abarcar enormes porciones de terreno y descolgarse con peligro en ataque. Motivo de sobra por el cual Amorim lo quiere sí o sí a su lado en el Milan que está naciendo.

Si bien Rabiot, más allá de los cantos de sirena de Nápoles, no ha dado señales explícitas de querer abandonar el Milan, el escenario cambia radicalmente al hablar de Mike Maignan. El guardameta, que viene de firmar un debut algo gris en el Mundial a pesar de la victoria de Francia, no se ha movido directamente en primera persona, pero su representante, Jonathan KeBé, sí lo ha hecho, sondeando de forma muy seria el terreno con varios clubes, especialmente en la Premier League inglesa.

Magic Mike renovó su contrato con los rossoneros hasta el lejano año 2031 hace escasamente unos meses, pero entretanto el panorama ha dado un vuelco de 180 grados: el Diavolo se ha quedado sin Champions y el cuerpo técnico ha sido demolido. Con Allegri, su segundo Marco Landucci y el preparador de porteros Claudio Filippi se había creado un feeling muy especial, exactamente igual que con el director deportivo Igli Tare. Maignan no se reencontrará con ninguno de ellos a su regreso a Milanello tras el Mundial y las vacaciones.

En su lugar, esperándole con los brazos abiertos, estará un Amorim que apuesta decididamente por él. El exentrenador del Manchester United se lo dejó muy claro en su conversación telefónica de estos días: tuvo serios problemas con los porteros en su última etapa en Inglaterra y ahora quiere sentirse completamente a salvo y protegido con un número uno mundial como Mike bajo los palos.

Como se ha mencionado, el nuevo preparador del Milan está pulsando el estado anímico de todos los componentes de la plantilla. Amorim es plenamente consciente de que el caótico epílogo de la pasada campaña puede dejar secuelas psicológicas y quiere arrancar con el pie derecho, haciendo borrón y cuenta nueva con el pasado.

Uno de los que dio pasos agigantados la temporada pasada fue Strahinja Pavlović. En su charla con el técnico portugués, el central serbio ha garantizado al 100% su permanencia en el Milan, club al que se siente profundamente ligado, y ha expresado toda su hambre por empezar a levantar títulos con la elástica rossonera. Una misión idéntica a la que abandera el propio Amorim.

LAS NOTICIAS DE MATTEO MORETTO

En el transcurso de su habitual cita con la actualización en vídeo en el canal de YouTube de Fabrizio Romano, Matteo Moretto ha hecho balance del mercado de fichajes del Milan (tanto en el capítulo de altas como en otros aspectos), deteniéndose de manera muy particular en los movimientos que se esperan en el centro del campo:

Sobre Morten Hjulmand

«Por lo que yo sé, existe un precio fijado para los equipos de la Premier League y otro diferente para las escuadras italianas. En la Premier, Hjulmand podría costar incluso en torno a los 50 millones de euros, aproximadamente. En Italia, la voluntad, la idea, es la de intentar trabajar la operación por una cifra inferior a ese precio.

«Sin embargo, te digo que a día de hoy se está hablando mucho del Milan, pero a mí no me consta que Hjulmand sia en este momento un objetivo del Milan. En primer lugar, por una cuestión puramente de costes económicos. En segundo lugar, por un tema numérico: el Milan en estos momentos ya tendría cubierta su medular. Habrá que trabajar primero en determinadas salidas porque te puedo asegurar que, por ejemplo, Loftus-Cheek está oficialmente en el mercado, pero a día de hoy la pista Hjulmand-Milan no es un camino que yo recorrería; a nivel económico y numérico, el Milan ahora mismo debe pensar primero en dar salida a algunos futbolistas».

Sobre las posibles salidas en la medular del Milan

«Yunus Musah es un jugador que regresará a la disciplina del Milan, al igual que otros tantos futbolistas que estaban cedidos y van a volver. No obstante, te quiero matizar que Amorim quiere verlo y testarlo en primera persona. Es un futbolista que, por sus características técnicas, podría encajar a la perfección dentro de los parámetros y la visión de juego de Rúben Amorim. Por lo tanto, a día de hoy yo no pondría la mano en el fuego al hablar de una salida ligada a Musah, porque el entrenador lo quiere evaluar y, eventualmente, retenerlo en la plantilla».

Sobre Ardon Jashari

«También sobre Jashari te digo que se está hablando mucho en clave de salida, pero es un futbolista sobre el cual Rúben Amorim querría construir el centro del campo. Para Amorim, Jashari representaría un pilar muy importante desde el que volver a arrancar, y lo mismo opina la directiva. El Milan cree firmemente en Jashari. Hay muchos equipos interesados, se habla de la Atalanta, de la Juventus, de clubes españoles o de la Roma, pero te aseguro que a fecha de hoy Jashari está muchísimo más cerca de quedarse que de marcharse».

Sobre Samuele Ricci e Ismaël Bennacer

«Bennacer cuenta con ofertas sobre la mesa y está evaluando qué tipo de soluciones adoptar para el devenir de su carrera profesional. Bennacer está en la rampa de salida. Por su parte, Ricci es un futbolista al que, tal y como hemos comentado en el caso de Musah, Amorim quiere testar directamente sobre el terreno de juego».

KIROVSKI Y GARDINER COMO SOLUCIONES TEMPORALES

El Milan se encuentra sumido en un inmovilismo institucional que se alarga ya por veinticinco días, un bloqueo que amenaza con lastrar gravemente la planificación de la próxima temporada. A la espera de elegir de forma definitiva quiénes encarnarán las figuras del director deportivo y del director técnico, el club estaría evaluando una solución temporal para garantizar una operatividad inmediata en el mercado al nuevo entrenador, Rúben Amorim. La idea pasa por apoyarse en figuras que ya forman parte de la estructura interna de la sociedad, capaces de comenzar a mover los hilos de las primeras operaciones y de dar continuidad a las peticiones del técnico portugués.

Los nombres señalados por el Milan para capear esta situación de emergencia son los de Jovan Kirovski y Bobby Gardiner. El primero ya ejerce como dirigente del Milan Futuro, mientras que el segundo trabaja en el área de análisis de datos (Big Data) del club rossonero y se encuentra en una posición propicia para ascender en el organigrama jerárquico.

Ambos conocen —desde ya— las dinámicas del entorno y podrían ocuparse de la gestión operativa del mercado en esta fase de transición, siguiendo fielmente las indicaciones de un Rúben Amorim que, en consecuencia, pasaría a adquirir cada vez más un rol de mánager a la inglesa.

Sin embargo, hay un condicionante legal que afrontar: ninguno de los dos posee el título (patentino) homologado de Director Deportivo. Por este motivo, será Massimo Calvelli el encargado de estampar materialmente su firma en los contratos de los futbolistas ante los organismos reguladores, tal y como ya ha sucedido recientemente tanto en la operación de Aurélien Guarnier como en la ejecución de la contraopción de compra por Francesco Camarda.

Esta solución de emergencia, de carácter estrictamente temporal, no cancelará en ningún caso la búsqueda de un Director Deportivo definitivo a tiempo completo. El Milan continúa monitorizando con atención el perfil de Devin Özek, el joven dirigente de 31 años con pasado en el Bayer Leverkusen y el Fenerbahçe.

En las últimas horas, no obstante, ha emergido con fuerza otra candidatura: la de Domenico Teti, exdirector de fútbol del Wolverhampton inglés (así como de la Sampdoria, el Novara y el Al-Shabab). Asimismo, se mantiene de fondo la idea de realizar un último intento de acercamiento por Markus Krösche y Timmo Hardung, aunque el Eintracht de Fráncfort se muestra inflexible y no parece abrir la puerta a la salida de sus dos hombres fuertes de mercado.


A diez días del mercado: ¿esto qué es?

Faltan apenas diez días para el inicio oficial del mercado de fichajes. El próximo 29 de junio se dará el pistoletazo de salida a las negociaciones con la apertura de la ventana estival, que este año se ha anticipado un par de días respecto a la histórica fecha del 1 de julio. La sesión permanecerá abierta hasta el 1 de septiembre. Teniendo en cuenta que también está el Mundial de por medio, tiempo no falta, pero este debe ser organizado y aprovechado de la mejor manera posible.

A día de hoy, en el Milan no hay ningún nuevo responsable del área técnica o deportiva; las pequeñas operaciones de estos últimos días han sido avaladas por Calvelli y lideradas por Kirovski. ¿Bastarán ellos para confeccionar la plantilla de Amorim durante todo el verano?

Analizando la situación del Milan de manera estrictamente objetiva, jamás se había visto que un club que teóricamente debería albergar altas ambiciones llegue a escasos diez días del inicio de las transferencias sin una estructura dirigencial clara y definida. No es que no haya hombres trabajando en las oficinas de Casa Milan, pero, a fecha de hoy, sus roles se asemejan más a soluciones provisionales que a otra cosa.

No es casualidad que el Eintracht de Fráncfort haya cerrado de golpe las puertas por Krösche y Hardung: rebasada la mitad de junio, los alemanes no podían privarse de sus hombres de mercado, quienes, por lo demás, ya habían iniciado la programación de la nueva temporada. Hoy en Casa Milan, mientras Cardinale continúa con su cásting a la búsqueda de alguien que le dé el “sí”, operan figuras provisionales, al menos por el momento.

Por un lado está Massimo Calvelli —consejero desde el otoño de 2025—, quien ha asumido las delegaciones de Furlani como CEO y que cuenta con poder de firma en el mercado para operaciones de hasta 10 millones de euros de forma individual, y de hasta 20 millones de manera conjunta con Stefano Cocirio para operaciones bancarias o financieras. Por otro lado está el amigo de Ibra, Jovan Kirovski, director deportivo del Milan Futuro que está llevando adelante las primeras negociaciones con los jóvenes, como la contraopción de Camarda, la venta de Chaka Traoré y la llegada de Guernier. Finalmente emerge Bobby Gardiner, el analista de datos que será promocionado a jefe de ojeadores y que ya está colaborando codo con codo con Gerry Cardinale.

Hablamos de dos dirigentes (Kirovski y Gardiner) que carecen o tienen muy poca experiencia en el mercado de fichajes a nivel operativo y en la alta competición. La consideración lógica que se extrae de esto es evidente: no basta con Calvelli, Kirovski y Gardiner para poner en marcha y, menos aún, pilotar durante todo el verano el mercado del Milan.

La respuesta a esta incógnita nos la dará el tiempo: en parte porque se desconoce cuánto durará este interregno y en parte porque, por lo general, al trabajo estival siempre lo termina juzgando el terreno de juego. Lo que es absolutamente incuestionable es que el Milan no puede permitirse dormir en los laureles en el mercado; la plantilla necesita ser evaluada a fondo entre descartes, peticiones de salida, renovaciones y caras nuevas.

El Diavolo estrena entrenador y afrontará además una doble competición, tras quedar demostrado que la plantilla del año pasado era demasiado corta. Este año, sin embargo, habrá que hacer frente a situaciones muy específicas: ¿se quedará Modrić? ¿Qué pasará con Maignan y Rabiot? Al final, ¿encontrará Leão a algún club dispuesto a comprarlo? ¿Futbolistas como Loftus-Cheek, Estupiñán y Fofana serán tratados como descartes y colocados en el mercado?

Son aspectos que debieron ser discutidos y planificados durante estos días para poder presentarse con los deberes hechos al inicio del mercado. Con esta situación híbrida, ni siquiera se sabe si el mercado del Milan lo comenzarán unos dirigentes y lo terminarán otros (aquellos que eventualmente terminen llegando). Esto no hace más que complicar las cosas, sobre todo porque, más allá de las salidas y las confirmaciones, Rúben Amorim merece que se le construya un equipo que le permita desplegar el fútbol que desea expresar en el conjunto rossonero.

Se necesitará, al fin, un delantero centro de garantías, así como refuerzos en la medular, en los carriles laterales y, por supuesto, en la línea defensiva. ¿Logrará el Milan llevar a cabo todo esto sin tener todavía a un director técnico a la cabeza de la nave? Una vez más, el tiempo dictará sentencia.

CALVELLI BUSCA UN DS ITALIANO

Toda la situación dirigencial del Milan se encuentra todavía completamente bloqueada. Esto no es, ni mucho menos, una buena señal, sobre todo si se tiene en cuenta que dentro de exactamente diez días comienza de forma oficial el mercado de fichajes estival.

En estos momentos, en las oficinas de Casa Milan es Massimo Calvelli quien está sacando adelante la gestión diaria del club gracias a las delegaciones de funciones del exCEO Giorgio Furlani que le fueron concedidas por el Consejo de Administración a finales de mayo. Sin embargo, para las operaciones puras de mercado, el consejero rossonero y colaborador directo de Gerry Cardinale cuenta con un poder de firma limitado a un máximo de 10 millones de euros. Actualmente, el mercado está siendo puesto en marcha por el tándem Kirovski-Gardiner, a la espera de actualizaciones definitivas sobre el puesto de Head of Football.

Para hacerle la vida mucho más fácil a Jovan Kirovski y a Bobby Gardiner —puesto que ninguno de los dos posee poder de firma autorizado ante los organismos reguladores—, se ha vuelto estrictamente necesario incorporar a un Director Deportivo que pueda desbloquear, a nivel burocrático y legal, las eventuales operaciones que se acometan.

He aquí el motivo por el cual, según ha desvelado el especialista Matteo Moretto en su último vídeo para el canal de YouTube italiano de Fabrizio Romano, Massimo Calvelli estaría buscando activamente a un Director Deportivo de nacionalidad italiana y con plenos poderes de firma. El objetivo es que este nuevo perfil pueda colaborar de forma directa e inmediata con Kirovski y Gardiner, quienes hoy por hoy ejercen como los hombres de mercado del Milan.


Cardinale no se rinde: nuevos contactos

El Milan no se rinde. Y a pesar del muro infranqueable alzado por el Eintracht de Fráncfort en la jornada del miércoles, ayer mismo mantuvo los contactos para tratar de desbloquear a Markus Krösche y Timmo Hardung, la pareja de dirigentes que Gerry Cardinale y sus hombres han identificado desde hace tiempo como la base ideal para reconstruir el área técnica rossonera, desmantelada tras el “via todos” (despido en bloque) del pasado 25 de mayo.

La esperanza de la directiva es que la postura del club alemán termine por ablandarse, tal vez mediante el pago de una indemnización económica acordada entre ambas partes. Desde Fráncfort, sin embargo, no llegan por ahora señales alentadoras, a pesar de que tanto Krösche como Hardung dieron el “sí” a la propuesta rossonera desde hace al menos una semana, señalando (al igual que hicieron otros candidatos al puesto de CEO of Football, según apuntan desde las oficinas del Milan) a Rúben Amorim como el entrenador ideal para el banquillo.

El Eintracht no plantea esto únicamente como una cuestión de dinero o de principios (aunque sí existió cierta irritación por el modus operandi del Diavolo, que en cualquier caso no tenía la obligación legal de informar de su interés por ambos profesionales), sino una cuestión de tiempos: perder a su director técnico y a su director deportivo en la segunda mitad de junio afectaría de gravedad a la planificación de la próxima temporada. Por ello, de momento los alemanes se mantienen firmes en su “nein” (no) y el dúo Krösche-Hardung sigue anclado en la orilla del Meno. ¿Y el Milan?

Cardinale, naturalmente, se ha reunido con diversos candidatos a lo largo de las últimas semanas. En caso de tener que resignarse a la idea de no poder traer a Milán a la pareja del Eintracht, podría retomar otras opciones evaluadas con anterioridad. Entre ellas destaca la de Devin Özek, de 31 años, quien viene de finalizar su aventura en el Fenerbahçe y que fue el delfín de Simon Rolfes en el Bayer Leverkusen, donde contribuyó activamente a confeccionar la plantilla que, bajo las órdenes de Xabi Alonso, se proclamó campeona de Alemania hace dos años (2024).

En los últimos días, un conocido agente italiano ha vuelto a poner sobre la mesa de los rossoneros la candidatura de Özek, quien también se encuentra en el radar de otros clubes extranjeros. La sensación imperante es que Cardinale —avistado ayer en Roma tras haber asistido el pasado fin de semana junto a Zlatan Ibrahimović a la Casa Blanca para presenciar el UFC 250, el evento de artes marciales organizado con motivo del 80º cumpleaños de Donald Trump— no tiene un favorito claro en mente en este momento, a excepción del mencionado Krösche. Por lo tanto, el resto de alternativas siguen completamente abiertas.

Mientras tanto, los rossoneros están sosteniendo y respaldando el trabajo de Amorim a través de la estructura operativa actual que se encuentra en Casa Milan. En ella, además de Massimo Calvelli —quien ha asumido parte de las funciones del exconsejero delegado Giorgio Furlani (incluyendo el poder de firma en operaciones limitadas de mercado)—, se encuentran trabajando activamente:

  • Jovan Kirovski: El hombre de confianza de Zlatan Ibrahimović y director deportivo del Milan Futuro.
  • Donato Lomonte: Jefe de ojeadores que apunta a una promoción como director deportivo pro forma, al estar en posesión del título (patentino) oficial.
  • Bobby Gardiner: El analista de Big Data en plena rampa de lanzamiento, a quien pronto se le podría encomendar la responsabilidad de coordinar por completo toda el área de scouting.

El entrenador portugués ya ha ofrecido las primeras directrices generales sobre cómo reforzar la plantilla en las conversaciones que ha mantenido con la propiedad, y en Casa Milan ya trabajan a destajo para identificar los perfiles que mejor se adapten a las ideas del técnico. Hasta que no aterrice el nuevo CEO de la parcela futbolística, Amorim desempeñará un papel fundamental también en el mercado de fichajes, casi como un entrenador-mánager.

Sin embargo, resulta evidente que el Diavolo llega ya con retraso respecto a los plazos habituales en los que un club de élite debería programar una temporada. Ya sea manteniéndose la estructura actual o reforzándola con la llegada de Krösche o alguno de sus homólogos, el Milan tendrá, sin lugar a dudas, que recuperar a marchas forzadas todo el terreno perdido de aquí al próximo 1 de septiembre.

EL ABSURDO VERANO: 19 DE JUNIO Y SIN DIRECTIVA

El Milan, paralizado y a la deriva: El alarmismo de la afición ante la gestión de un Cardinale que ignora la historia del club
Mientras los demás equipos empiezan a negociar de forma concreta por los futbolistas, se reúnen con los agentes y programan al milímetro las altas y las bajas en el mercado, el Milan ni siquiera cuenta con una dirección deportiva. A fecha de 18 de junio, el club carece todavía de un director técnico (Head of Football, como está de moda llamarlo hoy en día) y de un director deportivo.

La situación es de extrema gravedad, puesto que este retraso acumulado se terminará pagando muy caro a lo largo del camino. Los aficionados están sumamente preocupados porque, en lugar de recortar distancias con las otras escuadras de la Serie A, a día de hoy la brecha no hace más que agrandarse. Resulta del todo absurdo que un club con el valor global del Milan sea administrado y gestionado de una manera semejante.

Se rumorea que el propietario, Gerry Cardinale, ha tomado cartas en el asunto para asumir el control de la situación y decidir en primera persona, pero todo esto no es en absoluto tranquilizador. Al contrario, genera un alarmismo descomunal. El Milan se encuentra en manos de un hombre de negocios estadounidense que desconoce por completo la historia y los valores de la entidad; alguien que, de hecho, está haciendo todo lo posible por romper los lazos con el pasado y con las figuras históricas del Milan. ¿Qué podría salir mal?

Preocupa sobremanera que, tras el naufragio de la enésima negociación (esta vez la de Markus Krösche) —la cual, para colmo, ha causado un doble perjuicio al Milan, tanto a nivel de planificación como de imagen internacional—, el club continúe sin tener figuras de referencia en la parcela deportiva.

El mercado de fichajes del primer equipo se encuentra en una situación de parálisis absoluta (standby); es imperativo comenzar a negociar las incorporaciones, las salidas, las renovaciones contractuales y otros tantos aspectos esenciales. Se trata de un retraso objetivo que está convirtiendo este verano de 2026 en algo verdaderamente surrealista, el peor de los tres últimos años.

De hecho, desde que Gerry Cardinale adquirió el club —precisamente justo después de la conquista del Scudetto en 2022—, solo se han sucedido problemas y ridículos espantosos bajo todos los puntos de vista imaginables. La confianza de la masa social está en mínimos históricos; harán falta hechos concretos para levantar la moral de todo el mundo, y no más eslóganes vacíos que se vienen repitiendo desde hace cuatro años.

EL NY TIMES PONE FINO A IBRAHIMOVIC

A lanzar otra pesadísima crítica hacia Zlatan Ibrahimović —que se suma a la avalancha de reproches que ya le llueven en Italia por la absurda y desastrosa gestión del Milan junto al propietario del club, y su jefe en RedBird, Gerry Cardinale— llega ahora el New York Times. El autoritativo e influyente periódico estadounidense ha analizado el plantel de comentaristas desplegado por la cadena Fox Sports para la cobertura del Mundial norteamericano, expresando serias dudas sobre la aportación real del Senior Advisor de RedBird:

“Menos Zlatan y el programa sería bastante mejor. Hasta el momento, el gran problema con él es que da la impresión de no conocer absolutamente nada específico sobre la mayoría de las selecciones o sobre sus futbolistas. Cuando la cadena Fox puso el foco en la historia de Jesse Marsch, el técnico estadounidense que se ha convertido en seleccionador de Canadá, antes de su debut la semana pasada, pareció que Zlatan ni siquiera había oído hablar de él en su vida”.

Según el prestigioso diario estadounidense, Ibrahimović no está logrando tener el impacto que se esperaba de él en las pantallas. El inconveniente principal no radica en su carisma —que ha sido desde siempre una de sus grandes marcas registradas—, sino en su nula capacidad para profundizar en conceptos técnicos y tácticos.

El Times subraya cómo Ibrahimović tiende sistemáticamente a apoyarse de forma exclusiva en su propia personalidad y en su ego, pasando por encima de los detalles tácticos de los equipos y de los verdaderos protagonistas del torneo. Un rendimiento que contrasta radicalmente con la valoración obtenida por su compañero de plató, el francés Thierry Henry, de quien el diario destaca: “Sus análisis son siempre elegantes e iluminadores”.

En definitiva, un pésimo balance de presentación para el sueco, incluso en su faceta como analista televisivo. Mientras tanto, en su rol como dirigente —o presunto dirigente—, los humillantes hechos acaecidos durante las últimas semanas en el seno del Milan hablan por sí solos.

CHAKA TRAORÉ SE MARCHA AL PARTIZAN

En la jornada del martes, el Lecce anunciaba de forma oficial que había ejercido su derecho de opción de compra por Francesco Camarda, tras el acuerdo de cesión pactado con el Milan a principios del pasado mes de julio. A pesar del actual vacío de poder en los despachos, los rossoneros han respondido de inmediato al club de Salento, oficializando en el día de ayer «haber ejercido el derecho de contraopción» sobre el delantero nacido en 2008.

De este modo, el próximo 1 de julio, Camarda regresará a Milanello tras una temporada en la que ha sumado 23 partidos oficiales (entre la Serie A y la Coppa Italia) y un gol anotado; un año en el que, no obstante, el canterano rossonero se vio obligado a perderse 15 encuentros entre mediados de enero y finales de abril debido a una grave lesión en el hombro.

La del atacante criado en las categorías inferiores del club no ha sido la única oficialidad registrada en el día de ayer. El Milan también comunicó «haber traspasado a título definitivo» al extremo ofensivo nacido en 2004, Chaka Traoré, al Partizan de Belgrado. Se trata del mismo club con el que la entidad de Vía Aldo Rossi cerró el pasado mes de marzo el fichaje de Andrej Kostić, el delantero de 19 años que será integrado de inmediato en el proyecto del Milan Futuro. El mismo filial que ahora abandona Chaka Traoré tras haber acumulado un total de 50 partidos a lo largo de las dos últimas temporadas.


Idea Zaniolo para el ataque

A pesar de que todavía falta por definir toda la estructura directiva de los despachos, con la elección del nuevo entrenador ya cerrada en la figura de Rúben Amorim, empiezan a ser vinculados los primeros nombres de futbolistas en el mercado del Milan con vistas a la próxima temporada.

La plantilla actual, que fracasó estrepitosamente en su intento de clasificarse para la Champions League tras perder el último partido del campeonato contra un Cagliari que ya no se jugaba nada, debe ser reforzada de inmediato en todas sus líneas con elementos que resulten funcionales para el 3-4-2-1 del técnico portugués. Según adelanta el diario Tuttosport, para el frente de ataque hay que prestar muchísima atención a la vía que conduce a Nicolò Zaniolo, cuyo agente fue avistado en la jornada de ayer en las instalaciones de Casa Milan. El atacante ha sido adquirido a título definitivo en los últimos días por el Udinese, que ha ejecutado la cláusula de compra que tenía pactada con el Galatasaray.

Compra definitiva sí, pero el ex-jugador de la Roma no parece estar para nada satisfecho con la ficha salarial que percibe en este preciso momento, tal y como reveló en las últimas horas su representante, Claudio Vigorelli, al sitio web del periodista Gianluca Di Marzio: “Estamos ciertamente muy contentos con el impacto que Nicolò ha tenido en Údine y con lo que ha sido una temporada sumamente positiva, ma ahora será estrictamente necesario encontrar un nuevo acuerdo sobre su salario para que su permanencia pueda asentarse sobre bases verdaderamente sólidas. La dinámica que trajo a Nicolò al Udinese el pasado verano estuvo caracterizada por una carrera contrarreloj en los últimos minutos del mercado de fichajes y, por consiguiente, los términos contractuales del salario de Nicolò, en caso de una compra definitiva, no reflejaban en absoluto su valor real de mercado”.

“Sin embargo, de mutuo acuerdo con el Udinese, decidimos firmar y cerrar la operación con la promesa de sentarnos antes del ejercicio de la compra para pactar unos nuevos números. En los últimos días hemos mantenido intensos coloquios con el Udinese para intentar cuadrar las cifras, pero, a pesar de los esfuerzos realizados por ambas partes, el entendimiento todavía no se ha alcanzado. Lo que puedo asegurar es que, en lo deportivo, el matrimonio entre Zaniolo y el Udinese funcionó de maravilla la pasada campaña y el jugador es muy querido por la afición. A día de hoy, Nicolò se siente amargado y profundamente decepcionado por la dinámica que ha rodeado esta compra definitiva, pero nos mantenemos a la espera de una reunión con la directiva del Udinese para aclarar las posturas, con la esperanza de llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes”.

La temporada que concluyó hace menos de un mes ha sido absolutamente positiva para un Zaniolo que ha liderado al Udinese anotando seis goles entre la Serie A y la Copa Italia. En el nuevo Milan de Amorim, que se estructurará tácticamente con dos mediapuntas por detrás del delantero centro, podría resultar sumamente útil un futbolista zurdo de las características del ex de la Roma; un jugador que ya conoce a la perfección los entresijos del campeonato italiano y que, además, sería una pieza de oro para cumplir con el cupo de las listas de inscripción nacionales.

Con la camiseta del club friulano, y tras encadenar varias campañas complicadas dando tumbos en forma de cesión, Zaniolo se ha reencontrado finalmente consigo mismo, volviendo a mostrar esos destellos del inmenso talento que exhibió en la capital antes de romperse en dos ocasiones el ligamento cruzado de la rodilla.

DECLARACIONES DE SIMONE TIRIBOCCHI

Durante la celebración de Pitti, el certamen internacional de moda que se está desarrollando estos días en Florencia, el exdelantero de la Serie A Simone Tiribocchi estuvo presente en el stand de Tombolini. Allí concedió estas palabras a Tuttomercatoweb.com, analizando el desembarco del portugués Rúben Amorim en el banquillo del Milan y ofreciendo sus previsiones sobre el futuro de la delantera rossonera:

Existe bastante escepticismo en torno a la figura de Amorim…

“Lo entiendo perfectamente: en los últimos años el conjunto rossonero ha cambiado a muchísimos entrenadores. La directiva del club ha fracasado por completo (bocciata) y es algo que hay que rehacer desde los cimientos; sin embargo, considero que este nuevo proyecto puede tornarse sumamente interesante si se le concede la paciencia y el tiempo necesarios. Por supuesto, si lo que pretendes es ganar el Scudetto en tan solo cinco meses, entonces la situación se vuelve extremadamente complicada”.

¿Por qué delantero se puede apostar fuerte de cara a la próxima temporada?

“Tengo la firme creencia de que Santi Giménez, si finalmente se queda en el Milan, va a ser un perfil muy interesante y se va a hinchar a marcar goles. Su continuidad supondría un relanzamiento magnífico tanto para el propio futbolista como para las aspiraciones del club rossonero”.

PANCARO: “TODO EMPEZÓ DESDE QUE SE FUE MALDINI”

El Milan ha elegido abrir una nueva fase en su historia. Para liderar el proyecto del futuro, la directiva ha identificado en Rúben Amorim el perfil más adecuado para inaugurar un nuevo ciclo. Su llegada al banquillo rossonero ya es oficial. Tras una temporada caracterizada por los altibajos y por un rendimiento muy alejado de las expectativas iniciales, el club está firmemente decidido a cambiar de rumbo. Amorim trae consigo la experiencia adquirida en el Manchester United —a pesar de haber vivido allí luces y sombras— junto a una idea de fútbol moderna y perfectamente reconocible.

Los aficionados siguen con máxima atención el inicio de este trayecto. Se necesitarán tiempo y estabilidad para permitir que el proyecto crezca de la mejor manera posible. La intensidad, la presión tras pérdida y una mentalidad marcadamente ofensiva serán los puntos cardinales del equipo.

Mucho dependerá del trabajo diario sobre el terreno de juego y de los resultados que se vayan obteniendo. Amorim estará llamado a devolver el entusiasmo y la ambición al entorno milanista. Mientras tanto, el exjugador Giuseppe Pancaro, en los micrófonos de TMW Radio, analizó de la siguiente manera la situación del club:

“Los problemas del Milan nacen en el preciso instante en que se decide mandar a casa a Paolo Maldini, quien después de muchos años de sequía había logrado devolver al club la identidad, el ‘milanismo’ y los resultados deportivos. El hecho de despedirlo fue un error clamoroso. En este deporte no puedes inventarte los roles de la noche a la mañana, se necesita hacer carrera desde abajo (gavetta). Yo jamás habría echado a Maldini. Ahora, una vez que ya se ha elegido a un entrenador —y no importa si es italiano o extranjero—, lo que hay que hacer es respaldarlo y darle tiempo”.

MATEO MORETTO COMENTA LAS NOVEDADES

Matteo Moretto, en su intervención en el canal de YouTube de Fabrizio Romano, analizó la situación de un Milan que, tras frustrarse el desembarco de Markus Krösche como Head of Football, ha tenido que reactivar a contrarreloj la búsqueda de un nuevo director técnico y un nuevo director deportivo:

“El Milan ya había elegido a su nuevo Head of Football, quien además había dado su visto bueno definitivo para la contratación de Rúben Amorim: se trataba de Krösche. Ahora mismo, respecto al frente del alemán, todo está paralizado; sin embargo, me consta que el Milan sigue cortejando e insistiendo por Krösche. Veremos si en las próximas horas se producen actualizaciones más concretas. Para el puesto de Director Deportivo están saliendo a la luz una cantidad ingente de nombres, entre perfiles que se ofrecen por medio de intermediarios y otros que directamente ni siquiera son reales”.

“Lo que os puedo certificar a día de hoy es que el nombre de José Boto (actualmente en el Flamengo) no me resulta en absoluto. También es una realidad que Tiago Pinto es una figura muy cercana e íntima a Amorim, pero, de igual modo, en este caso no hay absolutamente nada en firme. Por otra parte, también me ha llegado el nombre de Antero Henrique, quien trabaja actualmente en Qatar. Hay una auténtica tómbola de nombres; estamos ya a 18 de junio y el Milan todavía tiene que reestructurarse por completo y encontrar a los dirigentes idóneos desde los que volver a empezar”.

“Lo que es seguro es que Ibrahimović tiene en altísima estima a Jovan Kirovski. Asimismo, dentro del organigrama del Milan existe también una enorme valoración interna hacia la figura de Bobby Gardiner, el actual Head of Big Data del club”.