RUBÉN AMORIM
Lo que se deja ver es ciertamente preocupante…
«Hay mucho que mejorar. Hemos mostrado mejores momentos en el partido contra el Torino y en la segunda parte contra la Lazio, pero luego hemos tenido algunos momentos difíciles. Nos estamos creando problemas nosotros mismos cuando tenemos el balón. Tenemos mucho trabajo por hacer. No creamos muchas ocasiones y, cuando encajamos gol primero, es un error que no podemos permitirnos, porque el equipo se desorganiza y sufrimos mucho. Naturalmente este es el inicio de un camino, pero debemos ganar los partidos y hoy no lo hemos conseguido. No podemos cambiar el resultado: concentrémonos en el próximo encuentro».
¿Por qué el equipo ha tenido ese espíritu en el primer tiempo a pesar del ambiente de San Siro?
«Hubo un problema en el primer tiempo contra la Lazio: entramos completamente en ansiedad cuando encajamos el primer gol. Debemos estar más calmar, mantener la organización y mostrar una energía diferente. Como has dicho tú, al inicio del partido la Lazio estaba en nuestras mismas condiciones, pero el discurso es más profundo: no es solo una falta de energía, es una cuestión de organización, calidad de circulación de balón y comprensión de los varios momentos del encuentro».
«Cuando se encaja un tanto, hay que tener el balón y no tirarse hacia adelante sin ningún criterio táctico. Perdemos nuestra identidad tan pronto como vamos por detrás. En la segunda parte habíamos empezado bien, empujando al rival a su propia área y creando ocasiones con De Winter, pero ese segundo gol encajado al principio nos cortó las piernas en otra transición en la que tardamos demasiado tiempo en recuperar el balón. No ha sido el mejor debut europeo posible, pero hay otros partidos esperándonos. No podemos cambiar el resultado de hoy, pero podemos cambiar el próximo partido».
¿Se esperaba a este Benfica?
«El Benfica ha estado siempre más a gusto y más organizado en el partido. Muchas veces nos ha dejado el balón porque pensaba que de este modo nos crearía más problemas. Si miramos a los dos equipos, pienso que el Benfica ha estado más organizado en lo que quería del choque, mientras que nosotros no hemos conseguido hacer lo mismo. No hemos logrado crear muchas ocasiones ni desorganizar la defensa del Benfica con desmarques a la espalda, con el movimiento o con alegría cuando teníamos la pelota. En consecuencia, hemos producido realmente poco y el Benfica se ha sentido siempre a gusto, también porque ha marcado en momentos clave del partido. Diría que el Benfica ha sido el mejor equipo. Por lo que respecta al partido contra el Porto, nada que decir: estoy pensando solo en el próximo partido del Milan».
¿Qué es lo que más le preocupa?
«Sobre el partido pienso que no, no merece la pena hablar. Quizás si hubiese ganado respondería, pero ahora no tengo la cabeza para hacerlo, en este momento me es indiferente. Obviamente estoy siempre preocupado: aunque solo sea por un partido no ganado, o ganado jugando mal, yo estoy siempre preocupado. Ahora lo que debemos hacer es entender que esto es el fútbol, que estamos al inicio de un camino y que debemos trabajar para ganar los partidos. Conocemos ya la presión que hay en estos clubes, por lo que para mí no es nada nuevo, creo que es normal. Ahora, obviamente, debemos hacerlo mejor y debemos ganar ya el próximo partido».
Regreso a Europa que ha sido una decepción. La involución y la dificultad en el juego desorienta un poco.
«Esta conversación atañe a mis ideas: a veces nos creamos más problemas a nosotros mismos cuando tenemos el balón que cuando lo tiene el rival. Estamos tratando de crear automatismos, pero no creamos. Tenemos el balón pero nos falta creatividad cerca del área de penalti. Cuando encajamos el gol en la primera parte perdimos totalmente lo que debíamos hacer: queríamos hacerlo todo rápido pero sin calidad. Perdemos el balón en ciertos momentos que son verdaderamente peligrosos».
El Milan siempre en dificultad en las primeras partes. ¿Aproximación equivocada?
«No sé si es mental. Es el segundo partido seguido que en la primera parte no estamos en el partido. No podemos conceder goles en esos pocos momentos en los que debemos defender el área. Si ya tenemos dificultades para hacer goles, si los encajamos nos ponemos nerviosos y se vuelve todo más difícil».
¿No es mejor trabajar sobre la defensa que encaja demasiado?
«Todo está conectado. No estamos muy organizados. En el primer gol, cuando el jugador conduce el balón, nosotros estamos ya demasiado hundidos. Cuando perdemos el balón estamos todos demasiado cerca y hundidos. Debemos mejorar la defensa, debemos marcar primero y llevar el partido a un plano diferente: no creamos tantas oportunidades».
¿No entiendo por qué hay esta actitud no positiva en la primera parte? Además en el Milan nadie va en profundidad, nadie busca la profundidad.
«Es verdad, especialmente en la primera parte nadie atacaba el espacio detrás de la defensa. Los mediapuntas no tienen espacio porque no atacamos el espacio detrás de la defensa. Luego los partidos hay que mirarlos en su conjunto. Nosotros debemos correr a la espalda de los defensas, lo hablamos en el descanso, pero en la segunda parte sufrimos de todos modos con ellos esperándonos en el límite del área».
¿Por qué no has continuado con la alineación de la segunda parte de Roma?
«Sencillo. Porque Rabiot jugó sus primeros 90 minutos y no sabíamos si estaría en disposición de jugar mucho tiempo en este partido. Para Pulisic es lo mismo. Jugó 45 minutos en Roma. Conocéis el historial de Pulisic, debemos ser conscientes. Moreira tuvo un problema personal y durante dos días no se entrenó con el equipo. No es una cuestión que ataña a un par de jugadores, debemos mejorar como equipo. Llegamos muchas veces cerca del área pero nadie ataca el área, incluso cuando está Chukwueze centrando. Antes del segundo gol tuvimos la ocasión con De Winter que estaba libre. Debemos ser un equipo mejor».
¿Estás listo para continuar jugando al 3-4-2-1? ¿O estás listo para cambiar?
«Pero si yo cambio continuamente. Llevamos dos meses de trabajo, encontraremos seguramente soluciones para adaptarnos. Debemos crear un modo de hacer pero debemos también ganar partidos. Estoy listo para adaptarme».
KONI DE WINTER
¿A qué se debe este espíritu en la primera parte como en Roma?
«Cuando tenemos el balón, lo perdemos demasiado fácil. Hemos perdido la confianza. Han marcado el gol enseguida, se han defendido con muchos hombres y nosotros hemos encontrado dificultades para marcar».
¿Tenéis claro lo que os pide Amorim?
«Confiamos en las ideas del míster, pero necesitamos más paciencia cuando las cosas no salen al jugar el balón, intentando las jugadas en el momento oportuno. No hay necesidad de enfadarse. Estamos todos enfadados porque hemos perdido el partido, pero estamos al principio de la temporada. Así que tenemos confianza y estas derrotas sirven también para crecer».
¿Qué os pide Amorim con el balón en los pies?
«El míster nos da una base, pero luego somos nosotros en el campo los que debemos ponerle intensidad y creatividad para generar ocasiones ofensivas. Eso es lo que falta un poco ahora».










