Un solitario gol de Estupiñán en uno de dos remates del Milan a puerta de todo el partido a pase de Fofana hace que el Milan reste tres puntos al Inter y se queden a menos siete del liderato, en un pobrísimo partido del Inter que no puso en problemas ni una sola vez a Maignan.
PRIMERA PARTE
El 246º derbi de la historia comenzó con un ritmo frenético y un Milan que avisó apenas a los tres minutos de juego. Un error en la salida del Inter permitió a Pulisic asistir a Luka Modric, cuyo disparo desde la frontal rozó el poste de un Sommer ya batido. Los “nerazzurri” reaccionaron tomando el control de la posesión, pero se encontraron con una defensa rossonera muy sólida, liderada por un Pavlovic imperial que abortó cada intento de conexión entre Dimarco y el joven Pio Esposito.
La máxima del fútbol de “gol fallado, gol recibido” se cumplió de forma cruel para el Inter superada la media hora. Mkhitaryan desperdició una ocasión clarísima tras una cabalgada de 40 metros al no poder batir a un Maignan providencial que aguantó el tipo en el mano a mano. Acto seguido, en el minuto 35, el Milan castigó con una contra letal: gran descarga de Leão, asistencia precisa de Fofana y un remate violento de Estupiñán al primer palo para poner el 1-0 en el marcador.
Tras el gol, el Milan olió la sangre y dispuso de varias oportunidades para ampliar la ventaja ante un Inter descolocado. Pulisic superó constantemente a Bisseck por banda derecha, sirviendo un balón de oro a Saelemaekers que Dimarco logró desviar en el último segundo cuando ya se cantaba el segundo. Fofana también tuvo el 2-0 en sus botas tras una pared magistral con Modric, pero el francés pecó de indecisión dentro del área y permitió la recuperación de la zaga interista.
El primer tiempo se cerró con un Inter herido intentando reaccionar mediante disparos lejanos de Barella que no inquietaron a la parroquia rossonera. El Milan se marchó al descanso con una ventaja merecida, cimentada en la efectividad de sus transiciones y en un despliegue físico superior en el centro del campo.
La afición milanista celebra de momento un liderato parcial en el derbi, aunque la sensación de haber podido sentenciar el choque deja una pequeña puerta abierta para la reanudación. Como dato curioso de la primera parte, solo un remate del Milan a puerta (el gol de Estupiñán) y uno del Inter que no causó mayores peligros…

SEGUNDA PARTE
La segunda mitad comenzó con un Inter volcado al ataque que puso a prueba la resistencia rossonera desde los primeros instantes. Zielinski obligó a Maignan a intervenir tras una gran asistencia de Barella, mientras que el Milan respondía con contragolpes eléctricos liderados por Pulisic. La ocasión más clara para los “nerazzurri” llegó en el minuto 54, cuando un Dimarco inusualmente errático desperdició una oportunidad inmejorable para poner las tablas en el marcador de San Siro.
Ante el empuje interista, Christian Chivu quemó sus naves dando entrada a Dumfries y Sucic, quienes agitaron una defensa del Milan que por momentos rozó la confusión. Sin embargo, la figura de Fofana emergió nuevamente para dar oxígeno al equipo de Allegri, recuperando balones críticos y lanzando a un Leão que no estuvo fino en la definición. El partido entró en una fase de alta tensión física, marcada por una lluvia de tarjetas amarillas para Bastoni, Dumfries y un Rabiot que se perderá el próximo duelo ante la Lazio.
Massimiliano Allegri movió el tablero en el tramo final con una apuesta conservadora, introduciendo a Fullkrug, Ricci y finalmente a Nkunku para blindar el resultado con un esquema 5-4-1. El Inter lo intentó con todo, incluyendo la entrada del joven Diouf, pero se topó con un bloque defensivo liderado por Tomori y Pavlovic que no dejó fisuras. Maignan, pese a un pequeño susto en una salida aérea en el tiempo de descuento, se mostró imperial para atrapar los centros desesperados de un Inter que terminó frustrado.
El pitido final de Doveri tras cinco minutos de añadido confirmó que el derbi sigue siendo de color rojinegro por segunda vez consecutiva. El Milan celebra una victoria estratégica que no solo le otorga el orgullo de la ciudad, sino que le permite situarse a solo siete puntos de la cima del campeonato. Los jugadores festejaron sobre el césped un triunfo cimentado en el sacrificio colectivo, la solidez defensiva y aquel zarpazo solitario de Estupiñán que decidió el destino del 246º derbi de la historia.
MI OPINIÓN
Si este es el nivel del Inter que supuestamente todos daban ya como campeón de la liga italiana entonces el fútbol en Italia está aún peor de lo que me imaginaba la verdad, aunque siguen a siete puntos, la mejor noticia para el Milan es la derrota hoy de la Roma, los tres puntos conseguidos hoy darán nuevas alas al club rossonero para afianzar la segunda plaza sin mayores titubeos.
Partido muy flojo en ataque de los dos equipos, podría haber acabado perfectamente en cero a cero viendo que cada equipo solo remató dos veces a puerta cada uno, mucha más guerra en el medio del campo y en defensa que atacando, donde los porteros realmente tuvieron muy poco trabajo.
Cuando parecía que el ecuatoriano iba a ser el eterno suplente de Bartesaghi, hoy marca su primer tanto como jugador milanista y siendo uno de los mejores del partido, quizás incluso le den mañana el MVP por haber conseguido los tres puntos, donde Rabiot se pierde el próximo partido ante el Lazio por su quinta amarilla.
El Milan avanza y juega a ratos bien gracias a Modric y Rabiot, pero en ataque languidecen sobre todo Leao y Pulisic que están a años luz de su mejor forma física, el portugués parece la copia del Temu de lo que fue su inicio de temporada y el norteamericano no sabe lo que es marcar en este 2026, cosas a tener muy en cuenta para el mercado veraniego.
El Milan da un paso importante para volver a Champions al menos como segundo, complicado pensar en pelear por el título porque van quedando cada vez menos jornadas, pero hay varios enfrentamientos directos bastante interesantes… el siguiente domingo toca volver a ganar en Roma.














