Entrevista a Mario Gila

En este largo, larguísimo parón de selecciones llega finalmente un evento con tintes rossoneri un mínimo interesante: desde el escenario del Teatro Sociale, para el Festival dello Sport de Trento, habla el defensa del Milan Mario Gila, en un panel conducido por la periodista Alessandra Gozzini. Se espera también una breve intervención en vídeo de Gerry Cardinale, fundador y socio gestor de RedBird. Estas fueron sus declaraciones:

Gran acogida del público para el defensa rossonero. ¿Te esperabas un escenario similar?

«No, no me lo esperaba… Hermoso».

Este verano el Milan fichó a tres jugadores clave: Ramos, Moreira y Gila. Todos están de acuerdo en que el más acertado es Gila.

«Agradezco a todos por estas palabras. Estoy muy contento de estar en este club. Hemos hecho un mercado importante a nivel económico, hemos traído piezas importantes para el proyecto. Yo intento ayudar al equipo en todo momento y dar lo que soy en el campo. Es un buen comienzo traer a estos jugadores para hacer volver al Milan a lo alto… No al máximo como ha estado en su historia, pero sí para empezar a crecer y dar satisfacciones a los aficionados».

¿Te buscaron otros grandes clubes italianos? ¿Napoli, Atalanta, Inter…? Y tú elegiste al Milan

«Había varios equipos, elegí al Milan porque es un equipo que cuando te llama, teniendo una historia tan importante, es difícil decir que no. Quizá otros clubes están en un momento más satisfactorio, pero ayudar al Milan a volver a ganar es algo que no puedes encontrar en otra parte».

¿Te buscó también el Inter?

«Sí».

¿Por qué elegiste al Milan?

«Sabemos que el Milan en los últimos años no ha estado a un nivel como el Inter o el Napoli. Pero jugar para un equipo así e intentar hacerle ganar sería una satisfacción mucho más bonita que jugar en un equipo que ya está ganando ahora mismo».

Sobre Amorim

«Amorim es un entrenador que transmite garra, es agresivo en la presión. Es un entrenador moderno, adecuado para el fútbol europeo. Estamos al principio del proyecto, hace falta tiempo pero los resultados vendrán».

Entonces, ¿cuál es el nivel actual del Milan? ¿Cuánto falta para llegar al nivel que dices?

«Para mí el nivel actual es donde estamos, en la Europa League. El año pasado no conseguimos llegar a la Champions aunque estuvimos ahí todo el año. Por un factor o por otro no entraste, y al final el nivel es la Europa League, por factores externos o no… Ahora debemos trabajar, el objetivo principal es entrar en Champions y luchar por el Scudetto. Somos el Milan y debemos pensar con ambición. El año pasado hicimos una gran temporada pero no llegamos a la Champions: por tanto, somos un equipo de Europa League, pero con ambiciones de Champions y de Scudetto».

Más sobre Amorim

«Es un entrenador que te pide cosas completas, en general. No es tan táctico, tal vez es un poco más irruptivo, pero le gusta salir con el balón desde atrás. En el fútbol de hoy hay que ser fuertes en ambas fases. Es un entrenador duro, pero tiene la tranquilidad de saber que estamos al principio de un proyecto. Tiene intenciones e ideas clarísimas. Estamos contentos de tenerlo en el equipo».

Sobre el arranque del Milan

«Empezamos muy bien. Luego llegaron partidos más difíciles. Empatamos con la Juve y la Lazio, no son estadios fáciles. Los resultados no son tan negativos, pero el Milan te exige ganarlo todo y siempre… Al final lo sientes, la presión, el entorno siente que si no ganas un partido la energía no es tan positiva. Son factores que se explican porque estamos al principio de un nuevo proyecto: hay intención de jugar un buen fútbol moderno, los resultados están ahí… Perdimos con el Benfica, sí. Pero luego hicimos un partido buenísimo contra el Lecce. Los resultados llegarán».

¿Eres tan determinante para el equilibrio defensivo del equipo? ¿Aguantas ya los 90 minutos?

«No soy tan determinante… Intento ayudar… Todos estos comentarios que lees, y luego contra la Lazio encajamos dos goles por mi lado. No soy tan determinante. Quizá hago buenos partidos, puedo ayudar mucho al equipo, pero no creo que haya un jugador tan determinante, salvo si hablas del Balón de Oro. Hay varias situaciones… No soy tan determinante. En los primeros partidos no pude dar el máximo, venía de una lesión y no conseguía terminar los partidos. En los últimos dejé de darme esas oportunidades de salir o no. Ahora puedo estar dentro y ayudar al equipo».

En una defensa de 4, ¿te conviene jugar de lateral?

«Hay que ver, con el Lecce hubo resultados positivos en las dos fases. Hicimos un fútbol mucho más vistoso respecto a otros partidos. Llegaron buenos goles. Hay que ver, hay que adaptarse a los equipos a los que te enfrentas. Al equipo lo vi muy decidido, muy firme, metido en el partido. Estoy contento de haber encontrado esa situación contra el Lecce. ¿Lateral? Me gusta. Me estimula. A veces como central te gusta mucho, pero los jugadores necesitan estímulos. Al encontrarte en una posición diferente tal vez aprendes cosas nuevas, aprendes nuevas situaciones. Me gusta esta posición por un factor de mejora, pero también porque voy más al ataque (risas)».

Sobre Gonçalo Ramos

«Sabemos que debemos abastecerlo. Lo está haciendo muy bien con Portugal. Como equipo debemos mejorar, sabemos que es una figura importante ahí arriba. No ha marcado no sé cuántos goles, pero depende del contexto en el que se encuentra. Debemos trabajar mucho como equipo para ponerlo en las mejores condiciones».

¿Quién fue tu ídolo?

«Sergio Ramos fue mi ídolo de pequeño. Viví en mi etapa de los 14, 15, 16, 17 años a un Ramos muy pletórico, ganó mucho, me gustaba su agresividad, su estilo y lo que transmitía. Fue mi ídolo por eso. Hablando del Milan, la persona en la que más me fijo, sin quitar nada a los demás, es Nesta. Por el paso que dio, Lazio-Milan, me gusta. Me fijo en él. Es un ejemplo. Hice su mismo recorrido. Hay muchísimos: Maldini, Costacurta… Los mejores defensas estaban en el Milan. Eran todos fortísimos».

¿Qué relación tienes con tus compañeros defensas en el Milan?

«Me siento muy bien con ellos y con el equipo. No me lo esperaba, me encuentro demasiado, muy bien. Pensaba encontrarme bien, pero no tan bien. Son chicos que te hacen sentir cómodo de inmediato. Leão, Maignan, Pavlović, Camarda, Bartesaghi… Todos chicos con los que me llevo muy bien. Pavlović, un buen caballo… (risas). Me gustan los compañeros que tengo y estoy muy contento».

Tuviste dos apariciones en el Real Madrid, pero sin jugar con Modrić. En cambio, habéis jugado juntos en el Milan

«Estuve 3-4 meses en la última temporada en el Real con el primer equipo, estoy contentísimo de que Carlo me hiciese debutar. En el entrenamiento se veía que era increíble. Vivimos una experiencia juntos: yo iba a entrenar como un chaval del filial, pero era agresivo. No tenía miramientos, era un ignorante, no pensaba en no hacer daño. Y hay que tener cuidado… Le había dado un par de patadas a Rodrygo y él grita: “¡Es siempre el mismo, Carlo!”. Y Ancelotti vino a decírmelo, que tenía que tener cuidado. Nos ayuda muchísimo, es un chico que te da todo, es un líder. Su humildad es difícil de encontrar. Lo ves tranquilo, Balón de Oro, ha ganado 6 Champions. Increíble. A su lado se aprenden un montón de cosas».

¿Por qué el Barcelona y el Real Madrid dejaron escapar a Gila?

«En esa época yo era un chaval así así, sinceramente. Era un chico listo, bueno en el colegio, pero liaba un poquito de jaleo. El Barcelona nunca se presentó, no estaba decidido… Pensaban que era un poco así. El Madrid, en cambio, quiso que fuese, no tuve ninguna duda en ese momento. Aunque estuviese cerca de casa con el Barcelona, decirle que no al Real Madrid habría sido difícil. Pasé 4 años maravillosos, 1 de cantera y uno de Primavera [filial]. Luego fui a la Lazio, ellos decidieron que debía hacer ese camino. Y luego me encontré aquí en el Milan, contentísimo. No tengo nada de qué arrepentirme».

En la Lazio tuviste a Sarri, ¿qué diferencias hay con Amorim?

«Todo. También como entrenador. Pero me enseñó mucho. Fue muy difícil al principio con él, y él lo sabe. En el sentido de mi proceso, era una situación que me merecía, me había dado una oportunidad y no la aproveché bien. Decidió entonces que no estaba listo y no jugué durante unos cuantos partidos. Es algo que me ayudó a crecer. Luego volví a tener importancia para el equipo. Es una persona increíble, en el campo es un tipo duro, tradicional. Hay diferencias con Amorim: es más táctico. A Amorim le gusta más ir hacia adelante, tal vez no tienes ese control del partido. Son dos experiencias totalmente diferentes, pero son experiencias que te hacen crecer y te dan mucho».

Es raro que no hayas sido convocado con la Selección… ¿Es posible que España prescinda de ti?

«Creo que sí, ganaron el Mundial (risas). Estoy contentísimo. Hace 4 años que no voy a la Selección, desde que iba con la Sub-21. Me llamaron una sola vez. Hay que trabajar, no puedo decir otra cosa. El trabajo que estoy haciendo lo estoy haciendo y no puedo decirte lo contrario. Estoy contento con lo que hago. Pero debo hacer aún un poquito más para recibir la llamada por elección del seleccionador y no porque alguien se lesione; hay que trabajar y estoy seguro de que llegará. Es uno de los objetivos más importantes que tengo en la cabeza. Jugar para tu país es un orgullo, y que lo estén haciendo tan bien es una motivación extra. Es la ambición más grande que tengo en mente».

¿Cuan realizable es el objetivo de entrar en Champions con el Milan? ¿Qué equipos compiten con vosotros?

«El tema de entrar en Champions lo veo muy factible. Equipo hay. Es verdad que estás al principio del proyecto, pero creo que se pueden encontrar sensaciones positivas. El año pasado casi se realiza, luego no se dio, pero estamos ahí. No debemos tomarlo a mal: el Inter es más fuerte, vienen de un proyecto de 4-5 años con Inzaghi, ahora está Chivu. La Roma tiene a Gasperini desde hace año y medio. Es normal que estén más adelante. Me gustaría ver al Milan de hoy dentro de 5 años. Sería un Milan más fuerte tras 5 años de proyecto. Está el Como, son muy fuertes pero no los considero más fuertes. Está el Napoli, la Atalanta, la Juventus. Es un campeonato precioso, hay 7 u 8 equipos que están ahí, que pueden luchar. Es bonito jugar a estos niveles, en comparación con LaLiga o la Premier donde siempre ganan los mismos 3 o 4. Difícil por una parte, pero bonito porque te hace crecer».

¿Y sobre la Europa League? ¿Tiene el Milan plantilla a la altura?

«Sí, nos considero a la altura. El primer partido no fue positivo ni bonito. Nos enfrentamos a un equipo fuerte, el Benfica es un equipo de muchísimo nivel. Creo que podemos hacer un gran camino en Europa; seguro que llegar lejos nos puede dar un impulso extra para preparar la Champions del año que viene. La Europa League es uno de los objetivos más importantes de la temporada, todos lo pensamos y lo haremos bien».

¿Qué otros equipos ves en Europa?

«Entre los 4 primeros pongo al Milan. Milan, Juve, Benfica y Bournemouth. Considero que esos son los equipos que pueden llegar más lejos. Luego en una competición así pasan muchísimas cosas. Un Milan-Benfica podría ser perfectamente una semifinal. No fue muy positiva, pero debemos coger lo negativo para mejorar. ¿La final? Milan-Juve (risas). Podría ser. Sería bonito tener dos equipos italianos. Si no, pongamos Milan-Bournemouth. Tenemos un buen grupo, ¿eh?».

Cardinale está muy cerca en estos primeros meses. ¿Habías hablado con él antes de venir al Milan? ¿Qué os dice en estos encuentros?

«Hablé con él tras la firma, me dijo que estaba muy contento. No sabía que no hubiese estado muy cerca en los últimos años. Por lo que veo, tiene intención de estar muy cerca del equipo, mucho. Veo que le importa mucho, se deja llevar y escucha mucho. No es su cometido ser entrenador o jugador, es importante que escuche a los líderes como Luka, Gabbia y Maignan. Veo que quiere acercarse, quiere escuchar. Pero no es invasivo. Pregunta qué hacer para entender qué debe hacer él, en qué te puede dar ese plus. Se pone a un lado pero le hace ver al equipo que está ahí. Cuando ves que tu presidente está cerca de ti te da algo más, te hace sentir esa fuerza que darías por él, un extra. Es importante para nosotros su cercanía, nos vendrá muy bien».

Maignan, Modrić, Gabbia, los líderes. ¿Tú hablas?

«Sí, me gusta hacerme oír. También para quitar un poco de tensión, me hace bien comunicar y dar garra. No me siento como Modrić, Maignan o Gabbia, su trayectoria es mucho más importante que la mía. Rabiot y Pulisic son líderes en el campo. A los que más sientes son a Maignan, Gabbia, Modrić. Luka es más silencioso, pero lo pongo entre los líderes. Te sabe dar el consejo justo, pero no se pone a gritar como el Sergio Ramos de turno, Maignan o Gabbia. Pero lo considero un líder. La palabra que dice él es palabra santa».

¿Qué has aprendido de Gabbia y Maignan?

«Gabbia me parece una persona trabajadora, trabaja como un loco. No se rinde nunca. Es un jugador que se fue, volvió e hizo las cosas muy bien. Me veo muy reflejado en él, en las dificultades hemos mejorado. Maignan me gusta por su presencia. Sabía que estaba muy presente, transmite muchísima garra al equipo. Aprendes un poco lo que es mandar. Desde atrás manda en la línea, es importante».

Sobre Camarda

«Camarda es muy simpático, también Barte [Bartesaghi]. Con Gabbia, los 4 nos divertimos mucho. A Camarda lo veo como a un hermano pequeño, como el chaval que era yo. Tiene muchísimo potencial, pero no está en un sitio fácil. El Milan debe tener paciencia con él, es una joya. Puede ayudar muchísimo y es muy joven, todavía tiene que hacerse. Le tengo mucho cariño, lo conozco desde hace tres meses pero existen esas conexiones… Me divierto muchísimo con él, Barte y Gabbia. Con los italianos. Pero con todos».

¿Hay alguien que te haya impresionado en los entrenamientos?

«Camarda. Siendo joven tienes que sentirte importante. Pero creo que nos puede ayudar muchísimo. Si le das la confianza adecuada, este año se puede consagrar como jugador del Milan. Luego depende de él demostrarlo. Pero creo que puede ser un jugador importante para el futuro del Milan».

¿Estás viendo a tus compañeros con las selecciones?

«He visto a Gonçalo, lo está haciendo muy bien, he visto a Luka. España lo está haciendo muy bien».

¿Lamine Yamal de Balón de Oro?

«Es verdaderamente fuerte. Puede ayudar mucho a España. Es muy joven, es una locura que sea tan fuerte. Es difícil gestionar su posición siendo tan joven. Pero él tiene la mentalidad adecuada, juega para divertirse. Eso le ayuda mucho, creo que será él quien lo gane».

Desde el público: ¡Tráelo a Milán!

«Ojalá (risas). Cardinale tiene que hacer milagros (risas). Pero me da que no tiene precio…».

En cuanto a ti, ¿qué tal los goles?

«Un golito de vez en cuando estaría bien. Quizá si juego de lateral puedan llegar más. Me gustaría aportar mucho más en fase ofensiva. De momento no han llegado, el porcentaje es mínimo (risas)».

Sobre Franco Baresi

«Lo conocía como jugador. Al no estar en Italia se te queda mucho más grabado el fútbol español, por eso Sergio Ramos era mi ídolo. Cuando nos dejó yo llevaba dos semanas en el Milan, me sorprendió que todo el mundo dentro del Milan estuviese tan conmovido. No solo las personas que vivieron momentos con él. Todos sintieron esa pérdida. Fue un momento duro para el Milan, pero también muy bonito cuando, durante el Milan-Venezia, se le rindió homenaje. La conmoción que generó a nivel global en el club… Fue importantísimo. Nos da mucha pena, esperamos hacer cosas bonitas este año para darle satisfacciones a él también».


Ramos: 100 goles con Portugal

Tacón-puntera y Ramos vuelve a marcar: ha hecho más en el parón que en todo el resto del campeonato en curso. Ha sido la selección la que le ha devuelto el impulso, y el destino de Gonçalo funciona así: siempre está Ronaldo para eclipsarlo. Ahora que el rossonero marca con una continuidad tal que merece el 9 de Portugal, resulta que en el país de lo único que se habla es del caso CR7 y de su tormentoso adiós a la concentración.

Será por esta recuperada ligereza que Ramos, ya sin la sombra de un titular tan incómodo, se ha llevado los focos con dos goles en pocos días. Al gol contra Noruega le ha sumado el marcado a Dinamarca: pared de tacón con Bruno Fernandes y, cuando su compañero lo lanza hacia portería, Gonçalo concluye y marca de puntera. «Es algo que hago a menudo en los entrenamientos. Siempre es complicado cuando llegas delante del portero, elegí definir así». Son ya 13 los tantos en 30 partidos, media goleadora de auténtico ariete.

Un gol, el de hace dos noches, que le ha permitido alcanzar un hito aún más ambicioso: a sus 25 años, el delantero acaba de llegar a las tres cifras, alcanzando los 100 goles entre clubes y selección. Entre los clubes, Gonçalo solo ha transitado por entidades de excelencia: ha marcado 41 veces en 106 partidos con el Benfica, otras 45 en 131 apariciones en el PSG y una en las primeras seis apariciones con el Milan. Si se añaden los 13 goles con la selección, llegamos a cien.

Es “culpa” del entusiasmo y de la excelente forma de Gonçalo Ramos si el mundo es espectador del caso Ronaldo: Jorge Jesus ha querido al milanista en el centro del área, dejando fuera a Cristiano. Si Portugal se divide, el equipo en el campo se compacta: 4 a 2 a Dinamarca con Ramos como líder. Gol, poste, asistencia a Cancelo, otras ocasiones creadas y mejor jugador del partido. «Las cuestiones externas no nos influyen, pensamos ya en el próximo partido y esto basta a nuestro grupo. Claramente siempre es bonito marcar, aportar una contribución y dar una asistencia, pero lo más importante es la victoria. Obviamente estoy feliz de consolidar mi posición dentro del grupo».

En el Milan ocurre lo contrario: dentro del grupo, aunque acaba de llegar, Ramos tiene ya un papel fuerte y la camiseta titular garantizada. Son los goles los que se resisten a llegar: Gonçalo sigue estancado en la diana contra el Venecia, segunda jornada de campeonato, que sigue siendo también el último partido en el que disparó a la portería rival. Su compatriota Amorim lo ha seguido también en sus compromisos con Portugal (que concluirá enfrentándose de nuevo a Noruega), listo para poner en marcha un nuevo Milan que le permita ser más incisivo, con centros frecuentes y una búsqueda continua de la profundidad: contra el Sassuolo comienza la caza del bis.

AMORIM PRUEBA EL 4-2-3-1 ANTE EL PADOVA

Semana de trabajo conctuida ayer por la mañana con el amistoso en Milanello entre el Milan y el Padova (a mitad de tabla en la Serie B), que terminó 1 a 1. Resultado al margen, Amorim buscaba respuestas tácticas y los jugadores una forma de mantener entrenada la intensidad. En la lista de goleadores acabó Lorenzo Ossola (asistencia de Loftus-Cheek), uno de los talentos más cristalinos del Milan Futuro, cuyos jugadores echaron una mano para enfrentar a los venecianos dado que el primer equipo está sin 15 internacionales.

Atención al sistema de juego: 4-2-3-1, clara confirmación de cómo para el entrenador es una alternativa absolutamente viable respecto al 3-4-2-1, tal vez ya desde el próximo compromiso contra el Sassuolo, tras la reanudación del campeonato. El once titular: P. Terracciano; Tomori, Gila, Gabbia, Diawara; Loftus-Cheek, Comotto; F. Terracciano, Idrissi, Hutchinson; Pulisic.

En la segunda parte entraron Ossola, Pereira y Vos. El gol del Padova llegó en el tramo final con Sgarbi. Tomori y Diawara pudieron jugar una apariencia de partido real, Hutchinson se movió mucho y se mostró peligroso en varias ocasiones. Pero, como se ha dicho, la nota más relevante fue la utilización del 4-2-3-1, del cual ya se habían visto indicios en la última presentación contra el Lecce.

En lo relativo a las individualidades, Amorim ha obtenido buenas respuestas por parte de Matteo Gabbia, quien finalmente ha superado la inflamación en el tobillo que lo atormentó durante varias semanas, Christian Comotto, el cual se movió bien en la dirección de juego, y Omari Hutchinson, que apareció muy activo en ataque e intentó dialogar lo máximo posible con Christian Pulisic, alineado para la ocasión como delantero centro dada la ausencia tanto de Gonçalo Ramos como de Francesco Camarda. Cabe señalar, por último, el regreso al terreno de juego de Fikayo Tomori, utilizado por Amorim como lateral derecho.

Rúben Amorim, entrevistado por Sky, ha hablado así sobre la gestión de Luka Modrić: «Estoy intentando gestionarlo de la mejor manera para el equipo. Es imposible que un jugador de esa edad juegue siempre a esa intensidad. Lo único que puedo decir es que Luka entrena como un chaval, con una gana y un entusiasmo que agradan a todos. Ama el fútbol, ama estar en el campo y esto es fundamental para nosotros. Estoy verdaderamente contento de tenerlo en el grupo».

En los primeros partidos oficiales de la temporada, al Milan de Amorim le ha costado poner a los delanteros en condición de marcar goles, en particular a Gonçalo Ramos: «Debemos mejorar como equipo para crear más ocasiones, pero no es un asunto que concierna solo a Camarda y Gonçalo. No hago diferencias entre los jugadores, no importa la edad o el minutaje. Ramos, si miráis cada partido con atención, ya ha tenido situaciones interesantes, y también en la Selección lo está haciendo bien: el último gol contra Dinamarca decidió el partido. Está demostrando su valor. Mi preocupación principal es crear más ocasiones para todos mis jugadores: para Pulisic, para Camarda, para Cissè. Es un trabajo de equipo».


Entrevista a Sergio Navarro (Milan Futuro)

Sergio Navarro no viene de España, viene de otro mundo. En la vida hace de entrenador del Milan Futuro, pero de la táctica le importa poco. Tan poco que a veces hace gestionar la reunión técnica a los jugadores: deciden ellos si presionar, esperar, tener el balón. Él se queda callado y aprueba, cualquier cosa que ellos elijan.

En el pasado envió a los chicos a hacer voluntariado en una asociación de perros abandonados o a asistir a personas con parálisis cerebral, convencido de que sirve mucho más esto que un entrenamiento. Y más aún, a Milanello ha llevado las cartas, el ajedrez y el Conecta 4, porque cree que para estar juntos en el campo es necesario jugar juntos fuera. Guste o no, un hombre diferente a los demás.

Partamos del principio. Usted ha sido entrenador de primer equipo para el Karpaty Lviv y el Debrecen, metodólogo en el Villarreal, responsable de la cantera en el Bilbao. ¿Cómo y cuándo llega el Milan a su vida?

«En primavera me llamó Kirovski y me impresionó mucho. No nos conocíamos, pero decía lo que digo yo. En lugar de hablarme de victorias y dinero, como hacen todos, me explicaba: ‘Necesito un entrenador sensible’. No fue el prestigio del Milan lo que me convenció, sino su sensibilidad».

¿Cuáles han sido las etapas fundamentales de su formación?

«El fútbol es una obsesión desde siempre, de niño rompía puertas y ventanas con el balón y me decían ‘por favor Sergio, ya basta’. Como futbolista, sin embargo, duré hasta los 26 años, jugando siempre en categorías inferiores. Era centrocampista, tenía buen pie, pero pensaba que mis entrenadores no me ayudaban. Hacía las cosas por mi cuenta. De ahí la elección de estudiar para enseñar a los jóvenes. Me licencié en pedagogía y preparación física, luego hice un máster del Barcelona. Me hice amigo de Juanma Lillo, un entrenador de otro nivel».

Dicen todos que usted entrena de forma diferente a los demás. ¿Cuál es el objetivo?

«Responsabilizar al jugador, porque en el campo debe decidir por sí solo. Lo dice la ciencia, no yo: si te sientes protagonista, tu nivel sube. En el primer entrenamiento, hace un año en el Debrecen en la Primera División húngara, un jugador me preguntó: ‘¿Cómo jugamos?’. Y yo: ‘Ah, no lo sé’. Me miraban malísimo. En España y en Hungría alguien decía que conmigo no se hace nada, porque hago hacer todo a los jugadores, pero es mi estrategia. Y aquí en el Milan todos me han entendido».

¿Un ejemplo de decisiones tomadas por el equipo?

«Cuando jugamos con el Everton, pedí a algunos jugadores que eligieran cómo atacaríamos, a otros cómo defenderíamos, a otros más qué haríamos en las jugadas a balón parado. Decidieron ellos».

¿Y si se equivocan?

«No se equivocan, son mejores que yo. Y además, si yo intervengo para corregir, es mi ego el que habla. En cambio, yo me fío de mis chicos. Para mí todos los chicos a los que entreno pueden llegar a jugar de titulares en el Milan. Todos tienen el potencial y la convicción para lograrlo. Plazzotta y Pandolfi, por ejemplo, tienen el fútbol en la cabeza, ven antes que nosotros lo que ocurre en el campo. Los futbolistas pueden no ser cultos, pero todos tienen una gran inteligencia emocional para el juego, para entender qué está sucediendo en el partido; de lo contrario no estarían aquí».

¿Cómo se relaciona con los chicos?

«Yo observo y tomo notas en mi libreta, como en los partidos. Luego voy al jugador y le hablo. En los últimos dos meses he tenido 100 charlas individuales. Me interesa saber de su vida fuera del campo: quién tiene pareja, cuáles son sus aficiones y pasiones. Son ellos los que me dicen dónde quieren mejorar. A alguno le he recomendado libros».

¿Un ejemplo?

«’El juego interior del tenis’ de Gallwey. O ‘La trama de la vida’ de Kagan. Yo ahora estoy leyendo un libro sobre el Milan de Sacchi».

La resurrección de Silvano Vos, talento llegado del Ajax en 2024 y luego extraviado, es mérito suyo.

«Hablé mucho con él, pero nunca de fútbol. Solo de la vida: qué lo hace feliz y qué infeliz. Él se abrió y cambió su enfoque. Está siempre puntual, habla con todos y sonríe. Cuando un jugador está bien, el talento se ve».

¿Qué tipo de ejercicios hace en la semana?

«Hoy cuatro contra cuatro, mañana uno contra uno: se cambia siempre, como en la vida. Y en el entrenamiento no pito las faltas: los jugadores saben arbitrarse a sí mismos».

¿Tres novedades que ha traído?

«En los partidillos, un gol no es válido si no se celebra todos juntos. Los chicos han elegido las reglas de comportamiento, las multas y los cuatro capitanes: han votado a Ossola, Sala, Piermarini y Mancioppi. En el hall de Milanello he traído ajedrez, cartas y Enraya4: los chicos en esas zonas pueden usar el smartphone, pero la idea es que lo dejen de lado y jueguen juntos».

Si hablamos de campo, ¿qué le pide a su equipo?

«Tomar la iniciativa, con y sin balón. El resultado no es ganar o perder 4-0, es mirar el proceso de crecimiento en los partidos individuales».

¿Y fuera del campo?

«Deben encontrar otras pasiones, leer, hacer otros deportes. En el Villarreal y en el Bilbao creamos un programa de crecimiento emocional, colaborando con una asociación que cuidaba a perros abandonados. Una vez al mes, un jugador se saltaba el entrenamiento e iba con los perros, lo cual es mucho más útil. En el segundo equipo del Villarreal, cada viernes algunos chicos iban a ver a personas con parálisis cerebral. Los lavaban, les limpiaban la boca. Para mi sorpresa, me decían ‘es la mejor experiencia que hemos hecho en la vida’».

¿Y si algo no funciona? ¿Si alguien llega siempre tarde al entrenamiento?

«Creo que no debe tomarse como un problema sino como una oportunidad, para entender cuál es la causa real del retraso. Los jugadores son personas que sufren mucho. Tienen presiones, expectativas de las familias, cuestiones personales. Yo cuando jugaba lloré mucho».

¿Un sueño suyo? Otro diría “entrenar al Real Madrid”, pero la sensación es que no oiremos esa respuesta…

«Sueño con que este equipo del Milan Futuro dentro de dos años sea el Milan».

Mister, ¿pero usted se enfada alguna vez? ¿Cuántas veces ha gritado en los últimos dos meses?

«Con los árbitros una sola vez, por una falta, y me equivoqué: debo mejorar. Con los chicos, casi nunca».

¿Y con Amorim, qué relación hay?

«Hablamos mucho. La primera vez le dije “si soy un desastre, puedes decírmelo”. Tiene personalidad, mira mucho a los jóvenes y es una persona extraordinaria. Percibo el gran feeling que Rúben tiene con sus jugadores».

Usted ha traído a Milán solo a un segundo, Roberto Robles. Con el cuerpo técnico italiano que encontró aquí, ¿cómo va?

«Por primera vez en la vida, he encontrado un grupo entero de trabajo con un alto nivel de amor por el club y ganas de aprender. Normalmente hay discusiones, celos, envidias; aquí el nivel de todos, desde mis asistentes hasta el preparador de porteros, es muy alto».

¿Su jornada tipo?

«Vengo aquí a Milanello a las ocho de la mañana y salgo a las seis de la tarde. Hago una hora de coche, ayudo a mi hija a hacer los deberes, duermo y vuelvo a empezar. Siempre lo he hecho así».

Pero al final, ¿qué es lo que cuenta para Sergio Navarro?

«Para mí no es importante el 4-2-3-1 o el 4-4-1-1 y pienso que los datos, que ahora están de moda, son complementarios pero no centrales, porque un GPS nunca medirá la humanidad, nunca dirá si un jugador es fuerte. Para eso hacen falta los ojos, la sensación a flor de piel, la opinión de otras personas. Al final, cuenta el amor: confiar el uno en el otro, porque solo si estás seguro rindes al máximo».


Los jugadores que acaban contrato en 2027

Senadores, columnas del equipo, cedidos y segundas líneas. Observando los vencimientos contractuales del Milan al 30 de junio de 2027, el panorama es heterogéneo y no precisamente liviano: en algunos casos habrá que tomar decisiones sin esperar demasiado; de hecho, uno en particular deberá resolverse en el menor tiempo posible. Veamos de quiénes se trata, todo ello mientras el club, con razón, piensa ya en quienes terminan contrato al año siguiente.

Ha llegado procedente del Nottingham Forest cedido con opción de compra. El problema no reside tanto en su participación, que hasta ahora ha sido limitada (2 apariciones, una como titular, para un total de 58 minutos) pero que evidentemente está destinada a aumentar, sino en la cifra acordada para dicha opción: en junio, para retener en Milanello al inglés, se necesitarán más de 40 millones, una cifra muy importante que el Milan solo podría considerar desembolsar ante una temporada muy, pero que muy convincente por parte del mediapunta.

La maleta lista sobre la cama en un determinado momento del verano fue deshecha: se queda en Milanello, garantiza Amorim. Loftus a lo largo de la pretemporada fue útil para parchear el discreto caos que reinaba en la media punta y el técnico portugués decidió quitarlo de la lista de transferibles. También lo elogió públicamente, aunque sin ocultar sus defectos («Lo tiene todo, es fuerte en el juego aéreo, jugando con el equipo, pero debería estar más involucrado en el partido»), pero ahora que las jerarquías detrás del delantero centro se van perfilando, el inglés inevitablemente ha perdido posiciones. También porque la media punta para él es una evidente adaptación y en absoluto su territorio. Sumando a todo esto un sueldo importante —5,2 millones brutos—, su camino parece marcado: se despedirá en junio, liberándose a coste cero.

Incluso para el más romántico de los románticos, y para el más optimista entre los optimistas, es complicado pensar en otra temporada más con Luka en la plantilla. Las agujas del reloj biológico avanzan y el croata, a diferencia de otros célebres colegas, no esperará a que sean las decisiones drásticas de un entrenador las que lo jubilen. Amorim, por lo demás, lo está gestionando —tanto en el campo como mediáticamente— de una forma muy diferente a Allegri. Había renovado por una sola temporada; es razonable pensar que en junio llegue el final del trayecto seguido de una nueva aventura. La opción más acreditable de momento es el adiós al fútbol activo y un rol directivo en el Real Madrid, club al que Luka nunca ha ocultado que desea regresar.

El vencimiento es, sí, en 2027, pero el Milan puede activar una opción unilateral para continuar una temporada más. Sin embargo, es difícil que se llegue a esto: si las partes no encuentran un acuerdo para renovar, retener a un jugador a contracorriente podría no ser la mejor estrategia. Hace un año, el futbolista y el club estuvieron muy cerca del acuerdo definitivo, pero luego —debido también a un drástico descenso en el rendimiento y a los repetidos problemas físicos— se impuso el silencio en la mesa de negociación. Las partes no han vuelto a hablar. Ahora el tema regresa inevitablemente a la actualidad: Cardinale lo ve como una columna de su Milan a la americana, pero un acuerdo para continuar juntos está aún completamente por encontrar. En este contexto no debe olvidarse la tentación estival del New York City FC, que no dejó indiferente a Christian.

Situación fluida, en evolución. Depende sobre todo de cómo el Milan pretenda gestionar a Torriani con vistas a la próxima temporada: si sigue el camino «interno», será promovido a suplente de Maignan y Terracciano se despedirá. Si el club prefiere en cambio poner a su disposición un equipo en el que jugar —cedido— con continuidad, Pietro podría renovar por otro año. A día de hoy es más probable un adiós. En el conjunto rossonero Terracciano suma dos apariciones, ambas en el pasado campeonato (y ambas sin encajar gol).

El purgado rehabilitado. Pero es con toda evidencia una rehabilitación parcial. Tanto que no se descarta un adiós ya en enero. En cualquier caso, esta será la última temporada como rossonero para Fik, tachado por Amorim y luego reintegrado a última hora. Hasta este momento, aunque el inglés representa en todo caso un perfil de experiencia, sus minutos en el campo son cero.


Declaraciones de Christian Pulisic

¿Cómo estás? Tuviste un inicio de temporada un poco particular tras la lesión que sufriste en el Mundial… Pero en las últimas actuaciones te hemos visto bien e incluso has vuelto al gol.

«Sí, me siento muy bien tras este gol. Ha sido un buen gol. Me siento bien también de piernas, tras esta lesión estoy intentando encontrar mi forma».

¿Qué te gusta de Amorim?

«Es muy positivo hasta ahora. Estamos trabajando muy bien como equipo y se ha visto en el último partido. Tengo una buena relación con él, muy positiva».

Sobre el contrato que vence:

«Solo puedo decir que estoy muy contento en Milán y en el Milan en este momento y también para el futuro próximo. No estoy pensando en la renovación, pero estoy muy contento aquí y quiero continuar aquí en Milán».

¿Estáis hablando de la renovación?

«Sí (se ríe, n. del e.)».

¿Cómo encaja el equipo la presencia constante de Gerry Cardinale en Milanello y en el estadio? ¿Te ha dado algún consejo?

«Este año lo he visto más. Está trabajando bien, siempre está ahí. Nos dice que tenemos siempre su apoyo y en esta temporada está yendo bien en mi opinión».

Amorim nos había dicho que Pulisic estaba enfadado porque no jugaba al principio, luego volviste y fuiste enseguida decisivo…

«Fue un poco extraño para mí a principio de temporada… Está claro que quiero jugar siempre, no es que esté muy cabreado con él o con el equipo (se ríe, n. del e.). Pero quiero jugar siempre. Estaba volviendo de esta lesión, pero ahora me siento bien y espero poder jugar un poco más (se ríe, n. del e.)».

En el futuro, ¿querrás llevar la camiseta número 10 del Milan?

«No he pensado en esto, estoy muy contento con el 11».

Han comparado tu gol contra el Lecce con un tanto de Roberto Baggio… ¿Te hace ilusión?

«Sí, es un honor».

Ahora llegan nueve partidos en un mes. ¿Qué siente un jugador en estas situaciones?

«Llega un momento muy importante para todos nosotros, jugamos cada 3 días. Bien, ahora quiero jugar porque hay muchos partidos».

Ahora Musah es prácticamente uno de los titulares en el centro del campo…

«Este año he visto que ha mejorado mucho. Juega muy bien, tal vez uno de nuestros mejores jugadores este año. Ha jugado en el centro del campo en la selección, físicamente es muy fuerte, y también por los regates que hace».

Tienes que enseñarle a marcar goles:

«(Se ríe, n. del e.) Trabajamos juntos un poco».

¿Cuánto te sientes aliviado ahora que ha llegado finalmente el gol en 2026?

«Ha sido un gran alivio, sin duda. Hacía un tiempo que no marcaba y ha sido muy bonito. Los primeros meses con Amorim han ido bien, hemos trabajado en este nuevo sistema de juego y tengo una gran relación con él hasta ahora. Disfruto de este momento».

¿Nos dices unas buenas palabras para Gonçalo Ramos?

«Solo buenas palabras para él. Corre durante todo el partido, juega 90 minutos. También como persona es una gran persona y trabajamos bien juntos».

ADIDAS PODRÍA VOLVER AL MILAN EN 2028

El Milan podría volver a vestir la marca Adidas a partir de la temporada 2028-29. El rumor está creciendo en volumen con el paso de las horas, especialmente tras la semi-anticipación por parte del sitio especializado en camisetas Footy Headlines, que habló de una importante adquisición de Adidas dentro del mercado italiano.

Los diálogos entre el Milan y la marca alemana se encuentran en fase avanzada, dado que el acuerdo actual con Puma expirará precisamente en 2028 y es en este tramo final del contrato actualmente vigente cuando se inician las negociaciones para los nuevos acuerdos. Cabe destacar que desde Casa Milan, de momento, se emite un mensaje claro: Puma es un socio muy importante con el que el club trabaja y trabajará en simbiosis hasta el vencimiento actual del contrato. Todavía no hay firma, pero múltiples fuentes hablan de una negociación muy bien encaminada.

La relación entre el Milan y Adidas es una historia cíclica a lo largo de los últimos cuarenta años. El primer acercamiento histórico entre ambas marcas se remonta a la temporada 1978-79, la del scudetto de la estrella. En esa circunstancia, Adidas hizo su debut absoluto en la Serie A como proveedor de material técnico, pero la alianza duró dos años, interrumpiéndose el binomio al término del curso siguiente. El regreso de la pareja Milan-Adidas se produjo en la temporada 1990-91, cuando finalizó el vínculo entre el Milan y Robe di Kappa, que había firmado las camisetas de la epopeya de Arrigo Sacchi.

Con Adidas como patrocinador técnico, el Milan ganó la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental en 1990, además de los dos primeros scudetti de la era Capello, para luego pasar a la firma de Treviso, Lotto. En 1998 tuvo lugar el tercer regreso entre las partes, en una alianza que vio a Adidas junto al Milan en la conquista de sus últimos trofeos internacionales, incluidas las Liga de Campeones de 2003 y 2007. El contrato entre ambas partes fue sustituido por el de Puma al inicio de la temporada 2018-19, firmado por el entonces consejero delegado Marco Fassone.

En los últimos meses habían surgido rumores de conversaciones entre el Milan y Nike, pero que no salieron adelante. En lo que respecta a Adidas, hay que observar la fase expansionista de la marca alemana, que quiere aprovechar el momento de estancamiento de sus históricos rivales de Nike (aparte de su total hundimiento de la marca) dentro del mundo del fútbol para volver a poner bajo su ala a algunas de las marcas más potentes a nivel internacional. Contando ya con Real Madrid, Bayern de Múnich y Juventus (por citar solo algunas), la operación-Milan ha ido cobrando forma encontrando apertura por parte de la directiva del club rossonero.


El Milan del futuro mira a Granada

El pasado 12 de septiembre, cuando el Milan remontaba dos goles en el Olímpico contra la Lazio, un ojeador rossonero voló al sur de España para observar a Dylan Rodríguez, centrocampista de 19 años del Granada. Ese día se jugaba el Granada-Albacete de Segunda División y el partido terminó 1-1. Rodríguez se quedó en el banquillo los 90 minutos y quien sorprendió fue un chico de 17 años con el nombre de un ex Balón de Oro: Owen Emeka. Al Milan le gusta mucho, al igual que al Real Madrid. Actualmente, no hay todavía ninguna negociación avanzada. La cláusula es de 15 millones.

Emeka es un extremo derecho de 17 años, español de origen nigeriano. En su repertorio técnico destacan sobre todo la velocidad y el regate. Se crió en las categorías inferiores del Granada y la temporada pasada, con el Sub-19, alcanzó las semifinales del campeonato nacional, perdiendo contra el Real Madrid en la prórroga. En ese choque Owen fue uno de los mejores y, evidentemente, alguien en Granada habrá pensado: «De acuerdo, tal vez este chico está listo». Este año ha sido incluido en la plantilla del primer equipo, que milita en la Segunda División española.

Ya ha acumulado seis apariciones, tres como titular, y sobre todo ya ha puesto el primer gol en su currículum. Contra el Albacete lo hizo prácticamente todo solo: control, protección del balón con el cuerpo, dos rivales superados y remate al primer palo. Un gol que le valió el título de segundo goleador más joven en la historia del Granada, con 17 años, 4 meses y 23 días. Nada mal como carta de presentación. Contra el Leganés rozó también el segundo gol, frenado solo por el larguero.

En abril el Granada le hizo firmar una renovación hasta 2031 y por esas tierras hay quien lo compara con Jude Bellingham por estructura física y estatura. En este parón internacional ha llegado también la llamada de la España Sub-18, comprometida en la preparación para el Mundial de la categoría en Catar, que arranca el próximo 19 de noviembre. Dos detalles finales: Emeka celebra como Kessié, con saludo militar incluido, y tiene a una mujer como agente.

Rodríguez es un centrocampista central zurdo de 19 años, generación de 2007. Con el Granada ha sumado hasta ahora 24 minutos, todos contra el Eibar, saliendo desde el banquillo. Es un español bastante atípico: más box-to-box y dinámico que mediocentro puro. En el centro del campo puede desempeñar varios papeles: volante, mediapunta o, llegado el caso, también extremo izquierdo. Al Granada llegó hace un año y recientemente ha renovado su contrato hasta 2028.

Su referente es Pedri, aunque los dos, por características, no son exactamente gemelos separados al nacer. En la semifinal del campeonato nacional Sub-19 de la temporada pasada, precisamente contra el Real Madrid, Rodríguez se llevó además una tarjeta roja por protestas tras un penalti señalado a favor de los blancos. Respecto a Emeka ha tenido hasta ahora mucho menos espacio entre los mayores, pero sus márgenes de mejora son importantes.

Emeka vivió uno de los mejores días de su vida sin saberlo, deslumbrando al emisor rossonero llegado inicialmente a Granada para observar a Dylan Rodríguez, quien de todos modos permanece en la lista de candidatos. Owen tiene una cláusula de quince millones (es computable que pueda salir por mucho menos) y al Milan le gusta muchísimo. Si llegase, se incorporaría a la plantilla del segundo equipo (Milan Futuro), con el objetivo de hacerlo crecer sin prisas y llevarlo con los mayores en el futuro. Emeka no es aún mayor de edad, pero tiene un talento diferente respecto a sus coetáneos. En España hablan muy bien de él y también el Real Madrid le ha echado un ojo. El Milan, en su caso, tendrá que jugar de antemano.


Saelemaekers KO: Fantasía con Moreira y Cissé

Podía haber sido la ocasión para las pruebas de pareja: Pulisic y Saelemaekers como nuevo dúo de apoyo al delantero centro. Pruebas aplazadas: Saelemaekers ha sufrido un esguince en el tobillo derecho que ha requerido exámenes específicos inmediatos. El resultado es reconfortante, pero pospone hasta nueva orden el regreso al campo de Alexis. Los exámenes, decíamos: las pruebas médicas realizadas ayer por la tarde han descartado lesiones óseas y daños capsulo-ligamentosos. La recuperación será evaluada día a día. La ausencia de lesiones es la buena noticia; las evaluaciones day by day hacen difícil (pero desde luego no imposible) la presencia del jugador a la reanudación del campeonato.

Sarebbe así aplazada la reaparición del Milan tipo visto contra el Lecce: formación en la que Pulisic y Saelemaekers encontraban espacio en la media punta. En el once diseñado en verano parecían destinados a un espacio garantizado, espacio que en cambio han conquistado con esfuerzo a lo largo de los primeros seis partidos de la temporada. Para Saelemaekers los obstáculos no han terminado: ni siquiera existirá la prisa por forzar la recuperación, dado que una vez reanudada la actividad el Milan se enfrentará a una serie de partidos muy seguidos. Por lo tanto, es mejor recuperar a los jugadores al máximo de su forma para evitar riesgos colaterales.

Solo en el mes de octubre los rossoneri se enfrentarán, en secuencia, a Sassuolo, Salzburgo, Atalanta, Bournemouth, Udinese, Bolonia e Inter. El duelo interno entre Moreira y Cisse va más allá del premio para el próximo partido: quien salga vencedor podrá hacerse con espacio de inmediato y tal vez con un papel protagonista también en el futuro. Ambos lo han sido para terminar de nuevo entre los secundarios: Cisse fue la revelación del inicio de campeonato, con el primer gol rossonero de la temporada contra el Torino y el bis en el campo de la Juventus.

El momento decisivo estuvo en la visita a Roma contra la Lazio: Cisse titular pero sin gol ni chispazos, y Moreira que entra como suplente con el doblete que salvó el resultado. Contra el Lecce, partido posterior, Cisse se quedó durante noventa minutos en el banquillo. El espacio concedido a Moreira, los veintiún minutos finales, fue en cambio aprovechado con otro gol, el tercero, que convierte al extremo ex del Estrasburgo en el máximo goleador rossonero.

Hoy parten de cero, sin tan siquiera una ventaja temporal: ambos están concentrados con sus selecciones. Cisse con la Sub-21 italiana llamada a medirse a Armenia y Polonia para las clasificaciones del próximo europeo de la categoría. Moreira se perderá por sanción el Bélgica-Turquía para volver a estar disponible contra la Francia de Rabiot y Maignan. Ambos saltarán al campo el lunes 5 de octubre antes de reincorporarse a Milanello al día siguiente. Para Cisse está en todo caso la ventaja de la demarcación: el perfil izquierdo de la media punta le pertenece de forma natural; para Moreira, la del entusiasmo y los goles, aunque fuese empleado en una zona del campo menos idónea. Quien gane esta partida de inicio podrá ser un nuevo titular del futuro.

RESUMEN DE LOS INTERNACIONALES

Ayer la reanudación de los trabajos en Milanello, sin los quince jugadores concentrados con sus selecciones y sin el lesionado Saelemaekers. Amorim tendrá que esperar aún antes de que el grupo vuelva a estar al completo. Las selecciones, sin embargo, gestionan las fuerzas de los jugadores rossoneri: Chukwueze por la tarde de ayer se quedó en el banquillo durante los 90 minutos en la derrota de Nigeria contra Guinea-Bisáu, segundo partido del grupo de clasificación para la próxima Copa de África.

Banquillo inicial también para Luka Modrić en el superduelo entre su Croacia y los campeones del mundo de España: para el capitán croata, 9 minutos en el tramo final en lugar del interista Sučić. Modrić había sido titular y decisivo con un gol en el partido contra la República Checa. Ahora se enfrentará a Inglaterra y de nuevo a España el próximo seis de octubre, en la que debía ser la última presencia en la selección antes de que el seleccionador Bilić lo convenciesse para proseguir. Nuevamente titular Ardon Jashari con Suiza, confirmado tras el partido contra Macedonia del Norte: el partido del centrocampista rossonero duró 71 minutos, sustituido con su equipo con dos goles de ventaja sobre Escocia.


El Milan al trabajo para los goles de Ramos

Gonçalo Ramos no ha concedido aún el bis rossonero del gol marcado al Venecia: está parado en una sola red anotada entre campeonato y Europa League. En cambio, ha dado continuidad a su primer gol con el Milan en la selección: dos noches atrás empujó a Portugal hacia la victoria sobre la Noruega de Haaland. Con la complicidad del portero rival Nyland, cuyo pase raso fue interceptado por el delantero y transformado en una vaselina ganadora. Después, rozó el doblete personal en dos ocasiones: un gol anulado, siempre tras un despeje distraído de Nyland, pero cancelado por fuera de juego. Después, al recoger un balón de Leão que acabó en el larguero, Ramos había rematado desviado a dos pasos de la portería. Se quedan así en 12 los goles en 29 presencias con la selección. Una media de delantero de raza.

Es legítimo en cambio interrogarse sobre los números como ariete rossonero. Limitándose a las cifras (un gol en 535 minutos totales) pero también yendo más allá, o mejor dicho atrás: ¿la construcción de juego valoriza sus características de goleador de área? Contra el Lecce, último partido con el Milan, Gonçalo no tiró nunca a puerta ni tampoco fuera. Sin embargo, hizo marcar a Rabiot con una asistencia perfecta y ofreció la habitual y valiosa contribución en favor del equipo. Corre mucho e incluso más que todos, disputa duelos y juega de cara, otra especialidad en la que emerge más que los demás. Permanece el nudo: el delantero centro del nuevo Milan volcado al ataque ni siquiera hace presencia en el área de penalti.

¿Cómo resolverlo? Amorim había ensalzado las habilidades aéreas de Gonçalo, capaz de imponerse incluso entre varios marcadores rivales. De cabeza Ramos había marcado el gol de la victoria a Croacia en los dieciseisavos de final del Mundial americano: torsión perfecta tras un centro perfecto. Quien hizo salir el balón fue el pie derecho del ex Rafa Leão, mientras que con los tiempos justos Gonçalo se había liberado de dos defensas croatas. He aquí que al Milan de hoy le sirven más centros: en la clasificación específica los rossoneri son décimos en la Serie A y ninguno de los muchos extremos se ha distinguido en el servicio. Así, las capacidades en elevación de Ramos no pueden emerger: Amorim pedirá más balones al área desde las bandas.

Otra maniobra en la que trabaja el entrenador es la búsqueda de la profundidad: el dominio del juego que debía ser la seña de identidad del nuevo Milan se ha visto a ratos, el rápido rescate del balón y la rápida transición ofensiva aún menos: solo en una ocasión, siempre contra el Venecia, Ramos tuvo la oportunidad de encontrarse frente a la portería tras haberse lanzado hacia el área. Conclusión después disparada al portero. El error cabe, el problema es que situaciones similares no se han repetido. Para que la búsqueda de la profundidad encuentre concreción sirve también que Ramos estacione un poco más adelante y no retroceda hasta la línea del centro del campo para el diálogo con el equipo: tanto sacrificio puede ser apreciable, pero acaba pagando la cuenta en el área.

Tampoco desde Pulisic y Saelemaekers hay ningún apoyo particular: cero asistencias. Se llega así a la estadística impetuosa: Gonçalo no tira a puerta desde el 28 de agosto, Milan-Venecia de la segunda jornada de campeonato. Los números confirman todo: solo el 9% de sus toques son en el área mientras que con una media de 11,5 km por partido es el rossonero que más corre. Cifras más adecuadas para un mediocentro que para un delantero centro. Y no siempre tendrá para desempaquetar los regalos de Nyland.

Podría ser un eventual nuevo esquema el que lo valorizara, en un posible paso del 3-4-2-1 al 4-2-3-1 con extremos (sobre todo Chukwueze) más libres de tareas de cobertura. Pero antes está Portugal: próximos intentos contra Dinamarca y de nuevo Noruega, aunque Ramos debe siempre vencer la competencia de Ronaldo. En el Milan está siempre seguro de la titularidad y reanudará el campeonato contra Sassuolo, Atalanta y Udinese, equipos que conceden espacios. En la valoración de Gonçalo incide después inevitablemente también el desembolso veraniego, que llevó al Milan a pagar 70 millones a las arcas del PSG. Pero hay un último recurso: los penaltis. Como especialista de la plantilla desde los 11 metros, Ramos podrá añadir una cuota de goles a su botín personal.

FATIGA MUSCULAR PARA PAVLOVIC

Alarma levantada y suspiro de alivio. Strahinja Pavlović había salido maltrecho el domingo por la noche en el minuto 71 del Serbia-Países Bajos, encuentro válido para la segunda jornada de la Nations League. La prensa serbia hablaba de un no precisado problema físico para el central zurdo y en la casa del Milan naturalmente se activaron de inmediato para entender qué había sucedido efectivamente.

En realidad, Pavlović ha sufrido una simple fatiga muscular y sus condiciones no preocupan al club rossonero. El defensa hasta ahora no se ha perdido ni un solo minuto tanto con el Milan como con la selección. Normal, por lo tanto, sentir un poco el cansancio. Por ello en el partido del jueves contra Alemania podría finalmente descansar. El Milan observa y espera. Mientras tanto, hoy en Milanello vuelve a entrenar —tras ocho días libres— quien no ha ido con la selección. Entre otros, también bigs como Christian Pulisic, Mario Gila y Alexis Saelemaekers.

DESPUNTA KIM PARA LA DEFENSA

Incluso en los últimos días del mercado veraniego, el Milan intentó «regalar» a Rúben Amorim ese defensa pedido a viva voz por el técnico milanista, pero los rossoneri no consiguieron convencer al Sporting de Lisboa para dar el visto bueno por Gonçalo Inácio y así no llegó nadie. En enero los dirigentes de via Aldo Rossi intentarán llenar esta laguna: el portugués permanece en la lista, así como su compatriota Tiago Gabriel del Lecce, pero atención a un nombre que podría volverse caliente en los próximos meses, es decir, el de Kim Min-jae del Bayern Múnich.

Lo informa esta mañana el Corriere dello Sport, que explica que su contrato expira en 2028 y que los alemanes tienen intención de ofrecerle pronto la renovación, pero hay que entender cuáles son las intenciones del ex del Nápoles, que no es un titular fijo en el equipo de Kompany. Por eso, tras tres años en Alemania, podría verse atraído por la oportunidad de ir a jugar con mayor continuidad a otra parte. Italia está en el corazón de Kim, que tiene un excelente recuerdo de su experiencia en el Nápoles y por lo tanto volvería con gusto.

El Milan está así a la expectativa y queda a la espera de entender cómo irán las conversaciones para la renovación de contrato entre el surcoreano y el Bayern Múnich. El rossonero no es en absoluto el único club que ha puesto los ojos en el defensa, que gusta mucho también a Aston Villa y Tottenham. No es la primera vez que el Diavolo pone los ojos en él, pero en las últimas dos ventanas de mercado el jugador ha preferido siempre quedarse en Alemania a jugarse sus cartas. ¿Cuánto cuesta Kim? El precio no es alto, dado que ronda los 25 millones de euros, mientras que un obstáculo podría ser en cambio su elevado sueldo, dado que en este momento parte de una petición de al menos siete millones de euros netos por temporada.


Redbird: 24 millones de pérdidas

Tras tres beneficios consecutivos, RedBird firma el primer balance en números rojos: el Milan ha cerrado el ejercicio 2025-26 con una pérdida de 24 millones de euros, ampliamente absorbida por un patrimonio neto sólido, equivalente a 176 millones a fecha de 30 de junio de 2026. Sobre el resultado económico de la pasada temporada ha pesado, inevitablemente, la ausencia de las competiciones europeas, que ha impactado negativamente entre 70 y 80 millones.

El consejo de administración presidido por Paolo Scaroni, reunido hoy, ha aprobado así el primer balance negativo de la era Gerry Cardinale. Incluyendo el player trading, la facturación se ha mantenido de todos modos en la cota de los 465 millones, con una reducción de solo el 6% respecto a la 2024-25.

La principal nota alegre está representada por la evolución positiva de los ingresos característicos, menos ligados a la participación en las competiciones UEFA: los patrocinios superan por primera vez en la historia del club el umbral de los 100 millones; aumentan también los ingresos por estadio, gracias a la media de espectadores más alta del campeonato (más de 72.000 asistencias).

La deuda financiera neta ha empeorado, situándose en 145 millones, respecto a los 92 millones a 30 de junio de 2025, a causa del mayor uso de líneas de crédito como apoyo a las inversiones, al crecimiento y a los proyectos estratégicos de la sociedad. «La solidez construida en los últimos años permite de hecho al club acelerar su propia estrategia de crecimiento, apoyándose en el modelo owner-operator de RedBird, que combina inversiones a largo plazo y competencias operativas.

En esta dirección se encuadra el nombramiento, producido en el transcurso del ejercicio, de Massimo Calvelli como Chief Executive Officer del Milan, quien mantiene su cargo como Operating Partner de RedBird», se lee en la nota rossonera, que recuerda también el giro en el proyecto del nuevo estadio, con la adquisición del Meazza y de las áreas circundantes, junto con el Inter. «El nuevo estadio está destinado a reforzar el perfil económico del club y su capacidad de invertir en el crecimiento y en la competitividad deportiva».

El Club cierra la temporada 2025/26 con 464,6 millones de euros de ingresos, manteniéndose en niveles cercanos a los de las últimas dos temporadas récord: +1,7% respecto a la 2023/24 y -6% respecto a la 2024/25. La solidez construida en los últimos años ha permitido al Club absorber una parte significativa del impacto de la ausencia de las competiciones europeas, cerrando el ejercicio con un resultado neto negativo de aproximadamente 24 millones de euros, tras tres temporadas consecutivas con beneficios.

Las principales fuentes de ingresos, en particular aquellas menos ligadas a la participación en las competiciones europeas, han continuado mostrando solidez y crecimiento. Los ingresos comerciales mantienen una evolución positiva, con los patrocinios que superan por primera vez en la historia del Club el umbral de los 100 millones de euros. En aumento también los ingresos por entradas de la Serie A: el AC Milan se confirma por segundo año consecutivo como el Club con la media de espectadores más alta del campeonato, equivalente a más de 72 mil asistencias por partido. La disciplina financiera y la eficiencia operativa continúan además contribuyendo a la contención de los costes.

También el valor de la marca continúa creciendo: según Brand Finance, en 2026 el AC Milan ha alcanzado su máximo histórico de 514 millones de euros, un +28% en el último año, resultando el club de fútbol con el mayor crecimiento a nivel global desde 2021. La Posición Financiera Neta se sitúa en 145,3 millones de euros, respecto a los aproximadamente 92 millones del ejercicio anterior, frente a un patrimonio neto equivalente a 176,4 millones de euros. El incremento refleja principalmente el mayor uso de líneas de crédito como apoyo a las inversiones, al crecimiento y a los proyectos estratégicos del Club.

La solidez construida en los últimos años permite de hecho al Club acelerar su propia estrategia de crecimiento, apoyándose en el modelo owner-operator de RedBird, que combina inversiones a largo plazo y competencias operativas. En esta dirección se encuadra el nombramiento, producido en el transcurso del ejercicio, de Massimo Calvelli como Chief Executive Officer del AC Milan, quien mantiene su cargo como Operating Partner de RedBird.

En el centro permanece el proyecto deportivo, sostenido por inversiones significativas en los últimos años. A esto se une el nuevo estadio de Milán, principal proyecto transformador a largo plazo del Club. En el transcurso del ejercicio, el proyecto ha alcanzado un hito histórico con la adquisición, el 5 de noviembre de 2025, de la Grande Funzione Urbana San Siro, incluyendo el estadio Meazza y las áreas circundantes. El nuevo estadio está destinado a reforzar el perfil económico del Club y su capacidad de invertir en el crecimiento y en la competitividad deportiva».


Athekame deslumbra con Suiza

Las notas de RSI, el sitio web de la Radiotelevisión suiza de lengua italiana, para Zachary Athekame plantearono una interrogante que muchos han interpretado de forma negativa, cuando en cambio tiene mucho más sentido ver en ella todos los aspectos positivos del caso. Este fue el comentario de los suizos tras la excelente actuación del lateral —la primera con la selección absoluta— aderezada también con una asistencia: «Sobre el papel debería marcar al jugador más fuerte de Macedonia del Norte, Elmas. Ningún apuro atrás, también porque los locales prácticamente no lo intentan nunca. Arriba sirve dos asistencias, tantas como en los primeros cinco partidos con el Lyon. Surge una pregunta espontánea: ¿por qué el Milan lo ha cedido?».

Hay que hacer una precisión. El tercer gol de Suiza nace ciertamente de un pase suyo, pero el delantero no remata directamente a puerta: Amdouni encara al defensa, lo regatea y va a tirar solo algunos segundos después de haber recibido el balón del lateral. No es clasificable como asistencia. Sutilezas aparte que no mueven ni un ápice el increíble estado de forma de Athekame en este nuevo arranque de temporada.

También el año pasado su trayectoria de mejora fue clara: probablemente, a toro pasado, se puede decir que el suizo fue realmente el único rossonero que tuvo una parábola constantemente ascendente en el curso de una temporada muy particular para el equipo. Excelente la elección veraniega de ir al Lyon, con un entrenador como Fonseca que no se hace problemas a la hora de poner en el campo a jugadores jóvenes si piensa que pueden ser útiles de inmediato.

Y es precisamente aquí donde está la clave de todo. Amorim, tras haber trabajado algunas semanas con Athekame en verano, entendió que el suizo no habría tenido suficiente espacio en su esquema y que para su trayectoria de crecimiento —porque el Milan cree que hay mucho potencial— habría sido mucho mejor ir a otra parte a jugar con continuidad. Así ha sido: la Ligue 1 es en todo caso un campeonato de buen nivel, el Lyon está en la Europa League y con Fonseca puede jugar en su demarcación natural. Es evidente que Amorim a la derecha quiere un carrilero zurdo: Catamo, Diallo y hoy Chukwueze y Moreira. Claro, si se pasa a 4 como con el Lecce la posición de lateral derecho queda descubierta, pero el uso de Gila en esa posición no fue un mal experimento.

Athekame mientras tanto tiene las ideas claras: «Valoro positivamente mi primera temporada con el Milan. Me encontré bien, era un campeonato nuevo, más táctico. Luego hubo el cambio en el banquillo, hablé con el nuevo míster y decidí cambiar de camiseta. En Milán me encontré muy bien, soy un jugador del Milan. Ahora estoy en el Lyon, pero me gustaría volver». Si continúa como lo está haciendo —está actualmente entre los laterales más en forma de Europa— no hay dudas de que el año que viene estará de nuevo vistiendo la camiseta rossonera.

ESTUPIÑÁN: FIJO PARA AMORIM

La relación entre Pervis Estupiñán y la afición del Milan es curiosa. Pervis decidió un derbi y hay jugadores que por eso tienen eterna gratitud (si no de Abbiati, que por el Milan hizo mucho más, ¿queremos hablar de Gianni Comandini?). Y sin embargo con él hay siempre perplejidad. Los aficionados recuerdan los errores, la decepción por un fichaje decepcionante, más que el día de gloria. Y además Estupiñán, cuando se equivoca, se equivoca de verdad. El último episodio contra la Lazio, hace un par de semanas. El gol de Cancellieri es en buena parte responsabilidad suya y Amorim decidió de forma fulminante: sustituido al descanso, dentro Diego Moreira que cambió el partido.

¿Pero por qué Estupiñán juega casi siempre? En concreto, cuatro partidos de cinco en campeonato: ha sido titular contra Torino, Juve, Lazio y Lecce. En parte, es táctica. En el 3-4-2-1 de Amorim, Pervis es considerado más adecuado que Bartesaghi porque en la mitad de campo rival tiene más soluciones. Bartesaghi centra más (en la pasada temporada, 1,51 centros con éxito por partido frente a 0,69) pero Estupiñán puede también atacar en el uno contra uno. En parte, es experiencia: el ecuatoriano ha jugado tres temporadas en la Premier y tres en LaLiga, que hacen currículum. Con la selección, ha estado en dos Mundiales. En esto, es claramente superior a Bartesaghi.

La lógica dice que Diego Moreira tarde o temprano (digamos temprano) se adueñará de una de las once camisetas, pero atención al último giro del fútbol de Amorim. El Milan contra el Lecce abrió a Gila para jugar casi con una defensa de cuatro, en la que Estupiñán era el lateral izquierdo. Es improbable que la variación se convierta en definitiva —Amorim ya ha explicado que adaptará el equipo partido a partido, según el enfoque táctico del rival— pero el cambio no ayuda a Diego Moreira, que como lateral perdería sus mejores cualidades (y se expone defensivamente). Para esa camiseta, quedarían Bartesaghi, muy adecuado en esa posición, y Estupiñán. Hasta que se demuestre lo contrario, el favorito para jugar también contra el Sassuolo.

VANZALIZADO EL MURAL DE FRANCO BARESI

El rostro del Capitán ya no está. O, al menos, ya no es el representado en el mural frente a Casa Milan. A menos de dos meses del fallecimiento de Franco Baresi, ocurrido el 31 de julio, la imagen que retrata al histórico número 6 rossonero ha sido dañada. La fotografía, publicada en las redes sociales por el concejal Alessandro Giungi, muestra el mural de la piazza Gino Valle vandalizado por trazos de espray que han alterado sus rasgos, mientras que otras partes de la obra presentan también marcas y abrasiones.

Una escena que desentona particularmente con el lugar en el que se encuentra la obra: Casa Milan, el corazón del club. Baresi falleció el 31 de julio a los 66 años, tras una carrera enteramente ligada al Milan: veinte años de rossonero, 15 temporadas como capitán, Scudetti y Champions League.

OBJETIVO: BLINDAR A RABIOT HASTA 2030

Hay una palabra que es perfecta para describir a Adrien Rabiot y su importancia en el Milan: imprescindible. El centrocampista francés era ya fundamental el año pasado con Max Allegri en el banquillo y lo ha pasado a ser también en esta temporada con Rúben Amorim. Su impacto en los primeros partidos oficiales de la temporada ha sido ya significativo, dado que ha marcado dos goles y ha regalado también dos asistencias.

Así lo informa esta mañana Tuttosport, que explica que Rabiot sabe combinar cantidad y calidad, y por este motivo al técnico portugués le costará renunciar a él. Obviamente no podrá jugar siempre cada tres días, pero Amorim buscará ponerlo en el campo lo máximo posible, dosificando su uso entre partidos como titular y eventuales entradas desde el banquillo. El francés, que es un líder indiscutible de este Milan dentro y fuera del terreno de juego, es perfecto para el juego del nuevo entrenador milanista porque sabe presionar hacia adelante y le encanta incorporarse al área de penalti rival.

En vía Aldo Rossi saben bien lo importante que es Rabiot y por ello el Milan apunta a renovar muy pronto su contrato, que vence en 2028. Además de prolongarlo al menos hasta 2030, el club rossonero pretende también elevar su sueldo, que actualmente es de 3,5 millones de euros más bonus. Tras un verano en el que no faltaron los rumores sobre su salida tras el despido de Allegri, el centrocampista francés está demostrando con hechos que en el Milan se encuentra a gusto y que quiere continuar siendo decisivo.