Sobre sus expectativas en rossonero
“Estoy aquí para hacer la historia del Milan, así como cualquiera que venga aquí: queremos hacer la historia en primera persona. El Milan ya es la historia, nosotros queremos hacerla mejor y conquistar otros trofeos, más victorias y todo lo demás”.
Sobre ser el fichaje más caro de la historia del club
“No pienso tanto en el precio con el que he sido pagado sino más bien en la confianza que el club ha depositado en mí. Para mí es una buena señal que hayan pagado tanto por mí, significa que creen en mí: se fían de mí. Por eso debo demostrar mi valor y ayudar al club a ganar. Es motivación y presión, pero una presión positiva. No pienso que haya una solución para gestionar la presión: cualquiera que se encuentre en esta situación la siente y depende también de la persona”.
“A mí me gusta mucho la presión, son momentos positivos e importantes: no hay presión en momentos que no cuentan nada. Te entrenas cada semana y cada día pero en el entrenamiento no está la presión: puedes equivocarte, puedes mejorar… Pero cuando llegas al partido está la presión y a mí me gusta mucho: es una buena señal porque significa que estás haciendo algo importante y que puedes hacer algo importante”.
Sobre la importancia de marcar gol
“¿Tengo la arrogancia de querer marcar? Me gusta pensarlo así: mi trabajo es marcar pero esto demuestra también mi mentalidad y la forma en que trabajo cada día, no solo en el partido. Intento hacer todo de la forma correcta para estar lo más cerca posible del gol y obviamente no es una buena sensación fallar los goles: nadie quiere fallar pero es importante gestionar esta situación porque si después de que fallas un gol en los primeros minutos, no puedes ayudar al equipo o marcar el gol del 1-0, no puedes ser importante. Si dejas que estas cosas te afecten, creo que termina ya tu partido”.
Sobre la mentalidad a transmitir a los compañeros
“Creo que soy ya un futbolista experto porque he aprendido mucho de los futbolistas con los que he jugado en mi carrera: en la Selección, en el Benfica y en París. También aquí estoy aún aprendiendo cada día. Ya he ganado algunos trofeos, incluso muy importantes: es un bien que yo pueda llevar un poco de la mentalidad ganadora al equipo. La mejor manera de hacerlo es trabajar duro y cada día, así se vuelve contagioso: quiero intentar hacerlo”.
Sobre la sensación del primer gol en San Siro
“Ha sido una sensación fantástica marcar en casa, sentir a los aficionados y la magia del estadio. Ha sido bonito también mostrar un poco de mí mismo: han podido verme al trabajo y marcar un gol, bonito pasar este mensaje a los aficionados y sentir su apoyo”.
Sobre el objetivo de la temporada
“Para mí será una temporada positiva si ganamos el Scudetto, no me importa de los goles. Si ganamos el Scudetto es una temporada positiva. Si marco 100 y llegamos séptimos no sirve de nada. Quiero ganar más que marcar los goles: para mí es la cosa más importante, aunque no marque tanto”.
Sobre el primer recuerdo que tiene del Milan
“No tengo un primer verdadero recuerdo del Milan, pero de pequeño mi padre me hablaba siempre del Milan. Era su club preferido, creció viendo al Milan ganarlo todo y su sueño era jugar en el Milan un día. Para mí el recuerdo ha sido mi padre hablándome del club, no un partido o un gol en particular”.
Sobre la relación con su padre
“Cada vez que juego hablo siempre con mi padre, es la primera persona con la que hablo después de un partido para ver qué puedo mejorar y qué he hecho bien y mal. Es mi entrenador en la vida, me entiendo mucho y he aprendido tanto de él. Es bonito tenerlo a mi lado porque me dice solo la verdad y quiere ayudar: no me dice las cosas positivas solo para hacerme estar bien. Quiere ponerme siempre en el camino correcto. ¿Su mejor consejo? No hay uno en particular pero creo que es todo lo que me dice cada día, después de cada partido, hablándome de las cosas que puedo mejorar”.
Sobre su familia
“La familia es importantísima para mí: están siempre, me ayudan a desconectar un poco del fútbol porque es importante disfrutar de un poco de tiempo con los propios seres queridos, estar con ellos y hacer algo con ellos. Pensar cada día en el entrenamiento y en el fútbol no creo que sea saludable, por lo que necesito disfrutar del tiempo con mi familia. Ellos están conmigo en los momentos negativos y positivos. Es bonito tener esta estabilidad en mi vida. Yo creo que mi hijo se acordará solo del Milan porque es demasiado pequeño para acordarse de París o de lo que ha sucedido con la Selección hasta aquí: empezará a acordarse desde ahora”.
Sobre su primer recuerdo ligado al fútbol
“Desde que tengo memoria he tenido siempre un balón de fútbol entre los pies, jugando desde que tenía dos años. A los cuatro años empecé en un equipo que se llamaba Olhanense en Algarve. Me acuerdo de mi primer entrenamiento: no tenían ni siquiera un equipo para mí y tenía que jugar con los niños de dos años más grandes que yo”.
Sobre cuánto ha sido difícil su camino hasta el Milan
“Pienso que ir a vivir solo a los once o doce años ha sido difícil. No me imaginaba irme sin mi familia, ni siquiera mis padres creían que estaría lejos tanto tiempo. Ha sido difícil en los primeros seis meses pero después persigues tus sueños, juegas, te entrenas, estás con tus compañeros cada día. La parte más difícil han sido los primeros meses pero después de esos estaba listo y no piensas más en dejar este sueño. Mi sueño es ganar muchas cosas con el Milan y ayudar al club a volver a ganar un poco de títulos, hacer un poco de magia con mis compañeros”.
Sobre el peso de la camiseta número 9
“Todos me han hablado de la maldición de la camiseta pero no pienso mucho en esto. Olivier Giroud jugó aquí hace poco tiempo y no estuvo condicionado. Para mí es un honor vestir el número 9 del Milan, es una camiseta pesada. Me gusta mucho llevarla y espero marcar muchos goles”.
Sobre Rúben Amorim
“Cuando Amorim me llamó me dijo que contaba conmigo y que si venía aquí sería importante para el proyecto. Me dijo que podía ayudar al Milan con goles. Me llamó cuando estaba en el Mundial, en julio. Fui a la habitación y hablamos: fue muy fácil. Un momento que recordaré para siempre”.
Sobre los compañeros
“La mejor relación la tenía con Rafa pero ahora se ha ido a otro club. En general me encuentro bien con todos, tenemos un montón de jugadores en el vestuario que hablan francés y después está también Diego Moreira que habla conmigo en portugués. Está Mario Gila con quien hablamos español. También con Chukwueze me encuentro bien pero en general hablo con todos, es fácil estar en nuestro vestuario y en nuestro equipo”.
¿Prefieres el Pistolero o el Hechicero?
“Prefiero el Pistolero. Me llamaban el Hechicero (lo Stregone) cuando era más joven en la cantera del Benfica y era una pequeña broma con las personas que había allí”.




