Rangnick dice no: tres semanas de pura nada

Un fantasma recorre Europa. No es el comunismo según Marx, es ese poco de Milan que ha quedado que, entre reuniones y encuentros vía Zoom, se afana por buscar una nueva identidad. Recapitulemos. El Milan ha elegido el camino de la discontinuidad tras una temporada concluida con el fracaso del objetivo mínimo: la clasificación para la Champions League. Es una elección legítima. Menos comprensible es que, a distancia de tres semanas, la revolución haya quedado inacabada. Nos encontramos ante un club (que, en el fondo, tendría al fútbol como su actividad principal o core business) que ha desmantelado la parte más importante de su propia estructura, la deportiva, sin haber preparado con la misma rapidez la fase sucesiva. Es difícil encontrar precedentes similares.

El primer problema, obvio, es el de los tiempos. Junio es el mes en el que se construyen los equipos, si es que no se han construido ya antes. Es el momento en el que se inician o se cierran las negociaciones, se definen las estrategias y se identifican los objetivos. Llegar tarde significa a menudo pagar más, perder oportunidades o verse obligado a ir a remolque (o a sufrir) las decisiones de los demás. Unas pocas semanas pueden marcar la diferencia.

Sin embargo, hay una cuestión más profunda que afecta a las competencias. Gerry Cardinale, desde que entró en la propiedad del club y, por tanto, en el fútbol italiano, ha aportado una visión empresarial moderna, en ciertos aspectos incluso fascinante: está convencido de poder extraer valor del fútbol aumentando los ingresos, construyendo una organización eficiente y sostenible, y desarrollando una empresa de medios (media company) y no solo un club de fútbol. Nadie puede negar que el fútbol también necesita esto.

El problema no es, como se dice con demasiada frecuencia, que los fondos solo estén interesados en ganar dinero: precisamente aquí el comunismo no tiene nada que ver y, además, para ganar dinero de verdad hay que vencer, y para vencer de verdad (con continuidad) es necesario crear bases sólidas y sostenibles. Nunca se repetirá lo suficiente lo necesario que es encontrar nuevos ingresos —como los beneficios de los estadios— o valorizar más los derechos de televisión. En síntesis: hacer que el espectáculo sea mejor. El problema es que el fútbol no es solo una industria del entretenimiento. Es un sector con dinámicas propias, relaciones consolidadas, tiempos y lenguajes que se aprenden frecuentándolo cada día.

Por este motivo sorprende ver que, en una fase tan delicada, sea directamente el propietario, junto al reputado Massimo Calvelli (extenista, hombre de deporte y de negocios, pero no de fútbol en sentido estricto), quien dirija las reuniones y oriente las decisiones operativas. Un inversor puede definir la dirección estratégica, fijar los objetivos y controlar los resultados.

Es más difícil pensar que pueda sustituir las competencias específicas que se necesitan para construir un equipo de fútbol ganador. ¿De verdad pueden identificar los perfiles adecuados junto a los cazatalentos? Está bien que quieran identificar de inmediato a un responsable del área técnica (pero ya vamos con retraso y ahora parece desvanecerse también la opción Rangnick) y luego elegir junto a él al entrenador, ¿pero quién los ayuda a elegir al hombre de las futuras decisiones?

Cardinale se ha lamentado de haber delegado demasiado en sus primeros cuatro años en el Milan, y es una buena noticia que quiera estar más presente en el nuevo rumbo. Pero el Milan necesita competencias. De inmediato. (Porque, por el momento, solo hay un fantasma del Milan).

RANGNICK SE CANSA DEL MILAN Y DICE NO

Ralf Rangnick ha dicho basta. La espera de una respuesta por parte del Milan, que fue quien lo buscó (no fue él quien se ofreció a Cardinale…) para confiarle el papel de jefe del área técnica, lo ha cansado y ahora está totalmente decidido a concentrarse únicamente en su rol de seleccionador de Austria, que comenzará su andadura en el Mundial en la noche italiana entre el martes y el miércoles contra Jordania. Desde la concentración de Austria en Santa Bárbara se respira la serenidad habitual respecto a la permanencia del técnico en el banquillo incluso después de la Copa del Mundo.

Los dirigentes de la federación austriaca de fútbol, al día siguiente de la llegada de la expedición a los Estados Unidos, estaban seguros de que Ralf se quedaría, y el presidente Josef Pröll explicó: “Soy muy optimista sobre el hecho de que elegirá a Austria. Nosotros lo queremos y él conoce los puntos clave de la oferta de renovación. Él y yo sabemos con qué podemos contar el uno del otro porque nos comunicamos de forma muy abierta”. El paso del tiempo no ha mellado esta convicción; al contrario, la ha reforzado.

Porque Rangnick, que no responde a preguntas sobre el Milan, ha reiterado a sus dirigentes que su intención es continuar con el proyecto después del Mundial. Hasta 2028. Que el contrato se firme ahora, antes del debut contra Jordania, o después de que termine el torneo, no le importa demasiado. Para Ralf es una cuestión de elecciones y de claridad: Austria lo quiere y lo hace sentir importante; el Milan, tras las conversaciones de hace dos semanas, ha desaparecido (o casi). No está acostumbrado a trabajar así y por eso está molesto.

Rangnick había sido muy claro con Cardinale e Ibrahimović: durante las cumbres que mantuvo con la propiedad rossonera, había exigido el pleno control del área técnica, sin injerencias. Naturalmente se refería a las de Zlatan, el ruidoso e influyente asesor de Cardinale: como hombre de fútbol, sabe bien lo que le ocurrió a Allegri la temporada pasada y no quiere que el problema se repita con él. Por lo tanto, exigió autonomía en la elección del técnico (indicando a Glasner o Jaissle), de sus colaboradores (por encima de todos, el director deportivo Johannes Spors, actual director deportivo del Southampton y ex del Genoa, y Christopher Vivell, jefe de ojeadores del Manchester United), de los jugadores, pero también de los ojeadores y de los entrenadores de las categorías inferiores.

Su intención era (o a estas alturas, era…) implantar una filosofía futbolística precisa, basada en la presión, la intensidad y la agresividad. Y quiere que todos remen en la misma dirección. El Milan, completamente por refundar tras la purga masiva decretada por Cardinale a causa de la no calificación a la Champions, escuchó las condiciones de Rangnick y hasta ahora no ha dicho que sí. El seleccionador de Austria ha esperado pacientemente, pero ahora parece que ya no está dispuesto a seguir haciéndolo.

Si el Milan le hubiera dicho sí de inmediato, Rangnick se habría organizado con Spors y Vivell, y también con el entrenador elegido (Glasner o Jaissle) para el mercado de fichajes. Él habría seguido dirigiendo a Austria con el objetivo de llevarla lo más lejos posible en el torneo al otro lado del océano; sus hombres de confianza habrían empezado a trabajar en el equipo, desde el mercado hasta los trámites necesarios para organizar una pretemporada tal y como le gusta a Ralf. Hasta ahora, sin embargo, este mecanismo que Rangnick tenía en mente no se ha activado. Y para sus gustos, la espera ha durado demasiado.

Ahora solo pensará en Austria, a la que ha devuelto a un Mundial tras una larga espera. No es que en estos días haya gastado energías nerviosas con el Milan, pero no quiere que nadie tenga la más mínima duda sobre su total implicación con la selección austriaca. Por eso, el mensaje que ha sido enviado al Milan es claro: Rangnick ha dicho basta. A menos que haya una sorpresa clamorosa o un regreso de llama violento y repentino por parte del Diavolo, el jefe del área técnica no será el alemán. La reconstrucción rossonera continúa con dificultades cada vez mayores.

¿Y AHORA QUÉ?

Tras el “no” de Rangnick de ayer, es momento de mirar a las alternativas. El técnico alemán seguirá siendo el seleccionador de Austria y ahora se concentrará en el Mundial. Tras el encuentro con Cardinale y la espera de una respuesta por parte del Milan, Rangnick se habría retirado de la posibilidad de convertirse en el nuevo jefe del área técnica rossonera. El Milan, de hecho, no estaba del todo convencido de confiarle plena autonomía en la elección del entrenador, de los colaboradores, de los jugadores, del sector juvenil y de las estructuras. ¿Y ahora qué?

El Diavolo evalúa otros nombres de dirigentes. Con Ramón Planes, que se ha desvinculado recientemente del Al-Ittihad, los contactos se remontan a hace un par de semanas. Más recientes son las conversaciones con el jovencísimo Devin Özek, de apenas 31 años, considerado un enfant prodige en Alemania por haber contribuido a obrar el milagro del Bayer Leverkusen antes de probar suerte en el Fenerbahçe. En Turquía las cosas no le fueron del todo bien y ahora busca un nuevo empleo. El Milan ya ha hablado con él en dos ocasiones: es joven y, desde luego, menos “ingombrante” [molesto/pesado] que Rangnick, sobre quien persistían algunas dudas incluso antes del paso atrás del actual seleccionador de Austria. Otro nombre sobre la mesa es el de Markus Krösche, director deportivo del Eintracht de Fráncfort. Los rossoneri, en definitiva, continúan con el casting. En el organigrama faltan un consejero delegado, un director técnico, un director deportivo y un entrenador.

A propósito de este último, se han registrado en los últimos días encuentros en Londres (con la presencia del propio Cardinale, que regresará en breve a los Estados Unidos) con Matthias Jaissle y Rúben Amorim. El primero podía ser considerado un delfín de Rangnick, pero gusta en general por la frescura de sus ideas. Tiene solo 38 años, pero ya ha ganado dos Champions League de Asia con el Al-Ahli y practica un fútbol moderno y ofensivo que convence tanto a los cazatalentos como a la propiedad milanista. ¿El problema? La cláusula de rescisión de seis millones de euros para liberarlo del club saudí. Esto pesa más incluso que su ficha, ya que para volver a Europa y, en particular, al Milan, Jaissle está dispuesto a renunciar al megasueldo que percibe actualmente (11 millones).

Amorim, por su parte, se encuentra libre tras el final de su (mala) aventura en el Manchester United. Por filosofía, el portugués es un término medio entre Jaissle y Oliver Glasner, el técnico del Crystal Palace que parecía estar en la ‘pole position’ para el banquillo rossonero hasta hace unos días. Amorim, sin embargo, no está convencido al 100% de aceptar el proyecto que le ha planteado Cardinale y está evaluando qué hacer. Quien no tendría ninguna duda en subirse a un avión rumbo a Milán es el ya citado Glasner, que se mantiene a la espera. Evidentemente, la paciencia del austriaco supera a la de su mentor (en la época del Salzburgo) Rangnick. Mientras tanto, en un segundo plano, queda Mauricio Pochettino, seleccionador de los Estados Unidos, que ha perdido algunas posiciones.

DI MARZIO SOBRE LA PECULIAR SITUACIÓN DEL MILAN

Durante su intervención en el podcast “Buongiorno Calciomercato” de Sky Sport Insider, Gianluca Di Marzio ha ofrecido las últimas actualizaciones sobre el Milan, que todavía tiene que elegir a su directiva y a su entrenador:

“El Milan aún no ha elegido quién será la figura que se encargará de realizar los fichajes y las salidas. El director deportivo todavía no está; hay varios nombres sobre la mesa como, por ejemplo, [Devin] Özek, el exdirector deportivo de 31 años del Fenerbahçe y del Bayer Leverkusen. Es muy bueno, veremos si termina siendo el elegido. Para el banquillo también gusta otro alemán, es decir, Matthias Jaissle, un entrenador que está evaluando en estos momentos si acepta o no la propuesta del Milan”.

“Quien no llegará, en cambio, es Ralf Rangnick, que no ha aceptado la propuesta rossonera. El alemán había solicitado amplios poderes, pero el Milan evidentemente ha decidido no otorgárselos. El Diavolo quiere, por tanto, seguir teniendo en Zlatan Ibrahimović a su principal punto de referencia. Veremos si la próxima semana resulta ser la decisiva para las decisiones del Milan”.

FOCUS SOBRE MARCO KROSCHE

Tras el rechazo de Ralf Rangnick, el interés del Milan se ha desplazado hacia un joven dirigente alemán, nacido en 1980 y actual director deportivo del Eintracht de Fráncfort: Markus Krösche. Nacido en Hannover, antes de convertirse en mánager fue centrocampista y estandarte del Paderborn, club en el que jugó durante trece años convirtiéndose en el jugador con más partidos de su historia. Tras su retirada, inició una trayectoria rápida y muy moderna, típica de muchos (ex)futbolistas alemanes: entrenador del filial del Paderborn, después al RB Leipzig —donde trabajó, entre otras cosas, al lado de Ralf Rangnick— y, finalmente, al Eintracht de Fráncfort, donde hoy es el máximo responsable del área deportiva.

La filosofía de Krösche como dirigente parte de un principio muy claro: primero viene el modelo de club, luego los jugadores. No construye el mercado persiguiendo simplemente los nombres o las peticiones del entrenador, sino que trabaja sobre una estructura más amplia que pueda durar y garantizar sostenibilidad a lo largo del tiempo.

El ejemplo más sencillo es lo que ha construido en el Eintracht: ha creado un sistema basado en el ojeo internacional, la sostenibilidad económica, la valorización de los jóvenes y la capacidad de vender en el momento adecuado. En definitiva, aquello que, de hecho, estaría buscando el Milan. Su objetivo no es comprar campeones ya consagrados, sino futbolistas de entre 18 y 23 años que hayan demostrado cualidades importantes sin haber alcanzado, todavía, su máximo valor de mercado.

Krösche no es, sin embargo, un dirigente que se guíe ciegamente por el algoritmo. Los datos sirven para restringir el campo de búsqueda, identificar perfiles compatibles y reducir el margen de error, pero la elección final sigue siendo humana. Cuenta la observación en directo, las entrevistas personales, la personalidad del jugador. Mentalidad, disciplina, resiliencia, capacidad de adaptación. En este sentido, el método de trabajo de Krösche es muy moderno: une datos, ojeo tradicional y evaluación de carácter, construyendo así un ecosistema en el que un talento puede expresarse y explotar de verdad.

Markus Krösche ha contribuido en Fráncfort a consolidar al Eintracht como un club europeo competitivo —como demuestra la conquista de la Europa League en 2022—, generando al mismo tiempo plusvalías multimillonarias. Los nombres símbolo de su trabajo a orillas del Meno son Randal Kolo Muani, Omar Marmoush, Jesper Lindstrøm, Willian Pacho y Hugo Larsson: perfiles captados, valorizados y transformados en activos que han aportado a las arcas del club alemán la espectacular cifra de 240 millones de euros, tras haber invertido en ellos apenas 36 millones.

Markus Krösche es un perfil que merece ser conocido y estudiado con atención. Sería perfectamente coherente con la búsqueda de sostenibilidad y autofinanciación que contemplan los planes del Milan. No es un dirigente “romántico”: vende cuando conviene, razona a medio plazo y no cambia de opinión tras tres partidos malos.

¿El límite? No ha trabajado todavía en un club obligado a ganarlo todo, y de inmediato, justo como le ocurre al Diavolo. Pero si el Milan decidiera verdaderamente apostar por Krösche, habrá que dejarlo trabajar otorgándole el espacio y el tiempo que solicita. Porque los resultados, tanto en Leipzig como en Fráncfort, están de su lado.

PELLEGATTI ESTALLA ANTE EL CAOS ORGANIZATIVO

«El casting continúa, los cazatalentos siguen con su trabajo y yo todavía encuentro increíblemente imposible que esté el Milan buscando entrenador sin que antes se haya anunciado al director general [consejero delegado]. Parece increíble; o lo anunciano todo junto, o no se explica, pero se pasa de Glasner a Amorim, de Jaissle a Pochettino… uno totalmente diferente del otro. Gerry Cardinale había dicho: “Me gustaría encontrar un entrenador al estilo Cesc Fàbregas”, y luego van a buscar a gente como Glasner, que no tiene absolutamente nada que ver con el español».

«Es difícil que falten el director general, el director deportivo y el entrenador al mismo tiempo en una empresa. La situación del Milan es anómala y preocupante, tanto para el presente como para el futuro. Ahora se sabe que Rangnick no aceptará; si él hubiese tenido ciertas garantías, yo veía con muy buenos ojos la solución de confiar en él, pero está la variable Ibrahimović».

«¿[Igli] Tare? Es un profesional que se marcha sin haber podido ni siquiera trabajar. ¿Las palabras de Leão? En este momento son las cosas que menos emociones me transmiten. Son palabras graves que pueden dañar al club, pero en este instante me interesan otros asuntos. Los problemas de la Lazio ya los conocemos; los del Milan son: desafección total, amenazas de los aficionados de no renovar los abonos y la primera vez en la historia del club en la que no hay una sola figura de máxima autoridad en la sociedad».


Entrevista a Christian Pulisic

En Irvine, en la plácida región de Orange County, los Estados Unidos sudan de cara al Mundial en el que ejercen de anfitriones dentro del vanguardista Great Park, donde en su día se levantaba una gigantesca base aérea de los Marines. Allí donde antes despegaban cazas militares, ahora esprinta en el último entrenamiento de la víspera mundialista Christian Pulisic, el futbolista de 27 años, profundamente religioso, el «Capitán América» al que se confían los destinos del Tío Sam. Es el más querido de la plantilla y hace unos días estuvo firmando autógrafos durante 36 minutos seguidos, mientras que en su lectura diaria de la Biblia tendrá que buscar la forma de aislarse de las tentaciones: el Diavolo siempre llama desde Italia.

Pulisic, ¿ha estado pendiente del Milan? Sigue sin entrenador y sin director general…

«Solo puedo decir que el Milan es un gran club y creo que lo solucionarán todo… Al final, estoy seguro de que todo saldrá bien y el equipo volverá a estar ahí arriba, donde merece. En este momento, sin embargo, mi foco está puesto aquí, en América».

Pero ¿está en contacto con alguien en Milán que pueda explicarle qué está sucediendo?

«Sí, estoy en contacto con algunos de los chicos. Hemos hablado y, sencillamente, me han deseado suerte para el Mundial. En general, tengo muchos amigos muy cercanos en Italia con los que hablo a diario».

¿Y ha hablado también con los compañeros con los que serán rivales en el Mundial?

«Claro, también he hablado con ellos, hay muchos rossoneros por aquí… No pienso en el hecho de que podamos enfrentarnos, sino que les deseo a todos lo mejor. Por ejemplo, hablé con Santi [Giménez], el primero en saltar al campo con México. Fue él quien rompió el muro de la emoción».

En cambio, ¿cómo es su relación con Mauricio Pochettino? ¿Sabe que está en la terna para convertirse en su entrenador también en el Milan?

«Yo solo lo veo como mi seleccionador nacional, aquí y ahora. Nuestra relación es buena, decididamente buena. Hemos tenido buenas conversaciones en los últimos días: sé lo que me pide y lo que puedo darle. Creo que con él nos estamos preparando de la mejor manera posible para afrontar el torneo».

¿En qué es diferente Pochettino de los otros entrenadores que ha tenido en sus dos años en Milán, desde Fonseca hasta Allegri?

«No hago comparaciones, pero creo que es el primer entrenador sudamericano que tengo en mi carrera. Ha sido una bonita experiencia, un gran descubrimiento. Me gusta la pasión, me gustan las ideas de fútbol que trae con su estilo. Exige una gran energía e intensidad continua sobre el campo».

En los dos últimos amistosos la fase de construcción ha crecido mucho: ¿está naciendo con Pochettino una mentalidad mucho más ofensiva?

«Creo que nos está dando sobre todo confianza y convicción en nuestras propias capacidades. La convicción de poder enfrentarnos a selecciones potentes sin ningún miedo».

El seleccionador repite continuamente su lema «Why Not Us?» («¿Por qué no nosotros?»). ¿Por qué Estados Unidos no puede pensar en llegar hasta el final?

«Repito, no tenemos miedo, este es nuestro momento. Queremos ser una fuerza real en este Mundial, capaz de competir contra cualquiera».

Usted y Weston McKennie han crecido juntos desde la primera convocatoria de la Sub-14, y ahora juegan en dos de los clubes italianos más grandes: ¿qué se siente al estar a su lado hoy tras tantas batallas?

«Realmente hemos crecido juntos. Ahora ambos estamos en la élite en Italia, yo en el Milan y él en la Juve, pero sobre todo seguimos defendiendo juntos a nuestra selección. Cuando afrontas un partido tan importante, con la presión del debut en un Mundial, te ayuda mirar a tu lado y ver a chicos que conoces desde que tenías 13 o 14 años. Quieres luchar como ellos, no defraudarlos, cubrirles las espaldas. Es con ese espíritu con el que llegamos al Mundial de casa».

¿Cómo de emocionado está? ¿Se está disfrutando los días previos un poco más en comparación con la última vez?

«Sí, diría que sí, aunque los prolegómenos en apariencia son similares. Se percibe esa misma atmósfera de gran partido. Sin embargo, en ciertos aspectos me siento un poco más relajado; la experiencia me ha calmado y el hecho de estar en nuestra casa ayuda. Además, creo que soy mejor jugador que hace cuatro años en Qatar: he crecido mucho en todos los aspectos, también en Italia».

Y sin embargo, antes de su último gol en un amistoso llevaba un año y medio sin marcar con la selección, y en este 2026 se había quedado en blanco con los rossoneri

«Ya lo dije tras el amistoso contra Senegal: era importante marcar, aunque no entendía por qué se hablaba tanto de eso. Ahora ya me he desbloqueado y espero que nos concentremos en otra cosa, en este momento histórico que tenemos delante de todos nosotros, que parece una locura, casi surrealista. Estos momentos, los futbolistas americanos no los olvidaremos jamás. Pero ahora el objetivo se llama únicamente Paraguay: tocará luchar de verdad, pero si logramos ganar a la primera mandaríamos un mensaje contundente al grupo».

Entre polémicas y problemas, ¿consigue percibir el entusiasmo de todo un país por ustedes?

«Sí. En cada ciudad en la que hemos estado he visto a gente fuera de los hoteles, aficionados en los entrenamientos. Ha sido especial. Hay muchos que normalmente nunca nos ven, pero cuando llega el Mundial todo cambia. En el fondo, solo queremos que el fútbol siga creciendo en los Estados Unidos».

Si cierra los ojos y piensa en el momento en que empiece a girar el carrusel…

«La entrada al campo, el público, el himno. Intentaré disfrutar del momento, aunque no es fácil para la concentración: este es un partido enorme y quieres quitarte de encima cuanto antes el peso del debut. Sin embargo, miraré a mi alrededor e intentaré saborearlo todo: tendré a amigos y familiares allí apoyándome en un momento especial».

Si pudiera volver al Christian de diez años que vivía en Pensilvania, ¿qué le sorprendería más de este momento?

«Jugar un segundo Mundial, estar todavía en este escenario, haría muy feliz a aquel Christian. Siempre ha sido el sueño de mi vida. Pero sigo haciendo cosas típicas de… Hershey, ¿saben? Hace unos días me comí un “S’more” [un malvavisco entre dos galletas de trigo integral con una barrita de chocolate Hershey] junto a la pequeña fogata del hotel». No es la cosa más saludable del mundo, pero this is America.

MÉXICO Y COREA DEL SUR EMPIEZAN GANANDO

2-0 para México en el partido de anoche (el Bebote no disputó ni un solo minuto) y acaba de disputarse el Corea del Sur – República Checa con el resultado de 2-1 para los coreanos, hoy se disputa el partido Canadá – Bosnia, donde ya mañana debuta Estados Unidos de Pulisic frente a Paraguay, el resto de partidos: Catar contra Suiza, Brasil-Marruecos y Haití-Escocia, Australia-Turquía, Alemania-Curaçao y Países Bajos-Japón.


Entrevista a Sandro Costacurta

El Milan sin alma de hoy es el mismo che solo hace unas décadas se jactaba de tener campeones con más copas que temporadas a sus espaldas. E incluso las temporadas eran muchas: Alessandro Billy Costacurta vistió la camiseta rossonera durante veintiún años (más los que pasó en las categorías inferiores), levantando un total de 23 trofeos. Fue la columna vertebral de un equipo que sabía imponerse tanto en Italia (siete Scudetti) como en Europa (5 Champions), mientras que el Milan de hoy ni siquiera es capaz de asomar la cabeza fuera del campeonato doméstico.

Costacurta, a distancia de casi tres semanas, ¿se explica ya el colapso rossonero en el tramo final de la temporada?

«Uno o dos partidos malos pueden ser casualidad, pero diez no. Con más razón aún ciertas derrotas en casa, teniendo un objetivo tan al alcance de la mano [la Champions]. Es un indicio claro de que se creó algo erróneo, algo roto entre el equipo y el entrenador. La culpa es de todos pero, para mí, los que saltan al campo son siempre los primeros responsables. La idea que me he hecho desde fuera es que se ha formado un grupo de chicos buenos, pero sin la personalidad necesaria para competir por determinadas metas».

Sin embargo, ¿cómo es posible que un entrenador experimentado como Max Allegri non haya sido capaz de invertir el rumbo?

«Pienso igual que Ancelotti, que es el más listo de todos: un entrenador influye, sí, pero hasta cierto punto. Luego les toca a los jugadores. O, mejor aún, distingámoslos de los “futbolistas”. Para jugar al fútbol se necesita una buena técnica, y gente con gran calidad el Milan tenía de sobra, sin duda. Pero luego hacen falta futbolistas a 360 grados, dentro y fuera del campo; los Rabiot, los Modrić».

¿Y por detrás de ellos, el vacío?

«Hay episodios que demuestran la talla de la persona, antes incluso que la del profesional. ¿Cuántas veces Maignan, el capitán del equipo, ha saltado al campo con sus compañeros tarde? ¿Ya fuera al inicio del partido o al comienzo de la segunda parte? Si se hizo de forma voluntaria es una mezquindad; si fue involuntaria, es todavía peor: solo terminas por poner nerviosos a los demás y al árbitro. El capitán del Milan es también un ejemplo de estilo y de puntualidad. Los detalles que marcan la diferencia son otros: la atención, los marcajes, el sacrificio. El resto son solo bajezas».

El Milan había elegido a Allegri para volver a empezar tras haber confiado el banquillo a dos entrenadores extranjeros, sin éxito. Hoy, ¿a quién le confiaría usted la reconstrucción?

«A mi me gustaría alguien que discipline finalmente al equipo, que devuelva el entusiasmo, el juego, la carrera, la identidad. Yo gastaría el dinero en dos líderes jóvenes, dos chicos de 23 o 24 años. Gente motivada, que vuelva a generar energía: los partidos tienen que ser vertiginosi, algo que aquí no pasa desde hace años y que, en cambio, sí ocurre en el resto del mundo. Me gustaría un equipo que no espere al rival como se ha hecho este año, sino que lo empuje a cometer errores. Goles vas a encajar igual, pero al menos diviertes. Eso es lo que desearía: un entrenador con coraje y ganas».

¿Qué más haría falta, en su opinión, para recortar la distancia con los otros equipos candidatos al Scudetto?

«Soy optimista, como mi amigo Sandro Nesta. Hacen falta un par de jugadores que puedan empujar, un entrenador que dé una línea clara, una dirección. Y un referente en el área técnica que tenga una estrategia definida. Por supuesto, hay que acertar con ellos y tener la voluntad de hacerlo. No hablo de nombres específicos, pero me parece que por las manos de Rangnick han pasado equipos que tenían un sentido, una organización. E Ibrahimović, al contrario de lo que muchos piensan, no me parece que tenga ganas de reclamar un papel de absoluto protagonismo, en absoluto».

Leão ya se ha borrado: ha dejado saber que quiere un nuevo desafío. ¿Una pérdida para el equipo o una liberación tras temporadas mediocres?

«A mi modo de ver, siempre ha sido un error considerarlo un líder, en lugar de un buen jugador capaz de encenderse de forma intermitente. Personalmente, nunca lo he considerado un perfil de Balón de Oro: he jugado con varios de ellos y… son otra cosa totalmente diferente. Si se marcha, desde luego no estás perdiendo a un Kaká o a un Shevchenko. Rafa nunca ha sido un fuera de serie, aunque él mismo pudiera pensar que lo era. Ahora bien, si cambia de opinión, llegan los verdaderos líderes y a él se le asigna una dimensión distinta, dentro de un contexto adecuado, entonces puede ser incluso útil. Pero hay que verlo por lo que es: un óptimo jugador, no la estrella del equipo».

¿Quiénes son, en cambio, los jugadores a los que concedería otra oportunidad?

«Pulisic viene de seis meses desastrosos, pero siempre ha sido un profesional serio: no lo suspendería solo por la segunda mitad de la temporada. Espero que Modrić se quede: a su edad habría que gestionarlo, pero cuando está en el campo todavía enseña fútbol. Lo mismo deseo para Rabiot: es una bestia. Además, Bartesaghi es jovencísimo y puede crecer, y Pavlović ha demostrado ser fiable. Si Maignan se deja de ciertas frivolidades, es fuerte: si hay que parar balones, los para. Gabbia puede quedarse, al lado de un defensor contundente que hay que fichar. Así como un gran delantero centro. Pero repito: se empieza por la cabeza, es decir, por el entrenador y el director técnico; para lo demás, tampoco hacen falta tantas intervenciones».

¿Considera entonces que la distancia con los grandes de la liga se puede recortar rápido?

«Depende siempre de los objetivos. Si es para volver finalmente a la Champions y asentarse de forma estable, entonces sí, no falta mucho. Pero si el objetivo es volver a ganar en Italia y en Europa, entonces digo que harán falta todavía años. Hay al menos seis o siete equipos mucho más fuertes, incluso que el Inter».


Glasner más cerca – Pendiente el caso de Rangnick

Arriba y abajo, como un columpio. Diecisiete días después del desmantelamiento de la directiva rossonera, el Milan que vendrá aún no tiene certezas, solo nombres más o menos cercanos a teñirse de rojo y negro. Todavía no hay un consejero delegado (amministratore delegato), un director técnico, un director deportivo ni un entrenador. No es que Gerry Cardinale y sus hombres sean perezosos o poco sensibles al asunto. Desde hace más de dos semanas encadenan reuniones y videollamadas a repetición, porque la intención es crear un equipo destinado a perdurar en el tiempo, con una planificación muy bien definida.

El último contacto ha sido con Rúben Amorim, técnico portugués que viene de una infeliz experiencia en el Manchester United. ¿Es un candidato? Como tantos otros —Mauricio Pochettino, por poner un ejemplo, ya ha sido escuchado en dos ocasiones por los hombres de RedBird—, pero no se encuentra en la primerísima fila. De entre la multitud de contactos, no obstante, queda un claro favorito para el banquillo: aquel Oliver Glasner que, por primera vez desde su adiós al Crystal Palace, ha roto el silencio en una entrevista concedida a dos periódicos austriacos, Kronen Zeitung y Oberösterreichischen Nachrichten.

«Es muy bonito que, desde que anuncié el final de mi contrato con el Crystal Palace, los medios de comunicación me hayan vinculado con casi todos los clubes —afirmó el entrenador austriaco—. Nunca he comentado estos rumores y tampoco quiero hacerlo ahora. Cuando llegue el momento, lo anunciaré. Y para estar finalmente listo para un nuevo club, todo debe ser perfecto. Es necesario tener una buena sensación: si no existe, no se hace nada».

En realidad, en la cabeza de Glasner ya hay un equipo, y es precisamente el Milan. Solo que el casting rossonero aún no se ha completado. Rumores de pasillo dejan entrever que el Diavolo no llegará a una decisión definitiva antes del fin de semana, si bien mañana podría ser una jornada importante para reanudar los contactos con los candidatos preferidos. Entre ellos se encuentra el propio Glasner, con quien ya se ha alcanzado una suerte de entendimiento para un contrato bienal con opción a un tercero a razón de 3,5 millones de euros por temporada.

La línea del Milan sigue siendo, sin embargo, la de nombrar primero a un director del área técnica y únicamente después al entrenador. Ralf Rangnick es el nombre fuerte para el cargo desde hace ya un tiempo, pero tras la reunión mantenida con Cardinale, Calvelli e Ibrahimović hace nueve días en Viena, todavía no se ha llegado a un acuerdo definitivo. Al contrario, ambas partes se encuentran actualmente estancadas en ese punto.

El Milan alberga algunas dudas sobre los tiempos (el alemán es el seleccionador de una Austria comprometida en el Mundial y, durante al menos un mes, estaría operativo solo a medio servicio desde América) y sobre la línea poco flexible del «Profesor», como le llaman en su patria. Por su parte, Rangnick —acostumbrado a mandar en prácticamente todos los aspectos deportivos de un club— teme injerencias en su trabajo y promesas incumplidas. Así, el matrimonio no es tan evidente como parecía hace unos días, a pesar de que sigue siendo la candidatura más vigorosa de entre las surgidas.

Rangnick, además, ya tiene sobre la mesa la oferta de la federación austriaca para permanecer en el banquillo de la selección nacional. «Lo queremos, él conoce los puntos clave de la oferta de renovación. Esperamos su decisión en los próximos días o semanas. Soy muy optimista sobre el hecho de que elegirá a Austria», ha explicado Josef Pröll, presidente de la Federación Austriaca de Fútbol. «Él y yo sabemos que podemos contar el uno con el otro porque nos comunicamos de forma muy abierta». Píldoras de optimismo que pueden asustar a los aficionados de Rangnick en Italia. El Milan reflexiona todavía, porque, en cualquier caso, el tándem austro-alemán con Glasner en el banquillo y el «viejo» Ralf detrás del escritorio garantizaría una comunión de intenciones y visiones similares sobre la manera de relanzar un club que se ha quedado fuera de la Champions por dos años consecutivos. Un binomio con el que intentar abrir un nuevo ciclo, sin la pretensión de ganar de inmediato, sino con la idea, más bien, de devolver la filosofía futbolística adecuada al Milan.

MODRIC NO HA DECIDIDO SU FUTURO

Luka Modrić y el Milan: una decisión que el campeón croata aún no ha tomado de forma definitiva. El dilema es de los que son rotundos: continuar jugando un año más con la camiseta rossonera activando la cláusula de extensión de su contrato (dicha opción es ejercible única y exclusivamente por Luka) o bien poner fin a su carrera como jugador para emprender la de dirigente, con el Real Madrid dispuesto a acogerle de buen grado bajo nuevas funciones. Algunas señales, incluso recientes, apuntarían al hecho de que Modrić podría no jugar más, pero todavía queda un paso que debe dar para que pueda tomar la decisión definitiva.

Modrić, de hecho, quiere conocer primero al que será el nuevo entrenador del Milan y también deseará hablar con él para comprender sus intenciones desde el punto de vista de la identidad técnico-táctica que el sustituto de Massimiliano Allegri pretenda dar al equipo. Tras este careo, llegará entonces la decisión definitiva por parte del campiternísimo croata, uno de los jugadores más destruidos la noche del Milan-Cagliari, aquella en la que el equipo no logró la clasificación para la Champions League, echando por tierra el trabajo de todo un año. Un resultado que también llevó a Gerry Cardinale a un desmantelamiento total de los cargos directivos, con el despido de Furlani, Moncada, Allegri y de aquel Igli Tare que había pilotado en primera persona la negociación para traer a Modrić al Milan.

Parece por tanto evidente que la decisión que Modrić deba tomar ocurrirá durante la Copa del Mundo. El candidato fuerte para la sustitución de Allegri es Oliver Glasner, quien ha convencido a todos con independencia de la llegada al Milan de Ralf Rangnick, este último también muy cerca de la sentencia final sobre convertirse o no en el nuevo director técnico del club.

HOY EMPIEZA EL MUNDIAL: MÉXICO-SUDÁFRICA

Aunque sinceramente no veo nunca las fases finales de estas competiciones (por descanso personal de fútbol), hoy da comienzo un nuevo Mundial, con México como una de las sedes inaugurales que debuta ante Sudáfrica, con el todavía jugador rossonero Santi Giménez que dice que será el máximo goleador del Mundial, lo gracioso que de momento hoy empieza como suplente… cada día al menos en las noticias iré poniendo los partidos que se disputen con las alineaciones, para quien quiera seguirlo.


Glasner rompe su silencio

Oliver Glasner rompe el silencio. En el momento en que todo el mundo se pregunta si irá al Milan, Glasner ha respondido a las preguntas de dos periódicos austriacos, Kronen Zeitung y Oberösterreichischen Nachrichten, dejando una frase significativa y algunos pronósticos sobre el Mundial. Glasner fue interceptado en Mehrnbach, un pequeño pueblo de unos 2.200 habitantes en la Alta Austria, donde ayer estuvo jugando al tenis.

La frase más interesante es un… regate conseguido a medias: «Es muy bonito que, desde que anuncié el final de mi contrato con el Crystal Palace, los medios de comunicación me hayan vinculado con casi todos los clubes —afirmó Glasner—. Nunca he comentado estos rumores y tampoco quiero hacerlo ahora. Cuando llegue el momento, lo anunciaré. Y para estar finalmente listo para un nuevo club, todo debe ser perfecto. Es necesario tener una buena sensación: si no existe, no se hace nada».

Resulta fácil leer esto como una apertura hacia el Milan, pero solo bajo las condiciones adecuadas. El club se reunió con él en Londres y con él habló de un contrato de dos años. Naturalmente, se debe evaluar el proyecto en su conjunto, con Ralf Rangnick —a quien Glasner está muy ligado— como director técnico. Se entenderá pronto. El entrenador austriaco, mientras tanto, ha rechazado al Feyenoord, otra señal de su interés por Milán.

Como es lógico, los diarios austriacos le han pedido a Glasner su opinión sobre el Mundial: «Obviamente veré los partidos, sobre todo los de Austria. Siempre me levanto temprano, a las 6:00, para desayunar con mi hija, pero los de las 4:00 de la madrugada son demasiado temprano incluso para mí… Con todo, 104 partidos me parecen demasiados».

Su pronóstico no podía faltar: «Veo buenas opciones para que Austria conquiste el pase a los dieciseisavos de final como segunda de grupo. Creo que debería ganar Francia, pero no estoy seguro. También veo bien a España y, además, el clima tendrá consecuencias: salvo Alemania en 2014, ninguna selección europea ha logrado jamás ganar un Mundial en Sudamérica. Por lo tanto, añado a Argentina».

Por tanto, la duda es si será el Milan o un poco más de vacaciones con mucha televisión. Esto es lo que prevé el mes de junio de Oliver Glasner. «He pasado las últimas semanas de vacaciones con mi familia —explicó—. Ahora tengo un montón de cosas que recuperar, incluyendo una cita con mi asesor fiscal y un almuerzo con amigos fijado hace tres años. Un antiguo compañero de colegio ha organizado un torneo de golf y participaré». El golf está muy bien pero, en clave milanista, ese cara a cara con su asesor fiscal podría resultar bastante más productivo.

NUEVAS DECLARACIONES DE RAFA LEAO

Rafael Leão no deja de hablar de su futuro, imperturbable. Por tercera vez en el espacio de una decena de días, el número 10 rossonero ha expresado su voluntad de abandonar Milán, aunque en esta ocasión de una manera menos explícita respecto a las dos últimas. En esta oportunidad, en la entrevista publicada por RTP (la emisora pública lusa), Leão fue entrevistado en el propio San Siro y vistiendo el traje oficial del Milan: la charla se remonta a finales del pasado mes de abril.

Por tercera vez en diez días, Rafael Leão ha reiterado su deseo de salir del Milan. Esta vez lo ha hecho en una entrevista grabada a finales de abril entre los muros de San Siro y con los colores oficiales del club puestos. Estas son sus declaraciones:

Sobre su futuro con el Milan

«Ya he conquistado lo que quería conquistar con el Milan. En el fútbol nunca se puede decir nunca, jamás se sabe qué depara el futuro, pero si tuviera que suceder [marcharme], me iré de aquí muy contento y satisfecho por haber contribuido a llevar al club al lugar donde merece estar».

Sobre los mejores entrenadores que ha tenido en su carrera

«Me habría gustado ser entrenado por Jorge Jesus durante más tiempo: fue un técnico que apostó fuerte por mí. Creo que ha sido el mejor entrenador que he tenido en mi vida, después de Stefano Pioli».

Sobre el Mundial y su relación con Cristiano Ronaldo

«Ganar el Mundial creo que es la realización de todo futbolista. No hay nada más importante que ganar una competición tan grande como un Mundial. Cristiano Ronaldo es un ídolo y lo será para siempre. Será un ídolo incluso para mis hijos y es también el ídolo de mi hermano».

Sobre su debut en San Siro

«Aquel momento fue muy importante para mí, para mi familia, y para demostrar una vez más que un futbolista portugués puede marcar la diferencia».

NUEVAS DECLARACIONES DE PELLEGATTI

«Parecería la enésima decisión curiosa y particular de estos rugientes, muy rugientes, años 20: la de elegir al entrenador antes que al director general y al director deportivo. Al leer las indiscreciones de las últimas horas, Oliver Glasner ya habría sido elegido para el banquillo, con un contrato hasta 2028. Él habría decidido ser acompañado, como director deportivo, por Christoph Freund, quien dejaría el Bayern de Múnich, o por Marcel Schäfer, actual director general del Leipzig».

«Por lo tanto, el entrenador elegiría a los directores deportivos, luego se introduciría en el organigramma el cargo de director general, después el de jefe de captación (chief scouting) —elegido ¿por quién? ¡Mah!— y finalmente se designaría al Consejero Delegado (Amministratore Delegato). ¡No me lo creo! ¡No me lo quiero creer! Esperemos que sean solo rumores, a menos que en el deporte americano funcione así y que todos los demás equipos europeos, por lo tanto, se equivoquen cuando empiezan desde arriba para formar el organigrama y asignar los cargos societarios».

«Lo he repetido a menudo en estos días. Me gustaría borrar de la historia presente y futura del Milan el sustantivo “DIVISIÓN”, con la esperanza de que se utilice otro, tan simple como imposible, en esta desconcertante fase histórica del Club: ¡”NORMALIDAD”!».


Oferta oficial por Glasner

Hay señales de vida incluso en el desierto rossonero: ayer se hicieron oficiales otros dos amistosos veraniegos. Parece, además, tomar forma en el horizonte la figura del nuevo entrenador, identificado en Oliver Glasner, para quien estaría listo algo más concreto que un proyecto técnico que por ahora se había quedado en la teoría. En la práctica, el Milan ya tiene preparado un contrato bienal con opción a un tercero. El sueldo oscilará entre los 3 y los 4 millones de euros. Por extensión, es el mismo tipo de vínculo firmado el pasado mes de mayo por Allegri (un contrato que, en realidad, todavía tiene que ser rescindido), aunque más bajo en lo que respecta a la ficha.

Sin embargo, la estima mutua aún no se ha traducido en una firma con nombramiento oficial: Cardinale, propietario del club y jefe del proceso de toma de decisiones, quiere seguir un itinerario específico. Primero, la elección de un referente para el área técnica; después, el entrenador. Glasner es un técnico moderno que contaría con el agrado de muchos directores técnicos, con más razón con el de Rangnick, candidato al puesto y su primer patrocinador.

Para el entrenador, los diversos contactos rossoneri han sido provechosos y productivos: tanto es así que hasta ahora ha declinado las demás propuestas, la última de ellas la del Feyenoord, que llegaron a su agente tras la temporada concluida en la Premier League. En el banquillo del Crystal Palace, con el que terminó decimoquinto en el campeonato, se llevó no obstante a casa un triplete de éxitos alternativo: la Community Shield, la Copa de Inglaterra (FA Cup) y la Conference League. Glasner está intrigado por la oportunidad, listo también para ponerse a prueba en San Siro. El temor a un nuevo fracaso y la mole de trabajo que lo mantendrá ocupado durante mucho tiempo no parecen asustarle. Sería su cuarto campeonato europeo diferente tras haber entrenado en Austria, Alemania (con una Europa League ganada como técnico del Eintracht de Fráncfort) y, precisamente, Inglaterra.

También para el club (Cardinale y Calvelli, el hombre en la sombra siempre a su lado), las valoraciones sobre las reuniones con Glasner son positivas: queda pendiente el tema de la escala de prioridades a seguir, dando primero un nombre al futuro vértice del área técnica. Mientras no se tome una decisión oficial, no se deben descartar definitivamente las demás hipótesis, las cuales, sin embargo, resultarían sorprendentes. Tomarse el tiempo necesario es justo, y Cardinale ha reiterado que quiere moverse con sus propios esquemas y tener todas las certezas del caso para evitar perder otro año: mientras tanto, sin embargo, el mercado de fichajes también corre y a los agentes y demás profesionales del sector les cuesta encontrar un interlocutor con quien iniciar los primeros contactos. Ibrahimović, incluso sin un rol definido en el organigrama rossonero, sería un referente de la propiedad: Zlatan, sin embargo, ha volado a los Estados Unidos para seguir el Mundial americano como analista de Fox Sports, y le quedan todavía varias semanas por delante.

El propio Rangnick estará ocupado en la cita internacional en calidad de seleccionador de Austria: la Federación también le ha propuesto quedarse, mientras que con el Milan no constan contactos de última hora. Sigue siendo, no obstante, el primero de la lista como arquitecto del nuevo proyecto. Rangnick traerá después a sus hombres, como ocurre cuando se concede libertad de acción a un nuevo gestor. Sin embargo, no es una condición necesaria para obtener su “sí” a la propuesta del Milan: es más una cuestión de estrategia y de decisiones a tomar en comunión de intereses. No pasará mucho más tiempo sin que haya anuncios, aunque para encajar todas las piezas hará falta al menos una semana.

DOS NUEVOS AMISTOSOS PROGRAMADOS

Con una nota oficial, el Milan ha tomado finalmente decisiones sobre el futuro. Nada que afecte al próximo organigrama del club, pero al menos hay un programa estival definido. Quienquiera que sea el entrenador tendrá un calendario repleto de compromisos: deberá construir un nuevo equipo entre un amistoso internacional y otro. Desde ayer, de hecho, son oficiales otros dos test europeos: la primera cita, antes de la partida hacia el Pre-Season Tour entre Australia e Indonesia, estará programada para el sábado 25 de julio en el Celtic Park de Glasgow contra el Celtic.

Al regreso de la gira, el sábado 15 agosto, los rossoneri saltarán al césped del Tarczyński Arena de Breslavia para enfrentarse al Manchester United. Será la primera vez para el Milan en la ciudad polaca, a pocos días del inicio de la nueva temporada de la Serie A. La fecha del regreso a los entrenamientos (il raduno) había sido fijada previamente para el 12 de julio en Milanello, pero eso era si Massimiliano Allegri hubiera permanecido al frente de la dirección: la fecha de la reanudación queda ahora por definir en base a las exigencias del nuevo técnico. La elección de los partidos estivales tiene que ver también con necesidades comerciales, a empezar por la gira.

LA DESPEDIDA A LOS HINCHAS DE IGLI TARE

La aventura de Igli Tare en el Milan ha durado menos de un año y, a pesar de un final desastroso entre la clasificación para la Champions League fallida y su despido a finales de mayo, el dirigente albanés ha demostrado un gran apego a los colores rossoneri hasta el final. Invitado a la cena de fin de temporada del Milan Club Old Clan, Tare quiso agradecer al pueblo rossonero el afecto recibido. Estas han sido sus palabras:

«He aceptado esta invitación con gran placer y honor porque, cuando llegué el año pasado, el primer encuentro lo tuve con vosotros y recibí de inmediato lo que siempre he amado: el amor por esta camiseta y por estos colores. Me siento un poco culpable porque, en la última jornada, no fuimos capaces de llevar al Milan a la Champions. Sin embargo, una cosa permanece: el Milan es más grande que todos nosotros. Y aunque haya sido solo por un año, para mí ha sido un gran honor trabajar para este club y estaréis en mi corazón allá donde esté».

VARIOS CLUBES DETRÁS DE LIBERALI

Tras su tormentosa salida del pasado verano, cuando dejó el Milan a coste cero para marcharse al Catanzaro de la Serie B, Mattia Liberali podría dar ya el salto a la Serie A. El club rossonero se reservó un 50% de una futura venta del futbolista de la generación de 2007, mientras que su agente, Alessandro Lucci, incluyó en su contrato con el Catanzaro una cláusula de rescisión de 6 millones de euros. Si esta llegara a ser abonada, el Milan ingresaría apenas 3 millones de euros.

Según detalla Gianluca Di Marzio en Calciomercato – L’Originale, sobre el mediapunta existe un fuerte interés por parte del Como, Sassuolo, Bologna y Cagliari. Técnicamente, el Milan podría aprovechar la existencia de dicha cláusula para recomprarlo por un total neto de 3 millones de euros (restando su 50%), pero es sumamente difícil que Liberali vuelva a vestir de rossonero considerando cómo terminó su relación con el Diavolo el verano pasado.


Glasner rechaza al Feyenoord: espera al Milan

Hacia adelante sí, pero con lentitud. A despecho de la agitación entre los aficionados, el Milan quiere tomarse todo el tiempo posible para reorganizar el área técnica, desmantelada tras el doloroso k.o. ante el Cagliari que costó la calificación para la próxima Champions League. Ciertamente, ya hay un favorito para heredar el banquillo de Massimiliano Allegri y espera ver la línea de meta muy pronto. Oliver Glasner solo espera una nueva llamada del Diavolo para formalizar su nombramiento como nuevo entrenador rossonero. Por este motivo, de momento no toma en consideración otras hipótesis, como la del Feyenoord, que en los últimos días ha llamado con insistencia a la puerta del técnico austriaco. Glasner, sin embargo, da la absoluta prioridad al Milan.

¿Qué es lo que falta entonces para la fumata blanca? En los planes de Gerry Cardinale, el primer paso no debe ser el entrenador, a pesar de que el nombre de Glasner goza de aceptación en múltiples sectores. Primero, el número uno de RedBird querría llegar a un acuerdo para el director del área técnica, para lo cual ha habido varios encuentros. También aquí, no obstante, hay un favorito que, además, conoce muy bien al ya exentrenador del Crystal Palace. Ralf Rangnick trabajó con Glasner en la época del Salzburgo, cuando ambos llegaron casi en paralelo a la galaxia futbolística de la marca Red Bull.

En la idea del Milan, el tándem austro-alemán podría funcionar bien también a la sombra de la Madonnina, pero antes de tomar una decisión final en Vía Aldo Rossi quieren estar seguros de haber sondeado a fondo todas las opciones posibles. De ahí las numerosas conversaciones en las últimas semanas. En lo que respecta a la dirección técnica, la primera alternativa a Rangnick sigue siendo Ramón Planes, catalán al que ya se ha visto en el Espanyol, el Tottenham y el Barcelona. Prácticamente se ha liberado del Al-Ittihad, donde recientemente pasó del rol de director deportivo al de consultor externo. Con Planes al timón, subirían las opciones de Mauricio Pochettino para el banquillo. Al fin y a la postre, el actual seleccionador de los Estados Unidos fue a todos los efectos lanzado como entrenador hace casi 20 años precisamente por el dirigente catalán.

Razonar por bloques cerrados puede ser, sin embargo, peligroso. Si bien es cierto que el nuevo director técnico tendrá una parte fundamental en la elección de quién se sentará en el banquillo, es igualmente cierto que la decisión se tomará de mutuo acuerdo. Glasner, por ejemplo, es valorado también por Ramón Planes. Un poco menos maleable parece ser, en cambio, Rangnick, quien posee una filosofía futbolística más marcada. El seleccionador de Austria, no obstante, más que en los nombres piensa en las metodologías, la estructura y la cultura del club. En su última conversación, hace una semana, se lo reiteró a Cardinale y a sus hombres: quiere contribuir a reconstruir el Milan, pero a su manera. Los rossoneri han tomado nota de las ideas de Rangnick, con la intención de hacer saber al candidato alemán su elección en un plazo de quince días. En medio de todo esto, Austria debutará en el Mundial en la noche entre el 16 y el 17 de junio contra Jordania en San Francisco.

En los Estados Unidos ha desembarcado también Zlatan Ibrahimović, quien se encuentra ya en Los Ángeles. Oficialmente, Ibra no forma parte del organigrama rossonero, aunque es fácil imaginar que se comunica con Cardinale diariamente sobre el futuro del Milan. Además de director técnico y entrenador, los rossoneri deberán encontrar un nuevo consejero delegado (amministratore delegato) y un director deportivo. Para esta segunda posición, ya se han evaluado varios perfiles mirando sobre todo hacia Alemania: desde Devin Özek hasta Johannes Spors, pasando por Marcel Schäfer y muchos otros. En definitiva, la sensación de que el nuevo Diavolo pueda hablar pronto alemán es fuerte.

MÁS PROBLEMAS: EL REGRESO DE LOS CEDIDOS

La prueba «del nueve» será el primer test del futuro director deportivo del Milan. ¿De qué, o mejor dicho, de quién hablamos? Nueve son los futbolistas que a partir del 1 de julio volverán oficialmente a vestirse de rojo y negro tras la última temporada transcurrida en calidad de cedidos en otros clubes. Perfiles distintos, con exigencias y perspectivas diferentes. Se va desde Ismael Bennacer, con un pasado y (sobre todo) un contrato importante, hasta Christian Comotto, joven en plena rampa de lanzamiento tras su primera temporada como profesional.

Ni siquiera la estima incondicional de Zvonimir Boban —quien lo quiso con fuerza para el Milan en 2019— ha servido para que Bennacer saliera de la crisis. El centrocampista argelino ha intentado relanzarse en el Dinamo de Zagreb, donde Zvone es hoy presidente, pero con escasos resultados. Los croatas no abonarán los 10 millones de euros pactados para su opción de compra e Isma regresará, por lo que el Diavolo se encontrará de nuevo con los 4 millones netos de su ficha a las espaldas. Un buen problema. ¿La solución? Llegar a un acuerdo para la rescisión consensuada, dado que su contrato expirará dentro de un año. El Milan ahorraría algo de dinero y Bennacer quedaría libre para encontrarse un nuevo club. A pesar de las últimas dificultades, a sus 28 años todavía tiene tiempo para levantarse.

Se da por descontado que también Yunus Musah regresará a Milanello. El americano ha jugado poquísimo en la Atalanta y los 24 millones de su opción de compra están destinados a esfumarse. Musah viene además de sufrir la decepción del Mundial, puesto que el seleccionador Pochettino lo ha excluido de la lista de 26 convocados. Regresará al Milan y el nuevo entrenador evaluará si puede ser útil para la causa, entre otras cosas porque en la temporada 2026-27 los rossoneri disputarán la Europa League y la plantilla deberá ampliarse por fuerza. A la base regresarán de igual modo Filippo Terracciano (el descenso no hizo saltar la obligación de compra) y Warren Bondo, tras su experiencia en la Cremonese: el futuro de ambos está completamente por escribir.

Entre los nueve hay, sin embargo, un gran signo de interrogación. Afecta a Samu Chukwueze, que en la temporada 2025-26 ha estado en el Fulham. Los londinenses cuentan con un derecho para hacer definitivo el traspaso previo pago de 26 millones. Demasiado dinero a tenor de la temporada de altibajos que ha firmado el extremo nigeriano. El Fulham no ha renunciado del todo a la idea de quedarse con Chukwueze, pero únicamente si el Milan está dispuesto a negociar el precio. Mucho dependerá también de cómo juegue el Diavolo la próxima campaña. En el esquema 3-5-2 de Massimiliano Allegri no había espacio para un futbolista de las características de Chukwu, pero si llegase un técnico obsesionado con el uso de extremos a pierna cambiada, el ex del Villarreal podría incluso quedarse en Milanello.

Sobre los últimos cuatro de la lista el discurso es más amplio. Francesco Camarda se ha recuperado de su lesión en el hombro y será contrarrecuperado por 4 millones de euros, después de que el Lecce ejecutara su opción de compra por 3 millones. No hay ninguna duda sobre sus cualidades, pero queda por entender cuál es el mejor camino para el jovencísimo delantero centro tras un año decepcionante en el Salento. Tampoco llega firmando una temporada particularmente feliz Kevin Zeroli: primera parte en el Monza con apenas cinco partidos disputados, y la segunda algo mejor en la Juve Stabia de Ignazio Abate, quien fuera su técnico en el Primavera rossonero. ¿Y ahora? Es probable que sea enviado de nuevo a otro lugar para madurar.

Ha jugado más Comotto en el Spezia (28 partidos): aunque los ligures han descendido, el centrocampista de la generación de 2008 ha dado señales de crecimiento positivas y debería comenzar la pretemporada con el primer equipo. Más incierta es la situación de Alphadjo Cissé. Fichado desde el Verona por 8 millones de enero, se quedó después en el Catanzaro como cedido, pero una fea lesión (rotura del tendón de los abductores del muslo derecho) lo ha mantenido fuera durante toda la segunda parte del campeonato. Operado en Finlandia, ahora se encuentra mejor y en verano desembarcará por primera vez en Milanello. ¿Para quedarse? A día de hoy es verdaderamente complicado lanzarse a hacer un pronóstico.

DI MARZIO: “EL ATALANTA PIENSA EN JASHARI”

Según ha informado en su perfil de X, Gianluca Di Marzio revela que el Atalanta está ejerciendo una fuerte presión para hacerse con los servicios de Ardon Jashari. El centrocampista suizo, que viene de firmar una temporada negativa con la camiseta del Milan, es muy apreciado por el nuevo director deportivo de los bergamascos, Cristiano Giuntoli, quien desearía llevarlo a la disciplina nerazzurra y que ya había intentado ficharlo para la Juventus hace unos años. Sin embargo, para poder plantearse su traspaso, hace falta primero que el Milan se abra a la venta del jugador.

PELLEGATTI COMENTA LA SITUACIÓN RANGNICK

«Así pues, en lo que respecta a Rangnick, la fecha límite es el inicio del Mundial. No puede comenzar el Mundial sin que Rangnick haya dicho algo importante a su federación. No puede comenzar el Mundial sin que el Milan sepa que él es su plenipotenciario. Sabemos que Gerry Cardinale se está ocupando de ello en primera persona. Nuestra única esperanza es que acierte con la decisión, algo que, ya sea por su propia culpa o porque ha delegado mal, no ha logrado en estos últimos tres años, los cuales yo continúo diciendo, aunque se ofendan, que son sin duda alguna los peores de la historia del Milan. Peor que el Milan de Farina, peor que el Milan que se fue a la Serie B. Sin embargo, Cardinale siempre tiene la posibilidad de enmendarlo, digámoslo así, colocando a las personas adecuadas.»


Rangnick entre Austria y el Milan

La esperanza de los aficionados del Milan es que finalmente haya llegado la semana de las decisiones en el seno del club rossonero, dado que todavía está por nombrar toda la directiva y el entrenador. La casilla del consejero delegado (amministratore delegato) ha sido ocupada por el momento de forma provisional por Massimo Calvelli, quien ha asumido los poderes de Giorgio Furlani, mientras que para el banquillo y el área técnica los nombres más candentes y a día de hoy favoritos son los de Oliver Glasner y Ralf Rangnick. Sus llegadas parecían ligadas, pero no se descarta que el técnico austriaco, quien está en la pole para ocupar el puesto del destituido Allegri, pueda desembarcar en Milanello incluso sin que el alemán tome las riendas del área técnica del Diavolo.

Así lo informa el periódico austriaco Salzburger Nachrichten, el cual ilustra en primer lugar la situación que concierne al futuro de Rangnick, disputado entre el Milan y Austria: desde hace tiempo, el actual seleccionador del combinado austriaco tiene sobre la mesa una oferta de renovación hasta 2028 por parte de la Federación, la cual ya habría aceptado todas sus exigencias para permanecer en su puesto incluso después del Mundial que comenzará en pocos días. El alemán, sin embargo, ha hablado en las últimas semanas en múltiples ocasiones con el club de Vía Aldo Rossi y estaría muy intrigado por la posibilidad de tomar las riendas del área técnica del Milan.

No es ningún misterio que Rangnick, para aceptar la propuesta del Diavolo, ha dictado ciertas condiciones, entre ellas tener plenos poderes y la máxima autonomía en las decisiones. Gerry Cardinale, que apuesta firmemente por Glasner para el banquillo, aún no ha dado una respuesta al alemán y por ello no es seguro que su llegada y la del técnico austriaco estén estrictamente ligadas. Si se frustrara el desembarco en el club rossonero de Rangnick, el ex-entrenador del Crystal Palace preferiría colaborar con un director deportivo de habla alemana y por este motivo habría puesto sobre la mesa los nombres de Christoph Freund (del Bayern de Múnich) y de Marcel Schäfer (del Leipzig).

Andrea Ramazzotti, periodista, se ha expresado así en La Gazzetta dello Sport sobre las garantías exigidas al Milan por parte de Ralf Rangnick: “El seleccionador de Austria ha hablado en dos ocasiones con el fundador de RedBird, Ibrahimović y Calvelli. Se ha mostrado dispuesto a sumarse al proyecto del Milan, pero ha puesto entre sus condiciones la elección del entrenador, del director deportivo, de la filosofía futbolística para las categorías juveniles y de los integrantes del departamento de ojeadores. Un verdadero y auténtico “paquete completo”, con un número de hombres de su confianza que se sitúa holgadamente en las dos cifras”.

“Además, como exigencia no negociable, reclama una amplia facultad de decisión. Es decir, la posibilidad de identificar y elegir a los jugadores sin tener que chocar con Ibrahimović, quien no es un empleado con ficha del Milan, sino un socio de Cardinale en RedBird y su consejero personal. Y es precisamente este último punto sobre el cual Rangnick pretende una claridad absoluta”.

«Austria, que ya se encuentra trabajando en California (en Santa Bárbara), ha propuesto a su seleccionador la renovación de su contrato hasta la Eurocopa de 2028, y el presidente de la federación hizo pública esta maniobra el viernes (“Queremos que se quede otros dos años”). Ralf quiere poner ahora un punto final al asunto, con un “sí” o un “no” por parte del Milan, que es quien lo ha buscado. No tiene intención de llegar al primer partido del torneo con la duda en la cabeza, sabiendo que el debut será dentro de diez días contra Jordania. En caso de llegar a un acuerdo con el Milan, gestionar la cita mundialista podría no ser sencillo, algo que él mismo sabe perfectamente; de ahí que Austria mantenga la esperanza de lograr su renovación. La alternativa a Rangnick es Ramón Planes, ex del Barcelona».

EL FEYENOORD SE INTERESA AHORA POR GLASNER

Claudio Raimondi, en su intervención en SportMediaset en Italia Uno, informa que esta mañana ha llegado desde los Países Bajos el rumor de que el Feyenoord desearía fichar a Oliver Glasner para sustituir al destituido Van Persie. El técnico austriaco ha dado su prioridad al Milan, pero ¿durante cuánto tiempo podrá hacerlo? Hace falta un acelerón entre hoy y mañana, por lo que las próximas 48 horas serán decisivas; de lo contrario, el exentrenador del Crystal Palace podría decidir aceptar la propuesta del Feyenoord.

Para el Milan, la primera alternativa a Glasner es Mauricio Pochettino, quien sin embargo estará comprometido durante las próximas semanas en el Mundial con la selección de los Estados Unidos; por lo tanto, la temporada del Diavolo, que comenzará el 12 de julio con el inicio de la pretemporada en Milanello, tendría que arrancar sin el entrenador presente en la reanudación de los entrenamientos.

El Milan está pensando además en confiar el área técnica a Ralf Rangnick, el cual sin embargo ha dictado unas condiciones muy precisas para aceptar la propuesta milanista, entre ellas que quiere plenos poderes y que no debe existir ninguna injerencia por parte de Zlatan Ibrahimović. El alemán, que tiene también sobre la mesa la oferta de renovación por parte de la Federación Austria de Fútbol, quiere decidir su futuro antes del primer partido de Austria en el Mundial, programado para el 17 de junio contra Jordania. Rangnick exige carta blanca; está por ver si Gerry Cardinale decidirá otorgársela.

LUCA SERAFINI HARTO YA DE REDBIRD

Luca Serafini, periodista, se ha expresado así en su editorial para MilanNews.it sobre la gestión del Milan por parte de RedBird: «Los aficionados están siendo devorados en su pasión, en su pertenencia, en sus esperanzas, en su entusiasmo. Y aquí radica la grande, enorme diferencia con el pasado: Buticchi, Colombo, Farina y todos aquellos que hemos enumerado tenían corazón. Aquí, en cambio, el jardín jurásico está poblado por un monstruo sin alma que esgrime y se ensaña con la historia, la ambición y el sentido del club. Entradas caras, San Siro en manos de turistas, visitantes y transeúntes, desmantelamiento de la afición organizada a favor de los espectadores ocasionales, de los perritos calientes, de las patatas fritas. Espectáculo (¿?) a la americana».

Luca Serafini se ha preguntado después con qué criterios se puede proseguir por la senda emprendida por la sociedad: «¿Cuál es el futuro? Gerry Cardinale, en la rueda de prensa de hace dos semanas, había asegurado que se ocuparía de todo en primera persona, entre otras cosas porque con Ibra —superviviente de la purga que hizo tabula rasa con la directiva— las relaciones son tensas. En una semana se habría debido conocer el nombre del director deportivo y, justo después, el del entrenador. En cambio, falta poco más de un mes para el inicio de la pretemporada y todavía estamos aquí. Pues sí. Hace falta dar las llaves de Milanello a un general que traiga consigo a un coronel y ambos, juntos, mantengan fuera a todos aquellos que no tienen competencia ni cualificación. Suena un poco a nefastas épocas militares, a golpes de Estado forzados, pero aquí ya no queda nada que derrocar: hay que reconstruir sobre las ruinas. Y, por desgracia, Cardinale no parece ni arquitecto, ni aparejador, ni jefe de obra. Agarrémonos fuerte, cojámonos de la mano».

QUIEN ES RAMÓN PLANES: LA ALTERNATIVA A RANGNICK

Un dirigente catalán con una larguísima trayectoria a sus espaldas que se liberó el pasado 1 de junio. Esta es la primera fotografía de Ramón Planes, la figura que ha entrado en la órbita del Milan como alternativa a Ralf Rangnick. Planes puede desempeñar diversos roles y, por este motivo, posee un perfil que puede interesar a Gerry Cardinale y a Zlatan Ibrahimović.

Empecemos por el final. Hace una semana, Planes dejó de mutuo acuerdo el Al-Ittihad, el equipo de Yeda al que había llegado el 1 de enero de 2024 con un contrato de larga duración. Sin embargo, las exigentes expectativas del club de la Saudi Pro League no se cumplieron y el español tenía un gran deseo de regresar a Europa; de ahí la rescisión del contrato y su vuelta al mercado, no en busca de talentos, sino para ofrecerse a quienes estuvieran interesados.

Planes, nacido en 1967 y con 58 años cumplidos en noviembre, llegó a Arabia Saudí tras un largo recorrido en España, con una fugaz aparición en Inglaterra. Exfutbolista vinculado al equipo de su ciudad natal, Lérida, comenzó a ejercer como director deportivo en el Hospitalet a finales del siglo pasado. De ahí pasó a Cantabria, al Racing de Santander, regresó al Lérida y en 2007 recaló en el Espanyol, donde permaneció durante más de cinco años: fue él quien fichó al brasileño Coutinho y estuvo a un paso de adquirir al joven colombiano James Rodríguez, pero el club de Barcelona decidió no invertir 5 millones de euros y el ’10’ se marchó al Oporto, que posteriormente se enriqueció con su venta al Mónaco.

Tras un periodo de descanso, Planes se marchó a Londres, al Tottenham, y desde allí regresó de nuevo a España: Elche (2015), Rayo Vallecano (2016) y Getafe (2017). En junio de 2018, Planes fue llamado al Barça por el presidente Josep Maria Bartomeu, quien lo colocó junto a Éric Abidal, en ese momento al frente de la dirección técnica de los azulgranas. El francés fue destituido en agosto de 2020 tras la debacle en la Champions frente al Bayern de Flick del equipo dirigido por Quique Setién, y en su lugar fue promovido Planes, quien se mantuvo en el cargo incluso tras la victoria electoral de Joan Laporta en la primavera siguiente, dejando el puesto en noviembre de 2021 a pesar de tener un contrato en vigor hasta junio del año posterior.

Planes abandonó el club del Camp Nou una semana después de la llegada de Xavi Hernández como técnico: la relación con Mateu Alemany, responsable del área técnica y hoy en el Atlético de Madrid, era buena, pero con el cambio de entrenador desaparecían los presupuestos necesarios para proseguir el camino juntos. En el Barça, Planes fue fundamental para los fichajes de Pedri y Ronald Araújo, dos piezas básicas en la plantilla actual de Flick, así como en la progresión de los canteranos Gavi, Balde, Ansu Fati (hoy en el Mónaco) e Ilaix Moriba (posteriormente vendido al Celta).

Si bien con Xavi no hubo sintonía, hay que decir que Planes ha tenido excelentes relaciones con Ernesto Valverde, con quien trabajó en los dos clubes de Barcelona, y con Mauricio Pochettino, durante mucho tiempo entrenador del Espanyol. En 2023 se produjo su paso al Betis, pero solo por unos meses: la oferta del Al-Ittihad era de esas que no se pueden rechazar. Ahora Planes busca equipo, y el Milan se ha interesado en su largo recorrido.


Nesta: “Total confusión en el Milan”

Nesta desde Nueva York: «Me da pena el Milan, pero la reconstrucción es sencilla: cada uno en su rol y un gran delantero centro». Alessandro Nesta firma camisetas azules con el número 13 y hace lo mismo con las blancas del Milan: los aficionados italianos de Nueva York tienen un gran sentido de pertenencia nacional, además de una fe rossonera muy difundida. El tiempo ha pasado, pero la Italia que gana, salvo la excepción de la Eurocopa, sigue siendo la de 2006. Lo mismo se aplica al Milan: y Nesta fue protagonista de ambas.

Aquí se encuentra entre los más aclamados; en Toronto, primera etapa de las leyendas azzurras, jugaba en casa: había vivido en Canadá durante su etapa con el Montreal Impact. En Nueva York es tiempo de reflexionar, e incluso los azzurri asisten con participación a la misa matutina de Don Luigi. Nesta está sentado al lado de Pirlo, con quien vivió centenares de batallas en el campo.

Nesta, ¿le sorprende el afecto de la comunidad italiana?

«En realidad no demasiado, porque habiendo vivido y jugado en Norteamérica conozco perfectamente el calor de nuestros compatriotas. Estar aquí era un acto debido tras la decepción del Mundial; respondimos de inmediato “presente” a la convocatoria del presidente Infantino».

¿Por qué la Selección a la que los italianos siguen apegados sigue siendo la de ustedes?

«Después de nosotros quedó el vacío, ningún éxito aparte de la Eurocopa. Formamos parte de una generación clamorosa y, además, ganamos. Hoy ya no hay jugadores icónicos como los que formaban parte de nuestro grupo y, obviamente, los resultados inciden en los juicios».

¿Se ha preguntado el porqué?

«Han contribuido varios factores juntos. Hemos perdido nuestra identidad italiana y nos hemos dedicado a copiar por ahí; al mismo tiempo, ha faltado el interés de los clubes por los jóvenes. Y también hay que decir que las sociedades no están protegidas: a lo mejor invierten en los chicos durante años y años para luego ver cómo se los llevan. Si de verdad se quiere apostar por las canteras, se necesitan nuevas leyes de protección. Y unido a esto: hay que dejar a los jugadores la libertad de expresarse. Hoy hay demasiada táctica; ya desde los 12 o 13 años se habla de esquemas y módulos cuando, en cambio, se deberían desarrollar el genio y el regate. Hoy, y perdónenme el término, se crían pollos de criadero, todos iguales, buenos para tocar el balón pero sin creatividad».

Lo mismo sucede con la Serie A: los rostros más reconocidos en el mundo siguen siendo los suyos. ¿Por qué no hemos sido capaces de renovarnos?

«Las cosas avanzan de la mano. La Selección pierde interés porque no gana y los jugadores fuertes se ven atraídos por otros campeonatos, cuando en un tiempo el sueño de todos era la Serie A. No fuimos capaces de construir una Liga que caminara sobre sus propios pies; somos hijos malcriados de familias como Berlusconi, Moratti o Sensi. Desde entonces no hemos evolucionado, y mucho menos a nivel de estadios e infraestructuras como sí han sabido hacer en otros lugares».

Lo mismo vale para su Milan: ¿se esperaba este último bajón con Allegri?

«Max tiene responsabilidades, como las tienen todos los jugadores. Pero el verdadero problema del Milan ha sido la gran confusión interna en el club. Al mismo tiempo, e ideando el mismo motivo, no creo que sea difícil arreglar las cosas».

¿De dónde deriva su confianza?

«No ès difícil reestructurar un club si pones a las personas adecuadas en el rol adecuado. A cada uno tareas y responsabilidades precisas: se vuelve a empezar así, con perspectivas claras».

Con Ibrahimović había compartido el vestuario rossonero: ¿ha vuelto a tener contacto?

«Tengo una muy buena relación con Zlatan, pero no puedo juzgarlo en calidad de dirigente. Fue un compañero de equipo fortísimo, eso seguro. Pero el orden que se necesita en un club debe llegar desde arriba y, repito, no lo veo tan difícil».

Al nuevo Milan, ¿le hace falta más un gran delantero o un gran defensor?

«Absolutamente un gran delantero».

¿Se necesita también mucho más para volver finalmente a ser competitivos en el campeonato?

«Para nada. Creo que la base del equipo ya es fuerte así, las potencialidades están ahí. Un buen portero, Pavlović que ha crecido muchísimo, un buen centro del campo. Luego dependerá también de lo que suceda en verano en el mercado».

Visto como entrenador: ¿a qué tipo de técnico confiaría la guía del nuevo curso?

«Todo debe partir del director deportivo. Con un director deportivo capaz, que elija a un buen entrenador a su gusto y que juntos definan una línea para llegar a los resultados, pueden conseguirlo incluso en poco tiempo».

Tabla del campeonato: ¿primeras proyecciones de quién estará por delante de los demás?

«El Inter por delante, el Napoli habrá que verlo. Para mí, el Milan reestructurado de la manera correcta puede quedar inmediatamente segundo».

Se vuelve aquí para el Mundial: ¿sus favoritas?

«Será una final Francia-España».

CON GLASNER PODRÍA LLEGAR ALABA

Hoy empieza la semana de las elecciones para el Milan. Porque tras las numerosas conversaciones definidas como «profundas y con elementos de alto nivel» por parte de las altas esferas de Vía Aldo Rossi, ha llegado el momento de las decisiones, en particular respecto a quién guiará el proyecto técnico en el rol de jefe del área deportiva (el director técnico) y quién se sentará en el banquillo.

Glasner, no es un misterio, ha colocado al Diavolo en la pole de su lista de preferencias y, tras la larga conversación mantenida el martes con Cardinale e Ibrahimović, confía en ser el elegido. También Rangnick comenzaría con gusto una nueva aventura profesional como jefe del proyecto rossonero, ma para hacerlo (y abandonar Austria) exige una amplia facultad de elección sobre sus colaboradores (incluyendo al director deportivo), sobre el entrenador y sobre los jugadores. Y precisamente con la perspectiva de añadir experiencia y mentalidad ganadora a la plantilla, atención a David Alaba, defensa central libre tras su etapa en el Real Madrid y capitán de Austria. Con Rangnick está ligado por una relación de gran estima y confianza y podría ser… el Modrić de la temporada 2026-27.

En la cumbre con el fundador de RedBird e Ibrahimović, el ya exentrenador del Crystal Palace analizó muchos aspectos personales y del Milan. Tanto del pasado como del futuro. Se presentó tras haber visionado, junto a los miembros de su cuerpo técnico, varios partidos de los rossoneri de la última temporada. Se ha formado así una idea precisa sobre la plantilla y sobre los futbolistas funcionales para su juego. El cual es muy diferente al de Allegri.

Al igual que Rangnick, por quien ha sido señalado para sentarse en el banquillo rossonero, Glasner ama un fútbol basado en la presión y la intensidad. Evidentemente lo adapta a la plantilla que tiene a disposición y, con el Eintracht y el Palace, tuvo que ser un poco más prudente de lo que hubiera querido. Con el Milan, sin embargo, está convencido de aportar una mentalidad ofensiva y un fútbol espectacular. Él también, no obstante, es consciente de que necesitará tiempo porque sus equipos habitualmente sufren en los primeros meses para luego adquirir el ritmo adecuado. Lo dice su historia, con resultados y posiciones en la clasificación que han ido mejorando con el paso de los años. Una manera de hacer entender que podría necesitar respaldo. Sobre este punto, Cardinale parece tener las ideas claras y la firme voluntad de apoyar al entrenador que elija. Este concepto lo ha hecho filtrar sin titubeos, ya que desde la primavera de 2024 ha “quemado” a cuatro técnicos.

Glasner tiene confianza en que pronto, tal vez hoy mismo, le llegará una nueva convocatoria para una reunión online o para un encuentro presencial. El Milan es el club que considera ideal para dar un salto adelante en su carrera y luchar por ganar el campeonato tras los cuatro trofeos que ha metido en su vitrina (la Europa League con el Eintracht; la FA Cup, la Community Shield y la Conference League con el Crystal Palace). Si no se sienta en el banquillo rossonero, esperará una llamada a temporada empezada.

Y luego está Rangnick, que espera una señal del Milan, pero para el rol de director técnico. Y, a estas alturas, no quiere que la espera se prolongue mucho más. Porque él también ha explicado el proyecto que tiene en mente. Un proyecto que necesita a sus propios hombres, desde el departamento de ojeadores hasta las categorías juveniles, pasando por un técnico que tenga su misma visión del fútbol (Glasner más que Jaissle) y un director deportivo que ejecute sus instrucciones mientras Austria esté en liza en el Mundial (Johannes Spors es el preferido; el Milan ha hablado también con Devin Özek, libre tras sus experiencias en el Leverkusen y el Fenerbahçe).

Una pista a seguir en lo que respecta a los jugadores es la de David Alaba, libre tras su experiencia en el Real Madrid. Es un fiel escudero de Rangnick y, aunque presenta una contraindicación vinculada a las muchas lesiones sufridas desde la temporada 2023-24 en adelante (primero la rotura del cruzado, luego problemas musculares y en un menisco), como personalidad y costumbre de estar en clubes top es una garantía. Tiene casi 34 años y ha sido ofrecido a varios equipos, incluida la Inter. Podría terminar en la otra mitad de Milán.


Con Glasner podría llegar Mateta

Los aficionados rossoneros recordarán bien los últimos días y las últimas horas de la sesión invernal del mercado de fichajes. El Milan había bloqueado al delantero francés Jean-Philippe Mateta, objetivo para el verano, alcanzando un acuerdo con el Crystal Palace para ponérselo de inmediato a disposición de Allegri. Cuando todo parecía hecho y el jugador estaba a punto de volar a Milán, todo se fue al traste a causa del club milanista, que no quedó convencido con las condiciones de la rodilla del futbolista. Hoy, Mateta puede volver a estar de actualidad: la directiva será nueva y su entrenador, Oliver Glasner, es el nombre principal para el banquillo del Milan.

Actualmente hay un nombre que, por encima de todos, es el candidato para convertirse en el nuevo entrenador del Milan. Se trata del técnico austriaco Oliver Glasner, que viene de dos años y medio mágicos al frente del Crystal Palace, al que ha guiado hacia la conquista de sus tres primeros trofeos de la historia, incluyendo el primero europeo hace pocos días. Y si fuese efectivamente llamado por Cardinale e Ibra, el propio Glasner podría ser la clave para llegar a Jean-Philippe Mateta. Una sugerencia lanzada por Tuttosport esta mañana: con el entrenador que le ha hecho rendir al máximo en su carrera y una directiva necesariamente diferente de la que hizo saltar por los aires su traspaso en invierno, esta vía no parece del todo impracticable.

La no llegada de Jean-Philippe Mateta al Milan en enero tal vez pudo haber sido una puerta corredera (sliding door) en la temporada rossonera. Al final, el francés no se operó de la rodilla: ha marcado 6 goles (frente al único tanto anotado por Füllkrug), de los cuales el más importante fue en la final de la Conference League; además, ha sido convocado por Deschamps para el Mundial. En resumen, un éxito en toda regla.

Huelga decir que el Milan necesita goles, esa es una de las pocas certezas del momento: fue la causa principal del fracaso rossonero este año y Mateta es alguien que, en líneas generales, sabe cómo marcar. El precio, además, podría ser inferior con respecto a los 35 millones del invierno: el francés termina contrato en 2027 y el coste será seguramente más bajo. Puede ser una oportunidad para el Milan desde todos los puntos de vista.

BRAIDA DURO CON ESTE MILAN

El ex-dirigente milanista Ariedo Braida ha intervenido en la zona mixta del Festival de la Serie A, que se está celebrando estos días en Parma y donde hace un par de jornadas también se presentó el calendario para la temporada de la Serie A 2026/2027. Braida ha respondido a muchísimas preguntas sobre el Milan actual y ha expresado un pensamiento muy preciso de la situación presente, aunque con respeto, indicando también la que según su visión debería ser la vía para volver a empezar.

Las palabras de Ariedo Braida sobre la situación del Milan actual: «Yo estoy enamorado del Milan, lo tengo en el corazón. Ahora casi me viene a llorar ver al Milan en esta situación. Hay una crisis de identidad; es necesario reconstruir una historia porque es importante, y sin ella no hay futuro. Deseo a quienes tienen la responsabilidad que vuelvan a empezar desde este punto: el camino es largo, pero el Milan tiene un pasado importante y eso no se puede borrar».

Nunca como en estos últimos tres años el clamor de la afición del Milan hacia Paolo Maldini ha sido tan fuerte. Ha pasado bastante tiempo desde que el excapitán y dirigente rossonero fuera despedido junto a Ricky Massara por el nuevo propietario, Gerry Cardinale, acusado en aquel entonces de haber fallado en el mercado posterior al Scudetto. En realidad, en declaraciones recientes, el gestor estadounidense ha afirmado que no quería a Maldini porque este pretendía ser un “espectáculo de un solo hombre” (one-man show) y no sabía trabajar en equipo. Paolo Maldini, el defensor más fuerte de la historia del fútbol, que jugó durante más de veinte años en un solo equipo, ganándolo todo.

Ariedo Braida, ex-dirigente del Milan más ganador de su historia durante la epopeya de Silvio Berlusconi, ha respondido a la afirmación de Cardinale según la cual Paolo Maldini habría sido un one-man show. Sus palabras al margen del Festival de la Serie A en Parma: «La familia Maldini, empezando por el padre, ha escrito la historia del Milan. Ganaron, primero Cesare y luego Paolo, todas las copas y todas las Champions League del Milan. No se puede no empezar desde la historia».

CORSPORT: FOFANA Y LOFTUS-CHEEK EN LA PUERTA DE SALIDA

El Milan sigue navegando a la vista y, por lo tanto, es imposible hacer previsiones claras o ciertas sobre lo que será el club rossonero de aquí a un mes o en la próxima temporada. Sin embargo, existen algunas líneas maestras que se pueden seguir; por ejemplo, en lo que respecta a la plantilla del Diavolo, que por un lado tendrá que ser ampliada para afrontar la doble competición y, por el otro, deberá ser depurada considerando a los futbolistas que presionan para marcharse, a quienes ya no estarán y a los que son considerados descartes. En esencia, se espera la enésima revolución también en el mercado de fichajes.

Son varios los futbolistas que se encuentran en el limbo de cara a la próxima temporada. Füllkrug ya ha dicho adiós; Modrić va camino de la retirada o, en cualquier caso, de la no permanenza en el club rossonero; Rabiot y Maignan, muy vinculados a Allegri, podrían pedir salir; y algunos fichajes recientes que han resultado decepcionanti como Estupiñán, Giménez o Nkunku podrían ser colocados en el mercado. Hoy, el Corriere dello Sport señala también a Youssouf Fofana y Ruben Loftus-Cheek como posibles bajas y con las maletas en la mano. No han cumplido con las expectativas depositadas en ellos, especialmente durante esta última temporada. Su futuro podría estar lejos de Milanello.