El problema de Ramos no es su precio

A veces las personas cambian, y no por ello necesitan acudir al registro civil a cambiarse el nombre. Para el Milan se aplica el mismo principio: lucirá la misma camiseta rossonera a rayas de siempre, pero se convertirá en un equipo muy diferente. Gerry Cardinale tiene sumamente clara la idea de distanciarse por completo del libreto de Massimiliano Allegri: su objetivo es tener el mejor ataque, no la mejor defensa. El delantero centro es, evidentemente, la pieza angular de este tablero y Gonçalo Ramos ha llegado precisamente para eso: sobre el papel, es el perfil perfecto para el sistema de juego de Rúben Amorim.

Amorim jugará con un 3-4-2-1, una premisa que a día de hoy no se somete a discusión. Lógicamente, el sistema contará con sus variaciones naturales, empezando por su “gemelo heterocigoto”: el 3-4-3. Las reglas fundamentales del estilo de juego están nítidas: el Milan pretenderá ser un bloque intenso, ejercerá una presión asfixiante y buscará la verticalidad inmediata nada más recuperar la posesión del balón. En este dibujo, los carrileros externos adquirirán una importancia mayúscula e interpretarán un rol mucho más ofensivo. Se defenderá siempre con una línea de tres centrales, pero blindada por dos mediocampistas por delante de la zaga, donde uno de ellos poseerá, idealmente, un corte puramente defensivo.

Gonçalo Ramos aportará sus virtudes y también sus límites, porque las plantillas pueden mutar por completo en un verano, pero las condiciones de los futbolistas no. Ramos, tanto en el PSG como en su selección, es un “9” de número y de hecho. Un delantero centro all-around pero cuya máxima agresividad y eficacia se localizan dentro del área de castigo. En su última campaña con el Benfica (2022/23), firmó 19 goles en liga, 4 en Champions y 27 en el cómputo global. En sus dos años posteriores en París ha jugado y marcado menos, debido a que Luis Enrique apostó firmemente por un ataque móvil con Ousmane Dembélé como falso nueve y ya no miró atrás (y, a fin de cuentas, ¿qué loco lo habría hecho?).

Gonçalo viene de completar un curso de 12 goles, de los cuales 6 fueron en la Ligue 1 y 2 en Champions. En la temporada 2024-25 ya había alcanzado la doble cifra en el campeonato galo, sumando 19 dianas en total. Su promedio por minuto es óptimo: un gol cada 142 minutos. Si se analizan las cinco grandes ligas europeas, Ramos es el tercer futbolista Sub-25 con mejor promedio de goles cada 90 minutos en las últimas tres temporadas.

Lo mejor del repertorio de Ramos emerge en el corazón del área, especialmente en su capacidad para desmarcarse en espacios reducidos, armar la pierna con una gran coordinación y chutar. La combinación de su estructura física y su nivel técnico es notable y, por ende, los goles terminan llegando; sobre todo si el colectivo le abastece con centros laterales desde las bandas y pases filtrados de pies educados.

Gonçalo es capaz de rematar con ambas piernas, posee un gran juego aéreo y domina con maestría el arte de la desviación al primer toque. Con el paso de los años también ha desarrollado una gran facultad para impactar saliendo desde el banquillo, pero eso es algo que en el Milan quiere desterrar de inmediato: llega a San Siro con el estatus de titular indiscutible.

Es evidente que el Milan tendrá que arroparle y potenciarle. Ramos no destaca por tener una creatividad desbordante, ni es el perfil de ariete propenso a firmar cabalgadas en solitario de 30 metros palla al pie o cambios de juego de 40 metros al puro estilo de Francesco Totti. No será tan devastador en el espacio como lo era Viktor Gyökeres en el último Sporting de Lisboa de Amorim, pero indiscutiblemente puede rendir a un nivel altísimo.

En este escenario, será crucial definir las piezas que gravitarán a su alrededor. Christian Pulisic es el primer nombre propio a apuntar: el estadounidense ocupará una de las dos plazas de atacantes que, bajo la visión estratégica de Cardinale, se situarán a la espalda del ‘9’. El inquilino de la otra plaza dependerá estrictamente de los movimientos del mercado. Amorim vería con excelentes ojos la incorporación de un atacante diestro que juegue a pierna cambiada (zurdo), manteniendo a Pulisic volcado en el perfil izquierdo. ¿Se le otorgará plena confianza a Christopher Nkunku en ese rol? Es una opción muy factible.

En este nuevo esquema, Rafael Leão non está previsto. Como es de sobra conocido, el luso y el Milan han optado por separar sus caminos; solo resta dilucidar el cómo, el cuándo y, por encima de todo, por cuántos millones de euros se tasará su salida. En el hipotético caso de que Rafa terminase quedándose, el Milan de Amorim mutaría con total probabilidad hacia un 3-4-3 (un dibujo donde Alexis Saelemaekers resultaría muy útil como equilibrador táctico).

Llegados a este punto, habrá quien levante la mano para cuestionar: “¿Y qué pasa con la fase defensiva?” o “¿cómo es su comportamiento fuera de los terrenos de juego?”. En estos apartados, la dirección deportiva del Milan ha realizado una elección sumamente meticulosa y sabia. Ramos es considerado un futbolista ejemplar en lo personal, posee una mentalidad ganadora innata y, además, ejerce la presión defensiva con una generosidad y constancia encomiables, como si no le supusiera el más mínimo esfuerzo. Los entrenadores, en cuanto reparan en esa virtud, quedan prendados de su fútbol. Y Amorim, por encima de todos ellos.

IBRA IMPRESIONADO POR KERIM ALAJBEGOVIC

El Corriere dello Sport: Ibrahimović impresionado con la joya Alajbegović; aconseja al Milan su fichaje inmediato
Una vez cerrado el fichaje del delantero centro, que constituía la gran prioridad absoluta del mercado estival del Milan, en las oficinas de la vía Aldo Rossi ya están manos a la obra. Tras la histórica incorporación de Gonçalo Ramos, se necesitan nuevos refuerzos y quedan otras demarcaciones clave por cubrir.

Siguiendo en la línea del ataque —que será de lejos la parcela que experimentará un mayor número de mutaciones estructurales con la probable salida de Rafael Leão—, el club del Diavolo se encuentra rastreando activamente el mercado de extremos. Un nombre que podría convertirse muy pronto en objetivo formal de los rossoneros es el de Kerim Alajbegović, futbolista de la clase de 2007 que ha militado esta campaña en el Salzburgo, pero que a partir del próximo 1 de julio pertenecerá oficialmente al Bayer Leverkusen, entidad que hace unos meses decidió ejecutar la opción de recompra estipulada en su contrato.

Sin embargo, el talento bosnio gusta muchísimo en la planta noble de la vía Aldo Rossi, donde sus ojeadores le mantienen bajo estricta vigilancia desde hace ya bastante tiempo. Pero es que ahora Alajbegović cuenta con un padrino de excepción en el Milan, alguien que ostenta un peso jerárquico crucial en las decisiones institucionales del club: Zlatan Ibrahimović, quien, según desvela esta mañana el Corriere dello Sport, ha recomendado encarecidamente su contratación.

El astro sueco, que se encuentra actualmente en los Estados Unidos ejerciendo como comentarista del Mundial para la cadena Fox Sports, dedicó elogios formidables hacia el jovencísimo extremo tras el golazo que anotó frente a Qatar: “La definición fue bellísima, sí. La técnica resultó perfecta, sí. Pero lo que verdaderamente me impactó fue la tremenda confianza que demostró antes de marcar. La forma en que exigió el balón, la manera en que olfateó el momento exacto. Los grandes jugadores no se sientan a esperar las oportunidades; las crean ellos mismos. Todo el mundo se deshace en elogios con el gol, pero para mí el gol no es lo más grande”.

“Lo que me resulta verdaderamente sorprendente es su coraje. Ver a un chico de 18 años en pleno Mundial, bajo una presión asfixiante y con millones de personas observándole, jugar como si fuera el auténtico dueño y señor del estadio… Eso es algo extremadamente raro de ver. Muchísimos jugadores jóvenes tienen talento; el talento está en todas partes. Pero el talento desprovisto de personalidad no sirve absolutamente para nada. Cuando me quedé mirando a Kerim, no vi a un chaval joven que aspiraba a firmar un buen partido. Vi a un futbolista que creía firmemente que era el mejor sobre el terreno de juego”.

No son palabras menores ni declaraciones banales viniendo de un Ibrahimović que ha quedado genuinamente impresionado por las condiciones del bosnio de 18 años: “La gente dirá que esto es solo el principio de su carrera profesional. Quizás. Pero si es capaz de mantener intacta esta mentalidad, este gol será recordado para siempre como el instante exacto en el que el mundo del fútbol se dio cuenta de quién es Kerim Alajbegović. Los Mundiales son el escenario donde nacen las grandes estrellas. Hoy, una nueva estrella se ha presentado ante el mundo”.

Con este contundente veredicto, el sueco ha aconsejado formalmente a la dirección deportiva del Milan que intente entablar negociaciones para incorporarlo a sus filas. ¿Escucharán los dirigentes de la vía Aldo Rossi la recomendación de Zlatan?


Gonçalo Ramos al Milan por 70 millones

Al margen de cómo termine, será un éxito rotundo. Gonçalo Ramos, antes incluso de aterrizar en Milán, ya es un futbolista de récord: el Milan estadounidense ha sellado el fichaje más caro de toda la historia del mercado rossonero. La carrera por hacerse con un “9” de primer nivel ha concluido y el primero en cruzar la línea de meta ha sido el delantero portugués del PSG, bicampeón de la Champions League. Trato hecho, incluso antes de la apertura oficial de las transferencias (este lunes): el reconocimiento médico ya se ha llevado a cabo en la concentración de Portugal y los documentos están listos para ser depositados en cuanto sea legalmente posible.

El primer gran relámpago del verano, en una temporada que parecía abocada a extenuantes esperas, lleva la firma del Milan: el “9” ya está aquí, encarnando una síntesis perfecta entre las exigencias de Rúben Amorim y los resultados de los algoritmos de la directiva. Para el entrenador, Ramos era la primerísima opción de la lista: ambos son compatriotas, hablan el mismo idioma futbolístico y se conocen personalmente. El nuevo técnico no solo valora sus condiciones técnicas y tácticas, sino también sus rasgos de carácter, su cultura de trabajo, su seriedad y su enorme nivel de aplicación en el campo.

A sus 25 años, Ramos se aproxima a la barrera de los 100 goles en su carrera profesional, una cifra nada desdeñable: 41 con el Benfica, 45 con el París Saint-Germain y 10 con la selección de Portugal. Ha ganado títulos tanto a nivel de clubes como con su combinado nacional, y estaba en la agenda de los principales gigantes de Europa; por todo ello, el coste de su traspaso alcanza un valor extraordinario: más de 70 millones de euros entre la parte fija y los bonus, lo que supone el traspaso récord en los 126 años de historia del club milanista.

Incluso para los parámetros de la Serie A, se trata de números de época: el traspaso de Lukaku del Manchester United al Inter se movió en cifras similares, al igual que el de Vlahovic de la Fiorentina a la Juventus. Desde 2019 hasta hoy, esta operación se sitúa de lleno en el podio absoluto del fútbol italiano. La cuantiosa inversión rossonera está respaldada por la certeza de que Ramos posee un margen de revalorización de cara al futuro: es un atacante de 25 años en la plenitud de su carrera, con margen de crecimiento y con un bagaje de experiencias de élite a sus espaldas.

Asimismo, el club está convencido de que el nuevo ecosistema táctico potenciará su talento y facilitará una amplia producción goleadora: a diferencia de la última temporada, el de Amorim será un Milan netamente de ataque, volcado al juego ofensivo, con un 3-4-2-1 moderno y mucho más abierto a un estilo de corte europeo. Por otra parte, la capacidad de extender un cheque de semejante envergadura demuestra la solidez económica de la propiedad y la fuerza del proyecto.

El club se verá privado de los ingresos de la Champions League, pero los hilos diplomáticos siguen vigentes: las excelentes relaciones entre Gerry Cardinale y Nasser Al-Khelaïfi (presidente del PSG y de la Asociación de Clubes Europeos) han agilizado sobremanera las mediaciones entre ambas entidades. Las gestiones se realizaron lejos de los focos y con extrema rapidez; Cardinale, presente ayer en la sede del club, cerró definitivamente la operación.

La firme voluntad del jugador ha resultado determinante: entre las múltiples propuestas sobre la mesa, ha elegido vestir de rossonero. El reconocimiento médico ya se ha efectuado con éxito en Florida (Estados Unidos), sede de la concentración de la selección portuguesa durante el Mundial, y la firma del contrato es inminente. Lo propio se aplica al Milan, que eligió a Gonçalo por encima de cualquier otra alternativa del mercado.

Era el primero en la lista de Amorim —a quien el club quería satisfacer prioritariamente— y el primero en los informes de los dirigentes (el área de scouting le monitorizaba desde hace más de cuatro años): los deseos de todas las partes han confluido a la perfección. El delantero centro era la prioridad absoluta, una exigencia dictada por las últimas campañas, consideradas excesivamente pobres en el plano goleador.

El Milan incorpora a un delantero centro campeón de Europa sobre una base ya sólida y que se terminará de apuntalar con 2 o 3 incorporaciones de peso. La estrategia de la directiva para consumar el asalto a los primeros puestos de la clasificación pasa, además, por retener a todos los “Big” que componen actualmente la plantilla. El guardameta titular Mike Maignan acaba de firmar una cuantiosa renovación de contrato que le vincula al club hasta el año 2031; su compatriota Adrien Rabiot se mantendrá en la medular tras rechazar los intentos de Massimiliano Allegri para reclutarlo para el Nápoles; y, por supuesto, continuará Christian Pulisic, el ojito derecho de la propiedad al que las franquicias de la MLS estaban dispuestas a cubrir de oro.

Incluso se cuenta con la continuidad de Luka Modric si así lo desea. Todos ellos se muestran entusiasmados con el nuevo rumbo que lidera Rúben Amorim. Rafael Leão se había autodescartado inicialmente, pero intentó dar marcha atrás en su postura en cuanto se oficializó que el exentrenador del Sporting de Lisboa se sentaría en el banquillo rossonero de San Siro. Un nuevo “9”, más fichajes, un fútbol netamente ofensivo y goles que se traduzcan en victorias: el Milan está listo para reiniciar su camino.

FABRIZIO ROMANO SOBRE LA LLEGADA DE RAMOS

“El Milan ha irrumpido con fuerza a por Gonçalo Ramos y el futbolista ha dado el ‘sí’ con un entusiasmo desbordante. Ya ha mantenido conversaciones directas con Rúben Amorim, por lo que el técnico está sumamente involucrado en la operación; de hecho, ha sido él quien ha señalado a Gonçalo Ramos como una prioridad absoluta para su proyecto.

“Hoy os puedo desvelar un secreto de camerino. Rúben Amorim ya había solicitado formalmente el fichaje de Ramos hace un año, cuando dirigía al Manchester United. Es un delantero al que quería incorporar a toda costa el verano pasado, pero el París Saint-Germain bloqueó por completo la operación en Old Trafford, haciendo inviable su traspaso. Debido a esa negativa, el Manchester United terminó decantándose por Benjamin Šeško hace un año. Con todo, Ramos es un futbolista que lleva muchísimo tiempo metido en la cabeza de Rúben Amorim; y no solo por el mero hecho de compartir la nacionalidad portuguesa, sino, por encima de todo, porque es un jugador extraordinario”.

“Cada vez que Gonçalo Ramos ha tenido la oportunidad de saltar al césped en París —algo que nunca resulta sencillo con la constelación de estrellas que tiene por delante en el PSG—, siempre ha respondido con goles y con una profesionalidad absoluta. Sin embargo, a día de hoy, el ariete tiene muchísima hambre de jugar como titular indiscutible y de asumir un rol de protagonista absoluto, algo que podrá materializar de lleno en las filas del Milan, donde se convertirá, en definitiva, en el delantero centro inamovible de Rúben Amorim”.


Oferta al PSG por Gonçalo Ramos

¿Puede un delantero que acaba de proclamarse campeón de la última Champions League convertirse en el nuevo “9” de un equipo que, en el tramo final de la temporada, perdió la oportunidad de participar en la máxima competición europea? Es posible, sí, siempre y cuando el atacante en cuestión sea Gonçalo Ramos, un actor de reparto en el París Saint-Germain, y el club sea un Milan que arrastra una necesidad imperiosa de llenar su vacío en el área rival. He ahí el motivo por el cual la negociación ya está en marcha y una primera propuesta formal ha sido enviada a las oficinas de París.

La oferta inicial rossonera es, hoy por hoy, inferior a los algo más de 40 millones de euros que exigen los franceses. La propiedad catarí del PSG puede presumir de fondos ilimitados, pero tras haber desembolsado 65 millones fijos más otros 15 millones en variables para fichar al ariete del Benfica en 2023, no tiene la más mínima intención de malvenderlo ahora. El margen cronológico para encontrar un punto de encuentro no falta, si bien es precisamente gracias al hecho de haberse movido con anticipación por lo que el Milan ostenta una pequeña ventaja competitiva sobre el resto de pretendientes. En resumen: hay tiempo, pero debe ser utilizado para cruzar la línea de meta y no para dejarse remontar por la enorme lista de clubes interesados en el portugués.

Las cifras globales de la operación, computando la parte fija y los bonus, podrían acabar confluyendo en torno a los 45 millones de euros. Para el futbolista se está estructurando un contrato de larga duración con una ficha de 4 millones de euros netos por temporada. Los contactos diplomáticos con su agente, Jorge Mendes, han entrado de lleno en su fase decisiva. El acelerón del Milan es la consecuencia directa de la obligación de resetear el proyecto a partir de un gran delantero centro, ese ariete garantía de gol que faltó la campaña pasada y también en las precedentes. El último espécimen de goleador puro que habitó el ataque rossonero fue Olivier Giroud, héroe del Scudetto de 2022.

La voluntad férrea de dotar al equipo de una punta de lanza de peso es absolutamente prioritaria y está explícitamente certificada por las peticiones del nuevo entrenador: en este caso concreto, Rúben Amorim —quien por norma general prefiere evaluar los recursos disponibles en Milanello antes de exigir fichajes— no ha necesitado estudiar al grupo de cerca. El delantero hace falta, y debe ser un grande. Un catalizador técnico, un líder capaz de mover los equilibrios de la Serie A y el referente ofensivo que vuelva a sumar puntos directos en la clasificación.

El Milan ha trazado un identikit idóneo. Un ejercicio de planificación en el que se han fusionado de forma matemática las directrices tácticas del entrenador con el análisis de datos y algoritmos de los despachos rossoneros, dando como resultado inequívoco el perfil de Gonçalo Ramos. Se trata de un atacante que, a sus 25 años, aún puede considerarse joven, pero que está listo para adentrarse en la fase cumbre de su madurez deportiva y profesional; una carrera a sus espaldas en la que ya ha demostrado con creces ser lo que el Milan busca desesperadamente desde hace años.

El 2 de abril de 2023, Ramos alcanzó la frontera de los 25 goles con la camiseta del Benfica, convirtiéndose a sus 22 años en el futbolista más joven en la historia del club de Lisboa en tocar dicha cifra. El récord precedente no pertenecía a un cualquiera, sino al legendario Eusébio, y se remontaba a la mítica temporada 1962-63. Ramos abandonó el Estádio da Luz con el título de liga bajo el brazo y un rol de protagonista absoluto gracias a sus 19 goles en 30 partidos de campeonato.

De ahí brotó el interés del PSG, que lo incorporó de inmediato a su constelación de estrellas. En su primer año en Francia, Ramos compartió vanguardia con Kylian Mbappé, el futuro Balón de Oro Ousmane Dembélé y Randal Kolo Muani; aun así, el luso se las ingenió para firmar 11 goles en 29 partidos de Ligue 1. Aunque su cuota goleadora doméstica se haya reducido progresivamente en el último curso, acumula un total de 45 goles en 131 partidos oficiales con los parisinos, dominadores absolutos del continente europeo en los dos últimos años.

Con 5 dianas en las dos últimas ediciones de la Champions League, Gonçalo puede decir con orgullo que ha contribuido activamente a la escalada internacional de su club. Previamente, con el Benfica, dejó su tarjeta de visita con 41 goles en 106 encuentros. Con la selección de Portugal, con la que se encuentra actualmente compitiendo en el Mundial, registra otros 10 goles en 26 internacionalidades.

Su firma figura estampada en numerosos éxitos colectivos: además de la citada liga portuguesa y las dos Champions League conquistadas con el PSG, su palmarés reluce con 8 títulos nacionales franceses (entre ligas y copas), una Supercopa de Europa y la Nations League alzada con Portugal. Ahora, el delantero centro ya ha dado su total disposición para emprender un nuevo y ambicioso desafío luciendo la camiseta del Milan.

REDISEÑANDO EL ATAQUE DEL MILAN

Por alguna razón, Christopher Nkunku podría haber estado en la otra punta del mundo jugándose sus opciones con su selección; y no una selección cualquiera, sino la Francia de las grandes estrellas ofensivas. Nkunku participó con éxito en los partidos de clasificación, anotando un gol tan estético como útil para el resultado definitivo frente a Islandia. El seleccionador Didier Deschamps es un firme admirador suyo, aunque se ha visto obligado a dar un paso atrás en sus convocatorias debido al rendimiento del jugador a nivel de club: con el Milan se ha encendido de forma intermitente, manteniendo vivas las opciones de clasificar a la Champions League hasta la clamorosa derrota interna contra el Cagliari en San Siro.

Más allá del orgullo de estar en la órbita de Les Bleus, Nkunku puede recordar que ya sabe lo que es proclamarse máximo goleador en su carrera: sucedió en la temporada 2022-23 en la Bundesliga con el RB Leipzig, donde sus 16 goles le valieron el pichichi alemán, a pesar de que el año anterior lo había hecho aún mejor firmando 20 dianas. Sus cualidades son de sobra reconocidas, y bajo la tutela de un entrenador dispuesto a valorizarlo y un sistema de juego que lo respalde, puede resultar una pieza valiosísima para el futuro. Eso es exactamente lo que piensa Rúben Amorim, el nuevo técnico rossonero, cuya evaluación positiva ya ha sido transmitida formalmente a la directiva.

Si por el técnico portugués fuera, Nkunku será uno de los pilares de referencia del próximo proyecto; ahora corresponderá al jugador confirmar que comparte ese mismo deseo y a la sociedad resistir los eventuales cantos de sirena procedentes de Turquía, muy activos en las últimas ventanas de transferencia. En teoría, las características del francés se adaptan mucho mejor que las de Rafa Leão al esquema matriz que Amorim quiere implantar: el 3-4-2-1. En la línea de dos mediapuntas por detrás del delantero centro dominante (Ramos), Nkunku puede gozar de la libertad necesaria para expresar todo su talento, sin que toda la responsabilidad ofensiva del equipo reciba exclusivamente sobre sus hombros como ocurrió bajo la gestión de Massimiliano Allegri la pasada temporada.

Una temporada que, por contra, Santi Giménez concluyó con un doloroso cero en su casillero de goles: un golpe durísimo para un delantero centro, aunque estuviera lastrado durante largos meses por una grave lesión. Su entrega y sacrificio en favor del bloque le habían permitido escalar jerarquías en las primeras semanas del campeonato; sin embargo, la posterior operación en su maltrecha clavícula y la incapacidad de romper el hielo de cara a puerta condicionaron de forma muy negativa su año. Tuvo sus oportunidades en la Serie A (16 partidos en total), pero nunca logró aprovecharlas plenamente.

Su salida del club está completamente escrita, aunque para el Milan es fundamental encontrar un comprador dispuesto a invertir algo más de veinte millones de euros, la cifra mínima necesaria para evitar registrar una minusvalía en los balances. Cabe recordar que en enero de 2025, Giménez fue adquirido por 28,5 millones de euros más variables. Las informaciones que apuntaban a un traspaso prácticamente cerrado al Oporto, difundidas ayer por la tarde, no han encontrado confirmación oficial en las últimas horas; al contrario, la operación ha sufrido un frenazo.

Pese a ello, el escenario de fondo no cambia: Santi está en la rampa de salida. Aunque su experiencia en San Siro no haya sido afortunada, el atacante tiene ahora el gran escaparate del Mundial para revalorizarse y un currículum intachable en el que recordar sus espectaculares registros con el Feyenoord: 65 goles en 105 partidos.

Hasta aquí las certezas, aunque en el vestuario pesan más las dudas. Rafa Leão y Christian Pulisic, los llamados a ser las grandes estrellas del ataque milanista, no brillaron al nivel esperado el curso pasado. Una vez concluida la temporada, el portugués confesó expresamente su deseo de marcharse, aunque posteriormente matizó sus palabras. Entre medias se han cruzado el nombramiento de Amorim como nuevo entrenador y la total ausencia de ofertas formales alternativas en la sede del club o en las oficinas de sus agentes.

Diferente es el caso de Christian Pulisic: sobre el estadounidense pesa el veto absoluto de Gerry Cardinale, quien exige que “Chris” sea el máximo representante del nuevo ciclo del Milan. No se trata únicamente de una cuestión de pasaporte o de su nacionalidad estadounidense; Gerry tiene una altísima estima personal por el futbolista y lo considera un pilar estratégico y fundamental en la construcción del equipo del futuro. Pulisic no es propenso a manifestar sus preferencias en público —no es Leão, en definitiva—, pero es de sobra conocido en el entorno de Milanello que se encuentra atormentado por una gran duda interna: permanecer de rossonero para intentar relanzar su carrera en Europa o ceder definitivamente a las mareantes lusingas económicas procedentes del New York City FC de la MLS.

LA AMORTIZACIÓN DE LOS JUGADORES DE SALIDA

El mercado del nuevo Milan estará profundamente caracterizado por las salidas debido a una serie de factores ineludibles: los rossoneros no lograron clasificarse para la próxima edición de la Champions League y, de forma inevitable, los ingresos directos que se podrán reinvertir en fichajes serán sensiblemente menores. La Europa League aporta, de todos modos, algunos millones de euros a las arcas del club, pero son cifras que no tienen nada que ver con los ingresos de la máxima competición europea.

Por otro lado, nos encontramos con varios futbolistas que, por un motivo u otro, están inevitablemente en la rampa de salida. Ismaël Bennacer ya no forma parte activa del proyecto del Milan desde hace un par de años. Ruben Loftus-Cheek podría haber concluido definitivamente su ciclo de rossonero, al igual que Fikayo Tomori. Por su parte, Santiago Giménez (pretendido por el Oporto) ya ha manifestado públicamente que solo evaluará su porvenir tras el Mundial.

Youssouf Fofana cuenta con un nutrido cartel de pretendientes repartidos por toda Europa, mientras que Rafael Leão, prácticamente por cuenta propia, se ha colocado a sí mismo en el mercado de transferencias. Finalmente, están los casos de Yunus Musah y Samuel Chukwueze, quienes regresan de sus respectivos préstamos: ¿se quedarán en el plantel o Rúben Amorim los evaluará de forma positiva?

A continuación, se detalla el impacto económico real en los balances del club (computando la amortización anual del fichaje más el salario bruto) de los activos transferibles:

  • Ismaël Bennacer: (Amortización: 1,4 M€ – Salario bruto: 7,44 M€) Coste anual: 8,84 M€
  • Samuel Chukwueze: (Amortización: 4,3 M€ – Salario bruto: 5,2 M€) Coste anual: 9,5 M€
  • Yunus Musah: (Amortización: 4,2 M€ – Salario bruto: 2,6 M€) Coste anual: 6,8 M€
  • Fikayo Tomori: (Amortización: 7,3 M€ – Salario bruto: 4,5 M€) Coste anual: 11,8 M€
  • Ruben Loftus-Cheek: (Amortización: 5,4 M€ – Salario bruto: 5,1 M€) Coste anual: 10,5 M€
  • Rafael Leão: (Amortización: 5,6 M€ – Salario bruto: 7,05 M€) Coste anual: 12,65 M€
  • Youssouf Fofana: (Amortización: 6,5 M€ – Salario bruto: 5,5 M€) Coste anual: 12 M€
  • Santiago Giménez: (Amortización: 6,8 M€ – Salario bruto: 4,5 M€) Coste anual: 11,3 M€

Estos fríos números nos dibujan un escenario que resulta potencialmente muy positivo para la salud financiera del club. Es ciertamente difícil imaginar que la totalidad de los futbolistas incluidos en esta lista vayan a ser traspasados durante la ventana estival; sin embargo, con que se concrete la salida de aproximadamente la mitad de ellos, el Milan lograría liberar del coste anual de la plantilla una cifra cercana a los cuarenta millones de euros, millón arriba, millón abajo.

Esta drástica reducción contable otorgaría a la directiva un margen de maniobra sumamente importante, tanto para sustituir de forma solvente a los jugadores que se marchen como para apuntalar y potenciar una plantilla que, en cualquier caso, disputará competiciones europeas el próximo curso.

Atendiendo a la filosofía de gestión y la forma de razonar de Gerry Cardinale, es fácil prever que las nuevas inversiones se canalizarán prioritariamente hacia futbolistas jóvenes y de gran talento. Esto abre la posibilidad de desembolsar cifras “importantes” en el coste de las tarjetas de transferencia (las cuales se diferirán y aplazarán a lo largo de varios años mediante las amortizaciones de los contratos), pero manteniendo una postura de estricta cautela en lo que respecta a las fichas salariales.

No hay que olvidar que los clubes italianos ya no pueden beneficiarse de las desgravaciones fiscales que ofrecía el extinto y antiguo Decreto Crescita. Para confeccionar el plantel de Amorim se requerirá inventiva, astucia, competencias técnicas y, por supuesto, esa pizca de fortuna que nunca está de más.


Amorim busca un delantero centro

Rúben Amorim ha sido sumamente tajante y claro desde las primeras conversaciones mantenidas tanto con Gerry Cardinale como con el comité técnico que le respaldará en materia de fichajes: su prioridad absoluta es incorporar a un delantero centro de primer nivel que resulte plenamente funcional a su propuesta de juego y que sea capaz de garantizar una cifra de goles considerable. En la lista de objetivos del Milan figuran diversos nombres propios, entre los cuales destaca con fuerza el de Nicolas Jackson, un ariete que ya ha sido vinculado con frecuencia al Diavolo durante las últimas ventanas de transferencias.

Según detalla en su edición de esta mañana el diario Corriere dello Sport, el futbolista senegalés viene de completar una campaña en calidad de cedido en las filas del Bayern de Múnich, entidad que, sin embargo, ha optado de forma firme por no ejecutar su opción de compra, obligándole a regresar a la disciplina del Chelsea. Con todo, su porvenir a corto plazo no se vislumbra en absoluto en Londres, dado que no entra en los planes del nuevo director técnico de los Blues, Xabi Alonso.

Jackson, quien se encuentra actualmente concentrado disputando el Mundial con la selección de Senegal, podría adaptarse a la perfección a las necesidades estructurales del Milan, club que rastrea el mercado en busca de un atacante que atesore además una contrastada experiencia en el plano europeo. Para llegar a buen puerto, no obstante, será imperativo dar con la fórmula contractual correcta con el Chelsea: una nueva cesión onerosa con derecho de réplica (opción de compra) —reproduciendo el modelo pactado previamente con el Bayern de Múnich— o bien una obligación de compra supeditada al cumplimiento de determinados objetivos deportivos se perfilan como las vías más factibles para alcanzar un entente entre ambas entidades.

Conviene recordar que las relaciones institucionales entre el Milan y el Chelsea son magníficas, tal y como constatan las numerosas operaciones de mercado completadas con éxito a lo largo de las campañas más recientes: desde Tiémoué Bakayoko hasta Olivier Giroud, pasando por Christian Pulisic, Ruben Loftus-Cheek, João Félix e incluyendo a Christopher Nkunku, la última gran adquisición del Milan procedente de Stamford Bridge, sellada hace un año por un montante de 40 millones de euros.

El otro gran nombre propio que viene asociándose con insistencia al Milan durante las últimas fechas es el de Gonçalo Ramos, delantero centro del París Saint-Germain y de la selección de Portugal. Tras pasar varias temporadas relegado a un rol secundario de suplente en la capital francesa, el atacante luso exige asumir un papel de protagonista absoluto en un proyecto de élite, motivo por el cual ha comenzado a explorar el mercado internacional de la mano de su influyente agente, Jorge Mendes.

Sobre el ariete portugués —quien encontraría en San Siro el aliciente de ponerse a las órdenes de su compatriota Rúben Amorim— también se mantiene muy vigilante el Atlético de Madrid. En cualquier caso, el futbolista ha tomado la firme determinación de no adoptar ninguna decisión definitiva sobre su porvenir hasta que haya concluido por completo su participación con el combinado nacional en la cita mundialista.

SPORTITALIA: INTERÉS POR RICHARD RIOS

Según la información que publica el canal Sportitalia, al Milan y, en particular, al director técnico rossonero Rúben Amorim, les gusta mucho el perfil de Richard Ríos. Se trata de un centrocampista nacido en el año 2000 que milita en las filas del Benfica y es internacional con la selección de Colombia. La entidad portuguesa estaría plenamente dispuesta a dejarle marchar a lo largo de este verano; sin embargo, la dirección deportiva milanista deberá prestar mucha atención a la nutrida competencia internacional que ha emergido con fuerza para hacerse con los servicios del mediocampista del club lusitano.

No es ningún misterio que, durante el transcurso de esta ventana de transferencias, se podrían certificar varias salidas de peso en la medular del Milan, como son, por ejemplo, los casos de Youssouf Fofana y de Ruben Loftus-Cheek. Ríos viene de completar una exigente campaña en la que ha gozado de muchísimo protagonismo y minutos con la camiseta del Benfica: ha acumulado un total de 45 partidos oficiales desglosados entre el campeonato doméstico, la Champions League y el resto de torneos coperos, citas en las que ha aportado además una notable cifra de ocho goles.

En la actualidad, el futbolista colombiano se encuentra concentrado disputando el Mundial con su selección nacional, torneo en el que, por el momento, ha disputado un tramo de partido contra Uzbekistán (10 minutos) y otro frente a la República Democrática del Congo (13 minutos).

EL OPORTO YA NEGOCIA POR GIMÉNEZ

Santiago Giménez ha revelado públicamente en las últimas horas que no tiene la más mínima intención de evaluar su futuro profesional antes de dar por concluida su participación en el Mundial con la selección de México. Sin embargo, en paralelo a sus declaraciones, ha irrumpido un club fuertemente interesado en hacerse con sus servicios: se trata del Oporto, entidad que estaría encauzando de manera muy positiva las negociaciones con el Milan para el traspaso del atacante. Así lo informa el medio Deportes Total MX, el cual explica que el delantero centro rossonero se ha convertido en la prioridad absoluta del director técnico de los “Dragones”, el italiano Francesco Farioli.

En México se habla abiertamente de una negociación en fase sumamente avanzada que podría sellarse y formalizarse en un periodo de tiempo bastante breve. Los términos económicos de la operación se estructurarían en base a una cifra fija de unos 28 millones de euros más 7 millones de euros adicionales en concepto de bonus por objetivos. El Milan, por su parte, ya habría dado luz verde definitiva a la venta de Giménez, lo que supondría que el ariete azteca se despediría del vestuario del Diavolo tras año y medio de estancia en San Siro para proseguir su carrera deportiva en la liga portuguesa.

EL MILAN SE INTERESA EN EL JAPONÉS KAMADA

Según informa el diario alemán BILD, el Milan está mostrando un fuerte interés y sigue muy de cerca los pasos de Daichi Kamada. El mediapunta japonés milita actualmente en las filas del Crystal Palace, conjunto con el que se acaba de proclamar flamante campeón de la Conference League. El contrato del futbolista con la entidad londinense expira este mismo verano, lo que significa que el internacional asiático tiene total libertad para cambiar de aires y unirse a un nuevo proyecto a parámetro cero.

No es la primera ocasión en la que la dirección deportiva rossonera intenta el fichaje del jugador: ya en el verano de 2023 se especuló intensamente con su desembarco en San Siro, una operación que estuvo prácticamente cerrada pero que finalmente no llegó a materializarse por cuestiones de cupos de comunitarios. En las últimas semanas, Kamada se está erigiendo como el líder absoluto y gran protagonista de su selección en el Mundial, donde ha exhibido un rendimiento espectacular al firmar dos goles en dos partidos disputados: el primero de ellos frente a los Países Bajos y el segundo en el choque ante Túnez.


¿Leao al final querrá quedarse?

Giro de guion con Leão: Abre la puerta a Amorim, pero el Milan exige 50 millones si decide marcharse a Arabia con Theo
Tras la drástica ruptura que anticipó su partida hacia la cita mundialista, Rafael Leão intenta ahora reconducir la situación y coser los rotos: si el parche aguantará o no, es algo que solo se sabrá a ciencia cierta una vez concluyan los compromisos con su selección nacional. Entre medias —es decir, hace dos noches—, Rafa utilizó palabras visiblemente conciliadoras: «Amorim es muy bueno, lo ha hecho de manera fantástica en Portugal. En el United las cosas no salieron como él quería, pero sigue siendo un gran entrenador. Decidiré mi vida después del Mundial».

El atacante rossonero realizó estas declaraciones justo después de anotar el quinto gol de su combinado en la victoria frente a Uzbekistán. Como ocurrirá con todos los integrantes de la plantilla del Milan, especialmente con los perfiles más representativos, está previsto un contacto directo con el nuevo director técnico: Leão hablará personalmente con Amorim para evaluar si sus objetivos mutuos aún pueden coincidir, si el deseo irrefrenable de marcharse que Rafa expresó hace semanas se ha disipado y si el preparador luso considera oportuno concederle una nueva oportunidad. En este Milan contemporáneo todo es posible, si bien se requeriría una家 decantada inversión de rumbo.

Las palabras de despedida de Leão, pronunciadas en un tono nítidamente más tajante, irrumpieron a final de temporada (algunas de ellas en una entrevista grabada antes de la conclusión del campeonato y difundida con posterioridad). En aquel momento, la voluntad de Rafa parecía converger plenamente con la de la directiva (de la anterior gestión) y la del entorno en general: «Creo que le he dado al Milan todo lo que le podía dar. Deseo probar un nuevo desafío en una liga diferente».

La postura de la sociedad coincidía en un punto clave: la venta de Rafa, considerado en el fin de su ciclo rossonero, podía dar un balón de oxígeno al balance ante la falta de los millonarios ingresos de la Champions League. Sin embargo, los dirigentes discrepaban profundamente en los tiempos elegidos por el luso: anunciar su marcha a los cuatro vientos antes de haber recibido ofertas en firme corría el grave riesgo de devaluar aún más su precio de traspaso.

El propio San Siro, como se evidenció en el tramo final del pasado campeonato, ya había enviado señales inequívocas en forma de sonoras pitadas y protestas contra el jugador. Ahora, sin embargo, se escenifica una clamorosa marcha atrás: «Esta temporada ha sido muy difícil para mí, tengo que dar las gracias a mi familia que siempre me ha apoyado», afirmó, antes de deshacerse en elogios hacia Amorim y sembrar dudas (que ya no certezas de adiós) sobre su porvenir.

¿Logrará el tercer entrenador portugués de la historia reciente del Milan encontrar el feeling idóneo con Rafa? Amorim se vería obligado, de entrada, a remodelar su dibujo táctico de referencia —el 3-4-2-1— para dar paso a un 3-4-3, una variante factible únicamente si Leão demostrase estar increíblemente motivado. Esta es una condición que a lo largo de sus años en San Siro, exceptuando la extraordinaria campaña del Scudetto en 2022, le ha acompañado en muy contadas ocasiones; de ahí que madurase la idea compartida de separar sus caminos tras siete temporadas juntos.

El primer gran obstáculo a batir en los despachos sigue siendo localizar un comprador dispuesto a invertir una cifra no inferior a los 50 millones de euros, lo que supone menos de un tercio del valor real de su cláusula de rescisión de 175 millones. El Mundial actúa como el escaparate ideal y su diana ante Uzbekistán es una señal que debe ser alimentada de forma continua: no basta con un quinto gol, por muy estético que resultase y a pesar de lograrlo a los pocos minutos de salir desde el banquillo, para revalorizar por completo su cotización.

Es preciso tener en cuenta que ese gol internacional sirvió para romper una dolorosa sequía anotadora que se prolongaba ya durante 114 días, concretamente desde que anotase el segundo tanto en Cremona a pase de Christopher Nkunku. Curiosamente, el luso muestra una regularidad casi superior en la historia de los Mundiales, donde acumula tres goles en siete partidos totales (dos de ellos en la edición precedente).

Una vez que la presente cita mundialista toque a su fin, Rafa podrá concentrarse de lleno en su futuro a nivel de clubes. Se producirá un careo definitivo tanto con el entrenador como con la directiva, pero será primordialmente el criterio de Amorim el que guie las decisiones finales. El paso atrás de Leão, tanto en los tonos como en la sustancia de sus declaraciones, puede interpretarse como un primer indicio, pero aún deberían sucederse muchos otros para certificar su continuidad.

Para reiniciar el proyecto juntos de forma armoniosa se requerirían profundas labores de diplomacia entre el futbolista, sus agentes y la nueva cúpula directiva de RedBird. De lo contrario —un escenario que a día de hoy sigue siendo el más probable—, Rafa y su entorno más cercano continuarán sondeando el mercado internacional a la búsqueda «de nuevos desafíos y nuevas ligas», tal y como el propio Leão admitió en su comparecencia pública a finales de mayo.

Pero exactamente, ¿qué desafíos y en qué destino? El Barcelona y el Manchester United jamás dieron un seguimiento real a sus primeros sondeos preliminares, por lo que Arabia Saudí se mantiene como la única opción plenamente válida, especialmente por el colosal alcance económico de su propuesta, la cual podría provenir del Al-Hilal de Theo Hernández. De este modo, se terminaría por reconstruir la célebre e histórica sociedad “Theao”, aunque esta vez, muy lejos de los focos del gran fútbol europeo.

PULISIC NO ESTÁ EN VENTA

Tras una segunda mitad de temporada sumamente complicada, en la que no logró anotar ningún gol con la camiseta del Milan, Christian Pulisic busca ahora reencontrarse con su mejor versión en las filas de su selección nacional. Su impacto inicial en el Mundial ha sido muy positivo; una lástima, sin embargo, que durante el primer encuentro del torneo sufriera un problema en la pantorrilla que le impidió saltar al terreno de juego en el segundo compromiso de los Estados Unidos frente a Australia. Por fortuna, el atacante ya se encuentra bien y está plenamente recuperado para afrontar el último partido de la fase de grupos contra Turquía.

En estos momentos, Pulisic está exclusivamente concentrado en la cita mundialista, pero a lo largo de los últimos días no han dejado de sucederse los rumores de mercado en torno a su figura. En particular, ha emergido con fuerza el fuerte interés del New York City, franquicia que ha puesto sobre la mesa un contrato sumamente suculento para el jugador.

El Milan, sin embargo, tiene las ideas muy claras y no tiene la más mínima intención de desprenderse de su atacante. Así lo confirma el prestigioso medio The Athletic citando a fuentes muy cercanas a la situación, añadiendo además que el NYCFC no es la única entidad de la MLS que ha puesto sus ojos sobre «Capitán América». Pese al insistente interés norteamericano, para el Diavolo el futbolista no está en venta y su futuro seguirá estando ligado a los colores rossoneros.

Pulisic tiene todavía un año de contrato restante con el Milan, con la salvedad de que el club posee una cláusula de opción exclusiva para prorrogar dicho vínculo por una campaña adicional (es decir, hasta el 30 de junio de 2028). La sociedad de la vía Aldo Rossi atraviesa actualmente un periodo de profunda transición tras las recientes permutas en la directiva y en el banquillo, donde acaba de desembarcar el técnico Rúben Amorim. El preparador portugués ya ha trasladado formalmente a la cúpula milanista su firme deseo de retener a todos los pesos pesados de la plantilla, incluyendo, como pieza indispensable, a «Capitán América».


Los fichajes que necesita Amorim

Rúben Amorim aún no ha desembarcado físicamente en Milán, pero ya se encuentra trabajando a destajo para construir su nuevo Milan, especialmente en un contexto donde —sobre el papel— se le va a conceder la oportunidad de dictar sus directrices e indicaciones precisas en materia de mercado de fichajes. En la actualidad, la plantilla rossonera arrastra varias problemáticas severas que urge resolver de forma inmediata: faltan futbolistas clave en posiciones estructurales, el fondo de armario es demasiado corto para afrontar con garantías la doble competición (si tenemos en cuenta la larga lista de descartes) y, por si fuera poco, el futuro de varios de los mejores jugadores de la plantilla sigue sumido en la incertidumbre.

Todo este escenario debe esclarecerse cuanto antes y el club, sea cual sea la extravagante estructura deportiva elegida para gobernar los despachos, tiene la obligación ineludible de respaldar al técnico portugués con incorporaciones precisas, quirúrgicas y muy bien perfiladas. Por lo tanto, analicemos qué es lo que necesita el Milan en este mercado por encima de cualquier otra consideración.

Un delantero centro para el Milan: Una necesidad histórica

En este apartado concreto, la urgencia no es una cuestión que dependa de Amorim, de Allegri o de cualquier otro entrenador que hubiera podido sentarse en el banquillo de San Siro. Aquí nos encontramos ante la cruda realidad de un equipo cuyo último delantero centro capaz de ver puerta con regularidad e instinto asesino militó hace ya un par de años, rozaba los 40 años de edad y se llamaba Olivier Giroud. Para encontrar un precedente similar, probablemente haya que remontarse aún más atrás, a los tiempos del colombiano Carlos Bacca.

    Al Milan le urge, como si de oxígeno se tratara, un delantero centro contrastado, listo para rendir desde el primer minuto y que garantice una cifra de goles segura. Esta es la base fundacional de cualquier proyecto competitivo; una premisa que demasiadas veces ha sido olvidada, ignorada o flagrantemente subestimada por la entidad rossonera en las últimas planificaciones. Ahora ya no hay margen para mirar hacia otro lado: es obligatorio aprovechar esta profunda revolución estructural para fichar un atacante serio y con el gol entre ceja y ceja.

    A ser posible, esta costosa incorporación debe acometerse siguiendo escrupulosamente las indicaciones tácticas de Amorim, un técnico que demostró de lo que es capaz de destrozar cuando tuvo a sus órdenes a un perfil devastador como el de Viktor Gyökeres en Lisboa. Los primeros nombres propios en emerger durante las últimas horas, atendiendo también a las oportunidades que ofrece el mercado internacional, son los de Gonçalo Ramos y Nicolas Jackson.

    Un carrilero especialista para el sistema de Amorim

    Una de las adquisiciones más cruciales y determinantes del verano será, sin duda, la del carrilero de banda. Es de sobra conocido que Amorim es un técnico sumamente fiel a su dibujo táctico del 3-4-2-1. En este esquema específico, los futbolistas que marcan la diferencia y sostienen el peso del flujo ofensivo son precisamente los carrileros de largo recorrido, encargados de otorgar la máxima amplitud al terreno de juego y de dotar de profundidad y ruptura al equipo.

      Actualmente, el Milan cuenta en nómina con Alexis Saelemaekers y el joven Zachary Athekame en el flanco derecho, mientras que Davide Bartesaghi y Pervis Estupiñán ocupan la banda izquierda. Partiendo de la base de que primero habrá que esclarecer quiénes de estos cuatro nombres se mantendrán finalmente en la disciplina rossonera tras el cribado, parece del todo evidente que existe la necesidad imperiosa de realizar un salto de calidad (upgrade) sustancial para incorporar, al menos, a un especialista puro que atesore las características físicas y conceptuales que exige Amorim para sus bandas.

      Un defensa central de primer nivel

      La tercera prioridad absoluta pasa por mejorar y apuntalar la línea defensiva. Por fortuna para el técnico luso, los integrantes de la retaguardia milanista ya están plenamente habituados a competir con una línea de tres centrales tras su etapa bajo las órdenes de Massimiliano Allegri. Sin embargo, a pesar de contar con esa ventaja táctica automatizada, se necesita incorporar a un defensor central de primer nivel internacional para elevar de forma drástica la jerarquía, la salida de balón y la caradura técnica de la retaguardia.

        Como es obvio, estos tres fichajes de peso no bastarían por sí solos para rellenar todas las carencias del fondo de armario, pero constituyen, con total seguridad, los tres pilares maestros sobre los que arrancar la reconstrucción y las necesidades más acuciantes que el Milan debe satisfacer de inmediato, con la firme esperanza de que Mike Maignan, Adrien Rabiot y Christian Pulisic permanezcan firmes en sus respectivos puestos.

        OBJETIVO TRINCAO: AUNQUE TIENE CIERTO COSTE

        A pesar de que todavía no se ha instalado de forma permanente en Milán, Rúben Amorim ya se encuentra trabajando a pleno rendimiento en la construcción de su nuevo Milan. El próximo 13 de julio dirigirá su primera sesión de entrenamiento oficial en las instalaciones de Milanello, una fecha que aprovechará de inmediato para evaluar en primera persona a todos aquellos futbolistas que estén a su disposición —y no disfrutando de vacaciones o disputando el Mundial— y que actualmente se encuentran en una especie de limbo respecto a su futuro. El preparador luso desea verlos a todos sobre el césped para comprender con exactitud matemática cómo intervenir posteriormente en las mesas de negociación. Mientras tanto, el técnico ya ha fijado su primer gran objetivo, un auténtico pupillo personal: Francisco Trincão.

        Según la información que publica en su edición de hoy el diario Corriere dello Sport, el primer nombre propio que ha puesto Amorim sobre la mesa para reactivar el mercado de fichajes del Milan es el del mediapunta y atacante portugués Francisco Trincão. Nacido en el año 1999, el futbolista milita actualmente en las filas del Sporting Club de Portugal y se encuentra concentrado en Norteamérica disputando el Mundial con la selección absoluta de Portugal.

        El jugador lusitano, que atesora en su pasado una etapa en las filas del Fútbol Club Barcelona, constituía una de las piezas tácticas fundamentales e innegociables en aquel Sporting de Lisboa de ensueño comandado por Amorim. El nuevo entrenador rossonero anhela replicar de inmediato esa misma alquimia futbolística en Milanello. Trincão está considerado el futbolista ideal para encajar en la doble mediapunta, justo por detrás del delantero centro, dentro del esquema táctico 3-4-2-1 característico del técnico, donde se complementaría a la perfección con Christian Pulisic y Christopher Nkunku, quienes están destinados a permanecer en el club.

        Estas son, como siempre, las notas más entusiastas y alegres de la planificación; las notas dolorosas y complejas llegan a la hora de analizar el coste de la operación. Para lograr arrancar a Trincão de la disciplina del Sporting de Lisboa, se necesitaría un desembolso mínimo de 40 millones de euros. Al menos, ese es el precio de salida inamovible que ha fijado la directiva del club lisboeta. Su última campaña bajo las órdenes de Amorim ha sido sencillamente sensacional, lo que ha provocado que su valor de mercado se haya disparado de forma notable.

        En paralelo a esta negociación, el comité deportivo del Milan mantiene bajo estricto análisis otros perfiles ofensivos encima de la mesa: se monitoriza con atención la situación de Gonçalo Ramos en el caso de que este solicite formalmente abandonar el París Saint-Germain, y se vigila a Nicolas Jackson, quien ha regresado a la disciplina del Chelsea tras expirar su cesión en el Bayern de Múnich, club que optó por no ejecutar su opción de compra. Asimismo, para reforzar la medular, se rastrea a otro antiguo escudero de Amorim y viejo conocido de la Serie A: el danés Morten Hjulmand.

        VUELVE A SONAR NICOLAS JACKSON

        Hay ciertas historias de amor que dan rodeos inmensos y, al final, terminan por regresar: especialmente cuando se habla del mercado de fichajes del Milan. En este sentido, el nombre de Nicolas Jackson ha sido vinculado en repetidas ocasiones a la entidad rossonera; sin embargo, este año podría ser finalmente la oportunidad propicia, gracias a la alineación de una serie de factores que verdaderamente podrían hacer cruzar los caminos del delantero senegalés y del Diavolo.

        En el pasado, Nicolas Jackson estuvo cerca de recalar en el Milan en más de una ocasión. Los rossoneri sondearon su fichaje cuando militaba en las filas del Villarreal, club en el que terminó de explotar futbolísticamente, pero el Chelsea se interpuso con fuerza en la operación y no hubo posibilidad alguna de competir en el plano financiero. Posteriormente, el verano pasado, cuando se fraguaba su salida del club londinense en calidad de cedido, la dirección rossonera volvió a postularse, pero las cifras económicas resultaban demasiado elevadas y terminó marchándose a préstamo al Bayern de Múnich, donde, a lo largo de esta última campaña, le ha tocado asumir un rol sumamente incómodo: ser el suplente a la sombra de Harry Kane.

        Hoy, según confirma la información publicada por el diario Corriere dello Sport, el retorno de llama es real, tangible y concreto. Una serie de condiciones de mercado han madurado hasta el punto de poder propiciar su desembarco definitivo en San Siro.La condición principal que facilita la operación es que Nicolas Jackson regresará formalmente al Chelsea tras optar el Bayern de Múnich por no ejecutar su opción de compra, lo que provocará que en Londres sea considerado de inmediato un descarte de la plantilla.

        Por consiguiente, es seguro que los Blues buscarán con urgencia acomodarle un nuevo destino, abriéndose con total probabilidad a una operación bajo la fórmula de cesión con opción o con obligación de compra. Este escenario es sumamente factible si se tiene en cuenta que el contrato del ariete de Senegal es oneroso y, por encima de todo, extremadamente largo: está vinculado formalmente al Chelsea hasta el año 2033.

        Más allá de las condiciones contractuales, es indudable que el Milan tiene la necesidad imperiosa de incorporar a un delantero centro desde hace tiempo inmemorial, independientemente de quién se hubiera sentado finalmente en el banquillo. Jackson encaja de forma precisa en el perfil que busca Rúben Amorim, quien lo ha incluido formalmente en su lista de prioridades para el ataque junto a Gonçalo Ramos, ariete del París Saint-Germain.

        Durante esta última campaña en las filas del gigante bávaro, el senegalés ha disputado un total de 34 partidos oficiales, anotando 11 goles. A todo ello hay que sumar un factor diplomático nada desdeñable: las relaciones institucionales entre el Milan y el Chelsea son históricamente excelentes, especialmente a lo largo de los últimos años de gestión.


        Gran oferta del New York City por Pulisic

        «Take me home» (Llévame a casa), cantaba a pleno pulmón Christian Pulisic a los acordes de la célebre canción de John Denver tras el éxito cosechado ante Australia, coreado y sintonizado por los más de 65.000 espectadores que abarrotaban el Lumen Field de Seattle. «Capitán América» no pudo liderar a la selección de Estados Unidos sobre el césped debido a un pequeño problema muscular en la pantorrilla (del cual ya se ha recuperado por completo), pero el entusiasmo desbordante que rodea al combinado de las barras y estrellas se puede palpar con las manos.

        Y es que, tras meses mostrando un semblante serio y compungido en el Milan —atrapado entre los decepcionantes resultados colectivos del equipo y una prolongada sequía goleadora personal—, Pulisic ha vuelto a esbozar una sonrisa. Sin embargo, ese «take me home» —literalmente, «llévame a casa»— puede terminar por preocupar de forma muy real y seria a los aficionados rossoneros. Porque hay un club que está dispuesto a llevarse de verdad a Christian de vuelta a casa con un contrato de cinco años, poniendo sobre la mesa la friolera de 10 millones de dólares por temporada. La oferta del New York City es de esas que hacen erizar los pelos de los brazos, y el propio Pulisic no ha permanecido en absoluto indiferente ante ella.

        Con el Milan fuera de la Champions League por segundo año consecutivo, el atacante estadounidense ya había comenzado a mirar a su alrededor y a evaluar el mercado antes del inicio del Mundial, a pesar de las firmes intenciones de Gerry Cardinale de retenerlo a toda costa en Milán. El número uno de RedBird lo declaró formalmente intransferible hace semanas. Pero entre el dicho y el hecho… hay un océano de por medio.

        Pulisic tiene un contrato en vigor con el Milan válido hasta el 30 de junio de 2027, aunque el club posee una cláusula de opción exclusiva a su favor para prorrogar dicho acuerdo por una temporada adicional. Las negociaciones para el blindaje de su renovación arrancaron de hecho hace ya un año y medio; sin embargo, justo cuando parecía que las partes podían llegar a un punto de encuentro para extender el contrato al menos hasta 2030 —con un salario de 5 millones de euros netos más bonus escalonados—, se instaló un silencio sepulcral entre los despachos y el entorno del jugador.

        Por un lado, los dirigentes rossoneros echaron el freno de mano, y por el otro, Christian empezó a reflexionar seriamente sobre su futuro en la capital lombarda. ¿Ha pesado de forma directa esta tremenda incertidumbre en el deficiente rendimiento que ha mostrado el norteamericano durante los últimos seis meses de competición? Con total seguridad, la respuesta es sí.

        Hasta el pasado mes de enero, Pulisic se mantenía firmemente como el máximo goleador del Diavolo, a pesar de que los constantes problemas físicos le habían obligado a causar baja en más de una ocasión. Sin embargo, con la entrada del nuevo año, se inició un doloroso ayuno de cara a puerta que solo logró romper recientemente con su selección en un amistoso de preparación previo a la cita mundialista. Un dato que subraya con nitidez cómo Christian necesitaba imperiosamente cambiar de aires para reencontrarse con el gol. La campaña del Milan concluyó con el descalabro de quedarse fuera de la Champions, otorgando a «Capitán América» un motivo de peso extra para replantearse su porvenir.

        De hecho, su agente comenzó de inmediato a sondear el terreno en busca de un traspaso a clubes que disputen la máxima competición europea, hasta que el New York City irrumpió con fuerza en la escena. El club neoyorquino, propiedad de la poderosa multipropiedad del City Football Group, anhela repatriar a Pulisic a los Estados Unidos, donde solo militó en categorías juveniles antes de dar el gran salto a Europa. La propuesta económica remitida al delantero es sumamente suculenta, si bien es cierto que aún no se ha presentado una oferta formal de compra dirigida a los despachos de la vía Aldo Rossi.

        Y es aquí donde radica el nudo gordiano del problema. Por norma general, las franquicias de la MLS no tienen por costumbre desembolsar ingentes cantidades de dinero en concepto de traspaso por los derechos de los futbolistas. Una consideración que no es en absoluto baladí, especialmente si se tiene en cuenta que tanto Gerry Cardinale como el nuevo director técnico Rúben Amorim consideran a Pulisic una pieza angular e indispensable del Diavolo del mañana.

        Para lograr que el Milan cambie de postura y acepte abrir las negociaciones, el New York City tendrá que plasmar una cifra sumamente importante en la notificación formal que envíe a las oficinas de Casa Milan. Al mismo tiempo, en la planta noble son plenamente conscientes de que retener a un futbolista que arrastra un contrato corto expone a la entidad al gravísimo riesgo de perderlo completamente gratis a la vuelta de un año.

        Si Pulisic se termina quedando este verano, los rossoneri se verán «obligados» de forma automática a sentarse de nuevo a la mesa con su representante para prorrogar los términos del vínculo contractual. Eso sí, con una pequeña —o más bien enorme— condición añadida: Christian, fuertemente seducido por los cantos de sirena de la oferta neoyorquina, difícilmente aceptará ahora aquellos 5 millones de euros que se discutían tiempo atrás. Entre otras cosas porque, desde hace un tiempo, en la cabeza de Pulisic ha madurado con fuerza la firme idea de exigir un salario superior al de Rafael Leão, quien actualmente ostenta el estatus de ser el futbolista mejor pagado de toda la plantilla rossonera con una ficha que, gracias a la facilidad de sus bonus, alcanza los 7 millones de euros anuales.

        UN MERCADO ATADO A LA LISTAS UEFA

        El Milan cuenta finalmente con su estructura directiva definida, además de un nuevo entrenador, lo que permite al fin comenzar a planificar la próxima temporada. A buena hora, se podría decir. Amorim, Gardiner y Almstadt saranno los encargados de gestionar el área deportiva y tendrán que resolver una ingente cantidad de situaciones complejas de forma simultánea: desde el deseo de Rafael Leão de abandonar el barco o el futuro de Luka Modrić, hasta la gestión de los numerosos futbolistas que regresan de sus respectivas cesiones.

        Será un mercado de fichajes que deberá basarse, ante todo, en las ideas y la astucia, dado que a última hora el Milan se quedó fuera de la clasificación para la próxima Champions League y sus abundantes ingresos económicos tras el descalabro ante el Cagliari. Con todo, el equipo disputará la Europa League, lo que vuelve a poner sobre la mesa de actualidad las tan cruciales listas de inscripción. Si bien para el registro de la plantilla en la Serie A no existen ni existirán problemas normativos, es obligatorio prestar la máxima atención a los dictámenes de la UEFA para confeccionar la lista de 25 futbolistas que participarán en la competición continental. Huelga decir que el mercado de fichajes deberá diseñarse bajo estos estrictos parámetros.

        En las competiciones europeas, la plantilla oficial deberá estar compuesta por un máximo de 25 futbolistas (Lista A), subdivididos estrictamente en: un máximo de 17 jugadores extranjeros, un mínimo de 4 formados en Italia y un mínimo de 4 formados en el Club. A ellos se añade una Lista B (modificable de forma ilimitada antes de cada partido) compuesta por futbolistas menores de 21 años que, desde los 15 años en adelante, hayan pasado al menos dos temporadas consecutivas en la entidad rossonera.

        Para obtener el estatus de jugador “formado”, las especificaciones normativas son las siguientes:

        Formados en el filial del club (Cantera Club): Futbolistas que, entre los 15 y los 21 años de edad, hayan militado en el Milan durante tres temporadas completas o 36 meses (consecutivos o no).

        • Formados en el filial nacional (Cantera Italia): Futbolistas que, entre los 15 y los 21 años de edad, hayan militado durante tres temporadas completas o 36 meses (consecutivos o no) en un club perteneciente a la misma federación nacional (FIGC).

        Simulación actual de la plantilla para la Europa League

        Extranjeros (17 / 17 slots ocupados)

        • Mike Maignan
        • Fikayo Tomori
        • Strahinja Pavlović
        • Pervis Estupiñán
        • Silvan Athekame
        • Luka Modrić (duda)
        • Adrien Rabiot
        • Ardon Jashari
        • Youssouf Fofana (En venta)
        • Ruben Loftus-Cheek (En venta)
        • Alexis Saelemaekers
        • Christian Pulisic
        • Christopher Nkunku
        • Rafael Leão (En duda / En venta)
        • Santiago Giménez
        • (Slot libre / Reservado a fichajes o retornos)
        • (Slot libre / Reservado a fichajes o retornos)

        Formados en el Vivero de Italia (3 / 4 slots ocupados)

        • Pietro Terracciano
        • Samuele Ricci
        • Koni De Winter

        Formados en el Vivero del Club (1 / 4 slots ocupados)

        • Matteo Gabbia

        Lista B (Cambios ilimitados – Canteranos U21)

        • Lorenzo Torriani
        • Davide Bartesaghi
        • Francesco Camarda
        • Christian Comotto
        • Resto de la cantera

        El canterano Odogu se encuentra a día de hoy con un gran signo de interrogación por diversos motivos. El primero es que la dirección debe definir si se mantendrá en la dinámica del Milan o si saldrá cedido para foguearse. El segundo es que, para ser inscrito en la lista europea —al no cumplir los requisitos temporales para integrar la Lista B ni poseer el estatus de formado en Italia o el club—, tendría que ocupar obligatoriamente una de las 17 plazas destinadas a los futbolistas extranjeros.

        Esta misma regla se aplicará estrictamente con el extremo serbio Andrej Kostić, cuyo fichaje fue oficializado por el Milan en las semanas previas. Por otra parte, falta esclarecer el futuro de varios pesos pesados: Rafael Leão, Youssouf Fofana y Ruben Loftus-Cheek se encuentran formalmente en la rampa de salida. Sus eventuales traspasos liberarían un valioso cupo cada uno en la saturada lista de 17 extranjeros. La continuidad de Luka Modrić también está por escribir: el genio croata comunicará su decisión definitiva una vez concluya su participación en el Mundial.

        De cara a las incorporaciones por retorno, este es el encaje exacto de los slots que ocuparía cada futbolista en caso de permanecer en la disciplina rossonera:

        • Ismaël Bennacer: Ocupa plaza de Extranjero (17 slots).
        • Yunus Musah: Ocupa plaza de Extranjero (17 slots).
        • Samuel Chukwueze: Ocupa plaza de Extranjero (17 slots).
        • Warren Bondo: Ocupa plaza de Formado en Italia.
        • Filippo Terracciano: Ocupa plaza de Formado en Italia.
        • Francesco Camarda: Se inscribe en la Lista B (Sin ocupar slot).
        • Kevin Zeroli: Se inscribe en la Lista B (Sin ocupar slot).
        • Christian Comotto: Se inscribe en la Lista B (Sin ocupar slot).

        Entre este grupo de jugadores, se puede dar casi por segura la salida inmediata de Warren Bondo, Ismaël Bennacer y, muy probablemente, Yunus Musah (aunque Amorim ha exigido examinar a este último en Milanello antes de firmar su sentencia). El futuro de Samuel Chukwueze y Filippo Terracciano sigue siendo incierto. Por su parte, los jóvenes Camarda y Comotto serán de gran utilidad en la rotación, mientras que se evalúa si Kevin Zeroli saldrá nuevamente cedido para acumular minutos de competición.

        Al inicio del verano, el Milan se encuentra en disposición de acometer tres fichajes sin necesidad de realizar encajes previos: puede incorporar a dos futbolistas extranjeros y a uno formado en el vivero italiano (siempre y cuando no se opte por retener en la plantilla a Filippo Terracciano o a Warren Bondo).

        A partir de ahí, el resto del rompecabezas de mercado dependerá única y exclusivamente de la agilidad en el capítulo de salidas y traspasos. Se antoja vital para la salud del vestuario presentarse en el mes de septiembre con los deberes hechos, evitando caer en la desagradable e incómoda tesitura de tener que excluir a futbolistas del torneo europeo; una situación sumamente antipática que no sería sino el reflejo directo de una deficiente y mala planificación por parte de la directiva.


        El futuro de los jugadores cedidos

        Algunos ya han conseguido acomodarse en otros clubes gracias a préstamos estructurados con la fórmula de obligación de compra bajo determinadas condiciones, las cuales terminaron por cumplirse. Este es el caso concreto de Tommaso Pobega, Lorenzo Colombo y Álex Jiménez. Por el contrario, aquellos que se marcharon hace un año bajo el amparo de una simple opción de compra (diritto di riscatto) están a punto de deshacer el camino de vuelta hacia el remitente.

        ¿Las causas de este retorno? Un rendimiento sobre el césped muy por debajo de las expectativas originales y/o una cifra de rescate estipulada demasiado alta (visto con la perspectiva del tiempo). Este es el escenario exacto en el que se encuentran Ismaël Bennacer, Yunus Musah y Samuel Chukwueze. Se trata de tres nombres que deben dividirse obligatoriamente en dos categorías bien diferenciadas: mientras que Bennacer está destinado en cualquier caso a enfilar de nuevo la puerta de salida, esta vez de forma definitiva (su pesado contrato expira en 2027), los otros dos perfiles sí serán evaluados minuciosamente por el club.

        Desde que se oficializó el arranque de su nuevo reinado en el banquillo rossonero, Rúben Amorim está examinando en máxima profundidad la composición de la plantilla. Existe la necesidad imperiosa de alargar el fondo de armario y, al mismo tiempo, dotarlo de mayor calidad; las tareas pendientes son ingentes y, en cualquier caso, el club no dispone de un presupuesto económico suficiente como para cubrir todas las vacantes restantes basándose únicamente en fichajes desde cero (ex novo). En algunos casos —por no decir en bastantes casos— será estrictamente necesario optimizar los recursos existentes.

        Musah y Chukwueze tendrán, por tanto, la oportunidad de jugarse sus opciones para intentar ganarse un sitio en Milanello bajo el nuevo curso portugués. Entre los dos, el que viene de firmar la peor temporada es, con total seguridad, el centrocampista estadounidense. Raffaele Palladino nunca lo consideró un futbolista titular en el Atalanta y lo utilizó constantemente a medio servicio. Vestido de neroazzurro, Yunus no logró alcanzar siquiera la barrera de los mil minutos de juego sumando todas las competiciones; sus goles se redujeron a dos (uno en la Serie A y otro en la Coppa Italia) y nunca fue capaz de convencer a la Dea para que se planteara ejecutar su opción de compra. Una temporada nefasta, hasta el punto de haberle costado su convocatoria con Mauricio Pochettino para la disputa del Mundial.

        ¿Por qué podría funcionar una segunda oportunidad en el Milan? En primer lugar, porque Youssouf Fofana y Ruben Loftus-Cheek se encuentran en la rampa de salida, y la directiva presupuesta exprimir por ellos una buena cantidad de millones para reinvertir en el mercado, lo que situaría a Musah en el lugar adecuado en el momento oportuno. Y en segundo lugar, por una cuestión de puras características. Aclaremos los términos: Yunus no es precisamente un virtuoso del balón ni un creador sutil, y a menudo tiende a emborronar las jugadas más que a construirlas, pero posee una gran zancada, intensidad física, una aceptable visión de juego y, sobre todo, despliega un fútbol muy vertical. Se desmarca, se rompe hacia el espacio y se ofrece constantemente; desde luego, no es un amante del fraseo en horizontal. Estas características son, sin duda, muy apreciadas por Amorim.

        Con todo, el nombre más sugerente e interesante de la lista de retornos es el de Samuel Chukwueze. Bajo las órdenes de Massimiliano Allegri, el extremo nigeriano habría regresado para volver a marchar de inmediato al cien por cien. Ahora, sin embargo, nos encontramos ante una filosofía de juego radicalmente opuesta a la de Max; un flujo táctico que tiene en los hombres de banda a dos de sus piezas más determinantes.

        Las cualidades técnicas de Samu jamás han estado bajo discusión; el problema estructural ha sido siempre, por así decirlo, de aplicación y disciplina táctica. Los carrileros o extremos de Amorim deben garantizar una doble fase (ofensiva y defensiva) constante, y Chukwueze posee unas características marcadamente ofensivas, a lo que se suma el hecho de que a veces se toma demasiados descansos en la fase de no posesión.

        A pesar de ello, el margen para que intente ganarse un puesto existe firmemente. Entre otras cosas porque, hasta bien entrado el año, parecía que el Fulham estaba realmente interesado en ejecutar su opción de compra —fijada en los 24 millones de euros acordados—, pero el escenario terminó por enfriarse hasta desembocar en un “no, gracias”. A menos que —matizan ahora desde Londres— el Milan esté dispuesto a contemplar una rebaja sustancial en el precio. Todo dependerá de la magnitud de dicho descuento. Se trata, por tanto, de una situación en plenas obras, pero que se debe evaluar con lupa.

        Por lo que respecta al resto de futbolistas que regresan de sus respectivos préstamos, Warren Bondo y Filippo Terracciano (ambos estuvieron cedidos en las filas de la Cremonese) serán redirigidos de inmediato hacia otros destinos. Por el contrario, en lo relativo a los perfiles más jóvenes de la casa (Francesco Camarda, Kevin Zeroli y Christian Comotto por encima de todos), se requerirán evaluaciones muchísimo más profundas y detalladas, vinculadas estrechamente a las necesidades estratégicas de la confección de las listas de inscripción de la Liga.

        LOS DATOS DE BOBBY GARDINER

        Bobby Gardiner, el filósofo de los datos que escaló en el Milan: De analista de cantera a Director of Football Intelligence
        Las indiscrezioni que habían venido emergiendo con fuerza durante los últimos días se han confirmado de forma oficial: Bobby Gardiner asumirá un rol significativamente más operativo, central y preponderante en el nuevo organigrama del Milan. Se trata de un nombre que para muchos aficionados, probablemente, resultará completamente inédito, pero que en realidad atesora ya siete temporadas de trabajo ininterrumpido en el seno de la sociedad rossonera, donde año tras año ha ido escalando posiciones en la jerarquía interna.

        Tras arrancar su andadura como un simple analista de datos, a partir de esta misma temporada operará con plenos poderes en la comisión de mercado bajo el cargo de Director of Football Intelligence, un rol de nueva creación diseñado específicamente para él y en el que trabajará a las órdenes directas del nuevo Director Deportivo (o Director of Player Trading), Hendrik Almstadt.

        A Bobby Gardiner se le puede definir de forma fidedigna con una sola frase: un apasionado absoluto de los macrodatos. Su propia trayectoria vital y profesional lo corrobora. Nacido en el año 1994 y de nacionalidad británica, desde muy joven comenzó a colaborar de forma activa con diversos portales y cabeceras deportivas inglesas, caracterizándose por explicar y desgranar el fútbol a través del prisma del análisis de datos, algoritmos y estadísticas avanzadas. Compaginaba esta actividad periodística y analítica con sus estudios universitarios de Filosofía, Economía y Política en la prestigiosa Durham University.

        La gran mayoría de sus primeros artículos de análisis —algunos de los cuales todavía se pueden consultar en la red— giraban en torno al Swansea City, el club al que apoyaba fervientemente desde su infancia. Fueron precisamente la agudeza de estos análisis táctico-estadísticos y sus precoces experiencias en el campo analítico lo que terminó por proyectar su nombre directamente a la órbita de Hendrik Almstadt.

        Almstadt, que recaló en el Milan en enero de 2019 de la mano del entonces Consejero Delegado Ivan Gazidis con la misión de fundar y dirigir el departamento de análisis de datos, no dudó en reclutar a Gardiner para su causa. El nombre del analista británico apareció por primera vez vinculado al Milan en un reportaje de The Athletic, donde Gardiner era encumbrado junto a sus compañeros de equipo Ben Torvaney y Tiago Estêvão como una de las figuras en la sombra absolutamente clave para el renacimiento deportivo del club, el cual culminó con la conquista del histórico Scudetto en 2022.

        Tal y como han confirmado fuentes internas de la propia entidad milanista, Bobby Gardiner ejercerá a partir de ahora como Director of Football Intelligence. En la práctica, formará un triángulo de trabajo junto al nuevo Jefe de Scouting, Donato Lomonte, flanqueando de forma directa a Almstadt con el objetivo prioritario de satisfacer las demandas específicas del nuevo mánager, Rúben Amorim, investigando, cribando y validando los perfiles de los jugadores que se vayan sondeando.

        Cabe destacar que el preparador portugués gozará de un peso específico mucho más central en la planificación en comparación con figuras previas como Allegri, Conceição o Fonseca, desempeñando un rol clásico de entrenador-manager a la inglesa. Toda esta comisión deportiva responderá, como es evidente, ante un Gerry Cardinale que se consolida en la cúspide de la pirámide y con un poder de decisión directa infinitamente mayor que en el pasado.

        De este modo, Gardiner culmina una espectacular ascensión interna en Casa Milan: llegó como un ojeador de base, promocionó posteriormente a Head of Performance Analytics y ahora toma las riendas de la inteligencia de mercado. Gardiner ya se encuentra trabajando a pleno rendimiento con el resto del comité con la urgencia de recuperar el tiempo perdido durante este último mes de parálisis.

        En una entrevista concedida en 2023 a la prestigiosa plataforma StatsBomb (con la que colaboró en sus inicios), donde declaraba haber tenido «la enorme fortuna de trabajar para el Milan durante más de cuatro años», Gardiner sintetizaba de este modo su particular filosofía de captación de talento: «Estoy de rodillas suplicando que alguien demuestre no solo que los entrenadores importan, sino que pueden llegar a importar incluso más que los propios futbolistas. Y no veo la hora de que los datos espaciales y de posicionamiento se vuelvan completamente accesibles para el scouting y el mercado de jugadores».

        A la luz de cómo y con qué hombres de perfil tecnológico ha querido Gerry Cardinale reorganizar las estructuras del club, no cabe duda de que el gran sueño de Gardiner se está convirtiendo, de forma acelerada, en una realidad absoluta.

        LOS DATOS DE DAVID CASTELBLANCO

        En el nuevo organigrama del Milan diseñado por Gerry Cardinale también hay espacio para David Castelblanco, quien desempeñará la función de asesor financiero dentro del comité estratégico creado por el propietario rossonero. No es que los demás integrantes de la mesa sean excesivamente famosos para el gran público, pero el suyo es, con total seguridad, el nombre menos conocido de entre todos los elegidos por el número uno de RedBird.

        Nacido en el año 1969, Castelblanco cuenta con una formación académica del más alto nivel. Tal y como detalla su perfil profesional en la web oficial de RedBird, se graduó en Literatura por la Brown University, obtuvo la licenciatura en Derecho por la Stanford Law School y completó su formación con un MBA en la Stanford Graduate School of Business.

        El ejecutivo estadounidense desarrolló su carrera durante más de 20 años en el gigante financiero Goldman Sachs, concretamente en la división de Merchant Banking, donde ejerció como Managing Director en el sector de inversiones de capital riesgo (private equity). Durante su dilatada etapa en Goldman Sachs, trabajó codo con codo con Gerry Cardinale durante más de una década, contribuyendo de forma decisiva a construir la plataforma de inversión de la firma en los sectores de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones. A lo largo de su trayectoria en Goldman Sachs, Castelblanco lideró inversiones por un valor superior a los 4.000 millones de dólares en los Estados Unidos, enfocadas principalmente en las industrias de los medios de comunicación, el entretenimiento y los bienes de consumo.

        En septiembre de 2022, el gestor norteamericano se incorporó formalmente a RedBird Capital Partners, donde actualmente dirige el área de Deportes y Medios de la compañía. Desde su puesto, está activamente involucrado en la gestión y supervisión de las sociedades que integran la cartera del fondo de Cardinale, entre las que destacan el AC Milan, Artists Equity, All3Media, EverWonder, Front Office Sports y Fenway Sports Group (propietarios del Liverpool).

        Castelblanco entró a formar parte del Consejo de Administración del Milan en enero de 2025, momento en el que asumió el sillón que dejó vacante Kevin LaForce. ¿Cuál será exactamente su cometido a partir de ahora en las oficinas de la vía Aldo Rossi? En esencia, los expedientes y dossiers de todos los potenciales fichajes del club pasarán obligatoriamente por su mesa de trabajo.

        Su misión será analizar minuciosamente si dichas operaciones son sostenibles económicamente y evaluar qué impacto exacto tendrán sobre las cuentas fiscales de la sociedad milanista. En una estructura donde el mercado de fichajes pasa a ser estrictamente colegiado, Castelblanco ejercerá como el puente definitivo entre las exigencias deportivas del entrenador y los objetivos financieros de RedBird.


        Amorim quiere convencer a Modric

        No pongan esa cara triste, pero sepan que esta noche podrían estar asistiendo al penúltimo partido de Luka Modrić con la selección nacional croata. Luka ha tomado la decisión firme de dejar la camiseta ajedrezada y continuar jugando únicamente a nivel de clubes… al menos, esa resolución ya está tomada. ¿Hay espacio para los arrepentimientos o las marchas atrás? Como siempre en la vida, podría pasar, pero no parece que este sea el caso en absoluto. Más bien, los próximos días van a ser los más cruciales e importantes para tomar la otra gran decisión: la de la temporada 2026-2027. Milan o no Milan, ese es el verdadero dilema. Un dilema que Modrić, en su corazón, tiene enormes deseos de resolver, pero que a día de hoy sigue completamente vivo.

        Un paso a la vez; ahora mismo la prioridad absoluta es su selección. Modrić ha disputado hasta la fecha 199 partidos oficiales con la camiseta de Croacia y, efectivamente, esta noche en el encuentro frente a Panamá alcanzará la cifra redonda: 200 partidos internacionales. Para el 201, el rival será Ghana dentro de unos días.

        El quid de la cuestión es que para el combinado de Croacia, tras haber encajado cuatro goles por parte de Inglaterra, no hay demasiado tiempo para celebraciones ni homenajes: toca ganar obligatoriamente, y adiós muy buenas al romanticismo. Luka cumplió los 40 años el pasado mes de septiembre y los nota en el cuerpo. Ya no es aquel niño que vivía refugiado en el Hotel Kolovare —él y su familia desplazados y hacinados en una habitación tras el estallido de las bombas— y que jugaba en el aparcamiento soñando con convertirse algún día en su ídolo, Zvone Boban.

        Luka ya no puede soportar el ritmo de jugar dos veces por semana y, probablemente, si piensa en el parón internacional de octubre, le entra un escalofrío. Croacia saltará al terreno de juego el 26 de septiembre contra la República Checa, el 29 ante España, el 3 de octubre frente a Inglaterra (otra vez) y el 6 de nuevo contra España. Una carga de trabajo sobrehumana correspondiente a la Nations League. Es demasiado, hay que parar. Lo idóneo es cerrar su gloriosa etapa con la camiseta ajedrezada con la disputa de este Mundial y, tal vez, regresar el día de mañana, quién sabe con qué cargo o función.

        El Milan es una historia completamente diferente. El Milan apela de lleno a elecciones y decisiones de vida. Modrić se encuentra de maravilla viviendo en Milán, muchísimo mejor de lo que él mismo llegó a imaginar en un principio (y eso que ya aterrizó siendo bastante optimista). Está plenamente asentado, su hija Ema juega en las categorías inferiores rossoneras, sus compañeros de vestuario le respetan y, por encima de todo, los tifosi le guardan un cariño descomunal. Los Balones de Oro, a fin de cuentas, siempre se han sentido como en casa en las filas del Milan.

        La sociedad, incluso en mitad de esta drástica temporada de revolución interna, ya le ha hecho saber de manera oficial que vería con sumo agrado que continuara un año más recorriendo los pasillos de Milanello. Todo depende única y exclusivamente de Luka, y su voluntad inquebrantable es la de tomar la decisión definitiva tras mantener una conversación profunda y cara a cara con Rúben Amorim.

        La relación y el encaje entre Modrić y Massimiliano Allegri, hace un año, era sumamente fácil de predecir. Allegri suele hacer dos cosas muy concretas con los futbolistas del perfil de Luka: se enamora perdidamente de su juego y los coloca de inmediato a llevar la manija por delante de la línea defensiva. Para el técnico livornese, el interior tiene que ser puramente físico, abarcar mucho campo y tener llegada, mientras que el organizador (playmaker) puede ser un futbolista de toque sutil y control absoluto del ritmo de juego. Con Luka a los mandos, la pizarra era sencillísima. Modrić tiene el físico que tiene, de acuerdo, pero controla los tiempos de los partidos desde que tenía apenas 10 años. Su evolución sobre el césped estuvo en perfecta sintonía con las previsiones: se erigió en un jugador clave con el balón en los pies y, muy especialmente, sin él; una fase defensiva y de sacrificio muy infravalorada durante sus primeros meses en Italia.

        La historia con Amorim, por el contrario, está enteramente por escribir. Modrić tiene plenos deseos de quedarse en el Milan por una temporada más y quienes le conocen de cerca aseguran que, si se dejara guiar única y exclusivamente por su instinto primario, no habría espacio para las dudas: adelante y se firma la renovación.

        El gran contratiempo radica en que el croata estaba firmemente convencido de que disputaría una última edición de la Champions League. El dinero no marca la diferencia para él a estas alturas de su carrera, y los minutos de juego garantizados tampoco. La Champions sí… e inevitablemente no habrá Champions el próximo año en San Siro. El Mundial, tarde o temprano, llegará a su fin y se apartará a un lado —Luka confía en que sea lo más tarde posible— y el Milan volverá a situarse en el epicentro absoluto de sus pensamientos.

        Modrić escuchará con atención a su propio cuerpo, a su alma, a las intenciones de la directiva y a los planes de su nuevo entrenador. En ese preciso instante, un escenario claro se abrirá paso en mitad de la niebla. ¿El plan más factible y probable? Una dosificación inteligente con apariciones en partidos muy seleccionados, tal vez evitándole los viajes y desplazamientos más duros de la Europa League, y utilizándolo en ocasiones saliendo desde el banquillo durante las segundas partes, en lugar de exigirle disputar sistemáticamente los 90 minutos. Si se siente cómodo y a gusto con ese rol, seguirá adelante. En ese caso, los milanistas que andan preocupados por las turbulencias del mercado de fichajes, al menos podrán esbozar una sonrisa. O, cuando menos, una media sonrisa.

        DIARIO REPORT: TODO POR PEDRO GONÇALVES

        El diario portugués Record desveló en su edición de ayer una indiscreción de peso relativa a una petición muy precisa e interna realizada por Rúben Amorim a su nueva directiva rossonera. El gran objetivo del técnico para reforzar al Milan sería Pedro Gonçalves, atacante externo nacido en 1998 con el que ya trabajó con un éxito rotundo durante su laureada etapa en las filas del Sporting de Lisboa.

        A sus 27 años, el futbolista luso viene de firmar una notable campaña tras registrar 15 goles en total durante la última temporada entre el campeonato doméstico, la copa nacional y la Champions League. Su vinculación contractual con la entidad de Alvalade expira en el año 2030 y, en consonancia con ello, la tasación económica que hace el club portugués de su jugador es igualmente consistente, no siendo en ningún caso inferior a los 25-30 millones de euros.

        Sin embargo, existe otro detalle crucial que se debe tener muy en cuenta en esta negociación: Gonçalves es uno de los muchísimos futbolistas representados por el poderoso agente Jorge Mendes. Se da la circunstancia de que Mendes ya fue el gran protagonista en el pasado reciente al propiciar el fichaje rossonero de João Félix —otro jugador cuyos intereses tutela—, quien terminó marchándose rumbo al Al-Nassr de Arabia Saudí tras protagonizar una muy decepcionante y gris experiencia en San Siro.

        Por lo tanto, no está del todo garantizado que las relaciones con la nueva propiedad del Milan —en la cual figura ahora otro portugués, Amorim, pero representado por una agencia de representación completamente distinta— vayan a ser igual de fluidas, distendidas y sencillas. De hecho, por el momento, esta indiscreción de mercado no ha encontrado confirmaciones oficiales en el entorno de Casa Milan…

        LOS PERIODISTAS ESCÉPTICOS CON LA NUEVA DIRECTIVA

        Una vez elegido oficialmente Rúben Amorim, en las últimas horas el Milan también ha procedido a hacer pública la que será la estructura efeutiva del organigrama societario que trabajará codo con codo al lado del director técnico portugués. Se trata de una elección que se encuentra a años luz de la que se había planificado e imaginado inicialmente en un principio, pero que, cuando menos, garantiza de forma inmediata esa operatividad burocrática que hasta este preciso momento no había permitido al club comenzar a planificar la próxima temporada con normalidad.

        Sobre este espinoso asunto han debatido largo y tendido diversos analistas y líderes de opinión en las ondas de TMW Radio. A continuación, se detallan los extractos más destacados de sus intervenciones:

        Massimo Orlando: “No tienen currículum en el fútbol; si fuera tifosi, no estaría tranquilo. A mí también me habría gustado ver la llegada de perfiles de la talla de Adriano Galliani o de Ralf Rangnick. La única esperanza real que nos queda a estas alturas es que estas personas nuevas que asumen el mando nos terminen por sorprender a todos de forma positiva”.

        “Sin embargo, la realidad es que no tienen un currículum que los avale en este sector; de fútbol puro han masticado verdaderamente muy poco en sus carreras. Si yo fuera ahora mismo un aficionado del Milan, no estaría para nada feliz con esta situación, y desde luego tampoco estaría tranquilo”.

        “Ahora bien, si contra todo pronóstico consiguen devolver al Milan a la situación de grandeza que legítimamente le corresponde por historia, entonces seremos los primeros que tendremos que ponernos en pie para aplaudirlos. A día de hoy no hay demasiada confianza depositada en ellos, pero si nos terminan desmintiendo y tapando la boca con resultados, entonces todos nos alegraremos”.

        Carlo Pellegatti: “Es una apuesta de altísimo riesgo; Gardiner vive pegado al ordenador. Yo quería a Galliani, quería a Ralf Rangnick, e incluso me gustaba bastante la última solución que se había venido planteando en los medios (en referencia a Markus Krösche). En su lugar, por el contrario, ha terminado llegando una alternativa que considero de un riesgo altísimo, configurada con personajes que no tienen detrás un currículum sólido en el mundo del fútbol como sí lo tenían los otros candidatos evaluados”.

        “Bobby Gardiner, por ejemplo, es única y exclusivamente un hombre de despacho, un perfil puramente de escritorio que vive metido de lleno en el ordenador y pegado a los datos. Al final, con este tipo de apuestas tan drásticas e institucionales, solo caben dos opciones posibles: o resulta que son los más listos y astutos del mundo, o bien son los más incautos e imprudentes del planeta”.

        NOVEDADES DE FABRIZIO ROMANO

        Durante la retransmisión de los minutos previos al encuentro entre Francia e Irak en la plataforma DAZN, el experto en el mercado de fichajes Fabrizio Romano ha analizado detalladamente los deseos de Rúben Amorim para el mercado rossonero, desgranando desde los pilares innegociables sobre los que quiere cimentar su proyecto y la situación de los futbolistas que regresan de sus cesiones, hasta las nuevas incorporaciones que se deben acometer. Estas han sido sus palabras textuales:

        “Las primeras ideas del técnico hacen referencia a los futbolistas que ya forman parte de la disciplina del Milan, a la espera de que se comuniquen de forma oficial los objetivos de entrada. En estos días se están escuchando muchísimos nombres, como sucede invariablemente cada vez que llega un entrenador nuevo a un banquillo, pero en este caso concreto Amorim ya ha dejado muy claro internamente que quiere contar sí o sí con jugadores clave de la talla de Mike Maignan y Adrien Rabiot. Esto es algo que Amorim ya ha transmitido de forma directa a la dirección del club”.

        “Por otra parte, existen otras cuestiones ligadas a los futbolistas que reentran en la dinámica del Milan tras sus préstamos. Por ejemplo, Yunus Musah, que no va a ser ejecutado en su opción de compra por el Atalanta, è un jugador al que Amorim quiere ver y evaluar en persona. Asimismo, Ardon Jashari es un perfil que, según las ideas que maneja el técnico, puede convertirse en un futbolista muy importante esta temporada, por lo que su deseo es verlo trabajar desde el primer día de la concentración de pretemporada”.

        “Finalmente, de cara a las incorporaciones externas, será estrictamente necesario intervenir de forma decidida en el mercado: se buscará un delantero centro de garantías y, de forma prioritaria, dos ‘números 10’ (mediapuntas interiores) para situarlos justo a la espalda del atacante”.


        Jorge Mendes podría ser la clave del mercado

        Tras días de intensas indiscreciones y reflexiones sobre la posible incorporación de una nueva figura ejecutiva en el organigrama, Gerry Cardinale ha decidido apostar de forma definitiva por una solución interna. No se nombrará ningún nuevo jefe del área de fútbol (Head of Football) y las decisiones estratégicas se confiarán a un grupo de trabajo cohesionado que involucrará a diversas figuras clave de la sociedad.

        Entre todos ellos, Rúben Amorim tendrá un peso determinante. El técnico luso estará llamado, de hecho, a desempeñar una función de entrenador-manager, aportando indicaciones sumas y precisas sobre las necesidades reales de la plantilla. Será el encargado de identificar las demarcaciones que urge reforzar, las características técnicas necesarias para cada línea y los perfiles más aptos para desarrollar su propuesta de juego sobre el césped.

        Posteriormente, entrarán en acción las áreas de scouting y análisis de datos, dos departamentos que colaborarán estrechamente para localizar a los futbolistas que mejor se adapten a las peticiones técnicas y a las disponibilidades económicas de la entidad. El objetivo prioritario consistirá en confeccionar una plantilla competitiva sin perder de vista en ningún momento la sostenibilidad financiera. El nuevo comité estratégico estará formado oficialmente por Gerry Cardinale, Rúben Amorim, Hendrik Almstadt, Bobby Gardiner, Massimo Calvelli y David Castelblanco. A su lado continuará operando también Zlatan Ibrahimović, quien mantendrá intacto su rol de Senior Advisor externo de la propiedad.

        La revolución del Milan pasa de forma directa por las manos de Gerry Cardinale. Con la firme elección de no nombrar un nuevo jefe del área deportiva, el propietario rossonero se ha arrogado la responsabilidad final sobre todas las decisiones del mercado de fichajes, incluidas las evaluaciones definitivas sobre los perfiles que se van a adquirir. Se trata de un rol sumamente delicado que requerirá, por fuerza, el soporte de una red de relaciones y competencias consolidadas en el plano internacional.

        En este preciso escenario, podría volverse cada vez más central e influyente la figura del agente Jorge Mendes. De ello habla esta mañana de forma pormenorizada el diario Corriere dello Sport. El poderoso representante portugués, quien ya ha sido protagonista de diversas operaciones de gran calado con el club en las últimas temporadas, representa un interlocutor privilegiado en un mercado globalizado y cada vez más competitivo.

        A pesar de no ser el representante directo de Rúben Amorim, Mendes comparte con el técnico portugués el mismo contexto futbolístico de origen y un profundo conocimiento de ese prolífico mercado de talentos lusos. No es ninguna casualidad que entre los objetivos prioritarios monitorizados por el Milan figuren nombres de la talla de Gonçalo Ramos y Morten Hjulmand. Se trata de operaciones complejas desde el punto de vista financiero, pero que podrían verse muy beneficiadas por los puentes y la red de contactos construida por el agente luso.

        Para reforzar aún más este eje estratégico, podría emerger también la figura de Domenico Teti, dirigente muy vinculado a la órbita rossonera tras su fructífera experiencia en el Wolverhampton y profundo conocedor de las dinámicas del mercado portugués. El Milan está experimentando una fase de profundas transformaciones estructurales; habrá que ver cómo se gestiona este mercado de verano, pero es evidente que, en este nuevo ecosistema, Mendes podría desempeñar un papel de primerísimo nivel.

        RECORDANDO LAS PALABRAS DE BOBAN SOBRE ALMSTADT

        Como ya os hemos venido adelantando, Hendrik Almstadt asumirá un rol todavía más central y preponderante en el nuevo proyecto técnico del Milan rígidamente supervisado por Gerry Cardinale. El ejecutivo alemán, que recaló en la entidad rossonera en enero de 2019 por deseo expreso de Ivan Gazidis, fue duramente criticado en su día por Zvonimir Boban.

        El ex-directivo croata —hoy presidente del Dinamo de Zagreb pero con un ruidoso y tormentoso pasado en los despachos de San Siro— no utilizó medias tintas a la hora de valorar la figura del exdirector deportivo del Aston Villa durante el transcurso de una entrevista concedida al periodista Andrea Longoni en su canal de YouTube:

        ¿En qué momento preciso te diste cuenta de que algo no marchaba bien en el club?

        “Desde el mismísimo principio. Ya en aquella ocasión, estando con Paolo (Maldini), cuando me explicaron la idea matriz de cómo se suponía que debía funcionar la gestión interna, me dije a mí mismo: ‘Bueno, entonces nos va a tocar luchar contra nuestra propia propiedad por el bien y el beneficio del Milan’. Y Paolo me respondió: ‘Sí, más o menos va a ser así”.

        “Tampoco es que yo no supiera antes de aceptar el cargo que ciertas culturas, o más bien ciertas faltas de cultura futbolística, no terminarían siendo un problema directo para nosotros en el desarrollo de nuestro trabajo diario. Lo acepté en su momento como un desafío sumamente grande; para mí la etapa acabó muy pronto, pero tengo claro que volvería a hacer exactamente todo lo que hice porque era algo que se tenía que hacer por dignidad. Ya en el mes de agosto, de forma muy extraña, me retiraron los poderes legales de firma sin molestarse siquiera en decírmelo”.

        “A todos aquellos que de verdad quieran saber cómo sucedieron las cosas en realidad, les digo: leed con atención la entrevista que Paolo Maldini concedió en su día a ‘La Repubblica’; todo lo que relata ahí es la sacrosanta verdad. Por lo demás, existieron muchísimos detalles feos, pero no vale la pena cargar a los aficionados con tantas pequeñas historias inútiles, con maldades ridículas y con trabas puestas de una manera totalmente absurda. Nos habían colocado allí a un tal Hendrik (Almstadt) —que yo no sé qué demonios entiende de fútbol— con el único propósito de que tuviera que avalar y fiscalizar todo lo que hacíamos, actuando como una especie de controlador técnico sobre nosotros”.

        UN MES INVERTIDO PARA LUEGO NO TRAER A NADIE

        El pasado 24 de mayo, el Milan cayó derrotado frente al Cagliari en San Siro y, como consecuencia directa, se quedó fuera de la clasificación para la Champions League 2026-2027. Al día siguiente, un Gerry Cardinale profundamente decepcionado por el fracaso deportivo de la escuadra rossonera decidió fulminar de un solo golpe a toda la cúpula directiva, despidiendo al Consejero Delegado Giorgio Furlani, al Director Técnico Geoffrey Moncada y al Director Deportivo Igli Tare, además de fulminar al entrenador Massimiliano Allegri.

        A partir de ese preciso instante comenzaron los castings para encontrar a sus respectivos sustitutos: una serie de contactos y reuniones llevados a cabo en primera persona por el propio patrón milanista, por Massimo Calvelli y por Zlatan Ibrahimović. Los nombres que se pusieron sobre la mesa y fueron evaluados resultaron ser muchísimos pero, al final, tras casi un mes de gestiones y varias respuestas negativas recibidas (Andoni Iraola, Ralf Rangnick y Markus Krösche), Cardinale ha optado por no incorporar a nadie externo y completar el nuevo organigrama milanista con figuras que ya estaban presentes en el club de la vía Aldo Rossi.

        La pomposa gran revolución se ha transformado, por tanto, en una simple reorganización interna. Y a estas alturas surge de manera espontánea una pregunta obligatoria: ¿por qué demonios no se tomaron estas decisiones desde el primer momento? El Milan, a efectos prácticos, lo único que ha hecho ha sido perder un tiempo precioso: casi cuatro semanas de castings extenuantes en las que todo el club ha permanecido completamente bloqueado —incluido el mercado de fichajes— para terminar sin contratar a absolutamente nadie nuevo. Es bien cierto que la disputa del Mundial está ralentizando el ritmo global de las operaciones, pero resulta innegable que el Diavolo arrancará la programación de la nueva temporada con un retraso culpable. Las tareas pendientes en el mercado son ingentes y, a día de hoy, la plantilla rossonera cuenta con verdaderamente muy pocas certezas.

        Las dudas e incertidumbres son también mayúsculas en el seno de la propia sociedad. Si bien es verdad que ahora el club cuenta finalmente con una estructura deportiva definida, las incógnitas que despierta son diversas. La más evidente de todas es que falta, por ejemplo, un verdadero hombre de fútbol en la directiva.

        Cardinale ha preferido priorizar y apostar firmemente por perfiles que son expertos con los datos, las estadísticas y los números, en detrimento de personas que conozcan a fondo el funcionamiento y los códigos de este deporte. Evidentemente, determinar si el propietario estadounidense habrá tenido razón o no dependerá única y exclusivamente de los resultados que dicte el terreno de juego, pero los recelos actuales son verdaderamente gigantescos, sobre todo entre unos aficionados que se encuentran justificadamente preocupados.