Ziyech, Bennacer, el centro del campo…

Queriendo mirar más allá de De Ketelaere, sería apropiado hablar de alquimia. El Milan imagina un equipo con el CDK en el centro y desde ese supuesto orienta su mercado. ¿Qué futbolistas quedarían bien con Charles? ¿Cuáles tendrían dificultades para integrarse con él? El equipo de 2023 es un rompecabezas y el Milan hará sus movimientos en las próximas tres semanas, antes de agosto.

Dybala, por ejemplo, en este escenario es una última hipótesis, nada más. No es el jugador ideal para jugar con De Ketelaere -para el Milan son dos centrocampistas ofensivos- y sobre todo sigue ligado al razonamiento con el Inter, entre un compromiso que está definido y la necesidad de Marotta de vender al menos un delantero.

Al mismo tiempo, Hakim Ziyech no aumentó sus posibilidades de fichar por el club rossonero. Neto del interés técnico, quedan los problemas: el salario alto, un carácter particular. Además, la tendencia a volver por la derecha con la izquierda que le lleva a la parte central, los mismos que habita De Ketelaere.

Difícil pensar que lleguen ambos. Con el belga estaría mejor un extremo derecho que acelere, llene la banda derecha y ahí marque la diferencia. Un extremo que echa una mano cuando el balón es ajeno, situación a la que el Milan está acostumbrado.

Saelemaekers y Messias han ayudado mucho a Pioli con sus carreras y persecuciones y hay muchas posibilidades de que ambos permanezcan en el equipo. Messias vuelve a ser (oficialmente) rossoneri desde ayer: fue rescatado del Crotone y firmó por dos años, hasta 2024.

El Milán espera que crezca. Y, a la espera de que abra la gran página de la renovación de Rafael Leao, un tema bastante espinoso (digamos muy, muy espinoso), cierta certeza se abre paso en medio del campo. Adli es un planeta por explorar, Krunic puede quedarse, Pobega está muy bien considerado y jugará mucho, Bennacer-Tonali es hoy la pareja titular. Por cierto Bennacer: los diálogos para su renovación, que vence en 2024, también han continuado en estos días. La línea de meta no parece lejana.

En ese mediocampo, hablando de alquimia con De Ketelaere, no hay jugador capaz de atacar la portería, ayudar en la posesión y la no posesión, aparte de hacer unos cuantos goles: ese es el identikit que buscaba Pioli. Renato Sanches es el primer nombre de la lista -el PSG no ha cerrado por él y quién sabe si cerrará alguna vez- y Traore una alternativa con otras características. Partido abierto, con una certeza: tras De Ketelaere, él, el centrocampista, es el gran gol.