Christopher sonríe a menudo. Se nota que es otro desde que ha empezado a marcar. En el Milan ahora es feliz y, además de explicar por qué nunca pensó en irse durante el mercado de enero, en la entrevista de ayer en Milanello nos transmitió todas sus ganas de ganar con la camiseta rossonera.
Nkunku, ¿podemos considerar que los dos goles marcados al Verona son el punto de inflexión de su temporada?
“Honestamente, me hicieron muy feliz, pero mi objetivo era y sigue siendo estar en buena condición física”.
¿Cuánto influyó en su rendimiento no haber realizado la preparación de verano?
“Muchísimo. Es como si un periodista hiciera una entrevista sin preparar las preguntas… Para mí fue difícil porque nunca me había saltado una preparación y el próximo verano haré todo lo posible para que no vuelva a suceder: si no haces la pretemporada, no tienes a disposición esos 4 o 5 amistosos para encontrar la forma”.
¿Cuánto sufrió por su sequía de goles en la Serie A?
“Intenté mantener la calma porque conozco mi calidad y sabía que los goles llegarían: era solo una cuestión de tiempo y de condición. Si juegas en ataque, tienes que marcar porque es tu trabajo. Creo, de todos modos, que ayudé al equipo de otras formas, pero si haces una asistencia o un gol… es más evidente. Lo más importante, en cualquier caso, es ganar y hacer lo que pide Allegri”.
Allegri dijo en diciembre: “Nkunku debe estar tranquilo y sonreír más”. Ahora sonríe y marca
“Cuando el míster dice algo, tienes que hacerlo tuyo porque tiene mucha experiencia. En ese momento, más que sonreír, yo estaba en mi mundo intentando estar listo. Pero sí, cuando sonríes y ves las cosas de forma positiva, todo cambia”.
¿Se siente al 100% o puede crecer todavía más?
“Me siento mejor respecto al inicio porque, tras el doblete al Verona y un par de encuentros que me perdí por un problema en el tobillo, he podido jugar varios partidos seguidos como titular y eso me ha ayudado”.
En tres de las últimas cuatro temporadas ha superado los 10 goles y en el Leipzig una vez llegó a los 35. ¿Cuál es su objetivo este año?
“No hablemos de números. Mi objetivo siempre es aprovechar las ocasiones que tengo para marcar: si tengo 10-12, mi foco es hacer 10-12 goles. Para lograrlo debo seguir adaptándome al campeonato, que es diferente a los otros en los que he jugado”.
¿Cuál es la diferencia principal entre la Serie A, la Bundesliga, la Ligue 1 y la Premier League?
“Aquí los equipos tácticamente están preparados al máximo, no se toman muchos riesgos y no conceden espacios”.
En el pasado ha sido extremo ofensivo, mediapunta y delantero centro, rol donde se le utiliza a menudo ahora. ¿Cómo se siente?
“Me concentro en lo que el míster me pide y creo que puedo rendir al máximo también así”.
En enero fue muy pretendido, pero quiso quedarse a toda costa en el Milan. ¿Por qué?
“Nunca pensé en irme, ese es el punto. Mi agente nunca me habló de ofertas y, por tanto, para mí solo eran rumores. Además, él me conoce bien: nunca le pedí buscar otra cosa ni hablar con otros clubes, porque solo quería estar listo para rendir aquí en el Milan”.
¿No le molestaron los rumores?
“En mi trabajo, si empiezas a escuchar a todo el mundo, no puedes concentrarte en lo que importa. Un día dicen que vas aquí, otro que vas allá, pero tú eres una sola persona, no puedes estar en todas partes… Sé dónde quiero estar y no me importa si la gente habla”.
En Milanello, con Maignan, Fofana y Rabiot, ¿hablan alguna vez del Mundial?
“No mucho, porque ahora todos nos concentramos en ganar aquí en el Milan. El Mundial llegará en tres o cuatro meses y, si rendimos al máximo en el club, tendremos más posibilidades de ser convocados”.
En 2022 usted se lesionó justo antes de partir hacia Catar
“Fue triste, jugar un Mundial es el sueño de cualquier futbolista. Ahora debo trabajar para realizarlo. Francia es fortísima: podríamos hacer tres equipos y los tres serían competitivos para ganar, porque nuestras canteras funcionan muy bien”.
En Bolonia, tras el gol de Loftus-Cheek, Rabiot fue a animarle por una ocasión fallada en lugar de celebrar
“No lo hizo porque seamos franceses: aquí en el Milan todos se ayudan mutuamente. Somos un grupo unido”.
Allegri sostiene que este es el mejor Rabiot de su carrera. ¿Está de acuerdo?
“Yo siempre lo he conocido así, quizá ahora es solo un poco más decisivo. También porque Allegri lo quiere más ofensivo, mientras que antes jugaba más ‘atrás’. Adrien tiene un disparo fenomenal y corre muchísimo. Creo que podría jugar 90 minutos cada día porque nunca está cansado. Está en el pico de su carrera, entre los 29 y los 31 años. Es una bestia”.
En redes sociales circula un vídeo suyo haciendo un túnel de tacón a Zortea, del Bolonia. Parecía Ronaldinho…
“(Ríe) No, era Christopher. No me comparen con Ronaldinho, él es un icono. Ese era yo, solo yo”.
Del título mundial con el Chelsea el verano pasado al Milan, en una temporada sin Europa: ¿qué le impulsó a venir aquí?
“Sencillo: si te llama el Milan, que para mí es el club más grande de Italia, el 90% del trabajo ya está hecho. Además, entendí que el club quiere ganar títulos y ese es también mi objetivo: he tenido la posibilidad de levantar trofeos allá donde he estado y quiero hacerlo también aquí, en un club que nació para ganar”.
Su celebración inflando un “globo” es muy particular. ¿A qué se debe?
“Es por mi hijo. Quería hacer algo nuevo y se me ocurrió esta idea. Creo que le gusta mucho. ¿En Como no lo inflé? Aquel era el gol del 1-1 y no había tiempo que perder porque teníamos que ganar”.
En el PSG coincidió con Ibrahimovic. ¿Qué diferencia hay entre el Zlatan compañero y el dirigente?
“Ahora lo veo de traje, antes con botas de fútbol. Por lo demás, no cambia mucho: mantiene su carácter y su hambre de victoria. Recuerdo que una vez en un entrenamiento cometí un error y mi equipo, donde estaba Ibra, perdió el partidillo. No me dijo nada en el momento, pero el día del partido de liga, en el vestuario, me llamó: ‘Perdimos. Nunca más'”.
Maignan es un fuera de serie parando penaltis, usted es bueno lanzándolos. En el entrenamiento, ¿quién gana el duelo?
“Diría que 50 a 50. Mike nos ha ayudado a sumar puntos. Tiene un gran liderazgo y en el vestuario, cuando abre la boca, todos escuchan: siempre habla por el bien del equipo. Como un verdadero capitán. No podíamos estar todo el día diciéndole ‘quédate, quédate’, pero ahora que ha renovado el contrato estamos más tranquilos; es algo muy bueno para el club que permanezca aquí”.
En su carrera ha jugado con muchos campeones, pero ¿había encontrado alguna vez a uno como Modric?
“Luka es superior: tiene una calidad única y hace unos pases de exterior de locos. Si lo intento yo, se me sale la cadera… Es increíble que tenga 40 años, pero puede jugar hasta los 45 o 46”.
Usted, a los 40 años, ¿qué hará?
“Si mi cuerpo quiere, jugaré. Amo el fútbol”.
¿Quién es más rápido, usted o Leão?
“En distancias largas, quizá Rafa; en las cortas, quizá yo”.
En el campeonato el Inter es primero con ocho puntos de ventaja. ¿No piensa en el Scudetto?
“Nuestro objetivo es quedar entre los cuatro primeros e ir a la Champions. Pero ahora pensamos partido a partido y al final veremos hasta dónde podemos llegar. También tenemos el derbi, un partido especial”.
Una respuesta muy… “allegriana”.
(Ríe) “Pero es que ese es el objetivo”.
¿Hay algún equipo que hasta ahora le haya impresionado más que los demás?
“El Como juega bien con el balón y lo hace circular de forma inteligente”.
¿Le gusta Milán?
“La ciudad es bonita: vivo cerca de San Siro y me encuentro bien. Y Milanello me recuerda un poco a Clairefontaine, donde pasé dos años de joven, en la academia”.
En el Leipzig marcaba a menudo de falta. Aquí en el Milan las lanza poco. ¿Por qué?
“No ha habido muchas ocasiones y, además, cuando llegas a un nuevo club ya hay compañeros que las lanzan y tienes que adaptarte. Veremos en la próxima oportunidad qué haremos”.



