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El Milan quiere a Ismael Koné

Goretzka, por supuesto, pero no solo él. El Milan quiere cambiar a más de un jugador en el centro del campo y, para el mercado de verano, sigue de cerca a Ismael Koné, el canadiense que lo está haciendo de maravilla en el Sassuolo. Koné está en la lista del Milan y, curiosamente, genera un paralelismo con el Inter, que desde el verano pasado tiene en mente a Manu Koné, de la Roma.

Nacido en 2002 en Abiyán (Costa de Marfil), se mudó a Canadá a los 7 años. El Sassuolo lo fichó el verano pasado procedente del Marsella y pronto convenció a Fabio Grosso para liderar un centro del campo muy definido junto a Matic y Thorstvedt. La fórmula ha funcionado: el Sassuolo marcha décimo y Koné ya suma 6 goles en Serie A.

  • La inversión: El Sassuolo pagó en total 13 millones (2,5 de cesión y 10,5 de rescate).
  • La valoración actual: Tras 30 partidos y 6 goles, su precio se ha disparado. El Sassuolo pide entre 20 y 25 millones de euros, una cifra similar a la que el Milan ha invertido en otros centrocampistas recientemente.
  • Rivales por su fichaje: En Italia, la Juventus está interesada. En el extranjero, hay que vigilar de cerca a Francia, donde el jugador es muy conocido tras su paso por la Ligue 1.

Complemento, no sustituto: Ismael Koné no llegaría para quitarle el puesto a Modric o Rabiot, sino para aportar esa energía física que el Milan pierde cuando los veteranos necesitan descanso. Con 1,88 metros de altura y llegada al área, es el perfil de “mezzala” que Allegri siempre ha explotado (al estilo de lo que fue McKennie en su primera etapa en la Juve).

  • El precio del “Sassuolo”: Negociar con el Sassuolo siempre es complejo, pero las relaciones entre clubes son fluidas. 20 millones por un jugador de 23 años con 6 goles en su primera temporada en Italia parece una inversión muy lógica dentro de la filosofía de RedBird.
  • Duelo con la Juventus: Una vez más, el Milan se cruza con la Juve en el mercado. Allegri conoce bien a Koné (le marcó un gran gol precisamente en el duelo directo) y lo ve como el sustituto ideal para dar salida a jugadores que ya no cuentan, como Loftus-Cheek.

EL MILAN AVANZA POR GORETZKA

Gianluca Di Marzio, en su intervención en SkySport24, ha dado la última hora sobre Leon Goretzka, el centrocampista que a final de temporada dejará el Bayern de Múnich a coste cero y que está desde hace tiempo en el punto de mira del Milan:

“Varios clubes se han movido, entre ellos el Milan y la Juventus. Lo que puedo decir es que los rossoneri están presionando mucho. El Milan está avanzando porque considera al alemán el refuerzo ideal para potenciar un centro del campo que ya es fuerte. Está claro que, hasta que no haya acuerdos finales y firmas, siempre es mejor ser prudentes, especialmente cuando hablamos de jugadores de este tipo que terminan contrato. Pero las señales que llegan son positivas: el Milan es el equipo que va más adelantado y quiere cerrar este golpe”.

Un mensaje para el futuro de Allegri: “Es una señal ambiciosa y significa también que la voluntad del club es seguir adelante con Max Allegri, quien estima mucho a Goretzka y ya lo quería en sus tiempos en la Juventus, aunque nunca surgió la ocasión de ficharlo. Ahora el alemán ha decidido no renovar con el Bayern de Múnich y probar una nueva aventura; veremos si esta vez Allegri logra entrenarlo”.


Los caros goles de Nkunku y Openda

Mucho dinero, pocos goles. El Milan y la Juventus están unidos por un problema llamado “delantero centro”. Dejemos de lado a Leão y Pulisic, extremos obligados al rol de punta por el 3-5-2 de Massimiliano Allegri, o a Yildiz y Boga, que con Luciano Spalletti han sido empleados incluso como falsos nueve, y a Milik, que ha vuelto al campo para un puñado de minutos tras casi dos años de ausencia.

Hablemos solamente de quienes son delanteros centro por naturaleza (Giménez, Füllkrug, Vlahovic) o de quienes, a su llegada a Italia, fueron presentados como tales (Nkunku, David, Openda). Negocios que costaron millones, pero con un rendimiento, cuanto menos, discutible.

Sumando los goles en la temporada 2025-26 de Giménez, Füllkrug y Nkunku, apenas se llega a la cifra de ocho. Seis de ellos fueron realizados por el francés, que sin embargo ha jugado mucho más que sus dos compañeros de reparto. Haciendo un cálculo rápido que comprende hasta ahora los salarios y la cuota de amortización de cada uno, cada gol del trío le ha costado al “Diavolo” la belleza de 2,18 millones de euros netos.

Pero si el balance económico de los tres fichajes (Füllkrug, en realidad, está en Milán solo como cedido) puede hacer torcer el gesto a los contables de vía Aldo Rossi, el puramente deportivo ha decepcionado sobre todo a los aficionados rossoneros. En particular, de Giménez y Nkunku se esperaba más.

  • Giménez: El mexicano llegó por 28,5 millones más bonus al final del mercado de invierno de la temporada pasada, con la convicción de que sería el nuevo “bomber” del Milan para los años venideros. La ilusión duró poco. Solo el tiempo de marcar algunos golitos. Después de pocos meses, Jovic lo había adelantado en las jerarquías de Conceição. Mientras que con Allegri, tras haber comenzado como titular debido a las lesiones ajenas (Leão en particular), quedó fuera de combate por un problema en un tobillo que lo mantuvo parado unos cinco meses. Moraleja de la historia: en la 2025-26, un solo gol, aquel en Coppa Italia contra el Lecce.
  • Nkunku: Fue el golpe sorpresa de finales de verano, por un precio de 37 millones. El ex del Chelsea ha regalado algún destello aquí y allá, pero el jugador admirado en el Leipzig antes de un par de lesiones graves era otra cosa muy distinta. Nkunku nunca se ha impuesto como titular, al igual que Füllkrug, el último en llegar. El gigante alemán fue el único fichaje de enero, pero su único rastro sigue siendo el gol decisivo en la victoria sobre el Lecce. Se da por descontado que al final de la temporada será devuelto al West Ham sin pagar el rescate fijado en 5 millones.

Sustancialmente, la situación también es precaria en casa de la Juventus, a pesar de que en verano soplaba aire de revolución —y no involución— ofensiva. Partamos de los puntos más dolorosos, que son 43,9: como los millones de euros que el club invirtió por el pase de Lois Openda entre la cesión onerosa y el rescate obligatorio.

  • Openda: Solo dos goles del belga (contra Roma y Bodo/Glimt), que han costado hasta hoy unos seis millones cada uno entre el salario ya percibido y la fracción del fichaje referida a la temporada en curso. A pesar de haber sido un fichaje last minute del pasado verano, del ex del Leipzig se habría esperado mucho más, sobre todo después de dos años superando los 20 goles por temporada entre el Lens y el club alemán; pero su velocidad —en un fútbol con muy pocos espacios para los grandes clubes— nunca se ha desatado.
  • Vlahovic: Dusan ha sido perseguido por las lesiones, sobre todo la lesión de alto grado en el aductor largo izquierdo y después también la de bajo grado en el sóleo de la pantorrilla izquierda. El resultado ha sido un año de, hasta ahora, 18 partidos oficiales y solo ocho goles; muy poco comparado con los 12 millones netos de ficha que percibe y los 70 invertidos por el club en enero de 2022.
  • Jonathan David: Por último, el canadiense, autor recientemente de su octavo gol de la temporada pero con un empleo masivo en comparación con sus colegas. Llegado en verano a parámetro cero, pero premiado con 6 millones de salario, debía ser el delantero centro del futuro y, en cambio, el futuro debe reconquistárselo en estos últimos partidos. Incluyendo el Milan-Juventus.

LA LISTA DE DELANTEROS QUE PIDE ALLEGRI

El verano del Milan girará en torno a una prioridad muy precisa: fichar a un verdadero número nueve, el clásico delantero centro que no se ve en el club rossonero desde los tiempos de Ibrahimovic y Giroud. En esta temporada, Max Allegri ha intentado transformar a Rafael Leão en un primer punta, pero lamentablemente las cosas no han salido como esperaba. Por ello, será necesario volver al mercado para resolver finalmente, tras demasiados años y demasiado dinero mal gastado, el problema del delantero centro.

Según informa esta mañana el Corriere della Sera, el técnico de Livorno, en las primeras reuniones de mercado que ya ha mantenido con el consejero delegado Giorgio Furlani y el director deportivo Igli Tare, ha aclarado qué tipo de jugador quiere: el perfil es el de un jugador experto y listo para usar. Nada de apuestas; quiere un atacante que pueda ser decisivo desde el primer momento con sus goles.

Los dirigentes de vía Aldo Rossi están monitorizando muchos perfiles, entre ellos dos que terminan contrato y que en verano se moverán a coste cero:

  • Robert Lewandowski (Barcelona): Su agente se reunirá en estos días tanto con el Milan como con la Juventus.
  • Dusan Vlahovic (Juventus): De los dos, es sin duda el candidato con mayor perspectiva de futuro y el que mejor conoce Allegri.
  • Alexander Sørloth (Atlético de Madrid): Allegri lo valora mucho. Comparado con los anteriores, su salario es mucho más bajo y su fichaje podría cerrarse por unos 25-30 millones de euros.
  • Serhou Guirassy (Borussia Dortmund): Es la vía más complicada debido a su cláusula de rescisión de 80 millones de euros.

Seguramente en las próximas semanas aparecerán otros objetivos potenciales, pero lo único seguro es que el Milan no puede permitirse equivocar la elección, como ha sucedido a menudo en los últimos años.


Cuatro jugadores para cambiar al Milan

“Tendremos que revisar el número de jugadores en la plantilla”, dijo Max Allegri en Verona. Sí, pero la cuestión en verano no será solo numérica: hará falta equilibrar cantidad y calidad. El Milan deberá ampliar la plantilla y reforzarla, un proceso que no es fácil de por sí, y que será aún más complejo en un verano en el que deberían llegar los ingresos de la Champions, manteniendo siempre el control de las cuentas como prioridad. Es inútil esperar una lluvia de gastos desenfrenados.

A falta de cinco jornadas para el final del campeonato, estos son los perfiles que se barajan para las cuatro posiciones principales a cubrir:

El delantero es el principio y el fin del mercado del Milan. La atención principal se centra en el número 9. El gasto principal será para el número 9. La decisión más delicada será el número 9. El Milan tiene diversas soluciones a su disposición, pero sabe que, pase lo que pase, no será sencillo: fichar un delantero centro nunca es fácil para nadie, ni siquiera para los grandes de Europa, categoría a la que el Milan ya no pertenece.

Representan dos filosofías opuestas para el ataque de Allegri:

  • Moise Kean (26 años): En plena madurez. Tiene una cláusula de 62 millones en la Fiorentina, aunque el texto apunta que podría salir por 45. Su sueldo (4 millones) es asumible, y aportaría la profundidad y potencia que Allegri adora.
  • Robert Lewandowski (37 años): El “glamour” del agente libre. El traspaso es gratis, pero su ficha es astronómica y rompería el equilibrio salarial del club. Es una solución inmediata, pero de corto recorrido.
  • Dusan Vlahovic: La opción preferida de Max. Su contrato acaba en junio y su conocimiento de la Serie A es total. Es la pieza que encajaría el puzle sin necesidad de adaptación.
  • Alexander Sørloth: El “vikingo” del Atlético sigue en el radar como la opción más equilibrada entre coste y rendimiento.
  • Gonçalo Ramos: Saldrá del PSG, pero su alto precio y su irregularidad reciente lo convierten en una apuesta de alto riesgo que el Milan no parece dispuesto a correr.

El segundo objetivo por orden de importancia es el defensa central. Mario Gila es el primer nombre de la lista, con mucha ventaja sobre el segundo. Igli Tare fue quien lo trajo a Italia (a la Lazio) y lleva meses diciéndole que Milán es un lugar fantástico.

Costes y competencia:

  • El precio: Claudio Lotito, a pesar de que el contrato del jugador vence en 2027, pretende recaudar entre 20 y 25 millones de euros. Y es probable que lo consiga porque la competencia es fuerte: Nápoles, Inter y Juventus también están interesados.
  • La cláusula del Real Madrid: Se debe tener en cuenta que, sea cual sea la cifra final, el 50% de la venta deberá ser transferido al Real Madrid (debido al acuerdo de su traspaso original).

Las alternativas:

  • Kristensen: El danés del Udinese gusta, pero se le considera menos fuerte que el español.
  • Víctor Valdepeñas: Es un joven talento nacido en 2006 que juega en la tercera división española con el Castilla (filial del Real Madrid). Se le ve como un refuerzo para el futuro, nada más.

Leon Goretzka acaba de celebrar el título de la Bundesliga con el “cacatúa”, la estatuilla de porcelana convertida en símbolo del Bayern. Pero no volverá a ocurrir: su contrato vence en junio y cambiará de aires. El Milan ha llamado y vuelto a llamar, porque Goretzka gusta mucho a Allegri y a la dirección deportiva: a sus 31 años, se le considera la pieza ideal para completar el mediocampo junto a Modric y Rabiot.

El perfil del alemán:

  • Polivalencia: Como jugador total, podría aportar muchísimo al equipo actuando como interior (mezzala) o en otras posiciones, como ha hecho a menudo en su carrera.
  • El obstáculo: Convencerlo no es sencillo. Goretzka quiere seguir jugando al máximo nivel y con un sueldo acorde a su estatus. Hablando claro: pide mucho dinero.

El Milan no se ha movido con decisión por otros perfiles todavía, aunque sigue atento al mercado de centrocampistas. En un verano de grandes movimientos, también podría estar disponible Mateo Kovacic, gran amigo de Luka Modric, lo que facilitaría su encaje en el vestuario.

¿Qué tiempos seguirá el mercado del Milan? Un paso es más importante que los demás: la clasificación para la Champions. Solo después de alcanzar ese objetivo, el Milan acelerará y tomará decisiones definitivas sobre los grandes nudos de su verano.

  • El banquillo: El primer punto a resolver es la continuidad de Allegri y la variable de la Selección Italiana.
  • El delantero centro: Es el objetivo prioritario y la idea del club es cerrarlo lo antes posible.
  • Las salidas: El resto de movimientos dependerá de las ventas. Es fácil prever que Loftus-Cheek se marchará, pero es menos sencillo saber hoy si jugadores como Fofana o Giménez (por poner dos ejemplos nada casuales) se quedarán.
  • Extremos y sistema: Al final de la lista está la evaluación de las bandas. El Milan busca un jugador en esa posición, pero el perfil está por definir: ¿Un carrilero de toda la banda al estilo Saelemaekers o un extremo puro para poder jugar (también) con un 4-3-3? En este segundo caso, Antonio Nusa es una opción que gusta mucho; es fascinante, aunque quizás demasiado cara.

Sorloth es el nuevo objetivo

La prioridad (aunque no la única necesidad) para reforzar al Milan el próximo año es un delantero centro de primer nivel. La segunda mitad de la presente temporada, con un ataque que no logra producir goles, ha dejado al descubierto el problema. Un “9” de Champions es el objetivo que no se puede fallar, dado que los últimos fichajes (Giménez y Nkunku) no han dado hasta ahora los resultados esperados.

Con su entrada entre los cuatro primeros de la Serie A y la consecuente clasificación para la máxima competición europea, el “Diavolo” tendrá garantizados al menos unos 60 millones de euros de la UEFA, más los ingresos por los partidos de la primera fase. Dinero que dará oxígeno al balance y permitirá invertir. Y entre los nombres para el nuevo atacante, está cobrando fuerza el de Alexander Sørloth, el noruego del Atlético de Madrid que será protagonista en las semifinales de Champions.

Comprado por 32 millones en 2024 al Villarreal, los números dicen que está disputando una temporada positiva (17 goles en 48 partidos), pero para Simeone no es un titular inamovibile. De hecho, la mitad de las veces ha salido desde el banquillo. En el nuevo Milan, en cambio, sería una pieza fija, una perspectiva que seduce al noruego.

Dado que cumplirá 31 años en diciembre, la operación no sería imposible de concretar: el Atlético pide 40 millones, pero sin un final de temporada explosivo, se conformarán con menos, quizá unos 20-25 millones más bonus. Simeone busca un delantero más fuerte en los duelos aéreos y que proteja mejor el balón; por eso, el próximo verano podría ser el de la separación entre el “vikingo” y los colchoneros. El Milan está atento.

La plantilla de la próxima temporada será más amplia, porque habrá que jugar más partidos entre semana, y sobre todo deberá tener más calidad. Si en la 2025-26 el objetivo era volver al Top 4, para 2028 la consigna es el asalto al Scudetto de la “segunda estrella”. Para ello se necesitan elementos que eleven el nivel y tengan experiencia internacional.

Como Sørloth, un jugador que se sacrifica por el equipo, que puede actuar como punta único o extremo en un 4-3-3 y que ha jugado en ocho países diferentes. Mide 195 centímetros, pero es mejor con el balón en los pies y atacando espacios que en el juego aéreo, características perfectas para Allegri. Además, entre copas europeas y selección, supera los 120 partidos internacionales. Los lazos entre el Milan y el Atlético son buenos tras negociar por Theo Hernández el verano pasado, y el jugador se siente atraído por la posibilidad de ser el referente de un club que aspire al título en Italia.

Sørloth ha escalado posiciones, pero no es el único:

  • Serhou Guirassy: Sería el preferido, pero su cláusula de 80 millones en el Dortmund y la alta competencia complican la operación.
  • Nicolas Jackson: El Milan ya pidió información el año pasado. No entra en los planes del Chelsea y deberán buscarle una salida.
  • Robert Lewandowski: Ha sido ofrecido por su agente, pero sus pretensiones económicas están fuera de los parámetros del club, además de tener ofertas de la MLS y del propio Barça para renovar.
  • Dusan Vlahovic: El serbio es el gran nombre que Allegri conoce bien. Comparte agente con Kostic (el joven fichado del Partizan). Aunque hay distancia económica, el “gap” es menor que con Lewandowski, y Vlahovic tiene 12 años menos que el polaco, lo que lo convierte en una inversión de futuro.
  • Nicolò Tresoldi: La joven promesa del Brujas e internacional alemán sub-21 (y reconocido seguidor milanista) es otra opción, aunque se vería más como una apuesta de proyección que como el titular inmediato.

Muchos delanteros cero goles

Un breve cuestionario para milanistas y no milanistas: ¿Cuándo fue el último gol de un delantero del Milan? Leão en Cremona, el 1 de marzo. ¿El último gol de un delantero que incidió en el resultado? Leão contra el Como, el 18 de febrero. No es normal. Los grandes equipos viven de los goles de sus puntas, pero en el Milan parece haber un cartel de “WANTED” (Buscado) colgado en el vestuario: los delanteros han desaparecido o se presentan bajo nombre falso.

Por ejemplo: ¿quién será ese chico con barba que se hace llamar Christian Pulisic? El “CP11” auténtico marcaba cada dos semanas y tenía una capacidad única para leer la jugada, recortar hacia el área y llegar antes que nadie a balones que, aparentemente, pasaban por allí. Gol. Este Pulisic, en cambio, se enciende una o dos veces por noche, pero el resto del tiempo gira en el vacío; llega un paso tarde en lugar de medio paso antes y, sobre todo, ya no ve la portería.

El Milan tiene el cuarto mejor ataque del campeonato, pero lo más grave es que ha marcado 30 goles menos que el Inter. En 33 jornadas, eso es una infinidad. En otoño, el equipo tenía dos delanteros disponibles (a veces solo uno), pero quien jugaba aportaba de alguna manera. A mediados de abril, el mundo está al revés: cinco delanteros convocados para el partido y ninguno que pueda decirse que atraviesa un buen momento.

Pulisic no marca desde la ida contra el Verona… y eso fue el 28 de diciembre del año pasado. Ha alcanzado los 15 partidos sin marcar, y su récord negativo personal es de 16 (con el Chelsea en la 2022-23). Quienes podrían sustituirlo —Santiago Giménez, Christopher Nkunku y Niclas Füllkrug— no tienen el impulso necesario para un “golpe de Estado”, o quizás simplemente no cuentan con la confianza de Allegri.

  • Nkunku: Ha sido titular solo una vez en los últimos dos meses y no marca desde el 3 de febrero. En Verona entró al final, cuando el equipo ya tenía claro el gran mandamiento: no correr riesgos. No disparó ni una vez a puerta.
  • Santi Giménez: En 27 minutos sumó 4 pases acertados y 11 balones tocados. Menos que eso ya es huelga.
  • Füllkrug: Ni siquiera entró al campo, un paso atrás tras haber jugado los 180 minutos en los tres partidos anteriores.

En este panorama, Rafa Leão vivió el domingo “menos malo”, lo cual resulta paradójico. Fue pitado por miles de personas, protestó a Allegri por el cambio y se le vio pesado, pero aun así abrió el camino del gol para Adrien Rabiot con un pase vertical de futbolista de élite. Es un resumen fiel de su temporada: sin constancia durante los 90 minutos, pero capaz de decidir con una sola jugada. Sus 9 goles y 3 asistencias le han dado 15 puntos al Milan: no son muchísimos, pero son pesadísimos. Además, con esa asistencia alcanzó los 50 puntos (goles + asistencias) fuera de casa en Serie A desde 2019, algo que solo han logrado él, Lukaku, Berardi, Immobile y Lautaro.

Al comenzar la semana, vuelve la pregunta clásica: ¿quién jugará en ataque el domingo? Allegri se mostró “Zen” en Verona: “Lamentablemente, las temporadas nacen de una manera y cambian por las lesiones. Pulisic se movió bien, Leão dio la asistencia. A los delanteros se les juzga por los goles, pero deben estar serenos”.

Intenta darles confianza. Para el Milan-Juventus del domingo por la noche habrá poco debate: jugarán dos puntas. Santi Giménez tuvo su oportunidad en los 27 minutos del Bentegodi y no hizo precisamente la campaña electoral de su vida. Por tanto, los favoritos son los dos candidatos de siempre: el 10 y el 11, Leão y Pulisic. No serán los compañeros de pupitre ideales, pero se mantendrán unidos hasta que el final del año los separe.


Furlani y Allegri para el nuevo Milan

De nuevo sentados uno frente al otro, con un menú llamado Milan: Massimiliano Allegri y Giorgio Furlani, entrenador y consejero delegado del club, juntos en Milanello sin que el almuerzo resultara indigesto. El apetito llegó tras el entrenamiento de ayer mañana, dirigido por Max en la víspera del viaje a Verona, y que Furlani observó a pie de campo junto al director deportivo Igli Tare.

El momento es decisivo y se reúne la unidad anticrisis. Bastará una victoria en el Bentegodi para apagar cualquier alarma y retomar serenamente el diseño del nuevo curso. El club confía en tener que poner la mesa muchas veces más en el futuro: para ellos, Max es el arquitecto de la reconstrucción europea.

Ayer, simplemente viendo la televisión, el Milan ganó una ventaja potencial: la derrota del Como en casa del Sassuolo ofrece a Max la posibilidad de distanciarse a cinco puntos del quinto puesto. Un éxito mañana en Verona es más necesario que nunca.

La presencia de la directiva busca demostrar el apoyo físico al grupo tras la derrota ante el Udinese. El mercado y la programación serán el centro de futuros encuentros. Allegri pide que el club dote a la plantilla de al menos un gran intérprete por línea, una necesidad lógica ante el regreso a la Champions. El club tiene toda la intención de complacerlo, involucrándolo en la cadena de toma de decisiones como un “entrenador-manager”. Hay consenso total: el Milan del futuro necesita un gran delantero centro, un defensa y al menos un centrocampista.

Furlani se presentó en Milanello con traje y corbata amarilla, un accesorio que abundaba en el armario de su predecesor Adriano Galliani. Precisamente con Galliani, Allegri encontró su mayor sintonía en su primera etapa (Scudetto y Supercopa). La relación entre ambos sigue siendo sólida y se ven a menudo para cenar. Pero el momento del almuerzo, ahora, es exclusivo para el Milan del futuro.

  • Simbolismo puro: El detalle de la corbata amarilla de Furlani no ès casual. Es un mensaje directo a Allegri: “Queremos que te sientas tan respaldado como en los tiempos de oro con Galliani”. Es un intento de apelar a la nostalgia y al ego de Max para que rechace la oferta de la Selección y se quede como el “manager” total del Milan.
  • El regalo del Como: El pinchazo del equipo de Fàbregas es un balón de oxígeno inesperado. Si el Milan gana en Verona, la Champions estará prácticamente blindada, lo que daría a Allegri la fuerza moral para exigir esos tres fichajes de “peso” (el 9, el central y el medio) en la próxima reunión.
  • La sombra de Vlahovic: Cuando el texto habla de la necesidad de un “gran delantero centro”, todos los caminos conducen a la situación de Dusan Vlahovic que analizamos anteriormente. El almuerzo de ayer pudo ser el momento en el que Furlani dio luz verde a Max para intentar el asalto al serbio si este no renueva con la Juve.
  • Unidad ante el micrófono: Hoy a mediodía, Allegri hablará en rueda de prensa. Tras este almuerzo, se espera a un Max mucho más tranquilo y combativo, reforzado por el apoyo público de Furlani y Tare.

Leao-Pulisic titulares ante el Verona

Confianza en las estrellas. Aunque estén empañadas. En Verona, Massimiliano Allegri vestirá de nuevo a su Milan con el 3-5-2, el traje más resistente a las inclemencias de la temporada, y —salvo sorpresas— en ataque confiará en la pareja Pulisic-Leão. Un dúo que la afición rossonera esperó durante mucho tiempo en la primera vuelta debido a las múltiples lesiones de uno u otro, pero que en la segunda no está haciendo la fortuna del “Diavolo”, más bien al contrario…

Aun así, Max está convencido de que serán precisamente ellos quienes, en las últimas seis jornadas, tomen de la mano al Milan y lo reconduzcan a la Champions League. Es una cuestión de estatus: Pulisic y Leão no estarán pasando por su mejor momento, pero por calidad técnica siguen siendo la gran esperanza para este final de temporada.

Ciertamente, las estadísticas invitan a la prudencia. “Capitán América” y el portugués han salido juntos de inicio apenas en nueve ocasiones en esta 2025-26. El balance es de cinco victorias, un empate y tres derrotas (todas ellas desde finales de febrero). Pero lo más preocupante es el gol: apenas cinco de los 47 tantos del Milan en liga han ocurrido con ambos en el campo. De esos cinco, solo dos fueron obra directa de ellos: el 1-0 de Christian en el derbi de ida y el 1-1 de Rafa ante el Genoa.

La pareja se presenta en Verona con la urgencia de invertir la tendencia. Las promesas del verano en Singapur, donde brillaron ante el Arsenal, parecen lejanas. La realidad es que se han alternado en lugar de potenciarse: cuando uno brillaba, el otro estaba lesionado. Ahora que juegan juntos, la pubalgia de Rafa y la bursitis de Chris les impiden estar al 100%. Pero como repite Allegri: ahora solo cuenta marcar y ganar. Los discursos sobre contratos y futuro se harán después, con la Champions en el bolsillo. ¿Seguirán Pulisic y Leão? Es pronto para decirlo, pero sin un cambio de ritmo decidido, es difícil imaginarlo.

  • El 3-5-2 como refugio: Al volver a este sistema, Allegri busca que el equipo recupere solidez atrás para que a las estrellas les baste con “un chispazo” arriba. Es la renuncia definitiva al juego colectivo en favor del talento individual.
  • La paradoja de las lesiones: Es frustrante ver que el Milan tiene a sus dos jugadores más caros disponibles, pero físicamente mermados. La pubalgia de Leão es especialmente traicionera, ya que le quita esa explosividad que lo hace único. Sin su arrancada, Rafa es mucho menos intimidante para las defensas cerradas de la Serie A.
  • El factor mental: Pulisic parece haber perdido la “magia” de aparecer en el momento justo. 32 tiros sin gol (como veíamos en el informe anterior) pesan como una losa. Allegri espera que volver a jugar “cerca” de Leão le libere de marcas y le permita encontrar esos espacios que dominaba en otoño.
  • ¿Último baile?: Si no hay un cambio de ritmo, el futuro de ambos está en duda. Con el Manchester United acechando a Leão y la necesidad de caja del Milan, el partido en Verona no es solo por tres puntos, es un escaparate para decidir quién se queda en el proyecto 2026-27.

Tres fichajes de nivel para que siga Max

El pasado 30 de mayo, apenas cinco días dopo el final del último campeonato, el Milan anunciaba el regreso de Massimiliano Allegri. Solo veinticuatro horas antes había despedido a Sergio Conceição, el último entrenador en fallar el objetivo Champions. Max representaba la inversión de tendencia: garantía de remontada y valorización del grupo. Un año después, con el Milan habiendo pasado del octavo puesto a la lucha por la gran Europa, ¿puede el club deshacer sus planes? Desde el club responden con un “no” rotundo.

Para hacer feliz a Max, la sociedad hará lo posible por cumplir sus peticiones. La plantilla actual debe reforzarse con al menos un gran intérprete por línea. Allegri necesita sumar al grupo más perfiles tipo Rabiot: jugadores de experiencia y personalidad, en la fase central de su carrera (ni jóvenes promesas ni estrellas consagradas al final de su recorrido). El objetivo es reducir la brecha entre los titulares (Pavlovic, Pulisic, Leão) y las segundas líneas (Nkunku, Estupiñán, Jashari).

El club no teme que Allegri se deje seducir por la “Azzurra”. Aunque Giovanni Malagò (candidato a la presidencia de la FIGC) busca un técnico de alto perfil, el Milan se siente protegido. Malagò, preguntado ayer en San Siro sobre Allegri, fue esquivo: “¿Si me gustaría trabajar con él? Si digo algo, se instrumentaliza. No he hablado con nadie al respecto”. El Milan quiere que Allegri sea un “entrenador-manager” involucrado en todos los procesos de decisión.

El contrato protege al club: Max está ligado hasta 2027, con una renovación automática anual en caso de clasificación para la Champions y una opción de prórroga fino a 2029. Más allá de las firmas, el club busca mantener el entusiasmo común para seguir adelante.

  • El fin de la era “Moneyball”: El artículo deja claro que Allegri ha ganado la batalla ideológica. Ya no se buscan apuestas jóvenes para revalorizar (perfil Moncada/RedBird puro), sino “otros Rabiots”. Esto significa jugadores listos para rendir mañana mismo, con físico y mentalidad competitiva. Es la claudicación del club ante el pragmatismo de Max.
  • La jerarquía de la plantilla: Es muy reveladora la mención a Nkunku como “segunda línea”. Un jugador que costó casi 40 millones de euros y que ahora es visto como un recambio que no da el nivel de los titulares. Esto justifica la urgencia de ir a por Vlahovic o perfiles similares.
  • El escudo contractual: Ese rinnovo automático hasta 2028 (y opción hasta 2029) es una jaula de oro. Si Allegri mete al equipo en Champions, el Milan tiene el control total de su futuro. Si la FIGC lo quiere, tendrá que sentarse a negociar una indemnización con Cardinale, algo que parece poco probable hoy.
  • El silencio de Malagò: En Italia, cuando un directivo dice que “no ha sentido a nadie”, suele significar que los contactos ya existen pero están bajo llave. La sombra de la Selección seguirá ahí hasta que el Milan asegure matemáticamente su puesto en la próxima Champions.

¿Alguien sabe algo de Ibrahimovic?

En las últimas semanas, su nombre rebota en las redes sociales sobre todo porque los aficionados, en tiempos de gran escasez ofensiva, lo recuerdan como el último delantero rossonero capaz de superar la barrera de los 20 goles en un campeonato (los 28 de la 2011-12, y el lapso de tiempo dice mucho). Por lo demás, Zlatan Ibrahimovic ha desaparecido del escenario del Milan.

De él solo se encuentran algunas fugaces apariciones en redes sociales, en parte para promover sus diversas actividades comerciales y en parte para compartir sus amenos lugares de vacaciones. Hay un vídeo en Instagram de hace unas semanas en el que se relaja en una piscina natural, presumiblemente en algún país oriental, con el texto “Peaceful moment” (momento de paz). Era el 22 de marzo, el día después de la victoria contra el Torino, y “Z” no podía imaginar que ese momento de paz duraría poquísimo, transformándose en una media pesadilla.

Él, a diferencia de quienes trabajan en Milanello y Casa Milan, no tiene la obligación de dar la cara. Al menos, no en términos públicos. La comunicación del sueco cambió radicalmente con la llegada de Igli Tare, que llenó el vacío en el área deportiva y, al mismo tiempo, proporcionó el frontman mediático que faltaba.

Antes se encargaba Zlatan, y llegó un punto en que era evidente que aquello era excesivo: siempre terminaba ante las cámaras él, que técnicamente non es un hombre del Milan, sino que está en la nómina de RedBird. Una vez corregida esta “distorsione” con la llegada de Tare, el exceso se ha convertido en nada. Ha desaparecido de escena, volviendo a esa zona indefinible en la que los aficionados se preguntan qué hace Ibra en términos prácticos.

La gente rossonera querría saber, también por boca de él, qué está pasando en el “Diavolo”. Cuáles son las contramedidas de la directiva para evitar males mayores y cuál sería su receta como viejo lobo del campo. Por ahora, Zlatan sigue un paso por detrás. En gran parte depende de Gerry Cardinale, está claro. El sueco es su “super consultore” de confianza, sus ojos en Milán.

No necesita apariciones públicas obligadas, y cuando el jefe Cardinale está en la ciudad, se le deja campo libre. Ibra no ha dejado de frecuentar Milanello e informa directamente a la propiedad, pero el problema vuelve siempre al campo: se puede diseñar el proyecto más visionario del mundo, pero si faltan resultados deportivos, falta el motor para llevarlo a buen puerto.

  • El conflicto de intereses: El texto subraya un punto clave: Ibra no trabaja para el Milan, trabaja para RedBird (la empresa propietaria). Esto crea una barrera jerárquica. Cuando las cosas van mal, él no es un directivo responsable ante la prensa, sino un asesor privado de Cardinale. Para el aficionado, esto se traduce en una sensación de abandono.
  • El efecto Tare: La llegada del ex-director de la Lazio, Igli Tare, ha profesionalizado la comunicación. Se acabó el “Show de Ibra” para tapar grietas. El problema es que Tare es un burócrata y el Milan actual, con Leão pitado y Allegri cuestionado, necesita el carisma místico que solo Zlatan posee para calmar las aguas.
  • Vacaciones en plena tormenta: Publicar fotos en piscinas naturales mientras el equipo al que asesoras no mete un gol ni al arcoíris es, cuanto menos, un error de relaciones públicas. Refuerza la idea de que la propiedad estadounidense está desconectada del sentimiento pasional de la hinchada italiana.
  • La “Receta” perdida: Si Ibra es el “ojo de Cardinale”, ¿qué le está diciendo al jefe? ¿Le está recomendando fichar a Vlahovic? ¿Le está diciendo que el ciclo de Allegri ha terminado? El silencio de Zlatan es más ruidoso que sus gritos en el campo.

El Milan tienta a Vlahovic

La Juventus gana tiempo por Dusan Vlahovic, y el Milan vuelve a la carga: (“No esperéis novedades sobre la renovación antes del final de la temporada”), aseguró el CEO bianconero Damien Comolli recientemente. La “Signora” no suelta al serbio, muy querido por el técnico Luciano Spalletti, ma la firma ya no es tan inminente como parecía antes de Pascua.

La nueva lesión del delantero el pasado 6 de abril ha frenado tanto su regreso al campo como las conversaciones para prolongar un contrato que vence a finales de junio. En 75 días, Vlahovic será oficialmente un jugador libre. Aunque el jugador ha mostrado apertura para quedarse, la “partida económica” está lejos de cerrarse, y el serbio ya puede firmar legalmente por cualquier otro club.

Tras invertir 80 millones en 2022, la Juventus no quiere “recomprar” al jugador pagando primas de fichaje estratosféricas. La directiva (Comolli, Chiellini y Ottolini) propone una renovación breve (1-2 años) con el sueldo reducido a la mitad: pasar de los 12 millones netos actuales a unos 6 millones, menos incluso que lo que cobrará la joven estrella Kenan Yildiz (7 millones). Confían en su deseo de redimirse con Spalletti, pero el entorno del jugador sigue escuchando ofertas.

Si se mudara a Milán, Dusan encontraría a Max Allegri, el entrenador con el que vivió su temporada más prolífica (16 goles en 2023-24). Allegri lo considera el heredero ideal de Ibrahimovic y Giroud, algo que el Milan no ha logrado encontrar. Para financiar esta operación y liberar masa salarial, el Milan planea deshacerse de Christopher Nkunku. El francés, que costó 37 millones y cobra 5 netos, ha decepcionado con solo 6 goles en 29 partidos. Su salida es la llave para que Vlahovic vista de rossonero.

  • El reencuentro más deseado: No es ningún secreto que Allegri siempre ha defendido a Vlahovic, incluso cuando las críticas en Turín eran feroces. Max sabe utilizarlo: juego directo, balones al área y responsabilidad absoluta. Para un Vlahovic hundido por las lesiones y las dudas económicas, el “refugio” de Allegri podría ser más atractivo que la propuesta a la baja de la Juve.
  • El riesgo de la Juventus: Dejar que un activo de 80 millones llegue a junio sin contrato es una gestión de alto riesgo por parte de Comolli y Chiellini. Si Vlahovic se va gratis al Milan, sería uno de los mayores fracasos financieros de la historia reciente de la Juve y un golpe de efecto magistral de RedBird.
  • Nkunku, el error a corregir: El fichaje de Nkunku fue una solución de pánico el verano pasado. Cambiar a un “falso 9” que no se adapta a la Serie A por un centrodelantero puro de 26 años que ya conoce la liga y al entrenador es, sobre el papel, una jugada maestra para el Milan.
  • La paradoja Spalletti: Mientras Luciano anuncia renovaciones al equipo para dar estabilidad, su pieza clave en ataque se le escapa entre los dedos. Sin Vlahovic, el proyecto de Spalletti en la Juve perdería su referencia ofensiva principal.