Como 1 – 3 Milan

El Milan empezó de nuevo perdiendo, pero le dieron por completo la vuelta al marcador con el doblete de Rabiot y el tanto de Nkunku de penalty para seguir en la segunda posición a tres puntos del Inter, si no se hubieran perdido tantos puntos con los equipos pequeños… partidazo también de Maignan que salvó a los suyos de una posible goleada en la primera parte.

PRIMERA PARTE

El encuentro comenzó con una fase de estudio en la que el Milan intentó gestionar el balón desde la retaguardia, pero se vio rápidamente superado por la intensidad del Como. El equipo local no tardó en hacerse con el control del juego, aprovechando la pasividad de los “rossoneri”. Esta superioridad se materializó en el minuto 9, cuando Kempf adelantó al Como tras un centro de Baturina. La defensa del Milan se mostró totalmente estática en la jugada, permitiendo que el central alemán se anticipara a Fofana para poner el 1-0.

Tras el gol, el dominio del Como fue absoluto. Durante gran parte de la primera media hora, el Milan se mostró “sobre las piernas”, incapaz de seguir el ritmo de circulación de balón de su rival. La defensa visitante fue motivo de alarma, concediendo espacios críticos en la zona de finalización. Nico Paz se convirtió en la principal pesadilla del Milan, disponiendo de varias oportunidades claras desde el límite del área que obligaron a intervenciones de mérito para evitar que la brecha en el marcador fuera mayor.

A medida que avanzaba el reloj, la figura de Mike Maignan creció hasta convertirse en el jugador más determinante del Milan. En el minuto 23, el guardameta francés realizó una parada milagrosa a un disparo ajustado de Nico Paz y, más tarde, en el minuto 40, evitó un gol cantado sobre la misma línea de puerta tras un cabezazo a bocajarro de Da Cunha. En ese tramo, el Milan sufría excesivamente y parecía estar al borde del colapso ante las constantes llegadas de un Como mucho más organizado y peligroso.

Cuando parecía que el Milan se iría al descanso en desventaja, una acción aislada cambió el guion del partido. En el minuto 43, Saelemaekers demostró ser el más astuto al robarle la cartera a Vojvoda y servir un balón a Rabiot, quien fue derribado en el área provocando un penalti vital. Ya en el tiempo de descuento, Nkunku no falló desde los once metros con un disparo potente y centrado. Aunque el portero Butez llegó a tocar la esfera, no pudo evitar el 1-1 definitivo con el que ambos equipos se marcharon a vestuarios.

SEGUNDA PARTE

La segunda parte comenzó con el guion esperado: un Como protagonista que mantuvo la posesión del balón y un Milan replegado, buscando su oportunidad al contragolpe. Apenas cinco minutos después de la reanudación, la figura de Mike Maignan volvió a emerger como el salvador de los “rossoneri”. El portero francés realizó una parada antológica tras un disparo cruzado de un Nico Paz que seguía siendo el jugador más peligroso del campo, frustrando una vez más las esperanzas del conjunto local de adelantarse de nuevo.

Cuando el Milan más parecía sufrir, la calidad individual decantó la balanza. En el minuto 55, Rafael Leao realizó una gran jugada personal y asistió con precisión a Adrien Rabiot. El centrocampista francés, con mucha sangre fría, controló en el área y batió a Butez con un disparo al segundo palo para poner el 2-1. Pese a verse por debajo, el Como no bajó los brazos y Nico Paz estuvo a punto de empatar con un libre directo que se estrelló violentamente en la escuadra, demostrando que el partido seguía muy abierto.

Con la ventaja en el marcador, ambos entrenadores movieron sus piezas. Fábregas buscó frescura ofensiva en el Como, mientras que el banquillo del Milan introdujo a jugadores como Füllkrug y Loftus-Cheek para ganar presencia física. Durante este tramo, el ritmo bajó ligeramente; el Milan se centró en tareas defensivas y sus transiciones perdieron algo de mordiente tras la salida de Leao del campo, permitiendo que el Como mantuviera la presión pero sin generar ocasiones tan claras como al principio.

Ya en los minutos finales, cuando el Como buscaba el empate a la desesperada, el Milan dio el golpe definitivo. En el minuto 87, tras una excelente dejada de cabeza de Füllkrug, Rabiot cazó el balón en la larga distancia y conectó un potente zurdazo que se coló en la portería local. Este tercer gol selló su doblete personal y aseguró la victoria para los visitantes. El partido concluyó con un 3-1 que castigó la falta de puntería del Como y premió la efectividad y el oficio del Milan en los momentos clave.

MI OPINIÓN

El triunfo del Milan por 1-3 es un ejercicio de supervivencia y pegada que castigó injustamente el gran fútbol del Como. El equipo de Fábregas dominó el ritmo y generó ocasiones clarísimas, pero se estrelló contra un Mike Maignan colosal, quien con intervenciones milagrosas evitó que la fragilidad defensiva de los “rossoneri” terminara en goleada.

Al final, la jerarquía individual decantó la balanza: mientras el Como perdonaba —incluyendo un poste de un Nico Paz estelar—, el Milan no tuvo piedad. La efectividad de Nkunku y, sobre todo, el doblete de un Adrien Rabiot imperial, transformaron un partido gris en una victoria sólida, demostrando que en la élite la contundencia en las áreas suele pesar más que el dominio del juego.

Ante la falta de gol de los delanteros (aunque Nkunku está en racha goleadora en estos momentos), y viendo como Fofana no marca ni a puerta vacía, le toca ahora a Rabiot con su primer doblete como jugador rossonero (y para mí el mejor jugador del partido junto con Maignan), ahora toca seguir esta racha sin perder pero deben ganar más partidos ante los pequeños para que el Inter no amplíe su ventaja…