Desde abril de 2025 que no marcaba Fullkrug en un partido oficial y hoy hace su primer tanto como jugador rossonero tras cuatro minutos en la segunda parte cuando entró por Pulisic y darle a su equipo los tres puntos tras miles de ocasiones que no consiguieron materializar. Saelemaekers y Jashari tuvieron que salir por problemas físicos.
PRIMERA PARTE
Los primeros 45 minutos en San Siro dejaron una sensación agridulce para el conjunto de Allegri. Aunque el Milan asumió el protagonismo absoluto, controlando los ritmos y la posesión, esa superioridad no se tradujo en el marcador. El Lecce, por su parte, se plantó con un bloque defensivo muy bajo y compacto, renunciando al ataque para intentar desesperar a los locales.
Desde el pitido inicial, Alexis Saelemaekers fue el jugador más activo e inspirado del ataque milanista. Ya en el minuto 5, el belga estuvo a punto de abrir la lata con un gran disparo con rosca que buscaba el segundo palo. Solo cuatro minutos después, el estadio celebró un tanto de Rafael Leão a pase del propio Saelemaekers, pero el árbitro lo anuló correctamente por fuera de juego del astro portugués.
A pesar de la gestión del juego, el Milan sufrió para encontrar espacios en la poblada defensa salentina. Los puntos más bajos del equipo fueron:
- Falta de conexión: Leão y Pulisic se mostraron inusualmente imprecisos y poco conectados entre sí, perdiendo balones por “exceso de ligereza”.
- Bajo rendimiento: Estupiñán no terminó de convencer en sus proyecciones, mientras que el equipo volvió a ver una tarjeta amarilla muy pronto (De Winter en el minuto 20) en su primera falta cometida.
La ocasión más clara antes del descanso llegó en el minuto 33. Una gran diagonal de Pulisic tras un servicio de Saelemaekers lo dejó en posición de gol, pero el portero Falcone salvó al Lecce con una intervención providencial con los pies. El Milan se fue al vestuario con la tarea de poner “más peso” en el área y corregir los errores de precisión para romper el muro defensivo visitante.

SEGUNDA PARTE
La segunda mitad en San Siro comenzó con la misma tónica: un Milan volcado al ataque y un Wladimiro Falcone convertido en gigante. El portero del Lecce frustró una y otra vez las esperanzas locales, primero ante un disparo de Ricci y más tarde en un mano a mano espectacular frente a Pulisic tras un gran pase filtrado de Leão.
Ante la falta de gol, el banquillo se movió en el minuto 71 con las entradas de Loftus-Cheek y Niclas Füllkrug. Aunque el centrocampista inglés protagonizó un error increíble al “pifiar” un balón a solo dos metros de la portería vacía, la insistencia del equipo finalmente tuvo su recompensa.
- Minuto 76 (GOL): La justicia llegó al marcador. Alexis Saelemaekers, el mejor del partido, puso un centro medido al corazón del área para que Füllkrug se elevara con potencia y conectara un cabezazo imparable. Fue el primer gol del alemán con la camiseta del Milan, desatando la euforia en la grada.
Con la ventaja en el marcador, el Milan se dedicó a gestionar los tiempos. La entrada de veteranía con Luka Modric y el dinamismo de Nkunku en los minutos finales terminaron por dormir un encuentro donde el Lecce nunca tuvo capacidad de respuesta. Tres puntos vitales para los “rossoneri” en un partido que exigió más paciencia que brillo.
MI OPINIÓN
El Milan logró derribar el muro del Lecce en una exhibición de paciencia y fe competitiva. Aunque las estrellas principales estuvieron grises, la profundidad de banquillo permitió a Allegri cambiar el guion con un Füllkrug que ya empieza a amortizar su fichaje. Fue un triunfo trabajado que premia al equipo que siempre buscó la portería contraria.
San Siro vibró con un final que dignifica el esfuerzo colectivo por encima de las individualidades. La solidez defensiva y la visión de Saelemaekers fueron los pilares de una victoria necesaria para no perder el tren de los puestos de cabeza. El Milan respira aliviado tras superar un examen que Falcone estuvo a punto de suspender con sus paradas imposibles.
Mal partido en general de Leao y Pulisic cuando iba a ser el dueto más esperado de la noche, pero quien nunca parece fallar esta temporada es Saelemaekers que para mí fue claramente el MVP por su constancia, trabajo defensivo y ataques constantes por la banda derecha, otro partido que el Milan gana a lo Allegri, es decir, a la mínima y casi pidiendo la hora, pero siguen segundos… en una semana, toca el gran partido de la jornada ante la Roma.