Milan 2 – 3 Atalanta

De un 0-3 del Atalanta hasta el 88′ donde el Milan recortó distancias con Pavlovic y Nkunku (de penalty) pero que no sirvió de nada para sumar siquiera un punto, el Atalanta vuelve a ser de nuevo una bestia negra a pesar de ese alocado final y ahora empatados a puntos con la Roma en el cuarto lugar, que favorece a los rossoneri por los enfrentamientos directos, pero pinta realmente mal viendo la racha de resultados de Juve, Roma y Como…

PRIMERA PARTE

La primera mitad en San Siro ha sido una continuación de la pesadilla que vive el Milan, marchándose al vestuario bajo una lluvia de pitidos ensordecedores y merecidos por parte de una afición agotada. El encuentro comenzó con un destello de esperanza cuando Rabiot estrelló un potente zurdazo en el palo a los cuatro minutos, pero fue un espejismo. La Atalanta no perdonó y, en su primera llegada seria, Ederson puso el 0-1 tras aprovechar la pasividad defensiva local para colocar el balón en el ángulo.

A partir del gol, el Milan se convirtió en un equipo estático y desatento, incapaz de frenar el asedio bergamasco. Tras varias intervenciones salvadoras de Maignan ante Krstovic y Zalewski, la defensa volvió a quedar retratada en el minuto 29. Zappacosta se internó con total libertad por la derecha y batió al guardameta francés para firmar el 0-2, dejando al “Diavolo” en una situación crítica y sin una actitud positiva aparente.

En ataque, la falta de mordiente fue alarmante. Rafael Leão desperdició una ocasión clarísima solo ante Carnesecchi, estrellando el balón contra el portero, y poco después vio una tarjeta amarilla que le obligará a perderse el próximo partido contra el Genoa por acumulación de tarjetas. Saelemaekers también dispuso de acercamientos, pero sus intentos fueron débiles o perdidos en regates innecesarios, evidenciando la falta de confianza del bloque rossonero.

Para colmo de males, Loftus-Cheek dio el susto al tener que ser atendido por un fuerte dolor en el hombro tras un choque, aunque logró reincorporarse al juego minutos después. Mientras tanto, la grada no solo castigó a los jugadores, sino que dirigió cánticos hostiles contra la directiva. Con este panorama de parálisis táctica y anímica, el Milan necesita algo más que un milagro en la segunda parte para encontrar una salida a este laberinto de malos resultados.

SEGUNDA PARTE

El segundo tiempo en San Siro fue el retrato de un Milan roto que terminó por colmar la paciencia de su afición. La debacle se consumó en el minuto 52, cuando Raspadori anotó el 0-3 tras una pérdida de balón de Ricci y Leão; el disparo entró por el ángulo de un Maignan poco afortunado, desatando la furia de la grada con gritos de “Echenle huevos”. Ante el espectáculo indigno, la Curva Sud y gran parte de los aficionados decidieron abandonar el estadio en el minuto 53, dejando una imagen desoladora de San Siro.

A pesar del clima hostil y los cánticos contra la directiva, el equipo intentó reaccionar mediante los cambios de Allegri, quien dio entrada a Nkunku, Fullkrug y Fofana. El Milan se topó con su segunda madera del partido en el minuto 75, cuando Carnesecchi desvió un remate de Nkunku al travesaño. Poco después, al minuto 81, se anuló un gol a Fullkrug por un fuera de juego clarísimo, mientras el estadio, en un gesto de nostalgia y protesta, comenzaba a invocar el nombre de Paolo Maldini.

La esperanza renació de forma tardía y casi milagrosa en los minutos finales. Pavlović recortó distancias de cabeza en el 88′ y, ya en el tiempo de descuento, un penalti provocado por Nkunku permitió al propio francés poner el 2-3 definitivo en el 93′. El Milan rozó el empate épico en la última jugada del partido (97′), pero un remate de Gabbia se marchó rozando el palo por muy poco.

Pese al arreón final, el Milan se marchó bajo una tormenta de pitos tras otra actuación que pone en serio riesgo sus opciones de Champions. La factura del partido fue doblemente cara: además de la derrota, el equipo llegará en cuadro al próximo duelo contra el Genoa tras las amonestaciones de Leão, Saelemaekers y Estupiñán, quienes se perderán el encuentro por sanción.

MI OPINIÓN

¿Qué se puede esperar de un Milan que ha marcado contando hoy tres goles en las últimas cinco jornadas (y encajado ocho) y que no gana en casa desde el 21 de marzo? ¿Que cada vez juega peor, no hay defensa alguna, todos corren sin misión alguna y que Leao solo sabe disparar al cuerpo de los porteros o fallar ocasiones clarísimas? Que tenga que jugar Rabiot o Pavlovic de casi delanteros y probar suerte con los remates lejanos dice mucho de lo que es ahora este equipo que no tiene ni pies ni cabeza.

Siguen cuartos empatados a puntos con la Roma porque les favorece los enfrentamientos directos, pero revisen la racha de resultados de Juventus, Roma y Como con respecto al Milan para darnos cuenta que ojalá la liga se acabara hoy, pero es que quedan dos jornadas y no tiene pinta que ante el Genoa y ante el Cagliari con esta racha de goles vayan a sumar muchos puntos.

Encima Estupiñán, Saelemaekers y Leao sancionados ante el Genoa el próximo domingo, lo único positivo hoy es la reacción de Nkunku y Fullkrug entrando desde el banquillo, dejando una actuación mucho más positiva que Leao y Giménez que para mi gusto no están en condiciones de ser titulares precisamente…

Se nota mucho que los jugadores han dejado de rendir, hasta Maignan encaja goles ciertamente fáciles en el palo que está defendiendo, lo que era una defensa impenetrable ahora es un coladero sin fin, esas palabras de Rabiot que comentaron que el equipo ya no funcionaba, todos han bajado los brazos y Allegri también parece haberse rendido, por esta racha de resultados no merece ir a Champions ni mucho menos, aunque todavía lo tiene todo de su mano para conseguirlo…