Los sobrantes: precio y quien los quiere

En las últimas horas, Gerry Cardinale ha reconfirmado una premisa estratégica de máximo calado que desde el seno del club se venía filtrando en las pasadas jornadas: el Milan dispone de la capacidad económica para acometer incorporaciones con total independencia de las ventas. O lo que es lo mismo: la entidad puede cerrar operaciones de entrada antes de certificar las salidas. La reciente contratación de Diego Moreira constituye la prueba fehaciente de este margen financiero.

Esta holgura presupuestaria no difumina, sin embargo, la exigencia ineludible de aligerar la plantilla. No se trata únicamente de un ajuste numérico —el grupo actual cuenta con 30 efectivos, una cifra elevada pero distanciada de guarismos desproporcionados—, sino de dar salida a aquellos futbolistas catalogados como no funcionales para el nuevo proyecto deportivo.

Los nombres propios señalados por la dirección técnica están definidos desde hace tiempo. Se trata de cuatro futbolistas en la rampa de salida, para cuyos traspasos resta un margen de maniobra de escasamente dos semanas antes del cierre definitivo de la ventana de transferencias.

El centrocampista francés —quien ha descartado la opción de regresar al fútbol de su país— cuenta con un notable cartel en Inglaterra, un escenario donde los perfiles de sus características físicas gozan de un interés permanente. Aunque a día de hoy no existen negociaciones en una fase avanzada sobre la mesa, la directiva del Milan mantiene diálogos abiertos con el Nottingham Forest, el Crystal Palace y el Aston Villa. En el plano económico, la entidad rossonera ha establecido una fórmula de salida fijada en un suelo mínimo de 13 millones de euros para dar luz verde a su traspaso.

En comparación con anteriores ventanas de transferencias, las dos grandes novedades acontecidas en este tramo final de mercado son la predisposición del Milan a contemplar una cesión con opción de compra y la postura favorable del propio internacional mexicano a cambiar de aires. Se trata de dos condicionantes que hasta hace escaso tiempo resultaban inviables para la directiva rossonera.

Las conversaciones más intensas se están manteniendo con el Oporto, cuya propuesta inicial —una cesión a cambio de 15 millones de euros por el derecho de compra— ni siquiera fue tomada en consideración por la cúpula milanista, al ser catalogada como inasumible. Aquella negativa tajante provocó un distanciamiento inicial con la entidad portuguesa, si bien los contactos se han reanudado en las últimas horas.

En la mesa de negociación, la directiva del Milan ha fijado el valor de la opción de compra en 25 millones de euros, estableciendo una barrera infranqueable:

  • Suelo mínimo de 20 millones de euros: La entidad lombarda no puede aceptar una cifra inferior a este umbral bajo ningún concepto para evitar incurrir en una minusvalía contable en sus estados financieros.

Por su parte, el delantero mexicano ya ha otorgado el visto bueno a la operación, mostrando su absoluta conformidad con la opción de recalar en el conjunto portugués.

No se han registrado grandes novedades a lo largo de las últimas jornadas respecto al futuro de Rafael Leão. Por no decir prácticamente ninguna.

A día de hoy, el atacante portugués rechaza contemplar escenarios distintos a un desembarco en la Premier League. Sin embargo, desde las islas británicas no se está registrando un interés especialmente firme por sus servicios. Ante esta coyuntura, el futbolista mantiene una actitud totalmente fría frente a las propuestas o vías abiertas en Turquía (Galatasaray) o en Arabia Saudí (Al-Hilal).

Con el avance del calendario, resulta razonable prever que la cúpula del Milan pueda terminar contemplando una modesta rebaja sobre sus pretensiones iniciales. No obstante, por el momento la entidad lombarda no tiene intención de moverse de los 50 millones de euros exigidos desde el inicio de las conversaciones.

En cualquier caso, gracias a la prolongada permanencia de Rafa en el club y a la amortización contable realizada a lo largo de los años, su hipotético traspaso garantizaría una corposa plusvalía para las arcas del Milan independientemente de la cifra final en la que se acabe estructurando la venta.

El ‘Gran Descartado’ del proyecto rossonero, tras haber digerido el impacto de la decisión táctica adoptada por Rúben Amorim, se encuentra evaluando las distintas alternativas sobre la mesa para definir su próximo destino profesional.

Las entidades que han mostrado mayor determinación para acometer su incorporación son el Newcastle United y el RB Leipzig:

  • La opción de la Bundesliga: Un hipotético desembarco en Alemania supondría el retorno del atacante francés al club donde terminó de explotar futbolísticamente en el cambio de década.

El obstáculo principal para desbloquear la negociación reside en el apartado financiero. La directiva del Milan realizó un importante desembolso por su fichaje, fijado en 37 millones de euros más bonus, y mantiene actualmente un valor residual en su balance contable de 32 millones de euros. Esta amortización pendiente condiciona las pretensiones de la entidad lombarda, que busca evitar pérdidas en los estados financieros a la hora de traspasar al futbolista.

El deseo de Fikayo Tomori pasa de forma inequívoca por certificar su regreso al fútbol inglés. El central británico genera un marcado interés entre diversos clubes de las islas, siendo el Aston Villa la entidad que sigue con mayor atención las novedades de su situación en San Siro.

Las cifras del traspaso se sitúan en torno a una decena de millones de euros (pudiendo oscilar hasta los 15 millones de euros en función de las variables).

A pesar de tratarse de una cifra moderada, la operación resulta sumamente ventajosa para las arcas rossoneras:

  • Valor residual en balance: Ligeramente inferior a los 6 millones de euros.
  • Impacto financiero: Su venta permitirá al Milan registrar una plusvalía neta inmediata, liberando masa salarial y generando liquidez para financiar la llegada de un nuevo defensor.

Tres jóvenes futbolistas de la plantilla rossonera ya han vaciado sus taquillas en la ciudad deportiva de Milanello para iniciar nuevos proyectos deportivos: Zachary Athekame, Jan-Carlo Simic (Kostic) y Lukas Odogu. Los tres prometedores canteranos abandonan la disciplina lombarda bajo la fórmula de una cesión simple sin opción de compra (préstamo ‘seco’):

  • Zachary Athekame: Cedido al Olympique de Lyon (Francia).
  • Jan-Carlo Kostic: Cedido al Sparta Rotterdam (Países Bajos).
  • Lukas Odogu: Cedido al Toulouse (Francia).

La elección de esta modalidad de préstamo confirma el deseo expreso de la directiva y del área técnica de no perder el control sobre el futuro de los tres futbolistas. El Milan confía en su progresión en ligas competitivas y emplaza su regreso al club para el próximo verano.

MANO DURA DE CARDINALE FRENTE A LAS VENTAS

Gerry Cardinale se encuentra cada vez más involucrado en las decisiones estratégicas del Milan. Tras los cuantiosos desembolsos realizados para las incorporaciones de Gonçalo Ramos y Diego Moreira, y tras participar de forma telemática en la extensa cumbre con el agente Jorge Mendes, el propietario rossonero pretende marcar la pauta directamente en el apartado de ventas.

El dossier más complejo continúa siendo el de Rafael Leão, con quien se mantendrá hoy una reunión crucial en la que se le reiterará la predisposición mutua a separar sus caminos, aunque únicamente bajo las condiciones financieras que la directiva considere adecuadas.

La cúpula milanista ha tasado a Leão en 60 millones de euros, fijando un suelo mínimo insalvable en torno a los 50 millones. A día de hoy, el Galatasaray se mantiene como la única entidad con un interés formal y concreto por el ’10’ del Milan, si bien su propuesta económica no ha superado hasta la fecha la barrera de los 40 millones. Salvo leves sondeos, no se han registrado avances firmes ni desde la Premier League ni desde la liga de Arabia Saudí.

Cardinale no tiene intención de conceder rebajas: el propósito estratégico pasa por maximizar los ingresos de uno de los traspasos más relevantes del verano para reinvertir inmediatamente esos fondos en los refuerzos requeridos por Rúben Amorim. La postura intransigente del dueño de RedBird se extiende a los casos de Santiago Giménez y Samuele Ricci.

Tanto el Oporto como el Como han planteado fórmulas basadas en una cesión, pero Cardinale rechaza de plano préstamos gratuitos con simple opción de compra. La condición fijada es clara: incluir una obligación de compra que garantice un ingreso superior a los 20 millones de euros por cada operación.

El mensaje transmitido por Cardinale es tajante: el Milan venderá para financiar el proyecto, pero no regalaremos a ningún futbolista. Las próximas decisiones en el mercado rossonero estarán marcadas estrictamente por su hoja de ruta.