Un golpe terrible. Para Luka Modric, que el domingo por la noche abandonó San Siro con el rostro hinchado tras el terrible choque cabeza contra cabeza con Manuel Locatelli en la segunda parte del Milan-Juventus. Pero también para el “Diavolo”, que tras los exámenes de ayer por la mañana perderá al campeón croata hasta el final de la temporada. «Fractura compleja plurifragmentaria del hueso cigomático izquierdo», reza el boletín médico difundido por el Milan.
Modric fue sometido inmediatamente a una intervención quirúrgica en la clínica La Madonnina, en el centro de Milán. La operación, realizada por el equipo del doctor Luca Autelitano, fue un éxito total. ¿Cuánto tiempo estará fuera Luka? Entre seis y ocho semanas, filtran fuentes del club. Teniendo en cuenta que al campeonato solo le quedan cuatro jornadas, su temporada con el club ha terminado.
Modric ha jugado, por tanto, su último partido de la 2025-26 con la camiseta rossonera. Si será también el último de su aventura en el Milan es una incógnita, aunque las redes sociales del club publicaron un vídeo con el mensaje «te esperamos pronto de nuevo en San Siro» y sus compañeros lo han llenado de muestras de afecto. El contrato del croata prevé una opción para prorrogarlo una temporada más, pero la decisión final será de Luka.
Lo que es seguro es que su prioridad absoluta ahora es el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos. No es casualidad que la nota oficial del club concluya con un elocuente: «¡el club desea a Luka una pronta recuperación de cara a la Copa del Mundo de la FIFA!». Modric, a sus casi 41 años, no renunciará por nada del mundo a su quinta cita mundialista, aunque tenga que jugar con una máscara protectora. El seleccionador Dalic ya ha confirmado que cuenta con él como capitán y líder indiscutible (récord de 196 internacionalidades).
Modric ha sido el pilar del Milan de Allegri, participando en 33 de las 34 jornadas de liga (32 como titular). Para las últimas cuatro fechas, donde el Milan debe certificar matemáticamente la Champions, Max tendrá que buscar alternativas. Lo natural es pensar en Ardon Jashari (fichado por 34 millones), quien le sustituyó ante la Juve pero ha tenido poco protagonismo. La otra opción es Samuele Ricci, que nació como director de juego. Para ambos, esta desgracia es la oportunidad de reivindicarse de cara a la temporada 2026-27.

VÍA LIBRE PARA FICHAR A MARIO GILA
El Milan vota… Mario Gila. Tras constatar que no hay margen para llegar a Kim, cuyo salario en el Bayern (más de 9 millones netos más bonus) se sale de los parámetros rossoneros, la directiva ha concentrado sus esfuerzos en el defensa de la Lazio, con contrato hasta 2027. A Allegri le gusta mucho por su polivalencia (puede jugar en línea de tres o de cuatro) y el técnico ya ha dado luz verde a la operación, patrocinada directamente por Igli Tare.
El director deportivo fue quien lo llevó a Roma y Tare nunca ha ocultado su admiración por el español: “Es rápido, inteligente y no falla un partido. Puede ser uno de los 3-4 mejores defensas del mundo”, dijo en diciembre de 2024. Ahora, el Milan busca en él ese central de fiabilidad absoluta para la Serie A.
La negociación no será sencilla. Inter, Juventus y Nápoles también han pedido información. El principal obstáculo es Claudio Lotito, presidente de la Lazio y negociador durísimo, especialmente porque el Real Madrid se reserva el 50% de la plusvalía de una futura venta. El Milan hace una valoración máxima de 20-25 millones de euros, bonus incluidos.
A favor del Milan juegan dos bazas:
- La voluntad del jugador: Gila no quiere renovar y le atrae el proyecto rossonero y reencontrarse con Tare.
- El Decreto Crecimiento: El español aún puede beneficiarse de esta ventaja fiscal, lo que facilita al Milan ofrecerle un aumento de sueldo (actualmente gana 1,1 millones) con un coste menor para el club.
Gerry Cardinale, tras su breve visita a Milán para el partido contra la Juve y gestiones comerciales (NBA Europe y la nueva arena en San Donato), ha dado vía libre al mercado. El objetivo es satisfacer a Allegri con un refuerzo importante por línea (Gila sería el de la defensa), un extremo polivalente y jóvenes de complemento.
La consigna es clara: no envejecer demasiado la plantilla, pero aportar la experiencia necesaria para afrontar la Champions con garantías. Como alternativa o complemento (ya que se prevén dos entradas en defensa por la salida de Odogu), el club sigue de cerca a Thomas Kristensen, un perfil con más centímetros aunque menos rapidez que Gila.













