Ya es costumbre en estos partidos el no ver goles, he sufrido ya en mis carnes diversos 0-0 en todos estos años y aunque hubo ocasiones para ambos equipos y los porteros tuvieron trabajo, seguramente se esperaba bastante más, sonríe el Nápoles por el resultado, mientras Como y Roma se siguen acercando peligrosamente…
PRIMERA PARTE
La primera mitad en San Siro comenzó con un guion excesivamente prudente, con ambos equipos más preocupados por no cometer errores que por arriesgar en ataque. Durante los primeros veinte minutos, el juego se vio fragmentado por el exceso de posesión estéril y la tensión en el centro del campo, destacando una fea entrada de Locatelli sobre Rabiot que el árbitro dejó sin amonestación. El Milan intentó romper la monotonía con una gran acción individual de Fofana por banda derecha, pero su disparo se marchó demasiado alto sin inquietar la portería de Di Gregorio.
El encuentro se agitó de golpe superada la media hora con las ocasiones más claras para ambos bandos. En el minuto 33, Adrien Rabiot estuvo a punto de cumplir la “ley del ex” con un zurdazo potentísimo desde la frontal que obligó a Di Gregorio a realizar una parada de puros reflejos, desviando el cuero al centro. La Juventus respondió de inmediato aprovechando un despiste defensivo de Bartesaghi, quien fue superado por Conceição antes de que este asistiera a Thuram para lo que parecía ser el primer gol de la tarde en San Siro.
Sin embargo, el drama del VAR hizo acto de presencia en el minuto 37 para devolver la igualdad al marcador electrónico. Tras una revisión minuciosa, el colegiado decidió anular el tanto de Khephren Thuram por una posición de fuera de juego previa, desatando el alivio en la grada rossonera y la frustración en el banquillo bianconero. A partir de ahí, el Milan recuperó la compostura defensiva con un Gabbia muy atento, quien no dudó en cortar con falta una contra peligrosa de Jonathan David para evitar males mayores antes del descanso.
El primer acto concluyó con un minuto de añadido y la sensación de que el respeto mutuo sigue pesando más que la ambición ofensiva. El 0-0 refleja fielmente una batalla táctica donde Pavlovic y Modric han intentado liderar las transiciones rossoneras, aunque sin la finura necesaria en el último pase hacia Rafael Leão. Se marchan los jugadores a vestuarios con todo por decidir y la certeza de que, en un duelo tan cerrado, cualquier detalle o intervención tecnológica será determinante para llevarse los tres puntos.

SEGUNDA PARTE
La segunda mitad en San Siro comenzó con una marcha más por parte del Milan, que introdujo a Estupiñán para blindar la banda izquierda tras los problemas del primer tiempo. La gran ocasión para romper el empate llegó en el minuto 50, tras una excelente combinación entre Pulisic y Leão que dejó a Saelemaekers en una posición inmejorable frente a Di Gregorio. El belga soltó un latigazo potentissimo que, desgraciadamente para la parroquia rossonera, se estrelló violentamente contra el larguero, salvando a una Juventus que parecía superada por momentos.
Ante la falta de gol, Allegri movió el banquillo con ambición, dando entrada a Fullkrug y Ricci para buscar mayor presencia física en el área y frescura en la zona de máquinas. El Milan mantuvo la iniciativa y volvió a rozar el tanto en el minuto 67 tras una gran internada de Rabiot, quien sirvió un balón raso y venenoso para Fullkrug que la defensa juventina logró despejar in extremis. La Juventus, por su parte, refrescó su ataque con la entrada de Koopmeiners e Yildiz, intentando aprovechar el cansancio local para golpear al contragolpe.
El tramo final del encuentro estuvo marcado por la tensión y un infortunio físico que obligó a Allegri a realizar cambios de emergencia. Luka Modric tuvo que abandonar el terreno de juego tras un duro choque con Locatelli, dejando su lugar a un Jashari que entró con la difícil misión de mantener el orden en los minutos de descuento. La Juve quemó sus naves con la entrada de Vlahovic, pero se topó con un Estupiñán muy serio en defensa, quien no dudó en frenar a Conceição con una falta táctica que le costó la cartulina amarilla.
Tras seis minutos de añadido, el colegiado señaló el final de un duelo intenso que terminó con un reparto de puntos justo por lo visto sobre el césped. Aunque queda el sabor agridulce de la madera de Saelemaekers, el punto cosechado ante un rival directo es de vital importancia para consolidar las aspiraciones de Champions del equipo. El Milan demostró madurez competitiva en la segunda parte, logrando neutralizar a la “Vecchia Signora” y sumando un resultado que, dadas las circunstancias, mantiene el rumbo positivo en la clasificación.
MI OPINIÓN
Este Milan ha perdido la garra de la primera vuelta y además sigue con los eternos problemas de que ninguno de los delanteros sabe ya como hacer goles, si no lo hace Rabiot o alguno de los centrales, es imposible pensar en sumar los tres puntos, Como y Roma siguen a cierta distancia, pero quedan 12 puntos en juego que no son pocos precisamente y todavía podría ocurrir cualquier cosa.
Sigo sin entender como Allegri sigue confiando en Fofana cuando ha sido de los peores de este encuentro, fallando pases y remates clave que cualquier otro jugador de la plantilla lo hubiera gestionado de otra manera, otro dato curioso es como Nkunku y Fullkrug siguen por delante de Giménez, pero los 0 goles de cualquier delantero están haciendo realmente daño a este equipo.
Este Milan no mejora ni tampoco con los cambios realizados, un punto que darán por válido en el más puro conformismo de la temporada, donde parece que les da igual quedar segundos que cuartos… pero cuidado con seguir titubeando en los resultados, que no están las cosas para celebrar mucho…















