El Milan pierde el cuarto partido de los últimos siete y por cuarta vez de cinco no marca ni un solo gol. La Champions League, con Juventus y Roma que deben jugar todavía está ahora mismo en serio riesgo a tres jornadas del final. Tomori acabó expulsado a los 24 minutos y se notó demasiado la baja de Modric, donde el resto de jugadores no dan la talla ni nadie es capaz de cambiar el rumbo del partido, cuando Berardi ya marcaba en el 5′: cero reacción, con diez todo el partido y los suplentes haciendo menos que los titulares… ¿el Milan quiere realmente ir a Champions?
PRIMERA PARTE
La primera mitad en el Mapei Stadium fue una auténtica pesadilla para un Milan que se vio superado desde el pitido inicial. Apenas en el minuto 5, el “verdugo” habitual Domenico Berardi adelantó al Sassuolo tras una pérdida de Jashari, firmando su duodécimo gol histórico ante los rossoneri. El inicio fue catastrófico debido a los constantes errores técnicos y la falta de concentración, dejando a Maignan como el principal salvador al evitar el raddoppio temprano tras una peligrosa incursión de Nzola.
El desastre defensivo se completó en el minuto 24 con la expulsión de Fikayo Tomori por doble amonestación. El central inglés, que ya había visto una amarilla tras un inicio errático, cometió una falta gravísima sobre Laurienté que le costó la roja, dejando a su equipo con diez jugadores durante más de una hora de partido. Pavlovic emergió entonces como el héroe defensivo, salvando milagrosamente un gol cantado de Thorsvedt cuando el Milan parecía naufragar definitivamente ante el asedio neroverde.
En el aspecto ofensivo, el equipo de Allegri apenas pudo inquietar a la defensa local mediante chispazos aislados y errores del rival. Rafael Leão desperdició la ocasión más clara en el minuto 18, enviando fuera un disparo con el arco abierto tras una recuperación en zona alta. Previamente, Nkunku reclamó airadamente un penalti tras una internada individual, pero el colegiado Maresca decidió no señalar nada, aumentando la frustración de un Milan incapaz de encontrar fluidez en su juego.
El tramo final del primer tiempo mostró a un Milan impotente que abusaba de centros imprecisos y disparos lejanos sin fortuna. Saelemaekers lo intentó con potencia en el descuento tras ganar varios rebotes, pero su remate se marchó desviado, sellando un 1-0 que sabe a poco para los méritos del Sassuolo. Con un hombre menos y el marcador en contra, el conjunto rossonero necesitará un cambio radical o un “milagro” en la segunda parte para evitar una derrota dolorosa ante su víctima favorita.

SEGUNDA PARTE
La segunda mitad en el Mapei Stadium comenzó exactamente como la primera: con un apagón total de los rossoneros. Apenas un minuto y medio después del pitido inicial, Laurienté encaró al recién ingresado Athekame y batió a Maignan por el primer palo con un potente disparo desde el límite del área. Este segundo gol “a frío” congeló cualquier intento de remontada de un Milan que ya jugaba en inferioridad numérica. Poco después, el Sassuolo estuvo cerca de anotar el tercero por mediación de Thorsvedt.
Massimiliano Allegri intentó sacudir al equipo con un triple cambio en el minuto 59, dando entrada a Loftus-Cheek, Giménez y Pulisic en lugar de Saelemaekers, Fofana y un decepcionante Rafael Leão. A pesar de los cambios, la maniobra del Milan siguió siendo estéril y carente de mordiente, limitándose a disparos lejanos de Jashari y Athekame que ni siquiera encontraron portería. El Sassuolo gestionó su ventaja sin apuros, mientras Nzola desperdiciaba ocasiones para ampliar la goleada.
El tramo final del encuentro estuvo marcado por el nerviosismo y la resignación en las filas milanistas. Loftus-Cheek vio la tarjeta amarilla por simular un penalti, reflejo de la frustración de un equipo incapaz de generar peligro real. En los últimos minutos, Pavlovic intentó sumarse al ataque con orgullo, pero la defensa del Sassuolo le arrebató el balón justo antes de que pudiera rematar a portería.
Al sonar el silbato final, el 2-0 confirmó una de las actuaciones más grises de la temporada para el Milan, que terminó el partido sin realizar un solo disparo a puerta. Esta derrota supone el cuarto tropiezo en los últimos siete partidos y la cuarta vez en cinco encuentros que se quedan sin marcar. El equipo abandonó el terreno de juego bajo los abucheos de la Curva Sud, viendo cómo sus opciones de clasificación para la Champions League corren ahora un riesgo serio.
MI OPINIÓN
De las pocas temporadas que veo que la segunda vuelta tiran por la borda todos los resultados conseguidos en la primera vuelta, de no ser por los goles de Leao y Pulisic más algunos sueltos de Modric, Rabiot y Nkunku, el Milan viendo este ritmo de puntos y partidos, estaría luchando más por no descender que por intentar cerrar el tercer puesto de Champions.
Una vez que los jugadores se han rendido y ya no luchan por el objetivo, ni defienden ni atacan, con Allegri ya costaba ver goles en muchos partidos, pero estas jornadas está siendo todo un sufrimiento para la gente que ve los partidos desde el estadio o por televisión, viendo lo que se avecina en las tres jornadas que restan, sobre todo la próxima semana ante el Atalanta, todos sabemos que lo peor está por venir.
Ahora la Juventus y la Roma se frotan las manos, con el Como ahora algo detrás pero siguen quedando dos plazas para cuatro equipos, con Milan y Como que van perdiendo opciones y posibilidades, aunque queda por ver lo que hace la Juve y la Roma entre hoy y mañana, pero todos sabemos que ahora mismo el Milan ganará como mucho un partido de tres, empatará uno y perderá otro, salvo tropiezos del resto de rivales.
Por una parte parece que los jugadores le están haciendo la cama al entrenador, pero Allegri parece que ya ha dado todo lo que tiene, se acabaron las ideas y los estímulos a sus futbolistas, ni los titulares ni los suplentes sirven ya para algo, nadie modifica el rumbo del partido, todo es sumamente plano y todos los partidos son iguales, no hay goles, la defensa se rompe, jugadores que acaban expulsados… la cosa pinta ciertamente mal…














