Calma, no es tan obvio. El rectángulo de 18 metros cuadrados es la portería, y hay años en los que parece pequeñísima. Los delanteros del Milan en 2026 necesitan 3 tiros para ir a puerta y 13,5 tiros para hacer un gol. Pulisic, Leão, Nkunku, Füllkrug y Giménez han marcado, desde Año Nuevo, 8 goles con 34 tiros a puerta y 93 tiros totales. Vamos, son demasiados. Así también se explica la mediocre segunda vuelta de Allegri y la dificultad de estas semanas con cuatro derrotas sin goles en siete partidos.
Allegri ha cambiado varias veces la pareja de ataque y el sábado añadió un jugador más: tridente con Saelemaekers… que, por cierto, no es una novedad y juega siempre. Salió mal y, en general, la situación es preocupante porque nadie en el Milan está bien.
- Pulisic está sin marcar desde las vacaciones de Navidad.
- Leão está en crisis con el público de San Siro.
- Nkunku está sepultado en el banquillo.
- Füllkrug ha sido decepcionante desde el inicio contra el Napoli.
- Giménez ni siquiera entró contra el Udinese.
No están bien ni atléticamente ni de cabeza. El rendimiento estacional es particular: Leão es el máximo goleador con 9 tantos en liga (gracias también a un par de penaltis); Pulisic estuvo a su altura en la primera vuelta; Nkunku marcó cinco goles en poco más de un mes cuando tuvo la confianza de Allegri. Giménez, nada; fue útil al equipo en otoño, pero de goles… cero, como mucho alguna ilusión aquí y allá.

La comparación con los otros equipos de Champions lo dice todo. Haciendo cálculos sobre este 2026, se entiende que los delanteros del Milan necesitan 13,5 tiros (o 4,5 tiros a puerta) para marcar un gol. La Juve tiene datos apenas mejores, pero con los demás la historia cambia. Quien tiene su nombre en las primeras líneas de la clasificación cuenta con delanteros más cínicos.
Al Napoli le bastan 8,5 tiros para marcar, al Como 7,7 y al Inter apenas 5,7. La diferencia es muy amplia. Significa que el Milan necesita más del doble de tiros que el Inter para marcar. Y, para un equipo que no crea tanto, es decididamente un problema. La clasificación de goles a favor confirma el abismo: el Inter tiene 75 puntos y 75 goles marcados; el Milan, 63 puntos y solo 47 goles. Una diferencia cavada por las puntas: Lautaro lleva 16 goles, Thuram 10, Esposito 6 y Bonny 5.

Christian Pulisic es la fotografía del periodo negro. En 2026 ha disparado 32 veces en total (12 a puerta) sin marcar nunca. ¿Es el mismo Pulisic que en los dos años y medio anteriores aparecía de repente en el área, en el lugar justo en el momento adecuado, y siempre desviaba a puerta? Pues sí, él.
Leão, que ahora parece en gran dificultad, lo ha hecho mejor: en el año natural ha marcado cuatro goles y ha ido a puerta 12 veces. Füllkrug y Nkunku han tenido muchos menos minutos a disposición e, inevitablemente, han sido menos peligrosos: han tirado a puerta 5 veces cada uno en tres meses y medio.
Es impresionante. Allegri, que es todo menos un maniaco de las estadísticas, conoce estos números. Contra el Verona, la segunda peor defensa del campeonato, usará dos delanteros y no más de dos. Elegir la pareja adecuada es el rompecabezas del fin de semana.







