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El torneo veraniego será en Australia

El Milan volverá a ponerse “cabeza abajo” este verano. Massimiliano Allegri, entre el final del Mundial y el inicio del campeonato, realizará una gira por Australia, siguiendo los pasos de la experiencia del año pasado, pero de forma aún más intensa.

En 2025, los rossoneri ya jugaron en Perth contra el Perth Glory, tras completar compromisos más exigentes contra el Arsenal y el Liverpool en Singapur y Hong Kong. Para 2026, Australia se confirma como el destino de moda para la pretemporada:

  • Trío histórico: Por primera vez, Milan, Juventus e Inter coincidirán en el mismo país para preparar la temporada, un hito sin precedentes.
  • Derbi de Italia en Oceanía: La Juventus tiene previstos dos partidos en Perth, uno de ellos un amistoso contra el Inter.
  • Calendario rossonero: A diferencia del duelo entre turineses y milaneses, por el momento no está previsto un Milan-Juve en suelo australiano.

El Milan, por tanto, regresará a Australia y probablemente estará en Perth, donde originalmente debería haber jugado aquel partido de liga contra el Como (el cual fue aplazado por la ceremonia de apertura de los Juegos de Invierno de Milán-Cortina y posteriormente disputado en San Siro). El verano de 2026 será mucho más complejo que el de 2025:

  • Factor Mundial: Muchos jugadores estarán ocupados con el Mundial hasta mediados de julio (o eso esperan sus selecciones).
  • Retorno a la Champions: El equipo deberá prepararse para la máxima competición europea además de la Serie A.
  • Nuevos equilibrios: Es muy probable que Allegri aproveche la gira australiana para experimentar y encontrar esos nuevos “puntos de apoyo” tácticos a los que siempre da tanta importancia.

No conviene subestimar estas pruebas veraniegas. El verano pasado, en el primer amistoso contra el Arsenal, Max sorprendió a todos con un 3-5-2 muy prudente, con Bartesaghi como carrilero izquierdo y la pareja Pulisic-Leão en ataque. ¿Os suena de algo, verdad? Es exactamente el dibujo que ha mantenido al equipo en la zona alta durante toda esta temporada.

OJEOS SOBRE CASTRO (BOLONIA) Y GILA (LAZIO)

Las prioridades del Milan para el próximo mercado de verano serán, sobre todo, un delantero centro y un defensa central. La idea de Massimiliano Allegri, quien ya mantuvo un primer encuentro con la directiva milanista para planificar la campaña de fichajes, es incorporar jugadores “listos para el uso” y que, a ser posible, ya conozcan la Serie A.

Según informa Tuttosport, uno de los nombres destacados en la lista del Diavolo para el ataque es el de Santiago Castro, jugador del Bologna. Un ojeador del club de Via Aldo Rossi lo siguió de cerca el pasado domingo en el Dall’Ara durante el partido contra la Lazio.

Relaciones excelentes: Los recientes traspasos de Saelemaekers, Calabria y Pobega entre ambos clubes facilitan la negociación.

  • El precio: El Bolonia parte de una tasación alta: 40 millones de euros.
  • Alternativas: El interés sigue vivo por otros perfiles como Mateo Retegui, Moise Kean y Nicolas Jackson.

Además de Castro, el ojeador milanista pudo ver en acción a Mario Gila, central de la Lazio que lleva tiempo en la agenda rossonera. Tras ser declarado intransferible por Lotito en enero, el escenario ha cambiado:

  • Situación contractual: El español ya ha comunicado que no renovará su contrato (que expira en 2027), lo que obliga a la Lazio a venderlo este verano para no perderlo gratis el año que viene.
  • Coste de la operación: Su precio oscila entre los 20 y 25 millones de euros.
  • Cláusula Real Madrid: Cabe recordar que el club blanco posee el 50% de una futura venta.

Ganar para meterle miedo al Inter

Allegri cree en su Milan. La actuación vista contra el Torino le gustó mucho y quiere que el equipo no baje su rendimiento en las últimas ocho jornadas. El empate de la Juventus con el Sassuolo ha acercado mucho el objetivo de la Champions, pero al mismo tiempo, el 1-1 del Inter en Florencia ha reavivado la persecución al líder. El sueño del Scudetto, en definitiva, sigue vivo.

El sábado, como suele ocurrir, el técnico de Livorno habló en caliente tras el partido y agradeció al grupo tanto la actuación ofrecida como la actitud mostrada en un encuentro nada fácil. Max no ocultó su satisfacción y alabó el corazón, el espíritu de sacrificio y el cambio de marcha que hubo en la segunda mitad.

Como premio por las “vacaciones tranquilas” que podrá pasar, ha dado descanso hasta el miércoles por la tarde, desatando sonrisas y aplausos, pero avisando de que quiere un Milan igual de concentrado para la reanudación en Nápoles. La directiva, desde el director deportivo Tare hasta el consejero delegado Furlani, también se muestra satisfecha con el rumbo del equipo.

Allegri es ahora mismo el eje central del club: seguido por una plantilla que lo reconoce como el líder ganador para rescatar al equipo tras un 2024-25 de pesadilla, y aclamado por la afición. El pasado miércoles se reunió en la sede con Furlani, Tare e Ibrahimovic para planificar el mañana.

El tema dominante fue la construcción del Milan 2026-27, que debe participar de nuevo en la Champions. Aunque el presupuesto sea limitado y se quiera seguir apostando por jóvenes interesantes, la orientación del club es complacer al entrenador fichando al menos tres elementos de experiencia que eleven el nivel técnico. Jugadores del perfil de Maignan, Rabiot o Modrić. Los tres roles clave son:

  • Un delantero (la prioridad absoluta).
  • Un interior derecho.
  • Un defensa central.

A Allegri se le reconocen méritos indudables en la reconstrucción del Milan. En el campo, con un 3-5-2 sólido que ha demostrado poder transformar con éxito en un 4-3-3; y fuera de él, apagando con su calma posibles incendios, entusiasmos excesivos o negatividad. Max sabe cómo se gana y, en la primera temporada de su proyecto (que se alargará hasta 2028 al activarse el año opcional por entrar en Champions), es consciente de haber puesto bases sólidas. La prioridad es asegurar la Champions, pero si el Inter vuelve a frenar…

PREPARANDO EL ASALTO AL NÁPOLES

A la reanudación de la Serie A, Allegri recuperará a Loftus-Cheek quien, al igual que Gabbia y a diferencia del resto del equipo, no se tomará días de vacaciones: hoy, tanto el inglés como el italiano estarán en Milanello para recibir tratamiento y recuperar su mejor condición atlética.

  • Loftus-Cheek: El centrocampista fue operado el 23 de febrero de una fractura en el proceso alveolar de la mandíbula tras un choque con Corvi (Parma). Utilizará una protección especial para la boca que le permitirá estar, al menos, en el banquillo contra el Napoli.
  • Matteo Gabbia: Operado de una hernia inguinal el 4 de marzo en Londres, el defensa también espera llegar a la cita del Maradona. Sin embargo, su luz verde definitiva depende de un control médico en los próximos días antes de empezar a forzar el ritmo.

Salvo sorpresas, el club espera que Rafa Leão no viaje hoy a Lisboa para ser examinado por el cuerpo médico de Portugal. Los contactos de ayer entre el doctor Mazzoni (Milan) y su homólogo de la federación portuguesa parecen haber fructificado en un acuerdo para evitarle el viaje al “10”. Rafa se quedará sudando en Milanello para tratar la recaída de su pubalgia, que le obligó a rendirse el pasado sábado. Su objetivo es estar disponible contra el Napoli.

Tras volver a jugar el domingo, para Santi Giménez este será un parón lleno de trabajo físico. Allegri lo ha visto en los últimos días muy tónico, más delgado y motivadísimo. A partir del partido de Nápoles, el mexicano tendrá cada vez más espacio. El técnico cree mucho en él y lo considera su “arma extra” para el tramo final.


El Milan gana sin Leao

El incidente menor se ha resulto, pero el problema de fondo persiste. La semana rossonera de Leão terminó con sonrisas tras el gol de Rabiot al Toro y “corazones” en redes sociales para Fofana, quien le dedicó su celebración de “surf”. Postales idílicas facilitadas por los tres puntos ante el Torino, que acallaron las polémicas de la derrota ante la Lazio.

Sin embargo, Rafa sigue inquieto. Y no es una cuestión de vestuario, sino de incertidumbre física que mina su humor y alimenta dudas en su cabeza. No es solo el Milan: hay un Mundial a la vuelta de la esquina y Leão se verá obligado a perderse esta última convocatoria con su selección.

Más allá de la logística (si viajará a Portugal para ser examinado o si Martínez aceptará el parte médico de Milanello), el núcleo es que Rafa no logra solucionar ese aductor que “punza”. No hay lesiones, y paradójicamente es peor: el problema es más sutil y traicionero. Se trata de una inflamación que podría cronificarse, poniendo en riesgo tanto el tramo final del campeonato como la cita mundialista.

Allegri fue claro: “Preferimos que pare para tener 20 días de recuperación. No está en condiciones de jugar con la selección; necesita trabajo específico para volver al 100%”. El problema es que la pubalgia aparece sin avisar, justo cuando crees que se ha ido. Cuando surgió la noticia de su baja antes del partido contra el Toro, algunos malpensados sugirieron que podría haberse “dado de baja” al saber que no sería titular.

Sin embargo, con un Mundial cerca, eso sería un autogol clamoroso. El “caso” Leão no es ya una cuestión de comportamiento —enfadarse por un cambio le pasa a cualquiera— sino de cómo está evolucionando su carrera y su difícil migración de extremo a delantero centro (sin cambios de sistema a la vista para la próxima temporada).

Un dato demoledor invita a la reflexión: en los últimos cinco partidos jugados sin él, el Milan ha marcado 14 goles. Es como si el equipo fuera más libre en ataque, menos condicionado por sus movimientos, más un “cuerpo único”. También es razonable afirmar que el Milan defiende mejor sin él, ya que el portugués no garantiza el trabajo de cobertura que sí hace, por ejemplo, Pulisic.

Aun así, Leão es el jugador que, como dice Allegri, se ha sacrificado a pesar del dolor físico y que en la primera parte de la temporada firmó su mejor promedio goleador de siempre. La pregunta de fondo sigue ahí: ¿Es Rafa un “caso” que vale la pena seguir intentando resolver?


Modric lleva su Balón de Oro

El Balón de Oro ganado por Luka Modrić en 2018 está, desde ayer, expuesto en Mondo Milan, el museo de la sede rossonera. Fue el propio croata quien lo entregó en persona, aceptando con entusiasmo la propuesta del club. Se trata de otra demostración del fuerte vínculo que se ha creado entre la sociedad de Via Aldo Rossi y el centrocampista ex-Real Madrid; una sintonía que está llevando concretamente al genio de Zadar a considerar la hipótesis de quedarse una temporada más en Milán para liderar al Diavolo en su regreso a la Champions League (siempre que en las últimas nueve jornadas Maignan y compañía no se queden fuera de los cuatro primeros…).

Oficialmente, el Balón de Oro permanecerá en Mondo Milan hasta el final de la temporada, pero en realidad existe un pacto tácito para prolongar la estancia del premio en el cuartel general milanista si su propietario se queda en Italia. Es la esperanza de todos, pero para que ocurra hace falta el “sí” del croata, tentado a pronunciarlo porque el vínculo con el equipo por el que hinchaba de niño es fortísimo. Incluso más de lo que él mismo creía.

Modrić tiene ahora un espacio propio en Casa Milan: una pared negra con cuatro cuadros que lo retratan de niño junto a sus padres con el chándal del Milan y un trofeo ganado; con el Balón de Oro junto a su padre Stipe y su madre Radojka; con el premio alzado el 3 de diciembre de 2018; y con la camiseta del Milan celebrando tras el derbi ganado 1-0 en casa de los nerazzurri. Delante, el preciado Balón de Oro custodiado en una vitrina como los de los cinco jugadores que lo conquistaron vistiendo la camiseta del Milan (Gianni Rivera, Ruud Gullit, Marco van Basten —el de 1992—, George Weah y Kaká).

Luka, que en el vídeo publicado en la web del Milan aparece con el Balón de Oro caminando y mirando con admiración los premios ganados por sus predecesores, tuvo palabras de gran amor hacia su equipo: «Cuando el club me habló por primera vez de esta idea —explicó—, no tuve ninguna duda en decir que sí: desde el primer día que llegué aquí me he sentido de maravilla y querido por todos los aficionados. Este es un pequeño gesto con el que quiero devolver todo el afecto que se me ha brindado».

Los directivos, naturalmente, sonrieron al escuchar las palabras de su campeón porque lo consideran un elemento importantísimo en la construcción del equipo del futuro. Lo mismo opina Massimiliano Allegri quien, aun sabiendo que no puede utilizarlo en todos los partidos (entre liga y la posible Champions), lo considera fundamental para el equilibrio en el campo y en el vestuario.

E incluso sus compañeros esperan que no se mueva de Milán para tenerlo a su lado en la… batalla. La sociedad ya adelantó trabajo el verano pasado cuando le hizo firmar un contrato anual de 3,5 millones de euros con opción hasta 2027. De hecho, no habrá que discutir el aspecto económico; la elección será únicamente del jugador, que decidirá en base a sus motivaciones y su estado de forma. Este último aspecto, a juzgar por la foto publicada ayer en Instagram por el número 14, es el que menos preocupa: los músculos de sus piernas están marcados y no parecen, desde luego, los de un cuarentón.

El director deportivo Igli Tare dio a entender el domingo en DAZN que busca claramente el “humo blanco” (el acuerdo): «Una cosa es segura: Luka ama al Milan y el Milan ama mucho a Luka. Por eso creo que será una decisión fácil para él. El contrato, si se quiere, está ahí, tenemos un año de opción. Pero debe decidir él con gran serenidad». El Diavolo, en definitiva, cree en ello y se ha puesto en posición de espera, no perdiendo la ocasión de hacerle entender al croata que lo considera fundamental para el proyecto.

Se espera tener una respuesta para finales de mayo, antes del inicio del Mundial (el quinto en la carrera de Modrić), pero claramente la sociedad está dispuesta a conceder algunas semanas más de reflexión a su Balón de Oro. Sus alternativas ya están en la plantilla, concretamente Ricci y Jashari, pero claramente en la temporada 2026-2027, con los compromisos europeos, tendrían más espacio que en la actual.

El Milan le está permitiendo a Modrić vivir una segunda juventud futbolística: en esta temporada 2025-26 ha jugado hasta ahora 2.414 minutos de los 2.970 posibles sumando todas las competiciones, es decir, el 81% del total. El porcentaje es aún más alto (llegando al 90%) si se considera solo la Serie A, donde ha sido titular en 27 de las 29 jornadas y en una entró desde el banquillo.

Naturalmente, tener un solo compromiso por semana —al no jugar la Champions los martes o miércoles— le ha ayudado a recuperar y gestionar mejor sus energías. Sin embargo, es innegable que en sus años en el Madrid su uso no era tan continuo, tanto por la competencia como por la frecuencia de los partidos.

Los números revelan que Modrić está más presente en el campo ahora que en casi cualquier etapa de su carrera en España:

  • 2025-26 (Milan): 81% (90% en liga) — Récord actual
  • 2024-25 (Real Madrid): 48% (Muchos minutos como suplente)
  • 2023-24 (Real Madrid): 43%
  • 2022-23 (Real Madrid): 57%
  • 2021-22 (Real Madrid): 67%
  • 2020-21 (Real Madrid): 82% (Su pico anterior)
  • 2019-20 (Real Madrid): 57%
  • 2018-19 (Real Madrid): 69%
  • 2017-18 (Real Madrid): 60%
  • 2016-17 (Real Madrid): 60%
  • 2015-16 (Real Madrid): 75%

En la última década, por tanto, nunca había tenido números de participación tan altos como los actuales.

MAÑANA PARTIDO ANTE EL TORINO

Reiniciar inmediatamente para no arruinar todo lo bueno hecho hasta ahora. Massimiliano Allegri lo dijo justo después del KO en Roma ante la Lazio y se lo reiteró a los suyos durante la semana. El Milan había acariciado la idea de reabrir la lucha por el Scudetto recortando distancias con el Inter líder; ahora, en cambio, debe mirar hacia atrás para salvaguardar el segundo puesto y completar la misión de volver a jugar la Champions League. Por eso, el desafío de mañana ante el Torino en San Siro se presenta particularmente delicado. Max no cambiará el esquema y apostará de nuevo por el 3-5-2, pero las dudas recaen en algunas piezas… incluso las más insospechadas.

La primera gran tentación de Allegri se llama Niclas Füllkrug. El delantero centro alemán ha sido titular solo una vez desde que aterrizó en Milán en el mercado invernal (en el 1-1 contra la Fiorentina el 11 de enero). El técnico lo ha utilizado principalmente como revulsivo, pasando al tridente cuando el equipo necesitaba goles a la desesperada. Esta vez, la idea es alinearlo de inicio junto a Pulisic.

En ese caso, el sacrificado sería Rafa Leão, protagonista de una semana convulsa tras su enfado al ser sustituido en el Olímpico. Aunque el portugués sigue teniendo una ligera ventaja para la titularidad, la opción de Füllkrug es real y busca aumentar el peso físico de un ataque que, con la dupla Rafa-Pulisic, ha rendido por debajo de lo esperado. Mientras tanto, Santiago Giménez volverá a la convocatoria y empezará desde el banquillo.

Si el alemán acaba adelantando a Leão, no sería el único cambio. En la izquierda, Davide Bartesaghi apunta al once inicial en lugar de Estupiñán: el “efecto derbi” del ecuatoriano se ha desvanecido tras su floja actuación ante la Lazio. En el centro del campo, Rabiot regresa y Modrić es inamovible.

La duda está en el tercer integrante: Allegri ha probado tanto con Ricci como con Fofana (titular en los últimos tres partidos). Con el italiano, el Milan tendría más posesión y equilibrio; con el francés, más físico y despliegue. La decisión final se tomará tras el entrenamiento de esta tarde y la rueda de prensa oficial.

Siguen ausentes Matteo Gabbia y Ruben Loftus-Cheek. El defensa, operado en Londres a principios de marzo de una molestia inguinal, podría acortar plazos y regresar contra el Napoli tras el parón de selecciones. Por su parte, Loftus-Cheek, que sufrió una fractura en la mandíbula tras un choque durísimo el 22 de febrero, evoluciona mejor de lo previsto. Gracias al uso de una máscara protectora, podría volver a entrenar pronto con el objetivo de estar disponible para la visita a Nápoles el lunes de Pascua (6 de abril).


Dique seco del ataque en 2026

El mayor mérito de Massimiliano Allegri ha sido devolver al Milan a las posiciones de privilegio. Para lograrlo, lo primero en lo que trabajó fue la fase defensiva, ya que la temporada pasada los rossoneri encajaban demasiados goles. Para recibir menos tantos (la milanista es actualmente la mejor defensa de la Serie A), se ha “sacrificado” en consecuencia la fase ofensiva, lo que ha llevado al Diavolo a marcar menos que los otros equipos que luchan por los cuatro puestos de Champions (44 goles en 29 partidos; de los seis primeros, solo la Roma ha anotado menos).

Las dificultades anotadoras del Milan han aumentado en 2026: 12 partidos jugados y apenas 14 goles marcados. Si se consideran solo los últimos cuatro encuentros (Parma, Cremonese, Inter y Lazio), el equipo de Allegri ha marcado apenas tres goles. Pero hay otro dato aún más preocupante: solo la mitad de esos 14 goles han sido obra de los delanteros.

Este es el detalle de los goles marcados por los atacantes en el nuevo año:

  • Leão: 4
  • Nkunku: 2
  • Füllkrug: 1
  • Pulisic: 0
  • Resto de jugadores: 7

TOTAL: 14 goles en 12 partidos

El hecho de que Christian Pulisic todavía no haya marcado en este 2026 ha condicionado pesadamente el rendimiento ofensivo, pero es evidente que también de los otros atacantes era lícito esperar mejores números (en el recuento no se incluye a Santiago Giménez, que aún no ha vuelto tras su lesión de tobillo).

Rafael Leão, en el centro de la polémica tras el partido ante la Lazio, es el máximo goleador del equipo en el nuevo año, aunque para alguien de su calidad las expectativas son mucho más altas. También de Christopher Nkunku y Niclas Füllkrug se esperaba una contribución mayor, aunque cabe decir que el francés y el alemán han jugado mucho menos que el portugués y el estadounidense, quien es actualmente la gran decepción del 2026 milanista.

¿Qué puede hacer Max Allegri para mejorar estos números? Una hipótesis sería un cambio de esquema, pasando del 3-5-2 a un 4-3-3 más ofensivo, pero el técnico de Livorno no parece inclinado a modificar el sistema, salvo durante el partido en caso de necesidad. Tampoco parece dispuesto a cambiar a los hombres sobre el campo: tras los incidentes del Olímpico, Leão y Pulisic hicieron las paces en Milanello y deberían ser confirmados como titulares este sábado ante el Torino.

Dado el rendimiento negativo de esta pareja, que ha mostrado poca compatibilidad, quizás ha llegado el momento de probar algo distinto y dar una oportunidad de inicio a Nkunku y, sobre todo, a Füllkrug, cuya presencia física podría beneficiar mucho a los demás atacantes. Sin embargo, Allegri parece decidido a morir con la pareja Pulisic-Leão.

INTERÉS POR DODO (FIORENTINA)

Dodô, el lateral derecho brasileño nacido en 1998, está viviendo su cuarta temporada con la camiseta de la Fiorentina, equipo en el que se ha consolidado en estos años como uno de los mejores jugadores. Al futbolista le quedará solo un año de contrato con el club toscano tras esta campaña, y en este sentido las negociaciones con la entidad viola ya han comenzado hace tiempo, aunque todavía están lejos de llegar a buen puerto: hay acuerdo sobre la duración del nuevo contrato (hasta 2030), pero aún no hay sintonía en cuanto a las cifras. El jugador pide más de los 2 millones más bonus que la Fiorentina ha puesto sobre la mesa.

Por este motivo, algunos clubes están pensando en intervenir, aprovechando que el próximo verano —con el contrato a punto de expirar y las negociaciones de renovación estancadas— el coste del traspaso podría ser muy conveniente: unos 15 millones de euros. Se trata, según la indiscreción publicada por los colegas de Tuttomercatoweb.com, de un derbi entre Milán e Inter. Tanto los rossoneri como los nerazzurri han realizado un sondeo exploratorio por el brasileño. Tampoco hay que subestimar posibles movimientos de otros clubes del extranjero o incluso de Italia, como la Juventus, por ejemplo.


El Milan prepara el mercado de verano

Un interior derecho con experiencia internacional, trofeos en su palmarés y liderazgo; un defensa ya adaptado a la Serie A que pueda jugar tanto en línea de tres como de cuatro. Estas son, junto al delantero centro, las prioridades absolutas del próximo mercado del Milan, aquel que, según los planes del club, volverá a jugar la Champions League. La plantilla deberá ampliarse numéricamente para afrontar mayores compromisos, pero el objetivo es mejorar también la calidad en puestos clave.

En el centro del campo, el nombre con más fuerza es el de Leon Goretzka, del Bayern de Múnich. Un jugador con 17 trofeos ganados en su carrera, incluida la selección. Su experiencia y hábito de jugar para ganar son características fundamentales para Massimiliano Allegri con el fin de elevar la personalidad del equipo. De hecho, una medular con Goretzka, Modric y Rabiot tendría pocos rivales en Italia en cuanto a palmarés.El centrocampista del Bayern termina contrato en junio y el club alemán ya ha anunciado su salida. Por tanto, es libre de negociar.

El Milan está interesado, pero la operación no es sencilla: Goretzka gana actualmente 7 millones de euros netos y está en la agenda de otros equipos, incluida la Juventus. El Diavolo planea ofrecerle un contrato de tres años por 5 millones más bonus, en línea con los jugadores mejor pagados de la plantilla. Con sus 71 partidos en Champions, sería una pieza de jerarquía física ($189$ cm y $82$ kg) ideal para el ritmo de la Serie A.

Mientras Jashari y Ricci están confirmados, el futuro de Fofana y Loftus-Cheek (contrato hasta 2027 sin renovación a la vista) es incierto. Si salen, el Milan buscará más refuerzos. Tras el frenazo en la operación por el brasileño André del Corinthians (15 millones más 2 de bonus), el club vigila a Ismael Koné, del Sassuolo, que ha firmado una gran temporada con 5 goles en 26 partidos.

El canadiense gusta a todos los grandes de Italia como un fichaje de presente y futuro. En defensa, el Milan necesita refuerzos urgentes. Han afrontado el año con solo cinco centrales para una defensa de tres, y uno de ellos, el joven Odogu, apenas ha contado para Allegri. Descartado Kim del Bayern por su sueldo de 9 millones, el favorito es el español Mario Gila, de la Lazio.

Gila fue una apuesta de Igli Tare (actual director deportivo del Milan) cuando estaba en la Lazio. Allegri pudo admirar su nivel de cerca el pasado domingo en el Olímpico, donde fue de los mejores. Su contrato expira en 2027, lo que podría situar su precio entre los 20 y 25 millones de euros, aunque el interés del Inter podría desatar una subasta. La intención del Milan es adelantarse a la competencia para cerrar al central español cuanto antes.

LA SITUACIÓN ANTE EL TORINO

La derrota en el Olímpico no ha alterado las convicciones de Allegri. El técnico de Livorno es demasiado experto, y ha ganado demasiado, como para demoler el castillo táctico construido desde el pasado verano. El sábado contra el Torino, el Diavolo vestirá su traje táctico habitual, el 3-5-2, pero sobre todo deberá mostrar una actitud distinta a la del domingo. Esta es la tecla en la que el exentrenador de la Juventus ha insistido durante los dos primeros días de trabajo en Milanello. Durante el transcurso del partido, como ocurrió en el Olímpico, es posible que haya un giro hacia el 4-3-3 o el 4-2-3-1, pero nada de experimentos desde el inicio.

En la capital, la posibilidad de ponerse a cinco puntos del Inter frenó a Maignan y sus compañeros, quienes cometieron errores en los pases, pero también en la distancia entre líneas. La compacidad en fase defensiva, que siempre ha sido un punto fuerte del Milan, se perdió de repente y los rossoneri quedaron expuestos a las carreras de Zaccagni e Isaksen, así como a las incorporaciones de Maldini. El desastroso primer tiempo de Roma no debe repetirse ante el Torino.

Una gran ayuda vendrá del regreso de Adrien Rabiot, que estuvo sancionado en el Olímpico. Con el francés en el campo, el promedio de puntos por encuentro es de 2,35, mientras que sin él se desploma a 1,44: casi un punto de diferencia por partido. Una cifra enorme que evidencia lo importante que es su presencia en ambas fases del juego. En la izquierda, Bartesaghi vuelve al once titular en lugar de Estupiñán. Es posible que Fofana tenga otra oportunidad, dado que con Rabiot en el campo, Youssouf puede retrasar su radio de acción.

La incógnita está en la delantera donde, a pesar de la actuación gris y el altercado de Roma, Leão y Pulisic deberían ser titulares de nuevo. La paz firmada el martes en Milanello certifica que ha vuelto la calma entre ambos y, si Leão se ha arrepentido de su reacción excesiva por la falta de pases de su compañero y por el cambio decidido por el entrenador, el estadounidense también ha comprendido que podía haber buscado la verticalización para dejar al “10” solo ante el portero.

El portugués realizó los movimientos correctos, pero no fue “premiado”. Si uno de los dos tuviera que quedarse fuera para dejar sitio a Nkunku, es más probable que le toque a Pulisic, pero Christopher no está brillante últimamente. Por eso, es probable que Max apueste por las ganas de revancha de Rafa y Chris.


El Milan hace más goles sin Leao

El universo Milan, por un motivo u otro, no deja de hablar de Rafa Leão, de su futuro y de su impacto en el grupo. En este mundo de “blanco o negro”, la división es total: o estás con él o estás contra él. Para alimentar el debate, surge ahora esta curiosa paradoja: Leão es el máximo goleador del Milan (9 goles en liga, 10 en total esta temporada, empatado con Pulisic), pero el equipo anota más goles cuando él no está en el campo.

¿Cómo es esto posible? A primera vista, parece un contrasentido. Si tu mejor finalizador no juega, lo lógico sería que la producción bajara. Sin embargo, los datos sugieren tres factores clave para entender este fenómeno:

  • Centralización del juego: Cuando Rafa está en el campo, el Milan tiende a volcarse obsesivamente hacia él. El juego se vuelve predecible: buscar el desmarque del portugués o esperar su jugada individual. Sin él, el equipo reparte más el protagonismo, obligando a interiores y extremos a pisar más el área.
  • El equilibrio de Allegri: Con Leão en el campo, el equipo a veces se parte. Como Rafa “no se desvive” en tareas defensivas (como señalaba la prensa italiana), el Milan suele ser más precavido para no quedar expuesto. Sin él, el bloque suele estar más compacto, lo que permite recuperaciones de balón más altas y, por ende, ataques más directos y colectivos.
  • La eficacia vs. El volumen: Leão suele marcar goles de gran factura técnica o jugadas aisladas (como su gol al Genoa). Sin embargo, sin su presencia, el Milan parece generar un volumen de ocasiones más repartido, donde jugadores como Fofana, Loftus-Cheek o los laterales llegan con más libertad al remate.

El Milan ha jugado 7 partidos de liga sin Leão: en seis ocasiones no estuvo disponible y en una se quedó en el banquillo. En esos siete encuentros, el equipo marcó un gol a la Cremonese y al Bolonia; dos al Lecce y al Sassuolo; y tres al Udinese, al Verona y nuevamente al Bolonia. La media es altísima: 2,14 goles por partido.En cambio, en los 22 partidos con Rafa en el campo, el Milan ha marcado 29 goles: una media de 1,32.¿Qué ocurre si analizamos el promedio por minutos?

Bajando al detalle minucioso de la producción ofensiva, la diferencia es aún más evidente:Con Leão en el campo: 23 goles en 1.492 minutos (Un gol cada 65 minutos). Sin Leão en el campo: 21 goles en 1.118 minutos (Un gol cada 53 minutos). La conclusión estadística es implacable: el Milan siempre funciona mejor de cara a puerta sin Rafa.

¿Cómo se explica todo esto? Rafa Leão no es particularmente hábil combinando con sus compañeros; con él, el ataque es más imprevisible, pero también más estático. La teoría de que Santiago Giménez era mucho más impreciso ante la portería pero mucho más útil para el equipo es discutible, pero tiene fundamento.

Además, los últimos meses están pesando mucho. Rafa y Christian Pulisic no atraviesan un buen momento físico y, probablemente, tampoco terminan de encajar bien juntos en el campo. En los últimos días han discutido y firmado la paz, pero el Milan de 2026, con ellos como referentes ofensivos, sufre. En los 13 partidos de este año natural, el equipo ha marcado 17 goles, aproximadamente 1,3 por partido. Son cifras insuficientes para un equipo que aspira al Scudetto.

Muchos aficionados, llegados a este punto, se encogen de hombros y proponen: “Devolvamos a Leão a la izquierda y juguemos con el tridente”. Si Allegri los escuchara, tan sereno como siempre, les recordaría que en la vida hay ventajas e inconvenientes.

En Cremona, tras el partido, ya dio su opinión: «El tridente en este momento es una solución para el transcurso del partido. Cuando hay ritmos altos, es normal que también los extremos deban trabajar mucho y se pierda un poco de lucidez».

No; salvo sorpresas, no lo usará desde el inicio tampoco contra el Torino, y Leão tendrá que jugarse uno de los dos puestos con Nkunku, Füllkrug y Pulisic. Si le dan la camiseta de titular, jugará su fútbol, con sus virtudes y sus defectos: lo tomas o lo dejas.


Llegó la paz en Milanello

Tras las tensiones del domingo por la noche en el Olímpico, ha vuelto la calma entre Rafa Leão y Christian Pulisic. Ayer, en Milanello, ambos se estrecharon la mano en el campo frente a sus compañeros, dejando atrás una noche que preferirían olvidar. Lo que prevalece ahora en ambos es el deseo de reiniciar y encontrar ese gol que buscan con insistencia, pero que no llega con la frecuencia de antes.

El equipo retomó los entrenamientos ayer (el lunes fue solo para terapias de lesionados), siendo la primera vez que el grupo se reunía tras la derrota ante la Lazio. Allegri y su personal analizaron en vídeo el partido del Olímpico, una práctica habitual independientemente del resultado, pero es evidente que la actuación negativa ante el equipo de Sarri dejó mucho sobre lo que reflexionar.

Entre los puntos analizados estuvo, naturalmente, el hecho de que el estadounidense y el portugués se buscaron menos que en el pasado. Un aspecto que impacientó particularmente a Rafa, muy contrariado en la segunda parte cuando su compañero no le sirvió en un desmarque vertical, y visiblemente alterado al ser sustituido (Maignan y Allegri intentaron calmarlo en vano). De hecho, incluso en el vestuario al finalizar el encuentro, el número 10 tuvo sus diferencias con su compañero.

Ayer, sin embargo, Pulisic y Leão volvieron a ver algunas de las jugadas polémicas en vídeo y, con la mente fría, reflexionaron sobre las decisiones tomadas y sus actitudes. Por ello, Rafa pidió disculpas al grupo. El asunto se dio por cerrado en el campo con un apretón de manos. Desde ayer, en la mente de ambos solo está la voluntad de volver a empezar contra el Torino.

La voluntad de cerrar rápido el incidente confirma la unidad de un grupo moldeado por Allegri desde el pasado julio. Rafa y Christian son compañeros desde 2023 y, aunque tienen caracteres muy distintos, se respetan. Incluso se han alternado en los lanzamientos de penalti después de que el ex del Chelsea fallara dos contra el Torino y la Juventus en 2025.

En los planes iniciales de la temporada, debían ser una pareja capaz de encontrarse “a ciegas” y marcar con frecuencia en el esquema 3-5-2. La realidad ha sido muy distinta: solo han compartido 595 minutos en el terreno de juego y han firmado la pobre cifra de 2 goles.

Esto se debe a que ambos han sufrido lesiones y no están al cien por cien; a que Leão no es un delantero centro puro y Pulisic no rinde al máximo como segunda punta; y a que a menudo no han recibido el apoyo adecuado del resto del equipo. Sin embargo, no es momento de análisis tácticos: lo prioritario ayer era dejar atrás lo ocurrido en Roma y confirmar que todos reman en la misma dirección: la que debe llevar al Diavolo a la próxima Champions League.

Volver a la victoria sería más sencillo con los goles de Leão y Pulisic, que atraviesan un periodo complicado. El estadounidense aún no ha marcado en este 2026, su sequía más larga desde que es rossonero. El portugués, por su parte, ha anotado solo dos goles en sus últimos diez partidos. Son números que no les corresponden y que deben ser borrados este sábado para poner punto final al pasado.

IGLI TARE SE REUNE CON EL AGENTE DE RETEGUI

El casting para el nuevo delantero centro rossonero parece haber comenzado ya. Y es fundamental que así sea: desde hace demasiado tiempo, el puesto de ariete en la plantilla del Milan ès un hueco que debe cubrirse adecuadamente. Por el momento, hay nombres y perfiles en la agenda de Tare que llevan tiempo vinculados al Diavolo: uno de ellos es Mateo Retegui, hoy protagonista en la liga saudí con un contrato faraónico. En los últimos días se ha informado de un encuentro en Milán que ha alimentado los rumores en este sentido.

Según informa esta mañana Tuttosport, el pasado viernes por la noche fueron vistos cenando en un restaurante de Milán Igli Tare, director deportivo del Milan, y Alessandro Moggi, miembro de la agencia que gestiona los intereses de Mateo Retegui. No es un secreto la amistad entre ambos, pero más allá de una reunión de cortesía, sobre la mesa se puso el tema del atacante ítalo-argentino.

El directivo albanés recabó información para empezar a explorar una hipotética operación. El nudo clave es el sueldo faraónico de 16 millones de euros que el delantero percibe en el Al-Qadisiya. Para volver a Italia, el jugador debería aceptar una reducción drástica —el Milan podría llegar hipotéticamente hasta los 5 millones más bonus— o bien esperar alguna fórmula de cesión entre ambos clubes. El coste de su traspaso ronda los 40-50 millones de euros.

No es la primera vez que Retegui es vinculado al Milan; de hecho, ha sido una constante desde el verano de 2024, cuando estuvo en el punto de mira de Moncada antes de que el Diavolo decidiera apostar por Morata. El ex del Tigre se marchó entonces del Genoa a la Atalanta, donde se consagró como máximo goleador del campeonato bajo las órdenes de Gasperini.

El verano pasado hubo un amago de interés, fulminado de inmediato por la irrupción del Al-Qadisiya, que barrió a la competencia con una ficha fuera de mercado. Hoy, Retegui ya ha marcado 15 goles en 25 partidos y la idea de regresar a Italia está presente, también debido a una situación geopolítica inestable en Oriente Medio. El Milan ha empezado a moverse y, de aquí al verano, podría pasar de todo, aunque una cosa es segura: no se puede dejar a Allegri sin un delantero centro otra temporada más.


Se aceptarán ofertas por Leao

El nuevo Leão es un atacante que se sacrifica en un papel que no es el suyo y salta al campo incluso cuando no está en su mejor forma: primero el equipo. Rafa ha renunciado al campo abierto que encontraba en la banda izquierda para buscar algunos centímetros de espacio en el área. Ya no es un extremo a toda velocidad, sino un delantero centro que puede ir lento o rápido; lo importante es que llegue puntual al contacto con el balón.

En las ideas iniciales de Allegri, él y Pulisic debían aprovechar las transiciones rápidas y no dar referencias a los defensas rivales, pero la práctica ha resultado más compleja, tanto que Pulisic parece haber agotado su reserva de goles ya a finales de diciembre. Rafa no marca desde hace dos partidos y en casa de la Lazio dio un paso atrás: ni un solo intento.

Ese fue el motivo de la frustración de Leão en el Olímpico, saliendo a paso lento (ante la ira del director deportivo Tare en la grada) y con un humor negrísimo. Esquivó incluso el intento conciliador de Maignan y el abrazo de Max. La escena no fue agradable, pero lo positivo es que Rafa quería seguir en el campo para intentar ayudar finalmente al equipo. Por ello, no habrá multa ni amonestación oficial por parte del club: no se prevén sanciones para jugadores que salen enfadados por el resultado y por no haber podido ofrecer su contribución.

Esa contribución falta, especialmente en goles, desde el tanto contra la Cremonese. Leão suma nueve goles en el campeonato: muy pocos para ser la estrella y el mejor pagado de la plantilla. Se esperaría mucho más. Es difícil que Allegri cambie el sistema en función de Rafa, insistiendo más bien en las dos puntas centrales. Por esto, y por una valoración global de su carrera rossonera —determinante en el Scudetto de 2022 pero mucho menos después—, el club tendrá en cuenta posibles ofertas por el portugués.

Su hipotética renovación hasta junio de 2030 no excluye esta posibilidad. La verdadera pregunta es quién podría permitirse una operación tan costosa por un jugador que hoy no está entre los top en su puesto. Leão tiene una cláusula de 170 millones, cifra hoy lejana de su valor real, y sería objeto de negociación por mucho menos, quizás unos 80 millones. Existen posibles intereses desde la Premier League y Arabia Saudí. Su sueldo es de 5,5 millones más primas.

Giovanni Branchini, agente de Allegri, comentó: «Leão es un activo de la sociedad y hay que considerar varios factores. Este año no está dando un gran aporte, está a la vista de todos, pero hay que defenderlo hasta el final como hizo Allegri». Una eventual oferta deberá estar a la altura de un atacante que, entre rachas de oro y momentos de estancamiento, ha marcado 80 goles en 284 partidos con el Milan.

¿Alternativas? He aquí un perfil: veinte años, un potencial aún por explotar y un precio (¿por ahora?) accesible. Se trata de Antonio Nusa, el noruego que “destrozó” a la defensa italiana con su selección. En el Leipzig suma tres goles en 27 partidos. Los alemanes son actualmente quintos en la Bundesliga, fuera de la Champions. No clasificarse para la máxima competición europea podría convencer al club de la galaxia Red Bull de vender a su joya. Su valor ronda los 35 millones y el Milan vigila de cerca la situación.


Siguió la pelea de Leao-Pulisic

Si buscan a dos amigos que hayan pasado una plácida noche de domingo juntos, no miren a Rafa Leão y Christian Pulisic. Durante el Lazio-Milan, Leão se quejó con gestos ostensibles de las decisiones de Pulisic, quien no le pasó el balón en dos acciones potencialmente peligrosas.

Lo que no se vio en televisión fue lo que siguió dentro del Olímpico. En el vestuario, Leão volvió a quejarse ante Pulisic, en lo que fue una petición de explicaciones entre compañeros más “animada” de lo habitual. Max Allegri tuvo que intervenir perentoriamente para mantener la situación bajo control y evitar que la tensión aumentara entre sus dos atacantes. Son las clásicas dinámicas de vestuario, no un episodio escandaloso, pero sí la prueba de que algo en ese ataque no funciona como debería.

En el segundo tiempo del Lazio-Milan, Leão realizó en dos ocasiones un movimiento en profundidad a la espalda de Marusic. En ambas acciones, hubo un momento en el que Pulisic, en posesión del balón, podría haberlo asistido en vertical. Dos pases difíciles, pero no imposibles. Dos pases que habrían abierto a Leão el camino hacia la portería.

Rafa, en ambas jugadas, dejó claro con gestos que no le había gustado la decisión, como diciendo: “Estaba libre, pásamela”. Cabe destacar que, en la primera parte, ya había hecho el mismo gesto con Pavlovic, culpable de haber disparado a puerta en lugar de verlo solo en el centro del área. Aquella acción habría sido anulada por fuera de juego, pero el sentido es el mismo: Leão está nervioso.

Cada uno puede darle la interpretación que prefiera. Por un lado, Rafa es criticable por sus quejas públicas, que ciertamente no ayudan a la armonía del equipo. Por otro, es normal que un delantero quiera el balón en el área, especialmente después de haberle ganado la espalda al defensor en dos ocasiones.

Allegri, que el domingo por la noche en el vestuario ejerció de diplomático, se encuentra ahora con la tarea de gestionar la situación durante los próximos dos meses. Fuera del campo, Max ha lidiado con situaciones ciertamente peores. Leão y Pulisic tienen caracteres positivos: Christian es muy tranquilo, nunca abrasivo; Rafa es más abierto, un buen chico, siempre dispuesto a ayudar a los jóvenes y a los recién llegados.

El tema delicado, en todo caso, es el campo. Pulisic y Leão han jugado pocas veces juntos como titulares en el campeonato: en el derbi de la primera vuelta, en casa contra el Genoa y el Lecce, y después en los últimos cuatro partidos contra Parma, Cremonese, Inter y Lazio. En estos encuentros, la pareja ha logrado exprimir solo dos goles: Pulisic en el derbi de la primera vuelta y Leão contra el Genoa. Cuando Rafa marcó contra la Cremonese, “CP11” ya había sido sustituido.

La sintonía, dejando a un lado la discusión en Roma, es más bien fría. Allegri, al ser preguntado sobre el tema, respondió lo siguiente: «Cuando pierdes partidos, a toro pasado encuentras muchas cosas. Creo que Pulisic está creciendo en su condición física, mientras que Leão tuvo 2 o 3 situaciones en las que se habría plantado solo ante el portero».

Es un hecho que Pulisic trabaja más para el equipo y realiza más movimientos sin balón, mientras que Leão es un atacante que defensivamente —digamos— no se desvive. Eso también influye. Sin embargo, el talento de la pareja es evidente y la lógica dicta que, para ambos, lo ideal sería encontrar la manera de ayudarse mutuamente, hasta que el Mundial los separe.