Tras la consulta relámpago del miércoles con un especialista fuera de Italia, ayer —de acuerdo con el Milan— Leão voló de nuevo. Esta vez hacia su Portugal, para seguir un programa personalizado con algunos preparadores de confianza con los que, por otra parte, ha trabajado a menudo en el pasado reciente, especialmente en verano. El objetivo es estar listo lo antes posible, tras haberse perdido el compromiso contra el Torino antes del parón por las selecciones.
El delantero portugués lleva meses atormentado por la molestia en el aductor derecho sufrida el 8 de diciembre en el partido de ida contra el “Toro”. Se detuvo durante algunas semanas y luego —una vez regresó— apretó los dientes, dando de todos modos su contribución a la causa rossonera (cuatro goles en 2026), aunque sin estar al 100%. Massimiliano Allegri, sin embargo, necesita un Leão a pleno servicio allá arriba. Por eso, tras una charla entre entrenador y jugador en la víspera del partido en casa contra los granata, Max decidió dejarlo fuera de la convocatoria.
El nombre de Rafa, en cambio, había sido incluido en la lista del seleccionador Martínez para los amistosos de Portugal contra México y Estados Unidos. “No está en absoluto en condiciones de jugar”, comentó el sábado Allegri, dejando entrever que Leão se quedaría en Milanello. Una verdad a medias, porque efectivamente el delantero no ha podido responder a la llamada de su selección, pero —como se ha dicho— el programa de recuperación, al menos para este fin de semana, partirá desde Portugal.
Leão se entrenará solo (no está prevista la compañía de miembros del staff técnico o médico del Milan), pasará tiempo con su familia (sus hijos Leonardo y Tiago viven en Lisboa) y recargará las pilas para vivir como protagonista el final de temporada, Mundial incluido. Siempre que la pubalgia le dé un poco de tregua. El trabajo específico está dirigido precisamente a este fin. La próxima semana, después, se evaluará en Milanello si podrá volver de inmediato al campo en Nápoles o si serán necesarios algunos días más para volver a ver a Rafa.
Sin duda, los próximos dos meses serán muy importantes para el número diez rossonero. En primer lugar, para entender si los problemas físicos quedarán definitivamente atrás antes del Mundial, una cita a la que obviamente Leão tiene mucho aprecio. Después, para mantenerse unido al Milan. Rafa tiene contrato hasta 2028 y en los últimos meses ya se habían iniciado los primeros contactos para estudiar el plan de renovación.
El desahogo en el momento del cambio en el Olímpico contra la Lazio —tras un par de gestos evidentes para subrayar la falta de servicios en profundidad de Pulisic— trajo a la memoria al Rafa del pasado, aquel del cooling break en compañía de Theo Hernández lejos del resto del equipo, y dio alas a los críticos del portugués.
Pero más allá de las facciones, también dentro del Milan es tiempo de evaluaciones. Leão, en una temporada en la que físicamente rara vez ha estado al máximo, ha sumado de todos modos 10 goles (9 solo en el campeonato en 22 presencias), abandonando la banda izquierda (su zona de confort desde que explotó en el Milan) y adaptándose a jugar como delantero centro en un ataque de dos.
Al mismo tiempo, si Allegri quisiera mantener el mismo esquema táctico también en el futuro, las dudas sobre Rafa no serían del todo infundadas. Porque como “nueve” marcará, pero le cuesta incidir con continuidad y, sobre todo, ayudar constantemente al equipo como pide Max. En resumen, las problemáticas de siempre, que Leão puede de todos modos desmentir asumiendo un papel protagonista en el esprint final del campeonato.
El Milan es segundo a -6 del liderato y el lunes de Pascua en el Maradona se jugará contra el Napoli una especie de desempate para decidir el papel de “anti-Inter” de aquí al final del torneo. Quién sabe si el delantero portugués estará allí. Los aficionados rossoneri aún tienen en mente sus genialidades contra los azzurri en la 2022-23, empezando por la cabalgada irresistible en Champions con asistencia para el gol de Giroud incluida. Parece que fue hace una vida, o mejor dicho, un “Leão” atrás. A Rafa le corresponde la tarea de volver a volver locos a los defensas rivales y a los fans.

EL MILAN SE FIJA EN KARETSAS
El parón de selecciones, especialmente el último por estar tan cerca del final de la temporada, es siempre una ocasión propicia para hablar de mercado. Este año con el Milan aún más, puesto que, antes del partido contra el Torino ganado por 3-2, hubo en Casa Milan una primera cumbre centrada precisamente en las operaciones y perspectivas futuras, en la que participó Massimiliano Allegri con la directiva rossonera prácticamente al completo: Furlani, Tare e incluso Ibrahimovic. Han surgido líneas maestras y también algún nombre.
Uno de los perfiles anotados en la agenda de la directiva milanista, compartido por todas las partes implicadas, es el del griego de 18 años Konstantinos Karetsas. Los colegas de Tuttosport informan que el Milan sigue la pista de este jovencísimo mediapunta desde hace al menos un año; un jugador que ya se ha ganado los galones en la selección de Grecia y que está brillando en el Genk.
Puede ser empleado también como segunda punta o como extremo derecho y sería uno de esos fichajes que entraría en la categoría de talentos con proyección. Cabe decir que, respecto a otros, llegaría ya con una buena base: solo en esta temporada ya ha jugado 43 partidos entre liga, copas y Europa League, marcando 3 goles y repartiendo 18 asistencias. En resumen, para un nacido en 2007, ya cuenta con un bagaje de experiencia discreto.
Para un talento de este tipo, sin embargo, es inevitable la gran competencia. Karetsas es un jugador muy seguido, especialmente en la Premier League, donde clubes top como Chelsea, Arsenal o Manchester United están tras sus pasos. A esto se une un precio de salida bastante importante, especialmente si se relaciona con su edad: el club belga no pedirá menos de 35 millones.
En conclusión, corresponderá al Milan hacer todas las valoraciones pertinentes, conscientes también de que el mercado tendrá la necesidad de reforzar diversas zonas del campo. Según las primeras estimaciones, se puede afirmar que el “Diavolo” de Allegri necesitaría al menos: uno o dos defensas centrales, un interior, al menos un extremo y, claramente, el delantero centro.










