En una jornada de la Serie A con poquísimos goles y muchos empates a cero, el Milan con muchas bajas gana a la Fiorentina gracias a un doblete de Leao y se colocan líderes de la Serie A tras los tropiezos de todos los grandes (excepto el Inter), donde además el portugués llevaba 14 meses sin marcar en San Siro siendo titular tras el inicio de liga, aunque tuvo que retirarse en el descuento por calambres y fatiga muscular.
PRIMERA PARTE
El encuentro comenzó con un Milan ligeramente más propositivo. En el minuto 5, los rossoneri tuvieron la primera oportunidad del partido: tras una jugada a balón parado, Tomori remató dentro del área, pero su disparo se fue muy por encima del travesaño defendido por David de Gea. Fue un aviso aislado en un inicio lento y trabado.
Con el paso de los minutos, la Fiorentina ganó metros y obligó al Milan a replegarse. Gosens lo intentó desde la izquierda con un centro peligroso al área (10’), que Tomori despejó con una gran intervención en vuelo. En el 11’, Leao trató de desequilibrar con una de sus clásicas internadas por banda, pero se topó con la defensa bien plantada del conjunto viola, que cerró todos los espacios.
La mitad del primer tiempo se caracterizó por el desorden y los errores en los pases. Entre el minuto 18 y el 25, el juego se volvió confuso, con muchas interrupciones y pocos tramos de posesión limpia. La Fiorentina aprovechó ese momento para adelantar líneas y mantener al Milan encerrado en su propio campo, aunque sin generar verdadero peligro sobre la portería de Maignan.
La ocasión más clara de toda la primera parte llegó en el minuto 21 y fue para el Milan: Pavlovic, completamente solo tras un córner, tuvo en sus pies el 1-0, pero envió el balón inexplicablemente por encima del larguero desde muy cerca. Una oportunidad clarísima que hizo suspirar a todo San Siro.
Superada la media hora, el partido perdió aún más ritmo. En el 33’, Athekame puso un buen centro desde la derecha que Leao no alcanzó por centímetros, mientras que poco después (35’) el portugués volvió a ser protagonista al caer dentro del área tras un contacto con Pablo Marí. El Milan protestó con insistencia, pero el árbitro Marinelli consideró que no hubo falta y dejó seguir.
La recta final del primer tiempo ofreció apenas un par de acciones destacables: Maignan protagonizó un momento curioso en el minuto 40, cuando, presionado por Kean, salió con una elegante maniobra de regate dentro de su propia área pequeña, arrancando los aplausos del público. A los 45’, Saelemaekers tuvo el último intento del Milan, pero su disparo, tras zafarse de su marcador, terminó en la grada.
Con un solo minuto añadido, el árbitro señaló el descanso. El marcador 0-0 reflejó fielmente lo ocurrido en el campo: un duelo cerrado, sin chispa y con muy pocas emociones. El Milan mostró buenas intenciones pero careció de precisión en los últimos metros, mientras que la Fiorentina apostó por la solidez defensiva y el control de espacios. Todo quedó abierto para la segunda mitad en San Siro.

SEGUNDA PARTE
El segundo tiempo en San Siro arrancó con la misma intensidad que había cerrado la primera mitad, aunque sin cambios en los once iniciales. El Milan intentó tomar la iniciativa, pero fue la Fiorentina quien dio el primer golpe. A los 56 minutos, Robin Gosens sorprendió a todos abriendo el marcador con el primer disparo a puerta del conjunto viola, que aprovechó una jugada bien construida por la banda derecha para silenciar momentáneamente el estadio, en un rechace de Gabbia que le dejó el gol en bandeja en la línea de la portería.
El gol visitante despertó al Milan, que respondió con energía y carácter. Allegri movió el banquillo de inmediato, reemplazando al amonestado Athekame por Santiago Giménez, una decisión que resultó clave en el desarrollo del partido. Pocos minutos después, Fofana fue amonestado por una reacción airada, pero el equipo rossonero no bajó los brazos.
A partir del minuto 63, la historia cambió por completo. Rafael Leao, en estado de gracia, sacó un disparo preciso desde fuera del área que se coló en el ángulo más lejano de la portería defendida por De Gea. Un golazo que encendió el estadio y marcó el inicio de la remontada. El tanto revitalizó al Milan, que se mostró más suelto y ofensivo. Fofana volvió a probar suerte con un cabezazo tras un centro de Bartesaghi, aunque De Gea respondió con una gran intervención.
La Fiorentina intentó reaccionar con cambios: salieron Gosens y Fazzini para dar entrada a Parisi y Gudmundsson, mientras que minutos después entraron también Piccoli y, más adelante, Sohm y Dzeko, en busca de más peso ofensivo. Sin embargo, fue el Milan quien siguió dominando el juego. A los 76 minutos, el recién ingresado Giménez tuvo el gol en sus pies, pero De Gea realizó una parada espectacular para mantener con vida a los suyos.
El partido entró en su fase más caliente a partir del minuto 80. Los jugadores del Milan reclamaron penalti por una supuesta falta sobre Giménez dentro del área. Tras varios minutos de revisión del VAR, el árbitro Marinelli fue llamado al monitor y finalmente señaló la pena máxima. Parisi fue amonestado por la acción. Desde el punto de penalti, Leao no falló: ejecutó con frialdad y colocó el 2-1 que desató la euforia en las gradas. El portugués, en pleno festejo, se quitó la camiseta y fue amonestado por conducta antideportiva.
Con el marcador a favor, Allegri decidió reforzar el equipo con los ingresos de De Winter y Balentien en los minutos finales, sustituyendo a Saelemaekers y al propio Leao, exhausto tras su exhibición y con calambres en las piernas. La Fiorentina siguió intentando, pero el muro defensivo del Milan, con un gran Bartesaghi y un sólido Maignan, contuvo todos los ataques, incluido un disparo peligroso de Dodo bloqueado en el último instante.
El árbitro añadió seis minutos de descuento, pero nada cambió. Con el pitido final, San Siro estalló en celebración: el Milan consiguió una remontada épica y se coloca como líder en solitario de la Serie A. Una victoria sufrida pero merecida, impulsada por la magia de Leao y el empuje de un equipo que nunca se rindió.
MI OPINIÓN
Sufrido partido donde ciertamente pensaba que el Milan empataría a cero viendo los poquísimos goles de esta jornada (solo nueve, a falta de un partido), pero el gol de la Fiorentina me hizo pensar en lo peor viendo como todos los grandes de Italia han fallado (salvo el Inter), donde los dos clubes de Lombardía se colocan en lo más alto.
Además que Allegri solo contaba con un banquillo de siete jugadores (dos de ellos porteros) donde casi había más jugadores en la grada lesionados y retirados que vestidos de corto, está bien eso de tener una plantilla corta al no estar en Europa, pero viendo la histórica racha de lesiones que tiene este club, me da que veremos debutar más jugadores de la cantera, al menos hasta el mercado de enero.
La buena noticia es ver a Leao haciendo doblete en San Siro con un gran remate desde fuera (y tirando un penalty en liga, algo que jamás había hecho) que es algo que deberían hacer mucho más (pero gente de calidad, no Fofana por favor) sobre todo ante equipos muy cerrados en lugar de buscar de manera constante los centros desde las bandas, estar por detrás del delantero centro cuando entró Giménez ayudó claramente a tener más libertad como mediapunta, pero se notó bastante la ausencia de Pulisic y también que no estuvieran Loftus-Cheek y Nkunku como revulsivos.
Quien pudiera tener una plantilla donde todos los jugadores fueran como Modric ¿verdad? con 40 años jugando siempre y jamás lesionándose… además realizando siempre grandes prestaciones y recuperando balones clave, una victoria hoy muy trabajada de todo el equipo, con toda la plantilla a disposición este equipo podría ser imparable, pero veremos si no vivimos otra temporada con la enfermería bastante llena… pero al menos otra jornada en la que volvemos a ser líderes y encajando poquísimos goles, algo imprescindible para ganar el título en Italia.


