Será la tercera vez que Modric actúe en el estadio que fue de Maradona: su debut como rossonero tras los dos partidos (con sendas victorias) como centrocampista del Real Madrid. La primera en marzo de 2017, la segunda en octubre de 2023; en ambos casos estaba en juego la Champions League. Pasar por Nápoles trae suerte: son dos ediciones (16-17 y 23-24) en las que el Real Madrid añadió el trofeo a sus vitrinas. Y Luka a su palmarés personal: las seis Champions levantadas al cielo lo convierten en uno de los plusmarquistas de la competición, récord de éxitos compartido con Francisco Gento, Dani Carvajal, Nacho y Toni Kroos.
Es increíble pensar que esas copas son menos de una cuarta parte de los trofeos ganados en Madrid: 28, cifra que lo convierte en el futbolista más laureado de la historia del club blanco. Pero hay algo aún más sorprendente: a pesar de una carrera riquísima en satisfacciones personales y de equipo, Modric aún tiene ganas de ampliar su colección.
Hasta ahora ha exhibido tres títulos croatas, dos Copas de Croacia, una Supercopa de Croacia, cuatro ligas españolas, dos Copas del Rey, cinco Supercopas de España, otras tantas Supercopas de Europa y Mundiales de Clubes, y una Copa Intercontinental de la FIFA. Para Luka no son suficientes: eligió el Milan en verano tras ser asegurado sobre la competitividad real del equipo y hoy sigue siendo uno de los más convencidos de las posibilidades de remontada por el Scudetto. O, al menos, invita a intentarlo.
Muchas de las opciones de remontada pasarán precisamente por Nápoles y por el cruce con otro campeón laureado, De Bruyne. Modric calentará motores en el amistoso de lujo contra el Brasil del ex rossonero Ancelotti, un duelo programado para las dos de la madrugada (hora italiana) del martes, las veinte horas local en Orlando, Estados Unidos.
Luka será titular tras haber sido reservado en el test anterior contra Colombia. Según lo acordado con el seleccionador Dalic, debería permanecer en el campo una hora, setenta minutos como máximo. El público americano quiere ver a Modric en acción y se prepara para reencontrarlo en junio, cuando esté en juego el título de campeón del mundo.
Mientras tanto, otra medalla lista para colgar de su cuello es la de ser el primer jugador croata en participar en cinco Mundiales: forma parte de la selección desde 2006, de la cual es el hombre récord de presencias con 195 partidos y 28 goles. Luka participó en las ediciones de 2006, 2014, 2018 (subcampeón) y 2022 (tercero). Tras los compromisos internacionales, Modric volverá a Milán el jueves para un entrenamiento ligero y el viernes estará listo para unirse al grupo. Quedarán apenas dos entrenamientos antes de la visita al Maradona, pero son suficientes para quien ya ha tomado ampliamente las llaves del juego rossonero.
Modric es una referencia dentro y fuera del campo para sus compañeros y la afición milanista. Un afecto que percibe y que lo empujaría a quedarse un año más en Milán. Determinante será la posibilidad de competir por otro trofeo, el 35º de su cuenta total: hacerlo con el Milan al final de su carrera ejerce una gran fascinación. También vestir la camiseta rossonera en Champions es una tentación, sin olvidar otro posible récord, este a arrebatar a Ibrahimovic: Zlatan es el milanista de mayor edad en haber jugado en Serie A, con 41 años y 146 días. Luka cumplirá los 41 en septiembre.

BELLANOVA PODRÍA VOLVER AL MILAN
Con el regreso a la Champions League cada vez más cerca, el Milan ya ha comenzado a proyectar el mercado veraniego. Además del delantero centro y un defensa de nivel, el club milanés está evaluando la posibilidad de reforzar los carriles laterales, donde se necesita más profundidad para afrontar una temporada que verá a la formación rossonera comprometida en múltiples frentes.
En este escenario, vuelve a la actualidad el nombre de Raoul Bellanov (25), un perfil que une características técnicas, ductilidad táctica y un detalle no secundario: es un producto de la cantera rossonera, aspecto que puede pesar mucho en la construcción de la plantilla y en las listas UEFA.
Bellanova representaría para el Milan una solución doble, y es por esto que el club lo estaría observando con atención. Por una parte, garantizaría un refuerzo concreto en la banda derecha: puede jugar como carrilero a toda banda en el 3-5-2, pero también como lateral en una línea de cuatro, ofreciendo así a Allegri mayor libertad para cambiar de sistema.
Por otra parte, aportaría ventajas importantes también en el plano reglamentario, porque sería inscribible tanto entre los futbolistas de formación italiana como entre aquellos crecidos en la cantera del club. Tras sus años en el sector juvenil rossonero, Bellanova ha construido su propio camino entre Pescara, Cagliari, Inter, Torino y Atalanta, hasta convertirse en uno de los laterales más apreciados del campeonato. Hoy, sin embargo, con el nuevo curso técnico atalantino firmado por Palladino, su papel parece menos central. Y es precisamente aquí donde el Milan ha comenzado a olfatear la ocasión.










