El Milan tiene un muro defensivo altamente resistente: son 23 los goles encajados en las primeras treinta jornadas. El equipo es el segundo menos batido del torneo, un paso por detrás del Como, líder en esta especialidad. Para encontrar a un Milan primero en la clasificación, basta con circunscribir la cuestión de los goles encajados a los partidos como visitante: apenas diez, nadie ha sufrido menos. Un dato ciertamente alentador ante el partido en el Maradona, con los rossoneri como visitantes del Napoli.
El salto adelante es evidente también en la comparativa entre la defensa rossonera de la temporada pasada y la de hoy: hace un año, en el mismo punto del campeonato y más o menos con los mismos intérpretes defensivos, los goles encajados fueron 35, una docena más. Tomori, Gabbia (hoy lesionado e indisponible también para Nápoles), Pavlovic y la única cara nueva, De Winter, han creado un bloque unido y difícilmente superable. En los números se refleja el gran trabajo defensivo de Max, para quien «cuando no encajas gol, ya tienes la mitad del trabajo hecho». A los rossoneri ya les ha sucedido 13 veces en 30 partidos de campeonato, tres más que al Napoli. El Milan hizo precisamente ese “13” en el derbi, señal de que en los grandes desafíos la atención del equipo sube aún más.
El paradigma de Max encuentra confirmación en la historia del campeonato: en los últimos quince años de Serie A, en catorce casos ha ganado la mejor defensa. Allegri y Conte lo saben muy bien, porque esta historia la han escrito ellos mismos: Max campeón seis veces (en 2011 con el Milan y durante cinco años seguidos con la Juventus), ganando siempre el título de mejor defensa del torneo junto al de campeón de Italia. Conte ha ganado con la Juve (tres ediciones), Inter y Napoli, también él blindando siempre la retaguardia, siendo en todos los casos la mejor al final de la temporada.
No puede ser casualidad que hoy toda la línea rossonera represente también los colores de su selección. Emblemático es el caso de Tomori, titular con Inglaterra por última vez en noviembre de 2023, hace casi dos años y medio. La “cura Allegri” lo ha vigorizado: no formará parte de la expedición nacional contra Japón, por lo que podrá regresar ya a Milanello. De Winter, ex del Genoa y central de Bélgica, ha conquistado a su vez la escena tras el KO de Gabbia; en el Milan juega con gran seguridad.
La línea se completa con Pavlovic, zurdo de gran solidez: hace dos días fue titular en el amistoso entre Serbia y España, hundido él también bajo los tres goles de las Furie Rosse. Desorientado por los regates rivales: por esta temporada no le tocará más desafiar a Lamine Yamal, lo cual es una excelente noticia. El lado negativo es que Allegri recuperará al paquete defensivo completo solo a pocos días del choque ante el Napoli.
En las estadísticas defensivas incide también el súper rendimiento de Maignan, que ha vuelto a ser hiper-eficiente bajo la gestión de Allegri y Filippi (preparador de porteros). Mike ha sido decisivo en muchas ocasiones, incluida la última contra el Torino para mantener a los rivales a distancia de seguridad. También se puede decir que el filtro en el medio de Rabiot y el liderazgo de Modric ayudan a mantener los peligros fuera del área, así como los repliegues del habitual Saelemaekers a la derecha y el soporte zurdo de Bartesaghi.
A principio de temporada, tras la imprevisible derrota casera contra la Cremonese, Allegri advirtió: «Falta la percepción del peligro». Solo hace un año, la defensa estaba mucho más expuesta a las transiciones rivales. El mérito de la recuperada compacidad no puede sino ser de Max, que trabaja con este equipo solo desde el verano pasado; Conte, a diferencia de él, puede insistir en los mecanismos del reparto desde hace más de un año. El Milan, que ha subido al segundo puesto (era noveno hace un año tras 30 jornadas), tiene también la segunda mejor defensa: entonces es verdad, goles encajados y posición en la tabla van de la mano.
DELANTEROS: ENTRE IDEAS Y SUEÑOS
El Milan sabe bien desde dónde deberá reconstruir su mercado: desde el número 9. Con vistas a la próxima temporada, el club rossonero ya está evaluando varios perfiles para entregar a Allegri un atacante de verdad, estructurado y decisivo de inmediato, considerando sobre todo que el año que viene el Diavolo participará al menos en una competición europea. El sueño se llama Dusan Vlahovic, nombre que el Milan sigue de cerca aunque en la Juventus se respira un optimismo cauto sobre su renovación hasta 2028. En segundo plano, sin embargo, el casting ya ès rico y revela una línea precisa: experiencia, peso en el área de penalti y compatibilidad táctica.
Vlahovic es, sin duda, la tentación más fuerte de Allegri y del Milan, pero también la más compleja. Por ello, la dirección rossonera mantiene vivas alternativas distintas entre sí:
- Santiago Castro: Gusta a Allegri, aunque el Bolonia parte de una valoración muy alta, aproximadamente 40 millones de euros.
- Mateo Retegui: Es algo más que una simple idea. En los últimos días ha habido contactos directos entre Igli Tare y su agente, pero el nudo del salario sigue siendo el principal obstáculo para un eventual regreso a la Serie A del ítalo-argentino.
- Moise Kean: Obviamente también figura en la lista, pero su cláusula de 62 millones de euros (activable del 1 al 15 de julio) pesa muchísimo y hace que la operación sea económicamente muy rígida.
En medio de todo esto, aparecen dos sugerencias de gran fascinación:
- Robert Lewandowski: Termina contrato con el Barcelona el próximo junio. Más que una negociación avanzada, el polaco es una oportunidad que el Milan podría aprovechar, pero todo dependerá del ex del Bayern, que aún no ha decidido su futuro.
- Romelu Lukaku: Un nombre sorpresa que debe leerse como una sugerencia más que como una pista caliente, pero que no debe descartarse a priori. El belga atraviesa días complicados en el Napoli, y la estima que Massimiliano Allegri siempre ha tenido hacia él podría abrir escenarios sorprendentes en verano.
El mercado, como siempre, no premia a quien sueña mejor, sino a quien lo hace con trabajo, y el Milan está manos a la obra precisamente para eso.











