El más clásico de los almuerzos con menú rossonero. Dos comensales excelentes, Max Allegri y el consejero delegado Furlani, y como platos principales, los temas clave de la actualidad y el futuro del club. ¿Qué será de los cada vez más probables ingresos por la Champions? Hace un año, el Milan tuvo que ayunar forzosamente tras una temporada agotadora y un octavo puesto final que dejó al equipo fuera de Europa. Y más aún: ¿cómo reinvertir esa cifra? Y, por último, ¿cómo lograr que esa cantidad para reinvertir sea todavía más pesada?
La mesa estaba reservada en el comedor de Milanello, dos días después de ganar el derbi, es decir, al reanudarse los entrenamientos. Con el estómago ya lleno tras el éxito sobre el Inter, desde el club —representado por el consejero delegado— llegaron más felicitaciones para el entrenador y el grupo. El entrante era obligado tras los tres puntos que permitieron reabrir la lucha por el campeonato.
Después llegaron los platos principales, relacionados con las estrategias para el futuro del proyecto técnico. El hecho de que fueran el consejero delegado y el entrenador quienes hablaran de ello es significativo, tanto por el clima de serenidad que reinaba en la mesa como para reafirmar que las decisiones serán absolutamente comunes y compartidas entre el área deportiva y la financiera.
Solo por la clasificación a la Champions League, el Milan aspira a recaudar sesenta millones de euros. Un tema que el propio Max siempre ha señalado como determinante tanto para las ambiciones técnicas como para la sostenibilidad económica del club. Dinero que el Milan americano reinvertirá en el equipo, siguiendo la estrategia empresarial: lo que entra en caja gracias al equipo, se destina al equipo mismo.
La cifra podrá aumentar gracias a las ventas, además del “tesoro” obtenido por las compras obligatorias de los jugadores rossoneros cedidos. Cien millones de euros en operaciones es la cuota base, teniendo en cuenta únicamente los ingresos de la UEFA y las obligaciones de compra. ¿Cómo reutilizar la suma obtenida? Un fichaje por línea: un jugador que sea, en el futuro del Milan, un titular de peso. Sobre esto, Allegri también recibió garantías.
Es en el ataque donde Max espera los goles que hagan competitiva a la escuadra también en Europa. Antes de las decepciones de esta temporada con la Fiorentina, Moise Kean había vivido un campeonato de goleador. Diecinueve goles (ocho este año) lo convirtieron en el segundo máximo artillero del torneo pasado. También tiene otros rasgos que encajan con el perfil trazado por el entrenador: físico para competir en los duelos y velocidad para las transiciones rápidas que tanto le gustan a Max.

La cláusula de rescisión de 62 millones (activa las dos primeras semanas de julio) hoy no refleja el valor real del jugador: el Milan podrá verificar las condiciones de mercado ya al inicio del verano, antes de que Kean entre, eventualmente, en la convocatoria de la selección de Gattuso para el Mundial. Moise se reencontraría con Allegri, con quien trabajó tres temporadas en la Juventus, y con su amigo Rafa Leão, otro delantero con pasión por el rap, con quien nunca ha formado pareja en el campo.
El ataque quedaría así bien compensado, con un delantero centro de oficio: Rafa y Pulisic, los máximos goleadores rossoneros de la temporada, son dos atacantes adaptados. Las opciones alternativas son decididamente “alternativas”: Guirassy del Dortmund y el habitual Vlahovic, si la negociación con la Juve para renovar no termina con final feliz.
De un área a otra: la defensa rossonera necesita un refuerzo a pesar de que los números de la temporada la eligen, de momento, como la mejor de la Serie A. Solo veinte goles recibidos por Tomori, Gabbia, De Winter y Pavlovic, un departamento antes fragilísimo que se ha convertido en el más sólido del campeonato bajo la “cura Allegri”. Max prefiere intérpretes que ya conozcan el campeonato y con un físico marcado: por eso el exnapolitano Kim, hoy en el Bayern de Múnich, es de los más apreciados.
A sus veintinueve años, con un contrato que expira en 2028, su precio no supera los treinta millones. También la experiencia alemana de Kim ha sido más difícil de lo imaginado: 105 partidos en tres temporadas. En un solo año en el Nápoles, Kim sumó 45 partidos y 2 goles. El jugador de la Lazio, Gila, es una alternativa válida.
Miradas puestas en Baviera también para uno de los objetivos de mercado de la medular. Leon Goretzka, de 31 años, está al final de su contrato y en verano se liberará del Bayern de forma gratuita. En su carrera en Múnich suma 298 partidos y 45 goles, además de un palmarés envidiable. Con las debidas proporciones, una operación al estilo Modrić. Hablando de Luka: el club espera confiado la confirmación de su voluntad de prolongar un año más su experiencia en el Milan.







