Con Rabiot es otro Milan. Los números no mienten y, de cara al partido de mañana por la noche en el Olímpico contra la Lazio, resultan un poco… preocupantes. Si con el centrocampista francés el Diavolo tiene un ritmo de Scudetto y una media de 2,35 puntos por encuentro, sin él la media baja a 1,62. Una diferencia notable (0,73 puntos) que certifica lo importante que es el ex de la Juventus y el Marsella en la economía del equipo de Allegri. Por ello, el técnico de Livorno está reflexionando con gran atención sobre cómo sustituirlo contra el conjunto de Sarri: Ricci parecía llevar ventaja, pero en la sesión de ayer, junto a Fofana y Modrić, se probó a Jashari.
Hasta ahora, Rabiot se ha saltado 8 partidos: los dos primeros contra la Cremonese y el Lecce (cuando aún no había sido fichado), 5 por lesión (Fiorentina, Pisa, Atalanta, Roma y Parma en la primera vuelta) y uno por sanción (contra el Como, en la segunda vuelta). El Milan ganó tres veces y empató cuatro, además de la derrota en el debut contra los grises de Nicola. Demasiado poco para aspirar a lo más alto.
Lo suficiente para entender cuánto influye el interior criado en Saint-Maurice en el rendimiento del equipo; por el contrario, con Adrien, el equipo conquistó los tres puntos en 14 de 20 ocasiones y perdió en una sola ocasión, en casa contra el Parma. Rabiot ha marcado cuatro goles, todos lejos de San Siro, y fue fundamental para el éxito en Como (doblete y penalti provocado), para iniciar la remontada en el campo del Torino (gran disparo desde la distancia) y para cerrar definitivamente el partido en el Dall’Ara contra el Bolonia.
Sin embargo, el de los goles no es el único dato significativo: Adrien ha sumado también 4 asistencias, toca una media de 63 balones por encuentro, tiene una precisión en los pases del 86% (65% en balones largos), recupera una media de más de 5 balones por partido y añade 6 duelos ganados. Pero hay otro dato clave: en los 20 partidos con el francés en el campo, el Diavolo ha marcado 32 goles y ha encajado 11; en los 8 duelos sin él, los goles realizados son 12 y los recibidos 9. Así es más fácil entender el peso específico del exjuventino en ambas fases, especialmente en la de no posesión.
En el laboratorio de Milanello, Max y sus hombres deben encontrar una solución para que no se note la ausencia de Rabiot. Ricci ha completado hasta ahora una temporada importante y, cuando ha sido reclamado, siempre ha ofrecido un rendimiento notable, aunque a menudo entrando con el partido en curso. El ex del Toro esperaba (y aún espera) ser protagonista desde el primer minuto en el Olímpico, pero en las pruebas tácticas de ayer, quien completaba la medular con Modrić y Fofana era Jashari.
El suizo, joya de la campaña de fichajes del pasado verano, tiene características diferentes a las de Adrien y su rol ideal en una medular de tres es el de organizador. Como Modrić es intocable, tanto él como Ricci se han visto obligados esta temporada a adaptarse como interiores. El ex del Brujas ha tenido menos oportunidades porque a finales de agosto sufrió en un entrenamiento una fractura de peroné y estuvo fuera más de dos meses.
Recuperar la condición física óptima y el ritmo de competición ha sido complicado, pero cuando ha sido utilizado ha dejado algunos destellos, como el pase para el gol de Leão contra el Como. Mañana por la noche podría jugar por quinta vez como titular en Serie A. No hacer que se note la ausencia del campeón francés es una tarea difícil, pero Ardon es considerado el futuro rossonero y todos tienen confianza en él.
CONFIRMADO ESTUPIÑÁN PARA MAÑANA
El gol en el derbi puede ser el punto de inflexión de su temporada. Pervis Estupiñán espera haber reconquistado una camiseta de titular para no soltarla más. Ayer, en la banda izquierda, se probó más con él que con Bartesaghi, quien de todos modos sigue siendo un talento por el que el Diavolo (y Allegri) apuestan. En este momento, sin embargo, el ex del Brighton es el favorito para salir mañana por la noche desde el primer minuto contra la Lazio.
Dentro del grupo es muy bien visto por su comportamiento siempre correcto, por los ánimos que da a sus compañeros y por el empeño que pone en cada entrenamiento. No es casualidad que, al finalizar el derbi ganado, el segundo de Allegri, Marco Landucci, se acercara a Pervis y, abrazándolo, le gritara: «¡Te lo mereces!». Ese gesto de la mano derecha de Max —quien acompaña al técnico de Livorno desde hace más de veinte años y frecuenta vestuarios desde hace más de cuarenta— es un testimonio de estima que no pasa inadvertido y que se suma a los elogios de todos sus compañeros, incluidos líderes como Modrić, Maignan y Leão.
Rafa fue el primero en abrazarlo tras el gol del domingo, anotado como culminación de una jugada ensayada varias veces en Milanello, donde ayer estuvo presente el ex rossonero (y Balón de Oro), Shevchenko. En el grupo también está Giménez, que trabaja con sus compañeros desde principios de semana: todavía está rezagado en cuanto a su condición física y Allegri podría no convocarlo para el viaje a Roma. En ese caso, el mexicano (tal vez) no sería citado para los amistosos contra Portugal y Bélgica de finales de mes, pudiendo así trabajar en Milanello en busca de su mejor forma. El ex del Feyenoord, por el contrario, espera ir con su selección con la mirada puesta en el Mundial.

LAS OPCIONES DEL ATAQUE DEL FUTURO
El Milan ya ha trazado el rumbo de cara al próximo mercado de fichajes de verano. En primer lugar, sin embargo, será necesario blindar la clasificación para la próxima Champions League, objetivo considerado fundamental para planificar el futuro con mayor fuerza. Una vez alcanzada la certeza aritmética de la “Europa que cuenta”, el club podrá concentrarse en una inversión importante en el ataque. La idea es clara: incorporar a la plantilla un delantero centro con características diferentes respecto a las referencias ofensivas actuales, un jugador con más presencia en el área y con instinto de verdadero finalizador.
Entre los nombres seguidos con mayor atención se encuentra Nicolas Jackson, delantero senegalés que al final de la temporada dejará el Bayern de Múnich para regresar al Chelsea. El Milan lo conoce bien, ya que lo había seguido en el pasado cuando destacó en el Villarreal, antes de su traspaso a los Blues. En Alemania ha tenido minutos en 24 partidos, sumando 7 goles y 3 asistencias entre el campeonato y las copas europeas. Su perfil intriga por edad (es del 2001), margen de crecimiento y capacidad para atacar la portería, aunque su ficha de aproximadamente 8 millones de euros al año representa un obstáculo considerable para los rossoneri.
Otro nombre que continúa orbitando alrededor del Milan es el de Serhou Guirassy, goleador del Borussia Dortmund. Los rossoneri ya intentaron traerlo a Italia cuando vestía la camiseta del Stuttgart, pero sin éxito. El atacante, sin embargo, sigue garantizando números de alto nivel, con 16 goles esta temporada entre liga y competiciones europeas. El Dortmund no parece orientado a dejarlo salir fácilmente, pero el Milan podría volver a la carga en las próximas semanas, evaluando cada decisión junto a Massimiliano Allegri.










