Mientras esperamos que llegue el domingo para el partido de liga contra el Sassuolo (12:30), Massimiliano Allegri, hablando en rueda de prensa en la previa ante el Torino, le había “pedido” a Adrien Rabiot que marcara su primer gol con la camiseta del Milan. Y al día siguiente, el francés satisfizo de inmediato la petición de su entrenador con un precioso remate desde larga distancia que inició la remontada del Diavolo, que en ese momento perdía por dos goles.
Muy deseado por Allegri durante el mercado de verano, Rabiot tardó muy poco en convertirse en una pieza fundamental del Milan. Y no es casualidad que desde su llegada se vea en el campo un equipo completamente distinto al que perdió en el debut de la Serie A contra la Cremonese. Los números hablan claro: con el francés, el Diavolo ha ganado siete partidos de nueve, empatado uno y perdido uno (en la Copa Italia contra la Lazio), 14 goles a favor, solo cuatro en contra y en seis ocasiones la portería rossonera quedó invicta.
Para entender la importancia de Adrien, también es interesante ver los números del Milan cuando él no estuvo presente en el campo: siete partidos jugados entre liga y Copa Italia, con un balance de tres victorias, tres empates y una derrota, 11 goles a favor y 8 en contra; solo en dos ocasiones la portería milanista quedó inviolada. Si bien ofensivamente las cosas fueron bastante bien, no se puede decir lo mismo de la fase defensiva, ya que sin él el Diavolo encajó el doble de goles (y en menos partidos, además).
Con Rabiot en el campo es, por tanto, un Milan completamente distinto. Y lo sabe muy bien el propio Allegri: no es casualidad que, cuando lo ha tenido disponible en esta primera parte de la temporada, siempre lo haya alineado como titular y nunca lo haya sustituido. Además de su físico y su calidad, el francés está aportando mucho al Diavolo también en términos de liderazgo y experiencia. No es raro verlo durante los partidos animando y tratando de arrastrar a todos sus compañeros, como hace un verdadero líder. Si el Milan es primero en la liga, también es gracias a él.
EL TABÚ DEL PARTIDO DE LAS 12:30 Y EL SASSUOLO
Tras la victoria en Turín contra el Baroni, el Milan del entrenador Allegri vuelve a la Serie A este domingo, en un horario inusual y especial, el del partido del mediodía (12:30 h). El rival será el Sassuolo, históricamente difícil de batir en San Siro. Parece casi un contrasentido, pero así es: en los últimos años, los partidos entre los rossoneri y los neroverdi siempre han sido tensos, equilibrados y llenos de giros inesperados.
El Milan solo ha ganado uno de sus últimos cinco partidos en casa contra el Sassuolo en la Serie A (1 empate y 3 derrotas), precisamente el más reciente, el 30 de diciembre de 2023 (1-0 con un gol de Christian Pulisic), y solo una vez ha conseguido dos victorias consecutivas en el Meazza contra los neroverdi en la liga: entre octubre de 2015 y octubre de 2016.