Milan 1 – 1 Genoa

Agónico empate del Milan que vuelve a pinchar contra uno de los pequeños y encima en San Siro, teniendo que empatar en el 92′ gracias a Leao pero que fueron contracorriente desde el 28′ con el clásico gol del ex-rossonero (Colombo), pero además el Genoa tuvo el 1-2 de penalty en el 99′, pero Stanciu remató directamente a la grada y todo quedó en eso, en un 1-1 que sirve de poco la verdad…

PRIMER TIEMPO

El primer tiempo entre el Milan y el Genoa ha sido un reflejo fiel de lo que el fútbol suele castigar: la falta de puntería frente a la efectividad máxima. A pesar de que el conjunto rossonero llevó el peso del partido y generó múltiples ocasiones de peligro, es el equipo genovés el que se marcha al vestuario con ventaja en el marcador gracias a un solitario gol de Colombo.

Desde los primeros compases, el Milan mostró una cara ambiciosa. La banda izquierda fue un puñal constante con las subidas de Bartesaghi, quien se encargó de suministrar centros durante casi todos los 45 minutos. La primera gran ocasión llegó apenas al minuto 7, cuando un cabezazo de Gabbia, tras una combinación entre Bartesaghi y Modric, se estrelló en el travesaño después de un roce milagroso del guardameta Leali. El asedio continuó con un Pavlovic muy dominante en el juego aéreo, aunque sin la precisión necesaria para romper el cero.

Sin embargo, el fútbol no entiende de merecimientos. En el minuto 28, en una de las pocas llegadas claras del Genoa, Malinovski puso un centro preciso al corazón del área. Colombo le ganó la posición a Gabbia y, con un remate seco de derecha, batió a Mike Maignan para poner el 0-1. El Milan intentó reaccionar de inmediato, pero la frustración empezó a apoderarse de sus atacantes.

El momento más increíble del partido ocurrió en el minuto 36. Tras una excelente jugada de Saelemaekers por la derecha y una intervención de Leali ante Leao, el balón quedó servido para que Fofana empujara a placer. No obstante, el mediocampista francés se resbaló en el momento del impacto, desperdiciando una oportunidad de oro que dejó a San Siro en silencio. Antes del descanso, Rafael Leao volvió a probar suerte de cabeza, pero su remate terminó mansamente en las manos del portero visitante.

SEGUNDO TIEMPO

La segunda mitad arrancó con un cambio de guion agresivo por parte del Milan, que dio entrada a Loftus-Cheek por Fofana para ganar músculo en la zona de tres cuartos. El asedio rossonero fue constante desde la reanudación, con un Luka Modric cada vez más protagonista en la creación de juego y un Bartesaghi incansable que no dejó de buscar profundidad por la banda izquierda. El equipo volcó todo su fútbol sobre el área del Genoa, obligando a los visitantes a replegarse por completo y a confiar su suerte a las intervenciones de un inspirado Leali.

La tensión aumentó en el minuto 58, cuando estalló la gran polémica del encuentro: el VAR anuló un gol a Christian Pulisic por una mano previa del estadounidense al controlar un balón tras un saque de esquina. A pesar del golpe anímico, el Milan intensificó el ataque con la entrada de Fullkrug, buscando aprovechar el juego aéreo. Pulisic rozó el gol con un disparo lejano y Bartesaghi estuvo cerca de marcar de volea, pero el portero Leali se erigió como la figura del partido, realizando paradas antológicas —especialmente una en el minuto 87— que parecían sentenciar al Milan a la derrota.

El drama absoluto se desató en los cinco minutos de tiempo añadido. En el minuto 92, cuando la esperanza parecía agotada, Rafael Leao se elevó sobre la defensa tras un córner magistral de Modric para poner el 1-1 con un cabezazo imparable. Sin embargo, el destino guardaba un giro final: en el minuto 95, el VAR concedió un penalti al Genoa tras un largo chequeo. Con el reloj marcando el minuto 99, Stanciu tuvo la victoria en sus botas desde los once metros, pero su disparo se marchó por encima del travesaño, cerrando un partido eléctrico donde el Milan rescató un punto de forma agónica.

MI OPINIÓN

El Milan se marcha con un empate que deja un sabor agridulce: dominó el juego, pero castigó su propia falta de pegada. Fue un partido de contrastes donde la jerarquía de Modric y la insistencia de Leao salvaron los muebles frente a un Genoa que, con muy poco, estuvo a punto de asaltar San Siro.

Si el equipo rossonero quiere aspirar a cotas más altas, no puede permitirse errores infantiles en las áreas ni depender de que el rival falle un penalti en el minuto 99. Se rescató el orgullo, pero se perdieron dos puntos que podrían ser vitales al final de la temporada. Muchos puntos ya perdidos contra equipos de la zona baja de la tabla que eso hace que el scudetto sea cada vez más complicado…

Otro tema es también lo que cuesta hacer gol a veces… la llegada de Fullkrug tampoco parece de momento que sirva de mucho, más que para taponar las bajas de Nkunku y Giménez y no da la sensación que vayan a hacer más movimientos de mercado que quizás son necesarios…