Francesco Camarda tiene un par de decisiones importantes que tomar sobre su carrera junto al Lecce, el equipo en el que está jugando, y al Milan, que controla su futuro:
- Primera decisión: ¿Operarse del hombro lesionado a principios de enero o elegir la terapia conservadora?
- Segunda decisión: ¿Regresar al Milan para los próximos meses o terminar la temporada en el Lecce?
La operación y el regreso al club rossonero son las respuestas más probables, pero el momento de las decisiones aún no ha llegado. Probablemente, se decidirá durante el fin de semana. Camarda se marchó cedido al Lecce en verano por una temporada.
El Lecce tiene un derecho de compra al final de la temporada y el Milan un derecho de recompra por una cifra superior. El camino, en verano, era lógico: Camarda juega un año de amarillo y rojo, los dos clubes ejercen la compra y la recompra con beneficio mutuo. Para el Lecce, económico. Para el Milan, de valorización del jugador.
¿Cómo ha ido? Bien sí, muy bien no. Camarda ha sido titular en 7 partidos de 18, ha tenido 634 minutos (muchos para un nacido en 2008) y ha marcado un gol en Serie A al Bolonia. Sobre todo, se ha vuelto central para la Italia Sub-21 con 4 goles. El problema en el hombro, sin embargo, lo complica todo: no se trata solo de un golpe y los exámenes están en curso en Milán.
La terapia conservadora le permitiría volver al campo, quizá a finales de mes, con un tutor (cabestrillo/protección), pero no resolvería el problema y complicaría la pretemporada de verano en caso de una operación en junio. La opción de la intervención, entonces, gana fuerza y Francesco, en ese caso, volvería al campo (más o menos) en abril. Desde luego no con Allegri, sino con el Milan Futuro, para volver a habituarse al campo y preparar la próxima temporada.
Llegados a este punto, corresponde a los clubes encontrar un acuerdo. Un acuerdo que no es sencillo porque se trata de revisar el plan trazado en verano. Una pregunta por encima de todas: si Camarda regresa al Milan, ¿qué pasará con el beneficio económico que el Lecce habría obtenido de la recompra?
En este punto también se juega el partido, pero un detalle da a entender que todos están pensando ya en el “Plan B”: el Lecce ya está buscando un delantero que vaya a Puglia a jugarse el puesto con Stulic. Cutrone, Cheddira y Nzola son tres opciones, y el calendario —que en estos casos a menudo se divierte— ha programado el Milan-Lecce para el domingo por la noche. El Lecce hace base en Milán y se entrena en Novarello: no faltará tiempo para hablar.