El Milan mantiene su imbatibilidad desde la derrota de la primera jornada ante el Cremonese, pero este empate ante la Roma es ciertamente un resultado tan injusto como engañoso, ya que la Roma se mereció plenamente la victoria, un partido donde fueron superados absolutamente en todo, pero aún así se llevan un punto gracias al tanto realizado por De Winter de cabeza, con Pellegrini que empató poco después de penalty.
PRIMERA PARTE
La primera mitad en el Estadio Olímpico fue un auténtico ejercicio de supervivencia para el Milan de Allegri. Desde el pitido inicial, la Roma impuso un ritmo frenético y una presión asfixiante que mantuvo al conjunto “rossonero” en un estado de apnea constante. Los locales dominaron la posesión y los duelos individuales, obligando al “Diavolo” a hundirse en su propio campo.
Mike Maignan emergió como la figura absoluta del encuentro con intervenciones que rozaron lo milagroso bajo palos. El guardameta francés detuvo con puro instinto los intentos de Koné y Malen, además de sacar un cabezazo crítico de Celik en el descuento. Sin sus reflejos, el Milan se habría marchado al vestuario con una desventaja clara ante el volumen de juego romano.
En el aspecto defensivo, el joven Bartesaghi sufrió demasiado ante las internadas de Dybala y las constantes llegadas de los carrileros rivales. Solo la solvencia de De Winter en los cruces y una intervención providencial de Modric evitaron que Soulé o Malen estrenaran el marcador. El Milan se mostró impreciso y nervioso, encadenando demasiados errores técnicos en la salida del balón.
El equipo lombardo terminó el primer tiempo sin haber generado ni una sola ocasión de peligro real sobre la portería de la Roma. Con un Saelemaekers errático y el ataque totalmente desconectado, el Milan necesita una revolución táctica urgente tras el descanso. El empate a cero es, hasta el momento, un premio excesivo para un equipo que solo ha sabido defenderse.

SEGUNDA PARTE
La segunda mitad comenzó con un Milan renovado gracias a la entrada de Athekame por un gris Saelemaekers. El equipo de Allegri mostró una cara más ambiciosa, destacando una gran jugada de Bartesaghi que terminó en un potente disparo de Rabiot salvado por Svilar. Pese al empuje inicial de los locales y los intentos constantes de Malen, el conjunto rossonero logró equilibrar la balanza y ganar confianza con el paso de los minutos en el Olímpico.
El premio a la mejoría visitante llegó en el minuto 62 gracias a la estrategia a balón parado. Un centro perfecto de Luka Modric desde el córner fue aprovechado por De Winter, quien se anticipó a toda la zaga romana para batir a Svilar con un cabezazo certero. Con el 0-1, el Milan introdujo a Füllkrug y Pulisic buscando sentenciar el encuentro, mientras la Roma refrescaba su ataque con la entrada de Pellegrini para intentar rescatar algún punto ante su afición.
La tragedia para el Milan ocurrió en el minuto 72, cuando un error de Bartesaghi al golpear el balón con el brazo provocó un penalti inevitable. Lorenzo Pellegrini, recién ingresado al campo, no perdonó desde los once metros y batió a un Maignan que esta vez no pudo repetir su heroísmo habitual. El empate devolvió la iniciativa a una Roma volcada, obligando al Milan a sufrir y a replegarse en su propia área para proteger el resultado en los instantes finales.
Los últimos minutos fueron de máxima tensión, con un Milan agotado que se defendió con todo ante las arremetidas de los jóvenes talentos de la Roma. Bartesaghi estuvo cerca de redimirse con una acción personal que Ghilardi bloqueó in extremis, mientras que Füllkrug rozó la victoria con un cabezazo en el descuento que se marchó por encima del travesaño. Finalmente, el pitido del colegiado selló un empate trabajado que deja un sabor de boca agridulce tras haberse adelantado en el marcador.

MI OPINIÓN
Uno de esos partidos donde se nota que jugadores en baja forma como Saelemaekers jamás debió saltar al campo (de hecho para mí fue el peor del partido), aquí se nota como los suplentes que tiene Allegri no confía plenamente en ellos, teniendo que poner a Athekame en la segunda parte por necesidad más que por calidad.
El primer tiempo fue una vergüenza absoluta como club que pretende aspirar al scudetto, nula posición en ataque y además con una ridícula posesión de balón, de no ser por la defensa y por Maignan, habrían acabado la primera parte goleados y sin posibilidad de recuperación. Fue mejor la reacción del segundo tiempo, pero fue insuficiente de todas formas, otro penalty ingenuo de Bartesaghi que al Milan le está costando bastantes puntos esta temporada, pero prefiero al italiano antes que Estupiñán.
No termina de funcionar del todo el tercer centrocampista, ni Fofana, ni Ricci, ni Jashari ni Loftus-Cheek (que tiene su mente ya en Inglaterra) para complementar la buena temporada de Modric y Rabiot, donde creo que sería hora de pasar a una delantera con tres jugadores y hacer que Leao vuelva a la banda, que es ahí donde es realmente fulminante… el portugués como delantero centro es un mero fantasma…