El Milan no perdía desde la primera jornada ante el Cremonese, hoy cae derrotado ante un Parma que no hizo prácticamente nada para ganar, obteniendo los tres puntos gracias al VAR y sobre todo al árbitro que a pesar de revisar la jugada durante 5 minutos en el monitor, concedió el único tanto del encuentro cuando debió ser anulado. Loftus-Cheek acabó en el hospital con fractura de mandíbula a los diez minutos para más inri…
PRIMERA PARTE
La primera mitad en San Siro comenzó con un susto mayúsculo para los locales tras una doble ocasión de Pellegrino que Bartesaghi y Maignan lograron sofocar in extremis. Sin embargo, el partido quedó marcado por el drama en el minuto 8, cuando un choque brutal entre Loftus-Cheek y el portero Corvi obligó al inglés a salir en camilla. El centrocampista, con una fractura de mandíbula y pérdida de piezas dentales, fue trasladado de urgencia al hospital, dejando su lugar a un Ardon Jashari que entró frío al encuentro.
Pese al golpe anímico, el Milan tomó las riendas del juego bajo la batuta de Modric y la insistencia de un Jashari muy activo desde media distancia. El conjunto de Allegri monopolizó la posesión, buscando constantemente las internadas de Estupiñán y la movilidad de Leão entre líneas para desarticular el muro amarillo. No obstante, el Parma no renunció al ataque y probó los reflejos de Maignan con un gran túnel y disparo lejano de Strefezza que el meta francés detuvo con seguridad.
El tramo final del primer tiempo se convirtió en un monólogo rossonero con Christian Pulisic como gran protagonista. El estadounidense tuvo la oportunidad más clara en el minuto 36 tras un gran pase de Saelemaekers, pero se topó con una respuesta sólida de Corvi bajo palos. El Milan siguió empujando con agresività, aprovechando la amplitud de sus laterales y la visión de Rabiot para generar superioridades en el balcón del área del equipo parmesano.
La ocasión definitiva llegó en el minuto 42, cuando un centro de Bartesaghi fue bajado con maestría por Rabiot para que Pulisic conectara un disparo de primera intención que rozó la madera. El 0-0 al descanso premia el orden defensivo del Parma pero deja una sensación de “quiero y no puedo” en un Milan que mereció más por volumen de juego. Los cuatro minutos de descuento sirvieron para confirmar que el Diavolo necesita más colmillo en el área pequeña para romper la igualada.

SEGUNDA PARTE
La segunda mitad comenzó con un Milan volcado al ataque que se encontró con un muro defensivo y una dosis masiva de mala fortuna. A pesar de los intentos iniciales de Rabiot, la ocasión más clara nació de un balón filtrado por Saelemaekers para Leão; tras una salida de Corvi, el rechace cayó en las botas de Pulisic, quien remató a portería vacía solo para ser frustrado por una intervención milagrosa de Troilo sobre la línea. El equipo de Allegri dominaba, pero la falta de contundencia empezaba a pesar en un San Siro que sentía el peligro.
Con la entrada de Fullkrug y Pavlovic, el Milan buscó soluciones por arriba y estuvo a punto de encontrar el premio en el minuto 64. Una gran jugada colectiva terminó con un centro de Rabiot que Rafael Leão conectó de volea, estrellando el balón violentamente contra el poste interno ante la mirada batida de Corvi. La mala suerte se cebaba con los rossoneri, que veían cómo su dominio y sus ocasiones clarísimas se esfumaban por centímetros en una tarde que empezaba a torcerse definitivamente.
El drama se desató en el minuto 80 cuando, tras un córner, Troilo cabeceó a la red para adelantar al Parma en una jugada envuelta en la polémica. Inicialmente, el árbitro Piccinini anuló el tanto por una presunta falta sobre Maignan, pero tras una larga revisión del VAR que duró casi dos minutos, el colegiado rectificó y validó el gol ante las airadas protestas locales. El Milan se veía por debajo en el marcador de forma inesperada, obligando a Allegri a quemar todas sus naves dando entrada a Nkunku y Athekame.
En un tiempo de descuento agónico de siete minutos, el Milan buscó el empate con más corazón que cabeza a través de las torres Fullkrug y Rabiot. El delantero alemán rozó el palo con un disparo tras revolverse en el área, pero la muralla del Parma resistió todos los embates finales hasta el pitido definitivo. Con este resultado, el Milan rompe una racha histórica de 24 partidos sin perder y se aleja a diez puntos del liderato, dejando una sensación de impotencia absoluta tras un partido donde la suerte le dio la espalda.
MI OPINIÓN
Es una locura la derrota del Milan de hoy, es cierto que no se merecieron ganar y volvieron a hacer un pésimo partido, pero el robo de la revisión del VAR cuando un jugador hizo falta sobre Maignan y otro más sobre Bartesaghi que se subió a la chepa para rematar (más un jugador en fuera de juego posicional que molesta la visión del portero), pero para el árbitro fue todo regular, ¿para eso fue al monitor a revisarlo? Es ciertamente absurdo y le da el título en bandeja al Inter donde veremos ahora si pueden defender el segundo puesto.
Pero aparte de esto, es tremendamente aburrido seguir al Milan en directo… se pasan los minutos y los partidos y ciertamente aparte de no generar ocasiones, las que generan acaban sin ser goles, ninguno de los cuatro delanteros actuales de la plantilla parecen saber como hacer para marcar, donde de una vez por todas Leao debe dejar de ser delantero centro y volver a ser extremo izquierdo, es hora de abandonar este sistema que ya no funciona.
Y también mensajito para Allegri: esto no es el Football Manager de cambiar jugador por jugador esperando que el partido se solucione solo, le pagan millonadas de euros por ser entrenador de un supuesto equipo que aspiraba a todo y ya ha perdido también el scudetto, si algo deja de funcionar lo cambias, aunque para ello tengas que sacrificar jugadores, tiene toda la plantilla disponible excepto un par de jugadores, por lo que se acabaron las excusas.
El Inter gracias a las ayudas arbitrales (como se pudo ver ante la Juventus) en cuanto la directiva rossonera se quejó ante el partido con el Como, le regalan el título en bandeja sin oposición alguna ya, porque el resto de equipos dan auténtica pena, en el nivel más flojo del calcio de los últimos veinte años, se vienen 10 años de títulos interistas como nadie ponga remedio…