Dos goles literalmente en los dos últimos minutos del partido cuando todos pensaban ya en otro tropiezo del Milan y ninguna victoria esta temporada ante el Cremonese, pero al final los tantos de Pavlovic y Leao le dieron los tres puntos, en otro partido donde malgastaron miles de ocasiones, especialmente Pulisic que no tuvo su día hoy. Bartesaghi acabó lesionado al final y podría perderse el derby.
PRIMERA PARTE
La primera mitad en San Siro comenzó con un guion inesperado debido al planteamiento extremadamente agresivo de la Cremonese. El equipo visitante no se amilanó ante el escenario y puso en apuros al Milan desde los primeros minutos, especialmente a través de un incombustible Jamie Vardy. El delantero inglés dispuso de dos ocasiones claras tras un córner inicial, obligando a la defensa rossonera a emplearse a fondo para evitar una sorpresa temprana en el marcador.
Tras un inicio algo pasivo, el Milan empezó a despertar gracias a la movilidad de Rabiot y las internadas de un eléctrico Rafael Leão. Sin embargo, la Cremonese volvió a rozar el gol en el minuto 26 con un centro de Pezzella que Bonazzoli remató anticipándose a Bartesaghi, enviando el balón a escasos centímetros del poste. Fueron los minutos de mayor zozobra para el conjunto de Allegri, que sufría para contener las transiciones rápidas y el empuje de los grigiorossi.
El tramo final del primer tiempo se convirtió en un asedio total del Milan, que se topó con una actuación monumental del portero Emil Audero. Primero fue Leão quien, tras una brillante asistencia de Fofana, falló por milímetros en un mano a mano que San Siro ya celebraba. Poco después, Christian Pulisic tuvo en sus botas el primer tanto del encuentro, pero se encontró con una parada inverosímil de Audero que mantuvo el empate a cero ante la incredulidad de la grada.
Justo antes del descanso, el guardameta visitante volvió a vestirse de héroe al desviar un potente zurdazo de Fofana desde el límite del área pequeña. El Milan terminó el periodo volcado al ataque, acumulando méritos y ocasiones clarísimas, pero falto de esa puntería final para derribar el muro lombardo. Los equipos se marcharon al vestuario con una sensación de dominio local absoluto, pero con una Cremonese que ya ha demostrado tener colmillo para hacer daño a la contra.

SEGUNDA PARTE
La segunda mitad comenzó con un Milan insistente pero que chocaba una y otra vez contra el muro defensivo de la Cremonese y un Audero inspirado. Rafael Leão protagonizó las acciones más peligrosas, incluyendo un remate alto tras una gran asistencia de Rabiot y varios disparos que el portero visitante logró detener con solvencia. Ante la falta de gol, Allegri movió el banquillo en el minuto 62 dando entrada a Ricci y Fullkrug, cambiando el dibujo a un 4-3-3 más agresivo para buscar el desequilibrio definitivo.
El conjunto visitante no renunció a dar la sorpresa y aprovechó algunas imprecisiones de Pavlovic para asomarse al área de Maignan, destacando un remate de Vandeputte que se marchó alto. Sin embargo, el Milan recuperó el control total con la entrada de Nkunku y Athekame, volcando el juego hacia la portería grigiorossa. La mala noticia para los locales llegó en el minuto 89 con la lesión muscular de Bartesaghi, quien tuvo que abandonar el campo dejando su lugar a Estupiñán justo antes del desenlace.
Cuando el partido parecía abocado al empate sin goles, la estrategia a balón parado desatascó el encuentro en el minuto 90. Un centro medido de Luka Modric desde la izquierda encontró el remate de cabeza de De Winter; el balón rebotó en Pavlovic y terminó en el fondo de las mallas ante el estallido de júbilo en San Siro. Este gol agónico hizo justicia a los méritos de un Milan que nunca dejó de creer y que supo madurar el partido ante un rival muy ordenado.
Con la Cremonese volcada buscando el milagro, el Milan sentenció el choque en el último suspiro del tiempo de descuento. Una prolongación de cabeza de Fullkrug permitió a Nkunku lanzarse en carrera y, con una generosidad absoluta, asistir a Rafael Leão para que el portugués marcara a placer el 2-0 definitivo. Tres puntos de oro para el equipo de Allegri que premian la paciencia y el empuje final en una noche que se había complicado más de lo previsto por la falta de puntería.
MI OPINIÓN
Otro partido de no muchas emociones y con la sombra entera de un empate que tras la derrota ante el Parma hubiera suscitado muchas críticas a Allegri y a los suyos, el técnico sigue insistiendo en Pulisic-Leao que claramente juntos no funcionan, es claramente anecdótico como desde la salida del norteamericano llegaron los goles del partido, da que pensar ciertamente.
La victoria hoy era imprescindible viendo como ayer ganó el Nápoles y siguen por tanto a cuatro puntos del tercer puesto y un pasito más para afianzar la participación de Champions de la próxima temporada, donde además llega el derby de Milán el próximo domingo (si no vuelven a modificar la fecha claro)
La mala noticia es la posible rotura muscular de Bartesaghi que salvo milagro, se debería perder el derby y ahí sí que el Inter tiene una clara ventaja sobre un jugador como Estupiñán que no sabe defender y puede ser un importante coladero, en la última oportunidad que tiene el Milan de intentar luchar por el scudetto que cada vez es más complicado.
¿Quién pondrá en el ataque Allegri para ese partido después de lo de hoy? ¿Uno entre Nkunku y Fullkrug serán titulares al lado de Leao? Hagan sus apuestas…