Nápoles 1 – 0 Milan

El Milan no solo pierde el partido de hoy, se quedan a diez puntos del scudetto y además pierden la segunda posición, con el Como y la Juventus que vienen pisando fuerte por detrás, ojo que quedan siete partidos por disputar y los puestos de Champions no están ni mucho menos definidos: cinco equipos para cuatro puestos: el Milan todavía se puede quedar fuera…

PRIMERA PARTE

La primera mitad en el Maradona comenzó con un respeto mutuo excesivo y un ritmo de juego inusualmente bajo para un duelo de este calibre. El Milan intentó dar el primer aviso mediante una conexión entre Rabiot y Nkunku que finalizó Fofana con un disparo desde la frontal, pero Milinkovic-Savic detuvo sin mayores complicaciones. Durante los primeros quince minutos, el conjunto de Allegri buscó dañar a balón parado, destacando un cabezazo de Pavlovic que se marchó rozando el poste tras un gran servicio de Bartesaghi.

El Napoli, espoleado por su público, empezó a ganar metros gracias a la calidad individual de Kevin De Bruyne y las internadas de Spinazzola por banda izquierda. El lateral italiano protagonizó la ocasión más clara para los locales en el minuto 23, tras desbordar a Fofana y soltar un derechazo con rosca que se perdió por muy poco junto a la escuadra de Maignan. A pesar del susto, el bloque defensivo rossonero se mantuvo ordenado, con un Fullkrug muy generoso en las ayudas defensivas durante los saques de esquina rivales.

El tramo final del primer tiempo dejó ver las mejores transiciones del Milan, aprovechando la velocidad de Nkunku al espacio tras las recuperaciones de un omnipresente Fofana. El atacante francés estuvo cerca de sorprender al guardameta local en el minuto 35, pero su remate al primer palo se marchó alto cuando San Siro ya contenía el aliento. Fue el momento de mayor lucidez de un “Diavolo” que, aunque le faltó colmillo en el último pase, demostró tener un plan de partido muy claro para castigar la espalda de la zaga napolitana.

La nota destacada antes del descanso fue la jerarquía defensiva de Strahinja Pavlovic, quien no solo se sumó con peligro al ataque, sino que salvó un gol cantado en el minuto 37. El central serbio realizó un repliegue antológico para arrebatarle el balón a Giovane justo cuando este se disponía a fusilar a Maignan tras un desmarque de ruptura. El 0-0 al descanso refleja la paridad táctica de un encuentro donde las defensas se han impuesto a los ataques, dejando todo abierto para una segunda parte de pura tensión.

SEGUNDA PARTE

La segunda mitad en el Diego Armando Maradona comenzó con un Napoli mucho más agresivo que buscó romper la paridad desde los primeros instantes. Un gran desborde de Giovane sobre Pavlovic terminó en un potente zurdazo que obligó a Maignan a emplearse a fondo para desviar a córner en el minuto 50. El Milan intentó sacudirse la presión mediante la entrada de Giménez y Athekame, buscando refrescar un ataque que empezaba a dar síntomas de fatiga ante el empuje de los pupilos de Antonio Conte.

El encuentro entró en una fase de máxima intensidad táctica donde las defensas se impusieron a los intentos aislados de Modric y un Athekame muy voluntarioso en el remate. Sin embargo, el movimiento de piezas desde el banquillo local terminó siendo decisivo para el desenlace del choque en el último cuarto de hora. Politano, que acababa de ingresar al campo por un agotado Spinazzola, aprovechó un centro preciso desde la banda izquierda para conectar un remate ajustado al primer palo que sorprendió por completo a Maignan.

Con el 1-0 en contra, Massimiliano Allegri quemó todas sus naves dando entrada a Pulisic, Loftus-Cheek y un Rafael Leão que buscó la heroica en los minutos finales. El Milan rozó el empate en el minuto 86 tras un centro lateral de Athekame que Santiago Giménez cabeceó con potencia, pero el balón se marchó lamiendo el travesaño ante la desesperación rossonera. El Napoli supo gestionar los cinco minutos de descuento, cerrando filas con la entrada de Beukema y Elmas para proteger una ventaja mínima pero de oro.

El pitido final confirmó una derrota dolorosa para un Milan que, pese a competir de tú a tú durante gran parte del encuentro, pagó caro su único error de marcaje en el segundo palo. El equipo de Allegri se marcha de Nápoles con las manos vacías y la sensación de haber perdonado en sus mejores momentos de la primera parte. Esta caída frena la progresión del “Diavolo” en la tabla, obligando al vestuario a hacer autocrítica rápida antes de afrontar los próximos compromisos clave de la temporada.

MI OPINIÓN

Bastante triste ser delantero en este equipo, imagina tener cinco delanteros en la plantilla, juegan los cinco y ni uno de ellos rematando un balón a puerta (encima perdiendo el encuentro), gracias si cada uno de ellos tocó más de cinco balones con peligro, al final da igual quien sea titular o qué pareja jueguen juntos, es ya un problema del esquema del entrenador, aparte que el equipo se da ya por satisfecho de la segunda posición y tiran la toalla de intentar conseguir el scudetto.

No es que el Nápoles hiciera tampoco gran cosa, lo que deja muy claro que con respecto al Inter (virtualmente ya campeón), el nivel de la liga italiana es pobrísima, que la Selección Italiana se quede fuera del Mundial es la guinda del pastel de un fútbol caduco y fracasado, viendo la cantidad de extranjeros que tiene ahora el Milan, todos se preguntan de qué ha servido los millones invertidos por Nkunku o la penosa situación física de Leao (que ahora busca más conseguir faltas que jugadas de peligro, peligrosa involución del portugués).

Ante los grandes el club rossonero siempre respondía, pero ahora se dejan puntos ante cualquiera, da igual la posición en la tabla y la semana próxima reciben en San Siro al Udinese que nadie apuesta ahora mismo por una victoria, en dos meses se juegan la temporada y estar bastante tiempo en segunda posición puede quedarse en nada, lo mismo al final si que veremos a Allegri en la Selección Italiana y despidiéndose del club…