EN LA CENA DE LA FIGC EL MILAN NO EXISTE
El Milan se encuentra en suspenso, a la espera de que la maquinaria interna termine de organizarse para empezar a arrancar. Mientras el resto de los grandes clubes ya han metido la directa en sus planificaciones, los rossoneros siguen clavados en la línea de salida. Y lo cierto es que no podría ser de otra manera, dado que todavía faltan por definir el piloto (director técnico) y el copiloto (director deportivo): el área deportiva carece por completo de sus referentes jerárquicos, lo que hace sumamente difícil avanzar en una dirección concreta.
El propio Jovan Kirovski, quien podría cubrir uno de estos cargos de manera temporal, está encontrando serias dificultades incluso para ponerse en contacto con Zlatan Ibrahimović, el hombre que lo trajo a Milán y que ahora mismo se encuentra completamente absorbido por sus compromisos como comentarista de televisión en el Mundial de Boston.
También permanecen en el limbo diversas cuestiones de carácter burocrático de vital importancia: la resolución del contrato de Massimiliano Allegri, por ejemplo. Los trámites legales de Max podrían terminar de definirse a principios de esta semana para que, libre de cualquier atadura contractual con el Milan, pueda reactivar su carrera y arrancar oficialmente su etapa en el Nápoles.
Por otra parte, mañana se celebra en Roma la trascendental asamblea electiva de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), y la pregunta que sobrevuela el entorno es evidente: ¿quién representará institucionalmente al Milan? En principio, debería ser el presidente Paolo Scaroni. Gerry Cardinale ha sido avistado en la ciudad, pero ¿participará en el evento con un rol institucional? Su presencia no está confirmada en absoluto.
Lo que es seguro es que ningún alto cargo rossonero hará acto de presencia en la cena informal entre clubes que precederá a la asamblea general, una cita estratégica a la que ya han confirmado su asistencia el resto de las grandes entidades del fútbol italiano.
MODRIC PIE Y MEDIO FUERA DEL CLUB
El problema es que incluso esas certezas podrían empezar a tambalearse: Maignan, Modrić y Rabiot han sido los auténticos pilares de la alineación que hasta la última jornada peleó con todo por el objetivo de la Champions League. Sin embargo, ninguno de ellos tiene la continuidad asegurada: Maignan, a pesar de su reciente renovación de contrato, ha perdido sus grandes referentes de confianza en Milanello, que eran Massimiliano Allegri y el preparador de porteros Claudio Filippi. Del mismo modo, el propio Rabiot podría tener la firme tentación de seguir los pasos de su maestro Max rumbo al Nápoles.
Por su parte, Luka Modrić se encuentra actualmente totalmente inmerso en la disputa del Mundial con la selección de Croacia, en la que bien podría ser la última gran batalla deportiva de una carrera de leyenda. En el contrato que le vincula a la entidad rossonera existe una opción de renovación por una temporada adicional, pero el club solo la ejecutará si existe un mutuo y común acuerdo con el futbolista. Luka está buscando activamente señales institucionales que le alienten y le motiven a quedarse en Milán, sin que por el momento haya logrado percibir ninguna.
Para colmo de males, Rafael Leão ya se ha borrado de la ecuación. El ataque rossonero sigue completamente romo, y las citas mundialistas no han servido para revitalizar el rendimiento de ninguno de los delanteros del Milan. Mientras tanto, Christian Pulisic, a quien Gerry Cardinale desea colocar a toda costa como el gran estandarte mediático y deportivo del nuevo Milan, ha vuelto a caer lesionado: esta vez han sido unos problemas en el gemelo los que le han obligado a perderse el último encuentro de la selección de Estados Unidos frente a Australia. Un partido que, a pesar de todo, terminó en victoria para los norteamericanos.
LAS EXIGENCIAS DE BOBAN POR BENNACER
El Milan, privado por completo de los millonarios ingresos que otorga la Champions League, se verá obligado a sostenerse de manera mayoritaria a través de las ventas de futbolistas: lo cierto es que la estrategia de la propiedad ligada al autofinanciamiento estricto no se va a modificar ni un solo ápice. Sin embargo, va a resultar sumamente complicado cubrir el agujero económico que deja la ausencia de la máxima competición europea con una única gran venta ilustre.
Con su reciente comparecencia pública en la que declaraba de forma abierta que consideraba concluida su aventura rossonera, Rafael Leão no ha ayudado en absoluto a los intereses del club, y el escaparate del Mundial, por el momento, tampoco está sirviendo para revalorizar su precio de mercado. Por su parte, Maignan y Rabiot son futbolistas que ya superan los 30 años. Una plusvalía muy jugosa podría registrarse con la venta de Strahinja Pavlović, pero el central serbio, no obstante, se quedaría de muy buena gana en San Siro.
El problema financiero se vuelve todavía más serio si se toma en consideración a los futbolistas que regresan de sus respectivas cesiones; jugadores todos ellos de muy difícil colocación en el mercado debido a que vienen de firmar temporadas que no han sido precisamente brillantes y, además, perciben unos salarios sumamente elevados. Ismaël Bennacer podría quedarse de forma definitiva en el Dinamo de Zagreb, pero bajo una única y estricta condición (al menos por parte del presidente del club croata, el ex-rossonero Zvonimir Boban): que se marche gratis y sin pagar los 10 millones de euros en los que estaba estipulada la opción de compra.
Por lo demás, el panorama es desolador: Warren Bondo ha decepcionado profundamente en una Cremonese que ha terminado descendiendo de categoría. Samuel Chukwueze regresará a Milanello tras su paso por el Fulham inglés, donde apenas ha sido capaz de anotar 3 goles en 25 partidos oficiales. Por último, Yunus Musah ha gozado de unos minutos muy reducidos bajo las órdenes de Gasperini en la Atalanta. Todos ellos volverán a la base rossonera debido a que ninguno de sus clubes de destino va a ejercitar los derechos de opción de compra.
GUERNIER Y CAMARDA: EL RESTO TODO PARADO
Y en medio de todo esto, ¿qué pasa con el mercado de fichajes en el capítulo de altas? El estancamiento es del todo inevitable. Es de sobra cierto que el entrenador ya ha sido elegido —Rúben Amorim— y que las directrices del estilo de juego ya han quedado definidas de alguna manera. Pero ¿cómo estructurar el mercado? ¿Quién dicta la agenda de altas y bajas? ¿Quién confecciona la lista de los objetivos prioritarios? ¿Quién concierta las citas y las reuniones con los agentes de los futbolistas?
Por el momento, nadie. Resulta del todo legítimo asociar al Milan con los hombres de máxima confianza de Amorim, como Morten Hjulmand; sin embargo, en el resto de los frentes de negociación, el mercado se encuentra completamente paralizado. Es muy probable que de cara a la vuelta al trabajo en la pretemporada, en torno al 12 julio, el nuevo director técnico se tope con un grupo de futbolistas en constante transformación y mutación.
No será una papeleta nada sencilla para alguien que pondrá los pies por primera vez en las instalaciones de Milanello. Contará con total seguridad con el jovencísimo Aurélien Guernier, extremo izquierdo nacido en 2007 que ha aterrizado a coste cero procedente del Birmingham. Asimismo, se ha ejercitado de forma oficial el derecho de contraopción relativo a los derechos federativos de Francesco Camarda, quien regresa a todos los efectos a la disciplina rossonera.
Todo lo demás está por definir: se necesitan refuerzos urgentes en todas las líneas de la plantilla. Incluso dos o tres incorporaciones extra en función de las futuras salidas que se terminen materializando. Un defensa, un mediocentro y, por encima de todo, un atacante, y no uno cualquiera. El Milan necesita con urgencia un delantero centro que sea, de una vez por todas, una garantía absoluta de goles. El mercado de fichajes maneja plazos extensos pero no espera por nadie: de aquí a principios de septiembre, la planificación va a ser una auténtica carrera de obstáculos.

LAS CARACTERÍSTICAS DE AURELIEN GUERNIER
Nacido el 2 de diciembre de 2007, Guernier —que es de nacionalidad inglesa pero que, gracias a los orígenes de su padre, posee también el pasaporte francés (lo que le otorga la condición de comunitario)— se ha formado en el sector juvenil del Birmingham City. En St Andrew’s nunca llegó a debutar oficialmente con el primer equipo, pero a lo largo del último año estuvo integrado de forma muy habitual en la dinámica de la plantilla profesional dirigida por Chris Davies.
Durante la temporada 2025/26, el joven atacante alternó sus participaciones entre el equipo Sub-18 y la escuadra Sub-21, llegando a debutar en la exigente Premier League 2. Tres han sido los goles anotados por Guernier en el último campeonato: uno frente al Newcastle Sub-21, otro contra el Chelsea Sub-21 y un último tanto ante el Manchester City Sub-21.
La demarcación natural de Guernier es la de extremo izquierdo, pero puede desenvolverse sin ningún tipo de problema por la banda derecha y, sobre todo, actuar en la posición de mediapunta (trequartista) por detrás de una o dos referencias ofensivas. El inglés atesora una técnica individual óptima y una notable visión de juego que le permite ser un futbolista sumamente asociativo y útil para sus compañeros gracias a su facilidad para repartir asistencias. Al nuevo jugador rossonero le apasiona encarar a su par en situaciones de uno contra uno y desbordar gracias a su punta de velocidad, especialmente cuando goza de espacios a campo abierto.
A pesar del profundo desorden institucional que impera en el Milan, los rossoneros no han dejado escapar la oportunidad de reclutar a coste cero a un talento ciertamente muy interesante. La negociación fue encauzada y cerrada en primera persona por Jovan Kirovski; no obstante, al carecer este de poder legal de firma ante los organismos reguladores, ha tenido que ser Massimo Calvelli (quien ha asumido de forma interina las delegaciones del exconsejero delegado Giorgio Furlani) el encargado de refrendar y estampar la firma definitiva en el contrato de Guernier.