«Take me home» (Llévame a casa), cantaba a pleno pulmón Christian Pulisic a los acordes de la célebre canción de John Denver tras el éxito cosechado ante Australia, coreado y sintonizado por los más de 65.000 espectadores que abarrotaban el Lumen Field de Seattle. «Capitán América» no pudo liderar a la selección de Estados Unidos sobre el césped debido a un pequeño problema muscular en la pantorrilla (del cual ya se ha recuperado por completo), pero el entusiasmo desbordante que rodea al combinado de las barras y estrellas se puede palpar con las manos.
Y es que, tras meses mostrando un semblante serio y compungido en el Milan —atrapado entre los decepcionantes resultados colectivos del equipo y una prolongada sequía goleadora personal—, Pulisic ha vuelto a esbozar una sonrisa. Sin embargo, ese «take me home» —literalmente, «llévame a casa»— puede terminar por preocupar de forma muy real y seria a los aficionados rossoneros. Porque hay un club que está dispuesto a llevarse de verdad a Christian de vuelta a casa con un contrato de cinco años, poniendo sobre la mesa la friolera de 10 millones de dólares por temporada. La oferta del New York City es de esas que hacen erizar los pelos de los brazos, y el propio Pulisic no ha permanecido en absoluto indiferente ante ella.
Con el Milan fuera de la Champions League por segundo año consecutivo, el atacante estadounidense ya había comenzado a mirar a su alrededor y a evaluar el mercado antes del inicio del Mundial, a pesar de las firmes intenciones de Gerry Cardinale de retenerlo a toda costa en Milán. El número uno de RedBird lo declaró formalmente intransferible hace semanas. Pero entre el dicho y el hecho… hay un océano de por medio.
Pulisic tiene un contrato en vigor con el Milan válido hasta el 30 de junio de 2027, aunque el club posee una cláusula de opción exclusiva a su favor para prorrogar dicho acuerdo por una temporada adicional. Las negociaciones para el blindaje de su renovación arrancaron de hecho hace ya un año y medio; sin embargo, justo cuando parecía que las partes podían llegar a un punto de encuentro para extender el contrato al menos hasta 2030 —con un salario de 5 millones de euros netos más bonus escalonados—, se instaló un silencio sepulcral entre los despachos y el entorno del jugador.
Por un lado, los dirigentes rossoneros echaron el freno de mano, y por el otro, Christian empezó a reflexionar seriamente sobre su futuro en la capital lombarda. ¿Ha pesado de forma directa esta tremenda incertidumbre en el deficiente rendimiento que ha mostrado el norteamericano durante los últimos seis meses de competición? Con total seguridad, la respuesta es sí.
Hasta el pasado mes de enero, Pulisic se mantenía firmemente como el máximo goleador del Diavolo, a pesar de que los constantes problemas físicos le habían obligado a causar baja en más de una ocasión. Sin embargo, con la entrada del nuevo año, se inició un doloroso ayuno de cara a puerta que solo logró romper recientemente con su selección en un amistoso de preparación previo a la cita mundialista. Un dato que subraya con nitidez cómo Christian necesitaba imperiosamente cambiar de aires para reencontrarse con el gol. La campaña del Milan concluyó con el descalabro de quedarse fuera de la Champions, otorgando a «Capitán América» un motivo de peso extra para replantearse su porvenir.
De hecho, su agente comenzó de inmediato a sondear el terreno en busca de un traspaso a clubes que disputen la máxima competición europea, hasta que el New York City irrumpió con fuerza en la escena. El club neoyorquino, propiedad de la poderosa multipropiedad del City Football Group, anhela repatriar a Pulisic a los Estados Unidos, donde solo militó en categorías juveniles antes de dar el gran salto a Europa. La propuesta económica remitida al delantero es sumamente suculenta, si bien es cierto que aún no se ha presentado una oferta formal de compra dirigida a los despachos de la vía Aldo Rossi.
Y es aquí donde radica el nudo gordiano del problema. Por norma general, las franquicias de la MLS no tienen por costumbre desembolsar ingentes cantidades de dinero en concepto de traspaso por los derechos de los futbolistas. Una consideración que no es en absoluto baladí, especialmente si se tiene en cuenta que tanto Gerry Cardinale como el nuevo director técnico Rúben Amorim consideran a Pulisic una pieza angular e indispensable del Diavolo del mañana.
Para lograr que el Milan cambie de postura y acepte abrir las negociaciones, el New York City tendrá que plasmar una cifra sumamente importante en la notificación formal que envíe a las oficinas de Casa Milan. Al mismo tiempo, en la planta noble son plenamente conscientes de que retener a un futbolista que arrastra un contrato corto expone a la entidad al gravísimo riesgo de perderlo completamente gratis a la vuelta de un año.
Si Pulisic se termina quedando este verano, los rossoneri se verán «obligados» de forma automática a sentarse de nuevo a la mesa con su representante para prorrogar los términos del vínculo contractual. Eso sí, con una pequeña —o más bien enorme— condición añadida: Christian, fuertemente seducido por los cantos de sirena de la oferta neoyorquina, difícilmente aceptará ahora aquellos 5 millones de euros que se discutían tiempo atrás. Entre otras cosas porque, desde hace un tiempo, en la cabeza de Pulisic ha madurado con fuerza la firme idea de exigir un salario superior al de Rafael Leão, quien actualmente ostenta el estatus de ser el futbolista mejor pagado de toda la plantilla rossonera con una ficha que, gracias a la facilidad de sus bonus, alcanza los 7 millones de euros anuales.

UN MERCADO ATADO A LA LISTAS UEFA
El Milan cuenta finalmente con su estructura directiva definida, además de un nuevo entrenador, lo que permite al fin comenzar a planificar la próxima temporada. A buena hora, se podría decir. Amorim, Gardiner y Almstadt saranno los encargados de gestionar el área deportiva y tendrán que resolver una ingente cantidad de situaciones complejas de forma simultánea: desde el deseo de Rafael Leão de abandonar el barco o el futuro de Luka Modrić, hasta la gestión de los numerosos futbolistas que regresan de sus respectivas cesiones.
Será un mercado de fichajes que deberá basarse, ante todo, en las ideas y la astucia, dado que a última hora el Milan se quedó fuera de la clasificación para la próxima Champions League y sus abundantes ingresos económicos tras el descalabro ante el Cagliari. Con todo, el equipo disputará la Europa League, lo que vuelve a poner sobre la mesa de actualidad las tan cruciales listas de inscripción. Si bien para el registro de la plantilla en la Serie A no existen ni existirán problemas normativos, es obligatorio prestar la máxima atención a los dictámenes de la UEFA para confeccionar la lista de 25 futbolistas que participarán en la competición continental. Huelga decir que el mercado de fichajes deberá diseñarse bajo estos estrictos parámetros.
En las competiciones europeas, la plantilla oficial deberá estar compuesta por un máximo de 25 futbolistas (Lista A), subdivididos estrictamente en: un máximo de 17 jugadores extranjeros, un mínimo de 4 formados en Italia y un mínimo de 4 formados en el Club. A ellos se añade una Lista B (modificable de forma ilimitada antes de cada partido) compuesta por futbolistas menores de 21 años que, desde los 15 años en adelante, hayan pasado al menos dos temporadas consecutivas en la entidad rossonera.
Para obtener el estatus de jugador “formado”, las especificaciones normativas son las siguientes:
Formados en el filial del club (Cantera Club): Futbolistas que, entre los 15 y los 21 años de edad, hayan militado en el Milan durante tres temporadas completas o 36 meses (consecutivos o no).
- Formados en el filial nacional (Cantera Italia): Futbolistas que, entre los 15 y los 21 años de edad, hayan militado durante tres temporadas completas o 36 meses (consecutivos o no) en un club perteneciente a la misma federación nacional (FIGC).
Simulación actual de la plantilla para la Europa League
Extranjeros (17 / 17 slots ocupados)
- Mike Maignan
- Fikayo Tomori
- Strahinja Pavlović
- Pervis Estupiñán
- Silvan Athekame
- Luka Modrić (duda)
- Adrien Rabiot
- Ardon Jashari
- Youssouf Fofana (En venta)
- Ruben Loftus-Cheek (En venta)
- Alexis Saelemaekers
- Christian Pulisic
- Christopher Nkunku
- Rafael Leão (En duda / En venta)
- Santiago Giménez
- (Slot libre / Reservado a fichajes o retornos)
- (Slot libre / Reservado a fichajes o retornos)
Formados en el Vivero de Italia (3 / 4 slots ocupados)
- Pietro Terracciano
- Samuele Ricci
- Koni De Winter
Formados en el Vivero del Club (1 / 4 slots ocupados)
- Matteo Gabbia
Lista B (Cambios ilimitados – Canteranos U21)
- Lorenzo Torriani
- Davide Bartesaghi
- Francesco Camarda
- Christian Comotto
- Resto de la cantera
El canterano Odogu se encuentra a día de hoy con un gran signo de interrogación por diversos motivos. El primero es que la dirección debe definir si se mantendrá en la dinámica del Milan o si saldrá cedido para foguearse. El segundo es que, para ser inscrito en la lista europea —al no cumplir los requisitos temporales para integrar la Lista B ni poseer el estatus de formado en Italia o el club—, tendría que ocupar obligatoriamente una de las 17 plazas destinadas a los futbolistas extranjeros.
Esta misma regla se aplicará estrictamente con el extremo serbio Andrej Kostić, cuyo fichaje fue oficializado por el Milan en las semanas previas. Por otra parte, falta esclarecer el futuro de varios pesos pesados: Rafael Leão, Youssouf Fofana y Ruben Loftus-Cheek se encuentran formalmente en la rampa de salida. Sus eventuales traspasos liberarían un valioso cupo cada uno en la saturada lista de 17 extranjeros. La continuidad de Luka Modrić también está por escribir: el genio croata comunicará su decisión definitiva una vez concluya su participación en el Mundial.
De cara a las incorporaciones por retorno, este es el encaje exacto de los slots que ocuparía cada futbolista en caso de permanecer en la disciplina rossonera:
- Ismaël Bennacer: Ocupa plaza de Extranjero (17 slots).
- Yunus Musah: Ocupa plaza de Extranjero (17 slots).
- Samuel Chukwueze: Ocupa plaza de Extranjero (17 slots).
- Warren Bondo: Ocupa plaza de Formado en Italia.
- Filippo Terracciano: Ocupa plaza de Formado en Italia.
- Francesco Camarda: Se inscribe en la Lista B (Sin ocupar slot).
- Kevin Zeroli: Se inscribe en la Lista B (Sin ocupar slot).
- Christian Comotto: Se inscribe en la Lista B (Sin ocupar slot).
Entre este grupo de jugadores, se puede dar casi por segura la salida inmediata de Warren Bondo, Ismaël Bennacer y, muy probablemente, Yunus Musah (aunque Amorim ha exigido examinar a este último en Milanello antes de firmar su sentencia). El futuro de Samuel Chukwueze y Filippo Terracciano sigue siendo incierto. Por su parte, los jóvenes Camarda y Comotto serán de gran utilidad en la rotación, mientras que se evalúa si Kevin Zeroli saldrá nuevamente cedido para acumular minutos de competición.
Al inicio del verano, el Milan se encuentra en disposición de acometer tres fichajes sin necesidad de realizar encajes previos: puede incorporar a dos futbolistas extranjeros y a uno formado en el vivero italiano (siempre y cuando no se opte por retener en la plantilla a Filippo Terracciano o a Warren Bondo).
A partir de ahí, el resto del rompecabezas de mercado dependerá única y exclusivamente de la agilidad en el capítulo de salidas y traspasos. Se antoja vital para la salud del vestuario presentarse en el mes de septiembre con los deberes hechos, evitando caer en la desagradable e incómoda tesitura de tener que excluir a futbolistas del torneo europeo; una situación sumamente antipática que no sería sino el reflejo directo de una deficiente y mala planificación por parte de la directiva.