Hubo un tiempo en que los entrenadores de nivel explicaban que un equipo de fútbol se juzga, ante todo, por su “columna vertebral”. El guardameta representa la zona cervical; el delantero centro, el hueso sacro; mientras que, en el medio, la columna la componen el defensor central y el centrocampista organizador. El nuevo Milan parece perseguir fielmente esta lógica. Y si bien bajo los palos con Mike Maignan y en la medular con Luka Modrić —así como con Adrien Rabiot— los rossoneros pueden sentirse plenamente a salvo (a expensas de unas salidas que Gerry Cardinale desea evitar a toda costa), el mercado se ha concentrado de inmediato en los dos extremos de esta “columna”.
El atacante ya es un asunto resuelto tras la maxiinversión de 70 millones de euros por Gonçalo Ramos. El siguiente paso es el central, a quien los hombres de mercado de la vía Aldo Rossi, en total consonancia con Rúben Amorim, han identificado en otro portugués bajo la tutela del superagente Jorge Mendes: António Silva (22 años), del Benfica. Las maniobras entrarán hoy en su fase viva, cuando el representante se reúna con la cúpula del club luso en Lisboa. Un encuentro fundamental en la negociación que debería conducir al defensor de la clase de 2003 rumbo a Milán
Mendes transmitirá formalmente a la contraparte la firme voluntad de su asistido: abandonar el Benfica. António Silva tomó esta determinación tras quedarse fuera de la convocatoria de Portugal para el Mundial. Una amarga decepción que ha empujado al joven central a proyectar su porvenir lejos de Lisboa. Al Benfica llegó con apenas 13 años, imponiéndose posteriormente con solo 19 como titular indiscutible en el primer equipo. Ahora se siente listo para dar un salto cualitativo hacia adelante y, por este motivo, ha frenado de raíz las negociaciones para su renovación contractual. «No sé si firmaré», esquivó recientemente en una entrevista.
Este es un detalle de suma trascendencia para el Milan, ya que el actual vínculo de Silva con las “Águilas” expira el 30 de junio de 2027. ¿Qué significa esto? Sencillo: sin una prolongación firmada, el Benfica se verá obligado a venderlo este mismo verano si no quiere arriesgarse a perderlo a coste cero dentro de un año. Una coyuntura que influye de manera natural en el precio de salida, el cual los rossoneros esperan que sea lo más contenido posible. En torno a los 20 millones de euros, dicta la lógica.
Ayer, entretanto, el Benfica cerró la incorporación de otro defensor: Clément Lenglet, procedente del Atlético de Madrid. Un fichaje vinculado hasta cierto punto con el futuro de Silva, dado que el francés es de perfil zurdo, al contrario que António. En resumen, el desembarco de uno no implica obligatoriamente la salida inmediata del otro; aunque la voluntad del central portugués pasa por recalar en su nuevo destino antes del inicio de la temporada de clubes.
Con todo, António Silva se personó ayer con total regularidad en las instalaciones de entrenamiento para el arranque de la pretemporada de las Águilas bajo las órdenes de su nuevo técnico, Marco Silva. La esperanza, no obstante, es que esta no sea la única pretemporada de su verano: confía en poder estar antes de mediados de julio en Milanello a las órdenes de otro entrenador portugués, ese Amorim al que solo se ha enfrentado como rival en los encendidos derbis contra el Sporting de Lisboa, y junto a un viejo amigo, ese Gonçalo Ramos con quien compartió su eclosión en el Benfica de Roger Schmidt. La misión queda encomendada a Mendes, quien hoy tejerá la red con el club portugués antes de presentar al Milan el paquete completo de la operación, el cual comprende un precio final por el traspaso (20 millones) y una propuesta de salario para el jugador (3 millones por temporada —el doble de su ficha actual— hasta el año 2031).
La sensación general es que la operación puede llegar a buen puerto, al contrario de lo que le sucedió a la Juventus, entidad que intentó sin éxito arrebatar a António Silva del Benfica en múltiples ventanas de transferencias. El último intento de la Vecchia Signora, de hecho, es bastante reciente, con Damien Comolli habiendo solicitado ya informes a la sociedad de Lisboa sobre los costes de la operación justo antes de abandonar su cargo como director general bianconero. Una excelente noticia para el Milan, que se quita de encima a un duro competidor en la carrera por el zaguero luso.
Los rossoneros manejan otros nombres en su agenda para la retaguardia, pero, al igual que ocurrió con Ramos para la delantera, Cardinale parece firmemente decidido a satisfacer el deseo de su nuevo director técnico, Rúben Amorim, trayendo a Silva a Milán y ratificando un eje de mercado que conecta directamente al propietario con el entrenador. Con la valiosa colaboración externa de Jorge Mendes, naturalmente.
MIENTRAS SE SIGUE LA PISTA DE HJULMAND
El mercado de fichajes sigue un esquema preciso, tan definido como el sistema táctico que empleará Rúben Amorim: un 3-4-2-1 moderno y ofensivo, en el cual las incorporaciones serán estrictamente funcionales para desarrollar las ideas futbolísticas del nuevo entrenador. El técnico luso no exige trastornos drásticos ni grandes revoluciones; simplemente solicita retoques de calidad que añadan fuerza a un bloque humano que ya se considera muy sólido gracias, en buena medida, a la confirmación de los futbolistas titulares habituales.
La hoja de ruta del mercado está nítida: primero el delantero centro, la prioridad absoluta. Aunque el técnico pretenda evaluar primero sobre el césped los recursos que tiene a su disposición, existen carencias evidentes que deben subsanarse independientemente de los entrenamientos. Una vez cerrado el “9”, Gonçalo Ramos, le toca el turno a las demás demarcaciones. Y la segunda línea en la que se ha decidido intervenir con urgencia es la defensa: António Silva puede convertirse de forma inminente en el segundo golpe del mercado rossonero. Lo que para los aficionados parecía que iba a ser un verano de largas esperas se ha encendido de golpe, volviéndose tórrido de inmediato: el Milan es el club más activo del panorama actual. Y no se detendrá aquí.
La dirección deportiva intervendrá también en los otros sectores del campo, aunque quizás con una mayor dosis de calma. Se realizará una incorporación en el centro del campo, dando ya por seguras las salidas de Ruben Loftus-Cheek y Youssouf Fofana, y con un Luka Modrić a quien, llegado el caso, se le reservará un rol con una carga de minutos más dosificada y a tiempo parcial. Tal y como ha ocurrido con el delantero centro y como sucederá probablemente con el defensor, en la medular se seguirá exactamente el mismo proceso de toma de decisiones. Gerry Cardinale quiere complacer las peticiones de Amorim, mientras que la directiva compuesta por Hendrik Almstadt, Bobby Gardiner y Donato Lomonte aportará sus propias valoraciones técnicas y métricas para alcanzar posteriormente una elección consensuada.
Al entrenador le entusiasma Morten Hjulmand y el análisis de los datos respalda por completo esta preferencia. El danés de 27 años ya conoce la Serie A de su etapa en el Lecce y acumula dos temporadas en Portugal militando en las filas del Sporting de Lisboa, donde registra 141 partidos y 10 goles. No obstante, en la recámara de esa misma parcela figura la propuesta externa de Jorge Mendes, quien sugiere el nombre de Marc Casadó (22 años), formado en un Barcelona con cuyo primer equipo acumula 75 encuentros; bagaje suficiente como para querer embarcarse ahora en un nuevo desafío profesional.
Al final del camino, los movimientos del mercado podrían trazar una larga circunferencia para regresar justo al punto de partida: la línea de ataque. ¿Conducirá a algo concreto el flechazo absoluto de Ibrahimović por Kerim Alajbegović, el joven de 18 años del Salzburgo y de la selección de Bosnia? Zlatan, habitualmente muy reacio a regalar elogios, lo ha catalogado públicamente como una auténtica estrella: ¿mantendrá y defenderá esta misma postura en las reuniones de planificación de mercado en la vía Aldo Rossi?
Por lo pronto, es seguro que en torno al joven talento ya se han movilizado competidores tanto extranjeros como italianos —con la Roma y la Atalanta a la cabeza—, pero si el Milan decidiese irrumpir definitivamente en escena, dispondrá de los argumentos para hacerlo con la misma fuerza, y absoluta confidencialidad, con la que logró arrebatar a Gonçalo Ramos de las garras del PSG.
SE PUBLICA EL CUADRO DE LA COPA DE ITALIA
La Lega Serie A ha publicado de forma oficial el cuadro definitivo para la Coppa Italia 2026/27. El Milan arrancará su andadura en la competición copera nacional directamente en la ronda de octavos de final, cuyas eliminatorias se disputarán repartidas en tres fechas: el 2 de diciembre de 2026, el 16 de diciembre de 2026 y el 13 de enero de 2027.
En el mismo lado del cuadro de los rossoneros ha quedado encuadrado el Como, escuadra que se postula como el hipotético adversario en los cuartos de final, además del Inter y el Bologna: debido a esta disposición, podría vivirse un Derby della Madonnina en las semifinales. Por su parte, el rival que desafiará al Milan en los octavos de final saldrá de la ruta previa entre Torino, Carrarese, Monza y Avellino.