El Benfica dice no por Antonio Silva

Nada de fumata blanca. Del encuentro mantenido entre Jorge Mendes y el Benfica no ha surgido la luz verde para el traspaso de António Silva al Milan. No se trata de un “no” definitivo, pero, por el momento, el club portugués pretende agotar sus opciones para convencer al defensor de que firme la renovación de su contrato —con el consiguiente aumento de sueldo— y no se abre a una venta; especialmente bajo la tasación de 20 millones de euros, el precio “estimado” por el agente para el buen éxito de la operación.

António Silva tiene un vínculo contractual con la entidad lusa válido hasta el 30 de junio de 2027. El Benfica le presentó una propuesta formal a mediados de mayo, pero el futbolista desea, de forma natural, sondear el mercado durante el verano. Además, la opción de recalar en el Milan, contando encima con un compatriota como Rúben Amorim en el banquillo, le intriga notablemente. Por ahora, sin embargo, en Lisboa hacen muro.

El presidente, Rui Costa, y el director deportivo, Mário Branco, le reiteraron ayer a Mendes que no tienen la más mínima intención de negociar a la baja. ¿Pura estrategia? A finales de junio es factible, aunque el nuevo director técnico, Marco Silva, ya ha trasladado a la planta noble que cuenta enormemente con la permanencia del central de la clase de 2003. En el pasado, los aficionados del Benfica han presionado con frecuencia a la junta directiva para evitar la venta de las joyas de la casa por cifras consideradas insuficientes. Un debate que ha emergido también estas semanas con otro talento, el noruego Andreas Schjelderup, quien ha cerrado la puerta a la renovación de su contrato. Dos espinas clavadas para la cúpula de las “Águilas”.

Si bien Schjelderup termina su vinculación en 2028, a António Silva le resta un solo año de contrato. Esto coloca al Benfica en una tesitura sumamente incómoda: o el defensor prolonga su acuerdo con el equipo de Lisboa en las próximas semanas —quizás bajo la promesa de una futura venta pactada—, o resultará muy complicado retenerlo sin asumir el riesgo crítico de perderlo completamente gratis en un año.

Por este motivo, el Milan no tiene ninguna prisa. Cuanto más avancen las fechas en el calendario, “peor” será la posición de fuerza del Benfica. A pesar de ello, el propio Silva desearía tener despejado su porvenir a la mayor brevedad posible. Entretanto, en la agenda de los ejecutivos rossoneros —y en la lista personal del propio Amorim— figuran lógicamente otros nombres para el puesto de defensa central, demarcación considerada prioritaria tras haber solucionado la papeleta del delantero centro con la maxiinversión por Gonçalo Ramos.

No se descarta, asimismo, que el Diavolo pueda intentar realizar dos incorporaciones en la retaguardia, especialmente si se acaba concretando la salida de Fikayo Tomori; aunque resulta prematuro llegar a semejantes conclusiones antes de que el nuevo entrenador haya podido evaluar al grupo de trabajo sobre el césped de Milanello.

CORSPORT: STONES Y LISANDRO MARTINEZ

La edición de hoy del Corriere dello Sport abre esta mañana con el siguiente titular en su primera página: “El Milan, a por Stones y Lisandro Martínez”. El club rossonero parecía tener muy encarrilado el fichaje de António Silva, pero el Benfica ha levantado un auténtico muro defensivo y tiene como prioridad absoluta renovar el contrato de su joven estrella. Ante esta tesitura, el Diavolo se ve obligado a cambiar radicalmente de objetivo para reforzar la retaguardia de cara a la próxima temporada.

En el punto de mira de la dirección deportiva se encuentran, por ejemplo, John Stones, futbolista inglés de la clase de 1994 que milita en el Manchester City, y Lisandro Martínez, central argentino nacido en 1998 que defiende la camiseta del Manchester United. Asimismo, conviene prestar mucha atención a la figura de Tiago Gabriel, el prometedor defensor portugués de 21 años que juega en el Lecce y que forma parte de la poderosa escudería del superagente Jorge Mendes.

AMORIM QUIERE RECUPERAR A LIBERALI

La atención a los jóvenes talentos es uno de los presupuestos fundamentales de la filosofía futbolística de Rúben Amorim: el nuevo director técnico rossonero se concentrará firmemente en los chicos de mayor proyección, sin limitarse únicamente a Francesco Camarda y Christian Comotto, en absoluto los más cotizados de la cantera. Hay más: Amorim ha seguido muy de cerca el devenir del Milan en los años precedientes, cuando otro entrenador portugués —Paulo Fonseca— decidió alinear a Mattia Liberali como titular en un partido oficial contra el Genoa.

El entonces adolescente de 17 años, apodado “Libe”, fue la gran apuesta de Fonseca en diciembre de 2024, y sobre el césped de San Siro completó una actuación muy ordenada, sin destellos deslumbrantes pero sin sucumbear lo más mínimo ante la imponente presión de un estadio abarrotado. A partir de ahí, sin embargo, su trayectoria rossonera no experimentó el crecimiento lineal que cabía esperar; al contrario, se vio relegado de nuevo a la disciplina del equipo Primavera.

Al término de aquella campaña, tomó la determinación de abandonar el club que lo había visto crecer en el fútbol base hasta su debut con los mayores para intentar una experiencia real en el fútbol profesional. Mattia Liberali, erigido en la gran revelación del último campeonato de la Serie B con el Catanzaro y líder indiscutible de la selección italiana Sub-19, ¿se encuentra ahora preparado para regresar a Milán?

Liberali sigue siendo un adolescente en edad de formación: cumplió los 19 años de edad el pasado mes de abril y a lo largo de los últimos meses ha tenido el escenario idóneo para constatar sus enormes habilidades individuales. Registra un balance de 30 partidos disputados entre el campeonato de Serie B, los playoffs de ascenso y la Coppa Italia vistiendo la elástica del Catanzaro, firmando una tarjeta de 4 goles y 4 asistencias. La nítida sensación es la de una evolución futbolística continua que se ha prolongado incluso más allá del cierre del curso de clubes, brillando con la Nazionale juvenil.

El Milan y, muy especialmente, Amorim se han mostrado sumamente intrigados por este rendimiento y monitorizan no solo su maduración deportiva, sino también su particular situación contractual. El jugador fue transferido en el verano de 2024 a título gratuito pero mediante un astuto subterfugio legal: ante el riesgo inminente de que se marchase libre con la carta de libertad, la entidad rossonera lo regaló al Catanzaro reservándose el 50% de una futura venta. Computando que en su contrato actual existe una cláusula de rescisión fijada en 6 millones de euros, para la vía Aldo Rossi esto se traduce en la posibilidad de repescarlo hoy mismo desembolsando únicamente 3 millones de euros. Hubiese sido preferible no perder el control de su ficha en su día, pero mediante esta fórmula los daños patrimoniales quedan bastante limitados.

El verdadero peligro radica en el acecho de otras escuadras de la Serie A: el Como, que sopesa la viabilidad de otorgarle un espacio relevante combinando su juego con la permanencia en la plantilla de Nico Paz; y también el Sassuolo de Alberto Aquilani, quien ya fuera su director técnico en la categoría de plata. En cualquier caso, resulta sumamente improbable que su salto definitivo a la Serie A se posponga: este es el instante preciso para que se concrete. El Milan lo acogería de nuevo de muy buen grado, e incluso otorgándole un rol que no tiene por qué ser necesariamente secundario. En el nuevo dibujo táctico de Amorim, el 3-4-2-1, y con tres competiciones oficiales por disputar a lo largo del año, el canterano dispondría de cuantiosas oportunidades para brillar.

FABRIZIO ROMANO COMENTA SOBRE LA DEFENSA

En un vídeo publicado en su canal de YouTube, el periodista especializado en el mercado de fichajes Fabrizio Romano ha confirmado la información adelantada ayer: uno de los nombres que más gustan al Milan para reforzar la parcela defensiva es el de Gonçalo Inácio, futbolista del Sporting de Lisboa. Esto es lo que ha detallado el cronista italiano:

“El Milan está trabajando intensamente para regalar un nuevo defensor central a Rúben Amorim. Respecto al nombre de António Silva, debo decir que no me consta en absoluto ni un acuerdo con el futbolista, ni la existencia de una negociación abierta con el Benfica. La entidad encarnada me ha hecho saber explícitamente que no ha mantenido ningún tipo de contacto con los rossoneros. El club portugués es sumamente meticuloso en el mercado y mantiene unas relaciones excelentes con el agente del defensor, Jorge Mendes; por lo tanto, si el Milan hubiese iniciado una negociación por António Silva, aunque solo fuera con el entorno del jugador, el Benfica lo sabría al 100%.”

“Y la realidad es que no han recibido ninguna información, mientras que por la parte del futbolista tampoco se han producido contactos directos. Ergo, a día de hoy, no consta que exista una negociación en marcha entre el Milan y el Benfica por António Silva. Por lo que a mí me consta, en la lista de objetivos del Milan y de Amorim figuran los nombres de al menos tres defensores”.

“El Diavolo ha empezado a cribar las opciones y un nombre al que hay que prestar muchísima atención es el de Gonçalo Inácio. No es el único perfil que está evaluando la dirección deportiva rossonera, pero sí es uno de esos tres o cuatro nombres que el club está analizando con lupa para potenciar la retaguardia. Amorim lo conoce a la perfección de su etapa compartida, así que veremos qué sucede en los próximos días”.

¿ES STONES UNA OPCIÓN VÁLIDA?

Después de encarrilar la delantera, el Milan busca a su defensor. Archivada en poco tiempo la negociación que llevará a Gonçalo Ramos al Milan por una cifra récord —jamás desembolsada antes por el club rossonero—, ahora Gerry Cardinale y su equipo de mercado quieren concentrarse en elevar la calidad defensiva de la plantilla a disposición de Rúben Amorim.

En las últimas horas, desde Inglaterra (una indiscreción adelantada por Carlo Pellegatti) ha resonado con fuerza el nombre de John Stones, central inglés de 32 años que queda libre con la carta de libertad del Manchester City, donde ha jugado (y ganado) durante los últimos diez años. ¿Puede ser una oportunidad real para el Milan? Analizamos los motivos a favor y en contra.

John Stones al Milan: SÍ: El principal motivo por el cual el fichaje de John Stones por el Milan sería una buena idea está a la vista de todos: su enorme experiencia y su absoluta costumbre de ganar. Dos características basilares si el club rossonero, con el nuevo ciclo de Rúben Amorim, quiere verdaderamente reconstruir una nueva cultura e identidad ganadora que se ha ido desdibujando en estos últimos cuatro años bajo la propiedad de Cardinale.

En una década con el Manchester City de Pep Guardiola, por quien fue reclutado en 2016, Stones ha logrado cosechar un palmarés envidiable: 6 Premier League, 5 Copas de la Liga, 3 FA Cup, 3 Community Shield, 1 Champions League, 1 Supercoppa Europea y 1 Mundial de Clubes. Además, su bagaje se ha enriquecido disputando grandes torneos internacionales con la selección de Inglaterra, a pesar de que ahí nunca llegaran los títulos.

Otro aspecto sumamente ventajoso sería su ductilidad táctica: puede actuar como central puro, como “braccetto” (central exterior) e incluso como mediocentro en la medular, tal y como Guardiola lo reconvirtió en la histórica temporada del Triplete que culminó con la victoria en la final de la Champions contra el Inter. Un rasgo positivo no solo por sus virtudes futbolísticas, sino por la total disponibilidad con la que ejecutó las órdenes de un Pep que lo tenía en altísima consideración. Por último, resulta evidente poner el acento en el factor financiero: el Milan podría incorporarlo a coste cero como agente libre.

John Stones al Milan: NO: Partiendo precisamente del plano económico, John Stones al Milan podría resultar bastante menos ventajoso desde el punto de vista de la ficha salarial. Actualmente, el central británico percibe entre 8 y 9 millones de euros netos por temporada. Ahora que su contrato con el City expira y con la edad jugando en su contra, es seguro que Stones no podrá plantear exigencias demasiado desorbitadas, pero sin duda buscará amarrar el que podría ser el último gran contrato de su trayectoria profesional. Se trata, no obstante, de un factor sobre el cual la directiva puede trabajar y negociar.

El verdadero elemento de riesgo con Stones radica en su respuesta física. Su historial médico habla por sí solo y no augura nada bueno: en el City, solo completó una temporada limpia y exenta de lesiones durante su primer año de estancia. A partir del curso siguiente, siempre ha registrado al menos un parón físico por campaña, con bajas nunca inferiores a los 20 días. Está claro que el Milan se encuentra en la búsqueda de un perfil defensivo que ejerza como líder técnico y figura angular sobre la que reconstruir la zaga. En conclusión: desde una perspectiva técnica y de carisma, Stones respondería a los criterios; sobre su fiabilidad física, en cambio, quedaría más de una duda.