La línea en la que debía fundamentarse la reconstrucción del último Milan, la defensa, se desmoronó bajo los golpes del Cagliari y, antes de eso, del Sassuolo, Udinese, Atalanta… La solidez defensiva que caracterizaba a Massimiliano Allegri ha sido, de este modo, rápidamente renegada en favor del fútbol de ataque de Rúben Amorim, en cuya estrategia resulta más importante marcar un gol más que encajar uno menos. La renovación es radical: el primer mandamiento será ir al asalto de los adversarios y el segundo, resistir las embestidas. Esto no significa debilitar la retaguardia, sino todo lo contrario: cuando el Milan sufra la presión de los rivales, deberá estar plenamente preparado para repelerla.
Renovación significa también dar un rostro completamente nuevo a la retaguardia, en la cual con toda probabilidad cambiarán dos titulares de los tres elementos de la línea. Se trata de un porcentaje de sustituciones muy superior al de las demás demarcaciones: Adrien Rabiot y tal vez Luka Modrić permanecerán en el centro del campo, mientras que Christian Pulisic y Christopher Nkunku están ya listos para escoltar en ataque a Gonçalo Ramos. Del terceto que el año pasado ejercía como titular —Tomori, Gabbia y Pavlović— solo quedará uno.
El único superviviente es Strahinja Pavlović, el perfil zurdo idóneo para la línea de tres situada por delante de Mike Maignan. Entre el centro y el sector centro-derecho de la zaga, en cambio, el panorama mudará por completo: Matteo Gabbia se quedará y, en un Milan completamente remozado, representará más que nunca un símbolo de italianidad y milanismo, pero ya no dispondrá del puesto garantizado.
Fikayo Tomori se encuentra en la rampa de salida: su contrato expira en el verano de 2027 y no parece existir la menor intención de renovar su vínculo, como tampoco la voluntad de arriesgarse a perderlo a parámetro cero. Este es, por tanto, el momento idóneo para proceder a su venta, con un probable retorno a la Premier League. Para el defensor central, que en 2022 fuera protagonista indiscutible en la carrera por el Scudetto y que el curso pasado reconquistó —durante un breve periodo— la convocatoria con la selección inglesa, la experiencia rossonera se da prácticamente por concluida aquí.
Los refuerzos procedentes del mercado de fichajes serán, por consiguiente, más de uno; probablemente una pareja de centrales. Si sobre António Silva el Benfica continúa levantando un muro inaccesible, el Milan ha desplazado sus miras un poco más allá, concretamente a la dirección del Sporting de Lisboa para atar a Gonçalo Inácio. Si bien a sus 22 años el primero puede presumir de 181 apariciones oficiales en el fútbol profesional, el segundo, a sus 24 años, cuenta ya a sus espaldas con 259 partidos y 24 goles. Un futbolista joven con un bagaje contrastado y unas potencialidades enormes aún por explorar. Con Amorim compartió años dorados en el Sporting y comparte todavía la agencia de representación que gestiona sus intereses.
¿Un canal preferencial? No exactamente. Inácio posee una cláusula de rescisión estipulada en 60 millones de euros, pero su precio real de mercado oscila entre los 35 y 40 millones. Con la selección portuguesa está viviendo la cita mundialista como un mero espectador (tres partidos de tres sentado en el banquillo), pero sigue siendo un jugador de absoluta fiabilidad y en perfecta sintonía con la estrategia corporativa de RedBird: futbolistas que tengan ya un pasado a sus espaldas en el que hayan demostrado soportar contextos muy competitivos, pero que tengan aún margen de revalorización. Una tarea que le correspondería potenciar al Milan y a Amorim.
La certeza absoluta es que el Milan invertirá con fuerza en el defensa central tal y como ya lo ha hecho con el delantero: no con la misma cuantía, porque es sabido que hoy en día los goles se pagan caros, pero sí mediante un cheque muy copioso. Quizás precisamente en torno a esos 30 o 40 millones. El habitual Como de Fàbregas también se ha introducido en la carrera por el jugador. Muy distinto es el contexto que rodea a Virgil van Dijk: con un contrato que vence en 2027 y a punto de cumplir 35 años de edad el próximo miércoles, no conllevaría un coste de traspaso elevado.
A diferencia, no obstante, de la ficha salarial de top-player que el neerlandés todavía puede permitirse exigir. Además, restaría la labor de convencerlo para aceptar un proyecto que, a día de hoy, no prevé su concurso en la Champions League. Soñar, eso sí, no cuesta nada. Más allá de Tiago Gabriel del Lecce, figuran asimismo en la agenda otros candidatos que no han trascendido a la luz pública: con la operación Gonçalo Ramos, el Milan ya ha demostrado que sabe moverse con extrema celeridad y bajo un absoluto secretismo. Confeccionado el ataque, ahora los objetivos prioritarios se trasladan a la defensa: es la segunda gran necesidad indicada por el entrenador de mutuo acuerdo con el club.
EL AGENTE DE JASHARI EN LA SEDE DEL CLUB
A lo largo de las últimas semanas se ha especulado encarecidamente con el firme interés del Atalanta en hacerse con los servicios de dos centrocampistas propiedad del Milan, a saber: Samuele Ricci y, de manera muy especial, Ardon Jashari. Y precisamente en relación al futbolista helvético, cabe registrar y señalar de forma destacada la presencia, durante la mañana de hoy, de su agente de representación, Francesco Romano, en la sede oficial de la entidad rossonera en la via Aldo Rossi de Milán. El intermediario se encuentra manteniendo una reunión con la directiva milanista con el propósito de tratar el futuro inmediato de su asistido.
Desembarcado en la disciplina del Milan el pasado verano tras una negociación extenuante e infinita con el Club Brugge, Jashari ha experimentado una primera campaña en San Siro envuelta en notables dificultades. El principal detonante de este complejo rendimiento radica en la grave lesión sufrida a finales de agosto de 2025, un contratiempo médico que lo obligó a permanecer en el dique seco y alejado de los terrenos de juego durante varios meses consecutivos.
Su posterior regreso al césped no resultó en absoluto sencillo, una circunstancia acrecentada asimismo por el hecho de que, en su demarcación natural sobre el campo, tenía por delante a una figura de la dimensión de Luka Modrić. El internacional suizo, que actualmente se encuentra plenamente concentrado disputando la Copa del Mundo con su selección nacional, clausuró el curso futbolístico acumulando un balance de 17 apariciones oficiales repartidas entre la Serie A, la Copa Italia y la Supercopa Italiana.
FABRIZIO ROMANO HABLA DE PULISIC Y LEAO
“El Milan cuenta de manera absoluta con Christian Pulisic. Es una elección estrictamente técnica y deportiva, pero también un factor de imagen fundamental para la propiedad estadounidense y para el propio Gerry Cardinale. Por lo tanto, la idea matriz del Milan es seguir adelante con Pulisic. Claramente, los rossoneros tendrán que sentarse a hablar con él sobre los términos de su contrato, pero esto sucederá únicamente después del Mundial, ya que el atacante no desea verse distraído por ningún rumor sobre su futuro”.
“Su cabeza está puesta única y exclusivamente sobre el terreno de juego, pero con total seguridad, tras la cita mundialista, mantendrá una charla con Rúben Amorim y con los nuevos dirigentes del Milan para trazar las líneas maestras de su futuro. Christian Pulisic es parte fundamental del proyecto del Milan, incluso dentro de los nuevos planes trazados por Gerry Cardinale. Es Rafa Leão el gran candidato a marcharse en este mercado, mucho más que ‘Capitán América’, quien hablará de su futuro en líneas generales con el Milan después del Mundial, pero que para el Diavolo constituye una pieza completamente intocable”.