Las intenciones del Milan en el mercado de transferencias parecen estar meridianamente claras, al menos desde el punto de vista de la jerarquía de sus incorporaciones. Tras haber sellado la llegada del director técnico, el primer gran fichaje ha sido el de Gonçalo Ramos. Y no se ha tratado de una negociación menor: el Diavolo ha desembolsado 74 millones de euros más bonus, una cifra que supone el desembolso más elevado en toda la historia de la entidad rossonera. Solucionada la vanguardia, ahora Gerry Cardinale desea blindar la línea defensiva yendo a por otro futbolista expresamente solicitado por su entrenador, Rúben Amorim, un auténtico pupilo de su confianza: Gonçalo Inácio, quien figura como el primer, aunque no único, candidato de la lista.
El primer nombre que se encuentra en la agenda de Cardinale, bajo la estricta directriz de Rúben Amorim, es el de Gonçalo Inácio. El defensor central portugués de la generación de 2001 es uno de los grandes baluartes del Sporting CP. Se trata de un futbolista al que Amorim hizo crecer de forma exponencial durante la experiencia que ambos compartieron en Lisboa, y que ha continuado su evolución incluso cuando el director técnico abandonó la entidad con rumbo al Manchester United.
Tal y como detalla el diario Corriere dello Sport, el Sporting de Lisboa ya ha abierto la puerta a su traspaso por una cifra inferior a los 60 millones de euros de su cláusula de rescisión. Los Leões estarían dispuestos a dejar marchar a su talento defensivo por 40 millones de euros, pero ni un céntimo menos. Esta cantidad es considerada todavía un tanto elevada por la directiva del Milan, que desearía seguir trabajando en las negociaciones para rebajarla sutilmente; no obstante, a día de hoy resulta sumamente difícil que el Sporting otorgue nuevos descuentos, una opción que de hecho está totalmente excluida.
A lo largo de las últimas horas, ha ganado muchos enteros en la consideración de la directiva el nombre de Mario Gila, quien se reintroduce con fuerza entre las opciones tangibles para la zaga estival tras haber sido sondeado previamente por el tándem Tare-Allegri antes de la destitución de este último. El central español parecía tenerlo prácticamente hecho con el Nápoles; sin embargo, los partenopeos no han alcanzado todavía un acuerdo definitivo con la Lazio y tienen, además, la necesidad imperiosa de aligerar su plantilla.
El Milan pretende sacar partido de este peligroso titubeo del Nápoles para entrometerse en la operación. Entre los nombres que permanecen inscritos en la recámara rossonera figuran otro central portugués como António Silva (Benfica), así como el internacional argentino Lisandro Martínez, a quien Rúben Amorim ya dirigió de primera mano durante su reciente etapa en el Manchester United.
En el caso de Mario Gila, gusta a muchos porque acaba contrato dentro de un año: existe una oportunidad de fichar a un jugador que ya conoce de sobra la liga italiana a cifras mucho más bajas respecto a un jugador que tenga un contrato mucho más largo. Si bien el jugador prefiere irse al Nápoles a disputar Champions, precisamente donde está ahora Allegri. Pero no hay acuerdo entre los clubes, aparte que el Nápoles necesita realizar algunas ventas antes de su llegada.
DECLARACIONES DE FURIO FEDELE
El conocido periodista e hincha rossonero Furio Fedele ha hablado de varios temas de actualidad sobre el mercado milanista y no solo. Desde la marcha de Allegri a la llegada de Amorim, pasando por la confirma (o no) de Luka Modric para la nueva temporada, estas son sus declaraciones:
Una temporada que comenzó con algunas dificultades…
“Es cierto, ¿pero puedo ser sincero? Me ha sorprendido Gerry Cardinale y su momentánea cercanía física al club. Cuando volvió a Milán para realizar las diversas reuniones, creo que fue un pequeño paso importante, dada la situación trágica que había y que hay todavía ahora…”.
¿Sobre el final de la temporada pasada?
“Desgraciadamente, Allegri lo arruinó todo. La Champions era necesaria como el pan, y de esto pagan las consecuencias todo el Milan. Fue increíble llegar quintos tras haber pasado la mitad del campeonato segundos y terceros en la clasificación, era demasiado bonito para ser verdad. Debo admitir también que la directiva se ha equivocado muchas veces, y el único al que hoy añoro es Igli Tare…”.
Llega Amorim
“Sí, pero a mí me interesa ganar, no quién entrena y sus filosofías. El Milan necesita resultados y no solo buen juego, no estamos en un desfile de moda. Este nuevo entrenador ha hecho mucho bien en Portugal, pero estamos en Italia y en Milán, por lo que encontrará un ambiente completamente diferente”.
¿Qué cambiarías del equipo actual?
“En defensa, uno como Tomori no puede seguir, no puede ser titular. Me estaba gustando mucho Bartesaghi, que sin embargo fue engullido por el ‘desastre’ táctico de Allegri. Hay muchos acertijos en el centro del campo. A Modrić no lo mantendría, creo que ya lo ha dado todo, mientras que querría la permanencia de Rabiot. En ataque te sorprendo: le daría algunas oportunidades a Camarda, pero debe decidir qué hacer cuando sea mayor. Qué error ir a un equipo como el Lecce, tendría que haber hecho como Esposito y jugar un año en Serie B”.
GIMÉNEZ TAMBIÉN PUESTO A LA VENTA
Ya al terminar la temporada había muchas dudas sobre la permanencia de Santiago Giménez en el Milan. Después que el club rossonero hiciera oficial el fichaje de Gonzalo Ramos como nuevo delantero, hoy ese rumor es una confirmación: salvo increíbles cambios de escena, el Bebote dirá adiós este verano. El mexicano paga la incapacidad de dar un salto de calidad durante la última temporada, con cero goles en liga y uno solo en la temporada.
Sigue en el Mundial, pero apenas se está dejando ver. Solo partes finales de tres partidos de cuatro y poca sustancia. Ahora la Selección Mexicana se enfrentará a Inglaterra en los octavos de final y sabremos si tendrá más opciones de jugar y cambiar así las sensaciones de la primera mitad del torneo. El Milan es sabedor que para no perder dinero tendría que ingresar al menos 21 millones de euros de una posible venta de Giménez.