Rafael Leão arranca de nuevo contra el Inter. Al igual que Luka Modrić, Ardon Jashari, Koni De Winter y Alexis Saelemaekers, los últimos cuatro internacionales en incorporarse a la expedición en Perth. Para Gonçalo Ramos, en cambio, será el estreno absoluto con la camiseta rossonera. Y un debut en un derbi no es un asunto menor, ni tan siquiera para un delantero que ha levantado las dos últimas ediciones de la Champions League con el PSG.
Rúben Amorim inicia hoy los ensayos “de verdad”: si en los amistosos contra el Milan Futuro y el Celtic las ausencias eran excesivas, esta vez cuenta con la práctica totalidad de la plantilla, a excepción de Maignan, Rabiot y los lesionados Pulisic y Giménez. Resulta lógico que aguarde respuestas concretas, tanto ante los “primos” interistas como frente a los dos colosos ingleses (Chelsea y Manchester United) a los que se medirá en los últimos test previos al debut liguero del domingo 23 en Turín.
“Tengo la sensación de que todos los futbolistas que comenzaron la pretemporada desde el primer día están trabajando muy bien —señaló el técnico portugués—, pero lo mismo están haciendo los chicos que se han incorporado en estas últimas jornadas. Leão tiene la suerte de estar en un club como el Milan y por lo tanto debería sentirse feliz. Yo siento que lo está y lo veo motivado. Jugará exactamente igual que jugarán todos los demás. No dispondremos de mucho tiempo para entrenar dado que hay dos partidos programados muy seguidos, de modo que nos toca… entrenar jugando. Gestionaremos las cargas de trabajo”.
Entre Lisboa y Mánchester, Amorim ha aprendido perfectamente lo que significa la palabra derbi: “Sé lo que representan este tipo de encuentros para nuestros aficionados. A ellos no les importa que se trate de un amistoso. A decir verdad, a mí me emociona más comprobar en qué punto nos encontramos, porque hasta ahora solo hemos tenido un partido para testarlo: puedes entrenar todo lo que quieras, pero los aspectos que realmente hay que corregir solo los entiendes en este tipo de escenarios. Cuando estás en el Milan debes ser siempre competitivo y querer ganar siempre. Así que intentaremos lograrlo. Porque el derbi es… el derbi. Ahora bien, ser el campeón de la pretemporada me interesa hasta cierto punto: yo lo que quiero son los tres puntos en la primera jornada de liga”.
El ADN milanista lo lleva ya dentro el preparador luso, tal y como confirmó al responder a una de las preguntas formuladas por la prensa en Perth: “¿Qué equipo recomendaría animar a un australiano en el derbi? Para mí no es ni una duda… Si se analizan únicamente los últimos años, el Inter ha ganado más que nosotros, pero el Milan es… el Milan. Y no se trata solo de los trofeos. Este club representa algo que no se puede comprar. Así que abrid YouTube y entenderéis por qué yo elegiría siempre al Milan”. Una declaración que a buen seguro agradecerá la hinchada rossonera.
Por lo que respecta a la ventana de traspasos, Amorim no ha exigido nuevos refuerzos. En los próximos compromisos evaluará a los futbolistas cuya continuidad aún está en el aire, mientras la dirección deportiva permanecerá atenta para aprovechar eventuales oportunidades. Con todo, en opinión del técnico no existen urgencias:
“Estoy muy contento con la plantilla que tengo. Estamos construyendo nuestra idea de juego y tenemos las cosas claras en el mercado: a veces es posible ejecutarlas y otras no. Pero hay algo seguro: si tuviéramos que empezar la temporada con este plantel, creo que seríamos competitivos y podríamos ganar cualquier partido”.
Su optimismo responde también al desembarco del astro croata: “Modrić posee una experiencia enorme, es muy humilde y lo trataré siempre como a uno más. Tendrá que pelear para ganarse el puesto, aunque naturalmente es un jugador especial. Hemos hecho un gran esfuerzo para tenerlo con nosotros al menos durante una temporada más”.


ENTREVISTA A LUKA MODRIC
Palabras de líder. O mejor dicho, de Balón de Oro. Luka Modrić ha concedido sus primeras declaraciones tras oficializarse la renovación de su contrato con el Milan. En un momento emocionalmente delicado para la afición rossonera tras la pérdida de Franco Baresi, el astro croata ha abierto su corazón, recordando su admiración de niño por aquel mítico Milan capitaneado por el ‘6’. Además de revelar su sueño de conquistar un título para dedicárselo al eterno Capitán, el centrocampista repasa la llegada de Rúben Amorim, el futuro de Rafael Leão, el fichaje de Gonçalo Ramos y la espina clavada de la última temporada.
Modrić, ¿qué sintió cuando le comunicaron el fallecimiento de Franco Baresi?
“Baresi representaba para mí la esencia misma del Milan. Era, si no el mayor, uno de los grandes símbolos de este club: una persona de enorme humildad y un líder que guiaba con el ejemplo. Es una pérdida inmensa para el club y para todo el milanismo. Tuve la oportunidad de coincidir con él hace unos años, cuando jugaba en el Real Madrid y nos enfrentamos al Milan en Los Ángeles. Nunca pude hablar detenidamente con él, pero es uno de esos futbolistas que te sirven de modelo cuando te enamoras de un club de niño. Aunque no jugara en mi demarcación, lo admiraba y pensaba: ‘Así es como se debe competir y comportarse sobre un terreno de juego'”.
¿Su pasión por el Milan nació en parte gracias a Baresi?
“El Milan me ha gustado desde niño. Empecé a seguirlo principalmente por Zvonimir Boban, pero también por Franco y por otros grandísimos campeones rossoneri. Él era el capitán y representaba una fuente de inspiración incuestionable para cualquier aficionado”.
Suelen destacar que usted se asemeja a Baresi en su actitud: habla lo justo y le basta con la mirada…
“Sí, Baresi era ante todo un líder a través del ejemplo. No necesitaba hablar demasiado, era humilde. Para mí, el episodio que mejor lo define es cómo recortó plazos tras su operación de menisco para disputar la final del Mundial contra Brasil. Parecía una recuperación imposible y, aun así, asumió la responsabilidad de tirar uno de los penaltis. Yo viví una situación similar: cuando juegas con tu selección y te toca lanzar un penalti, no es sencillo. Eso demuestra su dimensión, su carácter y su liderazgo”.
¿Asumen como motivación extra conquistar un título esta temporada para dedicárselo a Baresi?
“Sí, debe ser un gran objetivo para nosotros: ganar un título y dedicárselo a Franco. Por su legado. Conseguirlo sería algo extraordinario, maravilloso, un sueño. Trabajaremos sin descanso para lograrlo”.
¿Qué supone arrancar su segunda temporada luciendo la elástica ‘rossonera’?
“Estoy muy feliz de estar de vuelta porque el año pasado disfruté mucho. Por desgracia, no cerramos la temporada como queríamos y no alcanzamos el objetivo mínimo, que era la clasificación para la Champions League, algo que resultó frustrante. Me dolió no poder ayudar al equipo en los partidos decisivos del tramo final a causa de la lesión. Por eso tenía tantas ganas de regresar; espero completar un año superior y ganar títulos con el Milan”.
¿Aquel amargo tramo final y un Mundial discreto con Croacia influyeron en su decisión de continuar?
“No, estoy aquí ante todo porque me he sentido de maravilla. El club y la afición me han transmitido un cariño enorme, han estado a mi lado en todo momento y esa fue la razón principal para quedarme. Además, la directiva me demostró un interés muy firme, lo cual reconforta. Mantengo la misma pasión y el mismo deseo de siempre; mi intención es seguir disfrutando del fútbol. Este es el mejor lugar para mí y confío en aportar al Milan lo mismo que el año pasado, pero logrando como grupo un final distinto. La única vía es aprender de los errores: hasta la derrota contra la Lazio estuvimos ahí peleando por el campeonato, pero cuando vimos que el título se complicaba, quizás nos relajamos dando por hecha la plaza de Champions. Nos equivocamos”.
¿En qué momento tomó la decisión definitiva?
“Siempre tuve en mente seguir un año más. Podría haber firmado en diciembre, pero preferí escuchar a mi cuerpo: necesitaba evaluar cómo me encontraba, si conservaba esa rabia, ese deseo y esa pasión para competir al máximo nivel. Eso era lo primordial y las respuestas fueron las esperadas: me siento bien, con la chispa intacta y la energía necesaria. Al comprobar que la directiva me quería de vuelta, no albergué dudas. El trato del Milan durante la temporada, en el Mundial y tras su conclusión es todo lo que un futbolista puede desear: confianza y afecto”.
¿Cuáles son sus primeras impresiones sobre Rúben Amorim?
“Conversé con él un par de veces durante el verano y las sensaciones son muy positivas. Espero que sigamos en la misma sintonía y entendiéndonos así de bien. El míster aportará ideas renovadas y nosotros trataremos de ejecutar todo lo que nos pida. Confío plenamente en que las cosas saldrán bien”.
Se ha incorporado un delantero como Gonçalo Ramos. ¿Cómo le define?
“Lo he seguido de cerca y es un delantero de primer nivel. Quizás era el perfil exacto que necesitábamos y que nos faltó en el pasado. Espero que mantenga el rendimiento que ha ofrecido en todos sus clubes. Hace poco viví una amarga experiencia con él, ya que marcó el gol que eliminó a Croacia del Mundial… Por lo que he podido tratar con él estos días, es además un chico estupendo y ojalá nos aporte muchísimas alegrías”.
¿Le ha comentado algo sobre aquel gol en el Mundial?
(Sonríe) “No, ya se lo dije cuando coincidimos en Estados Unidos. No quiero volver a sacar el tema porque no guarda un buen recuerdo para mí”.
¿Le gusta el perfil de plantilla que se está perfilando?
“Me gusta la línea que está siguiendo el club. Mantenemos el bloque de la temporada pasada e incorporamos piezas importantes. Ramos, Gila y Diawara aportarán mayor calidad y carácter al grupo para ayudarnos a alcanzar las metas”.
Ha vuelto a coincidir con Rafael Leão. ¿Le alegra su continuidad? ¿Le daría algún consejo sobre su futuro?
“No me corresponde darle consejos. Rafa posee la madurez suficiente para valorar qué es lo mejor para él. Sabe perfectamente el aprecio que le tienen la afición y el club. Es un futbolista determinante y da gusto tenerlo aquí. Solo debe trabajar duro y dar el máximo por el Milan, como ha hecho siempre. Quizás no venga de su mejor campaña debido a un par de lesiones que le impidieron estar al 100% físicamente, pero sigue siendo un jugador top. Para nosotros sería fantástico que se quedara, porque cuando alcanza su nivel óptimo es uno de los mejores del mundo. Espero que se recupere plenamente, reencuentre su mejor versión y nos ayude a completar un gran año. El club y él decidirán la mejor solución, pero como compañero, por supuesto que quiero a Rafa en mi equipo”.
Tras haber conquistado seis Champions League y 34 títulos en su carrera, ¿conserva algún sueño por cumplir?
“Cuando aterricé aquí la primera vez dejé claro que quería ganar con el Milan y ese sigue siendo mi gran sueño: levantar trofeos luciendo esta camiseta. Veremos si es la Serie A u otro título, pero mi meta no ha cambiado. Para eso vine, no a dejar pasar el tiempo. Arranco la temporada con ese objetivo grabado en la mente”.