Gila: “Quería ir al Milan a cualquier precio”

Permaneció parado durante tres semanas debido a una dolencia en el recto femoral derecho, pero ya se encuentra plenamente recuperado. Tras su ingreso en el terreno de juego durante la segunda mitad frente al Manchester United, la retaguardia del Milan exhibió un plus de seguridad y aplomo.

Mario Gila está comenzando a certificar las razones por las cuales Gerry Cardinale invirtió 30 millones de euros (bonus incluidos) para asegurar su traspaso: el central español es un líder nato y la pieza ideal para sostener una línea defensiva de tres centrales que, bajo el mando de Rúben Amorim, estará llamada a aportar velocidad y finura en la fase de iniciación.

El ex-Lazio se muestra listo para asumir galones. Pese a las ofertas recibidas de otras entidades, apostó firmemente por vestir la elástica rossonera. El propio técnico portugués terminó de convencerle mediante una llamada telefónica, si bien la sintonía con el universo milanista se había iniciado meses atrás, cuando el exdirector deportivo Igli Tare (antes de ser relevado el 25 de mayo junto al resto de la cúpula y Massimiliano Allegri) comenzó las gestiones para su contratación.

Tras la victoria en la Tarczyński Arena de Breslavia, el zaguero madrileño analizó sus sensaciones y ambiciones antes del debut liguero frente al Torino, previo a su posterior reencuentro con la Lazio en el Olímpico en la cuarta jornada.

Gila, ¿cuánta falta hacía una victoria sobre el Manchester United para despejar las dudas de una pretemporada con luces y sombras?

“Soy sincero: nos hacía mucha falta. Me siento muy satisfecho por el triunfo y por el rendimiento del grupo. Percibía que esta cita era el escenario idóneo para recuperar sensaciones positivas de cara al inicio de la Serie A. Me alegra haber completado un encuentro así frente a un oponente de la entidad del Manchester United. He experimentado sensaciones muy valiosas y, aunque resta trabajo por delante, hemos demostrado estar preparados para el comienzo del campeonato”.

Tras la lesión en el muslo derecho reapareció en la segunda parte. ¿Ha dejado atrás una pretemporada atípica?

“Ha sido un mes atípico, algo particular. Lamentablemente ya me había ocurrido lesionarme durante la preparación estival; hace dos años en la Lazio estuve dos meses parado y me sucedió algo similar en campañas anteriores… Ahora me encuentro sensiblemente mejor y muy feliz al percibir una energía positiva en el vestuario. Cuando salté al césped me sentí muy cómodo con todos y considero que eso facilitó las cosas”.

¿Cómo evoluciona su integración en el vestuario?

“La acogida por parte de todos ha sido extraordinaria. Se me ve sonreír y bromear a menudo con los compañeros porque me he sentido a gusto desde la primera sesión en Milanello. Se respira una atmósfera muy positiva y no podía pedir nada mejor”.

Durante las estancias en Perth y Yakarta se apreció una gran sintonía entre el grupo y Amorim

“Sí, con el entrenador conecté de inmediato. Es un técnico al que le agrada dialogar con todos, que busca cuidar las relaciones personales más allá del terreno de juego. Considero que ese aspecto resulta fundamental en la dinámica de un equipo”.

Amorim pretende que la línea defensiva se ubique más adelantada respecto al curso anterior y usted parece el perfil idóneo para liderar esa transición

“Competir con la defensa tan adelantada implica asentar un modelo de mayor riesgo. La pasada campaña analicé al Milan en bastantes ocasiones y exhibía un registro táctico distinto, sumamente respetable a tenor de los resultados cosechados al menos hasta la primavera. No obstante, respondía a una propuesta diferente donde el bloque replegaba más y defendía con frecuencia en bloque bajo”.

“Este año la interpretación táctica es opuesta: los tres centrales nos posicionamos muy arriba, elevando el baricentro. Es cierto que exige una precisión absoluta y se corren riesgos cediendo metros a la espalda, pero esa postura concede la opción de recuperar el balón en zonas muy comprometidas para el rival. Estoy convencido de que nuestro juego será mucho más propositivo y ofensivo”.

Para los defensores implica mantener la concentración al máximo y ajustar las distancias con la medular

“Así es, atrás debes ejecutar los movimientos al milímetro, con una precisión y sincronización impecables. Frente al United nos ocurrió un par de veces no estar bien perfilados y en situaciones así el rival alcanza puerta con facilidad. Pero insisto: es un estilo que me agrada y que se amolda a mis facultades. Actuando de este modo puedo aportar muchísimo al equipo”.

¿Qué representa a nivel personal haber firmado por el Milan?

“Firmar por este club supone cumplir un sueño. Desde niño, como todos, soñaba con ser futbolista, pero alcanzar este nivel no resulta sencillo. Intento mantener una mentalidad positiva, integrarme con rapidez y comunicarme con todos. Estoy entusiasmado de pertenecer al Milan. Disponemos de una plantilla de gran nivel y, al margen de los movimientos que ejecute la dirección deportiva hasta el cierre de mercado, estoy convencido de que conformamos un bloque altamente competitivo”.

¿En qué apartados debe evolucionar el equipo?

“Existen múltiples aspectos por pulir. Por ejemplo, evitar errores no forzados, pecados de exceso de confianza o regalar goles al oponente. Dicho esto, la base de partida es magnífica y nos permitirá competir al más alto nivel”.

En primavera, con Allegri y Tare en la dirección, usted figuraba como objetivo prioritario. Pese a los cambios en la estructura, terminó siendo el primer refuerzo defensivo

“Un factor determinante en esta resolución fue Igli Tare. Le estoy enormemente agradecido porque ha sido una de las personas clave en mi carrera y colocó mi nombre en la agenda del Milan desde el mes de marzo. Por mi parte, considero que completé un gran rendimiento en la Lazio y eso agradó también a Amorim. Cuando recibí la llamada de Rúben quedé plenamente convencido. Que el técnico y la entidad coincidan en querer contratarte resulta decisivo. Aunque existían propuestas de otros clubes, siempre consideré que el Milan era la mejor opción”.

Tanto Cardinale como Amorim han fijado el objetivo de competir por títulos desde el primer día

“Por descontado. A mí me gusta ganar los amistosos, los partidos en los entrenamientos y cualquier choque. Para mí no existe otra opción. Si logramos interiorizar esa mentalidad choque a choque, tanto en la Serie A como en la Europa League, nos daremos grandes alegrías y se las trasladaremos a nuestra afición”.

¿Cómo es compartir vestuario con Luka Modrić?

“Luka es un futbolista especial. Tuve la fortuna de conocerlo cuando era más joven durante mi etapa en el Real Madrid. Entrenaba con el primer equipo y, aunque coincidimos poco, le observaba como un referente absoluto: un jugador al que admirar y del que aprender. Encontrármelo de nuevo en el Milan es un regalo del destino. Me encanta conversar con él, escuchar sus consejos y absorber todo lo que transmite. Estoy seguro de que me hará crecer exponencialmente como futbolista y, sobre todo, en la faceta mental”.