Juventus 1 – 1 Milan

Reparto de puntos entre ambos equipos, aunque el Milan tuvo muy cerca la victoria gracias a un golazo de Cissé que salió de suplente y pudo haberle dado a Amorim los tres puntos, pero un tanto de Gatti en el descuento hizo que el 1-1 fuera definitivo. Debutó Moreira pero sin mucho éxito, bastante mejor Chukwueze en la segunda mitad.

PRIMERA PARTE

El clásico en el Allianz Stadium arrancó con un Milan desubicado que sufrió en los compases iniciales por culpa de los desajustes defensivos. Apenas en el minuto 2, una falta de entendimiento en la zaga rossonera regaló una clara ocasión a Alajbegovic, cuyo disparo se marchó por encima del travesaño. Con el paso de los minutos, la Juventus intensificó su acoso por la banda izquierda mediante las internadas de Celik y el propio Alajbegovic, obligando a De Winter a emplearse a fondo con despejes providenciales para evitar que Kolo Muani rematara a placer en el área pequeña.

A pesar de que el conjunto de Rubén Amorim intentó asentarse mediante posesiones largas conducidas por Modrić, la producción ofensiva del Milan fue prácticamente nula durante todo el primer acto. La única aproximación destacable de los visitantes en la primera media hora fue un potente pero desatinado disparo de Adrien Rabiot en el 13′ que se fue directo a la grada. El tramo central del choque estuvo marcado por la imprecisión técnica de ambos conjuntos y por la falta de agresividad milanista para atacar los balones parados botados por el propio centrocampista croata.

El gran protagonista rossonero de la primera mitad fue Mike Maignan, sosteniendo a su equipo con intervenciones de muchísimo mérito ante el empuje juventino. En el minuto 25, el guardameta francés firmó un paradón espectacular a un disparo cruzado de Conceição, contando además con la fortuna de que Locatelli enviara fuera el rechace libre de marca tras un despiste de Moreira. Maignan volvió a vestirse de héroe en el 38′ con otra mano estratosférica ante un remate de exterior de Conceição que buscaba el fondo de las mallas.

Los minutos previos al descanso mostraron la versión más apática del equipo de Amorim, cediendo terreno y cometiendo imprecisiones graves en la salida de balón. Un cesión defectuosa de Rabiot en el 41′ acabó regalando un saque de esquina a la Juventus y evidenciando el sufrimiento constante en el carril defendido por Moreira. Tras tres minutos de tiempo añadido y sin más sobresaltos, el colegiado decretó el final del primer tiempo con el 0-0 inicial en el marcador pero con la clara sensación de que el Milan deberá reaccionar en el vestuario.

ESTADÍSTICAS DE LA PRIMERA PARTE

Las estadísticas del primer tiempo respaldan de manera incontestable la sensación de superioridad de la Juventus y confirman que el 0-0 al descanso es un premio menor para el Milan, sostenido de forma milagrosa por su portero.

  • Posesión estéril: Aunque el conjunto de Rubén Amorim tuvo un poco más la pelota (52% de posesión y 265 pases completados frente al 48% y 230 pases de la Juve), ese control fue completamente inofensivo. El Milan careció de profundidad en metros finales y abusó del toque horizontal sin generar espacios.
  • Peligro real y la figura de Maignan: Los números en ataque reflejan una diferencia abrumadora. La Juventus sumó 0.86 xG, 7 tiros totales y 2 grandes ocasiones clarísimas, botando además 5 córners (por 0 del Milan). Por contra, los rossoneri registraron un paupérrimo 0.06 xG con apenas 2 disparos que ni siquiera vieron puerta, obligando a Mike Maignan a realizar 3 atajadas decisivas para mantener el cerrojo.
  • Intensidad defensiva: El Milan tuvo que emplearse a fondo sin balón para frenar las acometidas locales, firmando 13 entradas ganadas ante una Juventus mucho más vertical y agresiva en los duelos individuales.

Un mapa numérico que expone a un Milan espeso y frágil atrás, cuya única nota positiva es haber sobrevivido al monólogo bianconero gracias al recital bajo palos de Maignan.

SEGUNDA PARTE

La segunda mitad en el Allianz Stadium arrancó con la misma tónica de dominio juventino y un Milan atascado en la salida de balón. A pesar de los chispazos de Musah por el carril central, la zaga rossonera sufrió un aviso serio en el minuto 55 cuando Conceição estrelló un potente disparo en el poste tras una pérdida en la medular. Viendo el sufrimiento de los suyos, Rubén Amorim movió el banquillo de forma drástica en el 61′ dando entrada a Loftus-Cheek, Chukwueze y Cissé para agitar el ataque.

La apuesta del técnico portugués dio un fruto inmediato y deslumbrante en el minuto 69 con una genialidad del recién ingresado. Chukwueze envió un pase medido para cruzar la cancha hacia Alphadjo Cissé, quien encaró a su marca en la frontal del área y sacó un latigazo teledirigido al palo largo, imbatible para Vicario. Con el 0-1 a favor, el Milan logró ponerse por delante en su único disparo a puerta de todo el encuentro, desatando la euforia visitante y obligando a Spalletti a volcar a la Juve al ataque.

Tras el gol rossonero, el conjunto milanista cometió el error de replegarse demasiado en su propia área para defender el resultado. La Juventus intensificó su acoso a base de balones colgados y la entrada de artillería pesada como Woltemade y Gatti, aprovechando además una grave imprecisión de Estupinan que De Winter tuvo que achicar al límite. El cansancio hizo mella en la zaga de Amorim, que se vio obligada a retirar a un exhausto Gila para dar la alternativa al debutante Filippo Terracciano en el tramo final.

El asedio juventino encontró el premio del empate en el tiempo añadido de la forma más dolorosa para los intereses rossoneri. En el minuto 92, un centro lateral botado por la zaga local encontró el testarazo inapelable de Federico Gatti —incorporado como delantero de emergencia— tras zafarse de la marca de Loftus-Cheek. Tras seis minutos de descuento marcados por la tensión y una tangana entre Gatti y Cissé, el choque concluyó con un 1-1 que deja un sabor agridulce en la expedición de un Milan que rozó el botín perfecto.

ESTADÍSTICAS DE LA SEGUNDA PARTE

Las estadísticas del segundo tiempo confirman el ejercicio de supervivencia del Milan y el acoso sin premio de la Juventus, reflejando cómo los locales volcaron el campo pero se topardas con un bloque rossonero ultradefensivo.

  • Reacción e insistencia juventina: La Juventus dominó todos los registros ofensivos del segundo acto con 7 tiros totales, 1 gran ocasión clara y un indicador de 0.71 xG. A pesar de compartir la posesión casi al 50% (51% de la Juve por 49% del Milan) y un volumen de pases muy parejo (223 a 214), el peligro corrió de forma exclusiva a cargo del conjunto bianconero.
  • Efectividad quirúrgica del Milan: Los números del Milan en ataque tras el descanso son el reflejo de un equipo que se replegó por completo tras ponerse por delante. Con tan solo 1 tiro total en toda la segunda mitad, el bloque de Rubén Amorim maximizó sus recursos al generar un exiguo 0.04 xG, convirtiendo esa única acción de Cissé en el gol que casi le da los tres puntos.
  • Tensión y trabajo defensivo: El desgaste rossonero en la retaguardia queda retratado en el dato de 9 entradas ganadas por la zaga juventina al intentar frenar las escasas salidas visitantes, en un tramo final trabado con 5 faltas por bando y un acoso constante a balón parado.

Un mapa estadístico que explica a la perfección el desenlace del clásico: el Milan resistió atrincherado protegiendo un tesoro enorme con el 0-1, pero la constancia y el volumen de llegadas de la Juventus terminaron encontrando la recompensa del empate en la última jugada.

MI OPINIÓN

El empate cosechado en Turín deja una doble lectura muy clara para el proyecto de Rubén Amorim en este arranque de curso. Por un lado, el equipo volvió a demostrar una pegada demoledora y una efectividad casi milagrosa, necesitando tan solo un disparo a puerta en noventa minutos para ponerse por delante en un feudo tan exigente como el Allianz Stadium. La visión del técnico luso al dar entrada a Alphadjo Cissé fue brillante, consolidando al joven atacante como un revulsivo estelar capaz de cambiar la dinámica de un partido en una sola jugada individual.

Sin embargo, el tramo final del encuentro expuso un defecto táctico recurrente cuando el marcador se pone a favor: la tendencia a hundirse excesivamente cerca de Maignan. Ceder la iniciativa por completo y renunciar a la posesión ante un rival que acumuló torres en el área terminó pasando una factura evitable. El despiste de Loftus-Cheek en la marca de Gatti empañó un ejercicio de resistencia que estaba siendo modélico, demostrando que al grupo todavía le falta la madurez necesaria para anestesiar los encuentros lejos de San Siro.

A pesar de la frustración por encajar en el descuento, sumar un punto en la visita a la Juventus debe considerarse un resultado positivo en la tabla. Amorim tiene material de sobra para trabajar, empezando por corregir las desconexiones en la medular y la falta de contundencia en los centros laterales. La irrupción de talentos jóvenes y el rendimiento de Maignan bajo palos son cimientos sólidos para seguir construyendo un Milan competitivo, con la lección aprendida de que en los grandes escenarios no se puede conceder ni un solo metro hasta el pitido final.

También es curioso destacar como gente como Pulisic tengan todavía cero minutos en la competición, pero Cissé está intratable en esa posición, por lo que veremos qué hace Amorim cuando empiece la Europa League y la Copa de Italia, pero ahora mismo necesita al mejor Tomori en defensa para cuando gente como Gabbia o Gila no puedan actuar, no se puede confiar todo en Terracciano, a pesar que no tuvo culpa ninguna en el empate juventino.