Primera cena Cardinale-Glasner

Cena con Oliver Glasner, quien en este momento es un candidato fuerte para el banquillo del Milan tanto con la llegada de Rangnick en el papel de director del área técnica como sin el desembarco en Via Aldo Rossi del actual seleccionador de Austria. Este último quiere llegar al “dentro o fuera” con el club rossonero hoy o, como máximo, antes del fin de semana. Rangnick, como alternativa a Glasner, ha señalado a Jaissle, técnico del Al-Ahli, quien sin embargo gana 12 millones de euros netos por temporada y no parece dispuesto a percibir solo un tercio de su ficha actual. He aquí por qué, netas de los rumores (no confirmados) que llegan desde el extranjero sobre Slot en Milanello, la verdadera alternativa para el banquillo rossonero es Mauricio Pochettino, con cuyos agentes Cardinale y sus asesores ya han mantenido contactos.

El austriaco se despidió ayer del Crystal Palace con una carta, tras poco más de dos años y tres meses. «Ha sido un privilegio trabajar para este club de fútbol y llevaré este periodo conmigo el resto de mi vida», declaró. En realidad, Oliver ha pasado página porque, a pesar de haber aportado tres trofeos (incluida la última Conference League), el club no le ha seguido a nivel de ambiciones. Así lo certifican las salidas ilustres, soportadas cada vez con menos “entusiasmo”. Glasner, en el punto de mira del Bayer Leverkusen y siempre apreciado en la Premier por quien busca un técnico, quiere un proyecto ambicioso y por ello desea confrontarse con la propiedad del Milan para entender las ambiciones presentes y futuras.

En resumen, la cena de ayer por la noche, con su agente anotando cada propuesta, fue un primer acercamiento. Nada de firmas, pero sí el compromiso de volver a verse pronto. Tras la conversación que mantendrán con Jaissle y tal vez después de definir de una vez por todas el asunto Rangnick, con quien el Milan ha tenido contactos también en las últimas 72 horas. Contratarlo significaría casarse con una forma de trabajar que se extiende al cuerpo técnico, sector juvenil (hasta el último equipo de muchachos), ojeadores (scouts) y analistas de partidos (match analysts). Sería un “paquete” completo con sus pros y sus contras. Y con la relación entre el asesor Ibrahimović y Rangnick por evaluar.

La pista alternativa, digamos un plan B no menos probable, conduce al hombre de Murphy, Argentina: Mauricio Pochettino. Un ciudadano del mundo. Carrera como jugador entre Rosario, Barcelona, París, Burdeos. Alineaciones acertadas y equivocadas como entrenador con Espanyol, Southampton, Tottenham, PSG, Chelsea. Ahora entrena a los Estados Unidos y ya ha hablado con el Milan. Hay más: con el Milan ya ha alcanzado un acuerdo de principio para un contrato que puede llegar a los 5 millones de euros netos por temporada. No muy lejos del sueldo de Allegri.

Pochettino tiene con los Estados Unidos un acuerdo firmado hace dos años que expirará al término del Mundial. Es libre de asumir compromisos para la próxima temporada y su representante está trabajando. Respecto al mundo Rangnick —es decir, respecto a Glasner o Jaissle—, aportaría un enfoque diferente. Pochettino en el campo no tiene dogmas tácticos, posee principios de fútbol posicional, no se repliega especialmente pero tampoco presiona hasta la tres cuartos rival. Cuida el equilibrio más que la intensidad. Fuera del campo sabe ser diplomático. Es un entrenador clásico, no le gusta gestionar todos los procesos como a Rangnick y se concentra en el equipo. El hecho de que haya gestionado vestuarios complicados, desde el PSG al Chelsea, refuerza su currículum.

«Mauricio también hace dos años tenía muchas ofertas pero nos eligió a nosotros. Cree mucho en lo que estamos haciendo por el fútbol en los Estados Unidos y en este equipo», comentó JT Batson, director ejecutivo y secretario general de la federación estadounidense, en los días en que se desveló el interés del Milan. «Yo personalmente no me he reunido con el Milan, pero mis representantes tal vez sí», añadió Pochettino, quien es hombre también de Ramón Planes, otro candidato a la guía del área técnica. Si el Milan elige a Mauricio, este vivirá el Mundial y luego volverá a casa, a Italia, a 180 kilómetros de Virle Piemonte, el pueblo desde el que su familia partió hacia Argentina.