Reunión Cardinale-Amorim de mercado

Este jueves está previsto que Gerry Cardinale aterrice en Milán para mantener una cumbre de mercado con Rúben Amorim y el resto de la cúpula directiva rossonera. El condicional responde únicamente a la agenda del máximo responsable de RedBird —siempre sujeta a posibles modificaciones—, pero su firme voluntad es conversar cara a cara, y no a través del teléfono como hace a diario, con el técnico sobre las operaciones que deberán ejecutarse durante las tres semanas restantes de la ventana estival. Tanto en el apartado de incorporaciones como en el de bajas.

La plantilla necesita un aligeramiento evidente debido al exceso de futbolistas, pero independientemente de las ventas, el entrenador portugués contará con nuevos refuerzos. El mercado de entradas no se encuentra, por tanto, condicionado o paralizado por el hecho de no haber cerrado salidas aún.

Tras las incorporaciones de Gonçalo Ramos y Mario Gila, en el último mes el Milan tan solo ha oficializado una operación de entrada: la llegada de Sankhoun Diawara, central reclutado desde el Troyes para ejercer como recambio de Strahinja Pavlović. Sin embargo, no es cierto que el Diavolo requiera vender antes de acometer nuevos fichajes. Incluso en el escenario hipotético de no ingresar traspasos por las salidas, el plantel a disposición de Amorim será reforzado con nuevas incorporaciones. El club cuenta con los recursos financieros garantizados por RedBird para maniobrar.

El mensaje que emana de las oficinas de Via Aldo Rossi es categórico: el hecho de no haber anunciado caras nuevas en los últimos días no implica que la dirección deportiva no trabaje a pleno rendimiento para cerrar incorporaciones antes del 1 de septiembre. Sencillamente han dejado de existir las urgencias, tal y como puntualizó el propio preparador luso.

El viaje de Cardinale a Italia terminará de perfilar la hoja de ruta. La gira por Australia e Indonesia resultó fundamental para evaluar sobre el terreno de juego las características de unos futbolistas a los que Amorim solo había analizado a través de vídeo. Con una perspectiva mucho más precisa, el técnico ha definido la nómina de descartes:

  • Zacharie Athekame y Emanuel Odogu: Descartados en los dos últimos amistosos sin mediar problemas físicos. El carrilero ginebrino ultima su cesión al Olympique de Lyon, mientras que por el central alemán han preguntado Anderlecht y Mainz.
  • Santiago Giménez: Sopesa la propuesta del Oporto e interviene favorablemente ante la opción de ponerse a las órdenes de Francesco Farioli. No obstante, el conjunto portugués necesita vender antes de dar el paso definitivo.
  • Youssouf Fofana: Mantiene contactos con Nottingham Forest, Crystal Palace y Villarreal, si bien confía en que fragüen opciones con mayor aspiración deportiva.
  • Fikayo Tomori: Relegado en el último test, se negocia con firmeza su retorno a la Premier League. Con contrato hasta el 30 de junio de 2027 y tras el fichaje de Gila, el club ha decidido dar por concluida su etapa aunque la cifra del traspaso no sea desorbitada.
  • Filippo Terracciano: Su entorno ha mantenido conversaciones con Monza y Udinese.
  • Yunus Musah y Samuele Ricci: Sus situaciones se encuentran entrelazadas; únicamente uno de los dos abandonará Milanello.
  • Pervis Estupiñán: No ha terminado de convencer. Tras una oferta rechazada del Aston Villa, una nueva propuesta recibiría una respuesta bien distinta.
  • Rafael Leão: Mantiene su intención de continuar en Milán, aunque el Galatasaray no desiste y prepara una nueva oferta.

En el capítulo de refuerzos para el frente de ataque permanece subrayado el nombre de Matias Soulé, en rampa de salida en la Roma. No es la única alternativa sobre la mesa, pero sí una opción preferente. En la parcela defensiva, Gonçalo Inácio se consolida desde hace semanas como la prioridad absoluta para la zaga. Por último, la directiva monitoriza la llegada de un carrilero: la búsqueda abarca tanto un perfil diestro —lo que permitiría reubicar a Alexis Saelemaekers en la banda izquierda— como un especialista zurdo nato.

¿RABIOT SERÁ EL NUEVO MEDIAPUNTA?

El 1 de diciembre de 2024, Rúben Amorim celebraba su primer triunfo en la Premier League al frente del Manchester United con un contundente 4-0 sobre el Everton en un Old Trafford todavía apacible. A esas mismas horas, Adrien Rabiot era “inventado” por primera vez como mediapunta dentro del 3-4-2-1 de Roberto De Zerbi, en la victoria del Marsiglia por 2-1 ante el Monaco en el Vélodrome.

Por aquel entonces, el preparador portugués y el internacional francés ni siquiera intuían que sus caminos se cruzarían en Milán menos de dos años después. Rabiot no pisará Milanello hasta este domingo, pero Amorim ya tiene perfilado cómo encajarlo en su engranaje: utilizarlo “a la De Zerbi” en su nuevo Milan.

El mercado rossonero no ha traído todavía al mediapunta/extremo zurdo para actuar a pierna cambiada por la derecha que demandaba el técnico. Y no está garantizado que, sin la salida de Rafael Leão, aterrice antes del cierre del 1 de septiembre un perfil similar al de Konstantinos Karetsas, a quien Amorim soñaba con dirigir semanas atrás. El talento griego puso rumbo al Borussia Dortmund —presentándose con un golazo ante el Arsenal—, por lo que el Milan se ve obligado a explorar soluciones alternativas.

La primera vía para Amorim responde al nombre de Rabiot. Un futbolista diametralmente opuesto a Karetsas, pero cuya elección se explica de forma sencilla: Adrien posee la inteligencia táctica, el despliegue físico y la calidad técnica para ejecutar lo que exige el técnico, garantizando además equilibrio defensivo si por el carril derecho se consolida una apuesta ofensiva como Samuel Chukwueze.

En Marsella, bajo un modelo volcado al ataque muy afín al ideario de Amorim, el francés demostró ser un factor determinante en el área rival. En los 22 partidos disputados actuando “por detrás del punta”, el galo firmó la friolera de ocho goles y cinco asistencias. Cifras de mediapunta puro. Tanto es así que el técnico luso pretende replicar la intuición de De Zerbi en San Siro.

Evidentemente, quedaría vacante la plaza de acompañante de Luka Modrić en la medular, pero entre Ardon Jashari, Christian Comotto, Samuele Ricci y Yunus Musah —dando por hecha la salida de Youssouf Fofana—, el Diavolo dispondría de alternativas numéricas suficientes a la espera de posibles novedades de última hora.

Más allá del prisma táctico, Amorim deberá gestionar la vertiente anímica para que Rabiot deje atrás las recientes decepciones:

  • La no clasificación para la Champions League.
  • La destitución de Massimiliano Allegri (un auténtico mentor para Adrien).
  • El cuarto puesto cosechado con Francia en el Mundial.

Aunque no han faltado los rumores en torno al centrocampista rossonero, ni el club ni el propio técnico han cuestionado en ningún momento su continuidad ni su rol central en el proyecto. Gerry Cardinale y Amorim se lo trasladarán personalmente antes del debut liguero.

Entretanto, de confirmarse con el paso del tiempo la intención de adelantarlo a la mediapunta, existe la firme esperanza de que este cambio de demarcación le sirva para renovar estímulos. El Milan ha encadenado dos cursos consecutivos sin alcanzar la Champions League, pero el propio Rabiot no disputa el máximo torneo continental desde diciembre de 2022. La sed de revancha, por tanto, es un objetivo compartido.