Entrevista a Mario Gila

En este largo, larguísimo parón de selecciones llega finalmente un evento con tintes rossoneri un mínimo interesante: desde el escenario del Teatro Sociale, para el Festival dello Sport de Trento, habla el defensa del Milan Mario Gila, en un panel conducido por la periodista Alessandra Gozzini. Se espera también una breve intervención en vídeo de Gerry Cardinale, fundador y socio gestor de RedBird. Estas fueron sus declaraciones:

Gran acogida del público para el defensa rossonero. ¿Te esperabas un escenario similar?

«No, no me lo esperaba… Hermoso».

Este verano el Milan fichó a tres jugadores clave: Ramos, Moreira y Gila. Todos están de acuerdo en que el más acertado es Gila.

«Agradezco a todos por estas palabras. Estoy muy contento de estar en este club. Hemos hecho un mercado importante a nivel económico, hemos traído piezas importantes para el proyecto. Yo intento ayudar al equipo en todo momento y dar lo que soy en el campo. Es un buen comienzo traer a estos jugadores para hacer volver al Milan a lo alto… No al máximo como ha estado en su historia, pero sí para empezar a crecer y dar satisfacciones a los aficionados».

¿Te buscaron otros grandes clubes italianos? ¿Napoli, Atalanta, Inter…? Y tú elegiste al Milan

«Había varios equipos, elegí al Milan porque es un equipo que cuando te llama, teniendo una historia tan importante, es difícil decir que no. Quizá otros clubes están en un momento más satisfactorio, pero ayudar al Milan a volver a ganar es algo que no puedes encontrar en otra parte».

¿Te buscó también el Inter?

«Sí».

¿Por qué elegiste al Milan?

«Sabemos que el Milan en los últimos años no ha estado a un nivel como el Inter o el Napoli. Pero jugar para un equipo así e intentar hacerle ganar sería una satisfacción mucho más bonita que jugar en un equipo que ya está ganando ahora mismo».

Sobre Amorim

«Amorim es un entrenador que transmite garra, es agresivo en la presión. Es un entrenador moderno, adecuado para el fútbol europeo. Estamos al principio del proyecto, hace falta tiempo pero los resultados vendrán».

Entonces, ¿cuál es el nivel actual del Milan? ¿Cuánto falta para llegar al nivel que dices?

«Para mí el nivel actual es donde estamos, en la Europa League. El año pasado no conseguimos llegar a la Champions aunque estuvimos ahí todo el año. Por un factor o por otro no entraste, y al final el nivel es la Europa League, por factores externos o no… Ahora debemos trabajar, el objetivo principal es entrar en Champions y luchar por el Scudetto. Somos el Milan y debemos pensar con ambición. El año pasado hicimos una gran temporada pero no llegamos a la Champions: por tanto, somos un equipo de Europa League, pero con ambiciones de Champions y de Scudetto».

Más sobre Amorim

«Es un entrenador que te pide cosas completas, en general. No es tan táctico, tal vez es un poco más irruptivo, pero le gusta salir con el balón desde atrás. En el fútbol de hoy hay que ser fuertes en ambas fases. Es un entrenador duro, pero tiene la tranquilidad de saber que estamos al principio de un proyecto. Tiene intenciones e ideas clarísimas. Estamos contentos de tenerlo en el equipo».

Sobre el arranque del Milan

«Empezamos muy bien. Luego llegaron partidos más difíciles. Empatamos con la Juve y la Lazio, no son estadios fáciles. Los resultados no son tan negativos, pero el Milan te exige ganarlo todo y siempre… Al final lo sientes, la presión, el entorno siente que si no ganas un partido la energía no es tan positiva. Son factores que se explican porque estamos al principio de un nuevo proyecto: hay intención de jugar un buen fútbol moderno, los resultados están ahí… Perdimos con el Benfica, sí. Pero luego hicimos un partido buenísimo contra el Lecce. Los resultados llegarán».

¿Eres tan determinante para el equilibrio defensivo del equipo? ¿Aguantas ya los 90 minutos?

«No soy tan determinante… Intento ayudar… Todos estos comentarios que lees, y luego contra la Lazio encajamos dos goles por mi lado. No soy tan determinante. Quizá hago buenos partidos, puedo ayudar mucho al equipo, pero no creo que haya un jugador tan determinante, salvo si hablas del Balón de Oro. Hay varias situaciones… No soy tan determinante. En los primeros partidos no pude dar el máximo, venía de una lesión y no conseguía terminar los partidos. En los últimos dejé de darme esas oportunidades de salir o no. Ahora puedo estar dentro y ayudar al equipo».

En una defensa de 4, ¿te conviene jugar de lateral?

«Hay que ver, con el Lecce hubo resultados positivos en las dos fases. Hicimos un fútbol mucho más vistoso respecto a otros partidos. Llegaron buenos goles. Hay que ver, hay que adaptarse a los equipos a los que te enfrentas. Al equipo lo vi muy decidido, muy firme, metido en el partido. Estoy contento de haber encontrado esa situación contra el Lecce. ¿Lateral? Me gusta. Me estimula. A veces como central te gusta mucho, pero los jugadores necesitan estímulos. Al encontrarte en una posición diferente tal vez aprendes cosas nuevas, aprendes nuevas situaciones. Me gusta esta posición por un factor de mejora, pero también porque voy más al ataque (risas)».

Sobre Gonçalo Ramos

«Sabemos que debemos abastecerlo. Lo está haciendo muy bien con Portugal. Como equipo debemos mejorar, sabemos que es una figura importante ahí arriba. No ha marcado no sé cuántos goles, pero depende del contexto en el que se encuentra. Debemos trabajar mucho como equipo para ponerlo en las mejores condiciones».

¿Quién fue tu ídolo?

«Sergio Ramos fue mi ídolo de pequeño. Viví en mi etapa de los 14, 15, 16, 17 años a un Ramos muy pletórico, ganó mucho, me gustaba su agresividad, su estilo y lo que transmitía. Fue mi ídolo por eso. Hablando del Milan, la persona en la que más me fijo, sin quitar nada a los demás, es Nesta. Por el paso que dio, Lazio-Milan, me gusta. Me fijo en él. Es un ejemplo. Hice su mismo recorrido. Hay muchísimos: Maldini, Costacurta… Los mejores defensas estaban en el Milan. Eran todos fortísimos».

¿Qué relación tienes con tus compañeros defensas en el Milan?

«Me siento muy bien con ellos y con el equipo. No me lo esperaba, me encuentro demasiado, muy bien. Pensaba encontrarme bien, pero no tan bien. Son chicos que te hacen sentir cómodo de inmediato. Leão, Maignan, Pavlović, Camarda, Bartesaghi… Todos chicos con los que me llevo muy bien. Pavlović, un buen caballo… (risas). Me gustan los compañeros que tengo y estoy muy contento».

Tuviste dos apariciones en el Real Madrid, pero sin jugar con Modrić. En cambio, habéis jugado juntos en el Milan

«Estuve 3-4 meses en la última temporada en el Real con el primer equipo, estoy contentísimo de que Carlo me hiciese debutar. En el entrenamiento se veía que era increíble. Vivimos una experiencia juntos: yo iba a entrenar como un chaval del filial, pero era agresivo. No tenía miramientos, era un ignorante, no pensaba en no hacer daño. Y hay que tener cuidado… Le había dado un par de patadas a Rodrygo y él grita: “¡Es siempre el mismo, Carlo!”. Y Ancelotti vino a decírmelo, que tenía que tener cuidado. Nos ayuda muchísimo, es un chico que te da todo, es un líder. Su humildad es difícil de encontrar. Lo ves tranquilo, Balón de Oro, ha ganado 6 Champions. Increíble. A su lado se aprenden un montón de cosas».

¿Por qué el Barcelona y el Real Madrid dejaron escapar a Gila?

«En esa época yo era un chaval así así, sinceramente. Era un chico listo, bueno en el colegio, pero liaba un poquito de jaleo. El Barcelona nunca se presentó, no estaba decidido… Pensaban que era un poco así. El Madrid, en cambio, quiso que fuese, no tuve ninguna duda en ese momento. Aunque estuviese cerca de casa con el Barcelona, decirle que no al Real Madrid habría sido difícil. Pasé 4 años maravillosos, 1 de cantera y uno de Primavera [filial]. Luego fui a la Lazio, ellos decidieron que debía hacer ese camino. Y luego me encontré aquí en el Milan, contentísimo. No tengo nada de qué arrepentirme».

En la Lazio tuviste a Sarri, ¿qué diferencias hay con Amorim?

«Todo. También como entrenador. Pero me enseñó mucho. Fue muy difícil al principio con él, y él lo sabe. En el sentido de mi proceso, era una situación que me merecía, me había dado una oportunidad y no la aproveché bien. Decidió entonces que no estaba listo y no jugué durante unos cuantos partidos. Es algo que me ayudó a crecer. Luego volví a tener importancia para el equipo. Es una persona increíble, en el campo es un tipo duro, tradicional. Hay diferencias con Amorim: es más táctico. A Amorim le gusta más ir hacia adelante, tal vez no tienes ese control del partido. Son dos experiencias totalmente diferentes, pero son experiencias que te hacen crecer y te dan mucho».

Es raro que no hayas sido convocado con la Selección… ¿Es posible que España prescinda de ti?

«Creo que sí, ganaron el Mundial (risas). Estoy contentísimo. Hace 4 años que no voy a la Selección, desde que iba con la Sub-21. Me llamaron una sola vez. Hay que trabajar, no puedo decir otra cosa. El trabajo que estoy haciendo lo estoy haciendo y no puedo decirte lo contrario. Estoy contento con lo que hago. Pero debo hacer aún un poquito más para recibir la llamada por elección del seleccionador y no porque alguien se lesione; hay que trabajar y estoy seguro de que llegará. Es uno de los objetivos más importantes que tengo en la cabeza. Jugar para tu país es un orgullo, y que lo estén haciendo tan bien es una motivación extra. Es la ambición más grande que tengo en mente».

¿Cuan realizable es el objetivo de entrar en Champions con el Milan? ¿Qué equipos compiten con vosotros?

«El tema de entrar en Champions lo veo muy factible. Equipo hay. Es verdad que estás al principio del proyecto, pero creo que se pueden encontrar sensaciones positivas. El año pasado casi se realiza, luego no se dio, pero estamos ahí. No debemos tomarlo a mal: el Inter es más fuerte, vienen de un proyecto de 4-5 años con Inzaghi, ahora está Chivu. La Roma tiene a Gasperini desde hace año y medio. Es normal que estén más adelante. Me gustaría ver al Milan de hoy dentro de 5 años. Sería un Milan más fuerte tras 5 años de proyecto. Está el Como, son muy fuertes pero no los considero más fuertes. Está el Napoli, la Atalanta, la Juventus. Es un campeonato precioso, hay 7 u 8 equipos que están ahí, que pueden luchar. Es bonito jugar a estos niveles, en comparación con LaLiga o la Premier donde siempre ganan los mismos 3 o 4. Difícil por una parte, pero bonito porque te hace crecer».

¿Y sobre la Europa League? ¿Tiene el Milan plantilla a la altura?

«Sí, nos considero a la altura. El primer partido no fue positivo ni bonito. Nos enfrentamos a un equipo fuerte, el Benfica es un equipo de muchísimo nivel. Creo que podemos hacer un gran camino en Europa; seguro que llegar lejos nos puede dar un impulso extra para preparar la Champions del año que viene. La Europa League es uno de los objetivos más importantes de la temporada, todos lo pensamos y lo haremos bien».

¿Qué otros equipos ves en Europa?

«Entre los 4 primeros pongo al Milan. Milan, Juve, Benfica y Bournemouth. Considero que esos son los equipos que pueden llegar más lejos. Luego en una competición así pasan muchísimas cosas. Un Milan-Benfica podría ser perfectamente una semifinal. No fue muy positiva, pero debemos coger lo negativo para mejorar. ¿La final? Milan-Juve (risas). Podría ser. Sería bonito tener dos equipos italianos. Si no, pongamos Milan-Bournemouth. Tenemos un buen grupo, ¿eh?».

Cardinale está muy cerca en estos primeros meses. ¿Habías hablado con él antes de venir al Milan? ¿Qué os dice en estos encuentros?

«Hablé con él tras la firma, me dijo que estaba muy contento. No sabía que no hubiese estado muy cerca en los últimos años. Por lo que veo, tiene intención de estar muy cerca del equipo, mucho. Veo que le importa mucho, se deja llevar y escucha mucho. No es su cometido ser entrenador o jugador, es importante que escuche a los líderes como Luka, Gabbia y Maignan. Veo que quiere acercarse, quiere escuchar. Pero no es invasivo. Pregunta qué hacer para entender qué debe hacer él, en qué te puede dar ese plus. Se pone a un lado pero le hace ver al equipo que está ahí. Cuando ves que tu presidente está cerca de ti te da algo más, te hace sentir esa fuerza que darías por él, un extra. Es importante para nosotros su cercanía, nos vendrá muy bien».

Maignan, Modrić, Gabbia, los líderes. ¿Tú hablas?

«Sí, me gusta hacerme oír. También para quitar un poco de tensión, me hace bien comunicar y dar garra. No me siento como Modrić, Maignan o Gabbia, su trayectoria es mucho más importante que la mía. Rabiot y Pulisic son líderes en el campo. A los que más sientes son a Maignan, Gabbia, Modrić. Luka es más silencioso, pero lo pongo entre los líderes. Te sabe dar el consejo justo, pero no se pone a gritar como el Sergio Ramos de turno, Maignan o Gabbia. Pero lo considero un líder. La palabra que dice él es palabra santa».

¿Qué has aprendido de Gabbia y Maignan?

«Gabbia me parece una persona trabajadora, trabaja como un loco. No se rinde nunca. Es un jugador que se fue, volvió e hizo las cosas muy bien. Me veo muy reflejado en él, en las dificultades hemos mejorado. Maignan me gusta por su presencia. Sabía que estaba muy presente, transmite muchísima garra al equipo. Aprendes un poco lo que es mandar. Desde atrás manda en la línea, es importante».

Sobre Camarda

«Camarda es muy simpático, también Barte [Bartesaghi]. Con Gabbia, los 4 nos divertimos mucho. A Camarda lo veo como a un hermano pequeño, como el chaval que era yo. Tiene muchísimo potencial, pero no está en un sitio fácil. El Milan debe tener paciencia con él, es una joya. Puede ayudar muchísimo y es muy joven, todavía tiene que hacerse. Le tengo mucho cariño, lo conozco desde hace tres meses pero existen esas conexiones… Me divierto muchísimo con él, Barte y Gabbia. Con los italianos. Pero con todos».

¿Hay alguien que te haya impresionado en los entrenamientos?

«Camarda. Siendo joven tienes que sentirte importante. Pero creo que nos puede ayudar muchísimo. Si le das la confianza adecuada, este año se puede consagrar como jugador del Milan. Luego depende de él demostrarlo. Pero creo que puede ser un jugador importante para el futuro del Milan».

¿Estás viendo a tus compañeros con las selecciones?

«He visto a Gonçalo, lo está haciendo muy bien, he visto a Luka. España lo está haciendo muy bien».

¿Lamine Yamal de Balón de Oro?

«Es verdaderamente fuerte. Puede ayudar mucho a España. Es muy joven, es una locura que sea tan fuerte. Es difícil gestionar su posición siendo tan joven. Pero él tiene la mentalidad adecuada, juega para divertirse. Eso le ayuda mucho, creo que será él quien lo gane».

Desde el público: ¡Tráelo a Milán!

«Ojalá (risas). Cardinale tiene que hacer milagros (risas). Pero me da que no tiene precio…».

En cuanto a ti, ¿qué tal los goles?

«Un golito de vez en cuando estaría bien. Quizá si juego de lateral puedan llegar más. Me gustaría aportar mucho más en fase ofensiva. De momento no han llegado, el porcentaje es mínimo (risas)».

Sobre Franco Baresi

«Lo conocía como jugador. Al no estar en Italia se te queda mucho más grabado el fútbol español, por eso Sergio Ramos era mi ídolo. Cuando nos dejó yo llevaba dos semanas en el Milan, me sorprendió que todo el mundo dentro del Milan estuviese tan conmovido. No solo las personas que vivieron momentos con él. Todos sintieron esa pérdida. Fue un momento duro para el Milan, pero también muy bonito cuando, durante el Milan-Venezia, se le rindió homenaje. La conmoción que generó a nivel global en el club… Fue importantísimo. Nos da mucha pena, esperamos hacer cosas bonitas este año para darle satisfacciones a él también».