Asalto a Nicoló Tresoldi

El Milan quiere a Nicolò Tresoldi, el delantero del Brujas que tumbó al Inter en San Siro con un triplete. El cortejo rossonero por el jugador de 22 años nacido en Cagliari dura desde hace tiempo y no es fruto de la hazaña del martes: en via Aldo Rossi hay muchos informes sobre él y Gerry Cardinale conoce bien su valor. Por eso ha pedido a sus hombres de mercado que mantengan monitorizada la situación con el entorno del chico.

El número uno de RedBird quiere estar informado sobre el futuro de Nicolò para poder intervenir. Tanto en el mercado de enero como en el del próximo verano. La operación económicamente es importante porque el club belga en agosto rechazó una oferta de 35 millones de la Roma y porque en los últimos dos meses Tresoldi ha marcado dos tripletes (el otro con la Sub-21 de Alemania contra Malta) y otros goles.

Su precio, en resumen, ya ha superado la cuota de 50 millones y la competencia no falta. Por poner un ejemplo, también el Inter piensa en el goleador, que sin embargo desde niño es aficionado de los rossoneri. Ahora se ha convertido en un delantero centro importante y estimado, pero la pasión hacia su equipo del corazón ha permanecido. Un arma más que Cardinale tratará de aprovechar como sucedió en la negociación por Jashari, también él aficionado del Diablo y en agosto de 2025 fichado del Brujas.

Nicolò, disputado por la selección alemana y por Italia (hará su elección después del Europeo Sub-21, que jugará con los alemanes), es hijo de Emanuele, durante veinte años lateral izquierdo entre los profesionales (18 presencias en la Serie A con el Atalanta, luego jugó en varias formaciones de provincia y tuvo una experiencia en China). Precisamente Tresoldi senior en La Gazzetta durante la semana admitió: “Mi hijo es aficionado del Milan y su sueño es vestir la camiseta rossonera. Si lo llamara el Inter, no estoy seguro de que aceptaría”.

El Brujas un par de meses antes ya había cedido a Tzolis al Arsenal y, no queriendo perder a otro jugador clave, lo retuvo a pesar de que la Roma pretendía comprarlo como suplente de Malen (luego fichó a Castro del Bolonia). Difícil que Tresoldi permanezca en Bélgica también en 2027-28: ya ahora todo hace pensar que está listo para el salto a uno de los cinco primeros campeonatos europeos. Incluida su voluntad, la de un chico ambicioso que siente que está listo para escenarios importantes. Quizá para apuntar a ganar trofeos prestigiosos tanto con los equipos de club como con la camiseta de la selección. Que sea la de Klopp o la de Mancini.

Como admitió su padre, la pasión por el Milan puede ser un factor importante en la negociación y empujar así al Brujas a tratar con los hombres de Gerry Cardinale. Como sucedió precisamente en el caso de Ardon Jashari del verano de 2025. Tresoldi es un delantero de gran perspectiva, uno de esos que tienen todavía notables márgenes de crecimiento. Sería una inversión perfecta tanto para el presente como para el futuro del club. El Milan naturalmente es consciente de los riesgos, empezando por el de la rica competencia de los clubes de la Premier League. Y competir con las ofertas que llegan de Inglaterra objetivamente se volvería complicado. Al mismo tiempo, sin embargo, los rossoneri no tienen intención de aflojar la presa: Tresoldi es y seguirá siendo un objetivo.

Además de buscar refuerzos para el mercado de enero (sobre todo un defensa, con Gonçalo Inacio del Sporting de Lisboa en pole position, y quizá un elemento para colocar en la mediapunta, como Endrick del Real Madrid), la voluntad es la de asegurarse jugadores importantes que tengan por delante una carrera top. Como Tresoldi. El Milan del mañana se construye también jugando por anticipado en el mercado. Y Cardinale, si tendrá la ocasión…