La charla entre Allegri y Cardinale

Lo dijo en la víspera del partido de Génova: “Hay que terminar la temporada y analizar cómo ha ido a 360 grados”. Y lo repitió nada más terminar el encuentro de Génova: “Al final de la temporada nos reuniremos para evaluar la campaña, para ver en qué nos hemos equivocado y para mejorar el equipo, siempre en el interés del club”. Massimiliano Allegri, para cualquier tipo de evaluación, debe esperar necesariamente a las 22:30 del próximo domingo, pero una parte de sí mismo ya está, por fuerza, proyectada hacia la próxima temporada.

Lo que no equivale en términos absolutos a la certeza de tener todavía un despacho en Milanello, pero es, en cualquier caso, el escenario base sobre el que nos estamos moviendo en este periodo. Max, por otra parte, no podría hacer otra cosa: su contrato expira en 2027 y con la Champions se prorrogaría automáticamente por un año más. Si a todo esto añadimos sus palabras proclamadas con convicción antes del partido contra el Atalanta (“Mi objetivo es permanecer en el Milan el mayor tiempo posible”), es razonable imaginar que la dirección podría ser esa. Aunque bajo ciertas condiciones.

Premisa obvia: sin Champions, vía libre para todos. Dicho esto, veamos en cambio qué podría ocurrir si todo terminara como el mundo rossonero desea. Y en este sentido, es imposible no volver a partir de las palabras dichas por Cardinale a la Gazzetta hace unos días. Por encima de todas: “Ya me he sentado con Max, hemos hablado de muchas cosas. Nos pondremos a trabajar una vez que la temporada haya terminado”. Allegri —únicamente “Max” para Cardinale— fue el único nombre citado expresamente (varias veces) por el número uno de RedBird en la larga conversación con GDS.

Una situación indicativa, de la misma manera que son indicativos sus conceptos: aunque Cardinale no está en absoluto satisfecho con las formas en las que el Milan está cerrando la campaña, se filtra de todos modos la voluntad de seguir adelante con el mismo entrenador. No es una certeza absoluta, ma un rumbo seguro sí. “Con él había hablado recientemente y le había dado mi punto de vista sobre el año y sobre el futuro del Milan”, confirmó después Max.

Bajo ciertas condiciones, decíamos. Porque una cosa es segura: Allegri no tiene intención de volver a encontrarse dentro de ciertas dinámicas que este año vivió con dificultad. Y es de imaginar que también haya hablado de esto con la propiedad. Por ejemplo, algunas “llamadas” del entrenador a la puerta de los directivos para pedir refuerzos en el mercado invernal que luego tomaron otros rumbos.

Por ejemplo, ciertos comportamientos ajenos que fueron considerados como injerencias. Por ejemplo, una visión no tan alineada sobre las necesidades de la plantilla y sobre la edad/experiencia de los perfiles examinados. Y, por ejemplo, determinadas vías en el mercado de fichajes exploradas sin la suficiente implicación del técnico.

Para Allegri, en cualquier caso, las próximas semanas deberían ser de planificación, sí: ¿pero junto a quién? Con Tare parece difícil. También Furlani en este momento es un signo de interrogación. Lo mismo vale para Ibra, y si se habla de Zlatan es necesario abrir un debate también en lo relativo a las relaciones entre ellos dos. En los últimos tiempos, difíciles. Más que nada —por usar un eufemismo— no cultivadas, vaya.

En este periodo, quienes observan desde fuera están intentando comprender si —y cómo— se reposicionará la figura del sueco, en función de lo que decida Cardinale. ¿Se quedará detrás de escena? ¿Adquirirá más poder? Ahora mismo, se puede apostar un euro —pero no más— por la primera hipótesis. Entre otras cosas porque, si Allegri permanece en su puesto, de alguna manera habrá que encontrar la forma de convivir, por el bien de todo el club.

REDBIRD PODRÍA VENDER UNA PARTE DEL CLUB

Gerry Cardinale, presente ayer en Génova al lado del equipo rossonero, está muy comprometido en las últimas semanas en el frente del Milan. En el centro de sus pensamientos no solo está la reorganización del club tan pronto como termine la temporada, sino también la posible entrada en la sociedad de un socio de minoría. Así lo informa Milano Finanza, que explica que el número uno de RedBird no tiene ninguna intención de vender todas sus acciones, sino que estaría evaluando la posibilidad de vender una participación minoritaria del Milan.

Entre los principales compradores potenciales de esta cuota se encontraría la familia de David Ellison, fundador de Skydance Media y director ejecutivo de Paramount Skydance Corporation. Con él, Cardinale mantiene relaciones desde hace mucho tiempo y esta alianza podría generar beneficios significativos para ambas partes. La valoración del club rossonero ronda los 1.600 millones de euros, una cifra que podría aumentar hasta los 3.000 o 4.000 millones de euros una vez que se construya el nuevo estadio.

LA MEDIA DE PUNTOS SIN LEAO EN EL CAMPO

El Milan volvió ayer a la senda de la victoria en Génova y dio un paso importante hacia la clasificación para la Liga de Campeones de la próxima temporada. Los tres puntos llegaron a pesar de las ausencias de varios jugadores sancionados, entre ellos Rafael Leão, suspendido una jornada por el Juez Deportivo tras recibir una tarjeta amarilla en el partido contra el Atalanta. Pero, ¿qué balance tiene el Diavolo sin Leão, el portugués, en el campo en esta liga? Siete victorias en nueve partidos disputados, 20 goles a favor y una media de 2,44 puntos por partido.

Lista de partidos y resultados sin Leao en el campo:

Milan-Cremonese 1-2
Lecce-Milan 0-2
Milan-Bologna 1-0
Udinese-Milan 0-3
Milan-Sassuolo 2-2
Milan-Verona 3-0
Bologna-Milan 0-3
Milan-Torino 3-2
Genoa-Milan 1-2


Solo queda una victoria más

MASSIMILIANO ALLEGRI

¿Cómo de diferente es el estado de ánimo respecto a ayer?

«El futuro hay que mirarlo de la misma manera, porque el partido es el del domingo: todavía no hemos hecho nada. Es justo que haya entusiasmo, pero 70 puntos no bastan. A partir del martes tendremos que preparar un partido serio, con mucho equilibrio, contra un equipo que está haciendo cosas excelentes».

Pero hoy se ha visto al equipo con una energía excelente…

«Tuvimos algunos arrebatos en los últimos partidos, pero jugando encuentros en los que concedimos goles demasiado fáciles, quizás por las demasiadas prisas por ganar el partido. Hoy los chicos han estado muy bien».

¿Había vivido alguna vez una semana tan difícil en su carrera?

«Hoy la directiva estaba presente; Cardinale ha venido a hablar a los vestuarios y ha sido muy bonito, sobre todo para los chicos».

¿Cree que en el club están absolutamente todos contentos con esta victoria?

«Están todos contentos, porque creo que para el club la Champions es un objetivo muy importante a nivel económico».

¿Qué ha dicho Cardinale?

«Ha reforzado la cercanía de la propiedad y ha deseado mucha suerte a los chicos. El equipo ha gastado muchas energías mentales durante la semana. Sin embargo, hoy los he visto bien físicamente, han corrido mucho. Nosotros debemos preparar el partido del domingo con mucha calma».

Usted es el único —y se lo digo como genovés— que se merece la Champions…

«Se lo agradezco, pero no es que me la merezca yo. Se la merecen todos: desde la propiedad hasta los jugadores. Me molesta un poco (mi girano un po’ le scatole) el gol encajado ingenuamente. Pero hay que tener confianza. Es normal que con el crecimiento de quienes llegan de un fútbol diferente se necesite un poco de paciencia».

Clasificación en la última jornada

«Los chicos han hecho un buen partido contra un excelente Genoa. Recibimos ese gol que podíamos haber evitado, pero lo importante era la victoria. El domingo tenemos otro partido importante que debemos ganar, sobre todo teniendo en cuenta que no hemos ganado en los últimos 3 partidos en casa».

¿Ha servido de algo la semana de concentración?

«Sobre todo para recuperar energías mentales. A algunos les han nacido bebés en este momento y, por tanto, duermen un poco menos. Al menos en la concentración pudieron descansar (risas)».

¿Cómo se mantiene la atención alta de cara al Cagliari?

«Es normal que haya entusiasmo, pero el martes nos volvemos a encontrar y a partir de ahí prepararemos el partido contra el Cagliari».

¿Qué tan buenos han sido para mantener la lucidez en Marassi?

«Muy buenos, algo que desafortunadamente no hicimos contra la Atalanta, el Udinese y el Sassuolo, porque era necesario jugar este tipo de partido. Ahora debemos recuperar las energías para el encuentro del domingo —o del sábado, según cuándo se juegue—, que serán 95 minutos hermosos».

¿Cómo ha vivido la tensión del final?

«Había una gran presión, corrimos el riesgo de tirar al viento lo que habíamos construido durante el año. Todavía no hemos hecho nada, nos queda el último partido por ganar en casa contra el Cagliari y esperamos lograrlo. Digamos que tengo que dar las gracias a los jugadores y a los que han trabajado y están trabajando cerca de mí, me han apoyado y soportado. Falta todavía una semana para el objetivo. Estamos contentos, hoy el club estaba presente con Cardinale. Debemos recuperar energías porque en este periodo hemos tenido un gran desgaste».

Pero esta vez la chaqueta no salió volando…

«No salió volando, estaba demasiado metido en el partido. También estuvimos muy bien al final, en el tiempo de descuento, porque no dejamos que se acercaran. Tuvimos incluso la ocasión del 3-1 con Pulisic. Esperamos conseguir la última victoria el domingo; jugamos en casa y en los últimos tres partidos (allí) solo hemos sumado un punto».

Ha encontrado una gran respuesta sobre todo por parte de los jugadores menos visibles, como Athekame o Nkunku. ¿Qué tan importante es este mensaje?

«Sobre la gran respuesta no tenía ninguna duda. Nos hemos vuelto a poner un poco en orden; en los últimos partidos habíamos estado un poco confusos y encajamos goles demasiado fáciles, algo que no es propio de nosotros. Además, cuando defiendes como defendimos en los últimos encuentros las cosas te salen incluso mal, mientras que hoy estuvimos bien para defender y también un poco afortunados. Athekame tiene un buen disparo desde fuera, estoy contento por todos. Cuando los futbolistas llegan del extranjero se necesita un tiempo para la adaptación… Jashari ha hecho un gran partido en una posición que poco a poco va conociendo. Estoy muy contento».

Modrić hoy ha sufrido como todos los aficionados…

«Tengo el placer de trabajar con Luka y ver con qué amor y qué pasión vive todavía este deporte. Hoy estaba ahí que se moría de ganas por entrar, pero preferí a Loftus porque va bien por alto. Tenía que elegir a uno que aguantara el balón, pero luego hubo un par de barullos en el área y, como la lesión era muy reciente… Se puso a disposición, estoy muy contento y es verdaderamente hermoso. Debe servir de enseñanza para todos los futbolistas y para todos los niños que juegan al fútbol».

«El fútbol es un deporte maravilloso, unas veces se gana y otras se pierde. Pero la pasión y el amor con los que se debe vivir este deporte hay que aprenderlos de estos grandes campeones. Los grandes campeones que no tienen esas características, yo que he tenido la suerte de entrenar a bastantes, nunca los he tenido. Siempre he tenido a estos futbolistas con estas grandes características».

Hoy comparte sonrisa con Gasperini:

«Esperamos sonreír también el domingo. Hasta que no lleguemos a la meta hay que tener cuidado. A Gian Piero no tengo que decírselo yo, ha sido muy bueno haciendo su trabajo en Roma, que es un entorno que no conozco pero imagino que es muy difícil. Está dando continuidad a lo que ha hecho en toda su carrera».

ARDON JASHARI

¿Hoy hemos visto al verdadero Jashari?

«Creo que todavía no se ha visto al verdadero Jashari. Sin duda he tenido buenos momentos a lo largo del partido y lo más importante era ganar. Pero creo que se verá mi verdadero yo cuando tenga más ritmo y más minutos. Aun así, estoy feliz de haber ganado este encuentro».

¿Fue importante la presencia de Cardinale en el vestuario antes del partido?

«Sí, sentimos la presión. Sabíamos perfectamente lo que nos jugábamos durante toda la semana: ahora tenemos el destino en nuestras manos. Tenemos que ganar. Todos nosotros sabíamos lo importante que era el partido de hoy y estuvimos muy unidos tanto en el campo como antes de salir a jugar. Esto le dio muchísimo al equipo. Estoy muy, muy feliz y orgulloso de que hayamos logrado la victoria».

¿Ahora necesitan también el apoyo de los aficionados? Un mensaje para ellos en italiano…

«Aficionados rossoneri (tifosi rossoneri), el domingo es nuestro último partido. Gracias por todo vuestro apoyo durante la temporada. El domingo es muy, muy importante: nos vemos todos juntos en nuestro estadio, en San Siro, para ganar el partido».


Genoa 1 – 2 Milan

Curioso como cambian las cosas en el fútbol en un solo día, donde el Milan vuelve a ganar tras sus horrorosos resultados, pero lo más gracioso que es que ahora es la Juventus quien se queda fuera de Champions a falta de tan solo una jornada, donde son ahora Milan y Roma como tercer y cuarto puesto…

PRIMERA PARTE

El encuentro en el Ferraris arrancó con una intensidad altísima y contratiempos tempraneros para el conjunto genovés. Apenas en el minuto 2, el juego tuvo que detenerse debido a un fuerte golpe en el costado sufrido por Amorim, lo que encendió las alarmas en el banquillo local. A pesar del susto, el Genoa no tardó en adueñarse del esférico ante un Milan contemplativo y atenazado por la presión. Los hombres de Daniele De Rossi salieron decididos a hacer valer su condición de locales, imponiendo su ritmo desde el pitido inicial.

La propuesta táctica del Genoa desarboló por completo la pizarra de Allegri durante los primeros compases del choque. Cada vez que el Milan lograba recuperar la posesión del balón, la contra-presión y la agresividad en la marca de los jugadores locales resultaba demoledora. Los rossoneri se ahogaban en la salida, incapaces de conectar tres pases seguidos ante un rival que mordía en cada rincón del campo. El dominio territorial del “Grifone” era absoluto, obligando al “Diavolo” a replegarse en su propio campo.

El empuje del Genoa estuvo a punto de traducirse en el primer gol de la tarde cuando apenas se cumplía el minuto 8 de juego. Vitinha recibió un balón completamente libre de marca en el segundo palo, pero su disparo potente se marchó alto por muy poco ante la mirada de Maignan. Fue el primer aviso serio de un Milan que volvía a mostrar una alarmante fragilidad en las vigilancias defensivas. La zaga milanista daba preocupantes síntomas de debilidad, incapaz de contener las llegadas por las bandas del conjunto de De Rossi.

Para colmo de males en el bando rossonero, las urgencias defensivas obligaron a asumir riesgos muy tempranos en la medular. Youssouf Fofana tuvo que emplearse a fondo para frenar las acometidas locales, rozando la cartulina amarilla en una acción donde cometió falta en una zona peligrosa. Al estar apercibido de sanción, el centrocampista francés se ve obligado a jugar con el freno de mano echado durante el resto del encuentro. El Milan sobrevive como puede al asedio inicial de un Genoa que manda en el juego y en las sensaciones.

SEGUNDA PARTE

La segunda mitad en el Ferraris arrancó con el giro de guion que el Milan tanto necesitaba para espantar los fantasmas del pasado. En el minuto 48, un grave error de Amorim en la entrega fue aprovechado por Christopher Nkunku, quien anticipó de forma magistral a Bijlow provocando un claro penalti y la amonestación del guardameta local. El propio atacante francés se encargó de asumir la responsabilidad desde los once metros y, con una definición glacial, engañó por completo al portero holandés para firmar el 0-1 en el minuto 50. El tanto desató la frustración en la grada local, lo que obligó al colegiado Sozza a detener el encuentro durante cinco minutos debido al lanzamiento de bengalas y objetos al área de Maignan.

Tras la reanudación del juego, el encuentro entró en una fase de máxima tensión donde las cartulinas amarillas para Gabbia y Tomori escenificaron el paso al frente de un Genoa que buscaba el empate a balón parado. Allegri reaccionó moviendo el banquillo con inteligencia, introduciendo a Ricci, Fullkrug, Pulisic y De Winter para dotar al equipo de la frescura necesaria en el tramo decisivo. La recompensa a la seriedad rossonera llegó en el minuto 82 gracias a una espectacular combinación colectiva entre Fullkrug y Pulisic. La jugada permitió al lateral suizo Athekame acomodarse el balón en la frontal y soltar un derechazo potente e inapelable que supuso el 0-2.

Cuando el partido parecía visto para sentencia, un error de bulto de Jashari estuvo a punto de complicar la tarde, forzando una intervención milagrosa de Maignan en un mano a mano frente a Ekhator. El Genoa encontró finalmente el premio a su insistencia en el minuto 87, cuando Vásquez aprovechó una confusa carambola dentro del área rossonera tras un despeje defectuoso de De Winter para recortar distancias con la puntera. El 1-2 definitivo condenó al Milan a un ejercicio de sufrimiento extremo durante los instantes finales. El asedio del “Grifone” obligó al bloque defensivo milanista a multiplicarse para achicar balones ante el empuje desesperado de los locales.

El larguísimo tiempo de descuento, que se prolongó hasta el alarmante minuto 101 debido a los incidentes previos, se convirtió en un festival de ocasiones claras para un Milan letal al contragolpe. Rabiot, Bartesaghi y Pulisic se toparon de forma consecutiva con las intervenciones salvadoras de un Bijlow que evitó una goleada mayor. El pitido final de Sozza decretó tres puntos de oro que devuelven la sonrisa al vestuario de Allegri tras semanas de dudas. El Milan recupera la tercera plaza de la Serie A con una victoria de carácter y sufrimiento, demostrando que sigue dependiendo de sí mismo para sellar el billete a la próxima Champions League.

MI OPINIÓN

El triunfo en Génova vale su peso en oro y supone un balón de oxígeno incalculable para Massimiliano Allegri en el momento más crítico de la temporada. Tras una primera parte donde el equipo mostró las mismas dudas y la apatía de las últimas jornadas, la reacción tras el descanso demostró que este vestuario aún tiene orgullo y capacidad de sufrimiento. La victoria fue “oscura” y trabajada, de esas que no entran por los ojos pero que construyen clasificaciones, devolviendo al Milan a esa tercera plaza que da acceso a la ansiada Champions League.

El encuentro sirvió para consagrar la figura de Christopher Nkunku como el jugador más determinante y pillo del ataque en ausencia de Leão, fabricándose de la nada el penalti que desatascó el choque. Sin embargo, la gran noticia de la tarde fue el bautismo goleador de Athekame, cuyo zapato desde la frontal premió una segunda mitad notable del carrilero. En la cruz de la moneda volvieron a quedar los errores de concentración individuales, personificados en un Jashari irreconocible que regaló un balón letal y un De Winter blando en el despeje que propició el gol de Vásquez.

A pesar de los minutos finales de infarto, este Milan demostró una resiliencia competitiva que parecía olvidada en San Siro. El equipo supo ponerse el mono de trabajo en un escenario hostil, aguantando la provocación del público y el juego físico de los pupilos de De Rossi. Con el destino todavía en sus propias manos, esta victoria debe ser el punto de inflexión definitivo para afrontar las últimas finales del campeonato con una mentalidad ganadora. Quedan aspectos tácticos evidentes por pulir en defensa, pero ganar sufriendo es la mejor medicina para recuperar la autoestima de un grupo que se niega a rendirse.


Genoa – Milan: Rueda de prensa

MASSIMILIANO ALLEGRI

¿Juega Modric mañana?

«Una noticia positiva es que está a disposición: se ha probado la máscara y se ha entrenado con el equipo. Mañana viene con nosotros. Ricci esta mañana ha sufrido un esguince de tobillo. Los demás están todos bien».

Sobre el momento actual

«Es normal que haya decepción por parte de todos, y los primeros somos nosotros. Sabía que sería difícil llegar hasta el final para conquistar un puesto en la Champions; mañana tenemos esta oportunidad contra un equipo que lo está haciendo bien. Se necesita orden, paciencia… Mañana por la noche veremos. El equipo ha trabajado bien durante la semana. Los chicos también han descansado durante los tres días de concentración. Mañana también necesitaremos un ápice de fortuna».

Cardinale ha dicho que sin Champions es un fracaso

«Es normal que cuando estás en el Milan debas tener la ambición de alcanzar el máximo resultado. Siempre digo que en un campeonato el resultado que obtienes es el que mereces. Después puedes analizar los problemas y los errores cometidos durante el año. En este preciso momento hay que estar concentrados en el partido de mañana».

¿Ha discutido con Ibra?

«Estoy acostumbrado a tener siempre una relación profesional. Y a comportarme de manera profesional con todos los directivos y la propiedad. En el seno de las reuniones, y no solo este año, siempre ha habido debates en los que había que estar de acuerdo o en desacuerdo. Pero hoy todos debemos poner nuestras energías en el partido de mañana».

¿Qué debe hacer el equipo?

«In estos momentos, dejarse llevar por la ansiedad, por la prisa… Hay que hacer las cosas con orden, agresividad (cattiveria) y la convicción de obtener el resultado. Si seremos capaces de lograrlo, lo veremos al final de la temporada. Si no lo conseguimos, los demás habrán sido mejores. En el fútbol todo se puede dar la vuelta. El 8 de marzo todo el mundo hablaba del Scudetto tras el derbi; ahora hemos desperdiciado toda la ventaja sobre el quinto clasificado: esto significa que se ha hecho una segunda vuelta mala y algo se ha hecho mal. Pero debemos pensar solo en mañana».

¿Entonces Ricci no está disponible?

«Ricci viene con nosotros, veremos mañana por la mañana cómo se encuentra».

Sobre las palabras de Cardinale:

«Las palabras de Cardinale solo me han transmitido satisfacción; había hablado con él recientemente y le había dado mi punto de vista sobre la campaña y sobre el futuro del Milan, que es lo que nos interesa a todos».

¿Cómo puede un aficionado del Milan tener confianza para mañana?

«Hay que tener confianza de todos modos por la profesionalidad de los chicos y de todos los que trabajan en Milanello. Nos habremos equivocado en el último mes y medio, pero nunca ha faltado el compromiso profesional en cada entrenamiento y en cada partido. Hemos trabajado para hacer una buena actuación mañana y llegar a un buen resultado, pero no será fácil».

Sobre el horario del partido

«No tenía ninguna preferencia: cuando nos dicen que juguemos, nosotros jugamos. La semana ha transcurrido sin problemas, pero lo importante es que transcurra sin problemas mañana».

Sobre el momento del equipo

«Tengo un grupo de chicos muy serio, muy profesionales. Les importa muchísimo alcanzar el objetivo: ellos también sufren por el hecho de haber tirado un buen puñado de puntos en el último mes y medio. Pero no hay que pensar en lo que ha pasado, hay que pensar en mañana: saldremos al campo intentando dar lo mejor de nosotros y esperando obtener un resultado positivo».

Pero, ¿quienes trabajan en el Milan quieren realmente el bien del Milan?

«El Milan está siempre por encima de todo. Repito. El club permanece por encima de todo y de todos. Los que pasan por aquí —todos estamos de paso— deben trabajar para intentar dejar algo importante, siempre en el interés del club».

Sobre los demasiados goles encajados

«Sin duda, en los últimos partidos encajamos 3 goles con el Udinese y la Atalanta, 2 en Sassuolo… venimos también de los 2 goles con el Torino en casa. Hemos encajado demasiados goles, de forma muy fácil. Debemos hacer un partido de gran compacidad, debemos llevar la evolución del partido hacia nuestro lado. Tenemos que hacerlo mejor como equipo en la fase defensiva; contra la Atalanta encajamos tres de manera demasiado fácil».

¿Siente Allegri que ha hecho siempre el bien del Milan?

«Una cosa son los errores, los comete cualquiera y yo soy el primero. Otra cosa es la seriedad que ponemos a disposición del club. Son dos cosas completamente diferentes».

¿Conoce a Viktor Bezhani?

«No. Además, porque como director deportivo tenemos a Tare. Ha hecho un buen trabajo, entré enseguida en sintonía con él. Es una persona seria y profesionalmente muy preparada. Todos estos ataques que se le hacen… Cuando se llega al final de la temporada, las responsabilidades son de todos».

¿Qué lo ha llevado a la exasperación? ¿Qué es lo que lo ha hecho estallar de esa manera, considerando que el hecho más clamoroso, la pelea con Ibra, provino de usted?

«El hecho más clamoroso es el partido de mañana. En el seno de una empresa hay discusiones; uno ve blanco, otro negro y otro rojo. Lo importante es que todos trabajen en interés de la empresa. He tenido discusiones incluso muchísimo peores que estas, lo importante es que todos trabajemos en una única dirección. Lo fundamental es el partido de mañana. Siempre digo: las palabras se las lleva el viento, las bicicletas los livorneses. Después, a final de año, ¿estaremos en la Champions League o en la Europa League? Entonces el club hará sus valoraciones. Mañana seguro que los chicos harán una actuación excelente, como siempre han hecho. Esperemos conseguir también el resultado».

Sobre Nkunku:

«Mañana, entre Nkunku y Pulisic, jugará uno. Mañana jugamos a las 12, con temperatura alta, y habrá necesidad sobre todo de los cambios. Pulisic, Nkunku, Loftus, Füllkrug, son futbolistas que a partido empezado pueden marcar la diferencia».

¿Jugará Füllkrug mañana?

«Füllkrug está bien, igual que está bien Giménez. Tendré que evaluarlo mañana».

¿Qué es lo más importante que espera tener en el futuro?

«Hay que terminar la temporada, analizar cómo ha ido la campaña a 360 grados. Habría sido mejor si lo hubiéramos podido hacer ya hace un mes, eso habría significado que ya estábamos en la Champions. No ha sido así y tendremos que esperar al 25 de mayo».


Igli Tare dirá adiós al Milan

El nombre de Igli Tare no aparece en ningún momento en la extensa entrevista de Cardinale a La Gazzetta. Y es una ausencia —no la única, por cierto— que llama la atención porque el director deportivo albanés solo lleva un año en la dirección del Rossonero. Fue contratado tras un largo proceso de selección no exento de polémicas (internas, obviamente) y se le confió un proyecto que debía devolver al Milan a su máximo esplendor —al menos en Italia— en poco tiempo.

En realidad, en lo que a él respecta, lo grave de la entrevista no es la ausencia de menciones, sino una frase concreta de Cardinale. Porque decir que «en tres años he invertido mucho, pero no hemos gastado bien» equivale evidentemente a señalar con el dedo a quienes no han sabido «gastar bien». En el contexto de este discurso, Tare se convierte, a su pesar, en el elefante en la habitación: no se menciona su nombre, pero para la propiedad representa un asunto que hay que abordar, ya que el director deportivo es el responsable de las operaciones de mercado.

Esto en términos estrictamente jerárquicos y empresariales: entre los rumores que han circulado en las últimas semanas también se ha mencionado que, en algunas ocasiones, el club habría actuado en el mercado sin consultarle plenamente. Pero, mientras tanto, las palabras de Cardinale pesan como una losa y, por lo que se entiende, entre los diversos nombres que podrían estar en la cuerda floja en la Via Aldo Rossi, el suyo parecería estar llegando a su fin, aunque cualquier decisión por parte de la propiedad no se tomará hasta que haya concluido el campeonato.

Él, con razón, no se inmuta («No he recibido ninguna señal por parte del club; todo lo demás forma parte de nuestro trabajo, todas las especulaciones… Si estás a este nivel, tienes que saber soportar la presión que te rodea», dijo en la rueda de prensa previa al partido contra el Atalanta), pero, mientras tanto, ese «reevaluaré todo y a todos, ya lo estoy pensando» dicho por Cardinale se asemeja mucho a una guillotina sobre el cuello del directivo albanés.

De hecho, ya se baraja el nombre del sustituto. Se trata de Tony D’Amico, a quien el Diavolo ya había cortejado con insistencia el verano pasado, antes de decantarse por Tare. En aquel momento, el intento no prosperó porque el Atalanta había blindado a su director deportivo, pero doce meses después todo ha cambiado, tal y como ha aclarado estos últimos días el director general del Nerazzurro, Luca Percassi: «Tengo una relación extraordinaria con él, conozco muy bien lo que ha hecho estos años en Bérgamo. Le doy las gracias y soy consciente de que, al igual que ocurre con los jugadores, también él puede ser cortejado. Quizás nuestra relación pueda incluso llegar a su fin, pero en cuanto a estima, continuará para siempre». La confirmación de una despedida.

Por otra parte, el Milan no es el único club interesado en un directivo apodado «el rey de las plusvalías», ya que es un especialista en un mercado de gran sostenibilidad (es decir, la base de cualquier decisión en el club rossonero). Roma y Nápoles también le siguen la pista. D’Amico es, por el momento, la pista más viable que conduce a Milanello, pero no la única. Otra opción, aunque mucho menos probable, sería un traslado de Moncada desde el área de ojeadores, un escenario que podría materializarse sobre todo si Ibrahimovic ampliara su radio de acción y su poder de decisión. Pero, por el momento, se trata de una hipótesis que queda claramente en un segundo plano.

¿SERÁ EL ÚNICO SACRIFICADO?

Es muy probable que Igli Tare no sea el director deportivo del Milan la próxima temporada. El albanés se ha convertido en el centro de las evaluaciones internas tras una temporada complicada y un mercado de fichajes que, sin duda, no ha dado los resultados esperados. Gerry Cardinale ha hablado claramente de un verano de evaluaciones y de una temporada que corre el riesgo de convertirse en un fracaso si no se consigue la clasificación para la Champions. Llegados a este punto, la pregunta que hay que plantearse es: ¿puede Tare ser el único responsable?

Igli Tare ha cometido errores, no hay que andarse con rodeos. Algunas decisiones en el mercado de fichajes pesan mucho, sobre todo si pensamos en las inversiones en jugadores como Nkunku y Jashari, que han costado en total unos 80 millones de euros y nunca han sido realmente decisivos. En un club normal, el director deportivo también responde, y sobre todo, de esto. Pero el Milan de los últimos meses no se ha hundido solo por dos fichajes erróneos, sino por una gestión confusa, con roles poco claros, tensiones internas, una comunicación débil y una línea deportiva que nunca ha sido realmente legible.

La cuestión política es la siguiente: Tare corre el riesgo de convertirse en el chivo expiatorio perfecto al que entregar a la opinión pública. Un responsable visible, utilizable, sacrificable. Pero sería demasiado fácil decir que todo empieza y termina ahí. Cardinale ha dicho que se revisarán la estructura, la sección de fútbol y la forma de trabajar, junto con el cuerpo técnico y el director deportivo.

Bien: entonces la evaluación debe ser real, no meramente superficial. Porque si el Milan ha echado por la borda certezas, ventaja y tranquilidad en este último mes, la responsabilidad no puede recaer únicamente en quienes se han encargado del mercado de fichajes. La pregunta, a estas alturas, sigue ahí, pesada: ¿pagará Tare solo por sus errores o también para encubrir los de los demás?


Cardinale da la cara: “Cambiaré todo”

Enfadado. Por los resultados, claro. Pero aún más con quienes ponen en duda su ganas, o mejor dicho, su «necesidad» de ganar. Decepcionado. Porque después de una buena temporada «corremos el riesgo de tirarlo todo por la borda». Lúcido. Porque el análisis de lo que ha funcionado y lo que no ya ha comenzado (obviamente), «pero ahora no es el momento, ahora todos estamos concentrados en ganar los dos últimos partidos».

Gerry Cardinale no suele hablar mucho, y si lo hace ahora es porque se trata de un momento delicado. Y considera útil poner orden en el asunto del Milan, donde son demasiados los que quieren añadir elementos de confusión. El verano traerá cambios, eso es seguro. Sin querer sacar conclusiones definitivas, no parece una casualidad que, en media hora de conversación, aparezca tres veces el nombre de «Max». Y solo el suyo.

Cardinale, ¿por qué ha decidido hablar ahora?

«Como sabe, no suelo conceder entrevistas; creo que las palabras valen poco y son los hechos los que deben hablar. Pero entiendo que, en un momento como este, es justo dar un mensaje claro».

¿Qué le está pasando a su Milan, que parece en caída libre?

«Max y el equipo hicieron un excelente trabajo durante casi todo el campeonato. Estuvimos en la cima de la clasificación, en la lucha por el Scudetto hasta el partido contra la Lazio. Y luego, en los últimos cinco partidos, estamos corriendo el riesgo de tirar a la basura la temporada. Llevo tres décadas en el mundo del deporte, sé que estas cosas pasan, pero eso no te hace sentir mejor. Ahora estamos concentrados en ganar los dos últimos partidos. Pero debo decir que actuamos en un contexto nada fácil: muchas polémicas y muchas falsedades. Francamente, estoy un poco decepcionado».

¿Hay algo que quiera desmentir de inmediato?

«Por ejemplo, eso de que solo me interesa el dinero y no ganar. Es absurdo. Si mira mi vida y mi carrera, yo siempre he ganado. Por lo tanto, esta idea de que haría algo sin el objetivo de ser los números uno y de ganar con continuidad (y subrayo con continuidad, un concepto que siempre se les escapa) es ridícula. Pero, precisamente, deben ser los resultados los que hablen y cuando las actuaciones no alcanzan su potencial como ahora, me altero notablemente”.

“Yo no entreno, no marco goles, no defiendo, pero puedo hacer mi parte: mi parte es proporcionar los recursos financieros para que podamos seguir alineando un equipo ganador, no solo en la Serie A, sino, ojalá, también en Europa. Ese es mi trabajo, y soy bastante bueno haciéndolo».

Volvamos a los resultados decepcionantes

«No estoy contento, obviamente. Max no está contento, los jugadores no están contentos. Ganar sigue siendo la prioridad y les puedo asegurar que todos quieren ganar. No haber ganado el Scudetto es una decepción; si no entramos entre los cuatro primeros, es un fracaso. Hemos tenido muchas lesiones, ahora por ejemplo Luka (Modric) está fuera: es el deporte. No se puede ganar siempre, aunque el Milan debería; cuando no lo hace, es un fracaso. Pero déjeme añadir algo».

Adelante

«Vengo de una cultura en la que, cuando alguien tropieza, lo ayudamos a levantarse, no intentamos borrarlo. Ahora el equipo está tropezando, por lo que me gustaría decirles a todos los que llevan al equipo en el corazón que lo apoyen y no lo desmoralicen. Quedan dos partidos por ganar, mantengamos la concentración».

Sin embargo, los aficionados están protestando contra el equipo y la directiva. ¿Cómo lo vive?

«No culpo a los aficionados por estar enfadados, yo también lo estoy. Son tan apasionados como yo. Pero intentemos apoyar a nuestros chicos en lugar de hundirlos. Siento un sentido de responsabilidad enorme; cuando no estamos a la altura y veo la reacción de la afición, me lo tomo muy como algo personal, me descompone”.

«Se me mete bajo la piel y siento la enorme obligación de arreglar las cosas con una urgencia que nadie debería poner en duda. Me despierto cada mañana con el deseo de ganar y con un profundo sentimiento de decepción y frustración cuando no lo logramos».

La ambición es un punto crucial. Muchos aficionados temen que la sostenibilidad financiera o la clasificación para la Champions se conviertan en fines en sí mismos, en lugar de un medio para competir al más alto nivel

«Me sorprende que esto tenga que ser explicado. Desde que soy dueño del Milan hemos obtenido resultados financieros superiores a las expectativas, registrando un flujo de caja positivo por primera vez en la historia. ¿Por qué es importante? Porque no estoy cogiendo ese dinero para metérmelo en el bolsillo, lo reinvierto. Pero la narrativa de que la disciplina financiera significa no querer ganar no tiene ningún sentido. En las últimas tres temporadas, hemos gastado más que cualquier otro equipo de la Serie A en el mercado».

«Ahora bien, tal vez no hayamos gastado de la mejor manera. Me pongo una nota más alta por el dinero que he puesto que por cómo lo hemos gastado. Debemos hacer un mejor trabajo para que haya una correlación directa entre el gasto y las victorias. Todavía no lo hemos logrado. No hemos hecho un buen trabajo y lo solucionaremos. Debemos examinar la estructura y la parte futbolística, y colaborar con el cuerpo técnico y el director deportivo para entender cómo podemos trabajar mejor juntos».

¿Entonces qué pasará en verano? ¿Cree que serán necesarios muchos cambios en el Milan a todos los niveles? Hablamos de directiva y de área técnica

«Siempre buscamos hacer evolucionar nuestra organización. Así que sí, todo el mundo debería esperar que cada temporada, pero en particular en aquellas en las que las prestaciones son inferiores a las expectativas, todo sea reevaluado, y yo reevaluaré a todos y a todo este verano. Dedicaré todo mi verano a esto; deberían dar por sentado que ya estoy reflexionando en ello, si no, no estaría haciendo mi trabajo. Veamos cómo terminamos, luego me sentaré… Ya me he sentado con Max, hemos hablado de muchas cosas. Nos pondremos a trabajar una vez que la temporada haya terminado; ahora no es el momento de hablar de ello».

¿Nos puede decir al menos en qué dirección irán?

«El objetivo es mejorar la organización y llevarla a un nivel de excelencia mundial. El objetivo aquí es ganar lo máximo posible cada año, pero también asegurarnos de que, mientras lo hacemos, estamos sentando las bases para ganar constantemente. Podríamos gastar una fortuna fichando a jugadores consagrados y apuntando a ganar de inmediato. ¿Pero luego qué? Hay que hacer ambas cosas. Este verano examinaremos la organización y veremos qué podemos hacer para cerrar las brechas, porque no hemos estado a la altura».

«No se trata solo de sustituir a personas, sino de examinar la estructura organizativa y asegurarnos de tener todo, desde el cuerpo técnico hasta la selección de jugadores, el director deportivo y las academias: se trata de un ecosistema holístico que debe ser mejorado. Cuando me hice cargo del equipo, esto no existía. El deporte, como muchos sectores, consiste en las personas. Hay que tener a las mejores personas, hay que atraer a las mejores personas en todas las áreas. Todavía no estamos ahí».

¿Qué ha aprendido en estos cuatro años? ¿Ha cometido errores?

«Sí, claro que he cometido errores. Muchos. Esto es probablemente lo más difícil que he hecho en mi vida. Pero soy un luchador y no me detendré hasta que gane. Una de las mayores lecciones ha sido entender lo diferente que es el contexto. Si no lo vives, como americano no entiendes el papel que el fútbol y el Milan tienen en la comunidad. Pero me gustaría que nos concentráramos más en los temas cruciales: la importancia de las infraestructuras deportivas, cómo modernizar el fútbol italiano o por qué Italia se ha perdido otro Mundial, el tercero consecutivo».

«En lugar de eso, se hace polémica. Mire, no se trata solo de la Serie A. Se trata de no presentarse en las finales de Champions y perder 5-0; se trata de jugar de manera competitiva en Europa. Se trata de la diferencia de 4 a 1 en los derechos de televisión entre la Premier League y todos los demás. La brecha del fútbol italiano ha aumentado. Solo que, tal y como va el mundo hoy, no lo resolverán sin dinero. Y yo tengo experiencia en materia de dinero, pero también he pasado 30 años en el deporte».

«No quiero trasladar directamente cómo hacemos las cosas en América. Soy plenamente consciente de que en Italia las cosas son diferentes y de que debo adaptarme a ello, y necesito rodearme de grandes italianos que mi ayuden en esto; forma parte del camino de aprendizaje».

En su estrategia de crecimiento tiene un papel esencial el estadio: tras retrasos y burocracias, ¿sigue siendo optimista?

«También aquí es importante entender por qué lo hacemos. No es una operación inmobiliaria, no es un proyecto de ego. Se trata de mejorar el perfil financiero del Milan para poder competir por los mejores jugadores del mundo. Es también, por cierto, algo que deberíamos hacer por los milaneses. Milán merece tener un estadio de nivel mundial, ser reconocida a nivel global como la cuna del deporte y celebrar su cultura. Actualmente no es así».

Por último, ¿nos dice algo del proyecto NBA Europe?

«La NBA es probablemente el único deporte verdaderamente internacional que proviene de los Estados Unidos. Y como se ha visto, los tiempos del Dream Team con Michael Jordan, Magic y Larry Bird ya han terminado. Lo han visto en los Juegos Olímpicos, y lo han visto también en el hecho de que muchos de los últimos MVP de la NBA procedían de Europa. Por lo tanto, Europa se ha convertido realmente en una potencia en lo que respecta al baloncesto, y hay una enorme oportunidad de colaboración entre América y Europa, lo cual es música para mis oídos».

«Pero incluso aquí pienso en términos de: “¿Cómo ayuda esto al Milan?”. La Euroliga existe desde hace 26 años y la mayoría de los equipos no son rentables. No es sostenible. Así que creo que son los clubes de fútbol europeos los que deben colaborar con la NBA y traer el baloncesto de la NBA a Europa. Y eso es lo que intentaré hacer en Milán. El objetivo es seguir elevando la marca Milan, ofrecer oportunidades a la afición y seguir mejorar nuestro perfil financiero. Así que todo forma parte de un ecosistema en el que todos deberían beneficiarse mutuamente».

405 MILLONES INVERTIDOS PARA NADA

Más de 400 millones de euros invertidos en fichajes. Para ser exactos, 405,1. Una cifra que proviene en parte de las ventas. Desde que firmó el acuerdo, el 31 de agosto de 2022, Gerry Cardinale no ha escatimado en operaciones para reforzar el Milan. Llegó después de que el director técnico Maldini y el director deportivo Massara hubieran cerrado el fichaje de De Ketelaere, el más costoso de la última ventana de fichajes firmada por Elliott. A partir de ahí, el número uno de RedBird confió la ventana de fichajes de invierno de 2022-23 a la pareja Maldini-Moncada, las temporadas completas 2023-24 y 2024-25 al director general Furlani y al director técnico Moncada, y la de 2025-26 al director general Furlani y al director deportivo Tare.

A juzgar por la entrevista concedida a La Gazzetta, no está satisfecho con el rendimiento de sus hombres, no solo en la última temporada, sino también en las anteriores, entre otras cosas porque muchos de los jugadores que llegaron a Milanello se marcharon al cabo de 12 o 24 meses (algunos incluso al cabo de 6). En resumen, si el estadounidense esperaba operaciones que le reportaran un rendimiento importante en el campo y, posteriormente, plusvalías en el mercado, hasta ahora solo se ha visto satisfecho en mínima medida.

A juzgar por la entrevista concedida a La Gazzetta, no está satisfecho con el rendimiento de sus hombres, no solo en la última temporada, sino también en las anteriores, entre otras cosas porque muchos de los jugadores que llegaron a Milanello se marcharon al cabo de 12 o 24 meses (algunos incluso al cabo de 6). En resumen, si el estadounidense esperaba operaciones que le reportaran un rendimiento importante en el campo y, posteriormente, plusvalías en el mercado, hasta ahora solo se ha visto satisfecho en mínima medida.

Algunos ejemplos: Thiaw generó una plusvalía, pero no destacó por su rendimiento; Okafor aportó beneficios al balance sin dar el rendimiento esperado; y aún peor lo hicieron Emerson Royal y Morata. En cambio, Reijnders, por quien se pagaron 25 millones y que fue revendido al City el verano pasado (tras dos temporadas en el Milan) por 75 millones, incluyendo los bonus (14 millones), sí ha cumplido con las expectativas. La venta del holandés es la más importante, seguida de la de Tonali, por quien el Newcastle pagó 58,9 millones más bonus, pero el centrocampista azzurro había sido fichado por Elliott.

A la espera de conocer cuál será el organigrama de la sociedad para la próxima temporada (una de las hipótesis es que Massimo Calvelli, actual responsable de inversiones deportivas de RedBird y miembro del consejo de administración del Milan, adquiera más peso en la gestión de las cuentas), Cardinale firmó el verano pasado el mercado más costoso desde el punto de vista económico de su gestión, con más de 155 millones de inversiones que, no obstante, se vieron compensadas por importantes ventas y plusvalías.

El fichaje más caro hasta la fecha ha sido el de Christopher Nkunku, por el que se pagaron 37 millones más bonificaciones. ¿Es mucho? Sin duda, pero el precio del francés a finales de agosto se redujo debido a que estaba al margen en el Chelsea, que anteriormente lo valoraba en una cifra muy superior, por encima de los 60 millones. También fue costosa la operación para fichar a Ardon Jashari, que se incorporó tras un largo tira y afloja con el Brujas, al que se pagaron 34 millones. El suizo ha jugado poco, pero el futuro está de su lado. Tanto el Liverpool como el Chelsea llevan tiempo fijándose en él.

En general, desde que es propietario del Milan, Cardinale ha invertido mucho en el mercado de verano y poco en el de invierno, con la excepción del de enero de 2025, cuando se produjeron el fichaje de Giménez, por algo menos de 30 millones al Feyenoord, la adquisición de Bondo procedente del Monza y las cesiones de Walker, João Félix y Sottil.

En el último mercado de invierno llegó Fullkrug; en la temporada 2022-23 solo se incorporó el portero Vázquez, y en la 2023-24, el extremo Terracciano (además del regreso de Gabbia tras su cesión). En el verano de 2024, el fichaje estrella fue Fofana, procedente del Mónaco y que actualmente forma parte de la plantilla, al igual que Pavlovic. En comparación con 2023, por su parte, se han quedado Pulisic y Loftus-Cheek.


Casa Milan: tres escenarios

Mientras que sobre el terreno de juego, en estas dos semanas, el Milan se juega la clasificación para la próxima edición de la Liga de Campeones de la UEFA, en las altas esferas de la propiedad se libra otro partido de vital importancia que determinará el futuro del club rossonero. Peppe Di Stefano, en directo en Sky Sport 24, ofrece un análisis extenso y detallado sobre el estado actual de la lucha de poder que se está librando en Casa Milan. Un análisis de gran importancia, ya que la duda actual no es solo quién entrenará al Milan, sino, sobre todo, quién estará al mando del Milan.

No es ningún misterio, cuenta el corresponsal de Sky, que esta situación se agravó hace tres años, con el despido de Paolo Maldini y Ricky Massara. Hasta hace poco, el club rossonero seguía siendo propiedad de Cardinale, pero dado el préstamo del vendedor (préstamo del vendedor al comprador a tipos de interés más ventajosos, nota del editor) concedido por Elliott al fondo RedBird, el director general Giorgio Furlani siempre ha tenido un gran peso en la toma de decisiones.

Hace unos meses, Cardinale refinanció el préstamo del proveedor, saldando así la deuda que tenía con el fondo gestionado por la familia Singer: de este modo, por primera vez en tres años, el número uno de RedBird podría empezar a dar forma a su Milan durante el verano. Una de las pocas certezas es que el actual director deportivo, Igli Tare, se va, independientemente de cómo se desarrolle la situación en el Milan.

ESCENARIO UNO: FURLANI RESISTE

El director general Giorgio Furlani resiste estas turbulencias y sigue desempeñando un papel absolutamente fundamental. En este caso, según cuenta el corresponsal de Sky, habría un nuevo entrenador, un perfil al estilo de Vincenzo Italiano, del Bolonia, y también un nuevo director deportivo al estilo de Tony D’Amico.

ESCENARIO DOS: PODER A IBRAHIMOVIC

Ibrahimovic, que en estos momentos se está mostrando muy activo a la hora de dejar claro que tiene intención de retomar las riendas, al frente del proyecto técnico y deportivo junto a Geoffrey Moncada. El sueco elegiría un nuevo entrenador, despidiéndose así de Allegri, y un nuevo director deportivo; un perfil similar al de Paratici, quien, sin embargo, por el momento está vinculado contractualmente a la Fiorentina.

A la espera de una decisión definitiva por parte de Cardinale, Ibra se está moviendo activamente para planificar: en los últimos días, ayer y anteayer, se han celebrado reuniones en Casa Milan con algunas áreas del club para intentar iniciar un nuevo ciclo.

ESCENARIO TRES: EL REGRESO DE GALLIANI

El escenario de una revolución prácticamente total. Cardinale elegiría a un nuevo director ejecutivo para el Milan, en sustitución de Giorgio Furlani, e incorporaría a Adriano Galliani (que ya estuvo a punto de fichar el verano pasado), quien trabajaría junto a Scaroni (encargado del nuevo estadio), con Massimiliano Allegri confirmado como entrenador y un nuevo director deportivo en lugar de Tare: los nombres citados por Di Stefano serían los de Tognozzi o Giovanni Rossi, exdirector deportivo del Sassuolo.

El escenario C, el del regreso de Galliani con la continuidad de Allegri, aportaría al club, ante todo, una gran experiencia gracias al exdirector general del Milan de la época de Berlusconi, y supondría también un gran «impulso» en lo que respecta al espíritu milanista y a la identidad del club, dos factores que, en estos momentos, echan mucho de menos los aficionados.

Sin embargo, la pregunta principal sigue siendo la misma: ¿tendrá realmente el número uno de RedBird la capacidad de apartar al director general Giorgio Furlani del proyecto del Milan? ¿Dispondrá realmente de esa libertad de acción para reorganizar el organigrama del club rossonero? Lo sabremos en las próximas semanas. Mientras tanto, al equipo le quedan dos partidos para clasificarse para la Champions: «bastan» dos victorias en dos encuentros, contra el Génova y el Cagliari.

GENOA-MILAN EL DOMINGO A LAS 12:00

Mediante un comunicado publicado en sus canales oficiales, la Liga de la Serie A ha anunciado y oficializado el cambio en el calendario de los partidos de la 37ª jornada del campeonato. El acuerdo alcanzado a última hora de la tarde con la Prefectura de Roma permite adelantar media hora los partidos programados para las 12:30, es decir, aquellos en los que participan todos los equipos que luchan por una plaza en la Liga de Campeones.

Ante esta situación, tras el avance de Sky Sport, la Liga ha confirmado oficialmente que los partidos Genoa-Milan, Roma-Lazio, Pisa-Nápoles, Juventus-Fiorentina y Parma-Como se disputarán el domingo 17 de mayo a las 12:00 horas.


El Chelsea vuelve de nuevo por Maignan

La ambición dicta las decisiones vitales. Esto ocurre en todos los ámbitos profesionales. Si además, aparte de los proyectos que uno quiere hacer realidad, hay también una persona de referencia, una figura en la que confiar, entonces se dan todos los ingredientes. Así fue para Mike Maignan. El francés, el verano pasado, cuando estaba sumido en sus pensamientos y, con toda sinceridad, se veía mucho más lejos del Milan que dentro de él, encontró un punto de apoyo en Allegri.

Mike, tras una temporada en la que en Milanello se habían saltado las reglas —el peor escenario posible para un perfeccionista y ambicioso como él—, vio en el entrenador al hombre de orden que buscaba. Un técnico capaz de restablecer desde el primer día una gran claridad dentro del grupo, y que había dedicado al portero mucho tiempo para comprender sus necesidades y explicarle el proyecto que, a su vez, le había presentado el club. Un año después, lo que parecía piedra se ha convertido en agua: en Milanello y, sobre todo, en Casa Milan todo fluye, sí, pero ¿en qué dirección? Por ahora no se sabe.

Maignan es como los mercados financieros: le afecta la incertidumbre, y cuando hay incertidumbre llegan las pérdidas. Y es que el Diavolo corre el riesgo de perderlo a él, que lo observa todo con atención y, básicamente, se centra en dos factores: la Champions y Allegri. Para Mike, deben estar ambos. Por otra parte, el francés nunca ha ocultado —legítimamente— que aspira a lo más alto del fútbol europeo, y la firma —la tan esperada firma— de la renovación de su contrato indica que quiere alcanzar esas cimas con la camiseta rossonera.

A su juicio, el hecho de no participar en la temporada actual en la competición más importante debe seguir siendo una excepción. Por lo tanto, no nos deje engañar la reciente renovación hasta 2031. Cuando firmó el contrato en la cuarta planta de la calle Aldo Rossi Maignan, no tenía ninguna duda de que el Milan acabaría, como mínimo, cuarto. Tampoco tenía ninguna duda de que con Allegri se había iniciado un ciclo muy interesante. Ahora, esas dudas están presentes.

Max tuvo a la dirección pisándole los talones durante todo el verano de 2025. Hubo incluso un momento en el que el francés había dado el sí al Chelsea, y si el Milan hubiera logrado llegar a un acuerdo económico con los Blues, ahora ya no estaríamos hablando de Mike. Entonces irrumpió Allegri, quien dejó claro a la directiva un concepto fundamental: para reabrir un ciclo virtuoso, hay que partir de gente como Maignan. Mientras tanto, trabajó entre bastidores con el propio interesado, explicándole la importancia y el papel central que tenía para él.

Confirmándole que seguiría llevando el brazalete de capitán. La guinda del pastel fue la llegada de Claudio Filippi, que estuvo con Allegri en su etapa en la Juventus y de quien Maignan se enamoró profesionalmente de inmediato. Una figura que para él ha sido mucho más que un simple preparador de porteros. No es casualidad que el rendimiento del francés haya vuelto a alcanzar los niveles de sus mejores momentos con la camiseta rossonera (obviamente, sin tener en cuenta este último periodo en el que nadie sale bien parado).

Ahora, sin embargo, vuelven a sonar las sirenas del otro lado del Canal de la Mancha. El Chelsea nunca se ha olvidado de Mike, aunque por el momento nos encontramos en una simple fase de información, llamémosla de estudio. Pero, dependiendo de cómo termine la temporada del Rossoneri, podría convertirse en mucho más. Sin embargo, la balanza de Maignan podría no inclinarse del todo hacia los Blues: está bien el encanto de la Premier League, pero por allí el año que viene no se jugará la Champions.

GIANLUCA DI MARZIO HABLA DEL FUTURO DEL MILAN

El calor, los días bonitos, las horas de sol que van en aumento, la incertidumbre sobre el futuro directivo del Milan: estamos en mayo, lo tenemos todo. Como viene ocurriendo desde hace tres años, llega esta época y en Casa Milan se libra una guerra sin cuartel. Ahora todo está a la vista de todos, ya no hay entresijos ni cosas que no se dicen: estamos en mayo, con el equipo en graves dificultades sobre el terreno de juego, y aún no se sabe quién estará al mando del Milan el año que viene. Gianluca Di Marzio, en directo en Sky Sport 24, hace balance de la situación. Allegri, Furlani, Tare, Ibrahimovic: estas son todas las novedades del periodista de Sky

El futuro de Tare: «Si Allegri gana la Champions, se activará la renovación automática de un año por seis millones netos, lo que supondría un total de dos años más. No tengo constancia de que él quiera apartarse. En caso de que el Milan quiera cambiar, tendría que hacer frente a un contrato importante. Por lo que dice Peppe y por lo que yo también tengo entendido, Tare no será el director deportivo el año que viene. Mientras tanto, hay que averiguar quién será el director deportivo, quién estará al mando a nivel de la propiedad y luego hablar con Allegri para ver si se dan las condiciones para que pueda quedarse».

El futuro de Allegri: «Si el Milan tiene otros planes, hará sus cálculos, dejará fuera a Allegri y fichará a otro entrenador, como podría ser Italiano, que ya el año pasado era uno de los principales candidatos en los planes de Furlani. Pero yo no daría por terminada la aventura de Allegri con el Milan, ni mucho menos. Yo esperaría un poco más antes de pronunciarme en un sentido u otro».

El futuro de Furlani: «Por ahora, Tare ya no será director deportivo; luego habrá que ver si Giorgio Furlani se queda y quién tomará las riendas. Hay diferentes corrientes dentro del Milan, eso lo saben hasta las paredes, así que habrá que ver cuál será la dirección y las directrices».

La incógnita de la Selección: «También hay que tener en cuenta la cuestión de la selección nacional: ¿quién será el elegido por la nueva Federación? Allegri podría tener una oportunidad, está Conte… La otra opción es fichar a un entrenador libre como Ranieri o Mancini, que ha dicho que volvería. En ese caso, no se iría a insistir a un entrenador que esté bajo contrato. De todos modos, creo que la decisión entre el Nápoles y Conte se tomará antes del 20 de junio».


Allegri punta por Fofana y Fullkrug

Esto suele ocurrir en algunos finales de temporada cargados de estrés: incluso los jugadores de mayor calidad, agobiados por la tensión, son más propensos a fallar en las jugadas más sencillas. El Milan de Génova no podrá permitirse errores, sobre todo los más banales, y esa es una de las razones por las que Allegri apostará por un equipo con experiencia y garra, más acostumbrado a las batallas deportivas de las últimas jornadas del campeonato. Sin duda se ha notado la ausencia de Modric, que aporta una clase infinita a un liderazgo universalmente reconocido: una excepción digna del Balón de Oro. Sin él, Max ha probado a Jashari en la dirección del juego, aún demasiado inexperto para las tácticas y las astucias de la Serie A.

Volverá a quedarse en el banquillo. Allegri había apostado por la fuerza de Loftus-Cheek contra el Atalanta, pero él también ha decepcionado: no es solo una cuestión de fuerza física, sino de garra competitiva. Y el gigante Loftus suele ser demasiado benévolo con los rivales. Así pues, Max volverá a confiar desde el principio en Youssouf Fofana, uno de los centrocampistas más controvertidos de los últimos dos años, pero siempre aplicado y dispuesto a sacrificarse por los demás. A fin de cuentas, su contribución en el campo puede subestimarse: cuando el Milan perdió en San Siro contra el Parma, el Udinese y el Atalanta, Fofana nunca fue titular.

En la última derrota ante los nerazzurri, saltó al campo en la última media hora y participó en la remontada con la que el Milan marcó dos goles y estuvo a punto de lograr un empate sensacional. Junto a él en el centro del equipo estarán el incondicional Rabiot y la probable confirmación de Ricci. Les tocará a ellos dar ánimos a los jóvenes titulares en las bandas, Bartesaghi y Athekame, a lo que también contribuyen las sanciones de Estupinan y Saelemaekers.

Allegri también refuerza la defensa: no De Winter, menos acostumbrado a los partidos contra los equipos de la parte alta de la tabla, sino Tomori, pieza clave del Milan campeón de Italia en mayo de 2022. La tarjeta roja que recibió por doble amonestación contra el Sassuolo no fue precisamente una muestra de sangre fría, pero, con más razón aún tras ese episodio, Tomori quiere redimirse y ayudar al equipo. Su ausencia el domingo pasado privó a la línea de cierta seguridad: el trío más utilizado delante de Maignan es el formado por él, Gabbia y Pavlovic. Quienes, hablando de batalla, saben lo que hacen. El primero, seguidor rossonero de toda la vida, mientras que la garra ha convertido a Pavlovic en un central de primera línea. Entre los expertos con cara de duro también está Maignan: las ganas de reaccionar ante los errores contra el Atalanta también las tiene él.

La delantera es el caso más emblemático de las decisiones de Max, decidido a apostar por quienes garantizan compromiso y sacrificio por el equipo. No se trata de simples decisiones técnicas, sino de elegir a los hombres adecuados con los que ir a por un resultado deportivo que puede influir en las carreras de todos, en el ánimo de la afición y en la estabilidad del club. Leao, sancionado, habría estado en el banquillo ya contra el Atalanta si Pulisic no hubiera sufrido una lesión muscular poco antes del partido.

Las pruebas médicas han descartado lesiones, por lo que Pulisic está físicamente disponible: es cierto que su rendimiento en las últimas semanas no ha mostrado el empuje competitivo necesario para afrontar la presión de final de temporada, por lo que la intención de Max es que empiece desde el banquillo. Giménez es y sigue siendo un delantero con ganas, pero su condición física es la que es, y a pesar de su esfuerzo, sus limitaciones han quedado patentes. Por eso, la pareja con más posibilidades de jugar desde el principio es la formada por Nkunku y Füllkrug.

A favor del alemán juegan su experiencia, su físico y su voluntad de no rendirse nunca. Marcó el único gol del Rossonero hasta la fecha contra el Lecce, a pesar de una lesión en un dedo del pie que podría haberlo dejado fuera de combate, pero no fue así. Junto a él, Nkunku, autor de un gol contra el Atalanta y de otras buenas jugadas, a pesar de la clara desventaja (0-3) y de un estadio ya casi vacío. Por su parte, una vez en el campo, no dio señales de rendirse antes de tiempo. Allegri lo recordará.

Luka Modric estará en Génova. El objetivo es estar cerca del equipo y animarlo. Sin embargo, no podrá saltar al campo porque aún no está listo. Las pruebas médicas para evaluar el estado de recuperación de su pómulo izquierdo, operado tras el partido contra la Juventus, están previstas para la próxima semana. No antes. Esa revisión dará luz verde para intensificar los entrenamientos y permitirá saber si estará disponible para el partido contra el Cagliari.

Si por Luka fuera, ya habría sido convocado el domingo pasado (cuando, en cambio, estaba en la grada), pero aún no ha transcurrido el tiempo mínimo necesario para una recuperación completa. En teoría, tampoco lo habrá el domingo 24, pero él insiste en estar presente y, según los resultados de las pruebas de la próxima semana, está dispuesto a asumir cierto riesgo, llevando una máscara especial. Mientras tanto, entrena por separado para mantener su forma física y está cerca de sus compañeros, a quienes les vendría bien tenerlo en el campo, a su lado. En teoría, podría sentarse en el banquillo del Ferraris, pero como no puede jugar, es más probable que vaya a la grada.


Rotura total entre Allegri e Ibrahimovic

Con la clasificación para la Champions aún por conseguir en los próximos 180 minutos, el equipo concentrado, el director general Furlani en el punto de mira, la grada recién salida de una protesta feroz y el director deportivo Tare desacreditado, ¿qué más podría pasar? En un clima de todos contra todos, con un balance aterrador (una sola victoria, en Verona, en los últimos seis partidos), se acerca la hora de la verdad dentro de un Milan dividido en facciones.

Sea cual sea el resultado de la lucha por una plaza en la competición más lucrativa, una cosa es segura: Max Allegri, que ha regresado a Milán con entusiasmo y cariño hacia una ciudad que lo consagró en las más altas esferas, está agotado. Cansado de enfrentarse a más enemigos internos que rivales en el campo, el entrenador del Scudetto de 2011 está decidido a despedirse del Milan al final de la temporada, sea cual sea la clasificación final del equipo.

El motivo hay que buscarlo en las relaciones, ya inexistentes, con Zlatan Ibrahimovic, que se deterioraron tras la derrota sufrida en Nápoles. Estamos a principios de abril y se produce un enfrentamiento entre Max y el delantero sueco, que nunca ha tenido una buena relación con el técnico de Livorno, ya desde la época en que él era jugador y Max su entrenador.

La chispa que desencadena una discusión muy dura es la elección del tercer portero para la plantilla del año que viene. Un pretexto secundario, pero suficiente para encender en un santiamén unos ánimos ya sobrecalentados. Vuelan palabras duras y, desde ese momento, Ibra no se vuelve a ver en Milanello y en San Siro solo ha reaparecido recientemente.

Curiosamente, también por un asunto relacionado con los porteros, los dos llegaron a las manos en el vestuario del Emirates Stadium al término del partido de vuelta de los octavos de final de la Champions en casa del Arsenal. Era 2012 y el propio Ibra ha contado recientemente el episodio. «Habíamos perdido 3-0 contra el Arsenal, y Allegri estaba muy contento. Es cierto que habíamos pasado de ronda, pero no había nada de qué reírse, y se lo hice notar. Allegri me respondió: “Tú, Ibra, preocúpate de ti, que la has cagado…”. Le contesté que él era el que la había cagado: por miedo, se había llevado a dos porteros al banquillo…».

Por otra parte, mientras el equipo rendía por encima de todas las expectativas hasta encadenar 24 resultados positivos consecutivos, las tensiones, aunque existían, permanecían ocultas. El Milan era segundo y Allegri había logrado la cohesión entre la plantilla y la afición. Entonces, Max descubrió que Ibra mantiene conversaciones frecuentes con Antonio Cassano, uno de los principales detractores del juego del Milan, durante el programa de Twitch «Viva el fútbol».

Y no solo eso. Ha salido a la luz que el asesor sénior de RedBird no se limita a sugerir a la propiedad orientaciones estratégicas para la gestión del club, sino que últimamente, tras el bajón en los resultados, ha empezado a llamar por teléfono a Fofana y Leao para darles consejos tácticos. Moraleja: si antes Rafa ya era presa de una inexplicable involución técnica, ahora está totalmente desorientado.

No hace falta decir que, en este contexto, llevar el barco a buen puerto es una hazaña para los valientes. En enero, Max pidió uno o dos refuerzos para intentar seguir en la lucha por los primeros puestos, pero el club le respondió que no había recursos disponibles, hasta tal punto que el único delantero incorporado a la plantilla, Fullkrug, llegó prácticamente a coste cero en calidad de cesión. Lástima que a finales de enero aparecieran de repente 30 millones por el delantero Mateta, negociados directamente por el director general Furlani (sin que el director deportivo Tare tuviera conocimiento de ello). Mientras tanto, la segunda vuelta se ha convertido en una pesadilla.

Si Ibra, como parece, se convierte en la figura clave del Milan, dispuesto a tomar las riendas del club (curiosamente, han vuelto a circular rumores sobre Fabio Paratici como director deportivo), Max podría ceder a los halagos de Giovanni Malagò. Y teñir de azul su futuro. Hasta ahora ha optado por el sentido común y ha utilizado frases conciliadoras sobre sus intenciones, sobre todo para proteger al equipo bajo un paraguas protector. «Mi intención es quedarme el mayor tiempo posible», ha dicho Max, amante del juego. Quedan 180 minutos y luego se descubrirán las cartas.

LEON GORETZKA MÁS CERCA DEL MILAN

Aunque aún no se sabe si participará o no en la próxima Liga de Campeones, el Milan está trabajando para reforzarse de cara a la próxima temporada y estaría a punto de cerrar el fichaje de Leon Goretzka (31), un centrocampista cuyo contrato con el Bayern de Múnich expira y que, por lo tanto, se marchará a coste cero. La competencia era mucha, pero es muy probable que se lleve el gato al agua el Milan, que le ha ofrecido al alemán lo que pedía, es decir, un contrato de tres años por 5 millones de euros por temporada, a lo que se sumarían posibles bonificaciones vinculadas a los logros personales y del equipo.

Así lo informa esta mañana la edición de hoy del Corriere dello Sport, que añade que a Goretzka le atrae mucho la posibilidad de vestir la camiseta del Milan; incluso la posible ausencia de la Liga de Campeones probablemente restaría algo de atractivo al asunto. No obstante, ya existe un acuerdo básico entre las partes y, salvo imprevistos o complicaciones, el alemán será un nuevo jugador rossonero.