Allegri punta por Fofana y Fullkrug

Esto suele ocurrir en algunos finales de temporada cargados de estrés: incluso los jugadores de mayor calidad, agobiados por la tensión, son más propensos a fallar en las jugadas más sencillas. El Milan de Génova no podrá permitirse errores, sobre todo los más banales, y esa es una de las razones por las que Allegri apostará por un equipo con experiencia y garra, más acostumbrado a las batallas deportivas de las últimas jornadas del campeonato. Sin duda se ha notado la ausencia de Modric, que aporta una clase infinita a un liderazgo universalmente reconocido: una excepción digna del Balón de Oro. Sin él, Max ha probado a Jashari en la dirección del juego, aún demasiado inexperto para las tácticas y las astucias de la Serie A.

Volverá a quedarse en el banquillo. Allegri había apostado por la fuerza de Loftus-Cheek contra el Atalanta, pero él también ha decepcionado: no es solo una cuestión de fuerza física, sino de garra competitiva. Y el gigante Loftus suele ser demasiado benévolo con los rivales. Así pues, Max volverá a confiar desde el principio en Youssouf Fofana, uno de los centrocampistas más controvertidos de los últimos dos años, pero siempre aplicado y dispuesto a sacrificarse por los demás. A fin de cuentas, su contribución en el campo puede subestimarse: cuando el Milan perdió en San Siro contra el Parma, el Udinese y el Atalanta, Fofana nunca fue titular.

En la última derrota ante los nerazzurri, saltó al campo en la última media hora y participó en la remontada con la que el Milan marcó dos goles y estuvo a punto de lograr un empate sensacional. Junto a él en el centro del equipo estarán el incondicional Rabiot y la probable confirmación de Ricci. Les tocará a ellos dar ánimos a los jóvenes titulares en las bandas, Bartesaghi y Athekame, a lo que también contribuyen las sanciones de Estupinan y Saelemaekers.

Allegri también refuerza la defensa: no De Winter, menos acostumbrado a los partidos contra los equipos de la parte alta de la tabla, sino Tomori, pieza clave del Milan campeón de Italia en mayo de 2022. La tarjeta roja que recibió por doble amonestación contra el Sassuolo no fue precisamente una muestra de sangre fría, pero, con más razón aún tras ese episodio, Tomori quiere redimirse y ayudar al equipo. Su ausencia el domingo pasado privó a la línea de cierta seguridad: el trío más utilizado delante de Maignan es el formado por él, Gabbia y Pavlovic. Quienes, hablando de batalla, saben lo que hacen. El primero, seguidor rossonero de toda la vida, mientras que la garra ha convertido a Pavlovic en un central de primera línea. Entre los expertos con cara de duro también está Maignan: las ganas de reaccionar ante los errores contra el Atalanta también las tiene él.

La delantera es el caso más emblemático de las decisiones de Max, decidido a apostar por quienes garantizan compromiso y sacrificio por el equipo. No se trata de simples decisiones técnicas, sino de elegir a los hombres adecuados con los que ir a por un resultado deportivo que puede influir en las carreras de todos, en el ánimo de la afición y en la estabilidad del club. Leao, sancionado, habría estado en el banquillo ya contra el Atalanta si Pulisic no hubiera sufrido una lesión muscular poco antes del partido.

Las pruebas médicas han descartado lesiones, por lo que Pulisic está físicamente disponible: es cierto que su rendimiento en las últimas semanas no ha mostrado el empuje competitivo necesario para afrontar la presión de final de temporada, por lo que la intención de Max es que empiece desde el banquillo. Giménez es y sigue siendo un delantero con ganas, pero su condición física es la que es, y a pesar de su esfuerzo, sus limitaciones han quedado patentes. Por eso, la pareja con más posibilidades de jugar desde el principio es la formada por Nkunku y Füllkrug.

A favor del alemán juegan su experiencia, su físico y su voluntad de no rendirse nunca. Marcó el único gol del Rossonero hasta la fecha contra el Lecce, a pesar de una lesión en un dedo del pie que podría haberlo dejado fuera de combate, pero no fue así. Junto a él, Nkunku, autor de un gol contra el Atalanta y de otras buenas jugadas, a pesar de la clara desventaja (0-3) y de un estadio ya casi vacío. Por su parte, una vez en el campo, no dio señales de rendirse antes de tiempo. Allegri lo recordará.

Luka Modric estará en Génova. El objetivo es estar cerca del equipo y animarlo. Sin embargo, no podrá saltar al campo porque aún no está listo. Las pruebas médicas para evaluar el estado de recuperación de su pómulo izquierdo, operado tras el partido contra la Juventus, están previstas para la próxima semana. No antes. Esa revisión dará luz verde para intensificar los entrenamientos y permitirá saber si estará disponible para el partido contra el Cagliari.

Si por Luka fuera, ya habría sido convocado el domingo pasado (cuando, en cambio, estaba en la grada), pero aún no ha transcurrido el tiempo mínimo necesario para una recuperación completa. En teoría, tampoco lo habrá el domingo 24, pero él insiste en estar presente y, según los resultados de las pruebas de la próxima semana, está dispuesto a asumir cierto riesgo, llevando una máscara especial. Mientras tanto, entrena por separado para mantener su forma física y está cerca de sus compañeros, a quienes les vendría bien tenerlo en el campo, a su lado. En teoría, podría sentarse en el banquillo del Ferraris, pero como no puede jugar, es más probable que vaya a la grada.