Los fichajes que necesita Amorim

Rúben Amorim aún no ha desembarcado físicamente en Milán, pero ya se encuentra trabajando a destajo para construir su nuevo Milan, especialmente en un contexto donde —sobre el papel— se le va a conceder la oportunidad de dictar sus directrices e indicaciones precisas en materia de mercado de fichajes. En la actualidad, la plantilla rossonera arrastra varias problemáticas severas que urge resolver de forma inmediata: faltan futbolistas clave en posiciones estructurales, el fondo de armario es demasiado corto para afrontar con garantías la doble competición (si tenemos en cuenta la larga lista de descartes) y, por si fuera poco, el futuro de varios de los mejores jugadores de la plantilla sigue sumido en la incertidumbre.

Todo este escenario debe esclarecerse cuanto antes y el club, sea cual sea la extravagante estructura deportiva elegida para gobernar los despachos, tiene la obligación ineludible de respaldar al técnico portugués con incorporaciones precisas, quirúrgicas y muy bien perfiladas. Por lo tanto, analicemos qué es lo que necesita el Milan en este mercado por encima de cualquier otra consideración.

Un delantero centro para el Milan: Una necesidad histórica

En este apartado concreto, la urgencia no es una cuestión que dependa de Amorim, de Allegri o de cualquier otro entrenador que hubiera podido sentarse en el banquillo de San Siro. Aquí nos encontramos ante la cruda realidad de un equipo cuyo último delantero centro capaz de ver puerta con regularidad e instinto asesino militó hace ya un par de años, rozaba los 40 años de edad y se llamaba Olivier Giroud. Para encontrar un precedente similar, probablemente haya que remontarse aún más atrás, a los tiempos del colombiano Carlos Bacca.

    Al Milan le urge, como si de oxígeno se tratara, un delantero centro contrastado, listo para rendir desde el primer minuto y que garantice una cifra de goles segura. Esta es la base fundacional de cualquier proyecto competitivo; una premisa que demasiadas veces ha sido olvidada, ignorada o flagrantemente subestimada por la entidad rossonera en las últimas planificaciones. Ahora ya no hay margen para mirar hacia otro lado: es obligatorio aprovechar esta profunda revolución estructural para fichar un atacante serio y con el gol entre ceja y ceja.

    A ser posible, esta costosa incorporación debe acometerse siguiendo escrupulosamente las indicaciones tácticas de Amorim, un técnico que demostró de lo que es capaz de destrozar cuando tuvo a sus órdenes a un perfil devastador como el de Viktor Gyökeres en Lisboa. Los primeros nombres propios en emerger durante las últimas horas, atendiendo también a las oportunidades que ofrece el mercado internacional, son los de Gonçalo Ramos y Nicolas Jackson.

    Un carrilero especialista para el sistema de Amorim

    Una de las adquisiciones más cruciales y determinantes del verano será, sin duda, la del carrilero de banda. Es de sobra conocido que Amorim es un técnico sumamente fiel a su dibujo táctico del 3-4-2-1. En este esquema específico, los futbolistas que marcan la diferencia y sostienen el peso del flujo ofensivo son precisamente los carrileros de largo recorrido, encargados de otorgar la máxima amplitud al terreno de juego y de dotar de profundidad y ruptura al equipo.

      Actualmente, el Milan cuenta en nómina con Alexis Saelemaekers y el joven Zachary Athekame en el flanco derecho, mientras que Davide Bartesaghi y Pervis Estupiñán ocupan la banda izquierda. Partiendo de la base de que primero habrá que esclarecer quiénes de estos cuatro nombres se mantendrán finalmente en la disciplina rossonera tras el cribado, parece del todo evidente que existe la necesidad imperiosa de realizar un salto de calidad (upgrade) sustancial para incorporar, al menos, a un especialista puro que atesore las características físicas y conceptuales que exige Amorim para sus bandas.

      Un defensa central de primer nivel

      La tercera prioridad absoluta pasa por mejorar y apuntalar la línea defensiva. Por fortuna para el técnico luso, los integrantes de la retaguardia milanista ya están plenamente habituados a competir con una línea de tres centrales tras su etapa bajo las órdenes de Massimiliano Allegri. Sin embargo, a pesar de contar con esa ventaja táctica automatizada, se necesita incorporar a un defensor central de primer nivel internacional para elevar de forma drástica la jerarquía, la salida de balón y la caradura técnica de la retaguardia.

        Como es obvio, estos tres fichajes de peso no bastarían por sí solos para rellenar todas las carencias del fondo de armario, pero constituyen, con total seguridad, los tres pilares maestros sobre los que arrancar la reconstrucción y las necesidades más acuciantes que el Milan debe satisfacer de inmediato, con la firme esperanza de que Mike Maignan, Adrien Rabiot y Christian Pulisic permanezcan firmes en sus respectivos puestos.

        OBJETIVO TRINCAO: AUNQUE TIENE CIERTO COSTE

        A pesar de que todavía no se ha instalado de forma permanente en Milán, Rúben Amorim ya se encuentra trabajando a pleno rendimiento en la construcción de su nuevo Milan. El próximo 13 de julio dirigirá su primera sesión de entrenamiento oficial en las instalaciones de Milanello, una fecha que aprovechará de inmediato para evaluar en primera persona a todos aquellos futbolistas que estén a su disposición —y no disfrutando de vacaciones o disputando el Mundial— y que actualmente se encuentran en una especie de limbo respecto a su futuro. El preparador luso desea verlos a todos sobre el césped para comprender con exactitud matemática cómo intervenir posteriormente en las mesas de negociación. Mientras tanto, el técnico ya ha fijado su primer gran objetivo, un auténtico pupillo personal: Francisco Trincão.

        Según la información que publica en su edición de hoy el diario Corriere dello Sport, el primer nombre propio que ha puesto Amorim sobre la mesa para reactivar el mercado de fichajes del Milan es el del mediapunta y atacante portugués Francisco Trincão. Nacido en el año 1999, el futbolista milita actualmente en las filas del Sporting Club de Portugal y se encuentra concentrado en Norteamérica disputando el Mundial con la selección absoluta de Portugal.

        El jugador lusitano, que atesora en su pasado una etapa en las filas del Fútbol Club Barcelona, constituía una de las piezas tácticas fundamentales e innegociables en aquel Sporting de Lisboa de ensueño comandado por Amorim. El nuevo entrenador rossonero anhela replicar de inmediato esa misma alquimia futbolística en Milanello. Trincão está considerado el futbolista ideal para encajar en la doble mediapunta, justo por detrás del delantero centro, dentro del esquema táctico 3-4-2-1 característico del técnico, donde se complementaría a la perfección con Christian Pulisic y Christopher Nkunku, quienes están destinados a permanecer en el club.

        Estas son, como siempre, las notas más entusiastas y alegres de la planificación; las notas dolorosas y complejas llegan a la hora de analizar el coste de la operación. Para lograr arrancar a Trincão de la disciplina del Sporting de Lisboa, se necesitaría un desembolso mínimo de 40 millones de euros. Al menos, ese es el precio de salida inamovible que ha fijado la directiva del club lisboeta. Su última campaña bajo las órdenes de Amorim ha sido sencillamente sensacional, lo que ha provocado que su valor de mercado se haya disparado de forma notable.

        En paralelo a esta negociación, el comité deportivo del Milan mantiene bajo estricto análisis otros perfiles ofensivos encima de la mesa: se monitoriza con atención la situación de Gonçalo Ramos en el caso de que este solicite formalmente abandonar el París Saint-Germain, y se vigila a Nicolas Jackson, quien ha regresado a la disciplina del Chelsea tras expirar su cesión en el Bayern de Múnich, club que optó por no ejecutar su opción de compra. Asimismo, para reforzar la medular, se rastrea a otro antiguo escudero de Amorim y viejo conocido de la Serie A: el danés Morten Hjulmand.

        VUELVE A SONAR NICOLAS JACKSON

        Hay ciertas historias de amor que dan rodeos inmensos y, al final, terminan por regresar: especialmente cuando se habla del mercado de fichajes del Milan. En este sentido, el nombre de Nicolas Jackson ha sido vinculado en repetidas ocasiones a la entidad rossonera; sin embargo, este año podría ser finalmente la oportunidad propicia, gracias a la alineación de una serie de factores que verdaderamente podrían hacer cruzar los caminos del delantero senegalés y del Diavolo.

        En el pasado, Nicolas Jackson estuvo cerca de recalar en el Milan en más de una ocasión. Los rossoneri sondearon su fichaje cuando militaba en las filas del Villarreal, club en el que terminó de explotar futbolísticamente, pero el Chelsea se interpuso con fuerza en la operación y no hubo posibilidad alguna de competir en el plano financiero. Posteriormente, el verano pasado, cuando se fraguaba su salida del club londinense en calidad de cedido, la dirección rossonera volvió a postularse, pero las cifras económicas resultaban demasiado elevadas y terminó marchándose a préstamo al Bayern de Múnich, donde, a lo largo de esta última campaña, le ha tocado asumir un rol sumamente incómodo: ser el suplente a la sombra de Harry Kane.

        Hoy, según confirma la información publicada por el diario Corriere dello Sport, el retorno de llama es real, tangible y concreto. Una serie de condiciones de mercado han madurado hasta el punto de poder propiciar su desembarco definitivo en San Siro.La condición principal que facilita la operación es que Nicolas Jackson regresará formalmente al Chelsea tras optar el Bayern de Múnich por no ejecutar su opción de compra, lo que provocará que en Londres sea considerado de inmediato un descarte de la plantilla.

        Por consiguiente, es seguro que los Blues buscarán con urgencia acomodarle un nuevo destino, abriéndose con total probabilidad a una operación bajo la fórmula de cesión con opción o con obligación de compra. Este escenario es sumamente factible si se tiene en cuenta que el contrato del ariete de Senegal es oneroso y, por encima de todo, extremadamente largo: está vinculado formalmente al Chelsea hasta el año 2033.

        Más allá de las condiciones contractuales, es indudable que el Milan tiene la necesidad imperiosa de incorporar a un delantero centro desde hace tiempo inmemorial, independientemente de quién se hubiera sentado finalmente en el banquillo. Jackson encaja de forma precisa en el perfil que busca Rúben Amorim, quien lo ha incluido formalmente en su lista de prioridades para el ataque junto a Gonçalo Ramos, ariete del París Saint-Germain.

        Durante esta última campaña en las filas del gigante bávaro, el senegalés ha disputado un total de 34 partidos oficiales, anotando 11 goles. A todo ello hay que sumar un factor diplomático nada desdeñable: las relaciones institucionales entre el Milan y el Chelsea son históricamente excelentes, especialmente a lo largo de los últimos años de gestión.


        Gran oferta del New York City por Pulisic

        «Take me home» (Llévame a casa), cantaba a pleno pulmón Christian Pulisic a los acordes de la célebre canción de John Denver tras el éxito cosechado ante Australia, coreado y sintonizado por los más de 65.000 espectadores que abarrotaban el Lumen Field de Seattle. «Capitán América» no pudo liderar a la selección de Estados Unidos sobre el césped debido a un pequeño problema muscular en la pantorrilla (del cual ya se ha recuperado por completo), pero el entusiasmo desbordante que rodea al combinado de las barras y estrellas se puede palpar con las manos.

        Y es que, tras meses mostrando un semblante serio y compungido en el Milan —atrapado entre los decepcionantes resultados colectivos del equipo y una prolongada sequía goleadora personal—, Pulisic ha vuelto a esbozar una sonrisa. Sin embargo, ese «take me home» —literalmente, «llévame a casa»— puede terminar por preocupar de forma muy real y seria a los aficionados rossoneros. Porque hay un club que está dispuesto a llevarse de verdad a Christian de vuelta a casa con un contrato de cinco años, poniendo sobre la mesa la friolera de 10 millones de dólares por temporada. La oferta del New York City es de esas que hacen erizar los pelos de los brazos, y el propio Pulisic no ha permanecido en absoluto indiferente ante ella.

        Con el Milan fuera de la Champions League por segundo año consecutivo, el atacante estadounidense ya había comenzado a mirar a su alrededor y a evaluar el mercado antes del inicio del Mundial, a pesar de las firmes intenciones de Gerry Cardinale de retenerlo a toda costa en Milán. El número uno de RedBird lo declaró formalmente intransferible hace semanas. Pero entre el dicho y el hecho… hay un océano de por medio.

        Pulisic tiene un contrato en vigor con el Milan válido hasta el 30 de junio de 2027, aunque el club posee una cláusula de opción exclusiva a su favor para prorrogar dicho acuerdo por una temporada adicional. Las negociaciones para el blindaje de su renovación arrancaron de hecho hace ya un año y medio; sin embargo, justo cuando parecía que las partes podían llegar a un punto de encuentro para extender el contrato al menos hasta 2030 —con un salario de 5 millones de euros netos más bonus escalonados—, se instaló un silencio sepulcral entre los despachos y el entorno del jugador.

        Por un lado, los dirigentes rossoneros echaron el freno de mano, y por el otro, Christian empezó a reflexionar seriamente sobre su futuro en la capital lombarda. ¿Ha pesado de forma directa esta tremenda incertidumbre en el deficiente rendimiento que ha mostrado el norteamericano durante los últimos seis meses de competición? Con total seguridad, la respuesta es sí.

        Hasta el pasado mes de enero, Pulisic se mantenía firmemente como el máximo goleador del Diavolo, a pesar de que los constantes problemas físicos le habían obligado a causar baja en más de una ocasión. Sin embargo, con la entrada del nuevo año, se inició un doloroso ayuno de cara a puerta que solo logró romper recientemente con su selección en un amistoso de preparación previo a la cita mundialista. Un dato que subraya con nitidez cómo Christian necesitaba imperiosamente cambiar de aires para reencontrarse con el gol. La campaña del Milan concluyó con el descalabro de quedarse fuera de la Champions, otorgando a «Capitán América» un motivo de peso extra para replantearse su porvenir.

        De hecho, su agente comenzó de inmediato a sondear el terreno en busca de un traspaso a clubes que disputen la máxima competición europea, hasta que el New York City irrumpió con fuerza en la escena. El club neoyorquino, propiedad de la poderosa multipropiedad del City Football Group, anhela repatriar a Pulisic a los Estados Unidos, donde solo militó en categorías juveniles antes de dar el gran salto a Europa. La propuesta económica remitida al delantero es sumamente suculenta, si bien es cierto que aún no se ha presentado una oferta formal de compra dirigida a los despachos de la vía Aldo Rossi.

        Y es aquí donde radica el nudo gordiano del problema. Por norma general, las franquicias de la MLS no tienen por costumbre desembolsar ingentes cantidades de dinero en concepto de traspaso por los derechos de los futbolistas. Una consideración que no es en absoluto baladí, especialmente si se tiene en cuenta que tanto Gerry Cardinale como el nuevo director técnico Rúben Amorim consideran a Pulisic una pieza angular e indispensable del Diavolo del mañana.

        Para lograr que el Milan cambie de postura y acepte abrir las negociaciones, el New York City tendrá que plasmar una cifra sumamente importante en la notificación formal que envíe a las oficinas de Casa Milan. Al mismo tiempo, en la planta noble son plenamente conscientes de que retener a un futbolista que arrastra un contrato corto expone a la entidad al gravísimo riesgo de perderlo completamente gratis a la vuelta de un año.

        Si Pulisic se termina quedando este verano, los rossoneri se verán «obligados» de forma automática a sentarse de nuevo a la mesa con su representante para prorrogar los términos del vínculo contractual. Eso sí, con una pequeña —o más bien enorme— condición añadida: Christian, fuertemente seducido por los cantos de sirena de la oferta neoyorquina, difícilmente aceptará ahora aquellos 5 millones de euros que se discutían tiempo atrás. Entre otras cosas porque, desde hace un tiempo, en la cabeza de Pulisic ha madurado con fuerza la firme idea de exigir un salario superior al de Rafael Leão, quien actualmente ostenta el estatus de ser el futbolista mejor pagado de toda la plantilla rossonera con una ficha que, gracias a la facilidad de sus bonus, alcanza los 7 millones de euros anuales.

        UN MERCADO ATADO A LA LISTAS UEFA

        El Milan cuenta finalmente con su estructura directiva definida, además de un nuevo entrenador, lo que permite al fin comenzar a planificar la próxima temporada. A buena hora, se podría decir. Amorim, Gardiner y Almstadt saranno los encargados de gestionar el área deportiva y tendrán que resolver una ingente cantidad de situaciones complejas de forma simultánea: desde el deseo de Rafael Leão de abandonar el barco o el futuro de Luka Modrić, hasta la gestión de los numerosos futbolistas que regresan de sus respectivas cesiones.

        Será un mercado de fichajes que deberá basarse, ante todo, en las ideas y la astucia, dado que a última hora el Milan se quedó fuera de la clasificación para la próxima Champions League y sus abundantes ingresos económicos tras el descalabro ante el Cagliari. Con todo, el equipo disputará la Europa League, lo que vuelve a poner sobre la mesa de actualidad las tan cruciales listas de inscripción. Si bien para el registro de la plantilla en la Serie A no existen ni existirán problemas normativos, es obligatorio prestar la máxima atención a los dictámenes de la UEFA para confeccionar la lista de 25 futbolistas que participarán en la competición continental. Huelga decir que el mercado de fichajes deberá diseñarse bajo estos estrictos parámetros.

        En las competiciones europeas, la plantilla oficial deberá estar compuesta por un máximo de 25 futbolistas (Lista A), subdivididos estrictamente en: un máximo de 17 jugadores extranjeros, un mínimo de 4 formados en Italia y un mínimo de 4 formados en el Club. A ellos se añade una Lista B (modificable de forma ilimitada antes de cada partido) compuesta por futbolistas menores de 21 años que, desde los 15 años en adelante, hayan pasado al menos dos temporadas consecutivas en la entidad rossonera.

        Para obtener el estatus de jugador “formado”, las especificaciones normativas son las siguientes:

        Formados en el filial del club (Cantera Club): Futbolistas que, entre los 15 y los 21 años de edad, hayan militado en el Milan durante tres temporadas completas o 36 meses (consecutivos o no).

        • Formados en el filial nacional (Cantera Italia): Futbolistas que, entre los 15 y los 21 años de edad, hayan militado durante tres temporadas completas o 36 meses (consecutivos o no) en un club perteneciente a la misma federación nacional (FIGC).

        Simulación actual de la plantilla para la Europa League

        Extranjeros (17 / 17 slots ocupados)

        • Mike Maignan
        • Fikayo Tomori
        • Strahinja Pavlović
        • Pervis Estupiñán
        • Silvan Athekame
        • Luka Modrić (duda)
        • Adrien Rabiot
        • Ardon Jashari
        • Youssouf Fofana (En venta)
        • Ruben Loftus-Cheek (En venta)
        • Alexis Saelemaekers
        • Christian Pulisic
        • Christopher Nkunku
        • Rafael Leão (En duda / En venta)
        • Santiago Giménez
        • (Slot libre / Reservado a fichajes o retornos)
        • (Slot libre / Reservado a fichajes o retornos)

        Formados en el Vivero de Italia (3 / 4 slots ocupados)

        • Pietro Terracciano
        • Samuele Ricci
        • Koni De Winter

        Formados en el Vivero del Club (1 / 4 slots ocupados)

        • Matteo Gabbia

        Lista B (Cambios ilimitados – Canteranos U21)

        • Lorenzo Torriani
        • Davide Bartesaghi
        • Francesco Camarda
        • Christian Comotto
        • Resto de la cantera

        El canterano Odogu se encuentra a día de hoy con un gran signo de interrogación por diversos motivos. El primero es que la dirección debe definir si se mantendrá en la dinámica del Milan o si saldrá cedido para foguearse. El segundo es que, para ser inscrito en la lista europea —al no cumplir los requisitos temporales para integrar la Lista B ni poseer el estatus de formado en Italia o el club—, tendría que ocupar obligatoriamente una de las 17 plazas destinadas a los futbolistas extranjeros.

        Esta misma regla se aplicará estrictamente con el extremo serbio Andrej Kostić, cuyo fichaje fue oficializado por el Milan en las semanas previas. Por otra parte, falta esclarecer el futuro de varios pesos pesados: Rafael Leão, Youssouf Fofana y Ruben Loftus-Cheek se encuentran formalmente en la rampa de salida. Sus eventuales traspasos liberarían un valioso cupo cada uno en la saturada lista de 17 extranjeros. La continuidad de Luka Modrić también está por escribir: el genio croata comunicará su decisión definitiva una vez concluya su participación en el Mundial.

        De cara a las incorporaciones por retorno, este es el encaje exacto de los slots que ocuparía cada futbolista en caso de permanecer en la disciplina rossonera:

        • Ismaël Bennacer: Ocupa plaza de Extranjero (17 slots).
        • Yunus Musah: Ocupa plaza de Extranjero (17 slots).
        • Samuel Chukwueze: Ocupa plaza de Extranjero (17 slots).
        • Warren Bondo: Ocupa plaza de Formado en Italia.
        • Filippo Terracciano: Ocupa plaza de Formado en Italia.
        • Francesco Camarda: Se inscribe en la Lista B (Sin ocupar slot).
        • Kevin Zeroli: Se inscribe en la Lista B (Sin ocupar slot).
        • Christian Comotto: Se inscribe en la Lista B (Sin ocupar slot).

        Entre este grupo de jugadores, se puede dar casi por segura la salida inmediata de Warren Bondo, Ismaël Bennacer y, muy probablemente, Yunus Musah (aunque Amorim ha exigido examinar a este último en Milanello antes de firmar su sentencia). El futuro de Samuel Chukwueze y Filippo Terracciano sigue siendo incierto. Por su parte, los jóvenes Camarda y Comotto serán de gran utilidad en la rotación, mientras que se evalúa si Kevin Zeroli saldrá nuevamente cedido para acumular minutos de competición.

        Al inicio del verano, el Milan se encuentra en disposición de acometer tres fichajes sin necesidad de realizar encajes previos: puede incorporar a dos futbolistas extranjeros y a uno formado en el vivero italiano (siempre y cuando no se opte por retener en la plantilla a Filippo Terracciano o a Warren Bondo).

        A partir de ahí, el resto del rompecabezas de mercado dependerá única y exclusivamente de la agilidad en el capítulo de salidas y traspasos. Se antoja vital para la salud del vestuario presentarse en el mes de septiembre con los deberes hechos, evitando caer en la desagradable e incómoda tesitura de tener que excluir a futbolistas del torneo europeo; una situación sumamente antipática que no sería sino el reflejo directo de una deficiente y mala planificación por parte de la directiva.


        El futuro de los jugadores cedidos

        Algunos ya han conseguido acomodarse en otros clubes gracias a préstamos estructurados con la fórmula de obligación de compra bajo determinadas condiciones, las cuales terminaron por cumplirse. Este es el caso concreto de Tommaso Pobega, Lorenzo Colombo y Álex Jiménez. Por el contrario, aquellos que se marcharon hace un año bajo el amparo de una simple opción de compra (diritto di riscatto) están a punto de deshacer el camino de vuelta hacia el remitente.

        ¿Las causas de este retorno? Un rendimiento sobre el césped muy por debajo de las expectativas originales y/o una cifra de rescate estipulada demasiado alta (visto con la perspectiva del tiempo). Este es el escenario exacto en el que se encuentran Ismaël Bennacer, Yunus Musah y Samuel Chukwueze. Se trata de tres nombres que deben dividirse obligatoriamente en dos categorías bien diferenciadas: mientras que Bennacer está destinado en cualquier caso a enfilar de nuevo la puerta de salida, esta vez de forma definitiva (su pesado contrato expira en 2027), los otros dos perfiles sí serán evaluados minuciosamente por el club.

        Desde que se oficializó el arranque de su nuevo reinado en el banquillo rossonero, Rúben Amorim está examinando en máxima profundidad la composición de la plantilla. Existe la necesidad imperiosa de alargar el fondo de armario y, al mismo tiempo, dotarlo de mayor calidad; las tareas pendientes son ingentes y, en cualquier caso, el club no dispone de un presupuesto económico suficiente como para cubrir todas las vacantes restantes basándose únicamente en fichajes desde cero (ex novo). En algunos casos —por no decir en bastantes casos— será estrictamente necesario optimizar los recursos existentes.

        Musah y Chukwueze tendrán, por tanto, la oportunidad de jugarse sus opciones para intentar ganarse un sitio en Milanello bajo el nuevo curso portugués. Entre los dos, el que viene de firmar la peor temporada es, con total seguridad, el centrocampista estadounidense. Raffaele Palladino nunca lo consideró un futbolista titular en el Atalanta y lo utilizó constantemente a medio servicio. Vestido de neroazzurro, Yunus no logró alcanzar siquiera la barrera de los mil minutos de juego sumando todas las competiciones; sus goles se redujeron a dos (uno en la Serie A y otro en la Coppa Italia) y nunca fue capaz de convencer a la Dea para que se planteara ejecutar su opción de compra. Una temporada nefasta, hasta el punto de haberle costado su convocatoria con Mauricio Pochettino para la disputa del Mundial.

        ¿Por qué podría funcionar una segunda oportunidad en el Milan? En primer lugar, porque Youssouf Fofana y Ruben Loftus-Cheek se encuentran en la rampa de salida, y la directiva presupuesta exprimir por ellos una buena cantidad de millones para reinvertir en el mercado, lo que situaría a Musah en el lugar adecuado en el momento oportuno. Y en segundo lugar, por una cuestión de puras características. Aclaremos los términos: Yunus no es precisamente un virtuoso del balón ni un creador sutil, y a menudo tiende a emborronar las jugadas más que a construirlas, pero posee una gran zancada, intensidad física, una aceptable visión de juego y, sobre todo, despliega un fútbol muy vertical. Se desmarca, se rompe hacia el espacio y se ofrece constantemente; desde luego, no es un amante del fraseo en horizontal. Estas características son, sin duda, muy apreciadas por Amorim.

        Con todo, el nombre más sugerente e interesante de la lista de retornos es el de Samuel Chukwueze. Bajo las órdenes de Massimiliano Allegri, el extremo nigeriano habría regresado para volver a marchar de inmediato al cien por cien. Ahora, sin embargo, nos encontramos ante una filosofía de juego radicalmente opuesta a la de Max; un flujo táctico que tiene en los hombres de banda a dos de sus piezas más determinantes.

        Las cualidades técnicas de Samu jamás han estado bajo discusión; el problema estructural ha sido siempre, por así decirlo, de aplicación y disciplina táctica. Los carrileros o extremos de Amorim deben garantizar una doble fase (ofensiva y defensiva) constante, y Chukwueze posee unas características marcadamente ofensivas, a lo que se suma el hecho de que a veces se toma demasiados descansos en la fase de no posesión.

        A pesar de ello, el margen para que intente ganarse un puesto existe firmemente. Entre otras cosas porque, hasta bien entrado el año, parecía que el Fulham estaba realmente interesado en ejecutar su opción de compra —fijada en los 24 millones de euros acordados—, pero el escenario terminó por enfriarse hasta desembocar en un “no, gracias”. A menos que —matizan ahora desde Londres— el Milan esté dispuesto a contemplar una rebaja sustancial en el precio. Todo dependerá de la magnitud de dicho descuento. Se trata, por tanto, de una situación en plenas obras, pero que se debe evaluar con lupa.

        Por lo que respecta al resto de futbolistas que regresan de sus respectivos préstamos, Warren Bondo y Filippo Terracciano (ambos estuvieron cedidos en las filas de la Cremonese) serán redirigidos de inmediato hacia otros destinos. Por el contrario, en lo relativo a los perfiles más jóvenes de la casa (Francesco Camarda, Kevin Zeroli y Christian Comotto por encima de todos), se requerirán evaluaciones muchísimo más profundas y detalladas, vinculadas estrechamente a las necesidades estratégicas de la confección de las listas de inscripción de la Liga.

        LOS DATOS DE BOBBY GARDINER

        Bobby Gardiner, el filósofo de los datos que escaló en el Milan: De analista de cantera a Director of Football Intelligence
        Las indiscrezioni que habían venido emergiendo con fuerza durante los últimos días se han confirmado de forma oficial: Bobby Gardiner asumirá un rol significativamente más operativo, central y preponderante en el nuevo organigrama del Milan. Se trata de un nombre que para muchos aficionados, probablemente, resultará completamente inédito, pero que en realidad atesora ya siete temporadas de trabajo ininterrumpido en el seno de la sociedad rossonera, donde año tras año ha ido escalando posiciones en la jerarquía interna.

        Tras arrancar su andadura como un simple analista de datos, a partir de esta misma temporada operará con plenos poderes en la comisión de mercado bajo el cargo de Director of Football Intelligence, un rol de nueva creación diseñado específicamente para él y en el que trabajará a las órdenes directas del nuevo Director Deportivo (o Director of Player Trading), Hendrik Almstadt.

        A Bobby Gardiner se le puede definir de forma fidedigna con una sola frase: un apasionado absoluto de los macrodatos. Su propia trayectoria vital y profesional lo corrobora. Nacido en el año 1994 y de nacionalidad británica, desde muy joven comenzó a colaborar de forma activa con diversos portales y cabeceras deportivas inglesas, caracterizándose por explicar y desgranar el fútbol a través del prisma del análisis de datos, algoritmos y estadísticas avanzadas. Compaginaba esta actividad periodística y analítica con sus estudios universitarios de Filosofía, Economía y Política en la prestigiosa Durham University.

        La gran mayoría de sus primeros artículos de análisis —algunos de los cuales todavía se pueden consultar en la red— giraban en torno al Swansea City, el club al que apoyaba fervientemente desde su infancia. Fueron precisamente la agudeza de estos análisis táctico-estadísticos y sus precoces experiencias en el campo analítico lo que terminó por proyectar su nombre directamente a la órbita de Hendrik Almstadt.

        Almstadt, que recaló en el Milan en enero de 2019 de la mano del entonces Consejero Delegado Ivan Gazidis con la misión de fundar y dirigir el departamento de análisis de datos, no dudó en reclutar a Gardiner para su causa. El nombre del analista británico apareció por primera vez vinculado al Milan en un reportaje de The Athletic, donde Gardiner era encumbrado junto a sus compañeros de equipo Ben Torvaney y Tiago Estêvão como una de las figuras en la sombra absolutamente clave para el renacimiento deportivo del club, el cual culminó con la conquista del histórico Scudetto en 2022.

        Tal y como han confirmado fuentes internas de la propia entidad milanista, Bobby Gardiner ejercerá a partir de ahora como Director of Football Intelligence. En la práctica, formará un triángulo de trabajo junto al nuevo Jefe de Scouting, Donato Lomonte, flanqueando de forma directa a Almstadt con el objetivo prioritario de satisfacer las demandas específicas del nuevo mánager, Rúben Amorim, investigando, cribando y validando los perfiles de los jugadores que se vayan sondeando.

        Cabe destacar que el preparador portugués gozará de un peso específico mucho más central en la planificación en comparación con figuras previas como Allegri, Conceição o Fonseca, desempeñando un rol clásico de entrenador-manager a la inglesa. Toda esta comisión deportiva responderá, como es evidente, ante un Gerry Cardinale que se consolida en la cúspide de la pirámide y con un poder de decisión directa infinitamente mayor que en el pasado.

        De este modo, Gardiner culmina una espectacular ascensión interna en Casa Milan: llegó como un ojeador de base, promocionó posteriormente a Head of Performance Analytics y ahora toma las riendas de la inteligencia de mercado. Gardiner ya se encuentra trabajando a pleno rendimiento con el resto del comité con la urgencia de recuperar el tiempo perdido durante este último mes de parálisis.

        En una entrevista concedida en 2023 a la prestigiosa plataforma StatsBomb (con la que colaboró en sus inicios), donde declaraba haber tenido «la enorme fortuna de trabajar para el Milan durante más de cuatro años», Gardiner sintetizaba de este modo su particular filosofía de captación de talento: «Estoy de rodillas suplicando que alguien demuestre no solo que los entrenadores importan, sino que pueden llegar a importar incluso más que los propios futbolistas. Y no veo la hora de que los datos espaciales y de posicionamiento se vuelvan completamente accesibles para el scouting y el mercado de jugadores».

        A la luz de cómo y con qué hombres de perfil tecnológico ha querido Gerry Cardinale reorganizar las estructuras del club, no cabe duda de que el gran sueño de Gardiner se está convirtiendo, de forma acelerada, en una realidad absoluta.

        LOS DATOS DE DAVID CASTELBLANCO

        En el nuevo organigrama del Milan diseñado por Gerry Cardinale también hay espacio para David Castelblanco, quien desempeñará la función de asesor financiero dentro del comité estratégico creado por el propietario rossonero. No es que los demás integrantes de la mesa sean excesivamente famosos para el gran público, pero el suyo es, con total seguridad, el nombre menos conocido de entre todos los elegidos por el número uno de RedBird.

        Nacido en el año 1969, Castelblanco cuenta con una formación académica del más alto nivel. Tal y como detalla su perfil profesional en la web oficial de RedBird, se graduó en Literatura por la Brown University, obtuvo la licenciatura en Derecho por la Stanford Law School y completó su formación con un MBA en la Stanford Graduate School of Business.

        El ejecutivo estadounidense desarrolló su carrera durante más de 20 años en el gigante financiero Goldman Sachs, concretamente en la división de Merchant Banking, donde ejerció como Managing Director en el sector de inversiones de capital riesgo (private equity). Durante su dilatada etapa en Goldman Sachs, trabajó codo con codo con Gerry Cardinale durante más de una década, contribuyendo de forma decisiva a construir la plataforma de inversión de la firma en los sectores de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones. A lo largo de su trayectoria en Goldman Sachs, Castelblanco lideró inversiones por un valor superior a los 4.000 millones de dólares en los Estados Unidos, enfocadas principalmente en las industrias de los medios de comunicación, el entretenimiento y los bienes de consumo.

        En septiembre de 2022, el gestor norteamericano se incorporó formalmente a RedBird Capital Partners, donde actualmente dirige el área de Deportes y Medios de la compañía. Desde su puesto, está activamente involucrado en la gestión y supervisión de las sociedades que integran la cartera del fondo de Cardinale, entre las que destacan el AC Milan, Artists Equity, All3Media, EverWonder, Front Office Sports y Fenway Sports Group (propietarios del Liverpool).

        Castelblanco entró a formar parte del Consejo de Administración del Milan en enero de 2025, momento en el que asumió el sillón que dejó vacante Kevin LaForce. ¿Cuál será exactamente su cometido a partir de ahora en las oficinas de la vía Aldo Rossi? En esencia, los expedientes y dossiers de todos los potenciales fichajes del club pasarán obligatoriamente por su mesa de trabajo.

        Su misión será analizar minuciosamente si dichas operaciones son sostenibles económicamente y evaluar qué impacto exacto tendrán sobre las cuentas fiscales de la sociedad milanista. En una estructura donde el mercado de fichajes pasa a ser estrictamente colegiado, Castelblanco ejercerá como el puente definitivo entre las exigencias deportivas del entrenador y los objetivos financieros de RedBird.


        Amorim quiere convencer a Modric

        No pongan esa cara triste, pero sepan que esta noche podrían estar asistiendo al penúltimo partido de Luka Modrić con la selección nacional croata. Luka ha tomado la decisión firme de dejar la camiseta ajedrezada y continuar jugando únicamente a nivel de clubes… al menos, esa resolución ya está tomada. ¿Hay espacio para los arrepentimientos o las marchas atrás? Como siempre en la vida, podría pasar, pero no parece que este sea el caso en absoluto. Más bien, los próximos días van a ser los más cruciales e importantes para tomar la otra gran decisión: la de la temporada 2026-2027. Milan o no Milan, ese es el verdadero dilema. Un dilema que Modrić, en su corazón, tiene enormes deseos de resolver, pero que a día de hoy sigue completamente vivo.

        Un paso a la vez; ahora mismo la prioridad absoluta es su selección. Modrić ha disputado hasta la fecha 199 partidos oficiales con la camiseta de Croacia y, efectivamente, esta noche en el encuentro frente a Panamá alcanzará la cifra redonda: 200 partidos internacionales. Para el 201, el rival será Ghana dentro de unos días.

        El quid de la cuestión es que para el combinado de Croacia, tras haber encajado cuatro goles por parte de Inglaterra, no hay demasiado tiempo para celebraciones ni homenajes: toca ganar obligatoriamente, y adiós muy buenas al romanticismo. Luka cumplió los 40 años el pasado mes de septiembre y los nota en el cuerpo. Ya no es aquel niño que vivía refugiado en el Hotel Kolovare —él y su familia desplazados y hacinados en una habitación tras el estallido de las bombas— y que jugaba en el aparcamiento soñando con convertirse algún día en su ídolo, Zvone Boban.

        Luka ya no puede soportar el ritmo de jugar dos veces por semana y, probablemente, si piensa en el parón internacional de octubre, le entra un escalofrío. Croacia saltará al terreno de juego el 26 de septiembre contra la República Checa, el 29 ante España, el 3 de octubre frente a Inglaterra (otra vez) y el 6 de nuevo contra España. Una carga de trabajo sobrehumana correspondiente a la Nations League. Es demasiado, hay que parar. Lo idóneo es cerrar su gloriosa etapa con la camiseta ajedrezada con la disputa de este Mundial y, tal vez, regresar el día de mañana, quién sabe con qué cargo o función.

        El Milan es una historia completamente diferente. El Milan apela de lleno a elecciones y decisiones de vida. Modrić se encuentra de maravilla viviendo en Milán, muchísimo mejor de lo que él mismo llegó a imaginar en un principio (y eso que ya aterrizó siendo bastante optimista). Está plenamente asentado, su hija Ema juega en las categorías inferiores rossoneras, sus compañeros de vestuario le respetan y, por encima de todo, los tifosi le guardan un cariño descomunal. Los Balones de Oro, a fin de cuentas, siempre se han sentido como en casa en las filas del Milan.

        La sociedad, incluso en mitad de esta drástica temporada de revolución interna, ya le ha hecho saber de manera oficial que vería con sumo agrado que continuara un año más recorriendo los pasillos de Milanello. Todo depende única y exclusivamente de Luka, y su voluntad inquebrantable es la de tomar la decisión definitiva tras mantener una conversación profunda y cara a cara con Rúben Amorim.

        La relación y el encaje entre Modrić y Massimiliano Allegri, hace un año, era sumamente fácil de predecir. Allegri suele hacer dos cosas muy concretas con los futbolistas del perfil de Luka: se enamora perdidamente de su juego y los coloca de inmediato a llevar la manija por delante de la línea defensiva. Para el técnico livornese, el interior tiene que ser puramente físico, abarcar mucho campo y tener llegada, mientras que el organizador (playmaker) puede ser un futbolista de toque sutil y control absoluto del ritmo de juego. Con Luka a los mandos, la pizarra era sencillísima. Modrić tiene el físico que tiene, de acuerdo, pero controla los tiempos de los partidos desde que tenía apenas 10 años. Su evolución sobre el césped estuvo en perfecta sintonía con las previsiones: se erigió en un jugador clave con el balón en los pies y, muy especialmente, sin él; una fase defensiva y de sacrificio muy infravalorada durante sus primeros meses en Italia.

        La historia con Amorim, por el contrario, está enteramente por escribir. Modrić tiene plenos deseos de quedarse en el Milan por una temporada más y quienes le conocen de cerca aseguran que, si se dejara guiar única y exclusivamente por su instinto primario, no habría espacio para las dudas: adelante y se firma la renovación.

        El gran contratiempo radica en que el croata estaba firmemente convencido de que disputaría una última edición de la Champions League. El dinero no marca la diferencia para él a estas alturas de su carrera, y los minutos de juego garantizados tampoco. La Champions sí… e inevitablemente no habrá Champions el próximo año en San Siro. El Mundial, tarde o temprano, llegará a su fin y se apartará a un lado —Luka confía en que sea lo más tarde posible— y el Milan volverá a situarse en el epicentro absoluto de sus pensamientos.

        Modrić escuchará con atención a su propio cuerpo, a su alma, a las intenciones de la directiva y a los planes de su nuevo entrenador. En ese preciso instante, un escenario claro se abrirá paso en mitad de la niebla. ¿El plan más factible y probable? Una dosificación inteligente con apariciones en partidos muy seleccionados, tal vez evitándole los viajes y desplazamientos más duros de la Europa League, y utilizándolo en ocasiones saliendo desde el banquillo durante las segundas partes, en lugar de exigirle disputar sistemáticamente los 90 minutos. Si se siente cómodo y a gusto con ese rol, seguirá adelante. En ese caso, los milanistas que andan preocupados por las turbulencias del mercado de fichajes, al menos podrán esbozar una sonrisa. O, cuando menos, una media sonrisa.

        DIARIO REPORT: TODO POR PEDRO GONÇALVES

        El diario portugués Record desveló en su edición de ayer una indiscreción de peso relativa a una petición muy precisa e interna realizada por Rúben Amorim a su nueva directiva rossonera. El gran objetivo del técnico para reforzar al Milan sería Pedro Gonçalves, atacante externo nacido en 1998 con el que ya trabajó con un éxito rotundo durante su laureada etapa en las filas del Sporting de Lisboa.

        A sus 27 años, el futbolista luso viene de firmar una notable campaña tras registrar 15 goles en total durante la última temporada entre el campeonato doméstico, la copa nacional y la Champions League. Su vinculación contractual con la entidad de Alvalade expira en el año 2030 y, en consonancia con ello, la tasación económica que hace el club portugués de su jugador es igualmente consistente, no siendo en ningún caso inferior a los 25-30 millones de euros.

        Sin embargo, existe otro detalle crucial que se debe tener muy en cuenta en esta negociación: Gonçalves es uno de los muchísimos futbolistas representados por el poderoso agente Jorge Mendes. Se da la circunstancia de que Mendes ya fue el gran protagonista en el pasado reciente al propiciar el fichaje rossonero de João Félix —otro jugador cuyos intereses tutela—, quien terminó marchándose rumbo al Al-Nassr de Arabia Saudí tras protagonizar una muy decepcionante y gris experiencia en San Siro.

        Por lo tanto, no está del todo garantizado que las relaciones con la nueva propiedad del Milan —en la cual figura ahora otro portugués, Amorim, pero representado por una agencia de representación completamente distinta— vayan a ser igual de fluidas, distendidas y sencillas. De hecho, por el momento, esta indiscreción de mercado no ha encontrado confirmaciones oficiales en el entorno de Casa Milan…

        LOS PERIODISTAS ESCÉPTICOS CON LA NUEVA DIRECTIVA

        Una vez elegido oficialmente Rúben Amorim, en las últimas horas el Milan también ha procedido a hacer pública la que será la estructura efeutiva del organigrama societario que trabajará codo con codo al lado del director técnico portugués. Se trata de una elección que se encuentra a años luz de la que se había planificado e imaginado inicialmente en un principio, pero que, cuando menos, garantiza de forma inmediata esa operatividad burocrática que hasta este preciso momento no había permitido al club comenzar a planificar la próxima temporada con normalidad.

        Sobre este espinoso asunto han debatido largo y tendido diversos analistas y líderes de opinión en las ondas de TMW Radio. A continuación, se detallan los extractos más destacados de sus intervenciones:

        Massimo Orlando: “No tienen currículum en el fútbol; si fuera tifosi, no estaría tranquilo. A mí también me habría gustado ver la llegada de perfiles de la talla de Adriano Galliani o de Ralf Rangnick. La única esperanza real que nos queda a estas alturas es que estas personas nuevas que asumen el mando nos terminen por sorprender a todos de forma positiva”.

        “Sin embargo, la realidad es que no tienen un currículum que los avale en este sector; de fútbol puro han masticado verdaderamente muy poco en sus carreras. Si yo fuera ahora mismo un aficionado del Milan, no estaría para nada feliz con esta situación, y desde luego tampoco estaría tranquilo”.

        “Ahora bien, si contra todo pronóstico consiguen devolver al Milan a la situación de grandeza que legítimamente le corresponde por historia, entonces seremos los primeros que tendremos que ponernos en pie para aplaudirlos. A día de hoy no hay demasiada confianza depositada en ellos, pero si nos terminan desmintiendo y tapando la boca con resultados, entonces todos nos alegraremos”.

        Carlo Pellegatti: “Es una apuesta de altísimo riesgo; Gardiner vive pegado al ordenador. Yo quería a Galliani, quería a Ralf Rangnick, e incluso me gustaba bastante la última solución que se había venido planteando en los medios (en referencia a Markus Krösche). En su lugar, por el contrario, ha terminado llegando una alternativa que considero de un riesgo altísimo, configurada con personajes que no tienen detrás un currículum sólido en el mundo del fútbol como sí lo tenían los otros candidatos evaluados”.

        “Bobby Gardiner, por ejemplo, es única y exclusivamente un hombre de despacho, un perfil puramente de escritorio que vive metido de lleno en el ordenador y pegado a los datos. Al final, con este tipo de apuestas tan drásticas e institucionales, solo caben dos opciones posibles: o resulta que son los más listos y astutos del mundo, o bien son los más incautos e imprudentes del planeta”.

        NOVEDADES DE FABRIZIO ROMANO

        Durante la retransmisión de los minutos previos al encuentro entre Francia e Irak en la plataforma DAZN, el experto en el mercado de fichajes Fabrizio Romano ha analizado detalladamente los deseos de Rúben Amorim para el mercado rossonero, desgranando desde los pilares innegociables sobre los que quiere cimentar su proyecto y la situación de los futbolistas que regresan de sus cesiones, hasta las nuevas incorporaciones que se deben acometer. Estas han sido sus palabras textuales:

        “Las primeras ideas del técnico hacen referencia a los futbolistas que ya forman parte de la disciplina del Milan, a la espera de que se comuniquen de forma oficial los objetivos de entrada. En estos días se están escuchando muchísimos nombres, como sucede invariablemente cada vez que llega un entrenador nuevo a un banquillo, pero en este caso concreto Amorim ya ha dejado muy claro internamente que quiere contar sí o sí con jugadores clave de la talla de Mike Maignan y Adrien Rabiot. Esto es algo que Amorim ya ha transmitido de forma directa a la dirección del club”.

        “Por otra parte, existen otras cuestiones ligadas a los futbolistas que reentran en la dinámica del Milan tras sus préstamos. Por ejemplo, Yunus Musah, que no va a ser ejecutado en su opción de compra por el Atalanta, è un jugador al que Amorim quiere ver y evaluar en persona. Asimismo, Ardon Jashari es un perfil que, según las ideas que maneja el técnico, puede convertirse en un futbolista muy importante esta temporada, por lo que su deseo es verlo trabajar desde el primer día de la concentración de pretemporada”.

        “Finalmente, de cara a las incorporaciones externas, será estrictamente necesario intervenir de forma decidida en el mercado: se buscará un delantero centro de garantías y, de forma prioritaria, dos ‘números 10’ (mediapuntas interiores) para situarlos justo a la espalda del atacante”.


        Jorge Mendes podría ser la clave del mercado

        Tras días de intensas indiscreciones y reflexiones sobre la posible incorporación de una nueva figura ejecutiva en el organigrama, Gerry Cardinale ha decidido apostar de forma definitiva por una solución interna. No se nombrará ningún nuevo jefe del área de fútbol (Head of Football) y las decisiones estratégicas se confiarán a un grupo de trabajo cohesionado que involucrará a diversas figuras clave de la sociedad.

        Entre todos ellos, Rúben Amorim tendrá un peso determinante. El técnico luso estará llamado, de hecho, a desempeñar una función de entrenador-manager, aportando indicaciones sumas y precisas sobre las necesidades reales de la plantilla. Será el encargado de identificar las demarcaciones que urge reforzar, las características técnicas necesarias para cada línea y los perfiles más aptos para desarrollar su propuesta de juego sobre el césped.

        Posteriormente, entrarán en acción las áreas de scouting y análisis de datos, dos departamentos que colaborarán estrechamente para localizar a los futbolistas que mejor se adapten a las peticiones técnicas y a las disponibilidades económicas de la entidad. El objetivo prioritario consistirá en confeccionar una plantilla competitiva sin perder de vista en ningún momento la sostenibilidad financiera. El nuevo comité estratégico estará formado oficialmente por Gerry Cardinale, Rúben Amorim, Hendrik Almstadt, Bobby Gardiner, Massimo Calvelli y David Castelblanco. A su lado continuará operando también Zlatan Ibrahimović, quien mantendrá intacto su rol de Senior Advisor externo de la propiedad.

        La revolución del Milan pasa de forma directa por las manos de Gerry Cardinale. Con la firme elección de no nombrar un nuevo jefe del área deportiva, el propietario rossonero se ha arrogado la responsabilidad final sobre todas las decisiones del mercado de fichajes, incluidas las evaluaciones definitivas sobre los perfiles que se van a adquirir. Se trata de un rol sumamente delicado que requerirá, por fuerza, el soporte de una red de relaciones y competencias consolidadas en el plano internacional.

        En este preciso escenario, podría volverse cada vez más central e influyente la figura del agente Jorge Mendes. De ello habla esta mañana de forma pormenorizada el diario Corriere dello Sport. El poderoso representante portugués, quien ya ha sido protagonista de diversas operaciones de gran calado con el club en las últimas temporadas, representa un interlocutor privilegiado en un mercado globalizado y cada vez más competitivo.

        A pesar de no ser el representante directo de Rúben Amorim, Mendes comparte con el técnico portugués el mismo contexto futbolístico de origen y un profundo conocimiento de ese prolífico mercado de talentos lusos. No es ninguna casualidad que entre los objetivos prioritarios monitorizados por el Milan figuren nombres de la talla de Gonçalo Ramos y Morten Hjulmand. Se trata de operaciones complejas desde el punto de vista financiero, pero que podrían verse muy beneficiadas por los puentes y la red de contactos construida por el agente luso.

        Para reforzar aún más este eje estratégico, podría emerger también la figura de Domenico Teti, dirigente muy vinculado a la órbita rossonera tras su fructífera experiencia en el Wolverhampton y profundo conocedor de las dinámicas del mercado portugués. El Milan está experimentando una fase de profundas transformaciones estructurales; habrá que ver cómo se gestiona este mercado de verano, pero es evidente que, en este nuevo ecosistema, Mendes podría desempeñar un papel de primerísimo nivel.

        RECORDANDO LAS PALABRAS DE BOBAN SOBRE ALMSTADT

        Como ya os hemos venido adelantando, Hendrik Almstadt asumirá un rol todavía más central y preponderante en el nuevo proyecto técnico del Milan rígidamente supervisado por Gerry Cardinale. El ejecutivo alemán, que recaló en la entidad rossonera en enero de 2019 por deseo expreso de Ivan Gazidis, fue duramente criticado en su día por Zvonimir Boban.

        El ex-directivo croata —hoy presidente del Dinamo de Zagreb pero con un ruidoso y tormentoso pasado en los despachos de San Siro— no utilizó medias tintas a la hora de valorar la figura del exdirector deportivo del Aston Villa durante el transcurso de una entrevista concedida al periodista Andrea Longoni en su canal de YouTube:

        ¿En qué momento preciso te diste cuenta de que algo no marchaba bien en el club?

        “Desde el mismísimo principio. Ya en aquella ocasión, estando con Paolo (Maldini), cuando me explicaron la idea matriz de cómo se suponía que debía funcionar la gestión interna, me dije a mí mismo: ‘Bueno, entonces nos va a tocar luchar contra nuestra propia propiedad por el bien y el beneficio del Milan’. Y Paolo me respondió: ‘Sí, más o menos va a ser así”.

        “Tampoco es que yo no supiera antes de aceptar el cargo que ciertas culturas, o más bien ciertas faltas de cultura futbolística, no terminarían siendo un problema directo para nosotros en el desarrollo de nuestro trabajo diario. Lo acepté en su momento como un desafío sumamente grande; para mí la etapa acabó muy pronto, pero tengo claro que volvería a hacer exactamente todo lo que hice porque era algo que se tenía que hacer por dignidad. Ya en el mes de agosto, de forma muy extraña, me retiraron los poderes legales de firma sin molestarse siquiera en decírmelo”.

        “A todos aquellos que de verdad quieran saber cómo sucedieron las cosas en realidad, les digo: leed con atención la entrevista que Paolo Maldini concedió en su día a ‘La Repubblica’; todo lo que relata ahí es la sacrosanta verdad. Por lo demás, existieron muchísimos detalles feos, pero no vale la pena cargar a los aficionados con tantas pequeñas historias inútiles, con maldades ridículas y con trabas puestas de una manera totalmente absurda. Nos habían colocado allí a un tal Hendrik (Almstadt) —que yo no sé qué demonios entiende de fútbol— con el único propósito de que tuviera que avalar y fiscalizar todo lo que hacíamos, actuando como una especie de controlador técnico sobre nosotros”.

        UN MES INVERTIDO PARA LUEGO NO TRAER A NADIE

        El pasado 24 de mayo, el Milan cayó derrotado frente al Cagliari en San Siro y, como consecuencia directa, se quedó fuera de la clasificación para la Champions League 2026-2027. Al día siguiente, un Gerry Cardinale profundamente decepcionado por el fracaso deportivo de la escuadra rossonera decidió fulminar de un solo golpe a toda la cúpula directiva, despidiendo al Consejero Delegado Giorgio Furlani, al Director Técnico Geoffrey Moncada y al Director Deportivo Igli Tare, además de fulminar al entrenador Massimiliano Allegri.

        A partir de ese preciso instante comenzaron los castings para encontrar a sus respectivos sustitutos: una serie de contactos y reuniones llevados a cabo en primera persona por el propio patrón milanista, por Massimo Calvelli y por Zlatan Ibrahimović. Los nombres que se pusieron sobre la mesa y fueron evaluados resultaron ser muchísimos pero, al final, tras casi un mes de gestiones y varias respuestas negativas recibidas (Andoni Iraola, Ralf Rangnick y Markus Krösche), Cardinale ha optado por no incorporar a nadie externo y completar el nuevo organigrama milanista con figuras que ya estaban presentes en el club de la vía Aldo Rossi.

        La pomposa gran revolución se ha transformado, por tanto, en una simple reorganización interna. Y a estas alturas surge de manera espontánea una pregunta obligatoria: ¿por qué demonios no se tomaron estas decisiones desde el primer momento? El Milan, a efectos prácticos, lo único que ha hecho ha sido perder un tiempo precioso: casi cuatro semanas de castings extenuantes en las que todo el club ha permanecido completamente bloqueado —incluido el mercado de fichajes— para terminar sin contratar a absolutamente nadie nuevo. Es bien cierto que la disputa del Mundial está ralentizando el ritmo global de las operaciones, pero resulta innegable que el Diavolo arrancará la programación de la nueva temporada con un retraso culpable. Las tareas pendientes en el mercado son ingentes y, a día de hoy, la plantilla rossonera cuenta con verdaderamente muy pocas certezas.

        Las dudas e incertidumbres son también mayúsculas en el seno de la propia sociedad. Si bien es verdad que ahora el club cuenta finalmente con una estructura deportiva definida, las incógnitas que despierta son diversas. La más evidente de todas es que falta, por ejemplo, un verdadero hombre de fútbol en la directiva.

        Cardinale ha preferido priorizar y apostar firmemente por perfiles que son expertos con los datos, las estadísticas y los números, en detrimento de personas que conozcan a fondo el funcionamiento y los códigos de este deporte. Evidentemente, determinar si el propietario estadounidense habrá tenido razón o no dependerá única y exclusivamente de los resultados que dicte el terreno de juego, pero los recelos actuales son verdaderamente gigantescos, sobre todo entre unos aficionados que se encuentran justificadamente preocupados.


        El Milan al modelo Liverpool: directiva deportiva

        El nuevo Milan empieza a tomar forma. Un castillo de nombres, roles y competencias perfectamente definidas. En la cima de la pirámide se encuentra, obviamente, Gerry Cardinale, propietario del club: tal y como ha explicado en repetidas ocasiones, estará implicado y operativo de forma directa. Se trata de un primer cambio radical de estrategia: ya no delegará las decisiones en hombres de su total confianza, sino que intervendrá en primera persona.

        Aunque Cardinale sea el que decida en última instancia, por detrás habrá una estructura que trabajará en equipo con el fin de sostener tanto a la plantilla como al entrenador. La construcción de un Milan que sea finalmente competitivo es el objetivo primario, y para ello el club ha elegido a Rúben Amorim como su nuevo arquitecto: un técnico moderno y de propuesta asociativa (giochista). Un preparador que ha ganado en Portugal y que viene de decepcionar en la Premier League; en cualquier caso, una experiencia formativa.

        Cardinale conoce a la perfección las exigencias y las peticiones del nuevo entrenador y, para satisfacerlas, ha optado por configurar un organigrama bastante ágil y esbelto, con ámbitos de acción delimitados y conectados entre sí. Un encaje perfecto de operatividad, análisis predictivo y viabilidad financiera. No habrá un solo hombre al mando, sino un grupo de trabajo. Todo ello bajo un modelo de referencia muy preciso: el Liverpool, club del que Cardinale fue durante años el segundo mayor accionista. Un espejo ambicioso pero que Gerry puede presumir de haber conocido muy de cerca.

        El mercado de fichajes avanza y en la cúspide de las negociaciones rossoneras se situará Hendrik Almstadt, nombrado nuevo Director de Player Trading, es decir, el encargado de gestionar el área de compraventa de futbolistas. Para apoyarle en la tarea de identificar los perfiles más funcionales y cercanos a las peticiones del entrenador estará Bobby Gardiner, quien ha sido promocionado oficialmente a Director de Football Intelligence.

        Fichajes jóvenes y perfiles contrastados, explorando todos y cada uno de los campeonatos europeos: el nuevo Milan necesitará refuerzos urgentes en todas las líneas. Gardiner será, además, el dirigente deportivo más cercano a Rúben Amorim, con quien podrá confrontar directamente las exigencias y los temas de índole estrictamente técnico. Él será el encargado de supervisar también el análisis de datos y el scouting, un área que estará coordinada de forma directa por Donato Lomonte (por antigüedad rossonera, el dirigente más longevo de la casa).

        Lomonte, a su vez, recogerá los informes y sugerencias de ocho ojeadores (osservatori) con los ojos puestos en todo el mundo, pero con una división geográfica muy particular: Inglaterra, Francia, Argentina, Países Bajos, Bélgica y, evidentemente, Italia. Y la estructura no termina aquí: se incorporará una figura que ya ha sido identificada para el análisis de vídeo y soporte deportivo, técnicamente un Head of Recruitment Analysis. Una vez definida por completo esta estructura, el mercado rossonero, tanto en el capítulo de altas como en el de bajas, podrá entrar finalmente en su fase más viva y determinante.

        En la idea matriz de Cardinale, pero también en la de Amorim, el equipo cuenta ya con una base de salida sólida y lo suficientemente equipada como para pelear por regresar a la Champions League, con más razón si se termina de reforzar con nuevas incorporaciones. Si dependiera exclusivamente del propietario del club, todos los pesos pesados se quedarían en la plantilla: Maignan, Rabiot y, por descontado, Luka Modrić.

        Rafael Leão se ha autodescartado y llamado fuera él solo; en lo que respecta a los demás, el club está listo para resistir las tentaciones de eventuales pretendientes (con total seguridad el Nápoles de Allegri en el caso de Rabiot). El Milan autosostenible, aun viéndose privado de los ricos ingresos que otorga la clasificación para la Champions, desea que sus futbolistas más representativos permanezcan todos en el club.

        A partir de ahí, la voluntad de la contraparte también jugará un papel fundamental. Si llegan peticiones expresas de traspaso por parte de los jugadores, estas deberán venir acompañadas de ofertas económicas adecuadas. Diferente es el caso de Luka Modrić, que cuenta con esa opción de renovación anual: Cardinale le ha pedido expresamente que se quede en el Milan, y el croata tomará su decisión definitiva una vez concluya su participación en el Mundial.

        Paralela, pero al mismo tiempo complementaria, se despliega la estructura de RedBird concentrada en el día a día del club. Será Massimo Calvelli quien sustituya oficialmente a Giorgio Furlani en el cargo de Consejero Delegado (Amministratore Delegato). Otros mánager de confianza del fondo norteamericano darán soporte directo al Milan: sobre la mesa de trabajo de David Castelblanco —mano derecha de Gerry Cardinale en RedBird para el frente de las inversiones— llegarán también todos los archivos e informes relativos al primer equipo. Y después emerge la figura de Zlatan Ibrahimović, que se mantiene como asesor principal de la propiedad. Por encima de las partes, Paolo Scaroni resiste y permanece en su puesto de Presidente.

        Por último, se dibuja el Futuro con “F” mayúscula: el proyecto del equipo filial rossonero que competirá de forma inminente en la categoría de bronce del fútbol italiano (Serie C). Jovan Kirovski, involucrado desde el primer momento en este plan por mediación directa de Ibrahimović, continuará gestionando en exclusiva el desarrollo de los jugadores jóvenes, destinados tanto al Milan Futuro como al resto de los escalafones inferiores del club. El responsable máximo de la cantera (vivaio) seguirá siendo Vincenzo Vergine.

        TODOS LOS HOMBRES AL SERVICIO DE CARDINALE

        El Milan que viene tiene muchas caras diferentes. Y si bien Gerry Cardinale no necesita ningún tipo de presentación, los otros rostros del nuevo Diavolo merecen un análisis en profundidad. A comenzar por el que pronto se convertirá de forma oficial en el Consejero Delegado (Amministratore Delegato) del club, Massimo Calvelli. Toscano, de 51 años, es un extenista profesional que llegó a firmar un más que aceptable pasado en el circuito juvenil. En su currículum destaca una semifinal en el Open de Australia de 1991 en la categoría Boys (júnior), la cual perdió frente al neozelandés Stephen Gleeson. En su posterior paso al circuito profesional, Calvelli terminaría alcanzando el número 255 del ranking mundial de la ATP.

        Sin embargo, las cosas le fueron notablemente mejor fuera de las pistas de tenis. Ejerció primero como director comercial de Wilson (compañía líder en material técnico de tenis), pasó posteriormente por las filas de Nike y, finalmente, ocupó entre 2020 y 2025 el prestigioso cargo de Consejero Delegado de la ATP. A la estructura de RedBird se incorporó como CEO Internacional del Development Group, pasando a formar parte del Consejo de Administración del Milan en noviembre de 2025.

        El otro hombre de marcado perfil RedBird —más allá de Zlatan Ibrahimović— que tendrá una voz muy importante en el capítulo de decisiones será David Castelblanco. Licenciado por la Universidad de Brown y con un Máster en la Universidad de Stanford, Cardinale le conoce a la perfección desde los tiempos en que ambos coincidieron trabajando juntos en la firma Goldman Sachs.

        Los títulos académicos (los universitarios) tampoco les faltan a dos de las tres figuras clave que integran la nueva área técnica rossonera. El nuevo Director de Player Trading, Hendrik Almstadt, por ejemplo, es licenciado por la London School of Economics y atesora un MBA en la Universidad de Harvard. Alemán, nacido en 1973, llegó al mundo del fútbol relativamente tarde en calidad de analista de datos (data analyst), arrancando su andadura en el Arsenal en el año 2010. Fue en Londres donde conoció a Ivan Gazidis, quien posteriormente se encargarías de traerlo al Milan en 2019.

        Entre medias, Almstadt firmó su única experiencia pura como director deportivo: fue en la temporada 2015-2016 en las filas del Aston Villa, una etapa que concluyó de forma anticipada en el mes de marzo con el equipo colista de la Premier League (y que terminaría consumando su descenso en junio). Antes de su desembarco definitivo en Milán, también cubrió un paréntesis como dirigente en el European Tour de golf. En clave rossonera estuvo sumamente activo sobre todo en el periodo previo a la llegada de RedBird, gestionando de primera mano el presupuesto de mercado y analizando minuciosamente los perfiles en los que invertir.

        Junto a él desembarcó en el Milan Bobby Gardiner, que hoy cuenta con 31 años. Británico y ferviente seguidor del Swansea, Gardiner se hizo notar en el sector gracias a sus apasionados análisis tácticos en internet sobre el equipo de sus amores, todo ello mientras cursaba sus estudios de Filosofía, Economía y Política en la Universidad de Durham. Quienes le conocen de cerca le definen como un auténtico adicto al trabajo, sencillamente genial en el análisis estadístico y en el desarrollo de macrodatos, pero decididamente menos a su gusto fuera de las paredes de la oficina. Su nombramiento como Director de la Football Intelligence le describe en todo su ser: el ordenador, los datos puros y la inteligencia artificial son su pan de cada día.

        Mucho más hombre de campo y de césped es, sin duda, Donato Lomonte, quien trabaja en la entidad rossonera en calidad de ojeador nada menos que desde el año 2017 por deseo expreso de Massimiliano Mirabelli, director deportivo del Milan de la etapa china. Con anterioridad, Lomonte había probado fortuna en los banquillos iniciando una carrera como entrenador en la Polisportiva Gaeta y como colaborador técnico en la Ternana. Hoy se sitúa al frente del área de scouting y, por encima de todo, ostenta una condición crucial: es el único de todos los miembros nombrados en el nuevo organigrama que posee el carné oficial reglamentario para ejercer la profesión de Director Deportivo.


        Savicevic: “El error fue no vender a Leao”

        Dejan Savićević, por fortuna, no es un buen negociador. Dice que no tiene ninguna gana de hablar de fútbol, porque en este mundillo ya se ha dicho todo, y sobre todo que no quiere hablar del Milan, porque los tiempos que corren son los que son. Sin embargo, «El Genio» sigue enamorado del balón desde que era un niño y, por tanto, si le preguntas por Messi, te responde. Si le hablas de la crisis del fútbol italiano, también… y lo hace sin las medias tintas propias de los políticos de profesión.

        En cuanto al equipo de su vida, se nota que es un milanista herido, quizá un poco desilusionado. Esta es su visión del mundo desde Miami, donde Savićević se encuentra en su rol de presidente de la Federación de Fútbol de Montenegro y analiza el balompié como un genio que jamás se ha retirado del todo.

        Ver al Milan fuera de la Champions League es triste…

        «No me lo esperaba. En un momento dado de la temporada consideraba un hecho absoluto que entraríamos en la Champions, y de repente me encontré con el equipo en la quinta posición de la tabla de forma imprevista».

        A un gran trequartista hay que decirle que, en estos últimos meses, el Milan no ha sido precisamente el equipo más divertido del mundo. ¿Le gustaban los partidos?

        «Bueno, para mí la culpa ha sido más de los futbolistas que del propio entrenador. Me da mucha pena por Allegri que todo haya terminado de esta manera: es un técnico muy válido y no se merecía todo esto».

        Como dirigente habituado a analizar el fútbol, ¿cuál ha sido el principal error de gestión?

        «No haber vendido a Rafael Leão».

        Tampoco es que hayan llegado decenas de ofertas formales: el Chelsea hace unos años, luego un interés del Bayern y del Barcelona. Ninguna propuesta indecente

        «Sí, pero es que yo no entiendo a ese chico. Dicen que está más interesado en la música que en el fútbol, y yo no sé si eso es verdad. Lo que tengo claro es que yo lo dejaría marchar. Me parece que sería lo mejor para todas las partes».

        Primero habrá que ver si el Milan consigue incorporar a un nuevo Director Deportivo. Se ha hablado mucho de Krösche, por quien sin embargo podría ser necesario pagar una indemnización de salida al Eintracht de Fráncfort

        «¿Pagar una indemnización por Krösche? Vamos, por favor… que no estamos hablando de Carlo Ancelotti».

        Entendido, mensaje captado. ¿Hablamos del Mundial?

        «Sí, aunque quiero esperar un poco antes de emitir un juicio definitivo sobre este formato con tantos equipos participantes. También era muy escéptico con la nueva Champions League y su gran grupo único, pero en estos dos años admito que ha resultado muy bonita. Al fin y al cabo, en este mundo lo que importan son los ingresos económicos y hay que hacerse a la idea. No se puede tener contento a todo el mundo».

        Entonces, mojémonos y descontentemos a otras selecciones: dígame una que vaya a llegar con total seguridad a las semifinales

        «Francia».

        ¿Un jugador al que Savićević siempre ve con especial agrado sobre el césped?

        «Mbappé. Al final, siempre me parece el futbolista más fuerte y determinante».

        ¿Y qué me dice de Argentina y de Messi?

        «Debo confesar que no pensaba que Messi pudiese jugar todavía a este nivel en un Mundial. Ha tenido toda la razón él, aunque dos de sus tres goles se los ha regalado el hijo de Zidane, el portero de Argelia. Estos días estoy viendo demasiados errores de bulto por parte de los guardametas, no sé si por culpa de los balones o por alguna otra razón».

        Desde luego, este Mundial está resultando muy curioso: Messi sigue siendo dominante, mientras que Cristiano Ronaldo pasa por muchas dificultades en una selección tan potente como Portugal

        «A ver, si no entiendes esta situación es que no entiendes de fútbol. Messi siempre ha sido un 70% de talento puro y un 30% de aplicación, y con Cristiano ocurre exactamente lo contrario. A medida que avanza la edad y el físico empieza a decaer, solo el talento natural es capaz de mantenerte en pie. Ya en Catar, hace cuatro años, Cristiano no lo hizo bien…».

        Hay quienes sostienen que ya debería retirarse

        «Yo lo que digo es que debería dejar la selección y concentrarse exclusivamente en su club. Así podría llegar a la cifra de los mil goles sin terminar de estropear su relación con la gente. Es una ley de vida: la gente siempre va a recordar la última imagen que diste, no todas las anteriores».

        Muy cierto. ¿Alguna otra emoción que le esté dejando el Mundial?

        «Me da mucha pena por Vincenzo Montella, que ha quedado eliminado con Turquía; conmigo siempre ha sido un hombre sumamente gentil. Cuando entrenaba al Milan, llevé a 40 entrenadores de mi país a presenciar sus sesiones de trabajo y él lo aceptó todo sin ningún tipo de problema. Es uno de los pocos técnicos italianos que posee una mentalidad ofensiva real».

        La pregunta es triste pero resulta obligatoria. ¿Qué opina de una Italia que está pensando en las elecciones federativas en lugar de disputar el Mundial?

        «Que no va a cambiar absolutamente nada».

        ¿Nada de nada?

        «Nada. ¿Qué demonios puede cambiar una sola persona? El problema real no es el presidente de la federación, el problema son los jugadores actuales y la metodología con la que se les entrena».

        ¿En qué sentido lo dice?

        «Los jóvenes ya no regatean. Dan dos toques al balón y enseguida abren el juego hacia la banda. De esa manera no vas a mejorar tus condiciones jamás. Y además, en el fútbol italiano ha cambiado todo por completo. Siempre habéis tenido a los mejores porteros y a los mejores defensores del planeta, pero ahora, ¿a dónde han ido a parar?».

        ¿Y en Montenegro? ¿Cómo marcha la situación con las jóvenes promesas?

        «Teníamos a Vasilije Adžić, pero ha jugado demasiado poco en la Juventus. Tras el gol que le marcó al Inter me esperaba que se asentara como titular o que tuviera muchísimo más espacio en las rotaciones, pero al final no ha sido así…».

        ¿No es un futbolista un poco lento para el fútbol de élite?

        «Calma. Primero vamos a darle minutos y continuidad sobre el terreno de juego, y después ya veremos. Es demasiado fácil salir a decir ahora que es lento».

        Pero Savićević, cuando era un chaval, ¿regateaba o pasaba la pelota en corto hacia la banda?

        «Yo he regateado siempre, y muchísimo más en la calle que en un campo de fútbol reglamentario. Empecé a jugar de forma verdaderamente seria a los 15 años; antes de eso solo hacía fútbol sala y fútbol callejero. Os cuento esta anécdota: una vez, cuando tenía 12 años, me entrené durante dos meses con un equipo; de repente cambiaron al entrenador, el nuevo me dejó fuera de la plantilla y nunca llegué a comprender la razón…».


        Un Milan en pleno suspenso

        EN LA CENA DE LA FIGC EL MILAN NO EXISTE

        El Milan se encuentra en suspenso, a la espera de que la maquinaria interna termine de organizarse para empezar a arrancar. Mientras el resto de los grandes clubes ya han metido la directa en sus planificaciones, los rossoneros siguen clavados en la línea de salida. Y lo cierto es que no podría ser de otra manera, dado que todavía faltan por definir el piloto (director técnico) y el copiloto (director deportivo): el área deportiva carece por completo de sus referentes jerárquicos, lo que hace sumamente difícil avanzar en una dirección concreta.

        El propio Jovan Kirovski, quien podría cubrir uno de estos cargos de manera temporal, está encontrando serias dificultades incluso para ponerse en contacto con Zlatan Ibrahimović, el hombre que lo trajo a Milán y que ahora mismo se encuentra completamente absorbido por sus compromisos como comentarista de televisión en el Mundial de Boston.

        También permanecen en el limbo diversas cuestiones de carácter burocrático de vital importancia: la resolución del contrato de Massimiliano Allegri, por ejemplo. Los trámites legales de Max podrían terminar de definirse a principios de esta semana para que, libre de cualquier atadura contractual con el Milan, pueda reactivar su carrera y arrancar oficialmente su etapa en el Nápoles.

        Por otra parte, mañana se celebra en Roma la trascendental asamblea electiva de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), y la pregunta que sobrevuela el entorno es evidente: ¿quién representará institucionalmente al Milan? En principio, debería ser el presidente Paolo Scaroni. Gerry Cardinale ha sido avistado en la ciudad, pero ¿participará en el evento con un rol institucional? Su presencia no está confirmada en absoluto.

        Lo que es seguro es que ningún alto cargo rossonero hará acto de presencia en la cena informal entre clubes que precederá a la asamblea general, una cita estratégica a la que ya han confirmado su asistencia el resto de las grandes entidades del fútbol italiano.

        MODRIC PIE Y MEDIO FUERA DEL CLUB

        El problema es que incluso esas certezas podrían empezar a tambalearse: Maignan, Modrić y Rabiot han sido los auténticos pilares de la alineación que hasta la última jornada peleó con todo por el objetivo de la Champions League. Sin embargo, ninguno de ellos tiene la continuidad asegurada: Maignan, a pesar de su reciente renovación de contrato, ha perdido sus grandes referentes de confianza en Milanello, que eran Massimiliano Allegri y el preparador de porteros Claudio Filippi. Del mismo modo, el propio Rabiot podría tener la firme tentación de seguir los pasos de su maestro Max rumbo al Nápoles.

        Por su parte, Luka Modrić se encuentra actualmente totalmente inmerso en la disputa del Mundial con la selección de Croacia, en la que bien podría ser la última gran batalla deportiva de una carrera de leyenda. En el contrato que le vincula a la entidad rossonera existe una opción de renovación por una temporada adicional, pero el club solo la ejecutará si existe un mutuo y común acuerdo con el futbolista. Luka está buscando activamente señales institucionales que le alienten y le motiven a quedarse en Milán, sin que por el momento haya logrado percibir ninguna.

        Para colmo de males, Rafael Leão ya se ha borrado de la ecuación. El ataque rossonero sigue completamente romo, y las citas mundialistas no han servido para revitalizar el rendimiento de ninguno de los delanteros del Milan. Mientras tanto, Christian Pulisic, a quien Gerry Cardinale desea colocar a toda costa como el gran estandarte mediático y deportivo del nuevo Milan, ha vuelto a caer lesionado: esta vez han sido unos problemas en el gemelo los que le han obligado a perderse el último encuentro de la selección de Estados Unidos frente a Australia. Un partido que, a pesar de todo, terminó en victoria para los norteamericanos.

        LAS EXIGENCIAS DE BOBAN POR BENNACER

        El Milan, privado por completo de los millonarios ingresos que otorga la Champions League, se verá obligado a sostenerse de manera mayoritaria a través de las ventas de futbolistas: lo cierto es que la estrategia de la propiedad ligada al autofinanciamiento estricto no se va a modificar ni un solo ápice. Sin embargo, va a resultar sumamente complicado cubrir el agujero económico que deja la ausencia de la máxima competición europea con una única gran venta ilustre.

        Con su reciente comparecencia pública en la que declaraba de forma abierta que consideraba concluida su aventura rossonera, Rafael Leão no ha ayudado en absoluto a los intereses del club, y el escaparate del Mundial, por el momento, tampoco está sirviendo para revalorizar su precio de mercado. Por su parte, Maignan y Rabiot son futbolistas que ya superan los 30 años. Una plusvalía muy jugosa podría registrarse con la venta de Strahinja Pavlović, pero el central serbio, no obstante, se quedaría de muy buena gana en San Siro.

        El problema financiero se vuelve todavía más serio si se toma en consideración a los futbolistas que regresan de sus respectivas cesiones; jugadores todos ellos de muy difícil colocación en el mercado debido a que vienen de firmar temporadas que no han sido precisamente brillantes y, además, perciben unos salarios sumamente elevados. Ismaël Bennacer podría quedarse de forma definitiva en el Dinamo de Zagreb, pero bajo una única y estricta condición (al menos por parte del presidente del club croata, el ex-rossonero Zvonimir Boban): que se marche gratis y sin pagar los 10 millones de euros en los que estaba estipulada la opción de compra.

        Por lo demás, el panorama es desolador: Warren Bondo ha decepcionado profundamente en una Cremonese que ha terminado descendiendo de categoría. Samuel Chukwueze regresará a Milanello tras su paso por el Fulham inglés, donde apenas ha sido capaz de anotar 3 goles en 25 partidos oficiales. Por último, Yunus Musah ha gozado de unos minutos muy reducidos bajo las órdenes de Gasperini en la Atalanta. Todos ellos volverán a la base rossonera debido a que ninguno de sus clubes de destino va a ejercitar los derechos de opción de compra.

        GUERNIER Y CAMARDA: EL RESTO TODO PARADO

        Y en medio de todo esto, ¿qué pasa con el mercado de fichajes en el capítulo de altas? El estancamiento es del todo inevitable. Es de sobra cierto que el entrenador ya ha sido elegido —Rúben Amorim— y que las directrices del estilo de juego ya han quedado definidas de alguna manera. Pero ¿cómo estructurar el mercado? ¿Quién dicta la agenda de altas y bajas? ¿Quién confecciona la lista de los objetivos prioritarios? ¿Quién concierta las citas y las reuniones con los agentes de los futbolistas?

        Por el momento, nadie. Resulta del todo legítimo asociar al Milan con los hombres de máxima confianza de Amorim, como Morten Hjulmand; sin embargo, en el resto de los frentes de negociación, el mercado se encuentra completamente paralizado. Es muy probable que de cara a la vuelta al trabajo en la pretemporada, en torno al 12 julio, el nuevo director técnico se tope con un grupo de futbolistas en constante transformación y mutación.

        No será una papeleta nada sencilla para alguien que pondrá los pies por primera vez en las instalaciones de Milanello. Contará con total seguridad con el jovencísimo Aurélien Guernier, extremo izquierdo nacido en 2007 que ha aterrizado a coste cero procedente del Birmingham. Asimismo, se ha ejercitado de forma oficial el derecho de contraopción relativo a los derechos federativos de Francesco Camarda, quien regresa a todos los efectos a la disciplina rossonera.

        Todo lo demás está por definir: se necesitan refuerzos urgentes en todas las líneas de la plantilla. Incluso dos o tres incorporaciones extra en función de las futuras salidas que se terminen materializando. Un defensa, un mediocentro y, por encima de todo, un atacante, y no uno cualquiera. El Milan necesita con urgencia un delantero centro que sea, de una vez por todas, una garantía absoluta de goles. El mercado de fichajes maneja plazos extensos pero no espera por nadie: de aquí a principios de septiembre, la planificación va a ser una auténtica carrera de obstáculos.

        LAS CARACTERÍSTICAS DE AURELIEN GUERNIER

        Nacido el 2 de diciembre de 2007, Guernier —que es de nacionalidad inglesa pero que, gracias a los orígenes de su padre, posee también el pasaporte francés (lo que le otorga la condición de comunitario)— se ha formado en el sector juvenil del Birmingham City. En St Andrew’s nunca llegó a debutar oficialmente con el primer equipo, pero a lo largo del último año estuvo integrado de forma muy habitual en la dinámica de la plantilla profesional dirigida por Chris Davies.

        Durante la temporada 2025/26, el joven atacante alternó sus participaciones entre el equipo Sub-18 y la escuadra Sub-21, llegando a debutar en la exigente Premier League 2. Tres han sido los goles anotados por Guernier en el último campeonato: uno frente al Newcastle Sub-21, otro contra el Chelsea Sub-21 y un último tanto ante el Manchester City Sub-21.

        La demarcación natural de Guernier es la de extremo izquierdo, pero puede desenvolverse sin ningún tipo de problema por la banda derecha y, sobre todo, actuar en la posición de mediapunta (trequartista) por detrás de una o dos referencias ofensivas. El inglés atesora una técnica individual óptima y una notable visión de juego que le permite ser un futbolista sumamente asociativo y útil para sus compañeros gracias a su facilidad para repartir asistencias. Al nuevo jugador rossonero le apasiona encarar a su par en situaciones de uno contra uno y desbordar gracias a su punta de velocidad, especialmente cuando goza de espacios a campo abierto.

        A pesar del profundo desorden institucional que impera en el Milan, los rossoneros no han dejado escapar la oportunidad de reclutar a coste cero a un talento ciertamente muy interesante. La negociación fue encauzada y cerrada en primera persona por Jovan Kirovski; no obstante, al carecer este de poder legal de firma ante los organismos reguladores, ha tenido que ser Massimo Calvelli (quien ha asumido de forma interina las delegaciones del exconsejero delegado Giorgio Furlani) el encargado de refrendar y estampar la firma definitiva en el contrato de Guernier.


        Amorim llama a Maignan y Rabiot

        «¿Me pasáis la agenda, por favor?». Una de las primeras peticiones de Rúben Amorim tras confirmarse su fichaje por el Milan ha sido el listado con los números de teléfono de todos los futbolistas de la plantilla. A la espera de tomar contacto físico con las estructuras del club —desde Casa Milan hasta Milanello, donde se le espera en Italia entre finales de este mes de junio y los primeros días de julio—, el técnico portugués ha empezado a telefonear uno a uno a los componentes del plantel rossonero. Un SMS, un mensaje de WhatsApp, una videollamada. “Hola, qué tal, soy Rúben, tu nuevo entrenador”.

        De una forma u otra, Amorim ya ha tenido la oportunidad de confrontar impresiones por primera vez con los jugadores con los que inaugurará su primera aventura en la Serie A. Y esta carta de presentación ha sido particularmente intensa y punzante con dos de los pesos pesados del Milan que hoy se encuentran concentrados juntos en Boston disputando el Mundial: los franceses Mike Maignan y Adrien Rabiot.

        Para nadie es un misterio que el centrocampista francés está estrechamente ligado a Massimiliano Allegri. La dolorosa falta de clasificación para la Champions League, seguida de la destitución fulminante de Max del banquillo rossonero el pasado 25 de mayo, hizo brotar dudas del todo naturales sobre la continuidad de Rabiot en Milán. Adrien no disputa la Champions desde el año 2022 y, cuando firmó por el Milan el pasado verano, lo hizo no solo para reencontrarse con su mentor Allegri, sino también para volver a escuchar la famosa música de las grandes noches europeas.

        La decepción por el tramo final del campeonato ha sido mayúscula, pero Rabiot ha tenido que absorber el golpe de inmediato para concentrarse en la misión del Mundial. Su debut con Francia ante Senegal fue sencillamente deslumbrante, aunque a Amorim no le hacía falta ninguna confirmación extra sobre el nivel del ex de la Juventus y el Marseilla.

        A pesar de los incesantes rumores que situarían a “Cavallo Pazzo” (El Caballo Loco) siguiendo los pasos de Max rumbo al Nápoles, el nuevo técnico del Milan ha informado directamente a Rabiot de que lo considera una pieza absolutamente fundamental en el puzle con el que planea reconstruir un Diavolo de Champions. Amorim visualiza a Adrien como la gran columna de su medular de dos hombres en el 3-4-2-1, en un rol idéntico al que el francés está interpretando a las mil maravillas bajo las órdenes de Deschamps en su selección. Adrien posee las condiciones técnicas y físicas idóneas para ser el centrocampista total del técnico luso: es capaz de ser un equilibrador tácticamente excelso, pero también de abarcar enormes porciones de terreno y descolgarse con peligro en ataque. Motivo de sobra por el cual Amorim lo quiere sí o sí a su lado en el Milan que está naciendo.

        Si bien Rabiot, más allá de los cantos de sirena de Nápoles, no ha dado señales explícitas de querer abandonar el Milan, el escenario cambia radicalmente al hablar de Mike Maignan. El guardameta, que viene de firmar un debut algo gris en el Mundial a pesar de la victoria de Francia, no se ha movido directamente en primera persona, pero su representante, Jonathan KeBé, sí lo ha hecho, sondeando de forma muy seria el terreno con varios clubes, especialmente en la Premier League inglesa.

        Magic Mike renovó su contrato con los rossoneros hasta el lejano año 2031 hace escasamente unos meses, pero entretanto el panorama ha dado un vuelco de 180 grados: el Diavolo se ha quedado sin Champions y el cuerpo técnico ha sido demolido. Con Allegri, su segundo Marco Landucci y el preparador de porteros Claudio Filippi se había creado un feeling muy especial, exactamente igual que con el director deportivo Igli Tare. Maignan no se reencontrará con ninguno de ellos a su regreso a Milanello tras el Mundial y las vacaciones.

        En su lugar, esperándole con los brazos abiertos, estará un Amorim que apuesta decididamente por él. El exentrenador del Manchester United se lo dejó muy claro en su conversación telefónica de estos días: tuvo serios problemas con los porteros en su última etapa en Inglaterra y ahora quiere sentirse completamente a salvo y protegido con un número uno mundial como Mike bajo los palos.

        Como se ha mencionado, el nuevo preparador del Milan está pulsando el estado anímico de todos los componentes de la plantilla. Amorim es plenamente consciente de que el caótico epílogo de la pasada campaña puede dejar secuelas psicológicas y quiere arrancar con el pie derecho, haciendo borrón y cuenta nueva con el pasado.

        Uno de los que dio pasos agigantados la temporada pasada fue Strahinja Pavlović. En su charla con el técnico portugués, el central serbio ha garantizado al 100% su permanencia en el Milan, club al que se siente profundamente ligado, y ha expresado toda su hambre por empezar a levantar títulos con la elástica rossonera. Una misión idéntica a la que abandera el propio Amorim.

        LAS NOTICIAS DE MATTEO MORETTO

        En el transcurso de su habitual cita con la actualización en vídeo en el canal de YouTube de Fabrizio Romano, Matteo Moretto ha hecho balance del mercado de fichajes del Milan (tanto en el capítulo de altas como en otros aspectos), deteniéndose de manera muy particular en los movimientos que se esperan en el centro del campo:

        Sobre Morten Hjulmand

        «Por lo que yo sé, existe un precio fijado para los equipos de la Premier League y otro diferente para las escuadras italianas. En la Premier, Hjulmand podría costar incluso en torno a los 50 millones de euros, aproximadamente. En Italia, la voluntad, la idea, es la de intentar trabajar la operación por una cifra inferior a ese precio.

        «Sin embargo, te digo que a día de hoy se está hablando mucho del Milan, pero a mí no me consta que Hjulmand sia en este momento un objetivo del Milan. En primer lugar, por una cuestión puramente de costes económicos. En segundo lugar, por un tema numérico: el Milan en estos momentos ya tendría cubierta su medular. Habrá que trabajar primero en determinadas salidas porque te puedo asegurar que, por ejemplo, Loftus-Cheek está oficialmente en el mercado, pero a día de hoy la pista Hjulmand-Milan no es un camino que yo recorrería; a nivel económico y numérico, el Milan ahora mismo debe pensar primero en dar salida a algunos futbolistas».

        Sobre las posibles salidas en la medular del Milan

        «Yunus Musah es un jugador que regresará a la disciplina del Milan, al igual que otros tantos futbolistas que estaban cedidos y van a volver. No obstante, te quiero matizar que Amorim quiere verlo y testarlo en primera persona. Es un futbolista que, por sus características técnicas, podría encajar a la perfección dentro de los parámetros y la visión de juego de Rúben Amorim. Por lo tanto, a día de hoy yo no pondría la mano en el fuego al hablar de una salida ligada a Musah, porque el entrenador lo quiere evaluar y, eventualmente, retenerlo en la plantilla».

        Sobre Ardon Jashari

        «También sobre Jashari te digo que se está hablando mucho en clave de salida, pero es un futbolista sobre el cual Rúben Amorim querría construir el centro del campo. Para Amorim, Jashari representaría un pilar muy importante desde el que volver a arrancar, y lo mismo opina la directiva. El Milan cree firmemente en Jashari. Hay muchos equipos interesados, se habla de la Atalanta, de la Juventus, de clubes españoles o de la Roma, pero te aseguro que a fecha de hoy Jashari está muchísimo más cerca de quedarse que de marcharse».

        Sobre Samuele Ricci e Ismaël Bennacer

        «Bennacer cuenta con ofertas sobre la mesa y está evaluando qué tipo de soluciones adoptar para el devenir de su carrera profesional. Bennacer está en la rampa de salida. Por su parte, Ricci es un futbolista al que, tal y como hemos comentado en el caso de Musah, Amorim quiere testar directamente sobre el terreno de juego».

        KIROVSKI Y GARDINER COMO SOLUCIONES TEMPORALES

        El Milan se encuentra sumido en un inmovilismo institucional que se alarga ya por veinticinco días, un bloqueo que amenaza con lastrar gravemente la planificación de la próxima temporada. A la espera de elegir de forma definitiva quiénes encarnarán las figuras del director deportivo y del director técnico, el club estaría evaluando una solución temporal para garantizar una operatividad inmediata en el mercado al nuevo entrenador, Rúben Amorim. La idea pasa por apoyarse en figuras que ya forman parte de la estructura interna de la sociedad, capaces de comenzar a mover los hilos de las primeras operaciones y de dar continuidad a las peticiones del técnico portugués.

        Los nombres señalados por el Milan para capear esta situación de emergencia son los de Jovan Kirovski y Bobby Gardiner. El primero ya ejerce como dirigente del Milan Futuro, mientras que el segundo trabaja en el área de análisis de datos (Big Data) del club rossonero y se encuentra en una posición propicia para ascender en el organigrama jerárquico.

        Ambos conocen —desde ya— las dinámicas del entorno y podrían ocuparse de la gestión operativa del mercado en esta fase de transición, siguiendo fielmente las indicaciones de un Rúben Amorim que, en consecuencia, pasaría a adquirir cada vez más un rol de mánager a la inglesa.

        Sin embargo, hay un condicionante legal que afrontar: ninguno de los dos posee el título (patentino) homologado de Director Deportivo. Por este motivo, será Massimo Calvelli el encargado de estampar materialmente su firma en los contratos de los futbolistas ante los organismos reguladores, tal y como ya ha sucedido recientemente tanto en la operación de Aurélien Guarnier como en la ejecución de la contraopción de compra por Francesco Camarda.

        Esta solución de emergencia, de carácter estrictamente temporal, no cancelará en ningún caso la búsqueda de un Director Deportivo definitivo a tiempo completo. El Milan continúa monitorizando con atención el perfil de Devin Özek, el joven dirigente de 31 años con pasado en el Bayer Leverkusen y el Fenerbahçe.

        En las últimas horas, no obstante, ha emergido con fuerza otra candidatura: la de Domenico Teti, exdirector de fútbol del Wolverhampton inglés (así como de la Sampdoria, el Novara y el Al-Shabab). Asimismo, se mantiene de fondo la idea de realizar un último intento de acercamiento por Markus Krösche y Timmo Hardung, aunque el Eintracht de Fráncfort se muestra inflexible y no parece abrir la puerta a la salida de sus dos hombres fuertes de mercado.


        A diez días del mercado: ¿esto qué es?

        Faltan apenas diez días para el inicio oficial del mercado de fichajes. El próximo 29 de junio se dará el pistoletazo de salida a las negociaciones con la apertura de la ventana estival, que este año se ha anticipado un par de días respecto a la histórica fecha del 1 de julio. La sesión permanecerá abierta hasta el 1 de septiembre. Teniendo en cuenta que también está el Mundial de por medio, tiempo no falta, pero este debe ser organizado y aprovechado de la mejor manera posible.

        A día de hoy, en el Milan no hay ningún nuevo responsable del área técnica o deportiva; las pequeñas operaciones de estos últimos días han sido avaladas por Calvelli y lideradas por Kirovski. ¿Bastarán ellos para confeccionar la plantilla de Amorim durante todo el verano?

        Analizando la situación del Milan de manera estrictamente objetiva, jamás se había visto que un club que teóricamente debería albergar altas ambiciones llegue a escasos diez días del inicio de las transferencias sin una estructura dirigencial clara y definida. No es que no haya hombres trabajando en las oficinas de Casa Milan, pero, a fecha de hoy, sus roles se asemejan más a soluciones provisionales que a otra cosa.

        No es casualidad que el Eintracht de Fráncfort haya cerrado de golpe las puertas por Krösche y Hardung: rebasada la mitad de junio, los alemanes no podían privarse de sus hombres de mercado, quienes, por lo demás, ya habían iniciado la programación de la nueva temporada. Hoy en Casa Milan, mientras Cardinale continúa con su cásting a la búsqueda de alguien que le dé el “sí”, operan figuras provisionales, al menos por el momento.

        Por un lado está Massimo Calvelli —consejero desde el otoño de 2025—, quien ha asumido las delegaciones de Furlani como CEO y que cuenta con poder de firma en el mercado para operaciones de hasta 10 millones de euros de forma individual, y de hasta 20 millones de manera conjunta con Stefano Cocirio para operaciones bancarias o financieras. Por otro lado está el amigo de Ibra, Jovan Kirovski, director deportivo del Milan Futuro que está llevando adelante las primeras negociaciones con los jóvenes, como la contraopción de Camarda, la venta de Chaka Traoré y la llegada de Guernier. Finalmente emerge Bobby Gardiner, el analista de datos que será promocionado a jefe de ojeadores y que ya está colaborando codo con codo con Gerry Cardinale.

        Hablamos de dos dirigentes (Kirovski y Gardiner) que carecen o tienen muy poca experiencia en el mercado de fichajes a nivel operativo y en la alta competición. La consideración lógica que se extrae de esto es evidente: no basta con Calvelli, Kirovski y Gardiner para poner en marcha y, menos aún, pilotar durante todo el verano el mercado del Milan.

        La respuesta a esta incógnita nos la dará el tiempo: en parte porque se desconoce cuánto durará este interregno y en parte porque, por lo general, al trabajo estival siempre lo termina juzgando el terreno de juego. Lo que es absolutamente incuestionable es que el Milan no puede permitirse dormir en los laureles en el mercado; la plantilla necesita ser evaluada a fondo entre descartes, peticiones de salida, renovaciones y caras nuevas.

        El Diavolo estrena entrenador y afrontará además una doble competición, tras quedar demostrado que la plantilla del año pasado era demasiado corta. Este año, sin embargo, habrá que hacer frente a situaciones muy específicas: ¿se quedará Modrić? ¿Qué pasará con Maignan y Rabiot? Al final, ¿encontrará Leão a algún club dispuesto a comprarlo? ¿Futbolistas como Loftus-Cheek, Estupiñán y Fofana serán tratados como descartes y colocados en el mercado?

        Son aspectos que debieron ser discutidos y planificados durante estos días para poder presentarse con los deberes hechos al inicio del mercado. Con esta situación híbrida, ni siquiera se sabe si el mercado del Milan lo comenzarán unos dirigentes y lo terminarán otros (aquellos que eventualmente terminen llegando). Esto no hace más que complicar las cosas, sobre todo porque, más allá de las salidas y las confirmaciones, Rúben Amorim merece que se le construya un equipo que le permita desplegar el fútbol que desea expresar en el conjunto rossonero.

        Se necesitará, al fin, un delantero centro de garantías, así como refuerzos en la medular, en los carriles laterales y, por supuesto, en la línea defensiva. ¿Logrará el Milan llevar a cabo todo esto sin tener todavía a un director técnico a la cabeza de la nave? Una vez más, el tiempo dictará sentencia.

        CALVELLI BUSCA UN DS ITALIANO

        Toda la situación dirigencial del Milan se encuentra todavía completamente bloqueada. Esto no es, ni mucho menos, una buena señal, sobre todo si se tiene en cuenta que dentro de exactamente diez días comienza de forma oficial el mercado de fichajes estival.

        En estos momentos, en las oficinas de Casa Milan es Massimo Calvelli quien está sacando adelante la gestión diaria del club gracias a las delegaciones de funciones del exCEO Giorgio Furlani que le fueron concedidas por el Consejo de Administración a finales de mayo. Sin embargo, para las operaciones puras de mercado, el consejero rossonero y colaborador directo de Gerry Cardinale cuenta con un poder de firma limitado a un máximo de 10 millones de euros. Actualmente, el mercado está siendo puesto en marcha por el tándem Kirovski-Gardiner, a la espera de actualizaciones definitivas sobre el puesto de Head of Football.

        Para hacerle la vida mucho más fácil a Jovan Kirovski y a Bobby Gardiner —puesto que ninguno de los dos posee poder de firma autorizado ante los organismos reguladores—, se ha vuelto estrictamente necesario incorporar a un Director Deportivo que pueda desbloquear, a nivel burocrático y legal, las eventuales operaciones que se acometan.

        He aquí el motivo por el cual, según ha desvelado el especialista Matteo Moretto en su último vídeo para el canal de YouTube italiano de Fabrizio Romano, Massimo Calvelli estaría buscando activamente a un Director Deportivo de nacionalidad italiana y con plenos poderes de firma. El objetivo es que este nuevo perfil pueda colaborar de forma directa e inmediata con Kirovski y Gardiner, quienes hoy por hoy ejercen como los hombres de mercado del Milan.