El Milan vuelve a ganar gracias al tanto de Pavlovic a pase de Leao en la primera parte y sobre todo por el penalty parado de Maignan a Dybala tras el absurdo penalty cometido por Fofana (en un saque de falta que él mismo generó además) lo que pudo haber sido otro empate más, en una liga tremendamente igualada, en plena lucha por el título.
PRIMERA PARTE
El encuentro entre Milan y Roma en San Siro comenzó con un ritmo alto y con la visita claramente más enchufada en los primeros compases. Apenas al primer minuto, un error de Maignan en la salida provocó una oportunidad inmediata para Cristante, cuyo disparo desde el borde del área avisó al conjunto rossonero de lo que estaba por venir.
La Roma, bien plantada y agresiva, dominó la primera mitad del primer tiempo. En el minuto 5, una genialidad de Soulé habilitó a Dybala, pero el argentino se topó con la buena cobertura de De Winter, que evitó males mayores. Unos minutos más tarde, El Ayanoui probó suerte con un tiro manso que Maignan detuvo sin dificultad, y en el 10’ fue N’Dicka quien estuvo a punto de abrir el marcador con un cabezazo que pasó muy cerca del arco.
El Milan, por su parte, no encontraba la manera de salir de la presión rival. Bartesaghi y De Winter sufrían en la salida del balón y Fofana no lograba conectar con Leao ni con Saelemaekers. La Roma aprovechaba cada pérdida para volver a castigar: Wesley, Dybala y El Ayanoui tuvieron tres nuevas llegadas claras, pero la falta de precisión y las intervenciones de Maignan mantuvieron el 0-0.
A partir del minuto 25, el conjunto de Allegri comenzó a despertar. Primero, Leao intentó romper líneas con una de sus clásicas arrancadas, aunque Mancini logró cerrarle el paso. Sin embargo, los rossoneri seguían sin profundidad, mientras que la Roma seguía merodeando el área milanista.
Hasta que, de forma completamente inesperada, el Milan golpeó primero. En el 39′, Rafael Leao firmó una jugada individual de pura potencia y velocidad, dejando atrás a N’Dicka y sirviendo un pase atrás preciso para Pavlovic, que definió con categoría y puso el 1-0 en el marcador. San Siro, hasta ese momento apagado, estalló con el tanto del serbio.
El gol cambió el guion del partido. En los minutos finales del primer tiempo, el Milan se animó y generó dos ocasiones más: un disparo de Nkunku que Svilar detuvo con seguridad, y una clarísima oportunidad de Fofana, cuyo remate rozó el palo cuando el estadio ya cantaba el segundo gol.
La primera parte terminó con el Milan en ventaja (1-0) gracias a su efectividad en el tramo final, pero con muchos aspectos por mejorar. La Roma fue superior en el juego y en la presión, pero no logró concretar sus ocasiones.

SEGUNDA PARTE
El segundo tiempo comenzó con un Milan mucho más decidido y agresivo que en la primera mitad. Apenas al minuto 45, Samuele Ricci avisó con un potente disparo desde fuera del área que obligó a Svilar a intervenir. Fue el preludio de un arranque furioso del conjunto rossonero, decidido a ampliar la ventaja.
En los minutos siguientes, el equipo de Allegri rozó varias veces el segundo gol. Primero, Fofana obligó al guardameta romanista a una gran salida para evitar el 2-0, y poco después Leao, tras una jugada personal, volvió a poner a prueba los reflejos de Svilar. El festival de ocasiones continuó: en el minuto 50, Modric sirvió un gran centro al área y Nkunku, sorprendido por el balón, lo impactó de forma extraña enviándolo al palo. El estadio contuvo la respiración.
La Roma, en evidente dificultad, intentó reaccionar moviendo el banquillo: salieron Soulé y El Ayanoui para dar entrada a Bailey y Pellegrini, buscando más dinamismo en ataque. Pero el Milan seguía mejor posicionado, con Ricci y Modric imponiendo ritmo en la medular. Aun así, los giallorossi tuvieron su oportunidad al 55’, cuando Cristante remató un córner apenas desviado.
El partido ganó intensidad con el paso de los minutos. En el 61’, un mal despeje de Ricci casi termina en autogol, aunque Maignan estuvo atento para corregir. Luego, al 68’, el Milan volvió a quedarse a centímetros del segundo tanto: Leao superó a Svilar, pero Hermoso salvó de forma milagrosa sobre la línea.
A partir del minuto 70, el encuentro se volvió más físico y trabado. Wesley, Celik y Fofana fueron amonestados por entradas duras, y la Roma apostó por un perfil más ofensivo con el ingreso de Dovbyk en busca del empate. Sin embargo, el Milan se mantenía sólido, apoyado en un enorme Modric en la recuperación y en la velocidad de Leao al contragolpe.
El momento clave llegó al minuto 80: un derribo dentro del área otorgó a la Roma un penalti que podía cambiar el destino del partido. Dybala tomó el balón con decisión, pero Maignan adivinó el lado y detuvo el disparo, confirmando su condición de figura del encuentro. El francés fue abrazado por todo San Siro, que rugió como si fuera un gol.
Los minutos finales fueron de sufrimiento para el Milan, que defendió con todo ante el empuje desesperado de la Roma. Los rossoneri reforzaron la defensa con los ingresos de Loftus-Cheek, Athekame y Tomori, mientras Leao y Saelemaekers, agotados y con calambres, se retiraban entre aplausos. La Roma lo intentó hasta el 96’, pero sin claridad ni precisión.
Finalmente, el árbitro señaló el final con el marcador 1-0 a favor del Milan, gracias al gol de Pavlovic en el primer tiempo y al penal detenido por un imperial Maignan. El equipo rossonero se quedó con tres puntos vitales en San Siro tras un segundo tiempo lleno de intensidad, carácter y sufrimiento.
MI OPINIÓN
Todo parecía indicar que la Roma iba a llevarse el partido por lo visto en la primera parte, por ocasiones, empuje y decisión, pero el tanto de Pavlovic hizo que los de Gasperini se desinflaran por completo, anecdótica la entrada de Dobvyk (que vuelve a sonar como sustituto de Giménez en enero) no tocó ni un solo balón que pudiera llevar peligro para conseguir el 1-1.
Menos mal que el Milan solo tiene un partido por semana, porque el desgaste físico es tremendo de los jugadores es criminal y ya hemos visto varias veces como Saelemaekers tiene que pedir el cambio antes de tiempo, pero el equipo tiene un problema con el gol que ahora tienen que marcar los defensas y los delanteros, bastante ausente hoy Nkunku lo que denota que hace falta un delantero con más presencia en el área, como era Giroud por ejemplo.
Ahora que la enfermería empieza a vaciarse, sobre todo con la recuperación en breve de Rabiot y Pulisic, más una serie de minutos que debe tener Jashari a partir de ahora, se podrán repartir los esfuerzos entre todos, pero es necesario intervenir en el mercado de enero en busca de una opción de que goles, que yo personalmente hubiera dejado un año más a Jovic, viendo el panorama actual…








