Pioli en la vigilia del Juve-Milan

STEFANO PIOLI

Un Milan que deberá ser determinado: “¿Determinación? Totalmente. El partido de ida fue un resultado que da algo de ventaja a los rivales, pero fue una prestación donde jugamos a la par. Debemos prepararnos para este partido con la misma mentalidad, teniendo la convicción de tener calidad y medios para poner en dificultades al rival y llegar a la final”.

El cambio de paso visto en la Copa de Italia en 2020: “Creo que no solo ha sido en la Copa de Italia: con el año nuevo hemos puesto en el campo prestaciones de nivel, que nos han visto seguramente competitivos también con los más fuertes de la liga. Debemos salir al campo con ciertas certezas y convicciones, sabiendo que partimos de un resultado desfavorable pero que tenemos la posibilidad de darle la vuelta”.

Las ausencias: “No debemos lamentarnos por los que no pueden estar, sino concentrarnos en nuestras características y nuestras cualidades buscando siempre ser equipo. Quien juegue tendrá seguramente características diferentes frente a los que no están, pero podrá dar su aportación y estoy seguro que lo harán: los chicos están bien, estoy convencido de poder hacerlo”.

El trofeo nacional: “La Copa de Italia es un objetivo muy importnte: es una competición que te garantiza un puesto en Europa, es un trofeo importante… basta con ver quienes son los cuatro semifinalistas, todos los equipos más importantes de liga han buscado llegar a semifinales. Hemos tenido el mérito de llegar, ahora debemos intentar dar el paso final hacia el más importante”.

La ausencia de Zlatan: “¿Hacerlo bien sin Ibra? Debe ser un gran estímulo. Que Zlatan de un gran apoyo todos estamos convencidos: habrá características diferentes pero también justas para poder en dificultad al rival. Hará falta un partido de determinación y convicción, sin falta de confianza, durante los partidos hay muchas posibilidades para golpear a los rivales y debemos prepararnos para conseguirlo”.

El partido de ida: “A nivel de prestación contra la Juve no hemos sido inferiores, sino en partidos así la cura de detalles marca diferencias: ante rivales con tanta calidad si sueltas un segundo la presa arriesgas con pagarlo a alto precio. Ante la Juve son dos importantes partidos, que nos dan convicción en nuestros medios y que nos han hecho saber lo que hace falta para obtener resultados todavía más grandes”.

Concentración en este periodo: “Las cosas son así y debe ser así, desde hoy hasta que acabe la liga. Los 13 últimos partidos y el partido de mañana determinarán nuestra clasificación y la bondad o no de nuestra temporada. No podemos distraernos por otras cosas, ya que son cosas que nosotros no podemos controlar: podemos determinar e incidir sobre nuestras prestaciones y nuestros resultados, hay que estar totalmente concentrados y estoy viendo un ambiente en Milanello muy compacto”.

Los días sin balón y el miedo del coronavirus: “Estos días sin fútbol no han sido fáciles: estábamos preparando el encuentro ante el Genoa, a punto de jugar ese partido a puerta cerrada. Luego no se jugó… no es nada fácil preparar el siguiente encuentro, pero forma parte de nuestro juego y nuestro papel. Espero que se pueda volver a jugar con continuidad, todos juntos, porque debe ser una liga ecuánime, que se pueda jugar sobre todo delante de nuestra hinchada”.

El llegar a la final de Copa de Italia: “Inevitable que la Copa de Italia sea una competición en sí, pero es inevitable que luego porte muchas situaciones para continuar el trabajo: todos sabemos bien que es un partido importante, todos nos estamos preparando con la justa determinación y voluntad, sabiendo las dificultades del partido, las dificultades del rival pero sabiendo también que nosotros tenemos las características justas para hacerlo bien”.

LISTA DE CONVOCADOS (21)

PORTEROS: Begović, A. Donnarumma, Soncin
DEFENSAS: Calabria, Conti, Gabbia, Kjær, Laxalt, Musacchio, Romagnoli
MEDIOS: Bennacer, Bonaventura, Brescianini, Çalhanoğlu, Kessie, Paquetá, Saelemaekers
DELANTEROS: Leão, Maldini, Rebić, Tonin


Boban y Maldini fuera de juego

La historia, al menos este capítulo, ha sido brevemente feliz y con un final para nada escrito. Por otra parte era difícil imaginar un epílogo con abrazos y besos tras las palabras de Zvonimir Boban. Para gran parte de la jornada de ayer se esperaba por parte del Milan un comunicado que realizada el divorcio de los mánagers del área técnica.

Pero no llegó, quizás se escriba algo hoy, quizás tras el partido de Copa de mañana ante la Juve. Pero el camino está trazado. No habrá reunión, no habrá aclaración ni un cara a cara. La familia Singer ha decidido, pero ya lo hizo hace tiempo: confianza y plenos poderes a Iván Gazidis, con Rangnick para puntar fuertemente por los jóvenes y Gordon Singer está en total sintonía con Gazidis.

Pioli seguirá su trabajo, obviamente en Milanello las aguas son movidas, pero el partido ante la Juve es lo más importante. Intentar llevar el equipo a europa es la mejor manera del entrenador para jugar sus últimas cartas y salir bien de escena. Saldrán de la historia del Milan dos que marcaron un pieza o más o menos larga de la historia pasada, como son Boban y Maldini. También saldrá seguramente Ricky Massara.

Licencias o dimisiones que sean (pero es altamente improbable que sea esa solución), se abre otro capítulo en el tormentoso romance milanista. Tras la marcha de Berlusconi y Galliani, hubo un cambio de escena tras otro. El club a caza de estabilidad no la encontró y la busca en una guía técnica diferente de los anteriores.

La entrevista concedida por Boban en GDS fue el elemento deflagrante, pero desde hace meses se supo que todas esas almas no habrían podido ir más allá. La anterior entrevista de Gazidis representó un intento, el último, de intentar callar los rumores sobre los contactos con Ralf Rangnick: “Solo hay un Milan, trabajamos todos juntos”, frases que no surtieron el efecto deseado, si la hubo, ya no existe.

Boban está fuera de este Milan, Maldini seguramente también. Se está estudiando en la salida de estrategia, por una parte y por la otra, pero no hay nada más que decirse. Es un final un tanto extraño y por otra parte la marcha de Leonardo y luego de Gattuso, tampoco fue tan dulce.

Ciertas situaciones han recordado a los problemas entre Galliani y Bárbara Berlusconi. Personas diferentes, carreras diversas, incompatibilidad en las posiciones similares en los efectos. Boban es un tipo orgulloso y no podía aceptar ciertos mecanismos que al revés hubieran sido naturales a la propiedad a quien debe hacer las cuentas.

¿Y el Milan? Año cero, el nuevo año cero, involucrará a muchos, hay que preguntarse como podrá ser preparado ese partido en días tan agitados, pero el equipo, como muchas veces dijo Pioli, ha demostrado muchas veces saber quedarse fuera de los problemas del club.

Muchos jugadores están unidos a estas dos figuras especiales, cada una a su manera. Pero este asunto no es igual a otras marchas. La salida de escena de Zvone y Paolo era inevitable y quizás no pesará sobre el resultado de la Copa de Italia. Pero podrá pesar de otra manera, porque aparece un agujero. El Milan no ha cortado el cordón umbilical con el pasado. Lo hacen ahora. El resto es cuestión de dinero, posibles causas, abogados y cartas quemadas.

RANGNICK: EL HOMBRE DE LA DISCORDIA

Entre los muchos descubrimientos que son atribuidas a Ralf Rangnick (muchas son leyendas sin fundamentos), el de intentar introducir el VAR en un partido donde no estaba previsto es algo incontestable. En octubre de 2017, al descanso del Lipzieg-Bayern, salió de la tribuna mostrando al árbitro las imágenes con un móvil de un penalty no pitado.

Como en 2005 en San Siro con Rino Gattuso, que exultó en la cara a Poulsen del Schalke: “A veces saber ganar es más difícil que saber perder. Gattuso fue un provocador”, dijo Rangnick tras ser eliminado por el Milan en Champions. La claridad debe ser su punto fuerte, cuando en 1998 explicaba por televisión el 4-4-2.

Para hacer idea de los tiempos, la selección alemana usaba todavía el líbero, que se llamaba Lothar Matthaus. En dar lecciones era siempre un ex-jugador que en el banquillo ganó la liga de Serie C, con el ULM. El apodo de Profesor para Rangnick no fue utilizado solo en clave positiva. Era también el “sabelotodo”, según Uli Hoeness con el que solió luchar a menudo.

Para Rangnick, 61 años, no compartió solo la antipatía de una parte del ambiente. Anticipador, innovador, revolucionario para sus secuaces, encantados de conceptos ahora naturales, pero en la época inmersos en el escepticismo. “Mi ideal de fútbol es poner de frente al Milan de Sacchi al resto del mundo. Mi equipo debe ser agresivo, mantener lejos de la portería al rival, no jugar hacia atrás, tener velocidad en la posesión y ataques inmediatos”.

Un entrenador curiosamente unido al Milan desde siempre, donde su modelo Sacchi, que superaba también a Lovanovski: “Miraba todos los partidos del Milan, revisaba cada acción, aprendía. Lo que hizo ese hombre en el fútbol fue algo increíble”. En dos décadas, Rangnick consiguió siempre buscar novedad y refrescar métodos.

Velocidad, contragolpe, tiempos inmediatos para reconquista o llegar a portería (8-10 segundos) no se conquistan solo con entrenamientos técnicos: “Si quieres aumentar la velocidad del juego necesitas mentes rápidas, más que pies veloces. Si no entiendes los miedos y las ambiciones de los jugadores, debes dejar de entrenar”.

Si en el pasado Rangnick confiaba de psicólogos, maestros de yoga, entrenadores de hockey hierba y de danza para mejorar la constitución futbolística de su gente, ahora se rodea de revisores de prestaciones que controlan a los jugadores antes de los entrenamientos (tiempos de sueño, carga de energía, valores de creatina) para modular la sesión en consecuencia.

Los nutricionistas introdujeron menús veganos, el Lipzieg hasta lo propone en el estadio. Los entrenamientos preveen formaciones por percepción, para mejorar los tiempos de reacción. Se tratan la gestión nerviosa: los jugadores bajo presión deben reconocer la situación de juego y encontrar la mejor solución.

En el programa psicológico que se les da antes de cada partido, vienen descritas con fondo musical las fases peligrosas y los sistemas para evitar el pánico, cuando se está en desventaja. Luego está el curioso sistema de la ruleta de la fortuna para las multas: nada de dinero sino trabajo a realizar, como tres horas sirviendo en la tienda del club “porque quitarle tiempo en lugar de dinero es lo que más le molesta a los jugadores”.

Tras abandonar el Schalke por cansancio nervioso, ha pasado más tiempo en Red Bull que de técnico: solo 2 temporadas en el Lipzieg (2015/16 y 2018/19), el papel de mánager, por intuiciones, visiones y decisiones de gente, es lo que mejor hace, desde hace tiempo.

Con el ULM pasó de la Serie C a la A pero lo dejó antes del ascenso, porque firmó con el Stuttgart que luego lo despidió. El Hoffenheim del millonario Hopp fue de la C a la Bundesliga, pero Rangnick se fue cuando vendieron a Luiz Gustavo al Bayern. El Schalke lo despidió en 2005, poco después del 3-2 con el Milan, porque retó a la directiva haciendo un giro por el campo para tener el consenso de la hinchada.

Y cuando lo recuperó en marzo de 2011, conquistó la Copa Nacional, el único trofeo suyo de espesor, contra un equipo de Serie B (Duisburg) pero al final lo portó a Magath, como en los cuartos de Champions que Rangnick inauguró ganando 5-2 con el Inter. Diciendo: “Antes de conocer al Inter debo conocer mi equipo”. Acababa de llegar, lo dejó seis meses después. Le gustan las apuestas, como la del Milan, pero a menudo retira la puntada.

LOS 21 CONVOCADOS PARA LA JUVENTUS

PORTEROS: Begović, A. Donnarumma, Soncin
DEFENSAS: Calabria, Conti, Gabbia, Kjær, Laxalt, Musacchio, Romagnoli
MEDIOS: Bennacer, Bonaventura, Brescianini, Çalhanoğlu, Kessie, Paquetá, Saelemaekers
DELANTEROS: Leão, Maldini, Rebić, Tonin


Entrevista a David Mora Cvitanic

Todos pudimos leer ayer la historia de David Mora Cvitanic, en la noticia que publicamos ayer pudimos contar sus primeras peripecias tras conocer que el partido Milan-Genoa sería aplazado hasta mediados de mayo, tras recorrerse algo más de 13.000 kilómetros, donde nos quedamos con el mensaje de Davide Calabria en Twitter donde hoy se le haría entrega de una camiseta firmada, entre otras sorpresas, aparte de ser una de las sensaciones en redes sociales relacionadas con el mundo Milan

Una de las primeras cosas de hoy fue la visita a la sede de Radio Rossonera, conocida emisora de noticias rossoneras, donde quisieron invitar a David para compartir su historia, en una pequeña entrevista

Después llegaría el momento de visitar Casa Milan (que recordemos sigue cerrada al público por el contagio de coronavirus), pero hicieron una excepción por David para que pudiera visitar el museo en una visita totalmente privada, llegando a posar en alguna foto como la que aparece aquí con Daniele Massaro.

No podía faltar la camiseta firmada prometida por Calabria, como se suele decir, lo prometido es deuda:

Milan Adictos os trae en exclusiva una entrevista con el propio David, con la idea de compartir con él su experiencia en la que seguramente todos deseamos haber compartido esos mismos momentos

¿Te imaginabas que la cosa acabaría de esta manera en tu viaje a Milán?

“La verdad que nunca pense que pasaria algo asi, cuando planifique mi viaje busque que partido podria ver y el disponible en las fechas era vs Genoa. Cuando comence mi viaje, estaba en madrid y comenzaron los casos en italia, me preocupe, no sabia que pasaria con el viaje o con el partido.”.

“Despues me entere que el partido se jugaria a puertas cerradas. Una pena me invadió porque viajar de tan lejos, esperar tantos años para cumplir el sueño. Estar tan cerca pero igual de lejos igual duele harto. Cuando llegue a milan, me escribieron diciéndome que el partido no se jugaría, así que hasta esa opción había perdido. Senti una pena horrible”.

Tengo curiosidad por saber como llegaste a aparecer en la prensa italiana en el artículo de Sky Sports, donde fue el inicio de toda esta locura que ha sido para ti

“La verdad que cuando se canceló el partido solo pense, suerte la mia… pero un amigo me dijo, publica algo en redes sociales y quizás se pueda hacer algo. Entonces estaba llegando de Atenas, me bajé del bus que venia del aeropuerto y vi que estaba cerca del Duomo, mi vuelo de Atenas salio a las 5 AM así que sin dormir, con mis maletas y todo le dije a mi novia, sácame una foto y resultó ser una foto que dio la vuelta al mundo”

“Respondí una publicación en Twitter del Milan donde hablaba de la suspensión de la fecha y ahí se viralizó. Mucha gente comenzó a hacer RT y fav, a etiquetar a jugadores, dirigentes, periodistas y todo.”

“Mi primer día en Milan y estaba haciendo turismo con mi novia, recorriendo las calles y pasamos a tomarnos un café, saque mi celular y tenia decenas de mensajes, ahí me sorprendió lo que creció mi historia. Ha sido de locos”.

Has tenido el privilegio de poder visitar Casa Milan en una visita exclusivamente privada, como si fueras uno de los jugadores, para quien no conozca el museo: ¿como describirías la emoción de estar ahí?

“Uffff escalofiante, pero en el buen sentido. Cuando entras ya estas rodeado de historia que para cualquier rossonero estar frente a la camiseta de Baresi o las cartas de Van Basten y tantas cosas más, se te eriza la piel. Lo que es de otro mundo es entrar a la sala de trofeos y se apaguen las luces y ver el video que te muestran…. solo dire que si no lloras no tienes alma… te deja sin palabras. De hecho salimos del museo y nos encontramos de casualidad a Daniele Massaro…. ufff increíble”.

Por lo que parece, el club se ha portado de maravillas contigo, he leído sobre la posibilidad de visitar Milanello si no ahora quizás en otra ocasión y estar invitado a San Siro cuando tengas la posibilidad de volver: ¿es así o hay algo más que no se haya comentado hasta ahora?

“La gente del Milan intentó que pueda ir a milanello, pero con la situación en Italia estan protegiendo a los jugadores por el tema del virus, pero si me dijeron que elija un partido y el club me lleva a verlo con todos los gastos pagados”.

Un gran gesto para un club que quiere volver a lo más alto: ¿crees que las nuevas generaciones llegarán a enamorarse del Milan como en mi generación con Baresi-Maldini o en la tuya con Shevchenko-Kakà?

“No lo sé, vivimos en un mundo donde reina la inmediatez, donde todo se quiere ya, el futbol ha cambiado mucho. Creo que si, tengo esperanza de que nuevos rossoneros van a crearse. Porque un club no es solo victorias o títulos un club lo hace la gente como todos nosotros, debe haber muchas historias como la mía y los que seguimos apoyando al Milan en las buenas y las malas somos todos porque aqui me cuelgo de una frase que siempre me sigue”

“El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín: no puede cambiar de pasión. (El secreto de sus ojos)”.

“La pasión nos une y eso nos hace grande. Porque un club no solo son sus títulos. Un club son sus hinchas y cuando las nuevas generaciones conozcan realmente lo que es la pasión, lo que es la familia rossonera, no van a querer irse mas de este club”.

“Como ultimo mensaje, solo me queda agradecer a la gente que de alguna u otra forma ayudo a que mi sueño se cumpliera, todos los mensajes que he recibido, todo el cariño sera algo que guardare en mi corazon hasta el ultimo latido”.

“Si algun dia tienen la posibilidad de ir a Milan, de ir a San Siro, van a a enfrentarse a un sentimiento que es difícil de poner en palabras. Puede no ser hoy o mañana pero si se lo proponen lo lograran. Somos una familia y si alguno llega a ir a la patagonia chilena, cuentan conmigo para lo que pueda hacer. Un abrazo a todos. ¡FORZA MILAN!”.

Como se suele decir, la vida está llena de sorpresas y cosas inesperadas, donde estoy seguro que David nunca olvidará este viaje a pesar de todas las dificultades y obstáculos, donde la pasión por estos colores puede llegar a superar cualquier problema

¿Se marcha Boban del Milan?

La directiva del Milan está partida por la mitad, si antes la problemática fue enmascarada con esfuerzo por los directos interesados, ahora con las palabras públicas de Zvonimir Boban todo ha salido al descubierto. Una fractura que se verificó en otoño y con el tiempo se ha convertido en algo insanable.

Tras la entrevista de Boban en GDS parece que la aventura del directivo croata está en su parte final. Una fuerte toma de posición y clara frente al a.d. Iván Gazidis, pero que ha hecho que aumente el astío entre las partes. El adiós de Boban parece algo ya por descontado, pero podría verificarse incluso antes del final de la actual temporada.

Horas duras y convulsas en el club, donde se están valorando todas las soluciones sobre el futuro de Boban, Maldini y Massara, incluso a mitad de liga y hoy habrá un cara a cara decisivo. El Milan espera una nueva revolución directiva, algo que podría incluso anticiparse.

Una situación para nada idílica para el equipo donde este miércoles jugará el partido de vuelta de semifinales de Copa de Italia con la Juve, aparte de luchar por un puesto en Europa. ¿Cómo reaccionarán los jugadores y Pioli a estas dificultades dentro del club?

IBRA BASTANTE PERPLEJO CON LA SITUACIÓN

La eventual marcha de Maldini y Boban pone en riesgo el futuro como rossonero de Ibrahimovic. Según reporta GDS, Zlatan estaría bastante perplejo sobre un eventual Milan sin Paolo y Zvone y con un proyecto poco delineado y confiado a manos extranjeras.

MIENTRAS SIGUEN LOS RUMORES POR RANGNICK

Desde Alemania siguen los rumores de amigos de Ralf Rangnick. El mánager de Red Bull espera ser pronto el nuevo entrenador del Milan, donde su llegada hará que muchas caras cambien en Milanello.

Boban, Maldini y Massara se marcharían, mientras sigue seguro el puesto de Hendrik Almstadt, el brazo derecho de Iván Gazidis. Segura también la posición de Geoffrey Moncada, jefe de ojeadores rossonero y del sector de vídeo análisis.

Pero queda bastante claro que la internacionalización del club es cada vez más evidente. Pero está claro que en el Milan nunca han funcionado los entrenadores extranjeros. La estrategia de la paciencia y la construcción desde abajo en este punto es cada vez más necesaria, por eso los jefes de ojeo tendrán cada vez más peso.

¿Un entrenador extranjero como Rangnick puede llegar a entender el fútbol italiano como para poner en vereda al Milan? El otro candidato que se valora es Marcelino, ex-Valencia. Y aquí también los desmentidos no han faltado.

BOBAN ADIÓS: CUESTIÓN DE HORAS

Si Boban se marcha, al igual que Paolo Maldini y Ricky Massara, se crearía un vacío dentro de la gestión deportiva. En realidad es un vacío hasta que llegue Ralf Rangnick en verano, donde le tocaría al dueto Henrik Almstad y Geoffrey Moncada ocupar esos sitios al menos hasta que venga el técnico alemán.

Gazidis está valorando también esta hipótesis, pero no se excluye que que pueda retener a Massara hasta que acabe la temporada. Valoraciones en curso, pero el adiós de Boban y Maldini arriesga con crear un vacío demasiado importante para los equilibrios del equipo y de Stefano Pioli.


David Mora Cvitanic: De Chile a Milán

David Mora Cvitanic, hincha rossonero, partió de Punta Arenas, en el sur profundo de Chile, para visitar Milán y asistir al partido Milan-Genoa. Visitante de Milan Adictos, comentó su experiencia a través de Twitter: “No tendré la satisfacción de animar al equipo de mi corazón en el mítico estadi de San Siro. Ni siquiera podré ver Casa Milan. Duele en el alma”. Pero un tuit de Davide Calabria reabre un poco la esperanza.

El aplazamiento de cinco partidos de diez en el calendario en la 26ª jornada de Serie A incide más si cabe en muchos hinchas. Hasta aquellos que han volado más de 13.000 kilómetros para asistir al partido de su equipo: algo que ha querido hacer David Mora Cvitanic, apasionado chileno del Milan.

Un largo viaje contada en las redes sociales, con la marcha empezada el 25 de febrero: “Hace años empecé a ahorrar para hacer unas vacaciones de ensueño en Europa, finalmente el momento llegó y estoy listo también para asistir al partido de mi Milan, mi amor”.

Pero el partido ante el Genoa fue aplazado hasta mayo, donde Cvitanic contó su historia en Twitter: “Viajé desde la Patagonia chilea a Italia para ver al Milan. Mi pasión por esta camiseta es fuerte y me ha traído hasta aquí”. Su foto delante del Duomo, con la camiseta rossonera puesta. Y la sonrisa.

Una historia que llamó la atención a Davide Calabria, que intervino en Twitter para escribirle directamente: “Hola David, tu historia es increíble y merece un pensamiento por mi parte, mañana te mandaré una camiseta firmada. Un pequeño gesto que espero te guste, en espera de que un día puedas venir como invitado a Milanello! Forza Milan”.

Aprovecho estas líneas donde personalmente he estado siguiendo también su historia, ya que Cvitanic me sigue en Twitter y hemos estado comentando las novedades y peripecias de un viaje que a pesar de todo, seguro que nunca olvidará.

Para un visitante de esta página desde hace bastante tiempo, le mando un gran abrazo y ojalá que en algún momento nos podamos juntar en San Siro viendo a nuestro equipo.


Un divorcio cada vez más probable

Una historia en los títulos de crédito. No parece que haya mucho margen para recomponer la fractura entre Zvone Boban y la propiedad. Ayer en Milanello la vida fue más o menos como siempre, Paolo Maldini y Ricky MAssara fueron a ver como estaba el equipo, luego se difundió la noticia de que no se disputaba el partido ante el Genoa.

Los jugadores no reaccionaron de manera particular a la entrevista de Boban, a pesar que se comentó por todas partes. Stefano Pioli fue informado por el directivo croata de su decisión: salir al descubierto, pedir claridad a la propiedad frente a la semana de distancia de las declaraciones de Iván Gazidis.

Los rumores sobre los contactos con el mánager alemán Ralf Rangnick no se disiparon tras las declaraciones del a.d., al contrario. Y a Boban no le gustó el hecho que quien trabaja en el áre técnica estuviera sin estar informado de maniobras legítimas en la sustancia, pero no en la forma.

Porque Boban y Maldini llevan tempo intentando cuadrar el círculo alrededor de Pioli. También el a.d. apoya al mánager, pero el misterio alrededor de los contactos con el creador del fenómeno Lipzieg restan. Sobre todo, quedan muchos puntos por aclarar en las estrategias futuras del a.d. elegido por la familia Singer para llevar al Milan hacia la sostenibilidad económica y en teoría un nuevo y brillante, pero impreciso futuro.

En el mercado de enero la directiva técnica se esforzaron para hacer entrar dinero y esperaron un extra que no llegó. La próxima temporada en este punto está toda por construir, pero no se sabe con cuales recursos: sobre todo en los fichajes, con techos salariales muy severos. Y el divorcio entre Boban y el Milan es la solución más probable.

Soñar pero siendo concretos: es la fórmula declinada con varias palabras desde el inicio de Maldini y Boban, llamados a reforzar el espíritu milanista tras la marcha de Leonardo. Operación conseguida por pocos meses: los problemas llegaron muy pronto, quizás porque la propiedad no perdonó al área técnica la decisión de Giampaolo y de sus filosofías abandonadas rápidamente.

Zvone supo enseguida que el Milan no partiría con el pie adecuado. Con Pioli aparte de la normalización llegó un buen nivel de juego y el fichaje de Ibrahimovic hizo el resto. Pero fue una operación muy fatigosa, que malogró las relaciones entre los actores de la comedia.

En Vía Aldo Rossi (y en otras partes), había dos almas que se confrontaban, era algo que se sabía hacía tiempo. Tras la toma de posición de Boban, la opción más realista es el adiós de dos directivos, pero lo primero es la reunión con la propiedad: el fondo Elliott establezca tareas y dinero, algo que será complicado realizar en poco tiempo.

Otra hipótesis, mucho menos probable: la marcha de Gazidis, que tiene un contrato muy blindado (y acciones del club). Poco importan los comentarios en las redes y los hashtag #gazidisout. La frialdad es el alma de las finanzas. Y es razonable pensar que el Milan el próximo verano vuelva a empezar de cero, o casi. Con menos símbolos.

LAS REACCIONES A LAS PALABRAS DE BOBAN

Ahora que las dos almas salieron a la luz, la fractura está a la vista de todos. Para quien el Milan lo ha vivido como jugador, técnico y luego directivo, como Filippo Galli, el cuadro estaba bastante claro desde hace tiempo: “Siempre hubo la sensación que en el Milan no había unidad de intenciones, esto es lo peor de todo, lo digo como hincha. Llegados a este punto, solo pienso en quien se debe sentar en una mesa para mirarse a la cara: hay que saber a quien darle fuerza y poder de decisión sobre ciertos aspectos, porque si no será realmente complicado salir de esta situación”.

“Hay que pensar en el futuro, empezando por el entrenador. Creo que el trabajo de Pioli es muy bueno. Ha crecido todo el equipo, más allá del impacto de Ibrahimovic”.

En el campo, Beppe Bergomi fue rival del Milan y de Boban en mil batallas. Pero en esa fractura rossonera el ex-capitán interista, ahora cronista en Sky Sport, no tiene dudas: “Yo estoy con Zvone. Le conozco, sé quien es, porta calidad, pasión, unión. Si quiere claridad, es porque se ha dado cuenta que en este punto es algo necesario. Boban es una persona que da valores, ejemplo y desea lo mejor para el Milan”.

“¿Las estrategias de Elliott? Está bien tener gente joven, pero necesitas experiencia en todas partes, no solo en Italia. Los jóvenes son necesarios para seguir adelante, pero no puede ser suficiente. ¿El Atalanta? Un club que está haciendo maravillas, pero el estadio es el estadio. Jugar en San Siro es complicado”.

“Entre personas inteligentes, las cosas se pueden aclarar. Zvone tiene personalidad y experiencia, pero no es alguien que porte rencor. Se puede hablar y seguir adelante para crecer. Pero si vas cambiando cada vez es como empezar de cero y obviamente esto no es positivo”.

“Probablemente Boban y Maldini se esperaban otra idea de fútbol”, dice Aldo Serena, ex-delantero que con sus directivos compartió el vestuario en 1992/93: “Esperaban poder actuar de tal manera que el Milan volviera grande con un intento de poder fichar a jugadores de alto nivel, no solo gente joven”.

“Por otra parte, la propiedad quizás quiere tener un proyecto de más largo plazo: un club que se autofinancie y vuelva a ser independiente a nivel económico. De ahí nace la fractura. Por una parte un proyecto a medio-largo plazo, por otra la idea de volver a lo más alto rápidamente, quizás no en poco tiempo, pero tampoco demasiado largo”.

“Creo que Pioli es la pieza rota y que ahora vayan saliendo más nombres no es algo bueno. Boban y Maldini pasaron la vida en el Milan, saben como funciona, saben que quizás es mejor que ciertas cosas solo aparezcan al acabar la temporada. Este tipo de rumores solo sirven para desestabilizar”.

“Creo que esto es lo que ha molestado a Boban, la verdadera divergencia. El pasado del Milan no se puede olvidar, no se sabe si habrá espacio para poder reparar la situación, la propiedad sabe lo que puede ir en contra manteniendo la barra derecha sobre la estrategia de los jóvenes”.

“El pasado del Milan no se puede olvidar y no sé qué paciencia pueden llegar a tener su hinchada que siguen llenando San Siro. Creo que Boban expresó un concepto claro: estoy aquí para construir, pero no para hacer de paraguas. Claro, con las victorias todo se arregla, pero la divergencia de visiones existe”.


Pioli habló para Milan TV

Coronavirus: “Una situación algo difícil, al principio fue algo extremo, ahora buscan que todo vuelva a la normalidad, esperamos que se resuelva lo antes posible. Ver a Milán con poca gente es una situación que hace daño, la salud viene antes que todo, pero primero volvamos a la normalidad será mejor para todos. No me refiero solo al deporte”.

El esfuerzo para superar esta emergencia: “Las personas involucradas y quién está trabajando para afrontar esta grave situación solo deben ser elogiadas, esperamos que con unión se pueda ganar también esta batalla”.

El aplazamiento: “El fútbol es pasión, emoción, no se podía jugar a puerta cerrada, estaba preocupado durante toda la semana como decirle a los chicos como jugar sin hinchas, estoy contento que no se juegue, pero se debió decidir antes”.

La temporada: “Un viaje con momentos positivos y negativos, no es tan importante lo que hemos hecho hasta hoy, pero es importante dejar tu marca, queda mucho por hacer”.

Donnarumma: “Está mejor, hoy se entrena con el equipo, para el miércoles habrán más posibilidades”.

Fiorentina-Milan: “Faltó el instinto asesino, una situación que nos penalizó demasiado en el último partido, bastaba con gestionar sin correr riesgos, debemos jugar siempre con la misma intensidad, ahora los puntos serán cada vez más importantes, debemos apretar, son situaciones que debemos mejorar”.

Ibrahimovic: “Es un campeón y un jugador único por su talento, por su ambición, por las ganas de puntar siempre a retos nuevos, debemos buscar no tomarnos por sorpresa y darlo todo en el campo, solo con esta motivación se pueden obtener cosas importantes”.

Rebic: “No es cierto que las decisiones las tome el entrenador, o es cierto solo en parte, las decisiones las toman los jugadores, cuando están disponibles y determinados más posibilidades de ser elegidos. Ante está atravesando un importante moment y que llegaron a través del sacrificio, debe seguir así”.

El equipo: “Me hubiera gustado jugar porque el equipo se ha entrenado muy bien, las pruebas físicas han dado buenos resultados, debemos apretar y buscar hacerlo bien de aquí al final”.

Gabbia: “Es una gran situación, demuestra que el Milan mira al futuro, me gustó como el equipo recibió a un joven en su primera experiencia, es un recurso más, es un chico serio con grandísima calidad”.

GABBIA RENUEVA HASTA 2024

Tras sus buenas prestaciones en el debut esta temporada, Matteo Gabbia se ha ganado la renovación de su contrato con el Milan, que antes finalizaba el 30 de junio de 2023. Pero ahora se le ha añadido una temporada más, por tanto, su nueva fecha fin será la del 30 de junio de 2024.


Entrevista a Zvonimir Boban

Almas diferentes, concepciones distintas. Está el Milan de Elliott, el de Iván Gazidis, que piensa lógicamente en el balance. Está el Milan de dos veteranos que se han empeñado para volver a hacer un gran equipo, que pueda intentar entusiasmar a los hinchas, aunque no se pueda ver claramente el final y el pasado está demasiado lejos para hacer de modelo.

“No pensamos en recuperar nuestro Milan, porque no somos estúpidos, sabemos que eso no se puede replicar. Pero queremos llevar al club a Champions League, con todas las diferencias comprensibles con los grandes clubes de ahora”.

Tras la polémica sobre las dos almas del club y la unidad de intenciones proclamado por el a.d. rossonero en una entrevista a la Gazzetta la pasada semana, Zvonimir Boban quiere ahora dar su versión. Dejó la FIFA el pasado verano para unirse a Paolo Maldini, donde ha visto pasar muchas dificultades.

Ahora el Milan está mejor, el Milan de Pioli tiene su identidad y la situación en la tabla no es tan desastrosa. Maldini y Boban empezaron la temoprada con una visión del fútbol que quizás era una utopía: “Si no puedes tener campeones, desarrolla una idea”. No fue tan fácil.

Una sesión de mercado y muchos meses después, las cosas van por su lógica. Pero los rumores de reuniones con Ralf Rangnick, donde los mánagers del área técnica no sabían nada, han creado una gran grieta. Difícilmente sanable.

El a.d. Gazidis la pasada semana superó todos los rumores diciendo que no existen dos almas en el Milan: ¿qué piensa al respecto?

“Tomando acto de miles de dificultades iniciales, diferencias culturales y pasiones rossoneras bien diferentes, con todas las divergencias de visión y algún pensamiento opuesto, hasta hace bien poco sinceramente esa era la realidad”.

Luego llegaron los rumores por Rangnick. Si efectivamente se produjeron esos contactos con el entrenador alemán, esto no hace nada bien al club y no ayuda al trabajo del área técnica

“El hecho que estamos hablando de estas cosas no le hace bien a nadie, sobre todo en la vigilia de un importante partido, como todos los que estamos jugando ahora. Lo peor es que este evento desestabilizador sucede en un momento durante el cual el equipo está creciendo y se ve el gran trabajo de Pioli, en un momento donde se percibe que hay un camino claramente mejor. No avisarnos fue irrespetuoso y poco elegante. El Milan no es así. Al menos lo que yo recuerdo que era el Milan”.

¿La unidad de intenciones no existe? ¿No existe un único sistema de trabajo para volver a un único gran Milan?

“Por como lo veo, unidad significa compartición, unidad y respeto. Al final, la base de todo es tener esa actitud, es la única vía para poder trabajar y sentirse bien”.

¿Han pedido una aclaración a Gazidis? ¿Desde hace cuanto que no hablan?

“Con Gazidis ya lo hablamos. Por el bien del Milan, es ciertamente necesario que la reunión con la propiedad se produzca lo más pronto posible”.

Dejó la FIFA porque tenía grandes proyectos con Paolo Maldini

“Estoy feliz por compartir y vivir este tiempo con un gran amigo con el cual soñé con trabajar desde tiempos lejanos. Paolo como nadie representa la historia y la pertenencia al club, es una persona de bien, tiene clase y ahora es un directivo creíble y capaz”.

“¿La crónica de los hechos? El mercado veraniego fue muy dinámico y al final positivo, luego hubo un inicio de liga poco satisfaciente por el cual tomamos todas las responsabilidades, luego el cambio de entrenador, la construcción de una sólida base para un proyecto que fue pensado para tres años. Esta es la síntesis de nuestro trabajo hasta el momento”.

¿Con qué dinero se podrá trabajar para el futuro?

“La propiedad debe ser clara tanto en el dinero como en los objetivos. En resumen: nosotros respetamos las exigencias de equilibrio económico financiero para garantizar una sana y correcta gestión del club, la propiedad respeta los resultados deportivos confiados a quien representa la historia y los valores de un gran club”.

Y eso no se ha producido

“De momento, a pesar de los esfuerzos del mercado de enero y muchos recortes, con dos importantes ventas y aligerando la montaña salarial, no sabemos qué márgenes tenemos”.

Una de las cosas a resolver es la renovación del contrato de Ibrahimovic

“Todos han visto el impacto de Zlatan. Es un jugador especial, no creo que haya dudas que se tenga que dudar hoy de una renovación para la siguiente temporada, más allá del resultado final del equipo”.

Luego están los contratos de Begovic y sobre todo Kjaer

“Nada que añadir a lo ya visto en el campo. Son jugadores con experiencia que han hecho más sólido al Milan, es probable que lo hagan las siguientes temporadas”.

Existe la política de gente joven pretendida por Elliott como algo clave, compartida por ustedes a decir verdad. Pero también hay límites. Como dijo muchas veces Maldini, un equipo de chavales nunca han ganado…

“Había necesidad de rejuvenecer la plantilla y lo hicimos pero sosteniendo siempre que hace falta la justa mezcla entre juventud y experiencia. El mercado invernal ha demostrado que tenemos razón, basta con ver a los chavales como han crecido en tan poco tiempo”.

¿Hay acuerdo o no en las estrategias?

“Estamos seguros que el Milan solo tiene un camino, pensar a lo grande por un simple hecho: se llama el Milan, 120 años de historia ganadora, con siete Copas de Campeones ganadas”.

¿Cuando veremos un Milan capaz de volver a Champions?

“Debemos acabar la temporada y ver donde estamos, pero ya es un Milan distinto. No decimos que se tenga que ganar el siguiente año, pero debemos ser competitivos y estar ahí con todos en Italia. Somos conscientes que no vivimos el Milan de nuestros tiempos, pero una ambición real que te haga soñar debe existir”.

¿Seguirá Ibrahimovic?

“Paolo lo llamó antes y luego lo hice yo por el hecho del idioma y el carácter balcánico que tenemos. Fue divertido cuando me llamó sobre las 22:00 la vigilia de Navidad diciendo: ‘Boban, felicitaciones al Milan, me habéis fichado. Feliz NAvidad y nos vemos pronto’. El ok de Londres llegó poco después. Esperamos poder seguir adelante”.

El estadio es una absoluta prioridad para Elliott, ¿qué piensa de todo esto?

“Es algo grande y hay que hacerlo,sería fantástico para la ciudad futbolística más importante del mundo. Dicho esto, el nuevo San Siro con los estándares ma´s avanzados sería algo grandioso y creo que Elliott con sus mánagers son más que capaces de hacer un milagro arquitectónico mundial”.

Hay gente con la idea que la propiedad está lejos de los clubes de fútbol y de la sociedad italiana, ¿es así?

“Sabemos la importancia de tener una identidad milanesa e italiana. Se la puedes inculcar también a la gente extranjera, creo que hay buenos ejemplos. Sabemos que a veces para las empresas extranjeras es difícil saberlo, pero es un paso fundamental”.

“Nunca se debe llegar a la falta de italianización ni de milanización, sería como perder tu alma. Lo dice un patriota croata que ama este club, esta ciudad y esta espléndida tierra”.


OFICIAL: Aplazado Milan-Genoa

Aunque inicialmente mañana se iba a disputar el encuentro Milan-Genoa en San Siro a puerta cerrada, la Liga Serie A con un comunicado oficial, ha aplazado todos estos encuentros:

  • Juventus-Inter
  • Milan-Genoa
  • Parma-Spal
  • Sassuolo-Brescia
  • Udinese-Fiorentina

Todos ellos se iban a disputar sin público a causa del brote de coronavirus, donde finalmente se disputarán el 13 de mayo de 2020, teniendo que aplazar la final de la Copa de Italia al 20 de mayo, donde es bastante probable que no pueda ser disputada en Roma.

Y es debido a que la UEFA necesita tener el estadio Olímpico a disposición el lunes 18 de mayo, de ahí que se tenga que buscar un nuevo destino, que incluso podría ser hasta fuera de Italia.

Si bien hay que decir que la jornada de la liga italiana debería ser cancelada en su totalidad, ya que el contagio está ahora en todo el país, con nuevos casos en Nápoles y Roma, con un total de casi 900 personas portando el virus COVID-19.

Dejo esta noticia de momento y más tarde colocaré en una nueva la entrevista de Zvonimir Boban que aparece hoy como portada en el diario La Gazzetta dello Sport.


Entrevista a Marco Van Basten

“No nos lo merecemos, ¿lo entiendes? Vimos a Van Basten, no podemos soportar esto”. Era el último partido en casa de la temporada 2001/02. Uno de esos equivocados, a caballo de dos ciclos. Javi Moreno, con el apodo del ratón, el topo, un meteoro, jugaba de titular.

Le llegó un cómodo pase por la banda derecha. Mientras corría, el delantero español puso de manera mala el pie derecho hacia adelante, una vez y otra, totalmente fuera de todo sincronismo, para controlar el balón que estaba por tocar el suelo. Luego tropezó… y se cayó.

Un espectador se asomó a la grada y empezó a gritar lo penoso que era asistir a ese espectáculo, para quien había vivido la breve temporada del cisne holandés. De manera improvisada, el público de la tribuna despertó levantándose en pie y aplaudiendo. Una ovación.

El desfogo de un hincha se convirtió en una revelación de un sentimiento colectivo. Esos de sin-Marco, de quien fue testimonio de la belleza, de una elegancia tan absoluta que a día de hoy sigue siendo imposible encontrar un heredero.

Al final de una lenta tarde contaba en la sala privada de un restaurante de su ciudad Utrecht, Marco Van basten aprieta con ambas manos la taza de té y por primera vez baja la cabeza, escondiendo la mirada. El título italiano de su autobiografía, por Mondadori, es: Frágil.

No se refiere únicamente a las piernas que le traicionaron. Sino el camino existencial de un ex-campeón besado por los dioses del fútbol y de la mala fortuna, que atravesó difíciles momentos y tuvo que esperar al “otoño de su vida” para reconocer su propia vulnerabilidad como hombre, aquel que parecía un ser superior, por gracia y talento.

“En Milán me sentía parte de una familia. Juntos vivimos una vida entera. Me vieron nacer, como jugador y como persona. Me vieron crecer. Y también vieron el final”.

Van Basten: ¿qué recuerda de su despedida en el césped de San Siro?

“Todo era triste. Las miradas de mis compañeros, que intentaba cruzarlas lo menos posible, porque me prometí que no lloraría. No era una fiesta. Había tristeza en todas partes. La del público y la mía. Corría, porque no quería que me vieran cojear, aplaudía a la gente. Solo pensaba que ya no estaba, parecía estar presente en mi funeral”.

¿Tenía miedo del futuro?

“Esa noche solo pensaba que mi vida fue el fútbol. Es entonces cuando se convirtió en un sumidero. Solo tenía 31 años, llevaba más de dos años sin jugar. Tenía el hígado hecho pedazos por los antiinflamatorios. Tenía tanto dolor por este maldito tobillo. Estaba desesperado”.

¿Llegó a tener depresión?

“Fue después, cuando me marché, supe haber vivido algo similar a la depresión. En ese momento no lo entendía. Estaba demasiado concentrado en estar mal. Me preguntaba por qué este sufrimiento y por qué yo. Nunca encontré una respuesta”.

¿Se siente víctima de una injusticia?

“Lo dejé cuando pasé de los 40 años, es decir, a la edad en la que todos se retiran. Hasta ese momento no había una mañana donde no pensara en todo lo que pude haber sido”.

¿Qué hubiera sido Marco con un tobillo normal?

“En la práctica lo dejé con 28 años. Gané tres Balones de Oro. Miren en qué punto están ahora gente como Cristiano y Messi”.

A propósito…

“Cristiano es un gran jugador. Pero quien sostiene que es mejor que Messi no entienden de fútbol y lo hacen de mala fe. Messi es único. Inimitable e irrepetible. Como él, uno cada cincuenta años. De niño cayó en la marmita del genio futbolístico”.

¿Cómo salió de ese negro periodo?

“Me gustaría decir que me ayudó mi mujer, mi familia. Pero fui un peso para ellos. Fueron años terribles. Quizás tuve que tocar fondo para luego empezar mi nueva vida”.

¿Cuando supo que lo había conseguido?

“Un día volviendo a casa de un evento promocional. Me bajé del coche. Angela, una de mis hijas, fue corriendo para abrazarme”.

¿Qué era no lo que no funcionaba?

“Tenía las muletas en la mano. Pero las llevaba, como si fuera un gesto natural. Ahora están habituados a verme así. No podía seguir soportando la idea que mis chicas pensaran en un padre cojo. Llamé directamente al médico”.

¿Y qué le dijo?

“Que aceptaba la propuesta de bloquearme el tobillo para siempre. Me lo uní con el resto de la pierna. Ya no podía doblarlo o girarlo. No puedo correr. Pero dejé de sentir dolor. Desde ese momento me vi como una persona con la vida por delante, no como alguien rico y viciado que llora encima”.

¿Su primer recuerdo como jugador?

“Nueve años, llegaba tarde al entrenamiento. Mi padre Joop se salió del carril para tomar el arcén de emergencia con nuestro coche, yo me asusté muchísimo. Nunca había hecho una cosa como esa”.

¿Era un padre tirano?

“No. Era ex-jugador, estaba muy orgulloso de mí. Al mismo tiempo era un padre al estilo holandés. Me explicaba el fútbol, me apoyaba, pero era distante, frío. Nunca jugué por él, si es lo que parece”.

¿De quién llegó el impulso definitivo?

“Del ambiente. De mis entrenadores en la cantera del Ajax. De Johan Cruijff, que fue la figura futbolística más importante para mí. A fuerza de escuchar que era especial, acabé por creérmelo”.

Para usted, ¿qué es el fútbol?

“Un juego de niños, en el sentido más puro del término. Las relaciones con los jugadores y entrenadores, están regulados de una interacción infantil e irracional. Yo te doy algo: ¿qué me das a cambio? Funciona así. Difícil de explicar para aquellos que no forman parte de este mundo”.

¿Siempre hubo frialdad en su relación con los periodistas?

“Cuando hablaba con la prensa italiana me sentía totalmente extranjero. No era una gran sensación. En el debut en la primera temporada perdimos con la Fiorentina. Me preguntaron sobre el partido. Respondí que pensaba que se había interpretado de manera errónea. Nació un escándalo. Un solo imputado. El culpable era uno y ese era yo”.

Admita que era algo presuntuoso

“Estaba en mi zona. Aquí se escribe mucho, se dice una estupidez y se monta algo inverosimil, durante días. Pero si un jugador osa poner en discusión la táctica del entrenador, no se entra en el mérito. No se abre una discusión que quizás pueda salir algo interesante. Se condena y punto. Supe enseguida que de parte de ustedes tuve que decir lo menos posible”.

En ese momento el entrenador era Arrigo Sacchi

“Nunca hubo un gran feeling personal entre él y yo. Nunca me dio la impresión de ser honesto en las relaciones humanas. Nunca era alguien directo. Iba en zig zag. Cuando no estaba contento por como nos entrenábamos, se la tomaba con la gente joven, con los más débiles, que quizás en cambio iban por delante tirando del grupo”.

Hiciste historia en el fútbol

“Lo hicieron sus jugadores. Ese Milan era uno de los mejores equipos de siempre. Él tuvo una parte importante. Era bueno en hacerse amigo de los periodistas, supo construir una imagen de gran innovador”.

¿Y no lo fue?

“No inventó nada. El módulo que usaba el Milan no era ni revolucionario ni ofensivo. Colocaba jugadores excepcionales. En ganar así fue también la defensa, la cual se aplicaba mucho, dedicando en cambio poco tiempo a la parte ofensiva”.

¿Algo que no volvería a hacer?

“Una vez en los vestuarios dije que ganábamos no gracias a él, sino a pesar de él. Se quedó tan mal, que se fue sin decir nada. Noté que le hice daño. Y no lo merecía. Algo gratuito, del cual me sigo arrepintiendo, aunque haya pasado tanto tiempo. A nivel personal no tengo problemas con él, lo recuerdo con afecto”.

¿Está del lado de los “resultistas” a lo Max Allegri, convencido que el entrenador debe hacer el menor daño posible o con los “jugones” que apoyan totalmente la idea del módulo?

“Los jugadores son mucho más importantes. Solo cuentan ellos en el fútbol. El buen entrenador es aquel que te hace rendir mejor, sin imponer por fuerza sus ideas”.

Pero no viene de la escuela holandesa, ¿no es discípulo de Cruijff?

“Cierto. Tenemos nuestra manera de jugar, que no reniego jamás. Johan quería devolver el fútbol a los jugadores. Lo más importante es la técnica individual, no la colectiva”.

Primera temporada en el Milan, primera operación en el tobillo. ¿Nunca tuvo el presagio que ya en ese tiempo las cosas podían caer?

“Al despertar de la operación dije que volvería a un gran nivel, pero nadie sabía decir por cuanto. Lo olvidé enseguida. Estaba convencido que duraría para siempre. Le decía a mis compañeros que lo dejaría con 38 años. Como lo hicieron después Baresi y Maldini. Lo creía totalmente. Cuando eres joven, te sientes inmortal”.

¿Quién mandaba en el vestuario del Milan?

“En el fútbol las jerarquías siempre se establecen por lo bueno que eres. No cuenta la edad ni los éxitos ni el salario. Solo cuanto de bueno eres”.

Y entonces, ¿por qué nunca fue considerado un líder?

“Me bastaba con ‘mandar’ en el campo. Tenía la ocasión de ganar, en eso era parecido a Sacchi. Entre nosotros, me sentía representado por Baresi, por Maldini que era más joven que yo se hacía notar”.

¿Amigos?

“Nos ayudábamos entre nosotros. Era un equipo de gente inteligente, decíamos que éramos medio entrenadores. A día de hoy sigo muy unido a Mauro Tassotti. Pero por todos encontré ese afecto que deriva de haber compartido fuertes emociones. Son cosas que permanecen”.

¿Nunca notó la envidia frente a Ruud Gullit?

“Le era grato la verdad. Cuando nuestro autobús llegaba al estadio, Frankie Rijkaard y yo esperábamos a que saliera por la puerta delantera y fuera asediado por los periodistas para salir por atrás, en total paz. Era bueno hablando y le gustaba. Le quitaba presión al resto”.

¿Cuanto ha echado de menos esos años?

“Fueron los mejores de mi vida. En 2018, mi mujer Liesbeth y yo volvimos. Por la noche, fuimos andando desde la Estación Central hasta el centro, en Vía Puccini, donde estaba nuestra casa. Como ha cambiado Milán”.

¿Se hubiera quedado para siempre?

“Sí. Fantástico ambiente, jugadores simpáticos. San Siro, el estadio que más he amado, era mi casa. Éramos felices”.

¿Y ahora?

“También. Por lo que decidí era el momento de cortar y contarlo. He puesto muchas cosas para llegar a ser una persona serena”.

¿Sabe que dentro de un tiempo ya no habrá San Siro?

“Es un disgusto. Pero un gran club debe tener un estadio en propiedad. Hoy las cosas son así”.

¿Por qué en el libro cuenta en detalle dos goles ante Pescara y Lecce, más que otros más famosos?

“Un gol vale otro. Mis gestos técnicos son examinados, estudiados, pasados por el microscopio. Pero suceden y punto. Se viven en el momento. No hay una verdadera explicación. El fútbol es instinto, al noventa por ciento”.

¿Vale lo mismo para ese gol en la final del Europeo, en un remate al vuelo imposible?

“Claro. Marqué porque tenía el tobillo clavado de manera rígida, mantuve el pie quieto mientras remataba. Un pequeño resarcimiento. Dos meses después jugué un amistoso en el mismo estadio. Mis compañeros querían apostar a que lo intentaría de nuevo. El balón se marchó fuera del estadio”.

¿La mayor alegría?

“Cuando no habíamos ganado nada. Un segundo antes. Nuestro autobús que paseaba por las Ramblas de Barcelona invadida por los hinchas del Milan para la final de la Copa de Campeones. Esa noche parecía que iba corriendo apoyado por una mano invisible”.

¿Siempre convencido que le robaron un scudetto?

“Todos saben que fue así. Pero nadie tuvo el coraje de decirlo. Primero la escena de Bérgamo, con la moneda en la cabeza de Alemao y el masajista del Nápoles que le dijo que simulara un trauma. Luego la derrota en Verona. Una emboscada, con un árbitro como Lo Bello que hizo todo lo posible para que perdiéramos y pitó de manera escandalosa. Un trabajo bien hecho”.

¿Por parte de quién?

“Del fútbol italiano. De quien tenía el interés de mandar dos equipos a la Copa de Campeones. Todos sabían que éramos favoritos para volver a ganarla, añadir otro equipo les convenía a todos. Fue una total porquería. Todavía hoy me quema”.

Jürgen Kohler, Pasquale Bruno… ¿Quién le quitó más meses de carrera?

“Nadie. Me hice respetar. Ellos querían pararme, yo tenía que hacer goles. Todo normal. No me arruinaron por duros centrales, sino de malas operaciones”.

¿Qué representa el 21 de diciembre de 1992?

“El final de mis sueños. Jugaba como un Dios, tenía un entrenador que me gustaba como es Fabio Capello. Me lesioné el tobillo, me operé. El error que marcó el resto de mi vida”.

Monti y Tavana (los doctores del Milan) le dijeron que no lo hiciera: ¿por qué no les hizo caso?

“No se hace a la idea de cuanto me arrepiento. Cada mañana durante los siguientes veinte años. Eso era lo primero que pensaba al despertarme. No me fiaba de ellos. Pensaba que solo hablaban por el interés del club”.

En su libro, en cada palabra, es una constante sensación de lamento

“Soy un jugador partido. Quizás el más famoso de esa categoría. No me dejaron ir en paz. No escondo que reinventarme como persona, fue algo duro”.

¿Cuanto echó en falta no tener a su madre a su lado?

“En 1985, al inicio de su enfermedad, la dejamos en un manicomio. Había sufrido un ictus cerebral. Era una mujer sensible e infeliz, como el matrimonio con mi padre produjo otras infelicidades. Pasó 22 años sin reconocer a nadie. No pudo disfrutar de los hijos ni sus nietos. Solo cuando se marchó, en 2007, supe la naturaleza del dolor sordo y sin nombre que sentía dentro todo ese tiempo”.

¿Por qué la cosa no funcionó como entrenador?

“Cuando volví al Ajax un chaval me provocó. Eres Van Basten, me dijo al pasarme el balón, déjame ver lo que eres capaz. Pero ya no podía mover la pierna. En ese momento supe que no podía ser un entrenador como Cruijff, que vivía también de lo que fue”.

¿Quién era el chaval más impertinente?

“Oh, estoy seguro que lo conoce. Se llama Zlatan, de apellido Ibrahimovic”.

¿Le gustaba?

“Me reflejo en él. Al empezar la carrera se parecía a mí. Muy técnico, en todo el campo. Luego él llegó a saber el secreto para ser un grande”.

¿Existe uno?

“Hacer goles. Cristiano, Ibra, yo. Lo pasamos todos. Si quieres ser el número uno, debes concentrarte en los goles y solo en los goles. Debes convertirte en una máquina”.

Se hablaba de depresión tras su último cargo como entrenador

“En ese caso fue diferente. Tenía ataques de pánico y ansiedad, para que no me faltara de nada. Antes de hablar con la prensa me tiraba al suelo en una sala vacía, buscando las fuerzas para salir y responder a las críticas”.

¿De donde nace esa inseguridad?

“De mi manía por el control. Quería hacer las cosas demasiado bien, no conseguía darme por satisfecho. No aceptaba la idea de ser discutido. Era un fanático del fútbol”.

¿Como Sacchi?

“Quizás si. Personas con ideas diferentes, pero devoradas por la misma obsesión”.

¿Cuando supo que lo de entrenar no era para usted?

“Una de las últimas salidas con la Selección. Llegué al aeropuerto, estábamos en Minsk (Bielorrusia). Todos me evitaban como si tuviera infectado. Esa sensación permanente de soledad me pesaba demasiado”.

¿Cómo se sale?

“Ya lo hice a través de otras situaciones similares. Tuve la humildad de reconocerlo. Al mismo tiempo, aprendí que no hace falta avergonzarse de pedir ayuda a quien está cerca, admitiendo antes que nada que estás mal. Y así fue como dije basta”.

¿Otra serie de lamentos?

“Nunca hice las paces con Johan Cruijff. Mi ídolo, mi maestro, mi amigo. Murió antes de poder decirle cuanto de importante era para mí”.

¿La causa de la pelea?

“Tenía un proyecto. Una utopía. Quería devolverle al Ajax a los ex-jugadores. Habría podido ser el team manager. Luego me dejó fuera. Nunca supe el por qué. Quizás era para protegerme. Fui a verle y su mujer me echó de casa. Nunca conseguí hablar con él, aunque luego hice las paces con su familia. Echo de menos a Johan”.

¿Qué se le pasó por la cabeza al decir un sieg heil en la televisión holandesa?

“Una tempestad en un vaso de agua, desencadenada por una broma por cretino. Ciertas veces uno quiere ser espiritual y era mejor haber estado callado”.

¿Su relación actual con el fútbol?

“Vivo en un constante estado de ambigüedad. Por un lado repito siempre que no era tan importante, que era uno de tantos que hacían cosas buenas”.

¿Y por otro?

“Tengo miedo que la gente se olvide de mí. Tenía razón Sacchi, soy algo lunático”.

¿Y sobre el cuadro en la entrada de su casa?

“Lo compré en una galería de Milán, cuando jugaba. Representa un bailarín, empeñado en un paso de danza clásica. Solo dos colores. El rojo y el negro”.

¿Quién es hoy Marco Van Basten?

“Un futuro abuelo. Un padre y un marido decente. Una persona imperfecta, que supo venir con el pacto de su fragilidad”.