Para relanzar también las ambiciones europeas, tras la remontada en el campeonato, el Milan necesitará un delantero centro de fama internacional: la notoriedad de Robert Lewandowski se debe a sus goles por todo el continente, con especial concentración entre Alemania y España. Solo entre Bundesliga y Liga, el ariete ha repartido 565 goles, un volumen exponencialmente mayor al producido por los actuales atacantes rossoneri.
El vacío en el área quedaría así más que lleno: en la temporada en la que ha cumplido 37 años, Lewandowski ya ha marcado doce goles en liga, más que todos los puntas del Milan, que siguen buscando los dobles dígitos. El más cercano es Leão con 9, seguido de Pulisic con 8. Los números son determinantes: los de los goles para declarar la crisis rossonera; los de Robert para elegirlo como goleador de primera fila.
Existen otras cifras, como la de la edad: Lewandowski nació en Varsovia en agosto de 1988, solo tres años más joven que Modric (40). Ante las dificultades del mercado de delanteros centros, donde los grandes cañoneros escasean y los pocos que hay se pagan a precio de oro, él podría representar una oportunidad. El contrato del polaco con el Barcelona se encamina hacia su vencimiento en verano: el Milan lo ficharía sin gastos de traspaso.
Es por esto que los agentes del atacante trabajan para sondear nuevas oportunidades: tras Múnich y Barcelona, “Lewa” quiere otra gran plaza europea y Milán lo es. Decir que Lewandowski se está ofreciendo casi desmerece su gran atractivo; lo cierto es que busca otro gran desafío. El Milan, que apunta al relanzamiento internacional, lo es: motivo por el cual Robert ha elegido dar un paso al frente. En Italia también podría elegir a la Juventus, interesada desde hace tiempo.
Los costes siguen siendo altos en cuanto a la ficha, pero los rossoneri harán sus cuentas. Lewandowski aportaría una carga consistente de goles y experiencia: tras sus inicios en Polonia, desde 2010 estuvo en el Borussia Dortmund (103 goles). En 2014 pasó, como agente libre, al Bayern de Múnich: 344 goles en Baviera. A los títulos nacionales añadió Champions, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes.
Desde 2022 en el Barcelona, ha marcado otros 118 goles. Sigue siendo el tercer máximo goleador de la historia de la Champions, por detrás solo de Cristiano Ronaldo y Leo Messi. Suma otras 89 dianas con la selección polaca. Sería una solución a corto plazo dada su edad, pero ciertamente resolvería al instante la crisis del gol que aflige al Milan.
La defensa ha recuperado solidez con el trabajo de Max; por el contrario, la producción ofensiva ha sido a menudo escasa. Leão y Pulisic, la “pareja de ensueño” del verano, se han revelado como símbolos del gran lamento: lo que pudo ser y no fue. Rafa y Chris se han alternado en el campo (pasando la otra mitad del tiempo en la enfermería) y de sus carreras en velocidad hacia la portería contraria quedan pocos recuerdos.
El aliento se ha vuelto más fatigado en el último periodo: Rafa no marca desde hace más de un mes; Pulisic desde finales de 2025. Leão tiene una cláusula de 170 millones, cifra hoy lejana de su valor real, y podría ser objeto de negociación por mucho menos, quizás sobre los 70-80 millones.
Pulisic, por su parte, ha cambiado sus connotaciones: es un atacante que no marca desde diciembre pasado. Un 2026 sin alegrías. Superados ya los cien días de ayuno, el nuevo contrato que parecía inminente se ha pospuesto hasta perderse en un horizonte lejano, y quién sabe si volverá a ser actualidad.










