MASSIMILIANO ALLEGRI
Mañana se vuelve a San Siro ante vuestra afición. ¿Es un factor?
“Sí, puede serlo. Ha pasado una semana tras el partido de Nápoles, donde el equipo hizo un buen encuentro. El resultado condiciona el juicio. De aquí al final debe reinar el equilibrio; faltan aún algunos puntos para el objetivo, hay que llegar paso a paso. Hay datos objetivos: en los últimos 3 partidos hemos perdido dos veces fuera, y desde el Parma hasta hoy no hemos marcado en tres ocasiones. Hay que afrontarlo con gran serenidad y lucidez”.
¿Cómo está el equipo mentalmente? ¿Le preocupa el ayuno goleador de los delanteros?
“El aspecto psicológico… Es normal que tras perder en Nápoles, perder el segundo puesto e irte a 9 puntos del Inter, los primeros dos días fueran difíciles. Pero hay que virar hacia el objetivo. Quizás no fuimos lo suficientemente buenos para estar más cerca del Inter; esto nos sirve para trabajar y mejorar, sin perder de vista la Champions. Quedan 7 partidos y hay equipos creciendo. Durante la temporada hay momentos en los que los delanteros marcan y otros en los que no. Estoy seguro de que de aquí al final harán los goles necesarios para entrar en Champions”.
Sobre el cambio de módulo
“Los cambios, lo repito, no quiero ser aburrido. ¿Saelemaekers es un delantero o un lateral? Si fuera solo cuestión de dibujos sería demasiado fácil. Debe haber equilibrios. En Nápoles vas a por el resultado, pero también puedes perder. Un partido no debe desestabilizar el trabajo de un año: al final del curso nos sentaremos y evaluaremos todo. Aspecto físico, gestión, qué se hizo bien o mal. Pero con equilibrio y lucidez, sin dejarnos arrastrar por los eventos. Porque si nos dejamos arrastrar, sucede un desastre”.
Más sobre los delanteros
“Pulisic y Leão han tenido varias lesiones, por desgracia, que impidieron que encontraran la forma. Pero han hecho goles importantes. Giménez está regresando ahora; tras seis meses puede tener un bajón físico. Füllkrug llegó en enero, liga nueva, llevaba un tiempo parado… Se ha puesto a disposición. El ambiente debe ser positivo hasta el final. Hay que alcanzar el objetivo: que se juegue con 6 puntas, con 8, con una o ninguna no cuenta. Cuenta ser propositivos”.
“En Nápoles tuvimos ocasiones; el resultado cambia las opiniones. Si hubiéramos ganado o empatado, la prestación no habría sido mejor o peor; los errores habrían sido los mismos. La calidad de Leão, Nkunku, Giménez, Pulisic, Füllkrug y Saelemaekers es alta. Mañana es difícil, el Udinese es físico. Te salen a la contra, ocupan el campo de forma devastadora. Mañana jugamos a las 6 con una temperatura distinta a la de hace 20 días. Habrá menos ritmo, estamos a final de temporada, el resultado pesa más”.
Hubo un bajón respecto a la primera vuelta. ¿Qué ha cambiado?
“Creo en una sola cosa: trabajar para mejorar sin perder el equilibrio. Al principio, cambiando a tantos jugadores, el equipo se puso a disposición igual que ahora. Es difícil decir por qué, el fútbol es bello por eso. Al final lo que cuenta es el resultado. El fútbol es un juego maravilloso e imprevisible: si no haces el resultado puedes hacer las cosas más bellas del mundo, pero solo hay una cosa que hacer: ganar partidos. Eso es lo que mueve la opinión”.
¿Es momento de hacer cambios o no hay que quitar confianza a los que han tirado del carro?
“Estamos todos a disposición, incluido Gabbia. Vendrá con nosotros, ha hecho su primera semana de entreno pero no está al 100%. Loftus está plenamente recuperado. Tengo a todos, habrá posibilidad de hacer cambios para meter nuevas energías mentales”.
El equipo, ante Lazio y Napoli, no tuvo una actitud convincente…
“No estoy de acuerdo. Si con la misma prestación hubiéramos sacado un resultado positivo, ¿cambiaría el juicio? Todo pasa por el resultado. Se puede hacer mejor, por supuesto. En el primer tiempo en Nápoles defendimos mal un tiro y una contra. En el segundo, una parada de Maignan tras una acción nuestra en el área donde no tiramos. Y luego el gol”.
“La actuación en Roma contra la Lazio fue peor que la de Nápoles. Debemos dar un poquito más. El resultado de Nápoles no debe condicionar mentalmente a los chicos: están haciendo un buen campeonato, estamos entre los cuatro primeros. Mañana jugamos con el Udinese, después prepararemos el Verona. El campeonato no termina mañana”.
¿Podemos excluirlo como nuevo seleccionador de Italia?
“Antes que el entrenador, deberán decidir quién es el presidente (de la Federación). Después de eso, decidirán”.
El momento de Saelemaekers y las multas por retrasos
“Eso hay que preguntárselo a los jugadores, alguno de vez en cuando llega tarde. Nada de supercherías. Yo, para evitar multas, entro antes (sonríe). Sobre Saelemaekers: ha crecido mucho. Está en un momento de madurez futbolística y humana. Tiene esas reacciones donde se sale un poco de ritmo y ahí falla técnicamente. Debe mejorar en su autogestión personal”.
Mirando atrás, ¿qué cambiaría del mercado?
“Pensar siempre en el pasado es un error. Miremos adelante. Los chicos han cambiado, el mundo ha cambiado. Intentemos llegar a la Champions. Al terminar la temporada, veremos. Analizaremos lo bueno y lo malo en todos los sectores. Es una charla que debe hacerse con las aguas calmadas. Durante el campeonato los juicios no son lúcidos, estás condicionado por el resultado”.
Cassano dice que el fracaso de la Selección es culpa del “Allegrismo” y que usted no sabe entrenar. ¿Qué responde?
“Tuve la suerte y el placer de entrenar a Cassano; como jugador tenía jugadas extraordinarias. Siempre decía que se acercaba a Ronaldinho, que hacía pasar el balón por donde quería. Respeto todas las opiniones. Si ha dicho eso, me ha hecho un gran cumplido: si yo soy el responsable de todo, quiere decir que he pesado mucho… (sonríe)”.
¿Falta “maldad” en el área a los puntas?
“Esperamos hacerlo en estas últimas 7 jornadas. Nuestros delanteros tienen esas características. Hay que tener confianza porque nos darán una gran mano”.
Al Milan le falta un delantero de dobles dígitos como Lautaro, Giroud u Osimhen. ¿Puede Giménez aguantar ese peso?
“Llegué, trabajamos juntos y luego tuvo que parar por el tobillo. Ha vuelto y es normal que haya un rebote mental y físico. No se puede hablar de Giménez, Leão o el otro: hay que mirar lo que somos hoy. Todos, incluido yo, debemos poner algo más de lo que hemos puesto. Tengo plena confianza. No olvidemos que centrocampistas y defensas también pueden marcar. Debemos ser un bloque granítico”.
¿Cómo espera el partido de mañana?
“Es importante no sufrir sus contragolpes. Tienen jugadores técnicos y físicos. No hay que extralimitarse: hay que jugar un partido de 100 minutos con buena técnica y gran orden”.
¿Cuánto falta para ver al Milan a gran nivel en Champions?
“Lo importante es trabajar bien en la próxima temporada si volvemos a la Champions. El Real-Bayern fue un partido maravilloso. A los porteros solo los notamos por las paradas, tocaron poco el balón con los pies. Cuando el árbitro pitó el final me dio pena porque quería que siguiera. Esas jugadas técnicas a velocidad son maravillosas. Si entramos, habrá que tener la ambición de hacer las cosas al máximo”.
¿Qué ha aprendido esta temporada?
“A nivel personal es un crecimiento constante al tratar con personas nuevas. A nivel técnico-táctico, este año hemos trabajado de esta forma y quizá el próximo hagamos lo contrario; eso es lo bonito del fútbol. No soy rutinario. Con el staff reflexionaremos sobre todo. Si entramos en Champions, buscaremos mejorar el conjunto”.
¿Le quedará como recuerdo esta temporada con Luka Modrić?
“Solo digo una cosa: todos los campeones que he entrenado, cuando hablo de ellos, siempre me emociono. Es emocionante ver todavía los vídeos de sus gestas técnicas. Sin eso, al fútbol no se juega”.











