Serginho, Gilardino y el Milan, unidos por la historia, pero separados por una noche. El ex-lateral brasileño, amigo y ex-compañero de Alberto Gilardino, reconoce su afecto por el técnico del Pisa, pero esta vez su corazón será rossonero. Quiere ver al Milan de Allegri sumar otra victoria para mantenerse en lo más alto, aunque —como el propio entrenador— evita hablar abiertamente de Scudetto.
Sobre Gilardino y su regreso a San Siro
«Conociéndolo, un poco de emoción la sentirá. Aunque no sea la primera vez, volver al Meazza y escuchar los cánticos de la Curva Sud siempre es algo especial para quien, como él, ha escrito páginas importantes de la historia del Milan».
Recuerdos de una noche europea legendaria
«En la semifinal de 2007 contra el Manchester United jugamos un partido perfecto. Después del 2-2 de la ida, ganamos 3-0 en casa y él marcó el tercer gol que nos llevó a la final de Atenas. Aquella actuación fue una de las mejores de aquel Milan».
Sobre el Gilardino jugador
«Llegó tras una gran temporada en el Parma, pero en el Milan la competencia era feroz: Shevchenko, Inzaghi, Vieri… Aun así, demostró ser un gran delantero y una persona muy positiva. En el campo hacía siempre los movimientos correctos, y en el vestuario mantenía serenidad y respeto».
Su principal virtud
«Tenía el gol en la sangre, sabía jugar y siempre veía la portería».
Su visión del Gilardino entrenador
«Ambos tuvimos un gran maestro: Ancelotti. Hicimos juntos el curso en Coverciano, y siempre estaba atento a cada detalle. Pensaba que, al ser reservado, le costaría alzar la voz como técnico… pero visto lo bien que le va, parece que aprendió (sonríe)».
Sus deseos para él
«Todo lo mejor para su carrera… después de esta noche».
Sobre el partido Milan–Pisa
«No será fácil, porque el Pisa se cerrará bien y no habrá muchos espacios. Pero el Milan tiene la oportunidad de mantenerse líder e incluso aumentar la ventaja. Confío en los rossoneri, sobre todo con el regreso de Leao, que está creciendo».
Sobre Leao y Modric
«Rafa tiene los medios para marcar la diferencia; ahora le toca aprovecharlos. Y Modric, desde el primer día, ha aportado experiencia y equilibrio. Es un campeón que, incluso con su edad, sigue influyendo: pide el balón, da seguridad y se sacrifica».
¿Habría jugado Modric en su Milan?
«Claro que sí. Tiene una calidad extraordinaria, mantiene la pelota como los de la vieja escuela y nunca la pierde. Tiene pase filtrante y visión vertical, como los grandes. Con Pirlo, Seedorf y Rui Costa habría sido un espectáculo».
Sobre el arranque del Milan y el papel de Allegri
«En la gira de verano ya se notaba la unión del grupo y la fe en el entrenador. Aunque faltaban algunos fichajes, el ambiente era muy positivo. Allegri tiene razón en mantener los pies en la tierra: es pronto para hablar de Scudetto. La Juve, el Inter y el Napoli siguen ahí. Lo importante es que el Milan continúe ganando sin pensar demasiado en el futuro. En marzo se verá cómo está la clasificación… y quién sabe».