Con la cabeza en el presente, pero con la mirada puesta en el futuro. Se acerca el mercado de fichajes de enero y el Milan está moviendo ficha con decisión en busca de perfiles muy jóvenes, además de considerar fichajes que puedan ser útiles de inmediato para Massimiliano Allegri. Tras el intento por Juan Arizala, del Independiente Medellín, el Diablo ahora tiene en el punto de mira a Adin Licina, que sale del Bayern de Múnich. Dos talentos en ciernes, que quizá puedan crecer inicialmente en el equipo sub-23, con la esperanza de que algún día, no muy lejano, puedan encontrar su lugar natural en el primer equipo.
Licina es de la generación de 2007, nacido en Landshut, a una hora en coche del Allianz Arena, pero de origen montenegrino. Zurdo de calidad, puede jugar como extremo derecho o como mediapunta por el centro. Está representado por Leaderbrock, la misma agencia que llevó a la Juventus a otra joya formada en la cantera del Bayern, Kenan Yildiz. El precedente invita al optimismo y, no por casualidad, la propia Juve —junto con el Inter— ha mostrado interés por Licina.
También este último es considerado en Baviera una promesa de futuro asegurado, tanto que Vincent Kompany lo había incorporado al primer equipo durante la pretemporada. Sin embargo, una lesión y la competencia de altísimo nivel impidieron a Adin encontrar espacio. Con el Bayern II (el segundo equipo) ha acumulado igualmente 15 presencias, acompañadas de un gol y cinco asistencias. Además, Licina también se lució en la Youth League con un gol y una asistencia.
La idea de cambiar de aires en enero también es apoyada por el Bayern, que, aun queriendo mantener el control sobre el jugador, es consciente de que una transferencia podría ser beneficiosa para la carrera del chico. En Múnich han llamado muchos: además de los clubes italianos ya mencionados, también equipos portugueses (Sporting) y españoles (Real Sociedad).
El Milan sigue a Licina desde hace tiempo y ahora podría plantear con los bávaros una operación particular, permitiéndoles obtener un porcentaje sobre una futura venta o un derecho para recuperarlo en Alemania más adelante. Sin embargo, aún estamos en una fase preliminar de la negociación. ¿Cuánto puede costar Licina? Dado el tipo de operación, no más de uno o dos millones.
Mucho más adelantado se ha movido el Milan con Arizala, lateral de la generación de 2005 que también destacó en el último Mundial Sub-20 con Colombia. La operación aún no está cerrada, pero salvo imprevistos o frenos repentinos, debería concretarse por un precio ligeramente inferior a 3 millones.
También Arizala, como Licina, difícilmente puede ayudar a Allegri de inmediato: si para el germano-montenegrino sería complicado encontrar una ubicación táctica en el 3-5-2 de Max, en el caso del colombiano el asunto es más bien numérico. En su posición, el Milan ya tiene a Bartesaghi y Estupiñán. Pero como se ha dicho, el club no se está moviendo pensando en el presente, sino planificando el futuro. Y entonces, vale la pena invertir en el talento antes de que sea demasiado caro.