El personaje: Juan Arizala

La mayor lección de vida la recibió de sus padres, profesores de profesión: “¿Tienes un sueño? Ve y persíguelo”. Arizala tenía 11 años cuando dejó El Charco, su casa, para trasladarse a Cali —departamento del Valle del Cauca— y firmar con el Cyclones FC, academia de fútbol colombiana. El nuevo objetivo del Milan nace aquí, en una de las regiones agrícolas más productivas de Colombia. Entre café y caña de azúcar, el balón siempre ha estado en el centro de todo para Juan: una pasión heredada de su padre Johan, ex futbolista profesional que hoy enseña educación física en un colegio.

Han pasado nueve años desde que Arizala cambió sus costumbres. Antes: escuela, entrenamiento, casa con sus padres. Un ritual. Hoy: entrenamiento y casa, pero en solitario. Cuando su padre Johan le abrió aquella puerta llena de esperanza a los 11 años, el chico ya no volvió atrás. Ha declarado abiertamente que sufrió de saudade, especialmente al inicio, pero siguió adelante con una mochila llena de determinación. Su sueño era convertirse en profesional, y algún día podrá contarles a sus futuros nietos que lo logró. Aunque el plan B ya estaba claro: administrador de empresas.

El primer gran cruce de caminos llega en el Torneo Internacional Las Américas 2021, competición en la que se enfrentan distintas selecciones colombianas Sub-15, Sub-17 y Sub-19. En resumen, es el torneo juvenil más importante del país, trampolín para el futuro por donde pasaron, entre otros, Luis Díaz, Asprilla y Mario Yepes. Arizala, con 16 años, se revela como uno de los mejores del torneo: juega como extremo derecho, es veloz, bueno en el regate y le gusta recortar hacia dentro “a lo Robben” para chutar con la zurda al ángulo. Quien quiera comprobarlo, que vaya a YouTube.

El capítulo del rol es uno de los más importantes. Arizala nació como extremo ofensivo, así que la vocación de atacar la tiene en la sangre. En su equipo actual, Independiente Medellín, jugó sus primeros partidos como extremo derecho en un 4-2-3-1. Desde el año pasado, su evolución lo ha llevado a jugar en la banda contraria, primero como extremo y luego como lateral, su rol actual. Incluso ha disputado algunas partidas como mediocentro ofensivo, incluida una con la selección contra Argentina el pasado febrero en el Sudamericano Sub-20.

Como dicta la ley de Darwin, quien se adapta sobrevive. Y Juan ha sobrevivido. Es un chico que puede gustarle a Allegri por muchos motivos: es versátil, técnico, físicamente formado —1,83 m, aunque aún puede crecer—, con disparo y recorrido. No tendrá la aceleración de Theo, pero la tendencia a tomar el balón y conducir está en su ADN. En el último Mundial de la categoría jugó todos los partidos como lateral izquierdo con Colombia, que terminó tercera. Spoiler: fue uno de los mejores en ese puesto, completamente nuevo para él. Pero, claro, con dos padres docentes es alguien que aprende rápido.

En Independiente Medellín ya actúa como carrilero izquierdo: todavía no es un jugador de cifras —goles o asistencias— pero con 20 años tiene todo el tiempo del mundo. Arizala es un talento precoz. Cuando en enero de 2023 firma con Independiente Medellín, solo necesita un par de meses para dar el salto del Sub-20 al primer equipo. Joven sí, pero fuerte. Y por lo tanto, nuevo escenario. En una larga entrevista a Win Sports, canal oficial de la liga colombiana, Juan declaró haber crecido mucho a nivel mental: “Antes pensaba demasiado, tenía inseguridades, a veces no tomaba la decisión correcta. Ahora creo que he mejorado bastante desde el punto de vista psicológico”.

En su tiempo libre es un chico como cualquiera: juega a la Play, come carne, sale con los amigos y antes de irse a dormir escucha salsa. Un género musical de ritmo rápido y coordinado, un poco como él dentro del campo. Tiene a Marcelo en el corazón como ídolo y, antes de que termine su carrera, sueña con jugar en el Real Madrid. ¿Otras fantasías? Tres: intercambiar camiseta con Neymar, marcarle un gol a Dibu Martínez y, la más importante, comprarles una casa a sus padres. Parte de su primer sueldo la donó a la iglesia, un lugar que frecuenta a menudo. La otra parte fue para sus padres, sus héroes.

En Medellín lo llaman “Pequeño Príncipe”, aunque no hay un motivo claro. Entre sus objetivos a corto plazo está aprender inglés: su madre, que enseña un poco de todo, será la primera en darle clases a su “Pequeño Príncipe”. O mejor dicho, a su “Little Prince”.

ARIZALA SE IRÁ CEDIDO AL TOULOUSE

En el canal de YouTube de Fabrizio Romano, el experto en fichajes Matteo Moretto habló sobre el nuevo fichaje del Milan, Arizala, lateral procedente del Independiente Medellín, y sobre la idea del Milan de cederlo inmediatamente a un equipo de la Ligue One para que el joven colombiano adquiera experiencia. Estas fueron sus palabras:

«Arizala, el lateral colombiano del que os habíamos hablado, 3 millones de euros, un porcentaje sobre la reventa, llega procedente del Independiente de Medellín. Os había contado que el Milan evaluaría el futuro del chico, y me confirman que la primera indicación es que Arizala pasará por Milán, pero no para quedarse allí inmediatamente, sino para ir luego cedido al Toulouse».

«Es una idea concreta que las partes están barajando, así que estad atentos, porque sin duda el Milan cree en las cualidades de Arizala, ha hecho una inversión de futuro, pero a día de hoy la indicación es que no se quede inmediatamente en el club, sino que se vaya cedido a ganar experiencia en una liga europea».