Después de quedar fuera de la Copa de Italia, el Milan hace lo propio con la Supercopa de Italia y ahora sí que solo le queda ya la liga italiana como única competición para 2026 tras perder hoy 2-0 ante el Nápoles, curiosamente el 2-0 obra de Hojlund que la directiva rossonera nunca trajo para ir de manera errante a por Nkunku… y los resultados están a la vista.
PRIMERA PARTE
La primera parte del Nápoles–Milan se caracterizó por un ritmo contenido y mucho respeto entre ambos equipos, con pocas ocasiones claras en los compases iniciales. El Napoli comenzó teniendo la posesión y tratando de aprovechar los errores en salida del Milan, mientras que los rossoneri apostaban por transiciones rápidas, especialmente por la banda derecha.
La primera ocasión destacable fue para el Milan, tras una larga remesa lateral de Estupiñán que acabó con un intento acrobático de Pavlovic y una posterior llegada de Loftus-Cheek, bien neutralizada por Milinković-Savić. El Napoli respondió con disparos lejanos de Neres y Elmas, sin demasiado peligro para Maignan, aunque dejando claro que cualquier pérdida podía convertirse en una acción peligrosa.
Con el paso de los minutos, el partido se mantuvo trabado, con pocas llegadas limpias a las áreas y constantes interrupciones. El Milan tuvo dos buenas oportunidades por alto con Rabiot, ambas tras centros de Saelemaekers, pero el centrocampista francés no logró encontrar portería.
Cuando el primer tiempo parecía encaminarse al empate, llegó el golpe del Napoli. En el minuto 39, una rápida acción por banda acabó con un centro raso de Højlund que Maignan no consiguió blocar. El balón quedó muerto en el área y Neres, muy atento, empujó a placer a puerta vacía para adelantar a los locales.
Tras el gol, el Milan intentó reaccionar con un saque de esquina peligroso, pero sin éxito. El Napoli se marchó al descanso con ventaja mínima, dejando la sensación de haber sido más efectivo en un primer tiempo de escasas ocasiones y ritmo moderado, en el que el Milan pagó caro un error defensivo puntual.

SEGUNDA PARTE
La segunda parte comenzó con un Milan que trató de asumir el control del balón y de los ritmos del partido, aunque se encontró rápidamente con un Nápoles bien organizado, compacto y preparado para castigar cualquier error. Los rossoneri movieron el esférico durante largos tramos, pero sin encontrar espacios claros ante el orden defensivo de los locales.
La primera gran ocasión del segundo tiempo fue para el Nápoles: McTominay sirvió un balón para Rrahmani, cuyo disparo de primeras obligó a Maignan a intervenir con una parada de mérito, manteniendo con vida al Milan. Poco después, los de Allegri intentaron generar peligro a balón parado, pero sin precisión en los últimos metros.
El momento clave llegó en el minuto 64, cuando el Nápoles encontró el 2-0. Un balón filtrado dejó a Højlund dentro del área, el delantero protegió bien la pelota ante De Winter y definió con un potente disparo cruzado que, tras golpear el palo, terminó en el fondo de la red. Un golpe duro para el Milan, que veía cómo su dominio territorial no se traducía en ocasiones claras.
Tras el segundo gol, Allegri movió el banquillo buscando una reacción, introduciendo cambios en el centro del campo y en las bandas. El Milan siguió intentándolo, colgando balones al área y buscando remates de cabeza, como los de Tomori o Fofana, pero sin inquietar seriamente a la defensa napolitana.
El Nápoles, por su parte, se mostró cómodo esperando y saliendo con rapidez al contragolpe. McTominay y Højlund volvieron a tener oportunidades para ampliar la ventaja, aunque fallaron en la definición. En los minutos finales, el partido se volvió más físico, con varias amonestaciones y constantes interrupciones.
Ya en el tiempo de descuento, el Milan dispuso de una última ocasión a balón parado con una falta al borde del área, pero el disparo de Nkunku se marchó muy alto, simbolizando la impotencia rossonera en una noche complicada. Tras siete minutos de añadido, el árbitro señaló el final del encuentro, certificando una victoria del Nápoles basada en la solidez defensiva y la contundencia en los momentos decisivos.
MI OPINIÓN
Con una plantilla tan corta, con pocos recursos y con tantos problemas de lesiones, era esperable que el Milan al final no pudiera luchar por tres títulos esta temporada, ahora sí que les queda solo disputar la Serie A para volver al menos a Champions, pero el resultado final si no ganan el scudetto será seguramente decepción por los fichajes realizados, especialmente viendo que siguen con cero delanteros…
También se ha notado mucho la baja de Gabbia en defensa, De Winter no ha estado a la altura para estar en el centro de la defensa y tampoco hay opciones en el banquillo (habría que preguntarse de qué sirvió gastarse dinero para traerse a Odogu y no usarlo).
Muchos fichajes esta temporada han funcionado por debajo de las expectativas y no creo que el mercado de enero nos de muchas sorpresas, el Milan descansa hasta el 28 de diciembre y tendrán que pensar si realmente querrán luchar ahora por el scudetto, sabiendo que tienen peor plantilla que sus rivales, que seguramente se reforzarán todavía más, veremos como acaba esto…